miércoles, 29 de diciembre de 2010

Parece que ya no hay cracks en Madrid (Jornada)



La obsesión del Real Madrid ya no pasa solamente por cómo hacer para alcanzar o siquiera imitar a este Barcelona del siglo XXI. Ahora se extendió a las divisiones inferiores. Por esta misma razón, los diarios deportivos catalanes reflejan esta semana la nueva orden impartida por el presidente blanco, Florentino Pérez, un empresario de la construcción, de alto nivel, que no puede concebir que habiendo gastado una fortuna en fichajes, para cortar camino con los azulgrana, la diferencia siga ampliándose tal como ocurriera con la paliza del 5-0 en el Camp Nou hace apenas un mes.



Pérez, en efecto, encomendó a dos de los responsables de la cantera blanca, Ramón Martínez y Manolo Romero, que rastreen profundamente todos los sectores de la región catalana para fichar jugadores juveniles con futuro para llevárselos a Madrid. De hecho, esta preocupación viene en ascenso, tanto que en el Real Madrid ya hay, en el total de sus divisiones juveniles, dieciséis jugadores de origen catalán y solamente en el último año ya fueron reclutados cinco de ellos.

“Los chicos catalanes no son menos fuertes que los andaluces o canarios, y compiten igual o mejor que vascos o gallegos”, suele sostener Romero, mientras que Martínez no necesita opinar. Directamente fue fichado por el Real Madrid conocido su anterior paso por el fútbol base del Barcelona.

La obstinada búsqueda de un nuevo Lionel Messi para el Real Madrid aún no encontró quejas por parte de la prensa local, ni de dirigentes blancos, ni de familiares de los chicos, en el sentido de la forma en que se ignora a tantos talentos dando vueltas en Madrid y alrededores.

Tanto es así, que el Getafe se mantiene por años en primera división, y hasta estuvo a punto de llegar a la final de la Europa League (cuando aquellos fatales errores sobre el final de Roberto Abbondanzieri, que tan bien aprovechó Luca Toni para el Bayern Munich), contando siempre con muchos jugadores prestados o desechados por el Real Madrid, procedentes de su cantera.

No sólo el Getafe es dirigido actualmente por un símbolo blanco como Miguel González “Michel” y anteriormente por Michael Laudrup (cuyo hijo, Andreas, era un prometedor número diez de la cantera), sino que en este tiempo ha revalorizado a jugadores madridistas de origen como Negredo (hoy en el Sevilla), Soldado (Valencia), Granero (vuelto al club), Torres, o De la Red, que llegó a integrar la propia selección española y por un problema cardíaco tuvo que dejar el fútbol. Otro ejemplo podría ser Mata, figura del Valencia y campeón mundial con España en Sudáfrica, y que no era tenido en cuenta en el Real Madrid, o el muy buen arquero Diego López, del Villarreal, quien estuvo entre los tres convocados por Vicente Del Bosque hasta que éste a último momento se decantó por Víctor Valdez, del Barcelona.

Sin embargo, el Real Madrid sólo parece tener ojos para Cataluña, donde instaló un poderoso equipo de ojeadores, y no sólo de talentos nuevos, sino también ante cualquier indecisión de jugadores del Barcelona B (una de las sensaciones de segunda, dirigido por Luis Enrique, que juega de la misma manera que el primer equipo), como el delantero Nolito, quien en pocos partidos jugados con los grandes, ya es pretendido por equipos de toda Europa, y antes de renovar su contrato, ya afirmó lo peor que puede escuchar un “culé”. Que no tendría problemas en tomarse un avión a Madrid, si hiciera falta. Ya en los cincuenta lo hizo Alfredo Di Stéfano, nada menos. Cuando pocos lo pensaban y ya había disputado un partido vestido de azulgrana, y al lado de Ladislao Kubala, un día se tomó un tren a Madrid para no regresar de otra manera que no fuera con la camiseta blanca del archirrival.

Parece que con aquel ejemplo del hoy presidente honorario del club, Florentino Pérez quiere recuperar aquella historia en el siglo XXI, aunque lo que realmente parece es que le interesa más parecerse al Barcelona que idear un proyecto propio. Y entonces sólo tiene ojos para Cataluña, invirtiendo la ecuación de Madrid como destino final, y como capital. Hoy, en fútbol, el Barcelona es el ejemplo a seguir, mientras el Real Madrid apenas busca parecerse copiando todo lo que esté en su camino, aunque esto signifique cerrar las puertas a los propios juveniles de la región e importar a los catalanes. Todo sea por ganar, aunque sea alguna vez.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Una publicidad que puede alterar al Barcelona (Yahoo)



Cuando todo parece dulce para el Barcelona, cuando termina un año brillante, no sólo por títulos o juego sino también porque nueve de sus jugadores se consagraron campeones mundiales en Sudáfrica con la selección española, cuandoi el reconocimiento mundial es casi absoluto, el anuncio de una publicidad en su camiseta a partir de la temporada 2011/12 puede alterar su paz y hasta transformar seriamente su imagen en el planeta.

