jueves, 14 de junio de 2018

El duro enojo de la AFA contra la CBF y las chances para el Mundial 2030 (Jornada)




                                                     Desde Moscú



El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia cuidó muy poco la diplomacia cuando manifestó ayer que “a veces la simpatía lleva a la traición”, en relación al extraño voto de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) del día anterior para la candidatura de Marruecos contra la de la tripartita de Estados Unidos, México y Canadá, cuando había un compromiso de las diez federaciones de la Conmebol (Confederación Sudamericana) para apoyar a los norteamericanos.

Este acuerdo de la Conmebol, vulnerado por la CBF y su nuevo presidente Antonio Carlos Nunes de Lima, quien votó por Marruecos, pudo haber determinado, de haberse impuesto los africanos para organizar el Mundial 2026, que luego los norteamericanos, como respuesta, no dieran su voto a la candidatura tripartita de Argentina, Uruguay y Paraguay, que se lanzaron ya para organizar el Mundial 2030.

Nunes de Lima sólo dio como explicación que Marruecos “nunca había organizado un Mundial y pensé que hubiera sido bueno que le tocara”, aunque los allegados sostienen que el dirigente brasileño jamás imaginó que contrariamente a los procederes de otros tiempos, la FIFA daría a conocer el resultado de cada voto en su propio sitio web, www.fifa.com

De todos modos, al ganar finalmente la candidatura norteamericana por el contundente 134-65, las chances de Argentina, Uruguay y Paraguay se mantienen intactas, no obstante lo cual, seguramente deberán pelear contra la de Inglaterra, con la vidriera de la poderosa Premier League, conjuntamente con otros países británicos aunque no está decidido.

El presidente de la Conmebol, el paraguayo Alejandro Domínguez, aclaró a Jornada que aunque se especula con que Inglaterra intentará impugnar la candidatura del tripartito sudamericano ante la FIFA al considerar todo un solo continente americano al que desde el norte comienza en Canadá y llega hasta Argentina en el sur, la entidad madre del fútbol con sede en Suiza divide el mismo en seis confederaciones y no cinco, siendo una la Concacaf (Confederación del Norte y Centro América y del Caribe) y otra, la Conmebol (Sudamérica) por lo que no hay problemas en que en 2026 haya habido un Mundial en territorio Concacaf y al siguiente, en el de Conmebol.

En cambio, Domínguez aceptó ante el requerimiento de Jornada que la Conmebol esgrimirá semejante recurso ante la FIFA para impugnar las chances de otra candidatura en ciernes para 2030, la de la también poderosa China, en este caso, aduciendo que si Qatar, de la Confederación Asiática, organiza un Mundial en 2022, no puede otra federación de ese continente organizar otro torneo apenas ocho años más tarde, es decir, dos Mundiales después.

Para darle más fuerza a una nueva presentación de la candidatura de Argentiuna, Uruguay y Paraguay al Mundial de 2030, la Conmebol organizó un fuerte acto en la zona céntrica del Kremlin de Moscú, donde se inauguró la Casa de la confederación sudamericana, a todo lujo, con salas de juego, prensa y museo itinerante, con la presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien sostuvo que la postulación es “una gran idea” y que la historia del fútbol sudamericano “es la historia misma del fútbol” y que este deporte “debe agradecerle su aporte a Sudamérica”.

Fernando Marín, asignado por el Gobierno argentino en la candidatura sudamericana y ex gerenciador de Blanquiceleste, la entidad privada que tuvo a cargo a Racing Club a principios de siglo cuando una síndico llegó a declararlo en quiebra, dijo luego que “ya no hay corrupción” en el fútbol sudamericano y que “quedamos unos pocos de la generación anterior pero llega gente nueva, diferente”.

Mañana es el Dïa D: la selección argentina debuta ante Islandia (Jornada)



                                                           
                                                     Desde Moscú



Mañana, por fin, será el “Día D” de la selección nacional, que iniciará su camino en el Mundial de Rusia cuando a las 16 horas locales (10 de la Argentina) enfrente en el estadio del Spartak a la debutante Islandia por el Grupo D.

