lunes, 1 de febrero de 2021

¿Cuál es la clave del éxito de los DT portugueses? (Infobae)


 

Mientras los estadígrafos del fútbol mundial debaten si Cristiano Ronaldo se convirtió ya en el máximo goleador de la historia y la selección portuguesa que conduce Fernando Santos es campeona de la Eurocopa y de la Liga Europea de las Naciones, ahora parece haberle llegado el turno a los directores técnicos: Abel Ferreira, acaba de ganar con Palmeiras la Copa Libertadores de América un año después de que lo hiciera otro compatriota suyo, Jorge Jesús, con el Flamengo. ¿Lo de Portugal es una moda o desde hace tiempo llegó para quedarse en la élite?

Todo indica que los éxitos recientes se basan en una larga trayectoria de muchos de los entrenadores y si hay quienes sostienen que antes de ganar la última Copa Libertadores, Abel Fernando Moreira Ferreira (42 años) no había conseguido ningún título en su carrera, otros citan que se comenzó a conocer más a los directores técnicos lusos cuando a partir de la dura crisis económica que vivió el país entre 2009 y 2013, muchos siguieron los pasos de los ya destacados José Mourinho y André Vilas Boas (considerado como sucesor del actual DT del Tottenham inglés) y se lanzaron a conquistar el mundo, con resonantes resultados, al punto de que el otro finalista del pasado sábado en el Maracaná, el Santos, fue dirigido en la fase de grupos por otro portugués. Jesualdo Ferreira (74), luego reemplazado por el brasileño Cuca.

Mario Borges, sociólogo de la London South Bank University, se dedicó a estudiar los patrones de migración de los entrenadores portugueses de fútbol entre 2009 y 2013 y describe que el destino fue tanto a ligas centrales como periféricas y que una característica en común entre ellos es su constante comunicación en red, algo con lo que coinciden otros analistas.

El prestigioso periodista portugués Marco Martins sostiene como características de los directores técnicos portugueses “estar muy bien formados, les gusta mucho estudiar, se consultan mucho entre ellos, tienen fácil adaptabilidad a los distintos escenarios, tienen buenos conocimientos de psicología, y saben sacar provecho de las malas experiencias o resultados negativos”.

“Hoy soy mucho mejor entrenador pero soy peor tío, peor hermano, peor padre, peor marido, porque dejé a mi familia en Portugal”. Sostuvo Abel Ferreira en la conferencia de prensa del Maracaná, a pocos minutos de ganar la Copa Libertadores, en la que describió al plantel del Palmeiras, el cuerpo médico, los psicólogos y hasta el personal de la cocina como “mi familia, porque yo vivía allí”. “Todos somos uno”, gusta decir, y recuerda que antes de llegar a Brasil estudió cómo es la sociedad en la que iba a vivir

Ferreira, admirador de Josep Guardiola y Mauricio Pochettino aunque sostiene que le gusta sentir “el perfume del sudor” cuando se gana sin inspiración y con aplicación llegó apenas en noviembre para reemplazar al veterano Vanderley Luxemburgo -que dejó al equipo campeón paulista y ganador invicto de la fase de grupos de la Copa Libertadores, aunque con tirante relación con la “torcida” que le reclamaba juego más vistoso- .

Ferreira cargaba con una corta experiencia en el Sporting Braga de su país y el PAOK de Grecia, deberá jugar ahora en Qatar por el Mundial de Clubes y se considera que buena parte de su éxito se basa en la gestión del vestuario (no es casualidad que en plena conferencia de prensa en el Maracaná, un grupo de jugadores haya irrumpido en la sala para festejar con él arrojándole agua helada) y en potenciar a jóvenes promesas como Gabriel Verón, Gabriel Menino, Patrick De Paula o Danilo, y saberlos mixturar con veteranos como el arquero Weverton, el paraguayo Gustavo Gómez o Luiz Adriano.

