Buenos Aires.- Diego Maradona afirmó que “ya conocí a Fidel Castro y a Hugo Chávez y ahora me falta conocer a (Mahmoud) Ahmadinejad”, el presidente de Irán, en tanto que se opuso a la contratación de Carlos Ischia, identificado con Carlos Bianchi, quien fue presentado ayer como nuevo entrenador de Boca Juniors en reemplazo de Miguel Angel Russo.
Maradona recibió un jarrón de Isfahan como regalo tras un partido de showbol entre Argentina y Brasil, por parte del encargado de negocios de Irán en la Argentina, Moshen Baravand, mientras que a cambio le entregó al diplomático una camiseta autografiada que decía “con todo mi cariño para el pueblo de Irán”.
Irán atraviesa una dura crisis diplomática con Argentina desde que el anterior gobierno de Néstor Kirchner decidiera solicitar a Interpol la captura de los principales diplomáticos iraníes en Buenos Aires durante los tiempos de Carlos Menem como presidente, luego de estar estrechamente relacionados con el atentado a la mutual judía de AMIA el 18 de julio de 1994.
“Estoy con el pueblo de Irán de todo corazón, y si ya conocí a Fidel Castro y a Hugo Chávez, sólo me queda conocer a Ahmadinejad”, sostuvo Maradona.
El ex astro futbolístico fue duro con el nuevo entrenador de Boca, Carlos Ischia, quien ya había trabajado en el club como segundo de Carlos Bianchi. “Para eso, Russo (el anterior entrenador) era mejor. Me quieren nombrar como asesor pero ya veo que no tienen en cuenta lo que opino así que regreso a mi palco en la Bombonera como un hincha más”.
Maradona había aconsejado al también ex entrenador de Boca Héctor Veira para que regresara al cargo, pero había manifestado que de insistir con un tercer ciclo de Bianchi como entrenador, “me voy a mi casa” y tampoco aceptó la llegada de Ischia, quien en su anterior trabajo, finalizó último con Rosario Central en el pasado Torneo Apertura aunque renunció antes de su finalización.
El motivo de la férrea oposición de Maradona a Bianchi o a Ischia se debe a que ambos son amigos de su ex agente Guillermo Cóppola, con quien está duramente enfrentado desde hace unos años.
Maradona también se opuso a la llegada de Jorge Ribolzi, ayudante de campo de Alfio Basile en la selección argentina, e identificado con Boca como jugador y campeón en los años setenta. “Ribolzi es un cuatro de copas”, llegó a decir Maradona en su momento.
Desde el inicio del Torneo Clausura, en febrero, y de la próxima edición de la Copa Libertadores de América, podrá ya participar de Boca Juan Román Riquelme.
domingo, 9 de marzo de 2008
jueves, 14 de febrero de 2008
Diego Simeone divide aguas en el Estudiantes-River (El Mundo)
Buenos Aires.- Diego Pablo Simeone aparece como el eje del tensionado enfrentamiento de hoy entre Estudiantes y River Plate en el Estadio Unico de La Plata por la quinta jornadadel Torneo Clausura del fútbol argentino.
El ex volante del Atlético Madrid, quien en los últimos días abrió la puerta a un futuro cercano en su ex club, fue campeón del Clausura 2006 con Estudiantes en apenas su segunda experiencia como entrenador, y pese a lograr la clasificación del equipo a la actual edición de la Copa Libertadores de América, una oferta de River Plate hizo que abandonara intempestivamente su cargo anterior, generando polémicas con algunos jugadores, especialmente la estrella y capitán de Estudiantes, Juan Sebastián Verón.
Verón habló de “traición” cuando Simeone dejó Estudiantes para irse a River, mientras que el entrenador repite que Verón “es un gran jugador pero nunca fuimos amigos, y en la vida yo sigo un camino distinto, que no pienso cambiar”.
A su vez, consultado Simeone si gritará un gol de River ante su ex equipo, dijo que “nunca sé lo que haré mañana, dependerá del momento” y sobre si espera insultos o aplausos, manifestó que “en la vida, uno tiene que dar sin pensar en lo que va a recibir”.
Al clima pesado del partido se le agrega el condimento de que tanto River como Estudiantes juegan la Copa Libertadores y que en el Clausura, ambos se encuentran en posiciones de vanguardia. Estudiantes, ahora dirigido por Roberto Sensini, cuenta con 9 puntos, mientras que River cuenta con 7 unidades pero tiene que jugar nueve minutos del partido que ganaba 3-2 a San Martín de San Juan el pasado domingo en el estadio Monumental cuando la lluvia hizo que se suspendiera.
La quinta jornada del Torneo Clausura tiene como segundo partido central el clásico entre Boca Juniors e Independiente en la Bombonera. Boca es uno de los dos líderes del torneo junto a Vélez Sársfield, con 10 puntos, mientras que Independiente, animador del Torneo Apertura aunue se cayó en los partidos finales, cuenta con una de las mejores plantillas del fútbol argentino, y totalizó hasta el momento 6 puntos.
En uno de los partidos adelantados de la jornada, San Lorenzo venció a Racing Club 0-1 en el Cilindro de Avellaneda, y de esta manera profundizó la crisis del derrotado, que tiene uno de los más bajos promedios para evitar el descenso a Segunda y cada jornada se acerca más a las últimas posiciones.
El ex volante del Atlético Madrid, quien en los últimos días abrió la puerta a un futuro cercano en su ex club, fue campeón del Clausura 2006 con Estudiantes en apenas su segunda experiencia como entrenador, y pese a lograr la clasificación del equipo a la actual edición de la Copa Libertadores de América, una oferta de River Plate hizo que abandonara intempestivamente su cargo anterior, generando polémicas con algunos jugadores, especialmente la estrella y capitán de Estudiantes, Juan Sebastián Verón.
Verón habló de “traición” cuando Simeone dejó Estudiantes para irse a River, mientras que el entrenador repite que Verón “es un gran jugador pero nunca fuimos amigos, y en la vida yo sigo un camino distinto, que no pienso cambiar”.
A su vez, consultado Simeone si gritará un gol de River ante su ex equipo, dijo que “nunca sé lo que haré mañana, dependerá del momento” y sobre si espera insultos o aplausos, manifestó que “en la vida, uno tiene que dar sin pensar en lo que va a recibir”.
Al clima pesado del partido se le agrega el condimento de que tanto River como Estudiantes juegan la Copa Libertadores y que en el Clausura, ambos se encuentran en posiciones de vanguardia. Estudiantes, ahora dirigido por Roberto Sensini, cuenta con 9 puntos, mientras que River cuenta con 7 unidades pero tiene que jugar nueve minutos del partido que ganaba 3-2 a San Martín de San Juan el pasado domingo en el estadio Monumental cuando la lluvia hizo que se suspendiera.
La quinta jornada del Torneo Clausura tiene como segundo partido central el clásico entre Boca Juniors e Independiente en la Bombonera. Boca es uno de los dos líderes del torneo junto a Vélez Sársfield, con 10 puntos, mientras que Independiente, animador del Torneo Apertura aunue se cayó en los partidos finales, cuenta con una de las mejores plantillas del fútbol argentino, y totalizó hasta el momento 6 puntos.
En uno de los partidos adelantados de la jornada, San Lorenzo venció a Racing Club 0-1 en el Cilindro de Avellaneda, y de esta manera profundizó la crisis del derrotado, que tiene uno de los más bajos promedios para evitar el descenso a Segunda y cada jornada se acerca más a las últimas posiciones.
En Valencia todo es un polvorín (Yahoo)
Desde la llegada de Juan Soler como presidente del Valencia, sociedad anónima como la mayoría de las que sostienen a los equipos españoles de primera división (a excepción del Real Madrid, el Barcelona y el Athletic de Bilbao, que son clubes sin fines de lucro), ha generado un cambio que lamentablemente no ha sido positivo para el equipo de fútbol.
Muchos críticos de su gestión, incluso una oposición que lentamente va tomando entidad dentro de la institución en base a los malos resultados y a ciertas incoherencias que ya se observan, sostienen que Soler suele sentarse en el Palco de Honor del estadio de Mestalla, sin tener una noción clara de lo que ocurre en el campo de juego y su mente barrunta en nuevos negocios propios o para la sociedad y no tanto en el aspecto técnico o deportivo.
