lunes, 13 de enero de 2014

Cristiano Ronaldo regresa al Balón de Oro (Jornada)



Sangre, sudor y muchas lágrimas le costó al portugués Cristiano Ronaldo volver a ganar el Balón de Oro FIFA World Player al mejor futbolista del mundo y recibir, emocionado, el galardón que no conseguía desde 2008, antes de que Lionel Messi se lo llevara por cuatro años consecutivos.

Acaso los 69 goles del año fueron parte de la clave de su premio, junto con un extraño cambio de rumbo de la votación por parte de los organizadores, que cuando parecía cerrado el proceso -que incluye a los capitanes y entrenadores de cada federación asociada a la FIFA y a una cantidad de periodistas acreditados desde la revista France Football- lo reabrió tras el repechaje que jugaron Portugal y Suecia (con protagonismo de Cristiano Ronaldo, que logró la clasificación mundialista).

 

¿Una Liga de tres? (Yahoo)



La mayoría de los analistas del devenir de la Liga Española pronosticaron en abrumadora mayoría que el Atlético Madrid no resistirá el paso del Barcelona y el Real Madrid en la actual temporada y que la diferencia de plantillas y presupuestos hará que al final sean como siempre los mismos dos gigantes los que lleguen con chances a la lucha por el título.

Sin embargo, las jornadas van pasando, las circunstancias van cambiando, los obstáculos se siguen atravesando, y el increíble Atlético Madrid del “Cholo” Diego Pablo Simeone sigue ahí, arriba, peleando en los tres frentes, Champions League, Liga Española y Copa del Rey con “400 millones de euros menos”, como dijo el ya legendario (aunque aún joven) entrenador argentino, en referencia a su rival del pasado sábado, el Barcelona, con el que terminó empatando a cero en un abarrotado estadio Vicente Calderón, en la capital española.

 

domingo, 12 de enero de 2014

Empate a cero, empate a cincuenta (Por Fernando Vara de Rey)



En el alboroto feliz que la grada del Vicente Calderón desprendía en el partido de anoche, pude escuchar de súbito una voz que varias filas atrás de mi asiento se preguntaba: “¿cómo es posible que nosotros le estemos disputando la Liga a esta gente?”.

“Esta gente” no es otra que la del FC Barcelona. Coleccionistas de títulos, millonarios de chistera, nutridos de campeones del mundo y de jugadores de fama universal. Capaces incluso de dejar en el banquillo al más grande del siglo XXI –Messi- y al ídolo de la mismísima “canarinha” –Neymar-.

“Nosotros” se refería al Atlético de Madrid, que con una diferencia abismal de presupuesto ha sido capaz de igualar toda la primera vuelta al FC Barcelona. Sabíamos de la pegada de los colchoneros a un asalto –Chelsea o Real Madrid ya lo padecieron- pero aguantar una carrera de fondo de cinco meses con una sensible diferencia de recursos entraña desde luego toneladas de mérito.

 Así es el rostro de este Atlético refundado por Diego Pablo Simeone, que en su discurso no negocia la humildad como en sus planteamientos no negocia el combate. Sus jugadores, incluso los más técnicos, saben que la condición para vestir la rojiblanca es pelear cada balón y poblar cada centímetro. Así sucedió en este duelo en el que más que dilucidarse la honorífica mención de “Campeón de Invierno” se escenificaba la confirmación de las aspiraciones atléticas.

 Y la respuesta es que todas son concebibles y todas son legítimas. La propia contención del todopoderoso rival, desde la alineación a su ritmo de juego, evidencia un respeto máximo a un equipo que en la década precedente parecía haberse desligado de su tradición ganadora.

 El FC Barcelona colocaba a Mascherano y a Piqué en el centro de la defensa y por delante a un Busquets siempre seguro y siempre firme. Los laterales –Alves y Jordi Alba- moderaban sus incorporaciones al ataque, y la ilustre línea formada por Iniesta y Xavi naufragaba ante la mordiente de sus rivales. Alexis no fue el futbolista temible de las últimas jornadas, en tanto que las mejores acciones de ataque fueron protagonizadas por el artista antes conocido como Pedrito. Además del tinerfeño en la segunda parte saltaron Neymar, bien marcado por Juanfran, y Messi, que intimidó más a los espectadores que a los zagueros rivales.

