viernes, 14 de junio de 2019

Brasil, aún sin Neymar, es el principal candidato a ganar la Copa América como local (Interia)




                                                      Desde Salvador



Aún sin Neymar, fuera del equipo por una nueva lesión tras soportar una dura acusación de violación por parte de una mujer en un caso que está ya en la justicia, la selección brasileña aparece como clara favorita para quedarse con una nueva edición de la Copa América que comenzará esta noche, la madrugada del sábado en Polonia.

Brasil no gana este torneo desde Venezuela 2007, es decir que lleva tres ediciones sin vencer (en 2011 ganó Uruguay, y en 2015 y 2016 lo hizo Chile) y siendo el equipo sudamericano que más lejos llegó en el Mundial de Rusia del año pasado (cuartos de final) junto con Uruguay, y con varios jugadores de renombre (Roberto Firmino, Daniel Alves, Philippe Coutinho, Allison Becker, Thiago Silva), y el apoyo del público, es el que cuenta con más posibilidades de obtener el título.

Brasil debuta esta noche ante Bolivia en el estadio Morumbí de San Pablo en lo que parece un partido muy accesible y además, por esas raras cosas de que los sorteos siempre terminan favoreciendo a los locales, completan el grupo Venezuela y Perú, otros dos equipos que no suelen pelear en Sudamérica por los primeros lugares si bien ambos han tenido un crecimiento (Venezuela, también llamada “La Vinotinto”, ha tenido un gran trabajo de juveniles hasta ser subcampeones mundiales sub-20 en 2018 y Perú, con un gran trabajo del entrenador argentino Ricardo Gareca, pudo participar del Mundial pasado en Rusia).

Al quedar casi todos los equipos más débiles en el grupo de Brasil, los otros dos aparecen más equilibrados y por consecuencia, apretados. En el B, habrá este sábado un gran partido en Salvador entre dos conjuntos que están entre los más atractivos del certamen, Argentina y Colombia.

Argentina tiene en sus filas nada menos que a Lionel Messi, que viene de concretar más de cincuenta goles en la temporada (como ocurre desde hace más de una década), pero también es una incógnita si la nueva generación que viene trabajando desde hace un año con un extraño entrenador como Lionel Scaloni, quien nunca dirigió antes un equipo, se va a adaptar bien a los más veteranos como el propio Messi, Sergio Agüero, Ángel Di María y Nicolás Otamendi. Colombia, ahora dirigida por el portugués Carlos Queiroz tras muchos años con el argentino José Pekerman en el banquillo, llega con varias figuras de peso como James Rodríguez (Bayern Munich), Radamel Falcao (Mónaco) o Wilmar Barrios (Zenit) pero con el gran signo de pregunta sobre si su juego será al menos un poco más ofensivo del que desarrolló en Rusia hace un año.

En el caso de Argentina, el hecho de que no pueda ganar un título con la selección mayor desde hace 26 años (en la Copa América de Ecuador 1993) y que esta generación nunca lo haya conseguido, parece un peso extra importante en cuanto a la ansiedad.

Completan el grupo y se enfrentarán entre ellos el sábado en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, Paraguay, que viene de años frustrantes en los que perdió aquella fuerza que lo puso en la élite, ahora dirigido por el argentino Eduardo Berizzo (con mucha experiencia en la Liga Española) y Qatar, campeón de Asia y uno de los dos equipos invitados al torneo.

Por último, en el Grupo C, debutarán el domingo otro de los grandes candidatos, Uruguay (campeón en Argentina 2011 y el que más copas ha logrado a lo largo de la historia, 15) y Ecuador, que no pudo clasificarse para el Mundial de Rusia.

Uruguay tiene al entrenador que más tiempo lleva trabajando, Oscar Washington Tabárez, quien ha logrado reinventar el mediocampo, la zona en la que había perdido más juego, con la convocatoria de jugadores jóvenes como Federico Valverde (Real Madrid), Matías Vecino (Inter), Rodrigo Bentancur (Juventus) y Lucas Torreira (Arsenal), porque tanto atrás, que mantiene la zaga central con la dupla José María Giménez-Diego Godín, y arriba, con la dupla Luis Suárez y Edinson Cavani, está asegurado.

Completan este grupo el otro equipo invitado por Asia, la selección japonesa, que tendrá en sus filas al “Messi asiático”, Takefusa Kobo, y Chile, que si bien sigue con la generación que ganó dos Copas América seguidas, no pudo llegar al Mundial de Rusia y hay rumores de problemas internos entre varias de sus estrellas, ahora dirigida por el colombiano Reinaldo Rueda.

Para los cuartos de final, se clasifican los dos primeros de cada grupo y los dos mejores terceros. Es la quinta vez que se lleva a cabo en Brasil y este año se cumple el centenario de la primera edición en suelo brasileño, en 1919.

La primera edición de la Copa América (el torneo más antiguo de selecciones del mundo) data de 1916 en Argentina, en ocasión del centenario de su independencia y en aquel tiempo se llamó Torneo Sudamericano.  Pasó a denominarse como ahora en 1987, cuando cambió el formato, y también se jugó en Argentina.

Para el debut de Brasil ante Bolivia, mañana en San Pablo, se espera una fuerte huelga general contra el gobierno de Jair Bolsonaro, que asumió en enero pasado, en contra de sus políticas sociales y para hacer visible al mundo el conflicto (tal como ocurrió con la manifestación contra la entonces presidente Dilma Rouseff cuando Brasil inauguró en San Pablo el Mundial 2014 ante Croacia).