Cuando en la temporada pasada parecía que por fin el Valencia había logrado una entidad propia en base a jugadores españoles, una vía a la que apenas si recurrió también el Espanyol de Barcelona con excelentes resultados en la actual liga, sorpresivamente Soler decidió prescindir del joven entrenador Quique Sánchez Flores, en una mala racha de pocos partidos, especialmente en la Champions League, cuando apenas se había jugado la mitad del grupo inicia, para contratar al holandés Ronald Koeman, con escasísima experiencia internacional, y especialmente sin una línea definida de fútbol y lejos de lo que venía realizando el Valencia con su entrenador anterior.
No sólo los resultados no fueron buenos en lo deportivo y rápidamente quedó afuera en la Champions League y hasta en Europa, al no llegar siquiera a un tercer lugar en el grupo que le permitiera, al menos, clasificarse para l ronda siguiente de la Copa UEFA. Poco tiempo después, y ya muy lejos de los puestos de vanguardia y en especial del líder Real Madrid, Koeman daba otra campanada al comunicar a jugadores identificados con el club y de extensa trayectoria, como el arquero Santiago Cañizares, el volante David Albelda, y el delantero Miguel Angulo, que no serían más tenidos en cuenta, una medida que respaldó como pudo la comisión directiva ante la presión de los medios y especialmente de los propios simpatizantes del Valencia, que observan con estupor el errático camino del club “che”.
Acaso lo diga todo el llanto de Albelda en su conferencia de prensa posterior, en la que insistió en que respeta pero no acuerda con la medida de Koeman, y su deseo de marcharse a una liga del exterior “para no jugar contra el Valencia”, en tanto que Cañizares medita abandonar el fútbol.
Pero más claro aún fue el propio Koeman, quien en la semana llegó a aceptar que lo vivido en el mes y medio que lleva como entrenador del Valencia “no lo he visto en todos mis años de fútbol”. Lo que cuesta creer es que Koeman no supiera con lo que se iba a encontrar cuando dejó el fútbol holandés de prisa para fichar por el club español.
Las consecuencias de la medida de Koeman son indescifrables. No parece que el holandés, y menos Soler, tengan espaldas para soportar mucho si el equipo no se coloca rápidamente en el pelotón de los líderes, y si no encuentra cierta entidad, lo que no parece fácil con un plantel descontento con la ida de tres compañeros queridos, y dividido con los que se mantenían lejos de los desquiciados y cerca de los actuales dirigentes, caso Rubén Baraja, o el portugués Marco Caneira, quien tuvo duras palabras con los eliminados.
Habrá que ver si otros cracks como Vicente, Morientes (que ya pidió ser transferido al finalizar la temporada), el goleador David Villa, o el veterano defensor Iván Helguera,( quien apoyó a los tres despedidos comentando que él ya lo vivió en el Real Madrid), aceptan como si nada una medida semejante, pero todo indica que no.
En poco tiempo, el Valencia pasó de un proyecto ilusionante, a un estado de malestar y dudas permanentes, aunque la situación no parece que vaya a soportarse por mucho tiempo. Y si los resultados no llegan pronto, es muy posible que tanto Koeman como Soler tengan que dejar sus lugares.
En este sentido, la contratación del muy joven volante argentino de Boca Juniors Ever Banega, de 19 años, campeón de la Copa Libertadores 2007 y campeón mundial sub-20 en el mismo año en Canadá, aparece como la única ilusión entre antas malas noticias, y no parece muy conveniente para él que todos los focos se centren en su juego y que el equipo dependa de él para mejorar.
Muchos críticos de su gestión, incluso una oposición que lentamente va tomando entidad dentro de la institución en base a los malos resultados y a ciertas incoherencias que ya se observan, sostienen que Soler suele sentarse en el Palco de Honor del estadio de Mestalla, sin tener una noción clara de lo que ocurre en el campo de juego y su mente barrunta en nuevos negocios propios o para la sociedad y no tanto en el aspecto técnico o deportivo.
Cuando en la temporada pasada parecía que por fin el Valencia había logrado una entidad propia en base a jugadores españoles, una vía a la que apenas si recurrió también el Espanyol de Barcelona con excelentes resultados en la actual liga, sorpresivamente Soler decidió prescindir del joven entrenador Quique Sánchez Flores, en una mala racha de pocos partidos, especialmente en la Champions League, cuando apenas se había jugado la mitad del grupo inicia, para contratar al holandés Ronald Koeman, con escasísima experiencia internacional, y especialmente sin una línea definida de fútbol y lejos de lo que venía realizando el Valencia con su entrenador anterior.
No sólo los resultados no fueron buenos en lo deportivo y rápidamente quedó afuera en la Champions League y hasta en Europa, al no llegar siquiera a un tercer lugar en el grupo que le permitiera, al menos, clasificarse para l ronda siguiente de la Copa UEFA. Poco tiempo después, y ya muy lejos de los puestos de vanguardia y en especial del líder Real Madrid, Koeman daba otra campanada al comunicar a jugadores identificados con el club y de extensa trayectoria, como el arquero Santiago Cañizares, el volante David Albelda, y el delantero Miguel Angulo, que no serían más tenidos en cuenta, una medida que respaldó como pudo la comisión directiva ante la presión de los medios y especialmente de los propios simpatizantes del Valencia, que observan con estupor el errático camino del club “che”.
Acaso lo diga todo el llanto de Albelda en su conferencia de prensa posterior, en la que insistió en que respeta pero no acuerda con la medida de Koeman, y su deseo de marcharse a una liga del exterior “para no jugar contra el Valencia”, en tanto que Cañizares medita abandonar el fútbol.
Pero más claro aún fue el propio Koeman, quien en la semana llegó a aceptar que lo vivido en el mes y medio que lleva como entrenador del Valencia “no lo he visto en todos mis años de fútbol”. Lo que cuesta creer es que Koeman no supiera con lo que se iba a encontrar cuando dejó el fútbol holandés de prisa para fichar por el club español.
Las consecuencias de la medida de Koeman son indescifrables. No parece que el holandés, y menos Soler, tengan espaldas para soportar mucho si el equipo no se coloca rápidamente en el pelotón de los líderes, y si no encuentra cierta entidad, lo que no parece fácil con un plantel descontento con la ida de tres compañeros queridos, y dividido con los que se mantenían lejos de los desquiciados y cerca de los actuales dirigentes, caso Rubén Baraja, o el portugués Marco Caneira, quien tuvo duras palabras con los eliminados.
Habrá que ver si otros cracks como Vicente, Morientes (que ya pidió ser transferido al finalizar la temporada), el goleador David Villa, o el veterano defensor Iván Helguera,( quien apoyó a los tres despedidos comentando que él ya lo vivió en el Real Madrid), aceptan como si nada una medida semejante, pero todo indica que no.
En poco tiempo, el Valencia pasó de un proyecto ilusionante, a un estado de malestar y dudas permanentes, aunque la situación no parece que vaya a soportarse por mucho tiempo. Y si los resultados no llegan pronto, es muy posible que tanto Koeman como Soler tengan que dejar sus lugares.
En este sentido, la contratación del muy joven volante argentino de Boca Juniors Ever Banega, de 19 años, campeón de la Copa Libertadores 2007 y campeón mundial sub-20 en el mismo año en Canadá, aparece como la única ilusión entre antas malas noticias, y no parece muy conveniente para él que todos los focos se centren en su juego y que el equipo dependa de él para mejorar.
Los grandes en problemas en el inicio del Torneo Clausura argentino (El Mundo)
Buenos Aires.- River Plate, en el debú de Diego Simeone como entrenador, resultó el único de los equipos grandes que se impuso en la primera jornada del Torneo Clausura argentino de fútbol, al imponerse, no sin trabajo y en el segundo tiempo, por 2-0 a Gimnasia de Jujuy, mientras que Boca Juniors, con el regreso de Juan Román Riquelme, apenas si rescató un empate 1-1 en Rosario ante Central, dejando una pálida imagen.
