domingo, 25 de julio de 2010

El nuevo orden del fútbol mundial (Yahoo)



Sin dudas la fase final de cada Copa del Mundo mnarca el final de un ciclo y el inicio de otro en el fútbol internacional. No parece ser distinto ahora, a partir de las luces y las sombras, los éxitos y los fracasos de la reciente cita sudafricana, con alguinos importantes cambios de entrenadores en seleccionados de primer nivel y un acertijo en cuanto a qué puede pasar con otros. La tendencia clara parece ir en busca de tratar de copiar el esquema que tan buen resultado le dio a la selección española y que hace dudar a algunas potencias sobre si sus últimas políticas no se han alejado demasiado de un modelo estético.

En la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) hay demasiada satisfacción como para pensar en cambios y la renovación del contrato del entrenador Vicente Del Bosque y su cuerpo técnico aparece como sencilla y ya se tienen en claro los primeros compromisos, un tanto arriesgados, ante México en la capitral de este país y luego ante Argentina en Buenos Aires, en setiembre.

Muy distinto que el de España es el caso de las selecciones italiana y francesa, que pareciera que marchan en forma casi paralela en todo: desde que sus selecciones fueron finalistas en el Mundial de Alemania 2006, nunca más encontraron su rumbo. Ambas fracasaron en la Eurocopa de 2008 en Austria y Suiza, y si bien la Federación Francesa siguió manteniendo a su entrenador Raymond Doménech contra las críticas que recibía desde todo el ambiente, ya había decidodo su recambio cuando finalizara la participación en el reciente Mundial de Sudáfrica.

La paupérrima actuación gala en Sudáfrica 2010, sumada al escándalo desatado con Nicolás Anelka, quien debió regresar al país, destituído por la propia Federación, hicieron que nadie dudara en que lo mejor era que el ex defensor campeón mundial en 1998, Lorent Blanc, tomara las riendas con el apoyo explícito de su ex compañero Zinedine Zidane.

Éste no quiso entrometerse en el conflicto de la selección francesa pero en una de sus pocas apaericiones públicas llegó a decir, consultado sobre el caso, que “con Blanc no pasaría” y con eso lo dijo casi todo. Blanc se plantea ahora comenzar el nuevo ciclo (en el que definitivamente se apagan estrellas como Thierry Henry o Robert Pires o Patrick Vieira) posiblemente sin convocar para los primeros amistosos de agosto y setiembre a ningún mundialista, como prueba del descontento social con lo realizado por el equipo en Sudáfrica.

Italia parece transitar el mismo camino aunque aún con más cambios de entrenador. Cuando finalizó el Mundial 2006 con la obtención de la cuarta Copa del Mundo, el entrenador Marcelo Lippi renunció para tomarse unas largas vacaciones, pero tuvo que retornar a los dos años luego del fracaso de su sucesor, Roberto Donadoni, para la Eurocopa 2008. Con apenas dos años de trabajo pero sin el recambio suficiente en términos de calidad, Lippi debió afrontar el Mundial 2010 con un equipo sin frescura y que ni siquiera pudo pasar de la primera fase en un grupo copn Paraguay, Eslovaquia y Nueva Zelanda sin haber podido ganar ningún partido.

Pero Lippi ya había manifestado que tal como en Alemania 2006, renunciaría al finalizar el Mundial y ya tenía asignado su reemplazante, el ascendente ex entrenador de la Fiorentina, Césare Prandelli.

Si llama positivamente la atención que el nuevo entrenador de la selección de Corea del Sur, Cho Kwang Rae, diga que tratará de seguir la línea futbolística de España, no es tan claro lo que vaya a hacer el aparente nuevo entrenador brasileño Muricy Ramalho, de 54 años y tricampeón nacional con el San Pablo entre 2006 y 2008.

Con el desafío de tenetr que ganar obligadamente el próximo Mundial como local en 2014 para que no se repita el episodio del Maracaná de 1950 ante Uruguay, la prensa brasileña había apostado a la veteranía y el carácter ganador de Luiz Felipe Scolari, ya campeón mundial en Japón 2002, pero éste no quiso regresar, porque se siente cómodo en el Palmeiras y porque sabe de la tremenda responsabilidad de un cargo como éste cuando no hay chances de perder sin quedar sometido al escarnio.

Entonces, entraron en competencia los de la generación siguiente como ;Mano Menezes (Corinthians), Ramalho (que ahora dirige al Fluminense pero que en las próximas horas podría firmar su contrato con la Confederación Brasileña, CBF) y Leonardo, quien acaba de irse del Milan y de reconocida buena relación con la mayoría de los jugadores de su país.

Más allá de Brasil, en el resto de Sudamérica es claro que tanto Oscar Tabárez (Uruguay), Gerardo Martino (Paraguay) y Marcelo Bielsa (Chile) renovarán sus comntratos luego de las muy buenas actuaciones de sus selecciopnes en el reciente Mundial.