En efecto, y paradójicamente justo el pasado 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, el vicepresidente económico del club, Javier Faus, anunció que desde el próximo 1 de julio, y por cinco temporadas y a cambio de 165 millones de euros (un pago récord en el mundo), el Barcelona pasará a llevar en su camiseta la publicidad del Mundial de Qatar 2022. El acuerdo incluye otros ingresos en base a resultados deportivos, y partidos amistosos en Qatar o en Europa.

El tema de esta publicidad de Qatar en la camiseta del Barcelona desató un ciclón de críticas desde los medios, y desde la política, tanto deportiva como general.

El acuerdo firmado con el Barcelona se produjo entre su nuevo presidente, Sandro Rosell, y la Qatar Sports Investment (QSI), dependiente del emir de Qatar, Hamad Bin Khalifa Al Thani, y esto significará que desde el inicio de la próxima temporada, la camiseta deberá tener dos inscripciones, la nueva publicidad y la de UNICEF, cuando se sabe que desde esta institución universal no se ve con buenos ojos la situación de los derechos humanos en el país petrolero, aunque por el momento, no hubo una pronunciación al respecto de manera oficial.

La situación de la convivencia con las dos publicidades se acentuará durante la disputa de la próxima Champions League, debido a que la UEFA no acepta más que una publicidad en las camisetas, por lo que el Barcelona se verá obligado a decidir cuál utilizará, problema que no tendrá ni en la Liga Española ni en la Copa del Rey.

En Barcelona, en el diario “La Vanguardia”, la prestigiosa periodista Pilar Rahola, en su columna, recordó, por ejemplo, que la Qatar Foundation, que acordó con el Barcelona, otorga un premio anual que lleva el nombre del jeque egipcio Yusuf Al Qaradawi, que sostiene, entre otras cosas, que los judíos “son malignos y corruptos” y que “es necesario atentar contra las mujeres israelíes embarazadas porque son el enemigo”.

“Cuando los jugadores del Barça lleven la camiseta de esa fundación enviarán al mundo unos cuantos mensajes, pero ninguno será de paz y armonía. ¿Sabía todo esto el señor Rosell cuando tuvo la osadía de decir que la Qatar Foundation era lo mismo que Unicef? ¿Lo sabían el resto de directivos del Barça? Si no lo sabían, han sido irresponsables. Si lo sabían, entonces se han vendido al diablo. Si sumamos a ello el propio país, Qatar, donde las mujeres no pueden votar, los homosexuales son condenados a muerte, los trabajadores extranjeros apenas tienen derechos y cuyo presidente dio un golpe de Estado, tenemos el cuadro definitivo de lo que acaba de hacer la directiva con el Fútbol Club Barcelona. Han pasado de vincular el nombre del club a la defensa de la infancia, a ser la voz pública de una dictadura y de una fundación que idolatra a un fundamentalista islámico. A partir de aquí, cualquier cosa es posible, porque entre esto y llevar la camiseta de un narcotraficante no hay demasiada diferencia”, insiste Rahola.

A la actual conducción del Barcelona, y en especial al presidente Rosell, también le llegaron críticas desde el otro gran diario de la ciudad, “El Periódico”, a través de la columna semanal que escribe el ex jugador, entrenador y presidente honorario, Johan Cruyff, quien sostuvo que “arriesgar el prestigio por un monto de dinero que representa apenas el 6 ó el 7 por ciento del presupuesto, no tiene sentido y desde ya que lo pudieron hacer presidentes anteriores como (José Luis) Núñez, (Joan) Gaspart, o (Joan) Laporta, porque era lo más fácil. Se corre el riesgo de pasar de ser “más que un club” a un club más”.

Tras conocerse este acuerdo con la Qatar Foundation, una de las primeras repercusiones llegaron desde Israel, donde en el tradicional programa televisivo de periodismo político llamado “London y Kirshembaum” (una especie de “Larry King Live” de Estados Unidos), se instó a quemar una camiseta del Barcelona con la nueva publicidad de Qatar y uno de los dos conductores reccortó al aire la inscripción de Qatar.

En Israel el fanatismo por el Barcelona es total, al punto de que en el clásico pasado en el Campo Nou del 5-0 ante el Real Madrid, unos mil hinchas habían viajado especialmente, como lo suelen hacer en muchas ocasiones, y ahora muchos lamentan tener que cambiarse, tal vez, de club, ante esta situación.

Pero no termina allí porque el caso de la publicidad de la camiseta del Barcelona ya fue llevado también al Parlamento Europeo. El diputado de la Izquierda Unida catalana-Los Verdes, Raúl Romeva, elevó un informe a la comisión correspondiente de la Unión Europea para que se dictamine si es pertinente el uso de esta publicidad cuando Europa castiga a Qatar en los foros internacionales.