Peor suerte tuvieron los otros tres equipos poderosos. San Lorenzo, aún sin la presencia de Andrés D’alessandro, quien podría debutar hoy por la Copa Libertadores, cayó sorpresivamente 0-2 en su propio estadio ante un Newells Old Boys muy necesitado de obtener puntos para salvarse del descenso, que se rige por un sistema de promedios trianuales, mientras que Racing Club apenas si empató al final, en Avellaneda, ante el débil Olimpo de Bahía Blanca 1-1. Independiente, animador del certamen pasado, cayó en el campo del último campeón, Lanús,. Por 1-0, paradójicamente con gol en propia puerta de un ex jugador de los vencedores, Leandro Gioda.
River tuvo que trajinar mucho en el expectante Estadio Monumental para vencer a los jujeños, que terminaron la primera parte sacando el empate a cero y recién cuando el árbitro Juan Pablo Pompei se equivocó y cobró un libre directo recto al arco ante una inexistente falta al chileno Sánchez, el juvenil volante Abelairas pudo concretar el primer tanto y el partido se abrió y luego sí, la diferencia fue notoria y llegó el justo segundo gol del lateral derecho Ferrari, de cabeza.
Boca dejó una preocupante imagen en Rosario, donde casi gana el partido, de todos modos, cuando promediando la segunda parte, un excelso pase de Riquelme dejó sólo al delantero Rodrigo Palacio, quien regateó al buen portero Alvarez, de Rosario Central, y concretó.
Sin embargo, el equipo ahora dirigido por Carlos Ischia (ex ayudante de Carlos Bianchi) no resistió la ventaja, y faltando seis minutos, un remate de cerca de 30 metros de Kily González, puso cierta justicia a un partido en el que los locales fueron superiores y llevaron más peligro.
En el resto de los partidos, se destaca el triunfo de Vélez Sársfield (ahora dirigido por el ex seleccionador juvenil campeón mundial sub-20 en Canadá, Hugo Tocalli) ante Cólon de Santa Fe por 4-3, el de Arsenal (reciente campeón de la Copa Sudamericana) ante Huracán por 2-0, el de Estudiantes de La Plata ante Bánfield por 2-1, el del subcampeón pasado, Tigre, ante Gimnasia de La Plata por 2-1 y el de San Martñin de San Juan ante Argentinos Juniors, 2-0.
Peor suerte tuvieron los otros tres equipos poderosos. San Lorenzo, aún sin la presencia de Andrés D’alessandro, quien podría debutar hoy por la Copa Libertadores, cayó sorpresivamente 0-2 en su propio estadio ante un Newells Old Boys muy necesitado de obtener puntos para salvarse del descenso, que se rige por un sistema de promedios trianuales, mientras que Racing Club apenas si empató al final, en Avellaneda, ante el débil Olimpo de Bahía Blanca 1-1. Independiente, animador del certamen pasado, cayó en el campo del último campeón, Lanús,. Por 1-0, paradójicamente con gol en propia puerta de un ex jugador de los vencedores, Leandro Gioda.
River tuvo que trajinar mucho en el expectante Estadio Monumental para vencer a los jujeños, que terminaron la primera parte sacando el empate a cero y recién cuando el árbitro Juan Pablo Pompei se equivocó y cobró un libre directo recto al arco ante una inexistente falta al chileno Sánchez, el juvenil volante Abelairas pudo concretar el primer tanto y el partido se abrió y luego sí, la diferencia fue notoria y llegó el justo segundo gol del lateral derecho Ferrari, de cabeza.
Boca dejó una preocupante imagen en Rosario, donde casi gana el partido, de todos modos, cuando promediando la segunda parte, un excelso pase de Riquelme dejó sólo al delantero Rodrigo Palacio, quien regateó al buen portero Alvarez, de Rosario Central, y concretó.
Sin embargo, el equipo ahora dirigido por Carlos Ischia (ex ayudante de Carlos Bianchi) no resistió la ventaja, y faltando seis minutos, un remate de cerca de 30 metros de Kily González, puso cierta justicia a un partido en el que los locales fueron superiores y llevaron más peligro.
En el resto de los partidos, se destaca el triunfo de Vélez Sársfield (ahora dirigido por el ex seleccionador juvenil campeón mundial sub-20 en Canadá, Hugo Tocalli) ante Cólon de Santa Fe por 4-3, el de Arsenal (reciente campeón de la Copa Sudamericana) ante Huracán por 2-0, el de Estudiantes de La Plata ante Bánfield por 2-1, el del subcampeón pasado, Tigre, ante Gimnasia de La Plata por 2-1 y el de San Martñin de San Juan ante Argentinos Juniors, 2-0.
sábado, 9 de febrero de 2008
Con poco, el fútbol argentino sigue respirando (Yahoo)
Con más de doscientos jugadores de los cuatroscientos que juegan en los torneos de primera división, que alguna vez pasaron por el campeonato Nacional B (Segunda), y otra buena parte de juveniles menores de 22 años o veteranos que regresan para finalizar decorosamente sus largas carreras, el fútbol argentino sigue respirando, y hasta habiendo conseguido los dos títulos continentales del año (Copa Libertadores y Copa Sudamericana), y liderando la clasificación mundial de la FIFA en el nivel de seleccionados nacionales.
¿Cómo se entiende eso? No es fácil explicarlo y sin embargo, no hay una única razón. En el caso de los clubes, justamente puede decirse que Boca Juniors es hoy, tal vez, un equipo “europeo” en tierras sudamericanas. Una sana administración que lleva ya dos décadas (entre las presidencias de Antonio Alegre, primero, y de Maucio Macri después, quien acaba de dejar su cargo para pasar a ser intendente de Buenos Aires), y una sólida situación económica, generan una establidad en un plantel con buenas figuras, y que se hace muy fuerte como local en la tradicional Bombonera (la diferencia de gol en la Copa Libertadores fue de 20-1 y el único gol en contra se lo hizo el arquero Mauricio Caranta ante Libertad de Paraguay).
Pero básicamente, aún con un plantel en el nivel más alto, Boca ganó la Copa Libertadores por haber tenido en sus filas a Juan Román Riquelme, quien hoy marca diferencias con su juego ya maduro, y su administración de los tiempos y su manejo exquisito del balón. Boca sufrió su ausencia en el reciente Mundial de Clubes en Japón pero volverá a contar con él, ahora de manera definitiva, hasta 2010 lo que le abre un panorama de posibles nuevos títulos.
La otra cara es la del modesto Arsenal, del que pocos entienden cómo (y cuándo) llegó a donde se encuentra, con una Copa Sudamericana ganada con justicia pero para lo que debió dejar en el camino nada menos que a River Plate en el mismísimo Monumental de Núñez, en semifinales, y al América de México en una extraña final, que la tenía ganada luego de vencer como visitante, y luego perdida, cuando los aztecas sacaron una fuerte distancia en Argentina.
Lo de Arsenal es totalmente distinto a Boca, porque no dispone de esos fondos, ni de tradición, ni de historia como los auriazules. Lo de este club de Sarandí (fundado por el actual vicepresidente de FIFA y eterno presidente de la AFA con 28 años de mandato, Julio Humberto Grondona), pasa por una prolija administración de sus escasos recursos, una precisa política de fichajes, y especialmente, un juego de conjunto perfectamente hilvanado por un entrenador joven con muchísimo futuro, Gustavo Alfaro. Con la política del almacenero, apenas de gastar menos de lo que ingresa, Arsenal ha dado muestras de cómo se puede llegar lejos con escasos recursos.
No menos ejemplo (incluso mayor, si se toma en cuenta el tiempo y los años de trabajo que implicó) es el del Club Atlético Lanús, por primera vez campeón de un torneo oficial (el reciente Apertura), porque si hay una entidad que merecía llegar hasta el título era ésta, del sur del Gran Buenos Aires (a pocos kilómetros de la capital argentina), porque no hubo ninguna institución más coherente en las últimas décadas, y el dato más relevante es que este campeonato llega luego de un crecimiento de actividades y socios y un constante ascenso como equipo cuando apenas en 1979, se encontraba en Primera C (Tercera).