Distinto es el caso de Argentina, que pese a que finalizó de muy mala manera el Mundial de Sudáfrica, goleada ante Alemania, en el país no parece que hubiera un debate serio sobre el futuro y entonces a comienzos de la semana que viene, Diego Maradona podría firmar la renovación por otros cuatro años, aunque con el compromiso de tener que gabar en 2011 la Copa América como local.

Otra Federación que vive tiempos revueltos es la mexicana. Cuando parecía que Javier Aguirre era el entrenador ideal y había funcionado perfectamente en el hexagonal final de las eliminatorias, nuevamente la crítica le cayó encima al quedar eliminado en octavos de final y ahora hay muchos nombres en danza, entre ellos el regreso del controvertido argentino Ricardo La Volpe.

Mientras tanto, otro enorme signo de pregunta viene desde Africa. Solamente Sudáfrica decidió que para este nuvo ciclo quiere dejar de contratar entrenadores extranjeros (como el brasileño Carlos Parreira) para hacerlo con nacionales, pero poco se sabe del resto, luego de la gran desilusión de 2010, cuando apenas Ghana pasó de la primera fase.

No se escucha, al menos, un replanteo de los dirigentes del continente sobre el por qué apelaron a entrenadores extranjeros que le han hecho perder frescura y juego en nombre de una racionalidad europea cuya eficacia con otros futbolistas nunca se vio confirmada.
Sin dudas la fase final de cada Copa del Mundo mnarca el final de un ciclo y el inicio de otro en el fútbol internacional. No parece ser distinto ahora, a partir de las luces y las sombras, los éxitos y los fracasos de la reciente cita sudafricana, con alguinos importantes cambios de entrenadores en seleccionados de primer nivel y un acertijo en cuanto a qué puede pasar con otros. La tendencia clara parece ir en busca de tratar de copiar el esquema que tan buen resultado le dio a la selección española y que hace dudar a algunas potencias sobre si sus últimas políticas no se han alejado demasiado de un modelo estético.

En la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) hay demasiada satisfacción como para pensar en cambios y la renovación del contrato del entrenador Vicente Del Bosque y su cuerpo técnico aparece como sencilla y ya se tienen en claro los primeros compromisos, un tanto arriesgados, ante México en la capitral de este país y luego ante Argentina en Buenos Aires, en setiembre.

Muy distinto que el de España es el caso de las selecciones italiana y francesa, que pareciera que marchan en forma casi paralela en todo: desde que sus selecciones fueron finalistas en el Mundial de Alemania 2006, nunca más encontraron su rumbo. Ambas fracasaron en la Eurocopa de 2008 en Austria y Suiza, y si bien la Federación Francesa siguió manteniendo a su entrenador Raymond Doménech contra las críticas que recibía desde todo el ambiente, ya había decidodo su recambio cuando finalizara la participación en el reciente Mundial de Sudáfrica.

La paupérrima actuación gala en Sudáfrica 2010, sumada al escándalo desatado con Nicolás Anelka, quien debió regresar al país, destituído por la propia Federación, hicieron que nadie dudara en que lo mejor era que el ex defensor campeón mundial en 1998, Lorent Blanc, tomara las riendas con el apoyo explícito de su ex compañero Zinedine Zidane.

Éste no quiso entrometerse en el conflicto de la selección francesa pero en una de sus pocas apaericiones públicas llegó a decir, consultado sobre el caso, que “con Blanc no pasaría” y con eso lo dijo casi todo. Blanc se plantea ahora comenzar el nuevo ciclo (en el que definitivamente se apagan estrellas como Thierry Henry o Robert Pires o Patrick Vieira) posiblemente sin convocar para los primeros amistosos de agosto y setiembre a ningún mundialista, como prueba del descontento social con lo realizado por el equipo en Sudáfrica.

Italia parece transitar el mismo camino aunque aún con más cambios de entrenador. Cuando finalizó el Mundial 2006 con la obtención de la cuarta Copa del Mundo, el entrenador Marcelo Lippi renunció para tomarse unas largas vacaciones, pero tuvo que retornar a los dos años luego del fracaso de su sucesor, Roberto Donadoni, para la Eurocopa 2008. Con apenas dos años de trabajo pero sin el recambio suficiente en términos de calidad, Lippi debió afrontar el Mundial 2010 con un equipo sin frescura y que ni siquiera pudo pasar de la primera fase en un grupo copn Paraguay, Eslovaquia y Nueva Zelanda sin haber podido ganar ningún partido.

Pero Lippi ya había manifestado que tal como en Alemania 2006, renunciaría al finalizar el Mundial y ya tenía asignado su reemplazante, el ascendente ex entrenador de la Fiorentina, Césare Prandelli.

Si llama positivamente la atención que el nuevo entrenador de la selección de Corea del Sur, Cho Kwang Rae, diga que tratará de seguir la línea futbolística de España, no es tan claro lo que vaya a hacer el aparente nuevo entrenador brasileño Muricy Ramalho, de 54 años y tricampeón nacional con el San Pablo entre 2006 y 2008.