La consigna de la huelga es “Vamos a parar un día para evitar el retroceso de toda una vida”.

lunes, 10 de junio de 2019

Histórico empate de la selección argentina ante las subcampeonas del mundo en el debut (Jornada)




                                                        Desde París



La selección argentina de fútbol femenino consiguió un histórico empate 0-0 ante Japón, el subcampeón del mundo, en su debut mundialista en Francia por el Grupo D, en el estadio Parque de los Príncipes ante 25.000 espectadoras, y además, es el primer punto que consiguen las albicelestes porque en los dos torneos anteriores en los que habían participado, no habían podido lograrlo.

En Estados Unidos 2003 y en China 2007, las anteriores dos participaciones argentinas en los Mundiales, el equipo argentino había jugado los tres partidos de las respectivas fases de grupo, y en todos los casos, había sido derrotada.

El equipo argentino tuvo un gran debut en el Mundial, demostrando una enorme solidez defensiva, con un entendible planteo de su entrenador, Carlos Borello, con una línea de cuatro defensoras y cinco volantes, dejando arriba solamente a Soledad Jaimes, para contener a un conjunto nipón a priori muy peligroso.

La selección argentina salió con un planteo correcto, teniendo en cuenta la capacidad de su rival, nada menos que la subcampeona del mundo.Por eso, su director técnico Carlos Borello dispuso un 4-5-1, dejando arriba, acaso demasiado sola, a Soledad Jaimes.

La línea de cinco volantes (Mayorga, Benítez y Bravo, y más adelante Bonsegundo y Banini) logró contener en la mayor parte del partido a las creativas japonesas, que acabaron tratando de buscar algún agujero por donde pasar a la nutrida barrera albiceleste porque en el caso de acercarse al área, las esperaba todavía una fuerte línea de cuatro (Gómez, Barroso, Cometti y Stábile).

El partido no era divertido porque el equipo japonés no le encontraba la vuelta y el argentino se conformaba con un empate que cotizaba en oro, especialmente en el debut.

Por eso no hubo una sola situación de gol. La llegada más clara la tuvo Japón a los 10 minutos, aunque con un remate muy desviado de derecha a izquierda porque la lateral izquierda Stábile quedó enganchada, habilitando a sus rivales, que de todos modos, definieron mal.

A los 40 minutos, una buena maniobra de Stefanía Banini provocó una falta y la tarjeta amarilla para Shimizu. Al equipo argentino le faltó una cuota más de ataque, pero prefirió un planteo más cauteloso, incluso sin salir a presionar y esperar con mucha gente en su propio campo para no dejar espacio a las japonesas.

El segundo tiempo comenzó igual, como si no hubiera existido el descanso, aunque con el correr de los minutos, la pelota se llegó a jugar ya hasta casi tres cuartos del campo argentino porque Japón fue metiendo atrás, de a poco, al conjunto nacional.
A los 9 minutos, un remate de media distancia de Yokoyama, esquinado, dio lugar a una buena estirada de la arquera Vanina Correa, y el rebote no pudo ser capitalizado por la delantera Sugasawa.

Ya el equipo argentino comenzaba a padecer al japonés, cada vez con mayor posesión de pelota y parado decididamente en el campo albiceleste.

A los 14 minutos casi llega el primer gol para Japón, cuando Shimizu ganó por fin el uno contra uno por la derecha, tiró un centro atrás, la defensa argentina quedó mal parada y Hasegawa, acaso la mejor jugadora nipona, remató apenas desviado muy cerca del área chica. Inmediatamente desúés de esa jugada, la entrenadora japonesa Asako Taskakura hizo ingresar a Iwabuchi por  Yokoyama, que no tuvo un buen funcionamiento en el ataque.

A los 18 minutos, Borello decidió el ingreso de Vanesa Santana por Ruth “Chule” Bravo para reforzar la mitad de la cancha, y acaso por ese ímpetu, segundos más tarde, Argentina tuvo la primera jugada de peligro cuando Estefanía Banini logró, por fin, salir del cerco japonés y la pelota le quedó justa a Soledad Jaimes para rematar al gol, pero fue bien bloqueada por las marcadoras centrales.

Decididamente, el partido se puso más entretenido porque Japón comenzó a quemar las naves en búsqueda de un gol, pero a su vez ya no quedaba tan bien parada atrás y las llegadas ya eran más frecuentes, al punto que a los 28 minutos, la lateral Gómez se fue por la derecha, tiró un centro bajo que no pudo rematar al gol Florencia Bonsegundo, en la llegada más clara del partido para las albicelestes.

A los 77 minutos, Borello generó el segundo cambio argentino, al hacer ingresar a Mariana Larroquette por una desgastada Bonsegundo, de enorme despliegue E inmediamente, Mariela Coronel entró por Lorena Benítez, para dar aire a la mitad de la cancha.

En los minutos finales, la selección japonesa trató de llegar con más profundidad pero la marca de las jugadoras argentinas fue férrea a partir del aire que les dieron los cambios, y el tiempo jugaba a favor de las albicelestes, que se fueron acomodando en la cancha, hasta con alguna chance de llegar hasta el arco adversario, lo que no había sucedido en el primer tiempo.

En el último minuto, y cuando el empate parecía sellado, Japón tuvo una inmejorable chance en una corrida por la derecha pero Vanina Correa alcanzó a rechazar con los pies en el momento justo.


