domingo, 13 de diciembre de 2015

Cómo se elige presidente de federación en otros países (Perfil)




Por lo general, se observa que en las federaciones europeas, la representatividad y el criterio democrático son más amplios que en Sudamérica.

Al presidente de la FIGC (Federación Italiana de Gioco Calcio) se lo elige a través de una Asamblea compuesta por delegados de clubes profesionales y amateurs (Dilettanti) con no menos de un año de inscripción y participación en los torneos de la institución, y que tiene cada uno un mandato por cuatro años. El reparto es del 34 por cuento para las ligas profesionales, 34 por ciento para las amateurs, 20 por ciento para los futbolistas, 10 por ciento para los directores técnicos y 2 por ciento para los árbitros, cuya única condición es que no estén en actividad.

De esa Asamblea también participan, aunque sin derecho a voto, el presidente de honor de la FIGC, el presidente y el vice salientes, presidentes de Comités Regionales amateurs, el presidente de la Corte de Justicia Federal, el de la COVISOC (comisión de control financiero de los clubes) y componentes del Colegio de Revisores de Cuentas. La elección debe respetar los estatutos del CONI (Comité Olímpico Italiano) y los clubes que no estén al día con su pago de afiliación no tienen derecho a voto. Los comicios son fiscalizados por la Corte de Justicia Federal.

En España, aunque también hay una gran amplitud de votos como en Italia, hubo varias controversias con el actual presidente de la Real Federación ( RFEF), Angel María Villar, quien está en el cargo desde el 29 de julio de 1988  y es quien convoca a la Asamblea General. Los mandatos de los presidentes son por cuatro años y la Asamblea tiene 180 miembros, entre ellos el propio presidente de la RFEF, los titulares de las 19 federaciones autonómicas y representantes de clubes, futbolistas ( profesionales y amateurs), árbitros ( profesionales y amateurs) y directores técnicos ( profesionales y amateurs), clubes, deportistas y entrenadores de fútbol sala,  el secretario general, el administrador general y el director del área jurídica.

Los comicios deben llevarse a cabo en los años de los Juegos Olímpicos de verano (es decir que habrá en 2016) por sufragio “libre, directo, igual y secreto”, según el estatuto. Debe tenerse en cuenta que en España, además  existe la Liga de Fútbol profesional (LFP), que depende de la RFEF, pero que tiene los derechos de televisión de la Liga y que en los últimos años se ha mantenido en conflicto con la RFEF y actualmente está más cerca de la Secretaría de Estado para el deporte que depende del presidente de Gobierno, Mariano Rajoy.

En el caso de la Federación Alemana (DFB), los delegados que eligen presidente son 259, de los cuales el 33 por ciento proviene del fútbol profesional y el resto, del amateur. Se vota por mayoría simple y en una urna. El voto es secreto.

En Sudamérica, las votaciones para presidente en las federaciones difieren mucho. En Chile, el sistema tiene un parecido mínimo con España porque además de la Federación, aparece con fuerza la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP). En ésta sólo votan clubes profesionales en listas completas y se elige un presidente y 6 directores. En total, son 32 votos, 16 de clubes de Primera A y 16 de la B, aunque los de la A valen doble. A su vez, la ANFP controla la Federación al designar a la mayoría de sus miembros (4 sobre 7), y los 3 restantes provienen de la Asociación Nacional del Fútbol Amateur y también al presidente.

Para presidente de la Asociación Uruguaya (AUF) votan los 16 clubes de Primera División, y toda la Segunda tiene un voto más, es decir que son 17 los electores y con el sistema de mano alzada, salvo que algún club pida que sea secreto.

Para presidente de la Confederación Brasileña (CBF), hay 67 votos (40 de clubes, de Primera A y B –éstos se agregaron hace pocos meses-, y 27 de federaciones estaduales). El requisito para ser candidato es tener al menos el apoyo de 8 federaciones estaduales y 5 clubes de la A.



viernes, 11 de diciembre de 2015

Deluca, el poder del grondonismo en la sombra



“Uf, flaco, llegaste justo para salvarme”. La frase con sorna que Eduardo Deluca le planteaba a este escriba, aunque sin una sola mueca de enojo o de comicidad con que se la dirigió, se produjo en un momento desopilante. 