 El Atlético jugó a lo que sabe, con el soporte de un portero –Courtois- y dos centrales –Godín y Miranda- que se erigen en pararrayos de todas las ofensivas. Tampoco los laterales atléticos se prodigaron en ataque, misión que correspondió al centro del campo. En tanto que Koke apenas se dejaba ver en acciones a balón parado y Gabi recorría su parcela espada en mano, Tiago y Arda se convertían en los jugadores más notables de entre los locales. Fenomenal el portugués prolongando el trabajo de los centrales pero también iniciando las transiciones de ataque, mayúsculo el turco en un recital de regates y de pases  que hasta incluyó algún disparo envenenado.

A imagen de su adversario, la delantera local no puedo desarmar los ingenios defensivos del rival. Villa pelea pero no es ya el 9 fabuloso que fue, y Diego Costa estuvo siempre vigilado y a veces se vio obligado a arrancar desde muchos y muchos metros de la portería de Valdés.

Atlético y Barcelona firmaron un partido de escasas ocasiones, y de un ritmo menos vivaz de lo esperado. Fue un trabajo de mutuo desgaste, un coloquio entre dos gigantes de pies de plomo que se fueron al vestuario con la común satisfacción de saberse dueños de 50 puntos de entre los 57 posibles. Restan ahora otros 19, entreverados con la máxima exigencia de Champions League y Copa del Rey. Tal vez en el caso del FC Barcelona mantener tal racha ganadora resulte una obligación o un hábito. En el caso del Atlético resulta, verdaderamente, una hombrada o más bien un prodigio. Por fortuna, en el Vicente Calderón raramente escasea la fe.


martes, 7 de enero de 2014

Arrivederci Roma (Por Fernando Vara de Rey)



Día de Reyes y qué mejor regalo que el regreso del fútbol de primera a España e Italia. Mientras Inglaterra no descansa, mientras los equipos de la “Mittel Europe” se refugian en las latitudes cálidas de Andalucía e Islas Canarias, el balón volvía a rodar de la Península Ibérica a la Península Itálica. En España volvían a golpear los dos colíderes- Barcelona y Atlético de Madrid- sólo una jornada antes del duelo de alto voltaje que les enfrentará en el Vicente Calderón.
 
El gran partido de este primer espasmo futbolístico de 2014 tenía lugar en Turín, donde también se medían los dos primeros. La Juventus intratable de las últimas temporadas,  la Roma de comienzos fulgurante en el presente Scudetto. Dos grandes equipos en un partido que emocionaba desde sus prolegómenos, con unas gradas repletas y un saludo muy amistoso entre dos leyendas como Buffon y Totti.

La Juventus presentaba su once más lustroso, en el ya característico dibujo de Antonio Conte. Tres defensas centrales y dos laterales largos, un centro del campo bravo y virtuoso, y dos delanteros fenomenales. Es el equipo de Vidal, de Pirlo, de Tévez, sin lugar a dudas y en época de carestía en los dos grandes de Milán, el más notable del fútbol italiano.

La Roma apuesta por la más clásica formación de cuatro defensas y un centro del campo que bascula de tres a cinco hombres. En vanguardia un solo delantero que este domingo en aras de la máxima cautela fue suplido por un “falso 9”. Sin estrellas del calado de la Juve pero con un puñado de buenos jugadores –De Rossi, Ljajic, Gervinho, Pjanic, naturalmente Totti- y un fútbol de toque y buen gusto, la Roma fue protagonista con todo merecimiento en el primer tramo de la Temporada.

Y de paso, de los primeros compases de este Juventus-Roma. La Roma salió fresca y sin complejos, buscando la iniciativa y el balón. Pero a los quince minutos un movimiento magnífico de Tévez dejaba solo a Arturo Vidal que batía a De Sanctis: un feliz fin de semana para el fútbol chileno, tras el hat trick de Alexis frente al Elche. Respecto a Tévez, sonríe poco pero parece más centrado y sin duda más reconocido que en su doble etapa en Manchester. Su “sociedad” con Fernando Llorente –uno mira a los cielos y otro a los suelos, uno abre los huecos y otro los explora- es cada vez más sólida y más productiva.