Otros, en cambio, recuerdan que ni bien asumió la presidencia, Rosell anuló los contratos firmados por su antecesor Laporta (con el que se encuentra enfrentado) con Uzbekistán, al sostener que estos eran “incompatibles con la publicidad de UNICEF que llevamos en nuestra camiseta”. La pregunta, entonces, es por qué Uzbekistán no y Qatar sí.

Tal vez una respuesta contundente podría ser que Rosell es embajador de la candidatura de Qatar para 2022 al igual que el entrenador del equipo, Josep Guardiola, y que el actual presidente, con su empresa Bonus Sports Marketing (que ahora dice que ya vendió a la saudí DSAG), fue uno de los factótum de un enorme campus de selectividad de jóvenes promesas de crack en tres continentes (Latinoamérica, Asia y Atrica) “Aspire Football Dreams”.

Todo indica que el tema recién comienza, pero tiene en alerta al Barcelona. Tanto es así, que ya Rosell tuvo que aceptar que existe la chance de que el acuerdo se caiga, y por eso advirtió que si eso ocurre, “tendremos que elevar la cuota social y buscar recursos por otro lado”.

An advertising that can alter the Barcelona (Yahoo)




When everything seems sweet for the Barcelona, when a brilliant year ends, not only due to the trophies or game but also because nine of their players have consecrated World champions in South Africa with the Spanish team, when the world recognition is almost absolute, the announce of an advertising in their vest starting in the season 2011/12 may alter their peace and even seriously transform their image in the planet.

Actually, and paradoxically just on December 10th last, International Day of Human Rights, the economical vice president of the club, Javier Faus, announced that as from July 1st and for five seasons and in exchange of 165 millions of Euros (a record payment in the world), the Barcelona will pass to wear in their vest the publicity of the World Championship in Qatar 2022. The agreement includes other incomes based on sport results and friendly matches in Qatar or in Europe.

The subject of this publicity of Qatar in the Barcelona’s vest started a cyclone of critics as from the media and policy sportive as well as general.

The agreement signed with the Barcelona was produced between its new president, Sandro Rosell, and the Qatar Sports Investment (QSI), depending the Emir of Qatar, Hamad Bin Khalifa Al Thani, and this will mean that since the beginning of the next season, the vest should contain two inscriptions, the new publicity and that of the UNICEF, when it is known that from this Universal Institution is not well seen the situation of the human Rights in the oil country, though for the moment, there was no pronunciation in this regard in official manner.

The situation of the coexistence with the two advertising will be more accented during the dispute of the next Champions League, because the UEFA does not accept more than one publicity in the vests, so that the Barcelona will be obliged to decide which they will use, a problem they will not have in the Spanish League nor in the King’s Cup.

In Barcelona, in the newspaper “La Vanguardia”, the prestigious reporter Pilar Rahola, in her column, she recalled, for instance, that the Qatar Foundation, that agreed with the Barcelona, grants an annual prize bearing the name of the Egyptian sheikh Yusuf Al Qaradawi, who maintains among other things that “the Jews are malignant and corrupt” and that “is necessary to fight against the Israelies pregnant women because they are enemies”

“When Barca’s players will wear the vest of this foundation they will send to the World several messages, but none will be of peace and harmony. Was mister Rosell aware of all this when he dared to say that the Qatar Foundation was the same as that of UNICEF? Did the rest of Barca’s directives knew it? If they did not, they were irresponsible. If they did, then they have sold themselves to the devil. If we add to this the country itself, Qatar, where the women cannot vote, the homosexuals are punished with death, the foreign workers have almost no rights and whose president gave coup d’état, we have the picture defined of what the directives of the Barcelona’ Football Club have just done. They have involved the name of the club in children’s’ defence, to be the public voice of a dictatorship and of a foundation that loves an Islamic fundamentalist. Starting from this point, everything is possible, because between this and to wear the vest of a drug trafficker there is not much difference” insists Rahola.

To the present conduction of the Barcelona, and particularly to the president Rosell, there also arrived critics from another great newspaper of the city, “El Periódico”, through a weekly column written by the ex player, coach and honorary president, Johan Cruyff, who sustained that “ to risk the prestige for big money that represents slightly 6 or 7 percent of the budget, has no sense and of course former president as (José Luis) Núñez, (Joan) Gaspart, or (Joan) Laporta, could do it because it was easier. The risk is if they pass from “more than a club” to “one club more”

After learning about this agreement with Qatar Foundation, one of the first repercussion arrived from Israel where in the traditional television program of political journalism called” “London and Kirshembaum” (a kind of “Larry King Live” of the United States), it was suggested to burn Barcelona’s vest with the new Qatar inscription and one of the conductors cut out in the air the Qatar inscription.

