jueves, 4 de junio de 2009

Mucha emoción, pocos conceptos (Por Octavio Palazzo)

Si algo caracteriza al ciclo Maradona al frente de la seleccion nacional, como DT, es que todas sus medidas, elecciones, discursos, explicaciones y proyectos, están limitados dentro del círculo de lo emocional. O sea, es su verdadero ser interior, el que toma las decisiones. El que le conocimos siempre. No se ha sabido aún de una sola pauta del contenido futbolístico de lo que aspira para su equipo. Todo está circunscripto a frases y gestos tendientes a lograr una movilización en los sentimientos de sus dirigidos, nunca a conceptos sobre una idea de juego, una identidad definida. Si se alcanza o no ese objetivo, es harina de otro costal, pero nada surge de Maradona que haga suponer la existecia de un plan de juego determinado.La constante apelación al amor a la camiseta, es una obviedad para quien tiene la fortuna de ponérsela. La poco feliz frase con que inauguró su ciclo, "Mascherano y 10 más", es un error futbolístico (¿aceptará el Liverpool un canje mano a mano entre Messi y Mascherano? en las cotizaciones que maneja el mercado, el pase de Messi equivale a diez veces al del preferido mpor Maradona), pero también una muestra de lo excluyente que se convierte lo sentimental para el entrenador. Por supuesto que hay que trabar con la cabeza, y a eso Mascherano, por ejemplo, nos tiene acostumbrados. Pero eso, ¿ no es más una contingencia del juego más que el juego en sí? ¿Acaso el propio Diego deslumbró al mundo por trabar con la cabeza? Las habituales cartulinas en los vestuarios, comprueban la carencia de conceptos. En el vestuario de la selección previo a cada partido, las cartulinas, deberían ser un accesorio, no lo principal. y lo accesorio es lo que trasciende. No un planteo táctico, ya sea bilardista, menottista, cappista, o maradoniano. Nada de eso. Sólo lo emotivo. Maradona no aprovecha para trabajar con sus jugadores desde lo colectivo. Lo hace desde lo individual. A uno, le dice: "jugá para que te compre el Real Madrid". A otro, "necesito mayor participación tuya, no tenés que desaparecer del partido". Al arquero, en su momento, "demostrale a los tanos que están equivocados".Y asi todo. Los entrenamientos no son con los juveniles de AFA, porque está peleado con Sergio Batista, el DT de este equipo. La pelea, el enfrentamiento, es otro rasgo de la prevalecencia de lo emocional. Desde alli dirige Maradona todas sus acciones. Yo no se si quien divide al mundo entre amigos y enemigos está capacitado para un cargo tan delicado. Porque eso, aparte de generar injusticias y pérdidas, nos hace vivir en permanente estado de sospecha. Esa sospecha que nos hace preguntarnos por qué no está Gonzalo Higuaín. ¿Es por su nivel futbolístico, o porque una vez , justificadamente, no acudió a jugar con un juvenil el Mundial sub-20? Recordemos que Higuaín renunció al ofrecimiento de Francia, para vestir la camiseta que Maradona tanto ama. En ese caso, estaríamos hablando de venganza, otro rasgo negativo del campo emocional. ¿Es tan brillante nuestro fútbol local, que Javier Pastore no está dentro de los mejores veintipico jugadores de nuestro medio?, ¿Que un jugador sea representado por un amigo de su ex amigo Cóppola, lo inhabilita para vestir la celeste y blanca? Creo que esta situación está viciada desde el origen. Se me hace que el nombramiento de Maradona fue una apelación a la nostalgia. Otra emoción. La identidad y el juego de equipo, que de eso se trata, tiene diversas dosis de componentes. No todo es emoción. Si al fútbol se ganara desde la emoción.....¿ No tendría China, entre sus 1300 millones de habitantes, once muchachos entusiastas dispuestos a trabar con la cabeza para clasificarse a un Mundial, y luego ganarlo? ¿Nos alcanzará con eso?.

martes, 2 de junio de 2009

El gesto de Carlos Bianchi explica muchas cosas

Carlos Bianchi había arreglado con Boca Juniors que cobraría como manager 1.750.000 dólares anuales y en una actitud absolutamente infrecuente en el fútbol argentino, decidió proponer al club que esta paga se le redujera a la mitad.

Para quienes han podido seguir la trayectoria de Bianchi en el fútbol, esto de ninguna manera es una casualidad. Muy por el contrario: Bianchi ha tenido siempre la mayor honestidad que se conozca en el medio y en gran parte, sus éxitos tienen directa relación con esto.