Se acabaron las palabras y llegó la hora de los hechos en la Copa América 2019 (Jornada)




                                                         Desde París



Cuando el próximo 15 de junio, la selección argentina salga a la cancha del Arena Fontenova de Salvador, Bahía, para debutar ante Colombia por el Grupo B de la Copa América de Brasil, será el tiempo del final de las palabras y de las especulaciones para pasar directamente a los hechos.

Como siempre, o casi siempre, la AFA buscó un rival accesible, como el equipo nacional nicaragüense, para que la selección argentina se despida de su público con un resultado abultado (5-1) como si eso pudiera, a esta altura, engañar a nadie.

La selección argentina, con el mejor jugador del planeta y desde hace más de una década, Lionel Messi, aún en una etapa importante de renovación, no llega a la Copa América de Brasil con la chapa de candidata luego de tantos desastres y tantas decepciones, pero con ese escudo y esos colores con tanta historia, tampoco le puede esquivar el bulto.

Se trata de un torneo algo devaluado, por las idas y venidas de los dirigentes de la Conmebol, que ahora lo quieren equiparar en fechas a la Eurocopa, con la idea de poder enfrentar al campeón del otro lado de Océano para poder jugar una final entre vencedores y recaudar, el gran afán de estos tiempos, y por eso, ya se plantea otra Copa América Extra para 2020 que seguramente tendrá a la Argentina como sede de uno de los dos grupos de la fase inicial, el grupo Sur, aunque resta definir si también lo será del grupo final, en la puja con Colombia (se decidirá el próximo 13 de junio en San Pablo).

Yendo al terreno futbolístico, uno de los grandes desafíos de este equipo argentino es no depender absolutamente de Messi, pero ¿cómo se consigue? ¡Es posible eso en un grupo de jóvenes que observan, en líneas generales, al diez del Barcelona como una estrella o como un semidiós y sienten que cada pelota que tienen se la tienen que entregar aunque haya otro compañero libre o destapado?

¿Es posible salir a ganar una Copa América cuando se sabe que salvo en ese caso, o como mucho haber llegado a la final, el director técnico, Lionel Scaloni se irá, dejando su lugar a otro de más recorrido hasta el Mundial de Qatar 2022?

¿Es posible ganar un título luego de 26 años sin conseguirlo (desde la Copa América de Ecuador 1993) sin una línea clara de juego y con algunos protagonistas llamados sobre la hora en detrimento de otros que sí esta vez iban a estar desde el inicio y por nada del mundo iban a asalir y menos por presiones?

Todo indica que es bastante difícil, aunque jamás imposible con esta camiseta. Si tomamos en cuenta los posibles candidatos, los dos que asoman con mayor nitidez son Brasil, porque completó un buen Mundial de Rusia y una excelente clasificaci´0on desde que su entrenador Tité se hizo cargo del equipo, aunque ahora sin Neymar, vuelve a generar dudas.

Uruguay, siempre con el Maestro Oscar Tabárez, el DT que más viene durando en el cargo (lo contrario que Argentina), cuenta con la duda sobre el estado en el que llega el delantero del Barcelona Luis Suárez tras su operación, pero los “celestes” vienen trabajando en el equilibrio y en recomponer una línea de volantes que se había perdido y que era demasiado rocosa, defensiva. Ahora con Lucas Torreira, Matías Vecino, Rodrigo Bentancur y Federico Valverde, la renovación fue total.

Completan la chance de ser candidatos Colombia (en el grupo de Argentina), por historia, y Chile, por un presente reciente, aunque dio la sorpresa al no clasificarse al Mundial de Rusia tras dos Copas América ganadas consecutivamente en 2015 y 2016.
Para Messi, finalmente, ganar una Copa América en Brasil no será lo mismo que un Mundial (cuando estuvo tan cerca en 2014), pero podría subir mucho en la consideración afectiva de los hinchas albicelestes. La futbolística no lo necesita. Esa batalla cultural ya la ganó, aunque aún no logró lo que Cristiano Ronaldo, quien se llevó la Copa de las Naciones para Portugal apenas tres años después de ganar la Eurocopa.

Portugal pudo aprovechar en estos años el tirón de Cristiano Ronaldo, pero Argentina no el de Messi. ¿Aún está a tiempo? Tal vez sí, pero ya no tanto como antes. La Copa América, entonces, es una gran ocasión para volver a los primeros planos. Y hacia allí viajaremos en las próximas horas para poder contarles todo lo que ocurra.

domingo, 9 de junio de 2019

José María Minguella, intermediario en los pases de Maradona y Messi al Barcelona: “el fichaje de Messi me costó mucho y me salvó una servilleta y el de Maradona estuvo a punto de caerse por culpa de unos abogados” (Infobae)




                                                       Desde Barcelona



José María Minguella es todo un personaje en el mundo del fútbol. Fue jugador, entrenador, dirigente del Barcelona, intermediario de primer nivel, y ahora, columnista de un diario deportivo y de una emisora radial, y hasta tiene una columna televisiva llamada “Tribuna Minguella” en la que habla hasta de cine.
Nos atiende en el Real Club de Tenis Pompeia, que regentea junto con su hijo Alfredo, y no hay ninguna circunstancia que haga suspender sus partidos de cartas con sus amigos, en el último piso, por escalera. Nos dice que lo esperemos en el bar, café mediante.