Una nueva ilusión se abre para el representativo nacional dirigido por Jorge Sampaoli y con apenas ocho jugadores que permanecen desde el pasado Mundial de Brasil 2014, una muestra cabal del cambio generacional producido en cuatro años, aunque desde el medio hacia adelante se mantiene la base mayor, en tanto que entre la defensa y los tres arqueros, tan sólo Marcos Rojo integró el plantel anterior que acarició el título al caer en la final del estadio Maracaná ante Alemania por 1-0 en tiempo extra.

Será la cuarta oportunidad mundialista para el mejor jugador del mundo, Lionel Messi, quien apenas si pudo jugar unos pocos partidos siendo muy joven en Alemania 2006, tuvo una buena actuación pero no marcó goles en Sudáfrica 2010 y alcanzó la madurez en Brasil 2014 aunque nunca tuvo la compañía necesaria para desarrollar su juego, ni un sistema táctico que lo respaldara.

Se trata de un equipo extraño porque una buena cantidad de argentinos lo relacionan con la derrota cuando en tres años consecutivos, estos jugadores han podido llegar a tres finales consecutivas, la primera del Mundial y las otras dos, de Copa América, pero no los ha podido ganar y ahora aparece esta cuarta oportunidad, si bien tampoco pudo realizar una preparación adecuada porque tuvo tres cambios de director técnico en un ciclo de cuatro años (De Alejandro Sabella a Gerardo Martino, luego Edgardo Bauza y finalmente, hace un año, Jorge Sampaoli.

Este equipo tuvo enormes contratiempos durante estas últimas semanas, como no haber jugado ningún partido amistoso de preparación desde el 29 de mayo, cuando goleó a la limitada Haití por 4-0 en la Bombonera, al no aprovechar la primera fecha FIFA y cancelar el partido amistoso de la segunda ante Israel en Jerusalén, por amenazas relacionadas con cuestiones de política de Oriente Medio.

Sumado a esto, se lesionaron desde el inicio de la preparación desde fines de mayo dos jugadores que parecía que serían titulares como el arquero Sergio Romero y el volante ofensivo Manuel Lanzini. Nahuel Guzmán ocupó el lugar de Romero y Enzo Pérez hizo lo propio con Lanzini.

Se trata de un equipo con un enorme poderío ofensivo, uno de los mejores del planeta, y por eso es su punto fuerte, pero con muchas dudas en el medio, especialmente en la contención, donde la dupla Javier Mascherano-Lucas Biglia como dos centrales suena demasiado lenta para este tiempo, al contrario de la enorme eficacia en Brasil 2014, sumado a una inexperta defensa y a tres arqueros casi sin partidos de celeste y blanco.

También el esquema original de Sampaoli fue variando demasiado con el tiempo, y de aquel pregonado ultra ofensivo 3-2-2-3, con un cuadrado en el medio con dos volantes de contención y dos de ataque y tres delanteros (dos punteros y un nueve) se fue transformando con el tiempo y por influencia de los jugadores (que le cantaban “vamos a ser felices los cuatro”, en referencia, con la canción de moda, a que querían atrás a cuatro defensores en el esquema) en un 4-2-3-1, con dos laterales y dos centrales atrás, a la usanza clásica, un doble cinco, y tres volantes ofensivos (Lionel Messi, el del medio) por detrás de Sergio Agüero.

Tras los últimos entrenamientos en el Bronnitsy Trainning centre, a una hora y media de Moscú, Sampaoli fue delineando este equipo: Willy Caballero; Eduardo Salvio, Nicolás Otamendi, Marcos Rojo, Nicolás Tagliafico; Lucas Biglia, Javier Mascherano; Maxi Meza, Lionel Messi, Ángel Di María; Sergio Agüero.