A partir de entonces, los blanquinegros fueron indiscutiblemente superiores. Particularmente  en la segunda parte, de amargo desenlace para los capitalinos. En primer término Bonucci culminaba un golpe franco lanzado por Pirlo y marcaba el 2.0. Poco después el once de la Roma se convertía en “nueve”, tras las sucesivas expulsiones de De Rossi –brutal su entrada sobre Chiellini- y Leandro Castán –que con la mano evitó el tercer gol de la Juventus-. Mala decisión la de Castán, pues su infracción fue castigada con un penalty que fue transformado por Vucinic: era el definitivo 3.0.

Rudi García, entrenador del Roma, esgrimió en rueda de prensa todos los tópicos posibles: el gol temprano de la Juve, la presión de la grada, las dos expulsiones,… Poco que rebatir a una victoria que confirma la superioridad juventina y que ensancha a ocho puntos la distancia entre primero y segundo a falta de toda una vuelta. Más parece que el empeño de la Roma habrá de ser lidiar por el segundo puesto frente al Nápoles, que en su primer partido del año batió con dos goles de Martens a la escuadra genovesa de la Sampdoria. Como en Valencia, como en Liverpool, Rafa Benítez ha forjado un equipo combativo que cuenta con la clase de Hamsik y con la pegada de Higuain.

Para la Juventus, directa a su tercer scudetto consecutivo aunque frustrantemente eliminada en la primera fase de Champions, el objetivo de la Temporada puede centrarse en la obtención de la UEFA League cuya final se celebrará en Turín. Quien conoce la vehemencia y la lealtad de su afición desde luego se extrañaría de que de concurrir en tal final el título se pudiera escapar. Buenos tiempos para la Vecchia Signora.


domingo, 5 de enero de 2014

Pedidos para el fútbol de 2014 (Yahoo)



Como año mundialista que es 2014, y por lo tanto tan especial para los amantes del fútbol en todo el planeta, aprovechamos para hacer nuestros pedidos en el transcurso de la primera semana:

Que el Mundial de Brasil sea una gran fiesta. Que haya grandes partidos, en medio de un clima impresionante de aficionados mezclados de todas partes, en convivencia pacífica y armoniosa, y que el fútbol retorne a su máximo nivel. Exponentes para eso no van a faltar porque salvo el sueco Zlatan Ibrahimovic, estarán todas las estrellas.

Que definitivamente sea el año de la consolidación del uso de la tecnología por parte de la FIFA y que eso baje a todas las Confederaciones y Federaciones del mundo. No puede ser que el fútbol sea como es, el deporte más atractivo y que sin embargo esté tan atrasado en cuanto a la resolución de las principales controversias, como si el balón entró o no a la portería, si hubo o no infracción o mano dentro de las áreas o si fue o no fue córner.

 

sábado, 28 de diciembre de 2013

¿Cuál es el proyecto de Sandro Rosell en el Barça? (Yahoo)



Gerardo “Tata “ Martino está a punto de regresar de sus cortísimas vacaciones de fin de año en su ciudad, Rosario, para iniciar la segunda parte de la temporada como entrenador del plantel profesional del Barcelona, habiéndose mantenido lejos hasta del bar habitual en el que se suele encontrar con sus amigos, pensativo y cerca de su familia.

Lionel Messi, el mejor jugador del mundo, también encara las últimas horas de su etapa de recuperación de la lesión de la que informó el Barcelona a los medios, antes de encarar el segundo semestre de la temporada, crucial para su puesta a punto futbolística con miras al gran objetivo de su trayectoria: el Mundial de Brasil con la selección argentina, más allá de que lo esperan decisivos partidos de Liga en enero y de Champions League en febrero, nada menos que ante el Atlético Madrid en el Vicente Calderón y ante el  Manchester City, por octavos de final de la competencia europea.

Tanto Martino como Messi saben que se encuentran en el umbral de un momento crucial. Un mal paso en cualquiera de las dos competencias (o en las dos) podría generar un cimbronazo y tampoco desconocen que esta no será una temporada cualquiera y que a fines de la misma, en el Barcelona pueden ocurrir movimientos como hace años que no se perciben.