Lanús, contrariamente a la mayoría de los clubes (un ejemplo de que no siempre es válido seguir a las mayorías), apeló a la política de divisiones inferiores, los juveniles propios, que fue transfiriendo al fútbol europeo (Graf, Leto, Fabbiani, Archubi, antes Schurrer, Ibagaza, Ariel López) o a equipos grandes (Gioda), para con ese dinero, volcarlo en el cuidado y ascenso de nuevos valores o a la política social en una región desvastada en los años noventa por los duros años de Carlos Menem como presidente argentino. Sumado a esto, la excelente conducción de un ex jugador como Ramón Cabrero, un hombre sano que concibe un fútbol prolijo y sin dramas, trajo las mejores consecuencias posibles, y nuevas figuras que seguramente continuarán su carrera en Europa, como especialmente Diego Valeri, el mejor jugador del campeonato y una gran promesa (incluso de selección argentina), el volante central Agustín Pellettieri, el marcador central Ribonetto, o los delanteros José Sand o Lautaro Acosta.
En cambio, el primer semestre arrojo como campeón del Torneo Clausura a San Lorenzo de Almagro, gracias en buena parte a la mejora económica y a la tarea como entrenador de Ramón Díaz aunque como suele pasar en el continente sudamericano, ya la mayoría de sus jugadores emigró a múltiples destinos: Lavezzi al Nápoli, Ledesma al Olympiakos, Gastón Fernández y Andrés Silvera a México, y muy posiblemente se vaya el defensor Cristian Tula.
El fútbol argentino se encuentra entonces en un momento extraño, de necesidad de títulos para su selección nacional, que lo último que ganó en mayores fue la Copa América de Ecuador 1993, pese a lo cual se mantiene en el primer lugar del ranking mundial de FIFA, con promesa de grandes figuras en un futuro cercano (Tévez, Messi, Agüero, Banega, Zárate, Gago, Carrizo, Lavezzi), pero con un torneo local que se alimenta de extranjeros de países vecinos, jugadores sin experiencia que emigran ante la primera oferta, y muchos otros provenientes del torneo de Segunda. Todo esto, además, mezclado con reiterados episodios de violencia que ya han arrojado cerca de 300 muertos y miles de heridos.
Contradicciones de un fútbol argentino muy parecido al mismo país, que lo tiene casi todo, pero que tiene a la mitad de su población sumida en la pobreza. No por nada se dic que el fútbl es un recorte de la misma realidad…..
¿Cómo se entiende eso? No es fácil explicarlo y sin embargo, no hay una única razón. En el caso de los clubes, justamente puede decirse que Boca Juniors es hoy, tal vez, un equipo “europeo” en tierras sudamericanas. Una sana administración que lleva ya dos décadas (entre las presidencias de Antonio Alegre, primero, y de Maucio Macri después, quien acaba de dejar su cargo para pasar a ser intendente de Buenos Aires), y una sólida situación económica, generan una establidad en un plantel con buenas figuras, y que se hace muy fuerte como local en la tradicional Bombonera (la diferencia de gol en la Copa Libertadores fue de 20-1 y el único gol en contra se lo hizo el arquero Mauricio Caranta ante Libertad de Paraguay).
Pero básicamente, aún con un plantel en el nivel más alto, Boca ganó la Copa Libertadores por haber tenido en sus filas a Juan Román Riquelme, quien hoy marca diferencias con su juego ya maduro, y su administración de los tiempos y su manejo exquisito del balón. Boca sufrió su ausencia en el reciente Mundial de Clubes en Japón pero volverá a contar con él, ahora de manera definitiva, hasta 2010 lo que le abre un panorama de posibles nuevos títulos.
La otra cara es la del modesto Arsenal, del que pocos entienden cómo (y cuándo) llegó a donde se encuentra, con una Copa Sudamericana ganada con justicia pero para lo que debió dejar en el camino nada menos que a River Plate en el mismísimo Monumental de Núñez, en semifinales, y al América de México en una extraña final, que la tenía ganada luego de vencer como visitante, y luego perdida, cuando los aztecas sacaron una fuerte distancia en Argentina.
Lo de Arsenal es totalmente distinto a Boca, porque no dispone de esos fondos, ni de tradición, ni de historia como los auriazules. Lo de este club de Sarandí (fundado por el actual vicepresidente de FIFA y eterno presidente de la AFA con 28 años de mandato, Julio Humberto Grondona), pasa por una prolija administración de sus escasos recursos, una precisa política de fichajes, y especialmente, un juego de conjunto perfectamente hilvanado por un entrenador joven con muchísimo futuro, Gustavo Alfaro. Con la política del almacenero, apenas de gastar menos de lo que ingresa, Arsenal ha dado muestras de cómo se puede llegar lejos con escasos recursos.
No menos ejemplo (incluso mayor, si se toma en cuenta el tiempo y los años de trabajo que implicó) es el del Club Atlético Lanús, por primera vez campeón de un torneo oficial (el reciente Apertura), porque si hay una entidad que merecía llegar hasta el título era ésta, del sur del Gran Buenos Aires (a pocos kilómetros de la capital argentina), porque no hubo ninguna institución más coherente en las últimas décadas, y el dato más relevante es que este campeonato llega luego de un crecimiento de actividades y socios y un constante ascenso como equipo cuando apenas en 1979, se encontraba en Primera C (Tercera).
Lanús, contrariamente a la mayoría de los clubes (un ejemplo de que no siempre es válido seguir a las mayorías), apeló a la política de divisiones inferiores, los juveniles propios, que fue transfiriendo al fútbol europeo (Graf, Leto, Fabbiani, Archubi, antes Schurrer, Ibagaza, Ariel López) o a equipos grandes (Gioda), para con ese dinero, volcarlo en el cuidado y ascenso de nuevos valores o a la política social en una región desvastada en los años noventa por los duros años de Carlos Menem como presidente argentino. Sumado a esto, la excelente conducción de un ex jugador como Ramón Cabrero, un hombre sano que concibe un fútbol prolijo y sin dramas, trajo las mejores consecuencias posibles, y nuevas figuras que seguramente continuarán su carrera en Europa, como especialmente Diego Valeri, el mejor jugador del campeonato y una gran promesa (incluso de selección argentina), el volante central Agustín Pellettieri, el marcador central Ribonetto, o los delanteros José Sand o Lautaro Acosta.
En cambio, el primer semestre arrojo como campeón del Torneo Clausura a San Lorenzo de Almagro, gracias en buena parte a la mejora económica y a la tarea como entrenador de Ramón Díaz aunque como suele pasar en el continente sudamericano, ya la mayoría de sus jugadores emigró a múltiples destinos: Lavezzi al Nápoli, Ledesma al Olympiakos, Gastón Fernández y Andrés Silvera a México, y muy posiblemente se vaya el defensor Cristian Tula.
El fútbol argentino se encuentra entonces en un momento extraño, de necesidad de títulos para su selección nacional, que lo último que ganó en mayores fue la Copa América de Ecuador 1993, pese a lo cual se mantiene en el primer lugar del ranking mundial de FIFA, con promesa de grandes figuras en un futuro cercano (Tévez, Messi, Agüero, Banega, Zárate, Gago, Carrizo, Lavezzi), pero con un torneo local que se alimenta de extranjeros de países vecinos, jugadores sin experiencia que emigran ante la primera oferta, y muchos otros provenientes del torneo de Segunda. Todo esto, además, mezclado con reiterados episodios de violencia que ya han arrojado cerca de 300 muertos y miles de heridos.
Contradicciones de un fútbol argentino muy parecido al mismo país, que lo tiene casi todo, pero que tiene a la mitad de su población sumida en la pobreza. No por nada se dic que el fútbl es un recorte de la misma realidad…..
viernes, 1 de febrero de 2008
Lionel Messi: “Disfruto mucho y sólo me dedico a jugar” (FIFA Magazine)
El monumental estadio Camp Nou se encuentra vacío. Es un jueves, y en la noche anterior, esa misma catedral del fútbol fue testigo del muy buen partido del equipo “blaugrana” ante el Rangers escocés por la Champions League. Mientras el plantel ya se ha ido a duchar, un chico de apenas veinte años y con una remerita sencilla, nos recibe en el mismo césped para las fotos de rigor. Se nota que ya está acostumbrado a esta ceremonia, mientras el fotógrafo le indica distintas posturas. Desde arriba, en las supuestamente despobladas tribunas, parte un “Meeeeessssi, Meeeesssiiiii”, de algunos hinchas culés, y también frases en inglés evidentemente de los escoceses que han hecho el tour por el estadio y se encontraron con la sorpresa servida en bandeja. Porque Messi, aunque él se empeñe en desdeñarlo o en minimizarlo en pos de la más saludable intención de querer dedicarse a jugar al fútbol y nada más, sabe que hoy es ya una moda, un producto internacional, que está presente en un mural en pleno Berlín, o en publicidades de todo tipo en la TV como aquella en la que explica cómo ha logrado cambiar aquel pasado en el que se dudaba de su crecimiento, tomando hormonas recetadas a tiempo. Messi es tímido pero se va soltando, es cordial pero quiere siempre volver al fútbol y cuanto antes, refugiarse en los suyos, su familia, sus amigos. Habla bajito y tan veloz como cuando juega tan virtuosamente con la pelota.