No sólo fue honesto siempre, sino que ha intentado parecerlo hasta el extremo. En este período en Boca, sabiendo que su amigo Carlos Ischia navegaba en la invertidumbre como entrenador, hizo colocar a propósito en el contrato como manager una cláusula para no poder asumir inmediatamente después de Ischia, como para que en este sistema salvaje que nos rodea al menos quede claro que de ninguna forma arribaba al club para reemplazar o siquiera en pensar en reemplazar a su amigo (aunque los medios quisieran enfrentarlos una y otra vez, como cuando trataron de leer entrelíneas cuando en su anterior conferencia de prensa buscaron resquebrajamientos en sus frases sobre la duración del contrato de su amigo como DT). Es más: muchos dieron por supuesto que Bianchi aceptaría suplantar, al final, a Carlos Ischia (quien hasta le abrió la puerta el viernes pasado, afirmando que a él no le molestaría), y otros, más perspicaces, pero siempre mal pensados, llevaron todo a un interinato de Abel Alves, a fin de que Bianchi no tuviera que reemplazar a Ischia en forma directa. Pero Bianchi tampoco aceptó.

Pero no todo termina allí: también están los que ligaron a Bianchi con la actividadde su hijo Mauro, representante de jugadores. Bianchi, para que no se piense lo que no corresponde, hizo colocar en el contrato que ante cada pase de jugadores, siempre debe haber algún dirigente de Boca presente, y en lo posible rotatorio, que no sea siempre el mismo. Como para que haya un testigo de los hechos.

El gran tema de la Argentina sigue siendo, en este caso en el fútbol y aplicado a Bianchi, si tienen lugar los honestos. Si es posible que alguna vez alguien que trata de proceder siempre con corrección, tiene posibilidades de quedar limpio alguna vez. Si esta es una sociedad preparada para aceptar a los correctos.

Nos viene a la mente aquella actitud de Chacho Alvarez de su renuncia al gobierno de la Alianza, cuando para muchos debió quedarse y no abandonar el barco, y para otros, de quedarse, hubiera estado enlodado con los demás y hubiera sido cómplice. ¿Qué hacer, entonces?

Bianchi hace lo que le dicta su conciencia y al menos, para nosotros merece el máximo respeto humano y profesional y no sólo eso, sino que se nos terminan de aclarar muchas cosas.

Por ejemplo, el por qué Bianchi, con todo lo que ganó, y con sus actitudes que son aún mejores que todos los títulos conseguidos, no haya sido jamás el DT de la selección argentina (algo que en el mundo futbolístico se observa con asombro), o que se haya ido dos veces de Boca, en tiempos de Mauricio Macri, dando sendos portazos sumados a una recordada conferencia de prensa en la que se levantó y se fue, dejando sólo al ex presidente y actual jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, cuando éste lo presionaba por la renovación de su contrato en 2001.

También, su manera de conducirse ante conflictos como el que ocurrió en Boca entre Estévez y Barijho, o el no haber llevado al japonés Takahara a la Copa Intercontinental ante el Bayern Munich en 2001.

Lo que quedó claro esta vez en Boca, por si hacía falta, es que bajándose el ingreso a la mitad, Bianchi tiene todo el respaldo para que muchas de las estrellas entiendan ahora que también ellos deben aceptar que los tiempos económicos han cambiado, y que el ejemplo (ojalá se tomara desde otros ámbitos) vino desde arriba, como correspondería, aunque ya no se lo practique.

Por eso Bianchi es uno de los entrenadores más exitosos de la historia del fútbol argentino, pero mucho más que eso, un ejemplo de ética y honestidad.

El colega y amigo Octavio Palazzo había escrito hace días en este mismo blog que Bianchi se iría de Boca y no estuvo para nada lejos. Bianchi pensó en irse y hasta lo dijo (posterior al artículo de Octavio) pero resolvió quedarse al ser aceptado su rotundo discurso.

Hoy Bianchi considera que debe ser manager. Ha ganado mucho como DT y en ese cargo está su amigo. E hizo todo para que quede claro que esto es lo que piensa hoy y que no traicionará a Ischia. Y lo bien que hace.

lunes, 1 de junio de 2009

Decálogo de disparates de la era Maradona (Por Octavio Palazzo)