Como Islandia es un rival de más potencia que fútbol y más despliegue que técnica, aunque no se puede negar su enorme mérito de haber eliminado a Inglaterra en la pasada Eurocopa de Francia o de haber relegado a Croacia (también rival del Grupo D en el Mundial) al repechaje para llegar a Rusia, Sampaoli optó por dos laterales de salida rápida y por abajo que se sumen  rápido a los volantes, por lo que en función ofensiva, Mascherano se retrasará con los dos centrales y Biglia permanecerá en el medio junto a los laterales Salvio y Tagliafico.

Desde el medo hacia arriba, la idea principal es tratar de recuperar la pelota lo más cerca posible del arco rival, porque de esa manera Messi deberá correr un tramo mucho menor y eso lo obligará a un esfuerzo mucho menor.

En la formalidad, sólo resta un entrenamiento que se producía a las 11 de Moscú, las 5 de la mañana argentina, en el Bronnitsy Trainning Centre, para que a las 19 (13 de la Argentina) comparezcan en conferencia de prensa en el estadio Spartak (sede del partido), Sampaoli y tal vez un jugador (aunque puede ocurrir como en Brasil 2014, que la AFA prefería pagar una multa pero no permitir que los jugadores se expresen horas antes aunque la FIFA lo obligue.

El árbitro del partido entre Argentina e Islandia será el polaco Szymon Marciniak, de 36 años, y con vasta experiencia en partidos decisivos de UEFA pero debutante en los mundiales de fútbol, en una controvertida decisión del Comité Arbitral de la FIFA porque generalmente, no se suele designar a jueces de un país de la misma confederación continental de uno de los dos equipos rivales en un partido, y en este caso, se trata de un árbitro europeo para un encuentro entre un europeo y un sudamericano.

¿Será por fin el Mundial de Messi? Ya queda muy poco para saberlo.

miércoles, 13 de junio de 2018

De Rusia con amor y fútbol (Jornada)




                                                  Desde Moscú



Estamos ya a las puertas de un nuevo Mundial, el vigesimoprimero de la historia desde que se pusiera en marcha en 1930, en Uruguay, por iniciativa de Jules Rimet, y con ello, se renuevan las ilusiones, especialmente en un país tan futbolero y tan necesitado de buenas noticias como la Argentina.

Como ocurriera ya en Alemania 2006, en Sudáfrica 2010 y en Brasil 2014, Jornada cubrirá con un enorme despliegue tanto en su tradicional diario de papel, como en todos sus formatos en internet y en la radio, todo lo referente a este impactante acontecimiento deportivo al que gran parte del planeta espera cada cuatro años.

Jornada ha decidido apostar nuevamente por una gran cobertura, teniendo en cuenta la importancia no sólo futbolística sino geopolítica y cultural que tiene este Mundial que ya ha comenzado a rodar aunque la pelota se pondrá en marcha mañana en el estadio Luzhniki, cuando se enfrenten en el partido inaugural el local, Rusia, y Arabia Saudita, con la presencia de cinco argentinos: el árbitro Néstor Pitana, los jueces de línea Hernán Maidana y Juan Pablo Belatti, el miembro del Comité del VAR, Mauro Vigliano, y Juan Antonio Pizzi, como director técnico del equipo asiático.

Con Roberto Suárez y quien esto escribe, trataremos de relatarles cada uno de los detalles de este Mundial como suele ser nuestra característica, y hasta el último día, y seguiremos muy de cerca todo lo referente a la actuación de la selección argentina,. Que llega una vez más con la esperanza de coronarse campeón tras un cuarto de siglo sin títulos y con 32 sin conseguirlo en esta competición tan particular.

Pero también les estaremos contando sobre una potencia como Rusia, cómo es la vida cotidiana, cómo es la reacción popular respecto de este Mundial y cuál es la respuesta de la gente, con el estilo que ustedes ya conocen.