-         A usted se lo conoce mucho porque intervino en los pases de Diego Maradona y de Lionel Messi al Barcelona.
-         Así es. Intervine en los dos. El primero y el último de los pases en los que intervine. El primero en 1982, pero lo empecé en 1977. Yo conocí a Maradona cuando fui a ver en Argentinos Juniors, equipo en el que él comenzó, a un gran jugador que se llamaba Jorge López (N de la R: un extremo derecho muy destacado de la época), mendocino, que era un gran jugador y que lo llevé al Burgos, en ese momento en Primera División. Y entonces, yendo a seguir a López, un día aparece por Argentinos Juniors un melenudo, con pantalón corto, que era Maradona. Y un día hablando con el entonces presidente del club, Próspero Cónsoli, le dije “oye, aquél que salió el otro día….” Y me dijo “noooo, ese no puedo porque…” me dije “éste es para el Barcelona, porque si tanto dice que no, debe ser fenomenal”.
-         ¿Y entonces cómo hizo para llevárselo?
-         Empecé en 1977 y terminé en 1982 porque en 1980 firmamos con Argentinos Juniors y todas las partes la transferencia de Maradona. Para eso yo había hablado con los dirigentes, con el padre de Maradona, con su agente, Jorge Cyszterpiller. Para esa época ya era titular y era fenomenal. Yo vi a Maradona en el Monumental entrar él al arco de River después de eludir a cinco o seis y Ubaldo Fillol llegar atrás de él intentando agarrarlo.
-         Pero en esos tiempos no dejaban salir a los jugadores de la selección argentina fuera del país.
-         Sí, el presidente de la Federación Argentina, Julio Grondona, me dijo, cuando ya estaba todo arreglado, “tienes que venir, porque hay un problema”. Yo no sabía bien qué pasaba porque iba muy seguido a la Argentina. Cuando volví a Buenos Aires, Grondona me dijo que iba a recibir una llamada en el hotel. Parecía una película de espías. Uno de esos días recibí una llamada preguntando por mí. “¿Usted quiere hablar con el señor Lacoste?” y respondí “mire, si tengo que resolver los problemas, hablo con el señor Lacoste”, que era contraalmirante y el hombre fuerte del fútbol en la dictadura militar. “Bueno, entonces tome nota de la dirección. El martes próximo a las 17 horas tiene que estar allí, que era un portalón de madera grande, con una mirilla. Llamé y apareció un soldado con un fusil. Era una calle bastante estrecha. Alguien después me dijo que era uno de esos lugares en donde los militares hacían desaparecer gente, los torturaban. Fui con un taxi. Me hicieron pasar a través de un túnel y estaba Lacoste sentado en un sofá, y me dijo que Maradona no iba a salir.
-         Seguramente se refería a una lista que había de jugadores que confeccionó el entonces entrenador de la selección argentina, César Menotti, y que no podían ser transferidos al exterior pensando en el Mundial 1978.
-         Claro, eso fue lo que me dijo el contraalmirante Carlos Lacoste. Por eso en 1982 volvimos y lo trajimos. Lacoste había estado a cargo del Ente organizador del Mundial 78 y como premio, luego le dieron el Ministerio de Bienestar Social. Imagínate llamar “Bienestar Social” a un sitio donde estaban desapareciendo gente. Él me recibió y me dijo que Maradona no iba a salir-
-         ¿Cómo es eso de que lo recibió en un lugar de torturas y desapariciones?
-         Y sí….recuerdo que era un túnel largo, con una lucecita al fondo, que era para acojonarme y yo en esa época no me acojonaba por nada. Yo lo hablaba de los derechos del trabajador y él me decía “olvídese de los derechos del trabajador, la Patria lo necesita”. Aquello era una dictadura y Maradona era el que les distraía el personal y mientras tanto iba desapareciendo gente. Lo que recuerdo de lo que eran los militares argentinos fue que me dijo “tal vez lo podemos ayudar en otras cosas, si quiere, pero de Maradona, olvídese”. Eran capaces de meterse en los negocios de arroz, soja, lo que sea con tal de ganar dinero.
-         ¿Y entonces, cuándo volvieron a la carga?
-         Cuatro meses antes del Mundial de España 1982, yo hablé con el entonces presidente del Barcelona, Josep Luis Núñez y le dije “Oye, si no va a firmar antes del Mundial, no vaya a ser que este chico explote y lo van a querer la Juventus y otros, porque Enrique Omar Sívori ya lo había intentado y los italianos tenían más dinero que nosotros. Fui para allá. Debo haber hecho cien viajes a la Argentina.
-         Debe haber sido una operación compleja.
-         Complejísima. Fueron en contra de las leyes de la FIFA. La FIFA dice que para hacer un traspaso deben firmar los dos clubes y el jugador. Y estaba todo firmado. El precio, lo que el Barcelona iba a pagar. Eso fue en 1980, después del Mundial juvenil de Japón 1979, cuando lo declararon como el mejor jugador del torneo. Estaba Cónsoli de presidente y del Barcelona fueron todos, Joan Gaspart, Núñez. El problema fue que cuando el gobierno argentino dijo que no podía salir, Maradona no quería seguir en Argentinos Juniors porque no le pagaban bien y como él tenía ganas de jugar en Boca, yo hablé con Martín Benito Noel, que era el presidente y otro directivo que llevaba el fútbol, que era bajito y dijimos de hacer un acuerdo por el cual el jugador se queda aquí por dos años cedido y con opción de compra por parte de Boca Juniors y con prioridad de pase para el Barcelona para ficharlo cuando quisieran vendérselo y esto fue lo que se firmó.