Desde el nombramiento de Diego Maradona como Director Tecnico de la Selección Nacional de fútbol, han pasado 8 meses, en los que se han suscitado y callado tantas irregularidades, que no puede menos que causar, por lo menos, asombro. Para que queden enumeradas perfectamente, y resulten de más rápida y eficaz lectura por parte del lector, he resuelto solamente enumerarlas en una especie de decálogo, aunque cada uno de ustedes tendrá seguramente más argumentos para extender lo que se expone. 1.- Diego Maradona y Carlos Bilardo llevan 8 meses al frente de la Selección, y en un caso sin antecedentes, y sin que nadie lo explique, AUN NO TIENEN CONTRATO FIRMADO CON LA AFA. 2.- El Técnico de la Selección carece de título habilitante para ejercer el cargo, no otorgandolé su brillante carrera como jugador el privilegio vinculante que lo autorice a ejercer una función de tamaña responsabilidad. 3.- No se explica que el entrenador no concurra jamás a los estadios cada fin de semana, a seguir a los distintos jugadores, ya sea a los que convoca, como a los que podrá tener en carpeta. Ni el más neófito aficionado al fútbol podrá afirmar que lo que se ve a través de la pantalla de TV sea lo mismo que ver el escenario completo de 105 metros por 70. El fútbol se televisa con el fin de fomentar el espectáculo, de ninguna manera a los efectos de mostrar los aspectos tácticos y estratégicos del juego. Las cámaras hacen que el ojo del espectador siga a la pelota, dejando de lado aspectos que formaron parte de la misma esencia de todo lo que pregonó el Secretario Tecnico en los últimos 40 años. 4.- Maradona, en un claro hecho de nepotismo, nombró a Fernando Molina, novio de su hija Dalma, como su vocero de prensa, al hermano de su novia Verónica Ojeda, en el staff de ayudantes, a su ex mujer Claudia Villafañe, como la encargada de arreglar su demorado contrato. Si a esto le sumamos a su yerno Kun como convocado permanente, y a su nietito, como mascota oficial, llegamos a la suma de 6 miembros de su familia en el cuerpo que compone la Selección, en diversas tareas. 5.- Mientras la selección de Colombia ya se encuentra concentrada de cara al partido del próximo sábado, los jugadores a su mando gozan de amplias libertades. 6.- Durante los 8 meses, no se encuentra registro de un solo entrenamiento efectuado por las mañanas. 7.- Inexplicablemente, los jugadores que ofician como "sparrings" de la Selección Nacional, corresponden a las filas del equipo de Tristán Suarez, sin que nadie explique al país futbolístico los motivos de la prescindencia de los jugadores de las selecciones juveniles de AFA, como histórica y acertadamente se ha hecho tradicionalmente.(¿se acuerdan de "Mascherano y 10 más"? Pues Mascherano empezó a causar asombro en dichas prácticas). 8.- Se deja afuera de toda convocatoria, ya sea como titular o como suplente, a uno de los jugadores que más méritos hizo en la temporada para ser citado: Gonzalo Higuain. Autor de 23 goles solamente en Liga con el Real Madrid, y el único de los 4 jugadores argentinos del equipo merengue idolatrado, y con la continuidad asegurada en dicho club. Mientras tanto, Gabriel Heinze, titular indiscutido entre los 11 del equipo nacional, encabeza la lista de prescindibles en la lista del equipo de la capital española. 9.- Se excluye sistemáticamente, al Cuchu Cambiasso, columna vertebral del Inter multicampeón, autor de 10 goles en la liga italiana recién finalizada, jugando la mitad de los partidos de defensor. Mientras tanto, el indiscutible (para Diego) Fernando Gago, convirtió 2 goles en 5 años en primera división, en Boca Juniors, y en el Real Madrid, siendo llamado por la prensa especializada española como "una parodia de Redondo". El mencionado Cambiasso, demostró ante uno de los técnicos más exigentes del planeta, José Mourinho, que puede desempeñarse de manera impecable en su posición habitual en el medio del campo, como de segundo marcador central, conformando asi otra debilidad en la elección y el discurso de Carlos Bilardo: Su atracción por los jugadores "polifuncionales". ( En este caso, un ejemplo algo más natural que colocar a Abel Balbo de 4 en un Mundial). 10.- La insistencia, en este momento absurda, de incorporar a Oscar Ruggeri al cuerpo técnico del equipo, con la excusa de tenerlo a mano para lo que hace al ordenamiento del juego defensivo. Recordemos que el mencionado fracasó como tecnico en todos los equipos que estuvo, debido a los goles que le convertían a sus equipos, no por los problemas de definición de sus delanteros. La lista está abierta, siendo obligación de los dirigentes de la AFA explicar no tanto las cuestiones futbolísticas, como LA INEXISTENCIA DEL VINCULO CONTRACTUAL.

domingo, 31 de mayo de 2009

El presente de Lanús en el Clausura visto desde dos ángulos

Estimados lectores: Hemos recibido un interesantísimo artículo sobre el partido de anoche entre Lanús y San Lorenzo por parte del amigo y colega Octavio Palazzo. Consideramos que vale la pena publicarlo y cotejarlo con el nuestro, para que haya dos puntos de vista y esto los ayude a sacar conclusiones desde una mirada distinta a la habitual de los medios.

