domingo, 8 de abril de 2012

La renuncia de Texeira cambia el juego en Brasil


Hace escasos días, nada más, la Asamblea de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) confirmaba en la presidencia al ex yerno de Joao Havelange, Ricardo Texeira, pese a la lluvia de acusaciones por corrupción que desde hace años caen sobre él, sin ninguna indulgencia.

Por ejemplo, tan sólo en 2001, dos comisiones parlamentarias brasileñas lo acusaron de “enriquecimiento ilícito, fuga de divisas, evasión fiscal y contrato draconiano con la empresa Nike” y el investigador de la BBC, Andrew Jennings, autor del libro “Tarjeta Roja”, afirmó que en el contexto de la quiebra de ISL, había recibido cincuenta millones de dólares y su ex suegro, otros diez.

El arbitraje, una cuestión de Estado en España (Jornada)


Alfons Godall. Así se llama el protagonista de estas horas alrededor de la ya complicada Liga Española de fútbol. El ex dirigente del Barcelona en la anterior comisión directiva que encabezaba el ahora diputado catalanista Joan Laporta, puede haber sido el responsable de haber dado el golpe de gracia para que justo cuando Josep Guardiola analizaba anunciar esta semana, por fin, su renovación por un año más como entrenador del plantel, ahora se lo vuelva a replantear.

En una entrevista, más difundida en Madrid que en Barcelona, por lógica, Godall, ex compañero de colegio de Laporta (enfrentadísimo al actual presidente del club, Sandro Rosell), señaló que uno de los grandes errores de la actual comisión directiva es el de no haber acompañado al presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Angel María Villar (recientemente reelecto por quinta vez en el cargo), con lo cual, sostuvo, los arbitrajes ya no le son favorables al equipo como en el pasado.

Un invicto de patas cortas


Se sabe. En este fútbol argentino que desde hace rato está vaciado de contenido, en el que no vale lo conceptual y en el que nueve goles en un mismo partido lo convierten automáticamente en un “partidazo”, el Boca 4 Independiente 5 del pasado domingo lo coloca enseguida en la historia del clásico, algo disminuido en los últimos años a partir de las malas campañas de los rojos.

Como suele suceder en los tiempos que vivimos, todo parece tan fugaz que no da tiempo a grandes pensamientos, a elucubraciones más conceptuales, quitando la lupa de las estadísticas o a comentar el partido con el resultado puesto, o, como se dice en España, “a toro pasado”.

domingo, 25 de marzo de 2012

El gran presente del Athletic de Bilbao (Yahoo)


Para el Athletic de Bilbao, el 8 de marzo de 2012 no será nunca un día más. Fue cuando rompió todos los esquemas y con mucha autoridad, se impuso nada menos que en Old Trafford al Manchester United 2-3 por el partido de ida de los octavos de final de la Europa League, que lo proyecta a una histórica clasificación para cuartos de final, pero más que todo, lo que se destaca es la forma de haber obtenido ese éxito.
Porque los vascos no se contentaron con sacar un buen resultado del mítico Teatro de los Sueños de Manchester y nada menos que ante el equipo que un año atrás fue finalista de la Champions League en Wembley ante el Barcelona, sino que siempre intentaron dominar el partido, aún en condición de visitante, y porque su fútbol de posesión de balón terminó con un 65 por ciento a su favor en el primer tiempo, una cifra apabullante ante uno de los mejores, y más caros, equipos del mundo.

La coherencia de Bielsa hace historia en Old Trafford


Nunca fue, para el Athletic de Bilbao, más Teatro de los Sueños, como se suele llamar a Old Trafford, el mítico estadio del Manchester United.
Se daban todos los condimentos para que este partido de la Europa League diera lugar a leyendas en el futuro. Este Athletic, que llevó nada menos que nueve mil hinchas a Inglaterra (el máximo desplazamiento a este estadio de una hinchada en toda la historia) venía precedido de los mejores antecedentes. Iba acumulando experiencias positivas, aunque todos los jugadores del plantel, y su propio entrenador, Marcelo Bielsa, aclaraban que aún en este momento, sigue tratándose de una fase “de transición”. Se lo escuchamos a escasos metros a Ander Herrera en el Santiago Bernabeu, cuando el conjunto vasco perdió 4-1 ante el Real Madrid, por la Liga, cuando en verdad pudo haberse ido al descanso, ya en ese partido, con una ventaja de 0-2 pero el goleador Fernando Llorente no estuvo en su noche, recién retornado de una lesión.

He visto a Messi (Jornada)


Una noche, en el majestuoso Camp Nou de Barcelona, he visto cómo Lionel Messi metió cinco goles al Bayer Leverkusen y por la Champions League. Sí, alguna vez, seguramente, le contaré a mis nietos, o a un grupito de niños que mirarán casi sin creerlo, o con el asombro que aún puede conservar un pequeño, que ese partido existió, fue verdad, que no estoy exagerando un ápice, y que con apenas 24 años, cuando aún no había alcanzado la mitad de su carrera, llegaba a los 228 goles para situarse a sólo siete del máximo goleador de la historia del club catalán, César Rodríguez.
Algún día, ya muy viejo, y ya sin siquiera un solo cabello oscuro, con las nieves del tiempo plateando completamente mi sien, trataré de recordar hasta el último detalle de aquel partido de Champions League, que había sido de octavos de final, si la memoria no me fallará, y seguramente diré que sí, que fue en octavos y que el Barcelona le metió siete goles a los alemanes, que aun habiendo perdido 1-3 en la ida, habían traído mucho público que los alentaba cada vez más aunque el resultado fuera cada vez más abultado, y que hasta gritó dignamente su gol in extremis, que les salvó de irse zapateros de la ciudad condal, y de regreso a casa.

jueves, 8 de marzo de 2012

La memorable noche de los cinco goles de Messi (www.163.com)


Son de esas noches que uno recuerda por siempre. Los que no estuvieron en el estadio, recordarán eternamente en qué lugar se encontraban o qué estaban haciendo en ese momento o con quién lo vieron por TV. Los que tuvimos la inmensa suerte de haber estado en el Camp Nou de Barcelona, tendremos grabadas algunas imágenes, pero lo más increíble, para un récord tan especial como que nunca antes había marcado cinco tantos en Champions League, es que todo fue como siempre, como cada uno de los goles de Lionel Messi.
Al terminar el partido, y aunque habían llovido elogios a su juego desde todos los rincones del mundo, aunque Wayne Rooney twitteó que estamos en presencia del mejor jugador de la historia, o Franz Beckenbauer dijo que observaba una mezcla de Diego Maradona y Bobby Charlton, y aunque el propio entrenador de la selección argentina, Alejandro Sabella, se encontraba en el palco para observarlo junto a Javier Mascherano, Messi sólo atinó a decir que todo había servido “para pasar a la siguiente rueda” y que estaba contento. Y nada más.