lunes, 19 de agosto de 2019

En la Copa Libertadores, los candidatos se repiten (Interia)







Por estos tiempos, suele decirse que el fútbol se va emparejando cada vez más en todo el mundo. Sin embargo, no parece ser lo que ocurre en la Copa Libertadores de América, la Champions League sudamericana, en la que puede llegar a ocurrir, de acuerdo con lo que suceda en los partidos de cuartos de final que se disputarán entre fines de agosto y principios de septiembre, algo inédito: que los cuatro semifinalistas sean exactamente los mismos que en la edición de 2018.

En efecto, el año pasado llegaron a la final los dos clubes argentinos, River Plate (que se consagró campeón) y Boca Juniors, al haber eliminado en semifinales, respectivamente, a Gremio de Porto Alegre y Palmeiras, ambos de Brasil.

En esta oportunidad, las semifinales podrían tener cruces distintos, aunque con casi todos los mismos protagonistas, porque de la forma en que provienen las llaves, Gremio enfrentará a Palmeiras en los cuartos de final, mientras que Boca y River podrían reeditar aquella escandalosa final de 2018 pero en este caso, en semifinales.

Claro que para que tres de los cuatro semifinalistas sean los mismos que en 2018, cada uno de ellos deberá pasar los cuartos de final y no todos tienen la misma calidad de obstáculos. Gremio, no sólo semifinalista de 2018 sino campeón en 2017, siempre dirigido por el ex delantero de los ochenta, Renato Portaluppi, deberá enfrentar al Palmeiras de Luiz Felipe Scolari, siempre muy potente y con la base de la Copa Libertadores pasada.

Tres veces campeón de la Copa Libertadores y una vez de la Copa Intercontinental, Gremio pudo mantener la base del equipo que ganó el título en 2017 y sólo perdió al gran portero Marcelo Grohe, aunque mantiene acaso una de las mejores defensas del mundo, con la zaga central compuesta por Pedro Geromel y el argentino Walter Kanemann, un gran creativo como Luan, un atacante con experiencia como Diego Tardelli y un extremo como Everton, una de las grandes revelaciones de la reciente Copa América. Gremio no tuvo mayores problemas para eliminar en octavos de final a los paraguayos de Libertad por un global de 5-0 entre los dos partidos.

El poderoso Palmeiras, además con el experimentado Scolari en el banquillo, cuenta con jugadores de gran trayectoria como el portero Fernando Prass, el internacional paraguayo Gustavo Gómez y el múltiple campeón Edu Dracenas como defensas centrales, el recio Felipe Melo, junto a Bruno Henrique y a Lucas Lima en el medio, y Dudú, Deyverson y el colombiano Miguel Borja en el ataque.

Palmeiras, que ya ganó una Copa Libertadores en 1999, eliminó también sin demasiados problemas al argentino Godoy Cruz tras empatar 2-2 en la ida como visitante (tuvo que remontar un 0-2 inicial) para rematar en la vuelta con un contundente 4-0 en Brasil. Los verdes de San Pablo, en donde jugaron Rivaldo o Roberto Carlos, deberán enfrentarse con el Flamengo de Río de Janeiro, que realizó una gran inversión en fichajes tratando de regresar a tiempos de gloria ya demasiado pasados.

Inter, rival histórico de Gremio en Porto Alegre en la zona “gaucha” del sur de Brasil, de costumbres parecidas a la Argentina y al Uruguay, deberá enfrentarse en los cuartos de final al Flamengom y también cuenta con grandes jugadores, como el experimentado y veterano creativo argentino Andrés D’Alessandro, símbolo del club, en el que llegó a jugar hasta en la Segunda División, así como su compatriota y defensa central Víctor Cuesta, mientras que en el ataque comparten la línea el destacado centrodelantero peruano Paolo Guerrero y el uruguayo Nicolás “Diente” López, con un prometedor futuro.

Inter tampoco se queda atrás en títulos porque ya ganó dos Copas Libertadores y en ambos casos, bastante recientes, en 2006 y 2010 y en el primero de los casos, venció en la final del Mundial de Clubes al Barcelona de Frank Rikjaard. Su pase a los cuartos de final fue tan claro como el de su adversario de ciudad porque eliminó a Nacional de Montevideo por un global de 3-0, imponiéndose en ambos partidos.

De hecho, Flamengo, de Río de Janeiro, sólo ganó una Copa Libertadores en 1981, en tiempos de Zico y Junior, y cuenta ahora con una plantilla con muchos jugadores de experiencia europea como el ex portero del Valencia Diego Alves,  Rafinha, ex Bayern Munich en un lateral, y Filipe Luis, ex del Atlético Madrid, en el otro, el colombiano Gustavo Cuéllar y el uruguayo Giorgian De Arrascaeta en el medio, junto con el ex Atlético Madrid Diego, en la creación, con Gabriel Barbosa y el colombiano Fernando Uribe en el ataque, y con la chance de que a último momento pueda llegar el italiano Mario Ballotelli, quien rescindió contrato con el Olympique de Marsella.

Para Río de Janeiro es todo un desafío porque ningún equipo de esta ciudad ha podido ganar una Copa continental desde que Vasco Da Gama lo consiguiera en 1998, hace 21 años. Flamengo no obtuvo tan fácil su clasificación porque tras caer 2-0 en Ecuador ante el Emelec, venció en la revancha por el mismo marcador y tuvo que definir en los penaltis.

En el caso de que Gremio e Inter pasaran sus llaves de cuartos de final, y Boca y River las suyas, la Copa Libertadores podría tener dos enfrentamientos históricos de semifinales: Boca-River (ambos de Buenos Aires) y Gremio-Inter (los dos de Porto Alegre). Lo que sí ya es seguro es que en la final que por primera vez se jugará a partido único en Santiago de Chile, ya habrá un equipo brasileño, a la espera de su rival que podría ser sólo argentino, paraguayo o ecuatoriano.

Del otro lado de la llave aparece River, el actual campeón, que apenas si contrató al defensor internacional chileno Paulo Díaz, desde Emiratos Árabes, pero que pudo mantener gran parte de la plantilla que ganó la Copa en 2018, aunque perdió a sus dos creativos, Gonzalo Martínez, transferido a la MSL de los Estados Unidos, y tiene lesionado al colombiano Juanfer Quintero.