Lanús y este extraño momento
Si hablamos estrictamente de fútbol, no quedan muchas dudas sobre el muy buen equipo que posee, y el excelente trabajo realizado en sus divisiones inferiores en los últimos años. El hecho de que se encuentre entre los privilegiados en las posiciones en el Torneo Clausura no significa, en este sentido, ninguna casualidad. Desde hace tiempo que el equipo del joven Zubeldía está donde está por su coherencia, inscripto en el contexto de un club en constante crecimiento.
También se sabe que hasta hace pocos años, Lanús, junto a Vélez Sársfield, integraba el minoritario grupo de los díscolos en cuanto a la relación con la AFA. Justamente esto es lo que, desde hace unos meses, comenzó a ponerse en una inquietante duda. ¿Algo pasó entre la dirigencia de Lanús y la AFA? ¿Hubo algún cambio, antes imperceptible y ahora cada vez más visible, por lo que desde la calle Viamonte se vería con buenos ojos que, en comparación con sus dos contrincantes al título de campeón del Clausura, se prefiera a los granates?
El puntapié inicial lo dio, acaso voluntaria y directamente, Julio César Falcioni, el director técnico de Bánfield el día del clásico del sur, hace sólo una semana. Ese día, aún perdiendo Bánfield ante los granates, Falcioni no se refirió, como suelen hacerlo los técnicos perdedores, a una mala tarea del árbitro en su contra, sino directamente a que "últimamente, a Lanús lo están beneficiando mucho". Como siempre, en nuestro periodismo mediocre y pelotizado, poco se hurgó desde medios que están imposibilitados de hacerlo, en la mayor parte de los casos, por sus intereses. Pero a nosotros, al pequeño grupo de periodistas independientes, nos quedó la espina. ¿Por qué Falcioni dijo lo que dijo y no se refirió a lo mal que dirigió el árbitro en su contra, o sólo diciendo que se equivocó, como pudo haber dicho? si nos remontamos a una semana antes del clásico, en el partido Newells-Bánfield, se produjo la extraña expulsión del goleador uruguayo Santiago Silva, el delantero de más peso en el "Taladro", cuando se pudo comprobar que fue a todas luces injusta. Esa expulsión, casualmente, privaba a Silva del clásico, en el que apenas comenzado, también resultó expulsado un jugador de Bánfield (Maxi Bustos) a los 29 minutos del primer tiempo.
Como si esto fuera poco, en la jornada 16, ante un San Lorenzo de extraña actitud, con jugadores displicentes, que tardaban años en llegar al arco rival y que luego no remataban, o lo hacían a metros del travesaño con una sorprendente ineficacia (hay que recordar que Lanús pelea por el campeonato junto a dos rivales históricos de San Lorenzo, como Vélez y Huracán, y que en la semana, el plantel de Simeone fue visitado por "El Gordo Ito", uno de los jefes de la "barra brava"), Lanús se benefició con un raro penal cobrado por el árbitro Gustavo Bassi, por agarrón (evidente, sí) de la camiseta de Christian Ledesma a Matías Fritzler, cuando el partido no se destrababa y estaba 1-1 por un imprevisto gol de San Lorenzo por desviarse la pelota en el defensor Faccioli.
Recomendamos no perderse el comentario del contexto del partido que publica hoy "Clarín" en su página 57 porque no tiene desperdicio. Con todos los intereses en juego, por los que el diario viene haciendo la vista gorda, otorgando más lugar a los que divagan sobre bares de la ciudad, bastante se dice en esta nota sobre el partido. Por ejemplo, que Bassi jamás otorga este tipo de penales, porque no es su característica (como sí lo hacía Castrilli, por ejemplo), o que Bassi le advirtió a un defensor de San Lorenzo que "sigan marcando, que ahora viene el gol" minutos antes del penal, o, más sugestivo aún es lo que el propio Bassi dijo lacónicamente sobre el penal, por el que un sector de la prensa dudó: ""¿Eso dijo Bottinelli? Me parece que el que no quiso ganar fue él. ¿Vieron cómo rechazó en el primer gol?". Para no ser menos, el diario de mayor tiraje en el país pone en la boca de un dirigente de San Lorenzo la siguiente frase: "Sabíamos que nos iba a cagar. Ustedes deberían hablar del peso que tiene Lanús en la AFA".
Lo cierto es que hasta el propio Fritzler reconoce que en el momento del penal, miró hacia otros sectores "para ver qué habían cobrado" al admitir que "esos penales a veces se cobran y otras, no".
En un país serio, la AFA debería investigar la actitud de San Lorenzo ante Lanús y el periodismo debería seguir el tema del extraño cambio de la AFA hacia Lanús. En este mismo blog, el colega y amigo Octavio Palazzo ensaya una explicación posible desde un lugar más relacionado con la política nacional y su entronque con el fútbol. Nosotros vemos, en cambio, una veta de estricta política futbolera, de los eternos premios y castigos de la AFA a los dirigentes de los clubes.
Haciendo memoria, nos viene a la mente el recuerdo de cuando, por fin, Lanús fue campeón en 2007 y lo que dijo Alejandro Marón, el presidente de Lanús. "Julio Grondona me había dicho cuando estábamos cerca y no ganábamos que el título ya iba a llegar, que ya iba a llegar....y por suerte llegó". Y sí, algo parece que cambió en la AFA con Lanús......el tema es el por qué.