El dirigente argentino de la Conmebol, ahora con detención domiciliaria hasta que se analice su pedido de captura de la Interpol por su involucramiento en la causa del FIFA-Gate como “conspirador”, llegaba al Kongresshaus en una limusina para estar presente en el nuevo intento de reelección presidencial de Joseph Blatter, pero en encontraba con una sorpresa.

En la mismísima puerta del enorme edificio, al que se llegaba con un tranvía desde la estación central de la hermosa ciudad, lo esperaba una manifestación de una agrupación del Partido Verde suizo, con carteles a favor de la ecología y protestando para que, por fin, la FIFA pagara impuestos por sus transacciones financieras, de las que estaba exenta con total impunidad.

Es allí cuando, inoportunamente, paró la limusina de la que bajó el entonces obeso ex dirigente de Defensores de Belgrano y mano derecha de Julio Grondona, hasta que una grabación que le tomaron y en la que deschavó manejos turbios de “Don Julio”, le hizo perder toda la confianza apenas meses después, un a vez que pasara la Copa América de Argentina, y se sumiera en el ostracismo.

Al descender de la limusina, y sabido dirigente de la FIFA por los manifestantes, que se le acercaron, Deluca no sabía qué hacer y dio con nuestra humanidad por pura casualidad, por esas cosas raras del periodismo de estar allí en el momento justo, por puro azar, o por aquella inquietud que determina no estar donde se espera que uno deba estar (en este caso, ya sentado en el pupitre de prensa dentro del salón).

Así es que recurrió a nosotros, únicos conocidos entre tantas miradas entre amenazantes y desconfiadas, en el estrecho camino hacia la zona VIP para dirigentes, que pareció eterno para el dirigente argentino.

Aparecimos, entonces, en una foto que recorrió el mundo, en medio de una manifestación, y Deluca tratando de pasar desapercibido, guarecido en nuestro cuerpo como si eso le evitara el escarnio.

Este escriba sólo atinó a decirle a Deluca, en medio del desconcierto, una pequeña frase. Algo así como “está complicada la cosa”, a lo que el dirigente admitió con un gesto, bajando el mentón como asintiendo, y siguió de largo, acompañado de guardaespaldas para perderse unos metros más adelante.

No era la primera vez que encontrábamos a Deluca en situaciones complicadas. Nos había ocurrido ya años antes, precisamente veinte años antes, en el Hotel Crown plaza de Santiago de Chile, cuando el dirigente argentino bajaba en un ascensor con un colega de la CBF, conversando ambos sobre el duro momento que acababan de vivir.
Claudio Caniggia había sido expulsado en el cuadrangular final de la Copa América 1991 y de esta forma, quedaba fuera de los partidos finales justo cuando la selección de Alfio Basile disputaba el tramo final para ganar, por fin, un torneo que se le negaba desde 1959.

Fue allí, entonces, que Deluca, que con una simple mirada nos reconocía y se sentía en condiciones de entrar en confesiones, nos soltó que si bien no correspondía, había “salvado” al “Pájaro” argentino con un solo partido de suspensión, como para regresar en el último ante Colombia, pese a las reiteradas y airadas protestas de los dirigentes “del Pacífico”.

“Lo siento si no les gusta, pero lo conseguimos”, nos contó el dirigente, con aires de suficiencia.

Es que Deluca fue el poder en la sombra de Julio Grondona. Uno de los cerebros de la dirigencia sudamericana y específicamente, “del Atlántico”, de los que ponían la pared a cualquier intento igualador de los dirigentes sudamericanos de la otra costa.