A Ferreira, que sostiene que “no hay buenos entrenadores sin buenos jugadores” y que “nadie gana solo en el fútbol” no le gusta que lo comparen con su compatriota y antecesor en el título de Copa Libertadores con el Flamengo, Jorge Jesús (66 años), aunque éste haya abierto las puertas de par en par de Sudamérica a otros DT portugueses. “No vivo del trabajo de los demás. Mi preocupación es mirar hacia adentro, corregir mis errores” y no le costó reconocer lo que sufrió para eliminar a River en semifinales (Jesús le dio vuelta al mismo equipo la final de Lima de 2019 en los últimos minutos) y le dedicó el título a Marcelo Gallardo, que “es mejor que yo”.

A diferencia de Ferreira, Jesús fue campeón continental en 2019 con un plantel de gran prestigio, con jugadores consagrados y mucho dinero para contrataciones, e impuso un estilo ultra ofensivo con el que arrolló a sus rivales en Brasil y en el exterior, ganando cinco títulos con el Flamengo en sólo trece meses: Copa Libertadores, Brasileirao, Recopa Sudamericana, Supercopa de Brasil y Campeonato Carioca, antes de regresar a su país -donde es muy reconocido y algunos lo definen como “genio táctico” tras ganar varias ligas y copas locales y hasta disputó dos finales de Europa League- para dirigir otra vez mal Benfica.

Antes de los dos éxitos de los DT portugueses, sólo una vez un entrenador que no fuera sudamericano obtuvo una Copa Libertadores, el croata Mirko Jozik en 1991 con Colo Colo (además, el único título de un equipo chileno en la historia del certamen), y eso provocó más seguridad y confianza en sus contrataciones. Ricardo Sá Pinto (48) llegó al Vasco da Gama, mientras que Jesualdo Ferreira, al Santos, pero los dos duraron apenas 15 partidos.

Si Jesualdo Ferreira, de quien Abel Ferreira se considera discípulo, no tuvo suerte en el Santos (pese a que su reemplazante Cuca fue finalista de la Copa Libertadores en la misma temporada), es llamado “El Profesor”, siendo el más veterano de todos tras haber pasado por mil batallas en los tres clubes grandes de su país, el Zamalek egipcio, Al Sadd catarí o el Málaga, Fernando Santos, el director técnico de la exitosa selección nacional, es para todos “El Ingeniero”, y ya había estado a cargo del conjunto nacional griego tras el suceso del alemán Otto Rehhagel en la Eurocopa de 2004, justamente en Portugal y ante los locales, y también ganó antes una liga y dos copas con el Porto y con un buen paso por el AEK Atenas. Considerado un entrenador muy inteligente, llegó a estar sentado en el banco de los tres grandes de su país y consiguió armar un equipo alrededor de Cristiano Ronaldo, aprovechando la aparición de grandes estrellas y la posibilidad de que muchas de ellas se muestren en las principales competiciones de Europa.

Muchos creen asimismo que todo el movimiento comenzó con dos entrenadores que marcaron el camino. Por un lado, el perfil extrovertido de José Mourinho (57), que saltó a la fama cuando ganó la Champions League con el Porto en 2004 (a los pocos días ya viajaba en el helicóptero del magnate ruso Román Abramovich, quien lo convenció para dirigir al Chelsea), y que queda bien retratado en sus días más polémicos en el Real Madrid, retratado por el periodista Diego Torres en su libro “Prepárense para perder”, y ganador de otra Copa de Europa con el Inter de Milán, en una durísima semifinal contra su “enemigo” Guardiola. Y por otro, Carlos Queiroz (67), primero campeón mundial sub-20  y de Europa sub-17 con Portugal, ayudante de campo de Alex Ferguson en los tiempos de gloria del Manchester United, para luego reemplazar a Vicente Del Bosque en el Real Madrid, aunque sin éxito, y luego, a cargo de los representativos nacionales de Sudáfrica en el Mundial 2002 y de Irán en el de 2014.

Queiroz coincidió en la actual clasificación mundialista, dirigiendo a Colombia (aunque ya fue separado del cargo) con otro compatriota suyo, José Peseiro (60), a cargo de la selección venezolana, aunque muy cuestionado por la prensa y los aficionados, y un verdadero trotamundos tras haber pasado por equipos como Al Hilal. Panatinaikos, Rapid Bucarest, Al Wahda o Al Ahly y el equipo nacional de Arabia Saudita. Y Sporting y Porto (en donde reemplazó a Julen Lopetegui, actual DT del Sevilla) en su país con el Sporting Braga pudo ganar la Copa de la Liga portuguesa en 2012/13.