In Israel the fanatism of the Barcelona is total to such a point that in the passed classic in Camp Nou of 5-0 vs the Real Madrid, some thousand of fans travelled especially, as they do it in many opportunities and now many feel sorry to have to change their club in front of this situation.

But this does not end there because the case of the publicity of the Barcelona’s vest has already entered into the European Parliament. The representative of the Catalonian Izquierda Unida -Los Verdes, Raúl Romeva, presented an report at the corresponding commission of the European Union to decide whether the use of this publicity is pertinent when Europe punishes Qatar within the International forum.

Others in change remember that immediately when Rosell arrived to the presidency he annulled contracts signed by his precedent Laporta (with whom he confronts) with Uzbekistán, sustaining that they were “incompatibles with the publication of UNICEF that we wear in our vest”. So the question is why Uzbekistán no and Qatar yes.

Perhaps the severe reply could be that Rosell is the ambassador of the Qatar candidature for 2022 same as coach of the team, Josep Guardiola, and that the today’s president with his company Bonus Sports Marketing (that now says he sold it to the Saudi DSAG), was one of the factotum of the enormous campus of selection of young promises of crack in three Continents (Latin America, Asia and Atrica) “Aspire Football Dreams”.

Everything indicates that the subject recently starts but Barcelona is in alert. So it is that Rosell had to accept that there exists the chance that the agreement drops and he said that if this happens “we shall have to rise the membership fees and look for other resources”.

jueves, 23 de diciembre de 2010

El Barcelona y una camiseta que traerá polémica (Jornada)



Muchos se preguntan, ahora, luego del escándalo que está desatando en todo el mundo, si al final, los 165 millones de euros que ingresará el Barcelona por cinco años de contrato para publicitar en su camiseta el Mundial de Qatar 2022 desde el 1 de julio de 2011terminará siendo tan negocio como parecía, o no meterá al club en una situación sin salida, y acabando con una ética que lo elevó sobre el resto, especialmente en los últimos años.

Oficialmente, y paradójicamente también, el pasado 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, el vicepresidente económico del Barcelona, Javier Faus, anunció que el club rompía con una centenaria tradición de no usar publicidad en su camiseta, para aceptar el contrato con la Qatar Foundation, a través de la Qatar Sports Investments (QSI), dependiente del emir de Qatar, Hamad Bin Khalifa Al Thani, por lo que a partir de la temporada 2011/12, la camiseta azulgrana compartirá las publicidades de Unicef y de Qatar, con el agravante de que en la Champions League, la más importante de las tres competiciones fijas del equipo (las otras son la Liga española y la Copa del Rey), sólo usará la del país petrolero porque la UEFA sólo permite un anuncio por equipo.


Si bien aún no se pronunció Unicef sobre el hecho de compartir publicidad con semejante compañera de anuncios, suena extraño que la entidad mundial mantenga el silencio cuando suele condenar a Qatar por la falta de libertad sexual, al tiempo que se espera alguna declaración del presidente de la FIFA, Joseph Blatter, sobre el particular, máxime cuando el suizo tuvo que salir a pedir disculpas días pasados por sostener, con ironía, que al habérsele otorgado el Mundial 2022 a Qatar, los gays “estarán aburridos allí”.

“A lo largo de la historia Alá ha impuesto sobre los judíos todo tipo de castigos por ser gente maligna y corrupta. Su último castigo fue Hitler, que fue una bendición divina”; “Es necesario atentar contra mujeres israelíes embarazadas porque son el enemigo”; “Los que practican el liwaat (sodomía) o el sihaaq (lesbianismo) sólo pueden tener el mismo castigo que el fornicador: la muerte”. “El máximo anhelo de un palestino debe ser convertirse en una bomba humana”; “El castigo físico a la mujer puede ser necesario. A muchas les gustan las palizas”. Y por el camino de estas lindezas, algunas convertidas en fetuas desde la presidencia del Consejo para la Fetua y la Investigación, el jeque egipcio Yusuf al Qaradawi ha lanzado todo tipo de proclamas: desde prohibir los dibujos de Pokemon porque son “judíos y masónicos y enseñan la evolución de Darwin”, hasta convertir los textos antisemitas más terribles –como los Protocolos de los sabios de Sión– en libros de lectura obligatoria. También ha tenido tiempo de defender a Hasan al Banna, el ideólogo de los Hermanos Musulmanes, de donde cuelgan todos los grupos vinculados a Al Qaeda, además de instigar al boicot a los productos norteamericanos. Tiene vetada la entrada en Estados Unidos y en el Reino Unido y goza de un destacado lugar en la lista de los jeques de la muerte que elaboraron más de dos mil intelectuales musulmanes. “Este señor tan simpático es la fuente de inspiración de la Qatar Foundation, que incluso lo homenajea con un premio anual que lleva su nombre”, sostiene en una durísima columna en el diario catalán La Vanguardia, la periodista Pilar Rahola.