El campeón ya está decretado (Octavio Palazzo)

El sábado por la noche, todos pudimos ver cómo se perpetraba un nuevo robo en las instancias finales del campeonato de fútbol de la Argentina. Desde ya, anticipamos que TODOS los medios, deportivos o no, hablarán, como siempre, de "equivocación","error", y otros eufemismos, para tratar de explicar lo inexplicable. O explicable, desde estas líneas. Ya fue expresado en artículos anteriores. No es un ejercicio de vanidad. Solo es decir lo que los demás callan. Anoche tenía que ganar Lanús. Y, todo iba tranquilamente hacia ese rumbo, como sucede en nuestro fútbol cuando el resultado ya está puesto de antemano. La secuencia es harto conocida: el equipo que tiene que ganar convierte un gol tempranero, el que tiene que perder (además por pedido de su hinchada) sigue el juego con una pasmosa tibieza, mientras se consumen los minutos de un partido al que los comentaristas llamarán "frío como la noche" , anodino, lejos de los arcos, y cientos de calificativos que se usan en casos como estos. Pero, como la pelota(por ahora) no se maneja por control remoto, un accidente, o sea un gol en contra fortuito, hizo que San Lorenzo empatara el partido. Y faltaba poco. ¿Qué hacemos ahora, dirían los autores intelectuales del acuerdo? Unos, los de San Lorenzo, que deseaban su propia derrota para no dejarles el campo abierto a Huracán, nada menos. Seguramente, son los mismos que en la semana denunciarán todos los males del país, dirán que estamos está lleno de corruptos, y hasta capaz que se animan a criticar las "testimoniales", ¡¡¡y más tambien!!! Pero, hay otros actores interesados en que Lanún gane el campeonato. Con intereses ajenos a los del hincha. No se si más perversos, pero seguramente más estratégicos: Es el poder político, que como ya digimos en este sitio, digita los resultados fundamentales de los torneos. Hagamos un ejercicio: Hay solo 3 equipos en condiciones de pelear el título: Lanús, Huracán y Vélez. Ninguno de los llamados "grandes". ¿Qué busca, más que el oro (que ya tienen), la Armada Brancaleone que gobierna sin verguenza a la Argentina?Adivinaron: Votos en la conurbano bonaerense. Ya no importa el resto del país. El gobierno, ya resignó su suerte en el resto del país.¿De dónde son los otros 2 equipos en lucha? De la Capital Federal. Es más, de 2 barrios de la Capital. ¿Cuantos votantes tiene Parque Patricios? ¿Cuantos tiene Liniers y Villa Luro?Lanús tiene , más o menos, 500 mil habitantes. Y no sumamos toda el área de influencia. Manuel Quindimil no está más. Pero su estructura clientelística está intacta. A cambio de votos, se pueden regalar colchones, chapas, puestos públicos, etc etc etc. Y también, un título de campeón, o bien estar en la cima al momento de votar,cuando faltaría una fecha. Ahora.....¿los triunfos deportivos aseguran apoyo popular al gobierno de turno? Es obvio que si. Hay una extensa bibliografía al respecto. Desde el tricampeonato y el estadio de Racing con Cereijo como mano derecha de Perón, hasta el Mundial 78(no en votos, sí en botas), atravesando todo el siglo 20, y lo que va del 21( ver nota más abajo "El fútbol y el poder"). Hasta el día de hoy, TODOS los periodistas de TODOS los medios, por desconocimiento o complicidad, se quedan aferrados a los reiterados "errores arbitrales". A la gente se la subestima, y se la intenta engañar, llegando el nivel de la crítica hasta " la falta de idoneidad del referato". ¿No habrá algo más que eso?

sábado, 30 de mayo de 2009

El ejemplo del Barcelona (Yahoo)

El triunfo del Barcelona en la Champions League, que completa una extraordinaria temporada con los éxitos en la Liga Española y en la Copa del Rey, no sólo debería ser tomado como ejemplo por parte de la mayoría de los equipos en el mundo –al menos, los que cuentan con presupuestos a su misma altura- sino también significa, al mismo tiempo, mucho más una victoria contra aquellos que defienden el resultadismo a ultranza.