Este será el cuarto Mundial consecutivo que cubre Jornada desde su aparición. Hemos podido ser testigos de la ilusión derrumbada de una muy buena selección argentina de José Néstor Pekerman en Alemania 2006, del desorden talentoso que nada pudo hacer ante la maquinaria alemana en Sudáfrica 2010, y cómo se escapó el Mundial habiendo estado tan cerca en Brasil 2014. ¿Será éste el momento para que Lionel Messi levante la Copa del Mundo, por fin?

Desde ahora mismo, estaremos transmitiendo desde Rusia, con amor, como aquella película de los inicios de James Bond, el agente 007, en los años sesenta. Pero nosotros le agregaremos una importante dosis de pasión por el fútbol.
Bienvenidos.

Noticia de impacto mundial: echan a Lopetegui, DT de España (Jornada)



                                                        Desde Moscú



En un hecho sin precedentes, al menos en los últimos tiempos, y a apenas dos días de su debut mundialista, el director técnico de la selección española, Julen Lopetegui, dueño de un invicto histórico de veinte partidos y candidata a ganar el torneo, fue destituido por el presidente de la Federación, Luis Rubiales.

Después de una noche turbulenta en la concentración de la selección española en Krasnodar, Rubiales tomó la decisión de destituir a Lopetegui al enterarse “cinco minutos antes” de un comunicado que iba a emitir el Real Madrid por el que iba a anunciar (como lo hizo) que el actual DT del equipo nacional será su entrenador desde julio, cuando termine el Mundial de Rusia.

Desde el 31 de mayo, cuando Zinedine Zidane renunció como entrenador del Real Madrid, el club se había abocado a buscarle un sustituto, con el apuro por encontrarlo antes de que llegue julio para poder programar la pretemporada, pero ante las complicaciones para fichar a Mauricio Pochettino por el elevado monto de dinero que pide el Tottenham, y la negativa del actual entrenador de la selección alemana, Joachim Löw, y del de la Juventus, Massimiliano Allegri, el presidente de la entidad de Madrid, Florentino Pérez comenzó a negociar en silencio con Lopetegui.

Todo explotó el miércoles a la mañana, cuando se supo que el Real Madrid y Lopetegui, en plena preparación final de la selección para la Copa del Mundo, habían llegado a un acuerdo porque el propio club lo dio a conocer, sin reparar en el momento que podría vivir la selección nacional.

Luis Rubiales, ex secretario general de la Asociación de Futbolistas (AFE), similar a Futbolistas Argentinos Agremiados, y ahora presidente de la Real Federación Española tras haberse impuesto en las elecciones celebradas hace dos semanas, y también en Krasnodar, comenzó a pensar en destituir a Lopetegui, y en la noche de ayer se vivieron momentos de mucha tensión debido a que el ex futbolista del Real Madrid y actual funcionario de la RFEF, Fernando Hierro, así como los jugadores de mayor peso del plantel, intentaron en vano convencer a Rubiales de que lo más conveniente era que siguiera el DT hasta que finalizara el Mundial.

Mientras la conferencia de prensa de Lopetegui se posponía esta mañana en Krasnodar una y otra vez y ya en plena crisis, hasta suspenderse definitivamente hasta el regreso del entrenador a Madrid, finalmente la RFEF decidió que el director técnico del sub-21, el también ex jugador Albert Celades (ex Barcelona, Celta y Real Madrid) se haga cargo del equipo al menos en su debut mundialista del próximo viernes a las 21 (15 de la Argentina) ante Portugal.

La selección argentina y su horrible semana previa al debut mundialista (Kicker)



                                              Desde Moscú


Fueron días horribles para la selección argentina. Justo cuando muchos creen que es la última gran oportunidad de ganar un Mundial para Lionel Messi, quien va a cumplir 31 años el próximo 24 de junio, el equipo que dirige Jorge Sampaoli tuvo una infinidad de problemas graves, de los que nadie sabe si se podrá sobreponer cuando el 16 de junio debute ante Islandia por el Grupo D.