-         Claro, pero después, el Barcelona tuvo que arreglar con Argentinos Juniors y con Boca…
-         Después, hubo todos los problemas del mundo.
-         ¿Por qué?
-         Porque cuando pasó un año y medio y se acercaba el Mundial de España, yo le dije al presidente Núñez “ahora tenemos que ir para Argentina”, como por febrero o marzo de 1982, para remover la situación y arreglarla, me ayudó mucho Julio Grondona, con el que yo había hecho una gran relación, porque si bien él no se oponía a lo que decía el gobierno, futbolísticamente, sabía que no era lo correcto.  Uno de los problemas era que en Argentinos Juniors ya no estaba Cónsoli sino otro que era comisario policía, Domingo Tesone, y Boca no había pagado un solo peso del préstamo. Había tenido dos años del jugador, gratis. Y entonces, el presidente de Argentinos había llevado el caso a los tribunales reclamando y por eso él no quería que yo hablara con Boca porque él no quería que Boca se llevara un solo peso por haber incumplido.  Boca decía que si no se le daba intervención, haría uso de la opción y ya los tribunales dirán si tenemos derecho o no.
-         ¿Y cómo se resolvió el entuerto?
-         Hablando con uno y con otro. Tesone parecía muy amable, me dijo de sentarnos. Se sacó la chaqueta y puso un revólver sobre la mesa. Me dijo “No es nada, lo que pasa es que me pesa mucho…” Argentinos había pasado de tener un presidente suboficial a otro comisario de policía. Recuerdo que Cónsoli te daba su tarjeta que  tenía el dibujo de un coche negro porque también tenía una empresa de sepelios (se ríe). Me pasé meses enteros allí, fenomenal. Se resolvió que el Barcelona pagaba 8 millones de dólares, 6 a Argentinos Juniors y 2 a Boca, y cuando ya estaba todo para firmar, y ya nos citaron para ir a la AFA con los dos presidentes, el jugador, y todas las partes (incluso hice venir a la Argentina a Núñez, que no iba a ninguna parte pero le dije que esta vez era algo de primer nivel), yo estaba en mi hotel y llegaron dos abogados y me dijeron “nosotros nos oponemos a que se firme esto hasta que sepamos quién nos paga el trabajo que hemos hecho por Boca y Argentinos con esto que está en los tribunales”.
-         ¿Y qué hicieron?
-         Nuñez se enojó. Me dijo “viste que con estos argentinos no se puede hacer negocios”, agarró un taxi y él y los otros dirigentes del Barcelona que vinieron se fueron para el aeropuerto y estaba muy mal porque estuvo dos o tres días en Buenos Aires y encima quedó colgado por la presencia de estos abogados…y yo no sabía nada de ellos, porque si se hubieran presentado antes….y yo me quedé pensando qué hago. Lo que hice fue agarrar un coche e irme para el aeropuerto y ya estaban arriba en la sala VIP Nuñez y el resto de los dirigentes del Barcelona. Ese día justo salía para el Mundial de España la delegación argentina, que iba a Alicante. Subí a hablar con Núñez, que insistía: “Ya te lo he dicho, con estos argentinos no se puede. Te han engañado”. Yo le decía que estaba todo arreglado entre los clubes, el jugador…y entonces me dijo “quédate aquí y arréglalo”. Ellos viajaron a España, me quedé en Argentina, hablé con los abogados y al final, firmamos tres partidos amistosos que fueron para que con esa recaudación, cobraran los abogados. Cuando yo regresé a Barcelona, pedimos permiso a la AFA para que Maradona, que estaba en Alicante, viniera unas horas a firmar antes de comenzar el Mundial.. Maradona vino de chándal, con el escudo de la AFA.
-         ¿Qué consecuencias le trajo esta transferencia?
-         Muchas. Esto me permitió a mí entrar a las operaciones de gran nivel porque me hice muy conocido y pude tener acceso a los mejores jugadores, clubes. Y pese a lo que pasó con Maradona en los dos años en el Barcelona, que se lesionó y se enfermó, después seguí con él cuando pasó al Nápoli, al Sevilla, más que nada para ayudarlo. Para pasar al Nápoli hablé mucho con el presidente del club de entonces, Corrado Ferlaino.
-         Esa transferencia fue el regreso de Maradona tras la primera suspensión en la Liga Italiana en 1991.
-          Maradona arrastraba una suspensión de 15 meses, estaba jodido, y le dije “mira, voy a hacer una acción a ver si te puedo salvar” y entonces hablé con la FIFA, con un secretario de allí al que conocía, y me dijo “a nosotros no nos importa si el Nápoli está de acuerdo en venderlo”. Volví a hablar con Ferlaino yh le dije “este jugador, hoy, no vale nada porque no juega. Si le pones un precio asequible, te hago ganar un dinero” y aceptó. Luego llamé al “narigón” Carlos Bilardo, que estaba como entrenador en el Sevilla, le pregunté si le interesaba Maradona en el plantel y me dijo “pero che, ¿cómo no me va a interesar tener a Maradona?”, le insistí “mirá que te lo puedo traer, ¿eh?”, pero me decía que el club no tenía un peso, que no podía pagar nada por el pase. Entonces hablé con el presidente, Luis Cuervas, que era amigo mío, y que cada vez que iba a la Feria de Sevilla iba a su caseta, que era la primera a la derecha, y también me Salió con lo mismo, que no había un peso. Entonces yo me monté una historia. Le pregunté si me daría seis partidos amistosos del Sevilla con Maradona, aceptó, y con este dinero, que se lo vendí a la TV, se lo dimos a Maradona y al Nápoli y se pudo hacer el pase. Después de eso se fue a Newell’s Old Boys pero yo ya no lo seguí más porque estaba muy desvariado.