Con el desafío de tenetr que ganar obligadamente el próximo Mundial como local en 2014 para que no se repita el episodio del Maracaná de 1950 ante Uruguay, la prensa brasileña había apostado a la veteranía y el carácter ganador de Luiz Felipe Scolari, ya campeón mundial en Japón 2002, pero éste no quiso regresar, porque se siente cómodo en el Palmeiras y porque sabe de la tremenda responsabilidad de un cargo como éste cuando no hay chances de perder sin quedar sometido al escarnio.

Entonces, entraron en competencia los de la generación siguiente como ;Mano Menezes (Corinthians), Ramalho (que ahora dirige al Fluminense pero que en las próximas horas podría firmar su contrato con la Confederación Brasileña, CBF) y Leonardo, quien acaba de irse del Milan y de reconocida buena relación con la mayoría de los jugadores de su país.

Más allá de Brasil, en el resto de Sudamérica es claro que tanto Oscar Tabárez (Uruguay), Gerardo Martino (Paraguay) y Marcelo Bielsa (Chile) renovarán sus comntratos luego de las muy buenas actuaciones de sus selecciopnes en el reciente Mundial.

Distinto es el caso de Argentina, que pese a que finalizó de muy mala manera el Mundial de Sudáfrica, goleada ante Alemania, en el país no parece que hubiera un debate serio sobre el futuro y entonces a comienzos de la semana que viene, Diego Maradona podría firmar la renovación por otros cuatro años, aunque con el compromiso de tener que gabar en 2011 la Copa América como local.

Otra Federación que vive tiempos revueltos es la mexicana. Cuando parecía que Javier Aguirre era el entrenador ideal y había funcionado perfectamente en el hexagonal final de las eliminatorias, nuevamente la crítica le cayó encima al quedar eliminado en octavos de final y ahora hay muchos nombres en danza, entre ellos el regreso del controvertido argentino Ricardo La Volpe.

Mientras tanto, otro enorme signo de pregunta viene desde Africa. Solamente Sudáfrica decidió que para este nuvo ciclo quiere dejar de contratar entrenadores extranjeros (como el brasileño Carlos Parreira) para hacerlo con nacionales, pero poco se sabe del resto, luego de la gran desilusión de 2010, cuando apenas Ghana pasó de la primera fase.

No se escucha, al menos, un replanteo de los dirigentes del continente sobre el por qué apelaron a entrenadores extranjeros que le han hecho perder frescura y juego en nombre de una racionalidad europea cuya eficacia con otros futbolistas nunca se vio confirmada.

The new order in the world’s football (Yahoo)



Without any doubt the final phase of each World’s Cup marks the end of a cycle and the beginning of the another in the International football. It does not seem to be different now, as from the lights and shadows, the successes and the defeats of the recent South African appointment, with some important changes of coaches in teams of the first level and a guess as to what may happen with others. The clear tendency is to seek to copy the scheme that such a good result gave to the Spanish team and that makes doubt some potencies whether their last politics have not went too far from an aesthetic model.

In the Real Federación Española de Fútbol (RFEF) (Royal Spanish Football Federation) there is too much satisfaction as to think in changes and the renewal of the contract of the coach Vicente Del Bosque and his technical crew seems simple and they already have clear the first commitments, somewhat too risky, vs Mexico in Mexico City and afterwards vs Argentina in Buenos Aires, in September.

Very different to the Spanish team is the case of Italian and French teams, which seems to go parallel in everything since their teams were finalists in the World Championship in Germany 2006, they have never found their route. Both were defeated in the Eurocup 2008 in Austria and Switzerland, and though the French Federation maintained their coach Raymond Doménech against the critics received from the whole environment, his withdraw has been already decided when their participation in the recent World Championship in South Africa ended.

Their very bad performance in South Africa 2010 added to the scandal with Nicolás Anelka, who had to return to the country destituted by their own Federation, all this made that nobody doubted that the best would be that the ex defender World Champion in 1998, Lorent Blanc took the command with the explicit backing of his ex companion Zinedine Zidane.

The latter did not want to enter into the conflict of the French team but in one of his few appearances, when consulted, said “with Blanc this would not had happened” and with this he said almost everything. Blanc thinks now to start the new cycle (in which definitively the stars such as Thierry Henry, Robert Pires or Patrick Vieira are extinguishing possibly without convoking for the first friendly matches of August and September none of the World finalists, as a proof of the social dissatisfaction with the performance of the team in South Africa.

Italy seems to walk the same way though with even more changes of coach. When the World Championship 2006 finished with the obtainment of the fourth World Cup, the coach Marcelo Lippi renounced to take long holidays, but he had to take again two years later of the defeat of his successor, Roberto Donadoni, for the Eurocup 2008. With scarcely two years of work but without sufficient re-change of quality, Lippi had to confront the World Championship 2010 with a team without freshness and that could not pass even the first phase in a group with Paraguay, Slovakia and New Zealand without being able to win a single match.

But Lippi had already declared that as in Germany 2006 he would renounce once the World Championship ended and had already indicated his successor, the ascendant ex coach of the Fiorentina, Césare Prandelli.

It calls positively attention that the new coach of the South Korean team,, Cho Kwang Rae, says that he will follow the footballistic line of Spain, but it is not too clear what will do the apparently new Brazilian coach Muricy Ramalho, of 54 years and National tri champion with the San Pablo between 2006 y 2008.