Si Mourinho tomó un perfil alto especialmente desde que fue representado por el poderoso Jorge Mendes, acaso el agente más importante del mundo, otro DT portugués de la misma escudería es Nuno Espíritu Santo (47), nacido en realidad en Santo Tomé y Príncipe, y actual entrenador del Wolverhampton de la Premier League (que reclutó a varias estrellas de la selección lusa) y antes en el Valencia.

Nuno es considerado, al igual que Abel Ferreira, DT de Palmeiras, como discípulo de Jesualdo Ferreira, tanto en el Málaga como en el Panatinaikos, hasta que se independizó y se fue al modesto equipo portugués Río Ave, para recalar (gracias a los oficios de su agente Mendes) en el Valencia y luego en el Porto.

Considerado discípulo de Mourinho, otro DT de prestigio que fue noticia en estas horas es André Vilas Boas (43) que ya dirigió al Tottenham en la Premier League y que acaba de salir del Olympique de Marsella al enterarse del fichaje de Oliver Ntcham, procedente del Celtic de Glasgow sin su consentimiento. “No quiero dinero, sólo quiero irme”, manifestó el director técnico, que llegó a participar del rally París-Dakar en 2018 y que llegó al club francés en el que juega Darío Benedetto de la mano del director deportivo vasco Andoni Zubizarreta, antes en el Barcelona.

Vilas Boas saltó a la fama cuando se quedó con el triplete dirigiendo al Porto y siguiendo los pasos de su mentor, Mourinho, recaló en el Chelsea, pero fracasó y si bien mejoró su performance en el Tottenham, no le alcanzó para ganar títulos y se fue al Zenit de San Petersburgo, donde ganó la Liga y la Copa rusas.

Como tantos otros entrenadores portugueses que salieron al mundo en tiempos de crisis, Vilas Boas dirigió en china antes de llegar a Francia. A Oriente también fueron a trabajar Paulo Bento (51) -luego de ser reemplazado en la selección portuguesa por Fernando Santos-, actual entrenador de la selección de Corea del Sur, Paulo Sousa (50),  en el Girondins de Burdeos y ex Fiorentina, Basilea, Swansea, QPR y Leicester aunque también ganó la liga israelí con el Maccabi Tel Aviv; y Víctor Pereira (52), del riñón del cuerpo técnico de Vilas Boas en los tiempos del triplete del Porto y que aprovechó su momento cuando su superior se fue al Chelsea, aunque como tantos de sus compatriotas, viajó para dirigir al Al Ahly, al Olimpiakos (donde ganó el doblete griego) y al Fenerbahce turco.

“Los entrenadores portugueses sabemos cómo unir, eso es algo muy latino”, sostiene otro de los DT portugueses destacados, Carlos Carvalhal (55), al que suelen llamarlo como “doctor” y que pasó a ser un nombre recurrente cuando un equipo se encuentra en una situación delicada y necesita salir del pozo.

Tras una larga experiencia en Portugal (fue campeón de la Copa local con el modesto Vitoria Setúbal en 2007 y dirigió al Sporting), pasó por el fútbol griego y turco antes de llegar a la Premier League, donde pudo dirigir al Sheffield Wednesday y el Swansea City. “Los mejores equipos son los más inteligentes”, afirma. “Los portugueses somos personas muy preparadas y tenemos, como los españoles, un nivel muy alto de metodología, y creo que una virtud es que nos gusta unirnos. Reunirnos fuera del trabajo, y eso termina potenciando las conexiones”. Actualmente dirige al Braga de su país.