-         Hubo revuelo por esa transferencia porque pocos apostaban a que pudiera salir del Nápoli. En la Copa América de Brasil 1989, Maradona me llegó a comentar varias veces su desesperación porque quería ir al Olympique de Marsella, que le había hecho una gran oferta, pero Ferlaino no lo dejaba salir y argumentaba motivos políticos, decía que si lo dejaba salir, se enfurecerían con él…
-         Nosotros montamos el partido debut ante el Bayern Munich y la expectativa era total. Recuerdo que ese partido lo dimos por Antena 3, que estaba comenzando y que era un canal de TV horroroso, que sólo daba películas antiguas y no lo veía nadie. Hacía poco que había comenzado la TV privada en España y entonces con esto tuvo máxima audiencia. En ese momento, en otro canal, Telecinco, estaba Valerio Lazarov, que era un rumano que estaba asociado con Silvio Berlusconi y me llamó al día siguiente para protestarme. “¿Pero cómo le dan el partido a estos muertos de Antena 3?” y yo le dije “oye, que tengo cinco partidos más”  y le vendí los otros cinco a Telecinco. Fuimos de gira por Córdoba en Argentina, el Sevilla también jugó contra Boca. En Córdoba jugaron a las 15 de allí, había un sol de cojones y había una sola cámara. No se veía la pelota ni nada, no se distinguía. Entonces me volvió a llamar Lazarov, de Telecinco: “¿Qué me vendiste? ¡No se ve nada!” a lo que le dije “Oye, yo no entiendo nada de retransmisiones televisivas, yo sólo te vendí el partido”.
-         En ese tiempo, usted tuvo que tratar con personajes muy particulares en la Argentina. ¿A César Luis Menotti lo trató?
-         Menotti fue una pieza clave. Con él cerrábamos la discoteca “Up and Dawn” a las cinco de la mañana, en la zona alta de Barcelona. En esa época se podía fumar y nos quedábamos hablando de fútbol y de la vida. Él estaba solo en Barcelona cuando dirigía al equipo, y como yo era el hombre de fútbol del Barcelona, estaba con él e hicimos una gran relación, al punto de que hicimos un partido amistoso Europa-América en el Camp Nou y lo llevé como DT de América.
-         Pasando a la transferencia de Messi, muchos años después, no sólo usted interviene sino que todo se desencadenó en este club en el que estamos hablando (Real Club de Tenis Pompeia, en la zona de Montjuic, al lado del Poble Espanyol).
-         Así es. Este club es clave en la historia del Barcelona (risas). Este es un sitio tranquilo porque puedes jugar al tenis, ducharte. Más allá de las bromas, fue aquí donde jugando al tenis con Carles Rexach, que era el ojeador de jugadores para el Barcelona, le insistí en que había que tomar alguna medida para contratar al chico porque la familia ya no podía más y se quería ir. Yo persistí porque lo vi jugar, me lo había sugerido un amigo, y me parecía un jugador diferente y no pensé que podía llegar a ser lo que luego fue Leo pero sí diferente por lo que hacía con la pelota, por lo directo que era su juego. Yo soy del Barcelona y se lo ofrecí porque soy de este club porque si no, se lo habría ofrecido a otro. Entonces, Rexach accedió a firmar una servilleta del bar, en la que se comprometía a pagar las cifras acordadas con la familia si todo se cumplía. Ese papel sirvió para parar las iras de la familia.
-         Ya había poco margen…
-         Sí, porque llevaban días en Barcelona. Yo traje a su familia a Barcelona y los alojé en el Hotel Plaza, en Plaza España, porque el director de ese hotel era hijo de un ex jugador del Barcelona amigo mío, Domingo Balmaña. Le hicieron una prueba pero nadie se decidía a ficharlo. Yo iba pagando el hotel porque el Barcelona no lo hacía. El presidente estaba recién llegado al cargo en 2000, Joan Gaspart. De allí que yo lo llamé a Rexach y le dije que o se tomaba una decisión o lo mandaba de vuelta a la Argentina.
-         O sea que usted volvió a padecer con otro gran pase de un jugador argentino al Barcelona.
-         Me costó mucho. Tenga en cuenta de que en aquel tiempo, hace dos décadas, el fútbol base del Barcelona no compraba jugadores de afuera. Así como el club acaba de fichar a un jugador holandés (Reis) en siete millones y no se sabe bien qué tal juega, entonces, Messi, que iba a cumplir 13, era más difícil. Pero Messi abrió la puerta para traer jugadores jóvenes del exterior.
-         Claro, algo completamente nuevo y que generó problemas en la FIFA…
-         Siempre doy el ejemplo de que cuando Josep Guardiola subió desde la cantera a la primera con Johan Cruyff de entrenador, yo me hice cargo de él, que estaba en el Barcelona B y no tenía agente y lo llevé toda su carrera de futbolista. Si no eran profesionales, no eran motivo de presentación.
-         O sea que usted podría pasar a la historia como quien descubrió a Guardiola desde la representación…
-         Así es. Tuve la suerte de ser el agente de jugadores como Rivaldo, Romario, Stoichkov, que los traje yo porque tenía una forma de trabajar que consistía en que cuando veía a un jugador que me gustaba, como yo no entiendo de casi nada pero de fútbol entiendo mucho, como fui entrenador y jugador, yo suelo saber enseguida si es o no un crack.