River, un equipo con gran solidez y fuerte mentalidad ganadora (ha ganado también la Copa de 2015 con el mismo entrenador que se mantiene desde hace cinco temporadas, Marcelo Gallardo), pasó los octavos por penaltis ante Cruzeiro, tras empatar ambos partidos 0-0 aunque en el balance fue superior a su rival.

River deberá enfrentarse a los paraguayos de Cerro Porteño, que nunca ganaron una Copa Libertadores y que están dispuestos a ser protagonistas, dirigidos por el experimentado entrenador argentino Miguel Russo, y tras sorprender al también San Lorenzo de Almagro dando vuelta el partido (2-1) luego de haber empatado 0-0 en la ida en Buenos Aires.

Cerro Porteño contrató muchos jugadores de experiencia para afrontar las fases finales de la Copa Libertadores como el portero Juan Pablo Carrizo, ex Inter de Milán, quien regresará al Monumental de River ocho años después de haber protagonizado en el club argentino el único descenso a Segunda de su historia, con todo el morbo que esto significa. En la defensa, cuenta con los experimentados Marcos Cáceres y Salustiano Candia, el venezolano/español Fernando Amorebieta (ex Athletic de Bilbao), y los atacantes argentinos Federico Carrizo (ex Boca), Joaquín Larrivey (ex Serie A italiana) y el ex Bundesliga Nelson Haedo Valdez.

Completando los cuartos de final, Boca aparece como uno de los equipos más poderosos, con jugadores como el portero Esteban Andrada, el lateral colombiano Frank Fabra, el italiano Daniele De Rossi, los ex internacionales Carlos Tévez y Mauro Zárate y el volante ex Porto Eduardo Salvio, para enfrentar a la Liga Deportiva de Ecuador.

Boca, el segundo club con más títulos sudamericanos (seis) pudo solventar su serie de octavos de final ante los brasileños del Atlético Paranaense con un global de 3-0, ganando ambos partidos, mientras que en la Liga, que se hace fuerte en la altura de la ciudad de Quito y que fue campeona en 2008, se anuncia el regreso del lateral Antonio Valencia, tras su extenso y exitoso paso por el Manchester United, y con la particularidad de que su entrenador, el uruguayo Pablo Repetto, ya eliminó a Boca en cuartos de final de la Copa de 2016, dirigiendo a otro equipo ecuatoriano, Independiente del Valle, y en cuartos de final de esa misma temporada, había eliminado a River. Ahora tendrá que volver a enfrentar a Boca y acaso, si pasa, a River.

 ¿Podrá repetir la hazaña?


viernes, 16 de agosto de 2019

Atlético Madrid, la sensación del verano, y el Barcelona de Messi, de De Jong y Griezmann, máximos candidatos a ganar la Liga Española (Interia)




El Atlético Madrid, sensación del receso veraniego y con un importante cambio de jugadores respecto de la temporada pasada, y el Barcelona, que además de contar con el mejor jugador del mundo, Lionel Messi, ahora tendrá en su plantilla a estrellas como el francés Antoine Griezmann y al holandés Frankie De Jong, además de ser el vigente campeón, son los dos máximos aspirantes a ganar la nueva Liga Española, que se inicia este fin de semana y que finalizará en mayo de 2020.

Los clubes españoles se han gastado una cifra récord en fichajes, unos 1300 millones de euros, apenas superados por los ingleses de la Premier League (poco más de 1400 millones) en una muestra más de que la crisis económica española va quedando atrás y que las cuentas de muchas entidades deportivas han ido mejorando, entre los controles que establece ahora el sistema del Fair Play Financiero de la UEFA y una mayor presión de la propia Liga de Fútbol Profesional (LFP).

De todos modos, y de manera irregular porque no debería permitirse, es posible que los clubes españoles continúen haciendo fichajes (y vendiendo jugadores) hasta el próximo 2 de septiembre, por lo que lo harían con la Liga ya comenzada. En este caso, las puertas están abiertas para la posible llegada del brasileño Neymar al Real Madrid o al Barcelona, en lo que sería una notable mejora en la calidad del torneo. Distinto es el caso del francés Paul Pogba, del Manchester United, por el que puja el Real Madrid, pero los ingleses no parecen estar por la labor de dejarlo ir.

Esta vez fue el Atlético Madrid el que, de momento, más dinero gastó en la contratación de un jugador, el joven portugués del Benfica Joao Félix, y por lo que se pudo ver, parece haber acertado con creces. Los rojiblancos de la capital española pagaron 127.200.000 euros pero las apariciones del volante creativo luso mostraron destellos de enorme calidad y con las posibilidades futuras de marcar una época.

Cuando acabó la Liga pasada, a mediados de 2019, todo indicaba que se trataba del final de un ciclo para el Atlético. Su venerado entrenador, el argentino Diego Simeone, lleva ocho años en su cargo y esta vez se le había ido toda la defensa (Juanfran, Diego Godín, Lucas Hernández y Felipe Luis), uno de sus volantes más prometedores, Rodri, al Manchdester City de Josep Guardiola, y nada menos que un campeón del mundo, Griezmann, quien ya había estado a punto en la temporada anterior y al final decidió quedarse un año más, pero ahora prefirió emigrar al Barcelona.

Sin embargo, Simeone reconstruyó el equipo con jugadores como Felipe Monteiro (Porto), el volante Marcos Llorente (Real Madrid), el lateral izquierdo brasileño Renán Lodi (Atlético Paranaense), el volante mexicano Héctor Herrera (Porto), Iván Sapojnic (Benfica), el lateral derecho Kieran Trippier (Tottenham) y el central Mario Hermoso (Español), además de la gran figura, el citado Joao Félix. Y el resultado no pudo ser mejor. El equipo no sólo aumentó su rendimiento, sino que aparece ahora más suelto, menos estructurado, con más sentido del juego y una mayor definición.  La prueba estuvo en el tremendo 7-3 que le propinó al Real Madrid en un amistoso en los Estados Unidos.