Sin dudas, otros tiempos, pero Deluca había conseguido lo que ni Grondona: estar en las grandes decisiones, viajar por el mundo, formar parte de los grandes negocios, y ni siquiera ser reconocido en las calles de Buenos Aires. Y todo, siendo uno de los máximos dirigentes sudamericanos, que junto con su par brasileño, manejaban los hilos de la Conmebol y hasta al presidente paraguayo (ahora también con prisión domiciliaria) Nicolás Leoz.

Desde que perdió poder en 2011, y con serios problemas de salud, Deluca conoció el creciente ostracismo, hasta reaparecer ahora en los medios debido a la falta de escrúpulos de sus ex amigos del gran Poder del fútbol, que tuvieron que cantar para salvar sus pellejos.

Sin contacto con los Grondona y sin un padrino que pueda salvarlo, Deluca se debate entre ser extraditado a Estados Unidos o conseguir, por su edad y alguna estrategia de las tantas a las que estuvo siempre acostumbrado, la prisión domiciliaria y hasta, quién sabe, ser exonerado.


No parece fácil. Todo cambió en el fútbol mundial.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Cuando Boca pensó en Guardiola (Jornada)



Todo partió desde un twitt de este cronista el pasado 21 de setiembre. Había comenzado la campaña electoral en Boca Juniors y a este escriba se le ocurrió preguntarse por qué las listas que competían (en ese momento, cuatro) sólo pensaban en entrenadores remanidos, y ninguna arriesgaba buscando grandes nombres, que revolucionaran el ambiente futbolero, que trataran de cambiar radicalmente la manera de jugar. Es más, nos permitimos sugerir que el propio Josep Guardiola no daba por seguro que continuaría dirigiendo al Bayern Munich y que suele prestar más atención a los proyectos que al dinero (pruebas al canto, cuando hace dos temporadas eligió a los alemanes contra varios clubes de la subyugante Premier League).

Al rato, llegó un MD (mensaje directo) de un periodista amigo, que cubre el día a día de Boca desde hace dos décadas para uno de los diarios más importantes de Buenos Aires, consultando si este twitt había sido “una joda”, a lo que por toda respuesta, encontró negativas.

No pasaron ni diez minutos, que el teléfono comenzó a sonar. La consulta fue orientada a saber si este escriba, que residió muchos años en Barcelona, tiene algún contacto con Guardiola, si sabe cómo localizarlo.

Ante la sorpresa, este colega comentó que mientras dialogaba con quien esto escribe, del otro lado de la línea tenía a un dirigente muy interesado en tomar contacto con el muy exitoso entrenador catalán del Bayern Munich.

Así fue como se puso en marcha el mecanismo, que estaba plagado de obstáculos aunque ninguno impedía los sueños de la lista que encabezó el pasado domingo Jorge Ameal, secundado por el mediático Mario Pergolini: tratar de conseguir la contratación de Guardiola a partir de julio de 2016, una vez que finalizara su contrato con el Bayern Munich, a partir de un proyecto que lo enamorara.

La idea fue tomando fuerza en la medida que los actores entendieron que el tema no era exclusivamente económico, sino que para Guardiola hay otros elementos prioritarios, como el proyecto y la estructura del club.

Rápidamente, Ameal activó todos los mecanismos y le transmitió la inquietud al Patrón Jorge Bermúdez, ex defensor colombiano de Boca de los tiempos de oro de Carlos Bianchi a principios de siglo y ahora comentarista de ESPN, quien fue candidato a manager de la lista.

Bermúdez buscó contactarse con Juanma Lillo, uno de los mejores amigos de Guardiola, quien había dirigido hace poco tiempo en Colombia y a quien conocía muy bien, para tantearlo. Es más, Lillo estuvo en Argentina para participar de una conferencia una vez que terminó la etapa de clasificación para el Mundial en 2015, debido a que ahora es asesor del argentino Jorge Sampaoli en la selección chilena.