Antes de partir hacia Europa en los entrenamientos en el predio de la AFA en Ezeiza, se lesionó Sergio Romero, el arquero titular en los últimos dos Mundiales, y aunque él  cree que llegaba a recuperarse a tiempo, el cuerpo técnico directamente lo sacó del equipo, generando un mal clima general. Desde ese momento, el que se perfila como titular es Willy Caballero, suplente en el Chelsea y con menos de diez partidos en el arco albiceleste.

Tras un amistoso en Buenos Aires ante la débil Haití (4-0), la selección argentina partió para prepararse en la Ciudad Deportiva del Barcelona, sin hacer declaraciones a la prensa, y apenas a los tres días de llegar, canceló una visita al Vaticano pese a la invitación del Papa Francisco, además su compatriota. La AFA argumentó que hacía un mes ya había advertido que tenía problemas de agenda.

Horas más tarde, canceló también su único partido amistoso previo al Mundial, el del sábado 9 de junio ante Israel, debido, según Claudio Tapia, el presidente de la AFA, a amenazas que recibieron los jugadores de movimientos pro-palestinos, en desacuerdo con jugar en la ciudad a la que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, decidió llevar su embajada, al considerarla capital del país hebreo.

Tapia argumentó que la decisión fue tomada “para preservar a nuestros jugadores” y consideró que esto “contribuye a la paz mundial”, aunque uno de los socios de la empresa organizadora del partido voló a Suiza para tratar de bloquear que la selección argentina jugara el Mundial “por daño religioso”.

Cuando parecía que todo quedaba atrás y se volvía a hablar de fútbol, en el último entrenamiento en Barcelona antes de viajar a Rusia para concentrarse en la pequeña localidad de Bronnitsy, a una hora de Moscú, se lesionó, también solo, Manuel Lanzini. El volante del West Ham tenía muchas probabilidades de ser titular jugando al lado de Messi, pero quedó marginado del Mundial y a último momento fue reemplazado por Enzo Pérez, quien fuera titular en la final de Brasil 2014 ante Alemania.

Con todos estos problemas y muchas dudas en todas las líneas, los hinchas argentinos se encomiendan a la magia de Messi y que los que lo rodean sepan acompañarlo lo mejor posible, pero no hay una buena sensación de equipo.

El probable ante Islandia: Caballero; Mercado o Salvio, Otamendi, Rojo, Tagliafico; Lo Celso, Mascherano o Biglia; Meza, Messi; Di María, Agüero o Higuaín.


lunes, 11 de junio de 2018

Pitana, en la terna para el partido inaugural mientras la selección argentina no parece muy atenta al VAR (Infobae)




                                                   Desde Moscú



El argentino Néstor Pitana se encuentra en la terna que analiza el Comité de Árbitros de la FIFA para dirigir el partido inaugural del Mundial del próximo jueves en el estadio Luznhiki de Moscú entre Rusia y Arabia Saudita, debido a que está muy bien considerado y a que se trata de un juez sudamericano cuando el encuentro será entre un equipo europeo y otro asiático.

Pitana deberá superar a sus dos rivales de la terna, entre los que se encuentra el brasileño Sandro Ricci, también con alto puntaje en la FIFA.

Pitana ya dirigió en el Mundial de Brasil, en el que tuvo a su cargo el partido de cuartos de final en el estadio Maracaná entre Alemania y Francia, pero no pudo continuar dirigiendo debido a que la selección argentina avanzó hasta la final del torneo en 2014.

Por el momento, sólo dos árbitros argentinos dirigieron un partido inaugural de un Mundial. En Argentina 1978, Ángel Coerezza fue el juez de Alemania Federal 0 Polonia 0 en el estadio Monumental el 1 de junio, mientras que Horacio Elizondo fue el encargado de impartir justicia en 2006 en el Alemania-Costa Rica, y luego también dirigió la final entre Italia y Francia.

Este torneo marcará el inicio del uso del Video Assistant Referee (VAR) por lo que viene deliberando la cúpula de los árbitros en la FIFA, compuesta por el suizo Massimo Busacca y el italiano Pierluiggi Collina, aunque no se ponen de acuerdo en varios de los usos y en muchos de los detalles.