Precisamente, el Real Madrid fue el club que más dinero gastó en el total de los fichajes en España, unos 305,5 millones de euros (el Atlético, 267, el Barcelona, 255, el Sevilla, 149 y todos los demás equipos, menos de cien millones, siendo el Betis el quinto con 88.750.000, lo que muestra a las claras que la Liga Española sigue siendo un torneo desigual entre tres equipos que aspiran a salir campeones (los dos grandes de la capital y el Barcelona), una clase “media alta” que aspira a los puestos europeos (Valencia, Sevilla, Betis, a veces el Athletic o el Español, con el agregado de alguna sorpresa), y el resto aspira a mantener la categoría.

Esta vez, pese al gasto en jugadores, el Real Madrid no da muestras de haber mejorado. Ni siquiera el regreso del entrenador francés Zinedine Zidane, en el final de la temporada pasada, logró cambiar una mala dinámica de un equipo cansado, en un ciclo agotado, y que no encontró el recambio justo para la traumática salida de su gran estrella de los últimos cincuenta años, el portugués Cristiano Ronaldo. Nunca más recuperó aquel poder de gol, y el maltrato a otro gran delantero como lo es el galés Gareth Bale, al que le busca permanente salida, al igual que al creativo colombiano James Rodríguez (de probadísima calidad), son una prueba del desconcierto.

Zidane pidió grandes fichajes, pero el único “galáctico” que llegó fue el belga Eden Hazard (100 millones), del Chelsea, y junto con él, el goleador del Eintracht Francfurt Luka Jovic (60 millones), el joven delantero Rodrygo (Santos de Brasil), el central Eder Militao (Porto) y el lateral Ferland Mendy (Olympique de Lyon). También trajo a un talentoso joven japonés de brillante futuro, Takefusa Kubo, que pasó por La Masía, donde se preparan los juveniles del Barcelona, pero la Casa Blanca quiere cederlo una temporada al Valladolid, para que se foguee, o dejarlo, de momento, en su segundo equipo, el Castilla, que milita en Segunda B (Tercera División).

Zidane pretende a toda costa a su compatriota Paul Pogba, del Manchester United, que no está dispuesto a dejarlo ir, y el presidente del club, Florentino Pérez, no ve con malos ojos si el PSG le ofrece a Neymar a bajo coste o cedido por una temporada, si bien no es, claramente, un objetivo de los blancos y en cambio sí lo es del Barcelona. Pero el brasileño (hoy más una “celebrity” que una estrella del fútbol) operaría como revulsivo en un ataque que amaga y no concreta, y que sufrió, además, por la grave lesión de Marco Asensio, que lo alejará varios meses de las canchas. Otroi que podría llegar es el volante Donny Van de Beek, del Ajax, importante para motorizar un mediocampo lento, con poca motivación y jugadores muy gastados, como Luka Modric y Toni Kroos, de enorme calidad técnica.

El Barcelona, que es el tercer equipo en gastos de fichajes, con 255 millones de euros, ha esperado a que llegara julio para anunciar la contratación de Griezmann por el “chollo” de 120 millones cuando antes de ese mes debía pagar 200, por una cláusula que tenía el jugador con su ex club, el Atlético. Y los azulgranas también invirtieron, muy bien, otros 75 millones en uno de los mejores jugadores del mundo de la pasada temporada, el holandés del Ajax Frenkie De Jong, aunque siguen tratando de ubicar al brasileño Philippe Coutinho, ya sea en el Bayern Munich o como parte de pago del ansiado Neymar, quien de regresar desde el PSG tras su traumática ida de hace dos años, generaría un enorme revuelo.

Tanto el Real Madrid, como el Barcelona y el Atlético Madrid deberán afrontar también la Champions League y, en menor medida, la Copa del Rey. A ellos se les sumará este año un Valencia con muchos problemas institucionales y económicos y que todavía no tiene certeza de que podrá seguir contando con su goleador Rodrigo (también de la selección española).

De todos modos, el Valencia se las arregló para renovar su plantilla, al traer al segundo portero del Barcelona, Jasper Cillessen (de gran nivel), al delantero uruguayo del Celta, Maxi Gómez, al central Mangalá (Manchester City) y a Jaume Costa (Villarreal) aunque también se le fueron el goleador italiano Simone Zaza, el portero Neto, el central colombiano Jeison Murillo y el delantero Santi Mina.

De todos modos, el Valencia no se encuentra ni entre los primeros cinco equipos entre los que más han gastado. El Sevilla (149 millones) y el Betis (88.750.000), ambos de Andalucía, han hecho mucho más inversiones en fichajes, aunque también lo pudieron hacer porque se encuentran en las mismas posiciones entre los que más recaudaron (Atlético Madrid, 311 millones, Barcelona,146.400.000, Real Madrid, 115, Sevilla, 101,700.000 y Betis, 69.500.000), y hay clubes que no recaudaron nada, como Osasuna, Mallorca y Alavés, mientras que el Athletic de Bilbao no gastó ni recibió nada).

Tanto Sevilla (Julen Lopetegui) como Betis (Rubí) estrenan entrenadores.  La diferencia es que el Sevilla deberá jugar la Europa League, al igual que el Getafe, que hizo historia la temporada pasada con José Bordalás como entrenador, mientras que el Espanyol (que también estrena entrenador con David Gallego, quien a su vez reemplaza a Rubí) se encuentra a un paso, aunque debe atravesar la clasificación antes de llegar a la fase de grupos.

Esta nueva Liga Española seguirá con veinte equipos participantes, con los cuatro ascensos desde Segunda de Osasuna, Grabada, Málaga y Mallorca (descendieron a Segunda Girona, Huesca, Rayo Vallecano y el Deportivo La Coruña),  y el reparto geográfico parece bastante equitativo: 4 de Madrid (Real Madrid, Atlético Madrid, Getafe y Leganés), 4 de País Vasco (Athletic de Bilbao, Real Sociedad, Eibar y Alavés), 3 de Andalucía (Sevilla, Betis y Granada), 3 de la Comunidad Valenciana (Valencia, Villarreal y Levante), 2 de Cataluña (Barcelona y Espanyol), 1 de Castilla y León (Valladolid), 1 de Galicioa (Celta), 1 de Islas Baleares (Mallorca) y 1 de Navarra (Osasuna).