viernes, 7 de junio de 2019

Marta Lucía Ramírez, vicepresidente de Colombia: “nuestras jugadoras estuvieron solas por una falsa idea de que el fútbol femenino no es rentable” (Infobae)



                                                        Desde París


La vicepresidente de Colombia apareció sorpresivamente en la Convención de las Mujeres y el Fútbol que organizó la FIFA en el contexto del Mundial femenino de Francia, y confirmó que su país se postula para organizar el siguiente certamen en 2023.

Ramírez, en diálogo exclusivo con Infobae, fue muy dura con los dirigentes de la Federación Colombiana al señalar reiteradamente que las jugadoras de su selección nacional,, ausentes en este Mundial “siempre estuvieron solas porque se cree que el fútbol femenino “no es rentable”.

-Hay una versión que dice que Colombia se postularía para organizar el próximo Mundial femenino de fútbol. ¡Es cierto?
-Primero quiero decir que Colombia está comprometida con dos temas. Uno es la igualdad de género, que es una prioridad para nuestro gobierno. Es la primera vez que tenemos un gabinete ministerial paritario. Es la primera vez que tenemos una vicepresidente mujer en nuestro país y un presidente (Iván Duque) muy joven, y la decisión que tenemos él y yo es que Colombia garantice la igualdad de oportunidades a hombres y mujeres.  Y segundo, tenemos un gobierno muy comprometido con el deporte, con el desarrollo de  la cultura, las artes. Todo lo que es la economía del entretenimiento, y vemos que el fútbol tiene esa capacidad enorme de transformar la sociedad, de dar oportunidades a las mujeres y lograr la movilidad social, y por eso queremos que Colombia tenga un lugar protagónico en el fútbol femenino y queremos postular entonces a Colombia para traer ese Mundial 2023 a nuestro país. Ojalá lo podamos lograr.

- ¿Han tenido algún tipo de conversación oficial? ¡Ya hicieron algún pedido formal?
-No se ha presentado la solicitud formal pero ya lo hemos conversado y también queremos que esta presencia nuestra aquí en París muestre nuestro interés pero también queremos que vean lo que ha sido el desempeño del fútbol femenino por sus propios medios, porque hasta ahora lo han hecho prácticamente solas. Las jugadoras colombianas han logrado posiciones muy destacadas en el anterior Mundial de Canadá, por ejemplo, en Río de Janeiro, en la Copa América, y si tienen el apoyo del Gobierno, como ahora lo tienen, van a lograr posiciones mucho más elevadas.

- Usted dijo algo importante, que todo lo que lograron las jugadoras colombianas hasta aquí fue por ellas mismas, solas…
-Así es, por su propio esfuerzo.

- Y entonces surge la pregunta lógica…¿Y la Federación Colombiana de Fútbol?
-La Federación ha estado pero de alguna manera se ha generado una matriz de opinión de que el fútbol femenino no es tan rentable como el masculino. Yo creo que eso nos muestra la falta de creatividad de quienes están al frente del fútbol masculino, porque tenemos que tener la creatividad de generar más interés en el fútbol femenino y hay que entender que es un arte distinto. Es el arte de la estrategia, de la inteligencia, de la sagacidad. Estoy segura de que las mujeres en ese campo deportivo tienen mucho más arte y hay que ser capaces de generar eso con creatividad y talento. Hay que ser capaces de conseguir los patrocinadores. Imagínense ustedes un país como Colombia, que es una comunidad pujante, en el que la clase media está creciendo, todo lo que puede hacerse a través de patrocinios. Entonces tenemos que romper ese círculo vicioso de pensar que el fútbol femenino no es rentable. Sí es rentable desde el punto de vista económico y social. Y hay algo más.

- ¿Qué más?
- Queremos que nuestras jugadoras que son tan profesionales tengan la posibilidad de tener ingresos iguales a los de los hombres porque la diferencia salarial es totalmente injustificada y eso sucede en el fútbol en todas partes del mundo. En 2015, Messi ganaba 17-18 veces más lo que Marta Da Silva, ganadora por cinco años seguidos del Balón de Oro de la FIFA.

- Hay un problema que ocurre en el fútbol por el reglamento FIFA y es que los Estados no pueden inmiscuirse en asunto de las federaciones nacionales. ¿Cómo harán el día de mañana desde afuera para que la Federación cambie su mentalidad?
-Nosotros somos conscientes de que no podemos obligarlos, y que el fútbol profesional tiene que ser rentable porque es una actividad que se desarrolla para generar ingresos, pero estamos convencidos de que vamos a poder persuadirlos y que tenemos que hacer este trabajo conjuntamente. Gobierno, Federación y patrocinadores. El Estado tiene que ayudar a poner unos fondos en una bolsa para que el fútbol se posicione y tenga capacidad de convocatoria para llenar los estadios. Y por supuesto, las jugadoras tienen que estar.