With the challenge to have to win the next World Championship at home in 2014 as not to repeat the episode of the Maracaná 1950 vs Uruguay, the Brazilian press had bet on the veteran and winning character of Luiz Felipe Scolari, already World champion in Japan 2002, but the latter did not want to return because he is comfortable in the Palmeiras and because he knows the enormous responsibility of a position like this when there are no chances to lose without being submitted to the derision.

Then, there entered into competition those of the following generation as Mano Menezes (Corinthians), Ramalho (now conducing the Fluminense but in a few hours he could sign his contract with the Brazilian Confederation (CBF) and Leonardo, who has just left the Milan, and of a recognized good relationship with the majority of the players of his country.

Furthermore to Brazil, in the rest of South America it is clear that Oscar Tabárez (Uruguay), Gerardo Martino (Paraguay) and Marcelo Bielsa (Chile) will renew their contracts after very good performances of their teams in the recent world championship.

Different is the case of Argentina, that in spite it ended in a very bad manner the World Championship of South Africa, goaled by Germany, in the country there does not seem a serious debate on the future and so early next week, Diego Maradona would sign the renewal for another four years, though with the commitment to have to win the Copa America 2011 at home.

The other Federation that has rough times is the Mexican. When it seemed that Javier Aguirre was the ideal coach and had done it perfectly in the final hexagonal of the eliminatory, again the critic fell on him, when he was eliminated in eights and now there are many names in dance, among which the return of the controversial Argentine Ricardo La Volpe.

Meanwhile, another interrogative sign comes from Africa. Only South Africa decided that for this new cycle does not want to contract foreign coaches (as the Brazilian Carlos Parreira) to do it with the national, but not much is known about the rest after the great disillusion of 2010 when Ghana scarcely passed the first phase.

No thoughts are being heard from the directives of the Continent as to the reason they appealed to foreign coaches that let them lose the freshness and the game in the name of an European rationality whose efficiency with other footballists was never confirmed.

sábado, 24 de julio de 2010

Riquelme, Boca y la política



En este mundo de hipocresía en el que se ha transformado desde hace ya mucho tiempo el fútbol, pero muchísimo más aún el argentino, se hace hincapìé con justicia en el intrincado rol de Diego Maradona en el conflicto entre Colombia y Venezuela, al lado del presidente de este país, Hugo Chávez, pero poco hay escrito sobre uno de los principales motivos por el que acaso uno de los dos mejores jugadores de la liga nacional en la actualidad, Juan Román Riquelme, no termina nunca de arreglar su contrato con Boca Juniors en un culebrón que ya aburre: la intromisión en las negociaciones del propio alcalde de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mauricio Macri.
Si se ha criticado duramente al actual dubitativo presidente de Boca (muchos lo comparan con Fernando de la Rúa), Jorge Amor Ameal, por llevar a la deriva a un Fórmula Uno como es en este momento el club de la Ribera, que vende todos sus activos en millones de euros y que posee sin dudas el mejor plantel del país, no se ha dicho demasiado el principal de sus puntos flojos desde que hace un año y medio heredó el cargo debido a la muerte del anterior presidente, Pedro Pompilio. Y es que en la comisión directiva de Boca conviven dirigentes deportivos planos, que no responden a una ideología concreta, con otros más cercanos al actual Gobierno nacional, y con otros decididamente ligados a Macri, especialmente cuatro de ellos (uno de licencia, coincidente o no con la crisis de la renovación de contrato de Riquelme).
No es en absoluto casual que en este momento, Riquelme se encuentre con trabas para renovar su contrato cuando el sospechado alcalde porteño (la Justicia dictaminó que tiene relación con las escuchas telefónicas ilegales) viene manifestando que él no le renovaría si fuera aún presidente del club, pese a que el crack tuvo más que destacada participación en los últimos títulos locales e internacionales del club, que no por nada está dispuesto a desembolsar en un mercado como el argentino la suma de cinco millones de dólares, y aún debe mucho dinero al Villarreal por la compra definitiva de su pase en 2007 por 13 millones de euros.
Uno de los problemas que genera esta traba (que no pasa por lo económico sino por lo político) puesta por el sector macrista de la comisión directiva de Boca es que allí, en ese tironeo con el jugador, que no suele ser políticamente correcto y con acidez suele decir más verdades que mentiras, es que es en esos momentos en los que suelen aparecer en escena aquellos que desde los medios juegan su partido para un lado o para el otro, y cuando se habla de Boca y todos los intereses que hay a su alrededor, también recrudece la interna que viene desde hace años entre Riquelme y el otro ídolo del club, Martín Palermo, que a su regreso del Mundial arregló su contrato con demasiada facilidad (que él mismo se encargó de contar a los medios).
Esto no significa que Riquelme sea una persona fácil ni accesible. Es conocido su carácter difícil en cada uno de los equipos que integró, si bien su aporte futbolístico es, a esta altura, innegable.
Lo que se pretende decir aquí es que quienes argumentan desde lo económico puramente el conflicto entre Boca y Riquelme, están omitiendo el aspecto más importante de todos: la voluntad política de parte de una dirigencia indomable, que puede derivar en que esta conducción pierda las elecciones en 2011 luego de 15 años de control de los movimientos de Boca, por falta de coherencia en el proyecto.
Porque de lo contrario, se trata de preguntas sin respuestas: Si Riquelme se dice hincha de Boca y hasta sostiene que llegó a jugar "gratis" en la temporada pasada, la CD le ofrece ahora los cuatro años de contrato que reclamó y con un pago de cinco millones de dólares, y el entrenador Claudio Borghi viene diciendo que su proyecto necesita obligadamente de Riquelme, no deberían existir trabas, al menos que en las sombras haya alguien (o algunos) que no quiera (n) que la negociación avance.
Si Riquelme termina yéndose de Boca, será el inicio del final de una época futbolística, pero es posible que el alcance sea mucho mayor y la propia institución entre en la deriva hasta que 2011 clarifique las aguas. Porque los hinchas y los socios ya dieron su veredicto incluso el día que Diego Maradona regresó a su palco en la Bombonera, cuando citó a Palermo para tratar de reconciliarse con el club tras la renuncia de Riquelme a la selección. Ese día, hasta al mejor jugador de todos los tiempos le quedó claro quién es quién en la historia de Boca. Y no parece que esta vez "La 12" pueda tapar, por orden de "arriba" los gritos que van a llegar desde plateas y populares.