“Cuando los jugadores del Barça lleven la camiseta de esa fundación enviarán al mundo unos cuantos mensajes, pero ninguno será de paz y armonía. ¿Sabía todo esto el señor Rosell cuando tuvo la osadía de decir que la Qatar Foundation era lo mismo que Unicef? ¿Lo sabían el resto de directivos del Barça? Si no lo sabían, han sido irresponsables. Si lo sabían, entonces se han vendido al diablo. Si sumamos a ello el propio país, Qatar, donde las mujeres no pueden votar, los homosexuales son condenados a muerte, los trabajadores extranjeros apenas tienen derechos y cuyo presidente dio un golpe de Estado, tenemos el cuadro definitivo de lo que acaba de hacer la directiva con el Fútbol Club Barcelona. Han pasado de vincular el nombre del club a la defensa de la infancia, a ser la voz pública de una dictadura y de una fundación que idolatra a un fundamentalista islámico. A partir de aquí, cualquier cosa es posible, porque entre esto y llevar la camiseta de un narcotraficante no hay demasiada diferencia”, insiste Rahola.

Pero no es la única. En Israel, en uno de los programas televisivos más vistos y respetados (una especie de “Larry King Live”), llamado “London y Kirshembaum”, se llegó a proponer directamente la quema de la nueva camiseta y uno de los dos veteranos periodistas, recortó al aire una remera con la publicidad de 2011, aunque su compañero le dijo que “aún espero porque todavía siento mucho afecto por el Barcelona”.

En Israel son fanáticos del Barcelona y por ejemplo para el último clásico ante el Real Madrid, el del 5-0 en el Camp Nou, unos mil simpatizantes viajaron al partido, pero ya muchos mostraron su desazón con la medida tomada por el nuevo presidente Sandro Rosell y su nueva comisión directiva.

A propósito de esto, tampoco queda claro que no se haya consultado antes a la Asamblea de Compromisarios, aunque Faus haya aclarado que en 2003 “ya se había votado a favor de poner publicidad en la camiseta”, claro que no aclaró qué tipo de publicidad, como si fuera un detalle. Tampoco lo es que casualmente, Rosell y el entrenador Josep Guardiola, que jugó en Qatar en el final de su carrera de futbolista, hayan sido embajadores de la candidatura del país a organizar el Mundial 2022.

No sólo eso: si bien Rosell aclara que antes de asumir como presidente del Barcelona vendió su empresa Bonus Sports Marketing a la saudí DSAG, muchos siguen investigando la relación entre el dirigente y Qatar, cuando justamente en estos meses decidió terminar un contrato firmado por su antecesor y enemigo, Joan Laporta, con Uzbekistán, al considerar que “no se condice estar relacionado con un país que viola los Derechos Humanos teniendo en la camiseta la publicidad de Unicef”. ¿En qué quedamos? Por si fuera poco, el eurodiputado de la Izquierda Unida-Partido Verde de Cataluña, Raúl Romeva, acaba de llevar el caso al Parlamento Europeo, para que se estudie si este acuerdo entre el Barcelona y Qatar tiene el aval del organismo.

Desde otro diario catalán, El Periódico, Johan Cruyff, símbolo del barcelonismo, remata la situación. “Donde muchos ven números magníficos, yo sólo veo el 6-7 por ciento del presupuesto como ingreso, y nunca antes el Barcelona necesitó publicidad en la camiseta, es un recurso demasiado fácil al que pudieron acudir los presidentes anteriores y no lo hicieron. Antes éramos ‘Más que un club’ y ahora pasaremos a ser ‘un club más’”.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Mucho más que una publicidad



“A lo largo de la historia Alá ha impuesto sobre los judíos todo tipo de castigos por ser gente maligna y corrupta. Su último castigo fue Hitler, que fue una bendición divina”. “Es necesario atentar contra mujeres israelíes embarazadas porque son el enemigo”. “Los que practican el liwaat (sodomía) o el sihaaq (lesbianismo) sÓlo pueden tener el mismo castigo que el fornicador: la muerte”. “El máximo anhelo de un palestino debe ser convertirse en una bomba humana”.

“El castigo físico a la mujer puede ser necesario. A muchas les gustan las palizas”. Y por el camino de estas lindezas, algunas convertidas en fetuas desde la presidencia del Consejo para la Fetua y la Investigación, el jeque egipcio Yusuf al Qaradawi ha lanzado todo tipo de proclamas: desde prohibir los dibujos de Pokemon porque son “judíos y masónicos y enseñan la evolución de Darwin”, hasta convertir los textos antisemitas más terribles –como los Protocolos de los sabios de Sión– en libros de lectura obligatoria. También ha tenido tiempo de defender a Hasan al Banna, el ideólogo de los Hermanos Musulmanes, de donde cuelgan todos los grupos vinculados a Al Qaeda, además de instigar al boicot a los productos norteamericanos. Tiene vetada la entrada en Estados Unidos y en el Reino Unido y goza de un destacado lugar en la lista de los jeques de la muerte que elaboraron más de dos mil intelectuales musulmanes. Este señor tan simpático es la fuente de inspiración de la Qatar Foundation, que incluso lo homenajea con un premio anual que lleva su nombre.