Hay señales que indican que pese a las tibias desmentidas oficiales en el Barcelona, Martino sabe muy bien que el gran proyecto del presidente Sandro Rosell esconde algunas cuestiones como la ilusión por contar con el gran entrenador de la selección brasileña y ex campeón mundial en Japón 2002 Luiz Felipe Scolari, hoy, más que ocupado estudiando junto a su manager Carlos Alberto Parreira hasta el mínimo detalle del Mundial que se avecina, en el que Brasil será local y sus chances de ganar la sexta Copa del Mundo son importantes, por lo que no puede siquiera pensar en su futuro más allá de julio.

En Rosario, como en los circuitos del fútbol argentino y cercanos al entorno de Martino, aumenta la percepción de que el entrenador del Barcelona podría dejarlo cuando finalice la temporada aunque todo se mantiene top secret, pero hasta se especula con que después del verano europeo lo esperaría un desafío tan o más fuerte que el actual, aunque el proceso podría acelerarse de acuerdo con los resultados del equipo.

Tampoco es claro el panorama de Messi en el Barcelona, ni siquiera con la tan mentada renovación de su contrato hasta 2020, como se promociona cerca del club, más como respuesta de Rosell a la extraña declaración del vicepresidente económico del club, Javier Faus, sobre que “ese señor no puede hablar de aumento cuando ya tiene un contrato arreglado hasta 2018”, que a otra razón de orden.

Es más, si como se dice, la cláusula de rescisión del pase de Messi aumentara de 250 millones de euros a 290 por dos años más de contrato, la diferencia no sería significativa en cuanto a que alguna poderosa entidad europea manejada por multimillonarios, que bien podrían hacer el esfuerzo, si lo consideraran, como para llegar a la cifra pretendida o negociarla, si el jugador lo aceptara.

De hecho, el diario “Le Parisien” insistió en estas horas en que el PSG del jeque qatarí Mohamed Al Thani sí se plantea fichar a la superestrella argentina aún cuando algún medio afirmó que el club francés desmentía la información, y la suba de la cláusula en apenas 40 millones no es otra cosa que un indicio de que se busca desdibujar una situación incómoda para las partes.

Pero además de Messi y Martino, en el eje de posibles cambios para un futuro cercano está también un tercer argentino del plantel, Javier Mascherano, quien según los medios italianos habría ya dado un sí a Rafa Benítez para sumarse al proyecto del Nápoli desde la temporada próxima y retornar al trabajo a las órdenes de quien ganó todo con el Liverpool hace poco más de un lustro.

¿Qué hará el Barcelona con su plantel cuando termine la temporada? Algunos ya se animaron a hablar de cambios “dolorosos y necesarios” que podrían involucrar a algunos veteranos, mientras que, salvo que las cosas cambien mucho, se conoce que el arquero Víctor Valdés emigrará a otra liga europea.

¿Por dónde pasa, entonces, el proyecto de Rosell? ¿por un eje brasileño, con Scolari y Neymar como ejes o es sólo una percepción dentro de un enorme abanico de posibilidades? ¿Tiene este nuevo proyecto alguna relación con el reciente pasado del presidente del Barça en la actividad privada como hombre de Nike Brasil?

¿Pasa por mantener el statu quo y este mismo plantel, con Messi como eje, y con Andrés Iniesta a su lado, pase lo que pase con los resultados?

En todo caso, es el tiempo el que se encargará de responderlo.


martes, 24 de diciembre de 2013

Las cosas de Palacio. (Por Fernando Vara de Rey)

 
Lejos, muy lejos del frío bávaro, el Bayern Munich se confirmaba como equipo del año imponiéndose sin demasiada dificultad en el Mundial de Clubes. A unos cuantos miles de kilómetros, la Liga española cernía su interés en las remontadas de sus tres aspirantes: FC Barcelona, Real Madrid, y Atlético de Madrid.
 