jueves, 22 de julio de 2010

Los traumas holandeses en Sudáfrica (Por Fernando Trejo Segura)

Estimados lectores: No dejen de leer las nuevas columnas del prestigioso sociólogo Fernando Trejo Segura sobre los traumas holandeses en Sudáfrica en mi sitio web, http://www.sergiolevinsky.com.ar/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=62:los-traumas-holandeses-en-sudafrica-&catid=36:sociologia&Itemid=69

Y también, su columna sobre España y su política deportiva, en
http://www.sergiolevinsky.com.ar/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=61:las-politicas-deportivas-pueden-tener-frutos-espana-campeon-del-mundo-&catid=36:sociologia&Itemid=69

La posible renovación a Maradona se entiende desde la política (Sakal Bela, India)



Muchos en la Argentina se preguntan qué pasaría con la renovación del contrato si el entrenador de la selección, en el reciente Mundial de Sudáfrica, hubiera sido cualquier otro y no Diego Maradona. La respuesta sería clara y rotunda: no hubiera tenido la menor chance de continuar. Quizá una de las pocas frases ciertas del presidente de la AFA, la Federación Argentina, Julio Grondona, dicha a este periodista en un café de la rica zona de Sandton, en Johanesburgo, grafica como nunca la realidad. “Él es muy especial, es un caso distinto a los demás”, sostiene el dirigente y lo es en muchos sentidos.
Lo cierto es que la renovación del contrato de Maradona sólo se entiende desde la política. Desde que en 2009 el Gobierno decidió retirarle los derechos de la TV del fútbol argentino a la empresa Torneos y Competencias (TyC) para dárselos al Canal 7 estatal, y Maradona acompañó a la presidente Cristina Fernández de Kirchner en el acto de presentación del programa “Fútbol para todos”, que inauguraba una nueva era de la televisación de partidos de la liga argentina en forma gratuita por la TV abierta, el gobierno tomó al ex jugador como aliado político y decidió sostenerlo en el tiempo, cosa que amplió por estos días, colocando a su propia gente en el aeropuerto internacional de Ezeiza, para vitotear al equipo que venía de perder nada menos que por 4-0 ante Alemania en cuartos de final, siendo netamente superado.
Mientras en cualquier encuesta por su continuidad o no, gana la negativa por un 72 por ciento de los votos, especialmente cuando opinan quienes gustan del fútbol, Maradona gana terreno en sus posibilidades de seguir siendo el entrenador nacional por otros cuatro años, inclusive sin que se cuestione, al menos oficialmente, ni siquiera a sus colaboradores como Alejandro Mancuso y Héctor Enrique, aún cuando éstos no reunieron ninguna experiencia anterior en el puesto.
¿Cómo se entiende que un entrenador que casi se queda afuera del Mundial en una fácil eliminatoria, en la que perdió 6-1 contra Bolivia en la altura de La Paz, que fue netamente superado por Alemania en el Mundial, que osó desafiar a Grondona invitando al ex defensor Oscar Ruggeri a la concentración cuando éste no es aceptado por el dirigente, o que no le dio el mínimo lugar a un manager nada menos que como Carlos Bilardo, pueda no sòlo seguir en el cargo sino que pueda imponer sus criterios como si viniera de ganar la Copa del Mundo? Sólo puede entenderse desde la política.
Grondona es un reconocido hábil dirigente. No casualmente lleva 31 años como presidente de la AFA y ya hace mucho tiempo es también el vicepresidente senior de la FIFA, el segundo hombre detrás de Joseph Blatter. Y si no hace nada para que Maradona se vaya de la selección es porque si bien admite en privado que el entrenador no tiene los conocimientos necesarios para seguir, al mismo tiempo sabe que nunca la AFA ni los clubes recibirán tanto dinero desde la TV como ahora desde el Estado, que quintuplicó los ingresos provenientes de la empresa privada TyC, que tenía los derechos desde 1991. Y eso no es todo: la AFA aspira a que con la nueva Ley de Medios, ya votada por el Parlamento, habrá un 33 por ciento de canales digitales para las ONG, entre las que se inscribe la institución futbolística. Atado como está a que el Gobierno le ceda el canal, y sabiendo que Maradona goza de la protección gubernamental, prefiere no hacer ningún movimiento en contra jugando con dos factores fundamentales para ayudarlo para que las cosas cambien: que en 2011 se juega la Copa América en Argentina (que no organiza el certamen desde 1987 y que no gana ningún título desde 1993) y que en ese mismo año hay elecciones presidenciales. Un cambio de gobierno dejaría a Maradona sin respaldo institucional, y una Copa América perdida como local, dejaría sin plafond al entrenador. Grondona sabe entonces que un contrato por cuatro años, hasta que finalice la participación argentina en el Mundial de Brasil 2014, es sólo un papel firmado sin demasiado valor hasta pasar por el tamiz de 2011 e incluso, de los seis partidos amistosos que por contrato deberá jugar la selección argentina en el segundo semestre de 2010, el primero de los cuales ya será el 11 de agosto en Dublín ante Irlanda (que en conversaciones informales Maradona intenta bajar). Pero habrá algunos que entrañan mucho riesgo, como uno ante los nuevos campeones mundiales, España, en Los Angeles, en setiembre, y otro ante Brasil en Qatar, en noviembre.
El pasado 3 de julio, cuando la selección argentina fue arrasada por la alemana en el Mundial, se vio en la posterior conferencia de prensa en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo a un Maradona muy caido anímicamente, al borde de la renuncia. Apenas si pasó una quincena y ya este Maradona que estuvo recluído en su casa de Ezeiza, cerca del aeropuerto, junto a su novia, Verónica Ojeda, era otro e imponía condiciones como no aceptar ninguna salida de sus colaboradores y hasta se permitió una típica movida de su sello: en vez de reunirse con Grondona en la semana para cerrar su renovación, prefirió viajar a Venezuela, invitado por su presidente Hugo Chávez, para distintas clínicas de fútbol en ese país, postergando para el lunes el esperado (y para muchos ya resignado) encuentro entre el entrenador y el anciano dirigente. Algunos pocos albergan la chance de que Grondona haga lo que ya hizo en otro tiempo con César Luis Menotti en 1982: ofrecer mucho menos de lo que el entrenador quisiera ganar como salario para forzar su salida. La mayoría cree que el motivo de la renovación pasa por los claros intereses políticos de Grondona, y no tanto su deseo de que Maradona continúe. Grondona sabe que el tiempo es su mejor aliado y juega sus cartas. Maradona, en cambio, apuesta todo lo que tiene y sabe que su único capital es ganar la Copa América en casa dentro de un año. Demasiado riesgoso.

The possible renewal of Maradona is understood from politics (Sakal Bela,India)