Nuevamente con el VAR y con la disputa cada vez mayor entre la Real Federación Española (RFEF) y la Liga de Fútbol Profesional (LFP) por cada uno de los estamentos de poder (la última fue sobre si se debe o no jugar los lunes, y tuvieron que llegar a la Justicia, que determinó que sólo puede jugarse viernes, sábado y domingo), la Liga Española sigue siendo una de las más atractivas del mundo, aunque también siga habiendo enormes desigualdades entre sus equipos.


miércoles, 14 de agosto de 2019

¿Puede postergarse el inicio de la Liga por un Lock Out de los clubes? (Interia)





La Liga Española de fútbol vive días turbulentos y no es casualidad. A apenas días de comenzar la temporada 2019/20, los clubes, nucleados en la Liga, analizan la posibilidad (remota, de momento) de organizar un Lock Out para postergar el inicio de los dos torneos (Primera y Segunda) a partir de la disputa de su entidad con la Federación Española (RFEF) sobre si se debe jugar o no los lunes y los viernes, además de sábados y domingos.

Hace apenas días que el juez Andrés Sánchez Magro determinó que sí se jueguen partidos los viernes pero que no deberá jugarse los lunes, lo que para el presidente de la RFEF, el ex jugador y presidente del sindicato de futbolistas españoles (AFE), Luis Rubiales, se trato de “un día histórico porque se ha cumplido con la posición de la Federación y mi compromiso con las aficiones de desterrar los lunes de nuestro fútbol”.

Esta batalla por los días de juego de los partidos de los torneos españoles de primera y Segunda entre la RFEF y la Liga (LFP) hay que enmarcarla en un duro enfrentamiento político que vienen sosteniendo desde la asunción de Rubiales como presidente de la RFEF días antes del Mundial de Rusia 2018, luego de que ya en la campaña electoral, el titular de la LFP, Javier Tebas Medrano, dijera que no veía al finalmente ganador como “un dirigente capaz” aunque luego, por una cuestión de gobernabilidad, tuvo que modificar su discurso.

Uno de los primeros enfrentamientos ocurrió a partir del partido Girona-Barcelona por la pasada Liga Española, cuando Tebas intentó que se jugara en Miami, Estados Unidos, y Rubiales se opuso, argumentando que había ya un compromiso con los abonados a las entradas para los partidos del Girona como local y que llevar el partido a Miami significaría un fraude hacia ellos, “a no ser que el Girona o la LFP se hicieran cargo de pasajes y estadías para todos”.

El argumento actual, sobre la batalla por los días de partidos de los nuevos torneos españoles para la temporada 2019/20, es que, según Tebas Medrano, es la LFP la que decide el calendario y que un quite de días (la RFEF no quería que se jugara ni viernes ni lunes aunque para el viernes estaba dispuesta a conversar) significaría una pérdida de 300 millones de euros por enojar y cambiar las reglas de juego a los teleoperadores de TV cable y la pérdida de credibilidad del fútbol español en el mundo.

Por el contrario, Rubiales insiste en que el calendario es resorte de la RFEF y no de la LFP y que los lunes son un día pernicioso para los espectadores de fútbol y por eso festejó el fallo judicial.

Pero el fallo no logró apaciguar los ánimos, especialmente de 38 de los 42 clubes que componen la LFP (20 de Primera y 22 de Segunda), que se reunieron y que analizaron la posibilidad de un Lock Out, es decir, no comenzar la Liga al quitar el apoyo organizativo, si se mantiene el respeto al fallo judicial, una especie de desacato a la legalidad vigente.

Apenas cuatro clubes, el Real Madrid, el Barcelona, el Athletic de Bilbao y el Espanyol se mostraron, en esa reunión, dispuestos a tender puentes con la RFEF, pero la mayoría cree que no hay nada que dialogar pese a que Rubiales quiere establecer algún tipo de contacto con los clubes pero saltando a la LFP como interlocutora.
“Nosotros funcionamos nucleados en la LFP y entonces ella nos representa”, dijeron varios dirigentes tras la reunión. De todos modos, los clubes deben, forzosamente, relacionarse con la RFEF por sí mismos y sin la LFP para determinar todo lo referente a la Copa del Rey, que organiza la RFEF y no la LFP.

Rubiales no sólo está enfrentado a Tebas sino también a Javier Lozano, presidente de la Liga nacional de Fútbol Sala (LNFS) e incluso, ambos viven una tensión parecida a la del fútbol porque el presidente de la RFEF convocó a los clubes, sin pasar por la LNFS para proponerles otro modelo de gestión y cedieran los derechos audiovisuales de la competición, aunque los clubes respondieron respaldar a Lozano, pero la RFEF reivindicó su derecho a reunirse con los clubes “sin necesidad de pasar por intermediarios”.

Almagro, una piedra en el zapato en la historia de Boca (Infobae)




Pese a una escasa participación en los torneos de Primera División, Almagro fue siempre una piedra en el zapato de Boca a lo largo de la historia, y si los xeneizes le llevan un partido entre los diez que jugaron oficialmente, los Tricolores le ganaban uno que se terminó suspendiendo y ayer, si bien empataron, los de José Ingenieros lograron la clasificación a la fase siguiente en la Copa Argentina.

Incluyendo los dos partidos amistosos, de 1950 y 1999, Boca sigue manteniendo una ventaja de un partido (ganó 5 empataron 2 y perdió 4), pero la paridad es una de las constantes de los enfrentamientos que comenzaron en 1927 y que cuentan con interesantes particularidades, como los debut de José Manuel Moreno y Daniele De Rossi en Boca, o la participación de otro campeón mundial con Italia, Raimundo Orsi, en Almagro.

Se enfrentaron por primera vez durante la etapa amateur, en el torneo de 1927, y Boca ganó 1-0 en el estadio anterior a la Bombonera. Fue el 20 de marzo y el gol lo anotó Eulogio Echeverría. Un año más tarde, el 9 de diciembre de 1928, y en el mismo estadio, Almagro daba la sorpresa y se imponía 2-1 con goles de Picabea y Bianchi, aunque lo ganaba el local con un gol de Esteban Kuko. Y el último partido de la etapa amateur, se llevó a cabo el 29 de junio de 1930 en la anterior cancha de Almagro, en la avenida Triunvirato al 3900, en Villa Urquiza. Boca se impuso 3-1 con la particularidad de que Mario Evaristo marcó los tres goles, y el último de ellos fue olímpico. Lorenzo Rabanal descontó para Almagro.