Sin embargo, la expectación en el Viejo Continente se cernía sobre dos partidos que a la postre coincidieron en planteamiento y en nudo pero no en desenlace. Inter-Milán y Arsenal-Chelsea partían como derbies de sabrosa tradición, se iban desenvolviendo desde los pizarrones de la táctica, y finalmente se bifurcaban en diverso desenlace.
 
El denominado “derby de la Madonnina”, que enfrenta a Inter y AC Milan, es hoy por hoy el único que enfrenta a dos campeones de Europa en una misma ciudad. Diez títulos europeos exhibían los contendientes, que afrontaban sin embargo el partido en las zonas más tibias de la clasificación. No hace tanto tiempo que el Inter se alzaba con la Champions League, y sólo un poco más atrás era el AC Milan la referencia del fútbol mundial: hoy sin embargo ambos padecen una sensible zozobra económica e institucional –el Inter pasó a manos del consabido magnate exótico, el AC Milan pertenece al denostado Berlusconi- que los aleja de los puestos de cabeza.
 
Ya no nos sabemos sus alineaciones de memoria, ya no encontramos “Matthauses” ni “Gullits” en sus alineaciones. Quedan algunos jugadores notables –el mejor de todos habría de ser definitivo en la resolución del encuentro- y algunos viejos conocidos como Zanetti o Abbiatti que aportan al menos un ingrediente sentimental.
 
Sea como sea, las dos escuadras de Milán coleccionan toneles de estímulo y prestigio, elementos suficientes para ofrecer un buen espectáculo. Como era de esperar los duelos tácticos se impusieron, y los lances al límite del reglamento –terroríficos Muntari y De Jong- subieron la gélida temperatura local. Sea como sea pudo verse un partido a rachas, con dominio casi siempre visitante y buena planta defensiva local. Y a falta de escasos cuatro minutos, un centro al área de un destacado Fredy Guarín penetró en el área y llegó a las cercanías de Rodrigo Palacio; el ex de Boca improvisaba un movimiento tan inverosímil como su coleta, y con un taconazo batía al meta Handanovic.
 
Euforia en el Inter, lágrimas en el AC Milan, y un feliz problema para un Sabella que suma uno más a la colosal nómina de delanteros que aterrizará en Brasil el próximo mes de junio.
 
Más espeso  fue el Arsenal vs Chelsea, tan esperado –se jugó en lunes- durante el fin de semana pero verdaderamente decepcionante. Algo así como cuando la chica a la que aguardamos en un café y que ya llega con retraso aparece sin maquillaje y malhumorada.
 
Lo cierto es que el derby londinense fue poco más que un duelo táctico, y en esa lid pocos son más astutos que un Mourinho al que tras diez enfrentamientos Wenger ha sido incapaz de ganar. Sin demasiada brillantez el Chelsea merodea los puestos de cabeza, así que el equipo “blue” visitó al Emirates con atuendo de estibador portuario. El talento –Mata, Hazard- aguardaba en el banquillo, y el equipo dibujaba un triángulo que garantizaba el esfuerzo con Maikel, Lampard, y Ramires. En punta jugaba Torres, uno de los afectados por una estadística fatal: en todo 2013 y en Premier League, ningún delantero “blue” ha hecho un solo gol en territorio visitante.
 
El Arsenal no renunciaba sin embargo a las notas de calidad que le han llevado al primer puesto: jugaban Ozil, Ramsey, Rosicky. Faltaba Wilshere por sanción, pero Arteta le sustituía con bastante acierto.
 
Sin embargo los “gunners” estrellaban su talento en el centro del campo rival. El Arsenal guarda muchas virtudes pero –tal vez pos su larga racha sin títulos- parece un equipo poco seguro de sí mismo. Los empapados espectadores del Emirates vieron cómo su equipo se iba doblegando a la propuesta del rival, e incluso como una volea de Lampard pudo suponer un mal mayor.
 
Y pudieron ver además cómo, a consecuencia de los últimos resultados, el Arsenal ha cedido la primera posición de la tabla al Liverpool. Ambos en un puño en el que además caben Manchester City, Chelsea, incluso Everton. Sólo parece faltar el Manchester United sin Sir en una pelea apasionante que continuará durante las fechas navideñas: gracias, Premier League, por traernos el oro y el incienso y la mirra de estas fiestas también futboleras.