Pero los tiempos no ayudaban. Todo tenía sentido si se podía anunciar algún tipo de acuerdo con “Pep” Guardiola al menos días antes de las elecciones del pasado domingo 6 de diciembre, y para eso, quedaba el paso fundamental: el viaje, que ya estaba programado, del Patrón Bermúdez a Alemania, como para hablar cara a cara con el entrenador.

Y allí fue cuando se truncó el sueño. Los tiempos no daban, más allá de que se supo que por lo menos tres clubes ingleses irían a la carga por el catalán y que el propio Bayern Munich le ofrecería 45 millones de euros por temporada para intentar retenerlo.

El sueño de la lista de Ameal para traer a Guardiola a Boca se había acabado, pero al menos un club argentino osó pensarlo y jugarse.  Queda flotando la pregunta sobre si Guardiola pudo haber dirigido a Boca en 2016.




martes, 8 de diciembre de 2015

¿Cómo se le gana al Barcelona? (Yahoo)



El paso firme del Barcelona en los tres frentes (menos importante y aún en sus primeras etapas la Copa del Rey), además ganador de cinco de los seis títulos en juego durante la temporada 2014/15 y ya en camino al Mundial de Clubes de Japón, parece dar un indicio de lo complicado que resulta, en este momento, ya no sólo vencerlo sino hasta arrancarle un empate.

Acaso el mayor símbolo de esto pueda estar en la fotografía de Mestalla, donde los jugadores de un Valencia diezmado por lesiones y a la espera de la asunción de su nuevo entrenador, el inglés Gary Neville, pudieron empatar 1-1 sobre el final en un partido en el que lo pasaron muy mal y que hasta pudieron caer por una goleada importante, se abrazaron como si hubieran ganado un campeonato.

En otro tiempo, un empate ante cualquier equipo en Mestalla hubiera sido considerado más cerca de una derrota que de un triunfo, pero los tiempos (en especial ante el Barcelona y algo menos ante el Real Madrid) cambiaron demasiado y todo el fútbol español es muy desigual. Demasiado.

Pero al margen de esta desigualdad, este Barcelona, como en tiempos de Pep Guardiola o de Tito Vilanova, es poco menos que inaguantable y con el festejado empate del Valencia y la cercanía del Mundial de Clubes, un equipo argentino como River Plate, poderoso por haber ganado la última Copa Libertadores, es decir, tal vez el equipo con más chances de disputar la final del torneo de Japón, cabe preguntarse si hay alguna fórmula para vencer a este Barça.

Como se puede apreciar, el punto fuerte del equipo pasa hoy por el Tridente (Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar), capaz de meter una enorme cantidad de goles por partido ante una defensa que apenas se muestre algo dubitativa.

Este Tridente sudamericano tiene, además, una ventaja muy importante sobre otros grandes ataques europeos, como bien podría ser la BBC del Real Madrid (Bale, Benzema, cristiano Ronaldo), y es que los tres componentes pueden combinar entre sí y hasta asistirse en forma permanente, y festejar como si a todos les alegrara mucho el gol del compañero.

En muy contadas ocasiones, este Tridente tiene una mala tarde, como en Mestalla, pero eso no se repite muy seguido porque, además, al Barcelona le ha ocurrido otro hecho muy trascendente: el regreso de Andrés Iniesta a su mejor nivel, algo que no sucedía desde hace más de un año.

Consolidado Iniesta en este lugar de privilegio, con la gran compañía de Sergio Busquets, Iván Rakitic o Sergi Roberto (cuando le toca actuar), y bien apuntalado por la firme defensa de los últimos tiempos, cuesta muchísimo llegar a la portería del chileno Bravo o del alemán Ter Steggen, dependiendo de cada partido.

Es decir que el empate del Valencia, más allá de los méritos de haber aprovechado una o dos ocasiones de gol que el equipo ha conseguido en un día que no fue el mejor del Barcelona en esta temporada, no indica que se haya encontrado, en este resultado, una fórmula para contrarrestar al Barcelona. Sí lo consiguió el Celta de Vigo, que le ganó bien, aunque ya corresponde a un momento distinto al actual.

