martes, 20 de diciembre de 2011

Los nuevos desafíos del mejor equipo del mundo (www.163.com)


Ser campeón mundial es un hecho reservado para pocos. Serlo por segunda vez en tres años, para muy pocos. Ganar trece títulos sobre dieciséis en juego en un ciclo de tres años y medio, muchísimo menos, ganar por goleada sin dejar dudas en una definición para ser el mejor del planeta, ya es para elegidos, pero que el adversario manifieste luego que aprendió una lección, ya es para los elegidos. Y es lo que ocurre hoy con el Barcelona de Josep Guardiola, brillante vencedor, y que ahora deberá plantearse nuevos retos para su futuro, algo nada fácil cuando no se lo discute demasiado, se lo valora en su justa medida, y se lo reconoce como el mejor.
¿Qué hacer, entonces? ¿Cómo seguir cuando hay poco que demostrarle a nadie sino a uno mismo? Es un hermoso desafío aunque deportivamente complicado. Está demostrado que en el fútbol, como en todo deporte colectivo, se necesita alguna dosis de rebeldía, de querer dar a conocer algo, de querer tomarse revancha de algo, como motivación para vencer.

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