Tras ocho años sin jugar, volvieron a enfrentarse en el torneo de 1938, ya en el profesionalismo, y con otra rareza, porque ninguno de los dos partidos de esa temporada se llevaron a cabo en los estadios en los que oficiaban como locales. En la ida, el 14 de agosto, en el estadio de Vélez, Boca ganó 4-1 como visitante con dos goles de Delfín Benítez Cáceres, Daniel Sabio y Miguel Careri, mientras que Tomás Constantini descontó para Almagro, que contaba en su plantel con Raimundo Orsi, campeón mundial con Italia en 1934 y que en 1936 había jugado para Boca.

La revancha se jugó en el Viejo Gasómetro de San Lorenzo el 12 de diciembre, y otra vez Almagro dio la sorpresa, al imponerse 4-3 como visitante con goles Ricardo Staggi, Moisés Baressi y dos de José Guillermo Fernández, mientras que los de Boca los marcaron Benítez Cáceres, Careri y Rafael Sanz.

Ese sería el último partido oficial por 62 años en los que solamente se enfrentaron dos veces por amistosos. El primero, jugado el 8 de marzo de 1950 en la Bombonera, fue el escenario para la presentación de José Manuel Moreno como jugador de Boca. Ese día los xeneizes se impusieron por el contundente 6-2 (2 de Marcos Busico, 2 de Herminio González, Juan José Ferraro y Jorge Benítez, y descontaron Enrique Planisi y Novoa para Almagro). El otro amistoso se llevó a cabo mucho después, el 2 de agosto de 1999 en Casa Amarilla y Almagro se impuso 3-1 (Marcelo Couceiro, Claudio Filosa y Roberto Demus, y descontó Javier Rosada).

Los enfrentamientos oficiales volvieron al año siguiente, por el torneo Apertura 2000, que Boca ganaría con un director técnico que había simpatizado por Almagro en su infancia, Carlos Bianchi. Boca se impuso 2-0 en la Bombonera el 17 de septiembre, con goles de Martín Palermo, de penal, y Marcelo Delgado. Sin embargo, en la revancha por el Clausura 2001, exactamente seis meses después, el 17 de marzo, Almagro sería el vencedor, jugando como local en Ferro, por 1-0 con gol de Julio Bevacqua.

Almagro volvería a la Primera en 2004 y otra vez complicaría a Boca. Le empató en la Bombonera 1-1 el 12 de diciembre por el Torneo Apertura con un gol de Osvaldo Miranda, y Mauro Boselli marcó el de los locales.

En la revancha, el 3 de julio de 2005 por el Clausura 2005, se jugó por primera y única vez en el estadio de Almagro en José Ingenieros. Los locales, dirigidos por el recientemente fallecido José Luis Brown (ex jugador de Boca) se imponían 3-2 (con goles de Lucas Sparapani y 2 de Federico Nieto, mientras que para Boca, con jugadores de divisiones inferiores por la renuncia de Jorge Benítez como DT y con Abel Alves como interino, anotaron Oscar Trejo y Matías Cahais), cuando a los 20 minutos del segundo tiempo, el árbitro Raúl Bertinotti suspendió el partido por incidentes en la tribuna de Almagro (los barras bravas rompieron el alambrado) y al rato, también del lado de Boca. El Tribunal de Penas les dio por perdido el partido a los dos (0-2 a Almagro y 2-3 a Boca). Almagro ya había descendido al Nacional B.

Ayer, otra vez, y por la Copa Argentina, Almagro dio la nota ante Boca y empañó el debut del italiano Daniele De Rossi, porque ni siquiera su gol sirvió para clasificarse. Otro ex xeneize, el “burrito” Juan Manuel Martínez, ayudó con su gol para empatar 1-1 e ir a los penales, donde los Tricolores ganaron 3-1 y se clasificaron para los octavos de final.

Si se contara este empate como triunfo, y el partido del Clausura 2005 hubiese llegado hasta el final, acaso estaríamos hablando de una total paridad entre Almagro y Boca en la historia.





Adrián, el héroe impensado del Liverpool en la Supercopa de Europa, ex “Rey de los Penales” en el West Ham, que hace diez días estaba entrenándose solo y sin club en un pueblito de Andalucía (Infobae)





“¡¡¡Aaaaadriaaaaan!!!”, exclamó con humor el alemán Jürgen Klopp, director técnico del Liverpool, imitando aquel famoso grito de guerra de Sylvester Stallone en la película “Rocky”, en referencia al español que acababa de atajar el penal decisivo en la definición desde los doce pasos ante el Chelsea, que le dio ayer la cuarta Supercopa de Europa de su historia a los “Reds”, que así alcanzaron con cuatro títulos al Real Madrid.

Apenas el pasado 5 de agosto, el andaluz Adrián había sido contratado por el Liverpool después de quedar libre el pasado 30 de junio tras seis temporadas en el West Ham y cuando se entrenaba solo en la Unión Deportiva Pilas con el equipo de preparadores de arqueros en las instalaciones del estadio Manuel Leonardo Ventura de la localidad de Pilas, conocido antes como Los Ventolines, en Alijarafe, a 29 km de Sevilla.

Después, todo sucedió muy rápido, desde que el belga Simon Mignolet, de varias temporadas en el Liverpool, decidió por fin retornar a su país para fichar por el Brujas, y Klopp se dio cuenta de que necesitaba un suplente para una figura internacional como el brasileño Alisson Becker.

Entonces, Adrián fue al banco el pasado sábado en el debut del Liverpool en la Premier League como local en Anfield ante el recién ascendido Norwich, al que le ganó por 4-1, pero a los 40 minutos del primer tiempo, Alisson se lesionó en una pantorrilla, tiene para un mes de recuperación, y justo llegaba un gran compromiso internacional, nada menos que la final de la Supercopa Europea, en Estambul, ante el Chelsea.