La fórmula (si es que hay alguna) parece posible siempre que se le quite el balón en buena parte del partido, no meterse atrás para defender porque està probado que el equipo de Luis Enrique ha sido capaz de vulnerar estas estrategias quebrando las dos líneas de cuatro jugadores que le han interpuesto, y siendo muy efectivos a la hora de atacar, además de hacerlo aprovechando, en lo posible, las bandas cuando los dos laterales, Daniel Alves y Jordi Alba, pasan al ataque, como suelen hacerlo de manera continua.

En el caso de River, está claro también, por las muy pocas entrevistas que concedió, que el muy inteligente entrenador de River, Marcelo Gallardo, considera que los equipos europeos suelen ser demasiado contemplativos con las estrellas del Barcelona y que la marca de ellos no suele ser lo fuerte o asfixiante como la que caracteriza a los argentinos, y es por eso que los azulgranas han sufrido más de la cuenta, hasta el límite de perder la final, ante Estudiantes de la Plata en 2009 y en cambio la final del 2011 ante el Santos (cuando Neymar aún vestía de blanco en el equipo sudamericano) fue demasiado accesible, dado que los equipos brasileños son menos afectos a la marca y a la aplicación de un sistema férreo.

Si de algo es especialista River es en jugar partidos decisivos con gran carácter, como ya le ocurrió en los cuatro partidos ante su clásico rival argentino, Boca Juniors, en la Copa Sudamericana 2014 (semifinales) y en la Copa Libertadores 2015 (octavos de final) cuando se impuso siempre por una mínima diferencia, pero supo controlar a su adversario cuando tuvo que salir de casa, y algo de esto podría ocurrir en una eventual final del Mundial de Clubes.

En cambio, en el fútbol europeo parece que la vía para vencer al Barcelona es otra: saber tener el balón, no regalarlo, ser eficaz en los contraataques y tener un gran orden en la marca, además de saber jugar a espaldas de los que saben.

Lo que está claro es que el Valencia no está para vanagloriarse con el empate de Mestalle del fin de semana pasado. Jugando así como han jugado los “chés”, es más probable que se pierda mucho más de lo que se empate o gane, y se dependerá exclusivamente de la fortuna. Y eso, no parece lo más aconsejable.


domingo, 6 de diciembre de 2015

Más de lo mismo: Angelici sigue en Boca




El holgado triunfo de Daniel Angelici en las elecciones presidenciales de Boca Juniors es apenas un botón de muestra de un resultado esperable. Con una oposición dividida entre Amor Ameal yJosé Beraldi, que no supieron encontrar los caminos para unirse, al oficialismo le resultó un poco más transitable el camino del éxito.

De todos modos, hay dos elementos fundamentales para tener en cuenta: que entre las dos listas opositoras hubo más votos que para el oficialismo, cosa que Angelici deberá atender en su próxima gestión, como que las tres listas, en un acto de sinceramiento que deberían tener, nacieron en el mismo riñón: el del macrismo.

No hay que olvidarse de que Beraldi formó parte de la conducción y que el propio Ameal surgió a la notoriedad tras la muerte de Pedro Pompilio, aunque luego su camino se bifurcó.

Lo que sorprendentemente ocurrió en Boca, y ya viene sucediendo desde hace tiempo, es que no ha logrado emerger un movimiento alternativo real, como el que por ejemplo hubo en tiempos de Antonio Alegre, Carlos  Heller y Pablo Abbatángelo, aunque bien pudo haber otras ideas distintas.

Raro es que un club con tantos socios como Boca, con tanto arraigo en todo el país, no presente listas alternativas que propongan otra relación con los socios, con la comunidad, con la dirigencia política, otro compromiso para erradicar la violencia o bien para denunciar el accionar policial y delincuencial de la zona o entablar otro tipo de relación con los vecinos y hasta con la AFA, tras el desastre de la frustrada elección pasada.