- ¿Cuál considera que es su presente tanto en el Barcelona, como en la selección argentina, en el fútbol?
- Realmente me encuentro bien, contento, disfrutando, porque por suerte las cosas van saliendo como yo quiero, que siempre es importante. Estoy disfrutando mucho.
- Se dice que el Barcelona es el equipo que mejor juego practica en todo el mundo. ¿Usted lo siente así, de esa misma forma?
- Yo creo que sí, es difícil establecerlo, pero creo que practicamos un gran fútbol y el mejor indicio es que al menos yo me divierto mucho dentro de una cancha, con mis compañeros. Y eso significa que el equipo juega bien.
- ¿Y cómo cree que los ven los demás, los jugadores o equipos rivales? Parece que muchos equipos, al menos en el Camp Nou, siguen defendiéndose aún cuando van perdiendo, cuando se espera que al menos allí salgan a buscar el empate. ¿Les tienen miedo?
- Sí, es complicado, pero nosotros seguimos haciendo nuestro juego y mantenemos nuestro estilo, de la misma manera que jugamos siempre. No dependemos de lo que hagan los demás.
- ¿Cómo fue su adaptación a la primera división de la Liga Española? Su caso es más raro, porque siendo argentino, llegó de muy joven a La Masía, donde se forma la cantera del Barcelona. ¿Notó cambios físicos al llegar a la primera? ¿hubo mucha diferencia con partidos entre juveniles?
- Yo creo que si no lo sentí fue por la transición que hubo desde la cantera a la primera gracias a cómo me fue llevando el entrenador, por eso siempre le estaré agradecido a Frank Rikjaard por cómo me fue llevando de a poco, y también a todos mis compañeros que me ayudaron muchísimo para consolidarme en el equipo titular.
- Es bueno lo que usted dice porque por lo general, el público tiende a creer que el jugador joven se molesta cuando el entrenador no lo coloca en el equipo titular y suele quedarse mal por no ser incluido…
- Claro que uno quiere jugar en ese momento, es normal pensarlo, pero ahora comprendo lo que Rikjaard quería y después uno se da cuenta, pensando en frío, que es lo mejor y que tiene que ser así, que uno vaya entrando de a poco, ir acostumbrándose a la primera y no tirarse a la piscina, así que estoy muy agradecido por cómo me han manejado.
- ¿Y cómo se maneja con las lesiones? Usted tuvo una importante ya, que lo marginó por un buen tiempo del fútbol. ¿Tiene algún temor a que se repita o a lesionarse? ¿es de los que analizan cuál será hoy su marcador para tomar algún tipo de precaución?
- No, la verdad es que no pienso en eso, y si tiene que pasar va a pasar, pero si piensas, será peor. Pero no pienso en eso, trato de pensar sólo en jugar. No pienso en cómo evitar lesiones tampoco, juego de la misma manera que siempre.
- Juega en el Barcelona y al mismo tiempo, cuando le toca, en la selección argentina. Dos conjuntos con grandes jugadores, pero dos estilos o formas de jugar. ¿Requiere eso de alguna adaptación o todo es absolutamente natural, es decir, llega y juega?
- No, es bastante natural. Se hace fácil porque hay grandes jugadores en los dos, pero debo reconocer que lo que se hace difícil es porque hay otro sistema y hay poco tiempo disponible para preparar los partidos así que menos mal que ayuda la calidad de mis compañeros para superar estos obstáculos.
- Esta pregunta alguna vez se la hicieron pero hay una gran polémica alrededor de esto. ¿Usted es más un volante creativo, un diez clásico, como se dice en Argentina, como se consagró campeón mundial juvenil en Holanda 2005, o es un extremo derecho, o un jugador acotado a la banda derecha del ataque, entrando al área en diagonal, como en el Barcelona?
- Yo prefiero jugar en el medio, un poco atrasado, pero ya llevo más de cuatro años jugando en esta posición y me siento cómodo en ella, y en la que me gusta ya hace mucho que no juego, y me acostumbré así.
- ¿Qué cosas cree que tienen que mejorar en el Barcelona en esta temporada para que no pase lo de la anterior, que se han quedado casi en sequía de títulos con siete en disputa?
- Yo creo que en la temporada pasada hubo muchos partidos que no los supimos manejar ni rematarlos, y luego terminábamos sufriendo hasta que nos empataban. Tenemos que aprender de eso, pero también tenemos que dejar atrás lo de la temporada pasada y pensar en lo que tenemos ahora.
- Con la selección argentina le pasó tal vez algo similar. En la reciente Copa América de Venezuela fue la que mejor fútbol desplegó, pero en la final fue sorprendida por Brasil.
- Sí, todos coincidieron en que fue la mejor selección a nivel de juego, pero una final es algo diferente y contra Brasil, y nos metieron un gol rápido y cambió todo.
- Hay una polémica instalada sobre si no son demasiado bajos los delanteros argentinos, como usted, Carlos Tévez, Sergio Agüero y otros. ¿Se puede jugar hoy al fútbol con bajas estaturas cuando algunos equipos le dan tanta importancia al juego aéreo?
- No, para mí eso no es importante, máxime que los argentinos somos amantes del juego con el balón al ras del suelo.
- Seguramente es consciente de que ya en el mundo se lo compara con genios del fútbol como Diego Maradona o Pelé, y ya en el Mundial de Alemania 2006 había muros enteros con su imagen. Incluso, mucha gente cuando le mencionan a la Argentina, ya dicen “Messi”, como referencia ¿Cómo lo toma esto a usted?
- Estoy muy tranquilo. Muchas veces lo dije cuando me compararon con Maradona, que no hay comparación posible, y me dedico a jugar, nada más que a jugar, que es lo que me gusta.
- Contra el Getafe, en la Copa del Rey de la pasada temporada, ha marcado los dos goles como Maradona le marcó a Inglaterra en el Mundial de México 1986. ¿Eso le significó algo especial?
- Es lindo por los goles, por lo que se dijo, pero eso ya pasó.
- Cuando escucha los gritos de la gente con el “Messi, Messi”, ¿qué le genera? ¿es parte del paisaje?, ¿es algo natural?
- Ahora ya me acostumbré pero es lindo, claro, que la gente por la calle te reconozca, te salude, te diga cosas lindas, eso me hace feliz.
- Estará seguramente en la terna de los posibles ganadores al FIFA World Player de este año, y es un premio que ganaron los mejores jugadores de la historia. ¿Cómo lo toma esto?
- El hecho de estar allí ya es importantísimo, me pone contento estar entre los más grandes, que creo que se puede decir así, así que estoy muy contento.
La familia es lo primero
--------------------------------
- Usted vive con su familia en Barcelona desde hace muchos años. ¿Cómo es su vida fuera del fútbol?
- Vivo con mi hermano, mi cuñada, mis padres. Toda la familia vive aquí y por suerte somos una familia muy unida, y siempre comparto todo con ellos, es todo muy simple.
- Tiene un primo que también es muy conocido, aunque a él no le creen que es su primo, Maxi Biancucchi, que también es futbolista (juga para el Flamengo de Brasil y ya definió un partido ante el Fluminense). ¿Han jugado juntos alguna vez?
- No, no jugamos nunca juntos pero es un delantero chiquito también, pero muy rápido y que juega muy bien. Pero me parece que ahora le creen que es mi primo, jeje.
- ¿Cómo hace usted para manejar la fama y las tentaciones de un chico de sólo veinte años que ha llegado tan lejos? Por ejemplo, el Barcelona ya le ha puesto guardaespaldas.