Durante las últimas cuatro décadas habíamos asistido en muchos ámbitos en todo el mundo, a un discurso maquiavélico por el cual cualquier fin (eso sí, dentro del reglamento) justificaba el triunfo. Así es que aparecieron en los años sesenta los Helenio Herrera (Inter), Osvaldo Zubeldía (Estudiantes de La Plata), y en especial, el “Catenaccio”, exponente de un cerrojo defensivo para ganar con un contraataque aislado, sin importar en lo más mínimo el espectáculo.

Incluso, se llegó a festejar estos éxitos de algunos equipos poco generosos, como el triunfo del “trabajo” de la semana, del “sacrificio” de los atletas, matándose en los gimnasios, aún sin importar que en muchos entrenamientos desaparecieran hasta las pelotas de fútbol.

Lo que pasó a importar era el resultado, y lentamente, los entrenadores pasaron a ser más importantes que muchos de los jugadores, y fueron los que se llevaron los mejores salarios. Los Trappatoni, Capello, Mourinho, fueron ganando la batalla a los defensores de un fútbol lírico, ofensivo, dinámico.

El primer gran cambio en Europa lo introdujo Arrigo Sacchi en el Milan fantástico de fines de los ochenta hasta mediados de los noventa, con prodigiosos partidos y desde ya, con un excepcional plantel. Aquel fútbol de los Gullit, Van Basten, Rikjaard, Baresi o Donadoni dejó imborrables recuerdos y estableció un imperio en Europa que apenas Boca Juniors pudo igualar una década después en Sudamérica, aunque luciendo mucho menos.

Recién ahora, y aprovechando una decantación del plantel que ya había ofrecido muy buenas producciones en los años precedentes (ganando incluso una Champions League en París en 2006), un joven entrenador procedente del Barcelona B, como Josep Guardiola, consigue maravillar al mundo con un notable fútbol y un andamiaje pocas veces visto, en el que se resume la estética y el rendimiento colectivo, y en el que los jugadores con su talento potencian al conjunto, pero a su vez el conjunto potencia aún más los rendimientos individuales.

Es cierto que el Barcelona pudo no haber ganado esta Champions, si Andrés Iniesta no convierte en gol aquel dramático remate desde fuera del área ante el Chelsea en semifinales. Pero poco hubiera cambiado el concepto desde lo estrictamente estético. Tal vez, sí, los defensores del resultadismo podrían agitar su eterna bandera al decir que “no ganó” y terminó sucumbiendo ante otros estilos, más tradicionales y basados en mucho en la resistencia física.

Pero al ganar, el Barcelona se convierte en campeón de todo lo que ha jugado, con una sorprendente eficacia, con un juego casi insuperable, y con una proyección incalculable.

Por lo tanto, al ganar de manera tan contundente hasta convertirse en el mejor equipo del mundo (que formalmente deberá ratificar ahora en el Mundial de Clubes de Emiratos Arabes en diciembre), no queda mucho por discutir. Si se puede ganar y de manera tan rotunda jugando estéticamente y agradando al mundo entero, no queda espacio, ni justificación, para volver a un fútbol defensivista para obtener un resultado.

En todo caso, esto podría ser mínimamente aceptado cuando un equipo de recursos muy inferiores al otro, toma recaudos para defenderse y contragolpear. Pero entre equipos con presupuestos parejos, debería ser casi una obligación buscar variantes para tratar de encontrar un sistema propio que supere al del Barcelona, algo que asoma como realmente complejo.

El Barcelona no sólo ya ha sacado amplia ventaja y torna creíble su juego, sino que al haber apostado a una determinada filosofía de respeto al espectador y a una estética del fútbol, para sus profesionales, en muchos casos formados en su cantera de “La Masía”, resulta casi una obviedad poder cumplirlo.

Por ejemplo, la triangulación que vemos en toques cortos en muchos sectores del terreno de juego, es algo que fue aprendido y practicado con creces por los jugadores durante años, hasta que hoy se lo hace casi automáticamente.

Y mientras equipos como el Inter, con el mismo presupuesto o más que el Barcelona, apuestan a dos líneas de cuatro y apenas dos atacantes para que el sueco Zlatan Ibrahimovic pueda encontrar una pelota en cualquier lugar para convertirla en gol, o “redondee” un balón que le suele llegar cuadrado, o el Liverpool apuesta a un fútbol absolutamente vertical para llegar a la red, el Barcelona toca y toca, volviendo locos a todos, rivales y público, aunque por diversas causas.