El debate presidencial se redujo a algunos medios, con periodistas “de la casa” y algunos pocos allegados, y a pocos temas como quién debe ser el Dt del equipo profesional de fútbol, si la Bombonera debe seguir o si se debe construir otro estadio, qué jugadores vendrían, y la relación con “La 12”.

De hecho, en los días previos a las elecciones, las típicas preguntas de la prensa a los tres candidatos se redujeron a no más de cinco o seis, prueba de lo que se sostiene.

El triunfo de Angelici, además, genera la inquietud sobre si el otra vez presidente de Boca podrá culminar su mandato de cuatro años o si será cooptado por el Gobierno nacional para alguna función, tal como denunció la aliada macrista en el nivel nacional Elisa Carrió, quien colocó al dirigente boquense como parte fundamental de la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, desde su manejo de jueces y fiscales en Comodoro Py.

En un artículo que hemos publicado en el Diario Perfil el pasado domingo y que puede leerse en este blog, hemos dado un claro ejemplo del accionar de Angelici en el ámbito judicial, cuando consiguió quitar de las causas de “La 12” al juez Manuel De Campos, y a pocos días de que comenzara la serie de los tres Superclásicos de 2015, el del campeonato y los dos de la Copa Libertadores.

Si sumamos que como planteó Horacio Verbitsky en el diario Página 12 del mismo domingo, el jefe de Gabinete de Seguridad de la provincia de Buenos Aires será Marcelo Rochetti, quien supo ser abogado defensor de conspicuos barras bravas de Boca y de River Plate, es como para estar atentos a los próximos pases en todos los sentidos.

Se supone que en poco tiempo, Angelici llamará a un promocionado plebiscito para la construcción de un nuevo estadio que albergue a muchos miles de espectadores más y que termine con el problema estructural de los “socios adherentes”, que esperan su oportunidad en una larga lista, y que sin importar mucho el juego, sino los resultados, continue como entrenador Rodolfo Arruabarrena.

Son datos que hacen a una parte del todo, porque con Angelici es muy probable que haya una continuidad al negocio de las concesiones, las barras “oficial” y “paralela”, los extraños pases de futbolistas al exterior, en algunos casos siendo muy jóvenes y con gran futuro, para no decir que hay otras operaciones opacas como el más que promocionado regreso de Carlos Tévez por un poderoso grupo mediático (que titula con el Apache en vez de Boca en cada logro del equipo), por el que el club pagó 5 millones de dólares y los pases de jugadores con futuro como Vadalá o la prioridad por Cubas a la Juventus, cuando un año más tarde, el crack hubiera llegado gratis por quedar libre al finalizar su contrato con los italianos.

Tampoco hay acceso al documento del acuerdo de Boca con el Barcelona por el manejo del fútbol juvenil, algo que tampoco quiere mostrar el club catalán, por lo que nos dan a entender que hay algo, o varias cosas, que no quieren que sepamos.

Nos dicen que no quieren que Boca juegue como el Barcelona, pero firman convenios con ese club y quien coordina las divisiones inferiores, proviene de la estructura azulgrana como “Coqui” Raffo. Sería bueno tener una versión más coherente del tema.
Angelici parece comulgar con Macri, a quien le entregó días pasados un carnet de “Socio Honorario”, y sin embargo, es evidente que en cuanto a la presidencia de la AFA, piensan y votan lo contrario. Macri pretende que gane Marcelo Tinelli, y el presidente de Boca, Luis Segura, al punto de pretender que se eligiera a mano alzada en el predio de Ezeiza, por más que luego no prosperara.

Angelici dice representar el sentir del hincha de Boca, supuestamente enojado por el accionar de San Lorenzo en aquel partido que iba a suspenderse por la participación de la selección argentina en dos amistosos, en el que además perdió sobre la hora, pero estas estimaciones son más que dudosas. En cada encuesta mediática, los votos de los hinchas de Boca van mayoritariamente hacia Tinelli.