De hecho, Busacca se encargará de las designaciones de los jueces de cada partido, pero los doce componentes del Comité Arbitral deberán aprobar o desaprobar sus propuestas y en el caso negativo, habrá votación pero allí los sufragios de Busacca y Collina valdrán doble.

Lo que está muy claro es que por ser la primera experiencia y un notable cambio en el uso de la tecnología, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se encuentra absolutamente volcado a este proyecto y ha dado directivas de que no puede haber errores, que hay que tratar de fallar minuciosamente y entonces hay que prestar mucha atención a los detalles.

El pasado viernes en Krasnodar, ni bien arribó la selección española, recibió un importantísimo instructivo acerca del uso del VAR en el que no sólo estuvieron presentes los jugadores, sino también el cuerpo técnico y hasta el nuevo presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales.

En la charla, se hizo especial hincapié en la atención que hay que tener en las faltas, como no usar los codos o los empujones (algo que, por ejemplo, podría afectar a defensores acostumbrados a ello como Sergio Ramos, el más expulsado en la historia de la selección española), y hasta tratar de no insultar ni a los rivales ni entre los propios compañeros porque eso podría estar penalizado con faltas muy peligrosas.

En este sentido, el director técnico español, Julen Lopetegui, viene sosteniendo que el VAR terminará siendo decisivo para este Mundial porque los partidos se pararán mucho, y en los segundos siguientes de relajación se pueden pagar los platos rotos, por lo que cree que habrá distintas fases en un partido, y lo anímico puede jugar a favor o en contra.

Busacca sostuvo recientemente que el VAR “va a ser un arma de prevención” durante este Mundial, y los jugadores serán seguidos por 35 cámaras de TV en cada uno de los partidos, aunque el suizo sigue sosteniendo la idea de que “sea el árbitro en la cancha el que tome las decisiones finales”, aunque el consejo es que antes consulte con la tecnología “aunque se pierdan algunos segundos. Es preferible esto a la injusticia”.

El Mundial de Rusia contará con dos salas de VAR, con dos estaciones cada una, que a su vez estarán conectadas al International Broadcasting Center (IBC) desde donde se seguirán los 64 partidos del torneo y se dará apoyo a cada uno de los árbitros y a sus respectivos supervisores.

En la presentación oficial del VAR en el Mundial, Busacca comentó que hubo limitaciones tecnológicas para llevar el VAR a cada partido por lo que los cuatro árbitros que estarán a cargo de supervisar los partidos lo harán desde Moscú.

Hay 13 árbitros destinados al VAR de los 64 partidos, pero cada uno sólo supervisará un encuentro por día y están rankeados aunque el escalafón se irá modificando de acuerdo con sus performances durante el Mundial.

El Comité Arbitral de la FIFA ya expulsó a tres jueces africanos por asuntos de corrupción: Fahad Al Mirdasi, de Arabia Saudita, Aden Marwa Range (Kenia) y Joseph Lamptey (Ghana).

36 árbitros y 63 asistentes de 46 países serán los encargados de dirigir durante la fase final del Mundial desde el próximo jueves. De los 13 jueces encargados del VAR, 9 serán europeos, un asiático y 3 sudamericanos, entre los que se cuenta al argentino Mauro Vigliano.



La semana trágica de la selección argentina (Jornada)



                                   
                                          Desde Moscú


“Che, saluden a la gente. Hay muchos que vienen especialmente para verlos, desde todo el país, desde el exterior, dejen los celulares y saluden por la ventana”, llegó a pedir un miembro del cuerpo técnico a los jugadores de la selección argentina.

El autobús conducía al equipo desde el hotel en una elegante zona de la avenida Diagonal hacia la Ciudad Deportiva del Fútbol Club Barcelona en San Joan Despí para uno de los tantos entrenamientos y sin que los jugadores hablen más que con aquellos medios con  los que hubo razones demasiado fuertes para hacerlo,  y aunque el jefe de Prensa buscara la forma de convencerlos de todos los modos posibles para que entiendan que hay otros tantos que necesitan dialogar con ellos, pero no hay caso.