Este Barcelona no sólo es triple campeón de la temporada, sino que se ha convertido en el abanderado del fútbol total, en el exponente de la mayor belleza de este hermoso juego. Y Guardiola es el encargado de armar este equipo a partir de una frase brillante, dicha, además, en una conferencia de prensa inmediatamente posterior a su mejor día en Roma: “no arriesgar en fútbol es demasiado arriesgado”.

miércoles, 27 de mayo de 2009

El Barcelona se lleva la Champions y pulveriza la polémica (Jornada)


Se acabó. Basta de polémicas absurdas en el fútbol. El Barcelona, dirigido por un humilde joven que apenas está llegando a los cuarenta años, Josep Guardiola, decidió abrir el manual del buen juego a principios de la temporada, jugó todas sus fichas a la estética y al sentido común, y demostró con creces y desde todos los ángulos posibles, que se puede ganar de esta forma, y no sólo eso: dio cuenta de que es posible arrasar con todo sin renunciar al ataque, a conservar la pelota y no meterse atrás ni defender. Eso, aunque parezca de Perogrullo, es sólo un recurso al que se apela cuando no queda otro remedio.

Y esta receta que aplicó el Bacelona, con eximios ejecutantes como Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Samuel Eto’o, Touré Yaya o el genio de nuestro compatriota Lionel Messi, autor de 41 goles en lo que va de la temporada, camino al indiscutible Balón de Oro, fue generando adeptos en todo el mundo, sin distinción de credos, ni banderas ni clases sociales, simplemente porque este es el principal motivo por el que ahora mismo usted lee este artículo y este periodista lo escribe. Porque nos apasiona el fútbol por lo hermoso que puede ser cuando se lo juega tan bien.

Y si hacemos hincapié en los artistas que ganaron el triplete con la camiseta azulgrana del Barcelona (Liga, Copa y Champions en la misma temporada, en un hecho infrecuente en Europa) es también para destacar que en el Viejo Continente, hay muchos clubes con un presupuesto igual o mayor que el Barcelona, pero que por distintas razones, han apostado por otra clase de jugadores, entrenadores o filosofías futboleras.

Esto para nada significa que la final haya sido fácil en el estadio Olímpico de Roma. Al contrario. El Barcelona debió enfrentarse a un fuertísimo equipo, de excelentes jugadores, muy ganador y que era el anterior campeón y actual ganador del Mundial de Clubes en Japón, y que ejerció un férreo dominio en los primeros diez minutos, hasta que en su primer avance, los catalanes se pusieron en ventaja por intermedio de Samuel Eto’o. Desde allí, fue otro partido porque otra vez el Barcelona sacó el manual de cómo se retiene el balón, de cómo se maneja, jugando bien, un resultado favorable hasta con el rival más exigente, y lo fue horadando hasta rematarlo con el cabezazo de Messi en el segundo tiempo.

Pero hasta esta esperadísima final de Roma no deja de ser un partido más, como la brillante definición de la Copa del Rey de hace semanas ante el Athletic de Bilbao en Valencia, o aquel tremendo y magnífico 2-6 de paliza ante el Real Madrid en el Santiago Bernabeu por la Liga. Son todos eslabones de una impresionante cadena en la que el Barcelona superó ampliamente a todos, con ciento sesenta goles en una temporada.

Volvemos al inicio: todo esto que contamos, sumado a lo hermoso de ver jugar a un equipo estético, honesto, con una propuesta de fútbol asociado, en equipo y hasta caballeresco, no hace más que enterrar el estéril debate que un sector quiso imponer por años, basado en el facilismo de un tiempo más cercano a los intereses comerciales, y que se basaba en el resultadismo para tratar de imponer una determinada manera de ver el fútbol.

Este sector tildaba de romántico, de idealista, de irreal, de fantasista, al que sostenía que el fútbol, además de lo obvio de ser un deporte competitivo, necesita de un hecho estético y que no sólo se puede ganar también de otra forma, sino que es muchísimo más fácil ganar jugando así. Ahora, quedó demostrado que hay otra vía para ganar, infinitamente mejor, y que no admite dudas, y que vale la pena apostar por este sistema y no por los otros, especulativos, que atentan contra el espectáculo y contra el sentido común.

Nada de esto inhibe la elección de otras vías, pero a partir de ahora, utilizar un sistema defensivo será como si este artículo se escribiera a máquina, o si decidiéramos mirar fútbol en una TV blanco y negro. Se puede, pero hay opciones mejores. Mucho mejores. El Barcelona es el mejor ejemplo de ello.
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Como homenaje al triunfo del Barcelona, qué mejor que una poesía, que ama tanto Guardiola, y que musicalizó un gran culé como el admirado cantautor Joan Manuel Serrat.