Y Adrián no desaprovechó su oportunidad y como le hubiera dicho Javier Mascherano, se convirtió en héroe de los hinchas “reds” al atajar el quinto y decisivo penal a Tammy Abraham, con el que su equipo venció al Chelsea por 5-4 desde los doce pasos tras un excelente partido que terminó 2-2 en los 120 minutos, debido a que tuvieron que jugar un tiempo extra de 30 minutos. Además, fue la revancha de este inicio de temporada para el Liverpool, que con Alisson en el arco había perdido días atrás por penales la final de la Community Shield (Supercopa inglesa) ante el Manchester City.

Otra vez como 14 años, el Liverpool se coronaba campeón de un título europeo en Estambul, en otra final histórica y por penales. La anterior había sido la famosa remontada con el español Rafa Benítez como entrenador, por la Champions League, ante el Milan luego de haberse ido al descanso perdiendo 3-0. El partido había finalizado 3-3 y luego, el polaco Jerzy Dudek, fue el héroe en los tiros desde los doce pasos.

Poco importó que en el momento del último penal, cuando Liverpool se imponía 5-4 y todos habían convertido el suyo, Adrián se adelantara un poco y que engañara al VAR y a la árbitra Stéphanie Frappart, porque Klopp salió corriendo, junto a la mayoría de los jugadores del Liverpool, para abrazarlo, sin dar tiempo a nada.

Durante el partido, Adrián le cometió un leve penal (otorgado por el VAR) al propio Abraham que significó el empate del Chelsea 2-2, y que marcó Jorginho, y tuvo un par de atajadas enormes, como por ejemplo un disparo del joven Mason Mount, y el travesaño lo salvó en el primer tiempo luego de un gran tiro de Pedro Rodríguez.

Tras el partido, el DT Klopp destacó “la increíble preparación” del arquero que tuvo que jugar por la lesión de Alisson Becker en el debut liguero del Liverpool en el pasado fin de semana. “No venía jugando desde hacía tiempo, pero tenía que estar preparado, y lo estaba. Hizo algunas tapadas fenomenales y estar tan preparado como él esta noche, es increíble. No sólo tiene una gran personalidad en el césped sino también en el vestuario. ¡Hablaba más fuerte que yo! Puede estar realmente orgulloso de lo que hizo esta noche. ¿Dónde estaba Adrián cuando jugamos contra el Manchester City hace dos semanas? El entrenador de arqueros me dijo que necesitaba tiempo para ponerse en forma pero no tuvo tiempo y aún así, jugó muy bien esta noche”.

Adrian San Miguel Del Castillo (3/1/1987) se formó en los juveniles del Betis, y le tocó debutar en el Málaga en la temporada 2012/13 en una situación parecida a la actual: habían expulsado a Casto, el arquero titular, a los 10 minutos del primer tiempo y no estaba el suplente Goitía, ante el Málaga en La Rosaleda. De todos modos, ese día (29/9/2012), no pudo evitar la derrota de 4-0 pese a una gran actuación que evitó una diferencia mayor, aunque el director técnico Pepe Mel ya no le quitó la titularidad,  especialmente después de su brillante partido de la semana siguiente en el 3-0 ante la Real Sociedad y el Betis se clasificó a la E-League luego de un lustro, en una temporada histórica.

Para la temporada 2013/14, Adrián pidió que le pagaran lo mismo que al danés Andersen, nuevo fichaje del Betis, pero el club no accedió y así se fue al West Ham,  después de haber sido estudiado por el DT del equipo inglés, Sam Allardyce , y su entrenador de arqueros Martyn Margetsony. En ese momento, Adrián tenía 26 años. En los “Hammers” jugó seis temporadas hasta quedar libre el pasado 30de junio, totalizando 150 partidos, de los que 125 fueron por la Premier League.

Ya en la última temporada había perdido continuidad y sólo jugó cinco partidos como titular, detrás del polaco Lucasz Fabianski, y tras haber peleado mano a mano por ocupar el arco del West Ham, en 2017/18 con Joe Hart, gran apuesta del club, que lo hizo regresar desde el Torino.

Adrián es un ejemplo de resiliencia y jamás se da por vencido. Al llegar al West Ham, tuvo que pelear el puesto con el finés Jussi Jaaskelainen, que era un fijo para el DT Allardyce, pero a los seis meses se había quedado con la titularidad. Poco después, el 13 de enero de 2005, fue  el héroe de los penales al eliminar al Everton por la tercera ronda de la Copa Inglesa, luego de estar 8-8 en la definición por penales, cuando atajó el de Steven Naismith (contuvo dos esa vez) y luego, marcó el suyo para darle la victoria 9-8 a su equipo. Al festejar, revoleó los guantes.

En el partido homenaje a su compañero Mark Noble, llegó a eludir a casi todo el equipo rival antes de marcar un gol, aunque su gran partido, inolvidable, fue el 0-0 vs Chelsea en enero de 2014 en Stamford Bridge (“fue una especie de éxtasis esa noche, unos treinta y tantos tiros, no sé cuántos centros al área y nos llevamos un punto. No parecía mucho pero nos ayudó a evitar el descenso”, recordó en una reciente entrevista con el diario español “Marca”). Fue héroe de Upton Park y luego, en el Olímpico de Londres, los dos últimos estadios del West Ham. Llegó a atajar tres penales seguidos desde su llegada a la  Premier League por lo que lo llegaron a apodar “The Penalty King”.

“Todo esto quedará en mi memoria con mucho cariño. Quiero desearle lo mejor al West Ham para el futuro y tal vez algún día nos volveremos a encontrar”, escribió cuando se fue el 30 de junio pasado.

Todo parecía dado para su vuelta al Benito Villamarín porque  el arquero titular del Betis, Pau López, iba a ser transferido a la Roma y él estaba libre. Pero el club se decantó por Dani Martín, del Sporting Gijón, campeón europeo sub-21. Luego iba a ir al Valladolid, pero consiguió el préstamo del ruso del Real Madrid, Lunin. Pero a principios de agosto apareció el Liverpool con una oferta irrechazable.