Buenos Aires. - Many in Argentina ask what would happen with the renewal of the contract if the coach of the team in the recent World Championship in South Africa would be any other than Maradona. The reply is very clear and absolute: he would have no chance whatever to continue. Perhaps one of the few certain sentences of the president of AFA, the Argentinean Federation, told to this reporter in a coffee of the Rich zone of Sandton, in Johannesburg, graphs as never the reality: “He is very special, it is a different case from the others”, sustains the directive and it is in many senses.
The truth is that the renewal of Maradona’s contract is understood only from the politics. Since in 2009 the Government decided to withdraw the rights of the TV of the Argentinean football from the company Torneos y Competencias (TyC) to deliver it to the State channel 7 and Maradona accompanied the president Cristina Fernández de Kirchner in a presentation act of the program “Fútbol para todos”,(Football for everybody) starting a new period for the television of the Argentinean league free of charge by the open TV, the Government took the ex player as political ally and decided to sustain him in the time, something they ampled these days, putting their own people in the International airport in Ezeiza to cheer the team that had lost nothing less but by 4-0 vs Germany in the quarters, having been fully over passed.
Meanwhile in any survey as to his continuity or not, wins the negative by 72% of the votes, when those who enjoy football give the opinion, Maradona wins ground in his possibilities to continue as National coach for another four years, even without questioning, at least officially, not even his collaborators as Alejandro Mancuso and Héctor Enrique, though they possess no former experience in the position.
How it is understood that a coach that almost is left out of the World Championship in an easy eliminatory, where he lost 6-1 vs Bolivia in the height of La Paz, having been completely over passed by Germany at the World Championship that he dared to challenge Grondona inviting the ex defender Oscar Ruggeri to the concentration when the latter is not accepted by the directive, or that he did not give the minimum place to the manager nothing less but Carlos Bilardo. He may not only continue in the position but may impose his criterion as he would have won the World Cup? It can only be understood from the politics.
Grondona is a recognized skilful directive. It is not casual that he maintains his position as the AFA’s president for 31 years and since a long time he is also the senior vice-president of the FIFA, the second man after Joseph Blatter. And if he does nothing for leaving Maradona out of the team it is because though he admits privately that the coach has not the necessary knowledge to continue, at the same time he knows that never the AFA nor the clubs received so much money from the TV as now from the state that quintuplicate the incomes from the private company TyC, who had the rights from 1991 and this is not all, the AFA aspires that with the new Media Act already voted by the Parliament, there will be a 33% of digital channels for the ONG, among which there is inscribed the footballistic institution. Tied as they are that the Government cedes them a channel and knowing that Maradona is protected by the Government, he prefers not to move anything to the contrary, playing with two fundamental things to help him thus the things change in 2011; Copa America is being played in Argentina (this contest has not been organized by Argentina since 1987 not winning any trophy since 1993 and that in the same year there are presidential elections. A change of government would leave Maradona without institutional backing and a Copa America lost at home, would leave the coach without plafond. Grondona knows that a four years contract, until the end of the Argentinean participation in the World Championship in Brazil 2014 is only a paper signed without too much value unto the pass of 2011 including of the six friendly matches that by the contract the Argentinean team will have to play in the second half of 2010, the first of which will be August 11 in Dublin vs Ireland (that in informal conversations intends to cancel) but there will be some with great risk, as one vs the new world champions, Spain in Los Angeles, in September and another vs Brazil in Qatar, in November.