Fue, acaso, la peor semana de la historia de la selección argentina, y si no llega a tanto, una de las más difíciles, comparable sólo con aquellos días que rodearon al doping positivo de Diego Maradona en Estados Unidos 1994, o la del 0-5 ante Colombia en el Monumental en setiembre de 1993.

Como si todo lo que toca la selección  argentina se transformara en energía negativa, cada día puede aparecer un conflicto nuevo, distinto, y que supera al anterior. A la confusa lesión de Sergio Romero, quien sigue argumentando que pudo recuperarse antes del debut ante Islandia, hasta la marginación del torneo por parte de Manuel Lanzini, quien cayó solo al piso, trabándose sin que nadie lo tocara y cuando ya le había sucedido algo parecido antes de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro dos años atrás.

A la confusión reinante acerca de por qué y cuándo se canceló la reunión prevista con el Papa Francisco (la AFA sostiene que un mes antes ya había advertido que tenía problemas de agenda ante Monseñor Turturro mientras que el martes pasado desde El Vaticano se twitteaba que al día siguiente la Selección sería recibida a las 15,30 y luego esa reunión se “desconvocó”), a la increíble situación en la que se vio envuelto el equipo nacional, en el medio del fuego cruzado del conflicto de Medio Oriente.

Si en Israel hubo errores políticos graves por parte de la ministra Miri Reguev, con apetencias personales para su carrera y por lo tanto, desesperada por sacar partido de la visita de Lionel Messi y compañía, al primer ministro Benjamín Netanyahu le servía para ser más trumpista que Donald Trump (quien subió los decibeles anunciando que Estados Unidos trasladará su embajada de Tel Aviv a Jerusalén desatando la ira de los países vecinos y de los movimientos pro-palestinos, aunque justo el día que la AFA canceló el partido, pospuso la decisión).

Lo que no se entiende del lado de la AFA, una vez más, es el porqué de la lentitud en la respuesta, aunque la explicación dada en apenas cuatro minutos por su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, es que la entidad debe “velar por la salud física de sus jugadores” y que ante las amenazas recibidas, resolvían no viajar a Israel y que este gesto debe ser tomado “como una contribución a la paz mundial”.

Claro que no especificó cuántas personas proferían esas amenazas (alcanzamos a ver unas cinco o seis, con una bandera argentina ensangrentada, a la entrada de la Ciudad Deportiva del Barcelona, y otras seis o siete en la puerta del hotel, señalando a cada uno de los jugadores, con un megáfono), entre otras, que se quemarían las camisetas de Messi en el caso de que la selección argentina viajara a Israel, cuando desde este país se recordaba que en otro tiempo, ya hubo un partido en Jerusalén (15 de abril de 1998 y ganó Israel 2-1) y no había ocurrido nada en particular.

Tapia dio sus razones a los pocos minutos de terminada una dura negociación con Ariel Raber, el enviado del mayor accionista de Comtec –la empresa organizadora del partido-, Daniel Benaim, y al no haber resultado concreto, desde Barcelona se tomó un avión directamente a Suiza con la intención de bloquear la participación de la selección argentina en el  Mundial “por discriminación religiosa”, objetivo que jamás puede prosperar porque en todo caso debía ser la Federación Israelí (que no quiso hacer olas, y cargó todo contra la Federación Palerstina) la que debiera denunciar.

Con Ever Banega tocado, y con tantos cimbronazos, hay que rezar para que al iniciarse el Mundial y la pelota entre a rodar, todo cambie mágicamente, pero desde los pies de los jugadores (y en especial de Lionel Messi) y no desde la brujería o los dislates en las decisiones apresuradas y sin un plan determinado. ¿Se podrá ganar el Mundial pese a todo?