Cuando los jugadores del Barça lleven la camiseta de esa fundación enviarán al mundo unos cuantos mensajes, pero ninguno será de paz y armonía. ¿Sabía todo esto el señor Rosell cuando tuvo la osadía de decir que la Qatar Foundation era lo mismo que Unicef? ¿Lo sabían el resto de directivos del Barça? Si no lo sabían, han sido irresponsables. Si lo sabían, entonces se han vendido al diablo. Si sumamos a ello el propio país, Qatar, donde las mujeres no pueden votar, los homosexuales son condenados a muerte, los trabajadores extranjeros apenas tienen derechos y cuyo presidente dio un golpe de Estado, tenemos el cuadro definitivo de lo que acaba de hacer la directiva con el Futbol Club Barcelona. Han pasado de vincular el nombre del club a la defensa de la infancia, a ser la voz pública de una dictadura y de una fundación que idolatra a un fundamentalista islámico. A partir de aquí, cualquier cosa es posible, porque entre esto y llevar la camiseta de un narcotraficante no hay demasiada diferencia”.

Este contundente texto fue escrito por la periodista Pilar Rahola en su columna del pasado 14 de diciembre en el diario catalán “La Vanguardia”, e ilustra el momento que vive el Barcelona a partir de la decision tomada por su presidente Sandro Rosell, sin recurrir a la Asamblea de Compromisarios, de aceptar la oferta de 165 millones de euros por cinco temporadas de la Qatar Foudation para colocar publicidad en una camiseta que no la había tenido en un siglo, y que solo había aceptado, a duras penas, una de la UNICEF por 1,5 millones de euros.El vicepresidente económico del Barcelona, Javier Faus, informó a la prensa que el acuerdo, que comienza el próximo 1 de enero de 2011, incluirá un cobro de 15 millones de euros hasta el 30 de junio por la disputa de un partido amistoso y de momento, por la instalació de la publicidad en el “backdrop” (panel de fondo) en las conferencias de prensa, y ya desde el 1 de Julio de 2011 hasta el 30 de junio de 2016, el Barcelona recibirá 150 millones de euros, que podrían ampliarse a cinco más de acuerdo a objetivos, y que incluirá la publicidad en la camiseta y la disputa de un amistoso anual por jugarse en Qatar o en Europa.

El polémico acuerdo comenzó con la firma de una carta de intenciones entre la Qatar Foundation y el presidente del Barcelona, Rosell, hace un mes y medio aunque las gestiones habían comenzado en agosto, a poco de asumir el cargo.Llamó la atención que cuando Faus fue consultado sobre si para la decision final se consultaría a la Asamblea de Compromisarios, la respuesta haya sido que como el asunto de acepar publicidad en la camiseta había sido votado en 2003 “no hace falta ratificarlo”, cuando lo que sí haría falta sufragar es si los socios de un club que por tanto tiempo ha respetado no utilizar publicidad en su camiseta, acepta ahora una relacionada con la vulneración de los Derechos Humanos, y que además, tiene la osadía de anunciarse públicamente el mismísimo 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos.

Pero no es todo: el Barcelona compartirá la publicidad de la Qatar Foundation con la de la Unicef, desde mediados de 2011, cuando la propia entidad critica lo que ocurre en Qatar, al punto tal de que un eurodiputado de la Izquierda Unida-Els Verds, de Cataluña, Raúl Romeva, llevó la consulta sobre la camisetadel Barcelona al Parlamento Europeo para saber si la Comisión Europea avala semejante acuerdo. El propio Johan Cruyff, símbolo del barcelonismo, y ex presidente de honor en los recientes tiempos de Joan Laporta, salió a rematar este acuerdo, al señalar que se trata “de falta de imaginación de los dirigentes.Es una decision demasiado fácil que también pudieron tomar Laporta, (Jose Luis) Núñez o (Joan) Gaspart, pero desistieron”.

Cruyff aporta otro dato interesante, cuando recuerda que “donde se ven cifras increíbles, yo ceo que lo ingresado representa apenas el 6-7 por ciento del presupuesto del club” para sentenciar que “estoy totalmente en contra de colocar publicidad en la camiseta por dinero, y lo diría con cualquier commission directiva”, según su tradicional columna en “El Periódico”, otro diario catalán.

Por su parte, el periodista Julián Goikoetxea, en “Noticias de Guipuzkoa”, recuerda que Rosell había revocado en este semester, los acuerdos firmados por el Barcelona con Uzbekistán “por no respetar el regimen deeste país los Derechos Humanos y esa imagen es incompatible con nuestra entidad y el logotipo de la UNICEF”.