The last July 3, when the Argentinean team was swept by the German in the World Championship, Maradona was seen at the later press conference in the stadium Green Point of Cape Town very low spirited close to renounce. Scarcely passed 15 days this Maradona who secluded himself in his house in Ezeiza, near the airport, together with his girl friend, Veronica Ojeda, had another spirit imposing conditions as not to accept any exit of his collaborators and he even allowed himself a typical movement of his instead of meeting with Grondona in the week to close his renewal, he preferred to travel to Venezuela, invited by the president Hugo Chávez, for different football clinics in this country, postponing for Monday the expected (and for many already resigned) meeting between the coach and the old directive. Some guess that Grondona will make what he did before in other time with César Luis Menotti in 1982: offering a lot less of what the coach wanted to earn to enforce his withdrawal. The majority believes that the reason of the renewal goes through clear politic interests of Grondona, and not so much wishing that Maradona continues. Grondona knows that the time is his best ally and he plays his cards. Maradona in change bets everything he has and knows that his only capital is to win the Copa America at home within one year. Too risky.

domingo, 18 de julio de 2010

Maradona, y una extraña renovación como entrenador de la selección argentina (Yahoo)



Por extraño que parezca, La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) le ofrecerá esta semana a Diego Maradona la renovación de su contrato como entrenador de la selección argentina por cuatro años más, hasta que termine su participación en el Mundial de Brasil 2014, pese al muy mal final en Sudáfrica 2010, cuando fue goleada 4-0 por la selección alemana.

Por lo bajo, son muchos los cuestionamientos que se le hacen al trabajo de Maradona en la selección argentina desde que asumiera en noviembre de 2008, y aún hay muchos puntos oscuros en lo que acaba de suceder en Sudáfrica, como la sorpresiva ausencia de uno de los jugadores llamados a ser líderes del equipo, el veterano Juan Sebastián Verón, o la directa desaparición de la escena (incluso hasta el día de hoy) del manager y ex entrenador campeón mundial en 1986, Carlos Salvador Bilardo.

El silencio de Bilardo desde antes de comenzar la Copa del Mundo de Sudáfrica debe entenderse desde las enormes dificultades en la comunicación con Maradona desde los tiempos de las eliminatorias, y profundizadas con el cuerpo técnico y el entorno del entrenador, especialmente con su ayudante Alejandro Mancuso (con el que Verón habría tenido una durísima discusión), y con el preparador físico Fernando Signorini, a quien se lo coloca ideológicamente cerca del ex entrenador argentino campeón mundial en 1978, y enemigo declarado de Bilardo, César Luis Menotti.

Mucho de lo que ocurrió puertas adentro de la selección argentina en los días de concentración en el High Performance Center de la Universidad de Pretoria durante el Mundial, puede resumirse en la última conferencia de prensa de Maradona luego de la dura derrota ante Alemania 4-0 en Ciudad del Cabo, cuando afirmó que profundizará “la línea de fútbol que gusta a los argentinos, la de tener la pelota y atacar”.

Sin dudas, las palabras usadas (“el fútbol que le gusta a la gente”), más allá de que sean ciertas o no, tuvieron un destinatario claro, y no es otro que el manager Bilardo, ex compañero de Juan Ramón Verón (padre de Juan Sebastián) en el Estudiantes múltiple campeón en los años sesenta, y todo indica que el volante pudo haber pagado los platos rotos de esta mala comunicación entre las partes, lo cual además, habría afectado, indirectamente, a Lionel Messi, compañero de habitación de Verón y quien (contrariamente a lo que se pensó) terminó teniendo que contenerlo.