- Yo siempre hago lo que hice siempre, lo que tengo ganas de hacer en cada momento. La verdad es que a la hora de salir no pienso en si soy conocido o no. Si tengo ganas de parar en algún lado paro, y si tengo ganas de salir a caminar con mi familia lo hago también.
- ¿Se sigue llevando bien con la play-station, que tanto le gustaba?
- Hace mucho que no juego, pero cuando jugaba, siempre lo hacía con mi equipos, el Barcelona, la selección argentina….
- Si fuera entrenador, ¿cómo sería? ¿Más ofensivo, o más defensivo?
- En la play soy ofensivo, pero si fuera técnico, la verdad es que sería más complicado.
- ¿Qué tipo de música le gusta?
- Todo lo relacionado con Argentina lo sigo desde Barcelona, pero en especial la cumbia, los cuartetos, pero escucho un poco de todo.
- ¿Y programas de TV?
- También miro todo, desde novelas hasta series, los miro por TV satelital, y me olvido de que estoy lejos de mi país.
Acerca del fútbol mismo
----------------------------------
- ¿Le gusta mirar fútbol?
- Cada tanto miro, claro, pero no me gusta mirarlo mucho por la TV.
- ¿Qué jugadores del mundo le gustan?
- Desde ya que Ronaldinho, pero hay grandes jugadores, como Kaká, Cristiano Ronaldo, Deco, y un jugador que admiraba mucho desde chico es Pablo Aimar.
- ¿Pudo decírselo, ya que fueron compañeros en la selección argentina?
- No, si bien estuvimos juntos, nunca hablamos de eso. Pero creo que él lo sabe.
Palmarés
-------------
Nombre completo: Lionel Andrés Messi
Nacimiento: 24/6/1987 en Rosario, Argentina
Altura: 1,69 metro
Peso: 67 kilos
Trayectoria: Divisiones juveniles de Newells Old Boys (Argentina), FC Barcelona (2005 en adelante)
Partidos internacionales con la selección argentina: 24
Debut en primera división: 16/12/2003 vs Porto (amistoso)
Debut oficial: 16/10/2004 vs Espanyol (Liga Española)
Palmarés: Campeón mundial sub-20 en Holanda (2005) con la selección argentina y Balón de Oro y Bota de Oro del certamen como goleador y mejor jugador. Premio Golden Boy del diario italiano Tuttosport como el mejor jugador joven de Europa (2005), ganador de las ligas españolas 2004/05 y 2005/06, y de ambas supercopas de España con el Barcelona y de la Champions League 2005/06, elegido mejor jugador iberoamericano de la Liga Española 2006/07.
Goles con la selección argentina: 21 entre sub-20 y profesional
Goles en el Barcelona: 26
Total goles: 47
- ¿Cuál considera que es su presente tanto en el Barcelona, como en la selección argentina, en el fútbol?
- Realmente me encuentro bien, contento, disfrutando, porque por suerte las cosas van saliendo como yo quiero, que siempre es importante. Estoy disfrutando mucho.
- Se dice que el Barcelona es el equipo que mejor juego practica en todo el mundo. ¿Usted lo siente así, de esa misma forma?
- Yo creo que sí, es difícil establecerlo, pero creo que practicamos un gran fútbol y el mejor indicio es que al menos yo me divierto mucho dentro de una cancha, con mis compañeros. Y eso significa que el equipo juega bien.
- ¿Y cómo cree que los ven los demás, los jugadores o equipos rivales? Parece que muchos equipos, al menos en el Camp Nou, siguen defendiéndose aún cuando van perdiendo, cuando se espera que al menos allí salgan a buscar el empate. ¿Les tienen miedo?
- Sí, es complicado, pero nosotros seguimos haciendo nuestro juego y mantenemos nuestro estilo, de la misma manera que jugamos siempre. No dependemos de lo que hagan los demás.
- ¿Cómo fue su adaptación a la primera división de la Liga Española? Su caso es más raro, porque siendo argentino, llegó de muy joven a La Masía, donde se forma la cantera del Barcelona. ¿Notó cambios físicos al llegar a la primera? ¿hubo mucha diferencia con partidos entre juveniles?
- Yo creo que si no lo sentí fue por la transición que hubo desde la cantera a la primera gracias a cómo me fue llevando el entrenador, por eso siempre le estaré agradecido a Frank Rikjaard por cómo me fue llevando de a poco, y también a todos mis compañeros que me ayudaron muchísimo para consolidarme en el equipo titular.
- Es bueno lo que usted dice porque por lo general, el público tiende a creer que el jugador joven se molesta cuando el entrenador no lo coloca en el equipo titular y suele quedarse mal por no ser incluido…
- Claro que uno quiere jugar en ese momento, es normal pensarlo, pero ahora comprendo lo que Rikjaard quería y después uno se da cuenta, pensando en frío, que es lo mejor y que tiene que ser así, que uno vaya entrando de a poco, ir acostumbrándose a la primera y no tirarse a la piscina, así que estoy muy agradecido por cómo me han manejado.
- ¿Y cómo se maneja con las lesiones? Usted tuvo una importante ya, que lo marginó por un buen tiempo del fútbol. ¿Tiene algún temor a que se repita o a lesionarse? ¿es de los que analizan cuál será hoy su marcador para tomar algún tipo de precaución?
- No, la verdad es que no pienso en eso, y si tiene que pasar va a pasar, pero si piensas, será peor. Pero no pienso en eso, trato de pensar sólo en jugar. No pienso en cómo evitar lesiones tampoco, juego de la misma manera que siempre.
- Juega en el Barcelona y al mismo tiempo, cuando le toca, en la selección argentina. Dos conjuntos con grandes jugadores, pero dos estilos o formas de jugar. ¿Requiere eso de alguna adaptación o todo es absolutamente natural, es decir, llega y juega?
- No, es bastante natural. Se hace fácil porque hay grandes jugadores en los dos, pero debo reconocer que lo que se hace difícil es porque hay otro sistema y hay poco tiempo disponible para preparar los partidos así que menos mal que ayuda la calidad de mis compañeros para superar estos obstáculos.
- Esta pregunta alguna vez se la hicieron pero hay una gran polémica alrededor de esto. ¿Usted es más un volante creativo, un diez clásico, como se dice en Argentina, como se consagró campeón mundial juvenil en Holanda 2005, o es un extremo derecho, o un jugador acotado a la banda derecha del ataque, entrando al área en diagonal, como en el Barcelona?
- Yo prefiero jugar en el medio, un poco atrasado, pero ya llevo más de cuatro años jugando en esta posición y me siento cómodo en ella, y en la que me gusta ya hace mucho que no juego, y me acostumbré así.
- ¿Qué cosas cree que tienen que mejorar en el Barcelona en esta temporada para que no pase lo de la anterior, que se han quedado casi en sequía de títulos con siete en disputa?
- Yo creo que en la temporada pasada hubo muchos partidos que no los supimos manejar ni rematarlos, y luego terminábamos sufriendo hasta que nos empataban. Tenemos que aprender de eso, pero también tenemos que dejar atrás lo de la temporada pasada y pensar en lo que tenemos ahora.
- Con la selección argentina le pasó tal vez algo similar. En la reciente Copa América de Venezuela fue la que mejor fútbol desplegó, pero en la final fue sorprendida por Brasil.
- Sí, todos coincidieron en que fue la mejor selección a nivel de juego, pero una final es algo diferente y contra Brasil, y nos metieron un gol rápido y cambió todo.
- Hay una polémica instalada sobre si no son demasiado bajos los delanteros argentinos, como usted, Carlos Tévez, Sergio Agüero y otros. ¿Se puede jugar hoy al fútbol con bajas estaturas cuando algunos equipos le dan tanta importancia al juego aéreo?
- No, para mí eso no es importante, máxime que los argentinos somos amantes del juego con el balón al ras del suelo.
- Seguramente es consciente de que ya en el mundo se lo compara con genios del fútbol como Diego Maradona o Pelé, y ya en el Mundial de Alemania 2006 había muros enteros con su imagen. Incluso, mucha gente cuando le mencionan a la Argentina, ya dicen “Messi”, como referencia ¿Cómo lo toma esto a usted?
- Estoy muy tranquilo. Muchas veces lo dije cuando me compararon con Maradona, que no hay comparación posible, y me dedico a jugar, nada más que a jugar, que es lo que me gusta.