Angelici representa, por fin, la continuidad de un Boca “fashion”, de un club con fans, no con “fanas”, con mucho glamour, blanquitos de clase media en las tribunas, palcos carísimos con mozos sirviendo champagne, y diálogos de computación en los regresos en colectivo, lejos de aquellos que golpeaban los techos con el clásico “dale boooo”. 

Esos, sólo acceden a la Bombonera cuando hay entrada gratis, como en festejos de títulos o la extraña presentación de Tévez, con cámaras de un canal de TV cable casi asociado al club, en zonas de privilegio y posterior escándalo periodístico más que conocido.

Todo eso y mucho más es Angelici, representante de una manera de hacer política de club. Nada menos que un macrismo futbolero que hizo alianza con un sector radical (el Coti-Nosiglismo) y que maneja el Juego como pocos.


Para Angelici, es para cantar Bingo. Cuatro años más del Boca Fashion. Macrismo en la Ciudad, en la provincia, en la Argentina…y en Boca, por si faltara un polo más de poder.

Los socios de Arribas y una maniobra con el Barça (Perfil)




Texto completo del artículo publicadoi en el Diario Perfil, al que le falta un párrafo que considero sustancial:


Hildalgo y Zahavi, socios de Arribas en el Grupo HAZ, tienen una larga historia en el fútbol argentino e internacional.

Hidalgo tuvo un juicio en contra de su ex socio Gustavo Mascardi en 2004, luego de quedarse con dos de sus clientes más preciados: Juan Sebastián Verón y Hernán Crespo. Antes, tuvieron la representación de la mayoría de los jugadores de la selección argentina de Daniel Passarella.

El israelí Zahavi es todo un personaje desde su ejercicio del periodismo inicial para ser uno de los agentes más importantes del mundo. Amigo personal del magnate ruso Román Abramovich, dueño del Chelsea, participó de un hecho singular en 2003 cuando Joan Laporta, amigo de Macri, llegó a la presidencia del Fútbol Club Barcelona.

Una de las promesas de campaña de Laporta fue el fichaje del inglés David Beckham, y horas antes de los comicios, lo anunció, acompañado por el anuncio del traspaso en el sitio web del Manchester United.

Sin embargo, el lunes, un día después del triunfo de Laporta, el Real Madrid anunciaba el fichaje del inglés. El objetivo del dirigente catalán ya estaba logrado y se dijo que fue gracias a la mano de Zahavi, quien a cambio de ese favor logró que uno de sus representados, el arquero turco Rüstu Recberg, llegara a vestirse de azulgrana.


No todo lo que reluce es azul y oro (Perfil)



Mauricio Macri y la mayoría de los dirigentes del PRO bailaban entre los globos al compás de Gilda en el Complejo Costa Salguero cuando el presidente de Boca Daniel Angelici quiso entrar con su familia a la zona VIP pero al rato, tuvo que regresar solo y ya no con la mejor cara.

Lejos de lo ocurrido diez días más tarde, cuando el mismo Angelici recibía a Macri para darle el carnet de socio honorario deshaciéndose en loas por su jefe político, cuando le agradeció “por lo que hiciste en Boca, por lo que hiciste en la Ciudad, y por lo que vas a hacer como Presidente de la Nación”, ambos venían de situaciones de enorme tensión.

Macri, apasionado del fútbol al punto de reunirse con el presidente de Boca a pocas horas del Balotaje, lo presionó para que cambiara gran parte de los integrantes de peso de la lista oficialista para que salieran dirigentes como César Martucci, Marcelo London o José Requejo y colocar a gente más “potable”. Sólo volvió Juan Carlos Crespi,  a pedido de Carlos Tévez, y en un extraño lugar, aunque su hijo es candidato a vocal.

Conocedores del “Mundo Boca” y del PRO sostienen que el principal hecho que a veces logra distanciar a Macri de Angelici (pese a que éste forma parte de su tropa y llegó a la presidencia del club bendecido por su jefe político desde su cargo de tesorero en tiempos de su rechazo a renovar a Juan Román Riquelme por cuatro años), es que el actual titular xeneize tiene juego propio en el ámbito judicial.