Paulo Fonseca (47) es otro de los entrenadores portugueses reconocidos, especialmente desde que pegó el salto al fútbol italiano para dirigir a la Roma, aunque ahora se encuentra en la cuerda floja. Nacido en Mozambique, es el heredero del Porto que dejaron Mourinho, Vilas Boas y luego Víctor Pereira, aunque quedó tercero en la Liga. Volvió entonces a su primer club, el Paꞔos Ferreira y recaló en el Braga, donde consiguió, por fin, un título, el de la Copa de Portugal al derrotar en la final al Porto de Peseiro, el actual DT de la selección venezolana. Eso le valió ser contratado por el Shakhtar Donetsk ucraniano, en el que reemplazó a Mircea Lucescu, quien estuvo una década al frente del equipo.

Otro de los destacados es Rubén Amorim (36), quien pasó en muy poco tiempo de ser un aspirante en el modesto Casa Pía, de la Segunda División, a entrenar al Braga y recalar en el Sporting de Lisboa, donde dirige actualmente y que tuvo que pagar 10 millones de euros por su pase en marzo pasado, siendo el tercer pase de DT más caro del mundo (el primero fue el de su compatriota Vilas Boas del porto al Chelsea en 2011, con 15 millones). En el Braga, deslumbró al ganar la Copa de la Liga y llegó hasta los octavos de final de la Europa League, cuando fue eliminado por el Glasgow Rangers escocés.

Leonardo Jardim (46), nacido en Venezuela, pero criado en la isla de Madeira (de donde también es oriundo Cristiano Ronaldo) es otro DT reconocido especialmente luego de haber dirigido al Mónaco, en el que fue despedido dos veces en un mismo año pero al que llevó a ganar la Liga Francesa y a la semifinal de la Champions League en tiempos mejores cuando contaba con un muy joven Kyllian Mbappé y un temible goleador como el colombiano Radamel Falcao. En octubre de 2018, con el equipo en baja (tras haberse ido la mayoría de las primeras estrellas contratadas por el magnate ruso Dmitry Rybolovlev), fue reemplazado por Thierry Henry, pero un trimestre después, ya el equipo ocupaba la decimooctava posición y le pidieron que regresara, aunque duró otros siete meses más.

Su carrera de entrenador se inició siendo muy joven, a los 27 años, pero comenzó a destacarse en 2009 cuando ascendió con el Beira-Mar. Fue contratado entonces por el Braga, donde en 2011 peleó hasta el final por el título de Liga y terminó en la tercera posición, la segunda mejor performance de su historia pero tuvo muchos problemas con el presidente del club, Antonio Salvador, especialmente en temas de políticas deportivas por lo que al terminar su contrato se marchó al Olimpiakos, reemplazando al español Ernesto Valverde y nuevamente fue cesanteado cuando el equipo era puntero y con diez puntos de ventaja e invicto (de hecho, terminó la temporada ganando el doblete) y fue reemplazado por otro español, Miguel González, “Michel”, por o que regresó al Sporting de Lisboa en 2013/14, alcanzando un subcampeonato con un plantel modesto. Con el Mónaco ganó la liga francesa 2016/17 y en esa misma temporada llegó a semifinales de la Champions League, donde fue eliminado por la Juventus. En 2017/18 fue subcampeón de la Liga Francesa.

Sergio Conceiꞔao (46) dirige actualmente al Porto y lleva una corta carrera desde 2012, aunque pasó por el banco del Nantes francés y en un corto tiempo ya obtuvo dos ligas, dos Supercopas y una Copa de la Liga portuguesa desde que se hizo cargo del equipo en 2017, mientras que Pedro “Caixinha” (50) dirige ahora al Al Shabab de Arabia Saudita y es considerado otro trotamundos luego de haber dirigido al Santos Laguna (México). Al Gharafa (Qatar), Rangers (Escocia) y al Cruz Azul (México). Con los dos equipos aztecas consiguió títulos al punto de que en 2015 fue elegido como mejor DT de la Primera División.

De la misma generación es Rui Vitória (50), quien tomó el Benfica cuando se fue Jorge Jesús, tras haber dirigido antes a los modestos Paꞔos Ferreira y Vitoria Guimaraes, con el que perdió una final justamente ante el Benfica. Una vez instalado en uno de los grandes de Portugal ganó la Liga y la Copa, lanzó a futbolistas como Renato Sánches o el sueco Victor Lindelöf (hoy en el Manchester United) y llegó a complicar nada menos que al Bayern Munich en la Champions League.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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