Defensa de la alegria
Defender la alegria como una trinchera

defenderla del caos y de las pesadillas

de la ajada miseria y de los miserables

de las ausencias breves y las definitivas
defender la alegria como un atributo

defenderla del pasmo y de las anestesias

de los pocos neutrales y los muchos neutrones

de los graves diagnosticos y de las escopetas
defender la alegria como un estandarte

defenderla del rayo y la melancolia

de los males endemicos y de los academicos

del rufian caballero y del oportunista
defender la alegria como una certidumbre

defenderla a pesar de dios y de la muerte

de los parcos suicidas y de los homicidas

y de dolor de estar absurdamente alegres
defender la alegria como algo inevitable

defenderla del mar y las lagrimas tibias

de las buenas costumbres y de los apellidos

del azar y tambien de la alegria


Mario Benedetti (Paso de los Toros, Departamento de Tacuarembó,Uruguay, 14 de septiembre del 1920)














Bianchi abandonará Boca (Por Octavio Palazzo)

Amigos lectores: ustedes ya lo conocen. Octavio Palazzo, agudísimo periodista, es un amigo de la casa. Y como tal, nos ha enviado su nueva columna, con una visión distinta de la que suelen tener los medios sobre lo que sucede en Boca Juniors.

Bianchi abandonará Boca

Carlos Bianchi siempre fue un hombre de palabra. Pero, sabedor del valor que la PALABRA tiene en la Argentina, al momento de firmar su contrato como "manager" de Boca Juniors , la encuadró con marco de oro, haciendo constar expresamente en su acuerdo con la institución, una cláusula inédita: que NI PENSARAN en él como sustituto directo de Carlos Ischia. Nadie imaginaba que el conflicto se desataría tan pronto. Producto de que a mediados de año venían recortes en los salarios de los jugadores, bajo el eufemismo de "pesificación", a la vez que se contrataba un "manager" con salario del primer mundo, "los players" resolvieron voluntariamente bajarse, no sólo del torneo local, sino también de la Copa Libertadores. No hay que ser un genio para darse cuenta. Aún el Boca decadente y ausente de figuras, como el de Carmelo Faraone, con el Gallego Vázquez, Berta, Sotelo, Scotta, Lúquez y Compañía, metía al rival de turno en un área de la Bombonera a fuerza de pelotazos.y se forzaban penales,reales o inventados.¿Alguien vio actitud semejante, en un Boca con jugadores de selección como no tenía desde la década del 60, en el escándalo del jueves??? Cualquier ojo futbolero se da cuenta que la respuesta es "NO". Ante tamaño panorama, los jugadores, y el mundo del futbol todo, sabía que la suerte de Ischia estaba echada. Y sobre Boca, llegó otro terremoto: cómo seguir. Como Ischia no quiso renunciar, lo dejaron como técnico "testimonial" hasta finalizar el torneo. Como una forma de ganar tiempo ante el desconcierto generalizado. Y, mientras se tiraban sobre la mesa nombres de otros técnicos también "testimoniales", comenzó una despiadada presión hacia Carlos Bianchi, para que borre con el codo lo que firmó con la mano. ¡¡¡¡Justo a Carlos Bianchi!!!! quien no tuvo empacho en dejar hablando sólo al "Berlusconi de las pampas", en una conferencia de prensa en vivo, con imágenes que dieron la vuelta al mundo. Y a Bianchi comenzaron a presionarlo todos, en una confluencia de intereses notable. Desde una tira deportiva del mediodía, un veterano conductor le pide a gritos que asuma como técnico. Acostumbrado a militar en las filas de la impunidad y el todo vale, el vocero del indulto a los genocidas,le dice que no tenga miedo. A su vez, lo presionan los dirigentes, sabedores de que asumiendo el Virrey, es la única forma que tienen de salir del laberinto en el que están metidos. Entonces, asi como el agua busca su curso natural, el domingo, con cánticos y carteles por doquier, lo presionará el hincha de Boca. ¿Nadie sabe tampoco que Bianchi no es de Boca? ¿Y no está demasiado grande el hijo de Amor,para dejarse presionar por su hijo y su esposa, como cándidamente dice cierta prensa ? Ante tamañas muestras de indignidad hacia él ...¿Alguien puede pensar que un hombre de palabra, al que se le caen los pergaminos de los bolsillos, ,puede quedarse un segundo semestre más en Boca, desde el cargo que fuere? Ni "manager" ni mucho menos técnico. Quizá antes de que termine el campeonato, lo veremos de nuevo en la cancha del club de sus amores. Que no es la Bombonera, justamente.