De hecho, por sus contactos con el Juego, Angelici no sólo sería el nexo entre Macri y Cristóbal López (de hecho, para unas elecciones anteriores en el club, consiguió que éste dejara de apoyar a una lista opositora) sino que lo será con buena parte del aparato judicial, aunque ahora el presidente electo de los argentinos haya colocado en la AFI (ex SIDE) a uno de sus viejos amigos y hombre de estrecha confianza, el contador Gustavo Arribas.

Angelici, por ejemplo, venía quejándose amargamente del juez Manuel De Campos por las causas que llevaba sobre la relación entre Boca y “La 12”. “No puede ser que tenga 143 teléfonos tomados para investigar”, solía decir con conocimiento total de la causa, hasta que en abril de 2015, la Sala VII de la Cámara de Apelaciones decidió apartar a De Campos de todas las causas, incluida la de asociación ilícita, casualmente justo a ocho días del comienzo de la serie de Superclásicos del torneo local y la Copa Libertadores.

La designación de Gustavo Arribas en la AFI tampoco tiene nada de casual. Ya Macri había tenido un anterior cortocircuito con Angelici cuando éste dejó de lado a su amigo, integrante del Grupo HAZ Football World Wide Limited.

HAZ no es otra cosa que las iniciales de los tres socios: Fernando Hidalgo, Arribas y el ex periodista y multiempresario israelí Pinjas Zahavi, que llegó a intervenir en la oscura transferencia de Carlos Tévez al Corinthians de Brasil a fines de 200évez al Corinthians de Brasil a fines de 2004 al Grupo Media Sports Investmets (MSI), por el que a Boca le habrían quedado 18 millones de dólares aunque nunca se supo a ciencia cierta  cuánto dinero desembolsaron los paulistas, en ese momento manejados por Kía Joorabchián, ligado al multimillonario ruso Boris Berezovski.

Hasta el propio presidente brasileño Luiz Inácio da Silva “Lula”, fanático corinthiano,  llegó a preguntarse “quién es Tévez” porque el Apache no llegó a dar una sola entrevista a medios locales en su estadía. “Es que había temor de que dijera algo que alterara el delicado equilibrio entre la vieja dirigencia del club y los que respondían a los rusos”, le dijo a este colega un importante editor de una de las revistas de más historia en ese país.

Arribas sería parte del grupo que está a punto de adquirir al delantero Jonathan Calleri en una cifra cercana a los 10 millones de dólares para luego ser transferido al fútbol italiano o al inglés, si bien el futuro funcionario nacional estuvo también congelado un tiempo por Eduardo Gamarnik y otros empresarios, hasta que una vez más, tuvo que intervenir Macri para reabrir las puertas de su amigo.

“El Negro” Arribas, de 57 años y residente en Brasil,  ya había formado parte del Fondo Común de Inversiones armado por Macri apenas llegado a Boca, en 1996, para poder fichar a Martín Palermo o Walter Samuel, y ahora mismo, tiene el pase de Lisandro “Licha” López, del Inter de Porto Alegre, y con ganas de retornar a Racing Club.

“La verdad es que es increíble el dinero que ganan estos tipos”, solía decir Macri a un dirigente amigo y luego opositor en Boca, en referencia a los intermediarios que merodean al club desde su llegada en diciembre de 1995.

Los opositores a Angelici dudan sobre su suerte en un día sin partido, y como parte de un fin de semana largo. Se quejan de que hay 700 carnets con el mismo domicilio en Ezeiza, 300, cuyas cuotas se pagan cada mes con la misma tarjeta de crédito y 1000 con más antigüedad en el club que la propia edad del asociado.

“Mauricio no tiene formación política ni cultura, pero sí un uso envidiable del poder”, reconoce un acérrimo opositor en Boca. Angelici lo tiene muy claro.