Como agradecimiento, antes de irse de los entrenamientos en el UD Pilas, Adrián le entregó al club un cheque-regalo con material deportivo “para que puedan seguir creciendo y mejorando. Muchas gracias por su hospitalidad y cariño”. El club correspondió con otra declaración, deseándole “la mayor de las suertes en su trayectoria deportiva, que sea larga y llena de éxitos”.

Cuando fue fichado por el Liverpool, Adrián declaró que “soy muy ambicioso y voy a trabajar al máximo para ponérselo difícil al entrenador”.  “Bienvenido al Liverpool”, “Entrada triunfal” o “Dispuesto a aprovechar al máximo su inesperado ascenso” fueron títulos de hoy en los diarios ingleses. Muchos ya dicen que en los “Reds”, sigue los pasos de su compatriota Pepe Reina, campeón de Europa y Mundial con la selección española.

A los 32 años, Adrián San Miguel no se rinde.




martes, 13 de agosto de 2019

A Real Madrid, Neymar le conviene mucho, pero no hace demasiado esfuerzo para traerlo (Interia)





El mercado de pases en España recién termina el próximo 2 de setiembre y entonces sigue habiendo tiempo para el culebrón de este verano, que sin dudas es el fichaje del brasileño Neymar, con mil aristas, aunque la futbolística parece una de las menos importantes. De hecho, un colega brasileño me decía durante la pasada Copa América en su país que el todavía jugador del PSG “es mucho más una celebridad que una estrella del fútbol” y así parece en este tiempo.

Tanto es así que si nos basamos en lo que fue el verano del Real Madrid en cuanto a rendimiento y a lo que ofreció en los partidos amistosos que disputó, dejó mucho que desear y pareció una sombra de lo que alguna vez fue y con muy pocos jugadores para destacar. De momento, ni siquiera Eden Hazard, sin dudas un galáctico a la altura de esos que suele querer fichar el presidente blanco, Florentino Pérez, ha dado en la talla.

Otros, como Luka Modric o Toni Kroos, navegan en la desidia, Gareth Bale sigue sin comprender por qué lo maltratan de esa forma, y al negarse a ir al fútbol chino sigue allí, en una especie de limbo, y la defensa, especialmente cuando no está Sergio Ramos, es una invitación a los ataques rivales y así como Atlético Madrid le marcó siete en un solo partido, la Roma le hizo precio el pasado domingo al perderse la misma cantidad o más de ocasiones que las que generaron antes los rojiblancos de la capital española, porque de lo contrario estaríamos refiriéndonos a otro resultado escandaloso.

Acaso por todo esto y por el aire de cierto pesimismo que se respira alrededor del Real Madrid y las duras críticas que el equipo recibe de la prensa, que no entiende que la tan anunciada modernización de la plantilla no se haya producido, es que Neymar podría operar como absoluto revulsivo de un equipo que no responde bien en ninguna de sus líneas, confiando todo a que cuando se empiece a jugar por los puntos, sus estrellas responderán de otra manera.

Acaso Neymar podría, generar otra motivación en Hazard, o en Karim Benzema, o aunque más no fuere, por el morbo que generaría su presencia en los blancos luego de ser tan buscado por su ex equipo del Barcelona, al punto de que hasta su gran amigo Lionel Messi lo estuvo llamando para tratar de convencerlo de que se vuelva a vestir de azulgrana.

Sin embargo, la llegada de Neymar al Barcelona ni siquiera pasa por la economía porque si entrara Philippe Coutinho en la negociación (en el equipo catalán no tiene lugar) y otros cien millones de euros, la transferencia podría tener buen fin. El problema es que las relaciones entre el PSG y el Barcelona son pésimas desde aquel conflicto de hace dos temporadas cuando los franceses depositaron la cláusula de los 222 millones y se lo llevaron, casi arrancándolo de los azulgranas, luego vino aquella increíble remontada de Champions en el Camp Nou con el 6-1, los conflictos cuando el Barcelona quiso llevarse a Marco Verratti y a Adrien Rabiot, y por si todo esto fuera poco, que Neymar padre sigue en malos términos con los blaugranas cuando se produjo el pase de su hijo al club francés y se le reclamó la devolución de 8,5 millones en comisiones, asunto que sigue en la vía judicial.

Por todo esto, aunque Neymar quiera ir al Barcelona, y el Barcelona quiera a Neymar, nada es fácil. En fútbol, dos más dos no siempre es cuatro, especialmente en los fichajes, porque juegan otros factores, como los agentes, los intereses y hasta las buenas o malas relaciones. Y está claro que el PSG buscará por todos los medios que el brasileño, que cada vez es más portada por cuestiones extra futbolísticas que por lo que hace dentro de los campos de juego, no vaya a tierras catalanas, y si lo puede provocar ofreciéndoselo al Real Madrid, todavía mejor.

Lo que sigue sin estar claro es si el Real Madrid lo toma en serio, lo considera necesario para su equipo, o si sólo ve en la llegada de Neymar, una pequeña forma de pinchar a su máximo adversario, sin considerar la parte futbolística y lo que podría generar como movimiento y hasta de esperanza (y por qué no, morbo) en su gente. Con Cristiano Ronaldo emigrado, Marco Asensio lesionado, Bale expulsado aunque sin destino, Modric y Kroos desganados, el brasileño podría ser una carta excepcional.

Por el contrario, Messi y Luis Suárez viven de aquel recuerdo del Tridente sudamericano que fue una máquina de marcar goles en el Barcelona, pero con el francés Antoine Griezmann recién contratado, no aparece clara la posición de Neymar en un futuro equipo azulgrana para esta temporada. En otras palabras, sí debería estar claro: con Messi tirado un poco más atrás como creativo (alguna vez dijo que no le molestaría jugar donde antes lo hacía Andrés Iniesta), el ataque podría estar conformado con Griezmann, Suárez y Neymar, o incluso el francés podría ir algo más atrás, y entonces el ataque podría partir con Messi, Suárez y Neymar, pero conociendo la mentalidad conservadora del entrenador Ernesto Valverde, esto entra en el terreno de la utopía.