A su vez, hay quienes dudan de que Rosell no vaya a sacar réditos personales de este acuerdo con la Qatar Foundation, aunque sostenga que vendió ya su empresa Bonus Sports Marketing a DSAG (multinacional saudí) “para evitar suspicacias”, cuando la misma hizo negocios con la entidad qatarí, al punto de que Rosell es uno de los embajadores de la candidatura de Qatar, que finalmente se quedó con el Mundial 2022.

Otro de los representantes de la candidatura de Qatar, el entrenador del Barcelona, Josep Guardiola, poco amante de meterse en polémicas, sin embargo en este caso sostuvo que "Cuando en un club de más de cien años de historia se rompe una tradición es normal que haya debate", para agregar que "Hay injusticias como las hay en todo el mundo, también aquí. Es un régimen muy abierto, un país muy seguro, donde la gente tiene libertad, donde el gobierno ayuda a las iniciativas y donde la escolarización es buena. Hay unas reglas marcadas por el Gobierno, pero más por la religión musulmana. Es una cuestión de creencia, no de prohibición. Si no fuera un país en el que se respetaran los Derechos Humanos no se le habría dado el Mundial". No parece casual que Guardiola haya terminado su carrera jugando dos temporadas en este país.


La deuda total del Barcelona es de 500 millones de euros, y lo que recibiría del fondo de inversión Qatar Sports Investments (QSI), dependiente del emir de Qatar, Hamad bin Khalifa Al Thani, los 165 millones de euros, aunque divididos en 30 millones por año, superarían entonces los 23 millones anuales que recibe el Real Madrid por Bwin, y los 23,6 que reciben el Manchester United por AON o el Liverpool por Standart Chartered por publicidad en sus camisetas.


Tampoco se entiende ahora cómo hará el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, que tuvo quedar marcha atrás con su burla contra los gays cuando dijo que la pasarían mal en el 2022 en el Mundial de Qatar, por sus restricciones por falta de libertad sexual, para justificar ahora que el Barcelona luzca su publicidad en la camiseta.


Y tampoco, cómo lo hará Rosell, o qué dirá la propia UNICEF, cuando el Bacelona opte por lucir la publicidad de Qatar en vez de la organización mundial cuando dispute los tan promocionados partidos de Champions League desde julio de 2011, porque la UEFA no acepta dos publicidades en la misma camiseta, y ya los dirigentes azulgranas anticiparon que usarán la del país organizador del Mundial 2022.


Los coletazos no paran y ya en Israel, país de fanáticos del Barcelona, al punto que mil hinchas solamente viajaron el pasado noviembre para ver in situ el 5-0 en el Camp Nou ante el Real Madrid, muchos comienzan a cambiar sus sentimientos.


En el reconocido programa televisivo “London y Kirshembaum”, de tono político (una especie de Larry King Live israelí), los conductores le dedicaron un cuarto de hora a este tema y sobre el final, uno de ellos cortó la camiseta del Barcelona con una tijera a la altura de la publicidad de Qatar, aunque el otro, veterano periodista, sostuvo con pena “aún no puedo quemar esta camiseta. Todavía le tengo mucha simpatía”.

¿Seguirá siendo así o, como dice Cruyff, el Barcelona dejó de ser “más que un club”, para ser “un club más”?.

sábado, 18 de diciembre de 2010

La burbuja del deporte español


Creer o reventar. O los astros se confabularon para que en el preciso momento en el que España vive el cataclismo de un sistema que se cae a pedazos a partir de la famosa burbuja inmobiliaria y la crisis final del capitalismo, que toda Europa intenta disimular, su deporte, uno de los estandartes de la democracia post-franquista, se rompe en pedazos a partir de las evidencias de que la mayoría de sus campeones lo conseguían mediante un mecanismo non sancto y éticamente descalificado en todo el mundo como el doping.



Apenas el fútbol, el tenista Rafael Nadal, el piloto Fernando Alonso y el baloncesto parecen mantenerse fuera de la situación, que involucra básicamente a los principales atletas, medallistas olímpicos y marquistas mundiales, y a los ciclistas, con especial énfasis en el triple ganador del Tour de France, Alberto Contador.

La situación no sólo se desmadró al aparecer ya escuchas telefónicas, evidencias y procesamientos judiciales, sino que, resulta aún más grave, muchos de los dirigentes deportivos y aún peor, políticos, no quieren asumir ninguna responsabilidad en la materia, y hacen hincapié en lo que les conviene y que auque no deja de ser cierto, representa lo mismo que tapar el cielo con un pañuelo. Es decir: si bien es cierto que en tanto país avanzado y con mecanismos institucionales que funcionan, el mismo Estado parece haber tomado las riendas para aplicar la ley con rigor a aquellos que la incumplieron, incluso siendo grandes campeones reconocidos socialmente, desde el poder político no hubo renuncias, y es más, se dieron casos flagrantes, como que el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, no sólo afirme como si nada que “casi todos los logros españoles no están manchados”, sino también que deje su cargo para lanzarse a la alcaldía de Madrid como candidato del gobernante partido del país, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). O sea, un ascenso.