- El próximo 13 de junio, en San Pablo, se define qué país organizará el grupo final de la Copa América 2020 y en la puja están Argentina y Colombia, que serán cada una sede de los dos grupos de la primera fase. ¿Qué cree que sucederá?
- A mí no me gusta especular, pero en deporte, como en cualquier profesión, que ganen los mejores (risas).

- Colombia no tiene una selección en este Mundial. ¿No es esto un paso atrás?
-Es una pena porque había estado muy bien en el anterior Mundial de Canadá. En estos últimos meses faltó mucho más apoyo al trabajo de nuestras jugadoras pero en el próximo Mundial, con toda seguridad, Colombia va a estar, tenemos mucha confianza.



jueves, 6 de junio de 2019

Sarai Bareman, la neocelandesa CEO del fútbol femenino en la FIFA: “Es el momento para pasar a la acción” (Infobae)



                                                        Desde París



Desde el 14 de noviembre de 2016, la neocelandesa Sarai Bareman (hija de samoana y holandés) es la CEO del fútbol femenino en la FIFA y debe reportar al secretario general adjunto de la entidad, el croata Zvonimir Boban (ex jugador del Milan) y forma parte del Consejo de Administración de la entidad madre del fútbol mundial, en Zurich.

Animada por su padre, fue futbolista desde niña, y luego trabajó en la gestión financiera de la Federación Samoana, llegó a ser secretaria general adjunta de la Confederación de Oceanía,y fue la única mujer que formó parte de la Comisión de Reformas de la FIFA y fue la impulsora de la presencia de un cupo de mujeres en los puestos de responsabilidad, lo que fue votado por unanimidad en el Congreso Extraordinario de 2016.

Bareman dialogó en exclusiva con Infobae al finalizar la Convención de Mujeres y Fútbol, desarrollada en el contexto del Congreso de la FIFA que reeligió a Gianni Infantino como presidente hasta 2023.

-         ¿Qué conclusiones saca de esta convención y de la organización de este Mundial femenino?
-         Que es absolutamente positivo. Estos dos días de convención de mujeres y fútbol fueron excelentes. Esto fue apenas una gotita de lo que veremos en este mes en Francia.

-         ¿Qué es lo que se ve en el futuro, luego de esta convención?
-         Una de las mejores conclusiones que se pueden sacar es que ahora nosotras  una institución atrás, así como gobiernos, empresas, sociedad civil, que nos apoyan. También, que van apareciendo formalidades y convenciones necesarias en un crecimiento, y mejores relaciones entre las organizaciones y sus miembros, con un mismo objetivo: el crecimiento del fútbol femenino.

-         ¿Qué falta, entonces, para que el crecimiento sea definitivo?
-         Estos dos días de convención sobre Mujer y Fútbol hubo brillantes intervenciones que me ayudaron mucho a pensar, pero además me quedo con lo que dijo el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al final: que él es un hombre de acción y que entonces nosotras tenemos que actuar ahora. Que todo es muy lindo pero que tenemos que hacer cosas, y en eso también estamos incluidas las miembros de las distintas asociaciones.

-         Eso es importante, porque entre los dirigentes de la FIFA o de las asociaciones y confederaciones se ven pocas mujeres todavía.
-         Así es. Nosotras necesitamos aportar más mujeres a la organización para que tomen decisiones porque las mujeres suelen tomar buenas decisiones. Lo dijo bien Infantino, que cuando en las reuniones sólo hay hombres, hay peleas, el ambiente se tensa y que cuando traes a una mujer, cambia el clima de la reunión, cambia la atmósfera. Por eso, creo que hay que empoderar a muchas mujeres para que se acerquen a la organización del fútbol.

-         ¿Cuál es el mejor sistema para que las mujeres se acerquen al mundo de las decisiones en el fútbol, no sólo para jugarlo?
-         Creo que necesitamos mujeres en el poder, por un lado, y ensanchar las bases en el juego, por otro. Creo que tanto la FIFA como otras instituciones debemos generar regulaciones para acercar a las mujeres, como por ejemplo, programas de liderazgos, cursos, educación y capacitación.

-         Usted dijo que el objetivo para 2026 es que haya 60 millones de jugadoras en todo el mundo, el doble que ahora. ¿Es posible?
-         Lo es, es un reto, como también, proteger a todas las jugadoras porque ese es nuestro grupo de interés. Sabemos que aún hay países en los que no se quiere que las mujeres se relacionen con el fútbol. Es una lucha que tenemos que dar desde la FIFA.

-         Sabemos que Colombia quiere organizar el próximo Mundial. ¿Es posible?
-         Sí, sabemos que hay muchos países que quieren albergar el Mundial que viene porque cada vez hay mayor interés.

-         Hay un preconcepto machista en el fútbol no sólo en cuanto a cargos, sino también en el juego.
-         Así es, y tenemos que hacer visible, en los próximos meses, que no es así y que las mujeres pueden jugar normalmente. Nosotras vemos ahora que los padres de las chicas que juegan se van dando cuenta de que pueden hacerlo y una de las mejores muestras es este mismo Mundial, en el que se puede ver a jugadoras del más alto nivel.

-         ¿Cuál es su vínculo con Argentina?
-         Es un país que tiene un gran protagonismo en el fútbol masculino y también lo está comenzando a tener en el femenino. Y de hecho, se ha clasificado para este Mundial y lo está disputando. Pero yo tengo un vínculo especial con este país, además, porque visité Buenos Aires como jugadora y enfrentamos a Boca Juniors. Recuerdo la impresión que me dejó la Bombonera, con esas tribunas como acantilados…