- Contra el Getafe, en la Copa del Rey de la pasada temporada, ha marcado los dos goles como Maradona le marcó a Inglaterra en el Mundial de México 1986. ¿Eso le significó algo especial?
- Es lindo por los goles, por lo que se dijo, pero eso ya pasó.
- Cuando escucha los gritos de la gente con el “Messi, Messi”, ¿qué le genera? ¿es parte del paisaje?, ¿es algo natural?
- Ahora ya me acostumbré pero es lindo, claro, que la gente por la calle te reconozca, te salude, te diga cosas lindas, eso me hace feliz.
- Estará seguramente en la terna de los posibles ganadores al FIFA World Player de este año, y es un premio que ganaron los mejores jugadores de la historia. ¿Cómo lo toma esto?
- El hecho de estar allí ya es importantísimo, me pone contento estar entre los más grandes, que creo que se puede decir así, así que estoy muy contento.
La familia es lo primero
--------------------------------
- Usted vive con su familia en Barcelona desde hace muchos años. ¿Cómo es su vida fuera del fútbol?
- Vivo con mi hermano, mi cuñada, mis padres. Toda la familia vive aquí y por suerte somos una familia muy unida, y siempre comparto todo con ellos, es todo muy simple.
- Tiene un primo que también es muy conocido, aunque a él no le creen que es su primo, Maxi Biancucchi, que también es futbolista (juga para el Flamengo de Brasil y ya definió un partido ante el Fluminense). ¿Han jugado juntos alguna vez?
- No, no jugamos nunca juntos pero es un delantero chiquito también, pero muy rápido y que juega muy bien. Pero me parece que ahora le creen que es mi primo, jeje.
- ¿Cómo hace usted para manejar la fama y las tentaciones de un chico de sólo veinte años que ha llegado tan lejos? Por ejemplo, el Barcelona ya le ha puesto guardaespaldas.
- Yo siempre hago lo que hice siempre, lo que tengo ganas de hacer en cada momento. La verdad es que a la hora de salir no pienso en si soy conocido o no. Si tengo ganas de parar en algún lado paro, y si tengo ganas de salir a caminar con mi familia lo hago también.
- ¿Se sigue llevando bien con la play-station, que tanto le gustaba?
- Hace mucho que no juego, pero cuando jugaba, siempre lo hacía con mi equipos, el Barcelona, la selección argentina….
- Si fuera entrenador, ¿cómo sería? ¿Más ofensivo, o más defensivo?
- En la play soy ofensivo, pero si fuera técnico, la verdad es que sería más complicado.
- ¿Qué tipo de música le gusta?
- Todo lo relacionado con Argentina lo sigo desde Barcelona, pero en especial la cumbia, los cuartetos, pero escucho un poco de todo.
- ¿Y programas de TV?
- También miro todo, desde novelas hasta series, los miro por TV satelital, y me olvido de que estoy lejos de mi país.
Acerca del fútbol mismo
----------------------------------
- ¿Le gusta mirar fútbol?
- Cada tanto miro, claro, pero no me gusta mirarlo mucho por la TV.
- ¿Qué jugadores del mundo le gustan?
- Desde ya que Ronaldinho, pero hay grandes jugadores, como Kaká, Cristiano Ronaldo, Deco, y un jugador que admiraba mucho desde chico es Pablo Aimar.
- ¿Pudo decírselo, ya que fueron compañeros en la selección argentina?
- No, si bien estuvimos juntos, nunca hablamos de eso. Pero creo que él lo sabe.
Palmarés
-------------
Nombre completo: Lionel Andrés Messi
Nacimiento: 24/6/1987 en Rosario, Argentina
Altura: 1,69 metro
Peso: 67 kilos
Trayectoria: Divisiones juveniles de Newells Old Boys (Argentina), FC Barcelona (2005 en adelante)
Partidos internacionales con la selección argentina: 24
Debut en primera división: 16/12/2003 vs Porto (amistoso)
Debut oficial: 16/10/2004 vs Espanyol (Liga Española)
Palmarés: Campeón mundial sub-20 en Holanda (2005) con la selección argentina y Balón de Oro y Bota de Oro del certamen como goleador y mejor jugador. Premio Golden Boy del diario italiano Tuttosport como el mejor jugador joven de Europa (2005), ganador de las ligas españolas 2004/05 y 2005/06, y de ambas supercopas de España con el Barcelona y de la Champions League 2005/06, elegido mejor jugador iberoamericano de la Liga Española 2006/07.
Goles con la selección argentina: 21 entre sub-20 y profesional
Goles en el Barcelona: 26
Total goles: 47
lunes, 10 de diciembre de 2007
La distancia entre el Milan y los demás (Yahoo)
El Milan se ha consagrado como campeón mundial en el estadio de Yokohama, en Japón, y no hay dudas sobre este merecimiento, que a su vez marca la enorme distancia que hay entre ciertos clubes europeos poderosos, y hasta los mejores de Sudamérica.
Es cierto que el Milan tenía los ojos puestos sobre este torneo desde hacía mucho tiempo, más precisamente desde que en diciembre de 2003, y en el mismo escenario, el mismo rival de esta final, Boca Juniors de Argentina, lo derrotada por penales aunque también había sido superior durante los 120 minutos que duró aquel partido y que había terminado 1-1.
¿Qué pasó entonces en estos cuatro años? Primero que todo, que los clubes europeos con el poder del Milan, por lo general suelen lograr mantener la base, sin perder a sus estrellas. En el caso del Milan, no sólo mantuvo la base de aquel equipo de 2003, perdiendo sólo a Costacurta (por retirarse del fútbol, ahora en el cuerpo técnico), Sevchenko (en el Chelsea, al que fue por su propio pedido de ser transferido, Rui Costa (que vive sus últimos días como jugador en su Portugal) y Tomasson (en el Villarreal), pero a cambio, han llegado jugadores como Ronaldo, Gilardino, Nesta y hasta Gourcouff, que no encuentra lugar, y por último, una futura estrella, el brasileño Alexandre Pato, quien recién comenzará a jugar en enero. A ellos se les sumó Emerson hace escasos meses, otro brasileño.
Por el lado de Boca, todo lo contrario. Como buen equipo sudamericano, y aún dominante en su continente (fue la cuarta vez que llegaba a Japón en ocho temporadas, todo un record mundial), gracias que puede mantener cierta base en dos años, lo cual ya es mucho y hasta una ventaja comparable a la del Milan con Boca mismo, y de aquel enfrentamiento intercontinental de 2003, sólo permanecía Sebastián Battaglia, paradójicamente cuando en aquel partido, había sido su despedida porque se iba transferido al Villarreal, pero dos temporadas después, volvió a Boca.
Para una mayor idea de los lectores, los cuatro jugadores del mediocampo del Milan en 2003 habían sido Gatusso, Pirlo, Seedorf y Kaka, y los cuatro estuvieron en 2007. La única diferencia es que en aquel tiempo, Carlo Ancelotti, también el mismo entrenador que ahora, jugaba con un volante de marca, dos ofensivos y un organizador, y dos delanteros, y ahora ha agregado a Ambrosini a la línea de Gatusso y ha quitado un delantero y juega arriba sólo Inzaghi.
Sin embargo, creemos que no todo pasa por ahí. El Milan tuvo se hambre siempre tan necesario para ganar. Movido por la necesidad de marketing de ser desde ahora el club con más títulos en el mundo (18 contra 17 de Boca, su vencido), la posibilidad de vengar la derrota con el último equipo que le quedaba (ya lo había hecho en mayo con el Liverpool luego de aquella derrota de 2005 en la final de la Champions League) y también, por un frente interno complicado después de dos scudettos por parte del Inter, que va camino al tercero, y de una mala campaña que prácticamente lo obliga de aquí a junio a pelear por el cuarto puesto de la liga para aspirar a entrar en la nueva Champions League de 2008/09, y sin mucha fuerza para la Copa Italia, siendo que las finales de esta Champions League se encuentran aún lejos, en mayo de 2008.
Asi las cosas, el Milan tomó este Mundial con toda la fuerza y llegó entonces a Japón con todo su arsenal, hasta un cocinero propio y un encargado de adaptar a los jugadores a los distintos husos horarios.