Ya nos había llamado la atención, en 2008, el extraño viraje de un funcionario como Lissavetzky, que parecía ir con todo, de manera valiente, para quitar del cargo de presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), a Angel María Villar (el hermano futbolero de Julio Grondona, que hasta dice lo mismo que él en la Argentina y comparten votos, comidas, fiestas y secretos en la FIFA), debido a las permanentes irregularidades encontradas en la institución. Pero bastó una visita del mandamás de la FIFA, Joseph Blatter, a Madrid, a un homenaje a Alfredo Di Stéfano, para que el suizo amenazara con sacar a la selección española de la Eurocopa de ese año en Austria y Suiza, para que todo quedara en humo y que nunca más se hablara del tema, pese a que el propio presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, insistiera con torcer el brazo a la FIFA en nombre de un supuesto poder mayor, el del mismísimo Estado. A mediados de 2008, no sólo España ganaba la Eurocopa, sino que dos años y medio después, Lissavetzky y Zapatero aparecían apoyando netamente la candidatura de España y Portugal a organizar el Mundial 2018, finalmente derrotada por los rusos. ¿Qué pasó en el interín? Sólo los protagonistas lo saben, y el tiempo y acaso el periodismo, lo desvelarán algún día aunque no cuesta mucho imaginarlo.

Es cierto que en España encontraremos un periodismo que en algunos casos es de una valentía difícil de encontrar en la Argentina, donde salvo casos excepcionales, todo se mueve por grupos que se cuidan las espaldas y donde lo principal queda sumergido debajo de lo accesorio. Por ejemplo, cuesta encontrar un editorial tan valiente como el del director del diario deportivo “As”, Alfredo Relaño, que invitado a una fiesta del Comité Olímpico Español (COE), al día siguiente escribió que el hecho de que el presidente de la Federación Española de Atletismo, José María Odriozola, recibiera un premio “por su gran año de éxitos”, cuando debería renunciar al cargo, “es ridículo y patético”. Nos preguntamos si ante una situación parecida, el grueso de la prensa argentina no diría que se trata de una campaña orquestada contra la imagen del país.

La cuestión es que en la reciente “Operación Galgo” están involucrados catorce atletas, entre las cuales se encuentra nada menos que la cesada vicepresidente de la Federación y campeona mundial de los 3000 metros con obstáculos, Marta Domínguez, considerada uno de los ejemplos del deporte español, y mejor atleta de la historia de este deporte, que se encuentra, además, embarazada, su entrenador César Pérez, Alberto García (campeón europeo de los 5000 metros en 2002 y suspendido por doping en 2003), y el médico Eufemiano Fuentes, involucrado en la “Operación Puerto” de 2006.

En julio pasado, Contador había dado positivo por clenbuterol luego de volver a ganar el Tour de France (argumentó que había comido carne en mal estado),

En la “Operación Puerto”, a su vez, habían caído 58 ciclistas, que realizaban transfusiones desangre, consumían Eritropoyetina (EPO), testosterona y anabolizantes, mientras que el 2009, en la “Operación Grial” de 2009, la Guardia Civil desentrañó la red montada por el médico peruano Walter Virú (con EPO, hormonas y anabolizantes) y en la que cayó Paquillo Fernández (subcampeón olímpico de marcha en 2004, suspendido por dos años). Es decir que en España, para sintetizar, los tres últimos premios nacionales de atletismo, Alberto García, Paquillo y Marta Domínguez, estaban involucrados de una u otra manera con el doping.

Seguir la investigación del colega Carlos Arribas, cada día, en “El País” escasi una obligación para todo periodista que quiera dedicarse seriamente al ámbito deportivo, para entender lo que significa el compromiso y el oficio llevado hasta las últimas consecuencias.

Pero así como en España se puede castigar con todo el rigor a los que se burlaron de las reglas del deporte, o se puede investigar desde diarios serios, o tomar distancia de los hechos y protagonistas en columnas de prestigio, será difícil retornar a la buena imagen de la práctica deportiva en este país, tan lejano de aquellos primeros años del lanzamiento del plan ADO, aquél que sirvió para constituirse en potencia desde los inolvidables Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Sólo una gran limpieza, una gran honestidad en la dirigencia, dejando actuar a la Justicia sin intromisiones políticas, podrá algún día a España nuevamente en un lugar de privilegio.

Parece que la inmobiliaria no fue la única burbuja. La deportiva también existió, y muchos quedaron atrapados en ella, hasta que la verdad apareció con demasiada fuerza, como un wikileaks hispánico.