Con fuertes críticas de la prensa especializada hacia los malos planteos de los partidos por parte de Maradona, y por parte de muchos de los dirigentes argentinos que acudieron al Mundial (de hecho, el secretario general del departamento de selecciones nacionales, Luis Segura, presentó su renuncia al cargo), y con un presidente de la AFA, Julio Grondona, quien no se siente seguro con el actual entrenador, cuesta mucho entender el rápido ofrecimiento para la renovación por cuatro años más si no se lee el asunto desde el hecho político más que el deportivo.

Con Maradona encerrado desde que regresó a la Argentina en su casa de la localidad de Ezeiza (a pocos kilómetros del principal aeropuerto internacional del país), y con Grondona recién vuelto del Mundial, donde debió quedarse como vicepresidente primero de FIFA (el segundo dirigente de la entidad, luego del presidente Joseph Blatter), el ex astro recibió un llamado del joven Gastón Granados, nada menos que el hijo del intendente de la localidad de Ezeiza (en la que vive Maradona), Alejandro Granados y de la diputada nacional oficialista Dulce Granados.

Gastón Granados es hoy, el principal nexo entre el ex presidente (y marido de la actual presidente Cristina) Néstor Kirchner, y Maradona, es decir, entre el actual gobierno argentino (que entre los miembros de la pareja ya lleva desde 2003 y finaliza en 2011, cuando habrá elecciones aunque todo indica que Néstor Kirchner volverá a presentarse como candidato presidencial) y el entrenador; y la relación no puede ser mejor desde 2009.

En ese año, el gobierno argentino de Cristina Kirchner decidió estatizar las transmisiones televisivas del fútbol local al considerar (con razón) que éstas estaban siendo monopolizadas de manera abusiva por una alianza entre el principal grupo mediático (Clarín) y la empresa Torneos y Competencias (TyC).

La expropiación de los derechos y el sucesivo pase de las transmisiones de los partidos al Canal 7 estatal, en un convulsivo momento por el fuerte debate sobre una nueva Ley de Medios de Comunicación (finalmente aprobada por el Poder Legislativo), derivó en un impactante acto de presentación del nuevo proyecto llamado “Fútbol para todos”, con la presencia de la presidente, de Grondona y de un Maradona que se ganó, ese día, el apoyo incondicional del gobierno y de los medios estatales.

A su vez, el hecho de que Grondona no confíe en su capacidad como entrenador, pero le ofrezca cuatro años más de contrato a Maradona, aún arriesgando muchísimo la posibilidad de volver a perder la Copa América en casa (ya ocurrió al año siguiente de ganar el Mundial de México, cuando en 1987 la selección argentina finalizó cuarta, en su último torneo como local), debe leerse desde su intención de no quedar mal con el gobierno argentino, debido a las enormes expectativas que alberga de que la nueva Ley de Medios recientemente votada, le genere mayores ingresos económicos a la AFA porque esta normativa contempla el reparto de los nuevos canales digitales en un tercio para el Estado, un tercio para los privados, y un tercio para ONG, entre las que podría entrar la AFA.

Grondona, cada vez más explícitamente y a punto de cumplir los 79 años de edad y los 31 como presidente de la AFA, manifiesta su sueño de terminar por fin con sus funciones directrices en Buenos Aires, ganando la Copa América de 2011 y colocando a su hijo Julio junior (hoy presidente de Arsenal, e hijo menor de los tres que tiene, dos varones y una mujer) en su cargo, para dedicarse a la FIFA en forma exclusiva, aún extendiendo su poder en las sombras en el fútbol argentino, y con un ingreso económico muchísimo más fuerte desde el canal propio de TV, al estilo de lo que está por ocurrir en Inglaterra con su propia Federación.

Grondona, viejo zorro del fútbol, sabe bien que en política, los tiempos son fundamentales y lo que hoy es de una manera, mañana puede ser de otra. Sabe bien, también, que un personaje que él no quiere en absoluto, como el ex defensor campeón mundial, Oscar Ruggeri, a quien no aceptó como ayudante de Maradona, osó desafiarlo y viajó a Sudáfrica con la excusa de que iba a trabajar como comentarista de la TV, pero se apersonó muy seguido a la Universidad de Pretoria a visitar a Maradona y el equipo argentino, y muchos le otorgan el poder de influencia para que la selección argentina marcara con cuatro defensores centrales durante el torneo.

Pero Grondona calla porque pretende el canal, sabe que Maradona cuenta con un apoyo demasiado fuerte desde el poder como para discutirlo, y también conoce que en 2011 hay elecciones presidenciales y tal vez todo cambie si este gobierno se va, o si la selección argentina no gana en casa la Copa América. Es decir, apuesta a que todo fluya y se decante, como la vida misma.

No en vano, siempre luce un anillo que tiene la inscripción “Todo pasa”, aunque ahora, desde hace unos meses, se agregó una cadenita que dice también “Algo queda”.

Todo indica, entonces, que en la semana que comienza, posiblemente se anuncie que Maradona continuará en el cargo de entrenador por cuatro años más, pero el tiempo y las circunstancias dirán.