El resultado no pudo ser mejor. Aunque le costó mucho y sufrió contra los Reds Urawa japoneses, una vez que Clarence Seedorf anotó el tanto en el segundo tiempo de la semifinal por el propio peso del agobio táctico, ya los jugadores sabían que estaban a las puertas de año importante que no podían perder esta vez y el brasileño Kaká es demasiado para cualquier equipo, máxime crecido como está luego de tantos premios justamente conseguidos.
Boca tampoco encontró su rumbo en el Mundial, como ya no venía encontrándolo desde el 1 de julio, al día siguiente de ganar con claridad la Copa Libertadores de América, que fue el día en que Juan Román Riquelme terminaba su préstamo y debió regresar al Villarreal. El equipo navegó como pudo por el Torneo Apertura argentino, en el que finalizó cuarto y algo lejos del campeón Lanús, pero además, sin haber encontrado jamás una línea de fútbol, algo que generó que su gran hinchada tuviera un trato frío y distante con su entrenador, Miguel Russo, quien tampoco pareció poder manejar ciertas cuestiones en un plantel de algunos jugadores veteranos con mucho peso interior. Sumado a eso, la pronta eliminación de la Copa Sudamericana en octavos de final ante el San Pablo de Brasil, dejó a Russo con el único objetivo semestral del Mundial, algo muy complicado.
Boca le opuso resistencia al Milan durante el primer tiempo y los primeros quince minutos del segundo, pero puede decirse que la final terminó cuando el remate del lateral derecho Ibarra pegó en el palo de Dida. El tercer gol, de Kaká, a los tres minutos siguientes, ya hizo inalcanzable el partido para los argentinos.
¿Qué nivel dejó este Mundial? Sólo mediano, con equipos utilitarios, la sorpresa del buen rendimiento de Reds Urawa, cada vez más cerca en lo físico y en lo colectivo aunque aún lejos en lo técnico y en lo táctico, la gran actuación del talentoso delantero Chermiti, en el Etoile du Sahel tunecino, que para nosotros hubiera merecido uno de los premios como jugador del torneo, el muy buen desempeño del brasileño Washington en el ataque de los Reds y la ratificación del buen nivel de Rodrigo Palacio y el joven Ever Banega en Boca.
La gran desazón, sin dudas los mexicanos del Pachuca, de los que se esperaba más, máxime con el notable crecimiento de México en el mundo del fútbol, pero sed durmieron en el toque anodino en cuartos de final ante el Etoile, y perdieron faltando cnco minutos, sin dudas un gran aprendizaje para el futuro.
Es cierto que el Milan tenía los ojos puestos sobre este torneo desde hacía mucho tiempo, más precisamente desde que en diciembre de 2003, y en el mismo escenario, el mismo rival de esta final, Boca Juniors de Argentina, lo derrotada por penales aunque también había sido superior durante los 120 minutos que duró aquel partido y que había terminado 1-1.
¿Qué pasó entonces en estos cuatro años? Primero que todo, que los clubes europeos con el poder del Milan, por lo general suelen lograr mantener la base, sin perder a sus estrellas. En el caso del Milan, no sólo mantuvo la base de aquel equipo de 2003, perdiendo sólo a Costacurta (por retirarse del fútbol, ahora en el cuerpo técnico), Sevchenko (en el Chelsea, al que fue por su propio pedido de ser transferido, Rui Costa (que vive sus últimos días como jugador en su Portugal) y Tomasson (en el Villarreal), pero a cambio, han llegado jugadores como Ronaldo, Gilardino, Nesta y hasta Gourcouff, que no encuentra lugar, y por último, una futura estrella, el brasileño Alexandre Pato, quien recién comenzará a jugar en enero. A ellos se les sumó Emerson hace escasos meses, otro brasileño.
Por el lado de Boca, todo lo contrario. Como buen equipo sudamericano, y aún dominante en su continente (fue la cuarta vez que llegaba a Japón en ocho temporadas, todo un record mundial), gracias que puede mantener cierta base en dos años, lo cual ya es mucho y hasta una ventaja comparable a la del Milan con Boca mismo, y de aquel enfrentamiento intercontinental de 2003, sólo permanecía Sebastián Battaglia, paradójicamente cuando en aquel partido, había sido su despedida porque se iba transferido al Villarreal, pero dos temporadas después, volvió a Boca.
Para una mayor idea de los lectores, los cuatro jugadores del mediocampo del Milan en 2003 habían sido Gatusso, Pirlo, Seedorf y Kaka, y los cuatro estuvieron en 2007. La única diferencia es que en aquel tiempo, Carlo Ancelotti, también el mismo entrenador que ahora, jugaba con un volante de marca, dos ofensivos y un organizador, y dos delanteros, y ahora ha agregado a Ambrosini a la línea de Gatusso y ha quitado un delantero y juega arriba sólo Inzaghi.
Sin embargo, creemos que no todo pasa por ahí. El Milan tuvo se hambre siempre tan necesario para ganar. Movido por la necesidad de marketing de ser desde ahora el club con más títulos en el mundo (18 contra 17 de Boca, su vencido), la posibilidad de vengar la derrota con el último equipo que le quedaba (ya lo había hecho en mayo con el Liverpool luego de aquella derrota de 2005 en la final de la Champions League) y también, por un frente interno complicado después de dos scudettos por parte del Inter, que va camino al tercero, y de una mala campaña que prácticamente lo obliga de aquí a junio a pelear por el cuarto puesto de la liga para aspirar a entrar en la nueva Champions League de 2008/09, y sin mucha fuerza para la Copa Italia, siendo que las finales de esta Champions League se encuentran aún lejos, en mayo de 2008.
Asi las cosas, el Milan tomó este Mundial con toda la fuerza y llegó entonces a Japón con todo su arsenal, hasta un cocinero propio y un encargado de adaptar a los jugadores a los distintos husos horarios.
El resultado no pudo ser mejor. Aunque le costó mucho y sufrió contra los Reds Urawa japoneses, una vez que Clarence Seedorf anotó el tanto en el segundo tiempo de la semifinal por el propio peso del agobio táctico, ya los jugadores sabían que estaban a las puertas de año importante que no podían perder esta vez y el brasileño Kaká es demasiado para cualquier equipo, máxime crecido como está luego de tantos premios justamente conseguidos.
Boca tampoco encontró su rumbo en el Mundial, como ya no venía encontrándolo desde el 1 de julio, al día siguiente de ganar con claridad la Copa Libertadores de América, que fue el día en que Juan Román Riquelme terminaba su préstamo y debió regresar al Villarreal. El equipo navegó como pudo por el Torneo Apertura argentino, en el que finalizó cuarto y algo lejos del campeón Lanús, pero además, sin haber encontrado jamás una línea de fútbol, algo que generó que su gran hinchada tuviera un trato frío y distante con su entrenador, Miguel Russo, quien tampoco pareció poder manejar ciertas cuestiones en un plantel de algunos jugadores veteranos con mucho peso interior. Sumado a eso, la pronta eliminación de la Copa Sudamericana en octavos de final ante el San Pablo de Brasil, dejó a Russo con el único objetivo semestral del Mundial, algo muy complicado.
Boca le opuso resistencia al Milan durante el primer tiempo y los primeros quince minutos del segundo, pero puede decirse que la final terminó cuando el remate del lateral derecho Ibarra pegó en el palo de Dida. El tercer gol, de Kaká, a los tres minutos siguientes, ya hizo inalcanzable el partido para los argentinos.
¿Qué nivel dejó este Mundial? Sólo mediano, con equipos utilitarios, la sorpresa del buen rendimiento de Reds Urawa, cada vez más cerca en lo físico y en lo colectivo aunque aún lejos en lo técnico y en lo táctico, la gran actuación del talentoso delantero Chermiti, en el Etoile du Sahel tunecino, que para nosotros hubiera merecido uno de los premios como jugador del torneo, el muy buen desempeño del brasileño Washington en el ataque de los Reds y la ratificación del buen nivel de Rodrigo Palacio y el joven Ever Banega en Boca.
La gran desazón, sin dudas los mexicanos del Pachuca, de los que se esperaba más, máxime con el notable crecimiento de México en el mundo del fútbol, pero sed durmieron en el toque anodino en cuartos de final ante el Etoile, y perdieron faltando cnco minutos, sin dudas un gran aprendizaje para el futuro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