Claro, Valverde no es Johan Cruyff, que cuando llegó al Barcelona como entrenador, le pidió más delanteros al presidente Josep Lluis Núñez, quien, extrañado, le recordó que en la plantilla había muchos atacantes y pocos defensores y así podían sufrir muchos goles. “Bueno, nos harán algunos, pero nosotros haremos más que los otros. Somos el Barcelona, ¿verdad?”.

Por todo ello, aunque en el Barcelona todos añoren a Neymar y en el Real Madrid no parecen demasiado interesados y sus dirigentes ponen la mano a ver si cae el maná del cielo, en verdad son los blancos los que lo necesitan más que los azulgranas, si de fútbol hablamos.

Pero con Neymar, en este tiempo, ¿quién osa hablar de fútbol?


Arturo Frondizi, el presidente argentino que jugó en Almagro y era hincha de Boca (Infobae)





Una de las particularidades de los enfrentamientos entre Boca Juniors y Almagro, además una sorprendente paridad en la cancha (Boca le lleva un solo partido entre los nueve que jugaron oficialmente desde 1927), es que uno de los eslabones éntre los dos clubes es nada menos que el ex presidente argentino Arturo Frondizi, hincha de los xeneizes y ex jugador de los tricolores.

Arturo Frondizi, nacido en Paso de los Libres el 28 de octubre de 1908 y fallecido en Buenos Aires el 18 de abril de 1995,  fue electo presidente el 24 de febrero de 1958 y nunca ocultó sus simpatías por Almagro, donde fue marcador central en las divisiones inferiores en la década del Veinte, hasta llegar a la Cuarta. No hay antecedentes de otro presidente argentino que haya jugado como federado en un equipo.

 “La exquisitez analítica que lo distinguía en otros rubros, no se trasladaba al fútbol. Frondizi  era duro, firme, más fuerte que hábil. Era recio, pero además recurría a la infracción si algún delantero adversario lograba eludirlo”, cuenta el periodista Ariel Scher en su libro “La Patria Deportista”.

Por lo que se cuenta, su estilo de juego era más parecido al de Rolando Schiavi, por lo recio y hasta por la nariz. Tenía una figura espigada y usaba boina para jugar, algo más o menos corriente en esos tiempos (más tarde, el uruguayo Severino Varela la utilizó en Boca).

Frondizi jugó en Almagro entre 1920 y 1926,  justo cuando Almagro se desafilió de la Asociación Argentina de Football para afiliarse a la Asociación Amateur de Football -luego, en 1934, se afiliaría a la unificada Asociación del Football Argentino para quedar en Segunda hasta 1937, cuando ascendió por primera vez- y cuando era el back derecho de la Cuarta división, hasta que se quebró un brazo y por eso estuvo varios partidos alejado de las canchas. Fue cuando la abogacía y la política le comenzaron a ganar terreno al fútbol.

El club era frecuentado por radicales y al poco tiempo, tras el golpe de Estado de José Félix Uriburu a Hipólito Yrigoyen en 1930, el Partido estuvo prohibido y entonces las instalaciones de Almagro (como las de tantos otros clubes) eran sede de reuniones clandestinas. Allí se profundizó la amistad entre Frondizi y Raúl H. Colombo, luego presidente de la AFA, así como la de Aristóbulo Araoz de Lamadrid (tiempo más tarde, ministro de la Corte Suprema de Justicia).

En ese tiempo, las décadas del 20 y 30, Almagro era un reconocido bastión yrigoyenista contra el anti-personalismo de Marcelo Torcuato de Alvear, aristócrata que fue presidente argentino entre 1922 y 1928. Las actividades de los intelectuales se llevaban a cabo en la sede de la calle Medrano 522, visitada, años más tarde, varias veces por el actor estadounidense Robert Duvall, fanático del tango, y hasta por Madonna.

En Almagro, Frondizi también participó de la política interna, al igual que sus hermanos Silvio (abogado y político, asesinado en 1974) y Risieri (filósofo, rector de la UBA)   y en 1942 fue el redactor del Estatuto, que se mantiene hasta el presente.
Colombo llegó a ser dos veces presidente de Almagro (1936-38 y 1942-49) y no es de extrañar entonces que durante la presidencia de Frondizi (1958-62) haya sido diputado nacional por Buenos Aires e interventor de la AFA entre 1956 y 1965, y de la Confederación Sudamericana de Fútbol entre 1961 y 1966. Fue durante se segunda presidencia, cuando Almagro obtuvo el ascenso a Primera en 1937.

Frondizi y Colombo, además de militar políticamente en el radicalismo con sede en Almagro, se habían conocido en el Colegio Nacional Mariano Moreno, donde ambos estudiaban y fue precisamente el ex presidente de la AFA el que estimuló al ex mandatario argentino a frecuentar el club tricolor.

Además de la amistad que llevaban desde hacía años, Colombo quedó bien posicionado luego de que se jugó por Frondizi cuando el Radicalismo se dividió en dos entre éste y Ricardo Balbín (UCR Intransigente y UCR del Pueblo). Y le tocó una época muy complicada en la AFA, mientras Frondizi era el presidente argentino. 

Coincidió con el Desastre de Suecia, cuando la selección argentina regresó a los Mundiales tras un aislamiento internacional de 24 años, pero no pudo pasar del grupo inicial y cayó por 6-1 ante Checoslovaquia, desatando una gran crisis a su regreso. 

También coincidió con el paulatino alejamiento del público a los estadios y con el escándalo que generó la muerte de Mario Linker en un partido entre Vélez y River por el torneo de 1958, que es considerada la primera generada por la violencia organizada.

A Mario Linker le explotó una bomba en la cara. Algunos testigos y el periodismo dijeron que la muerte fue por impacto de una bala que le provocó una hendidura de 5 centímetros en el cráneo, pero el jefe de la Policía Federal designado por Frondizi, capitán de navío Ezequiel Niceto Vega, trató de demostrar que la víctima se había tropezado y se golpeó la cabeza contra el canto de un escalón de cemento. El partido se suspendió, aunque el árbitro Luis Ventre lo atribuyó a la lesión en una mano del arquero de Vélez Roque Marrapodi porque desde la tribuna de River arrojaban botellas y otros objetos.

El Tribunal de Penas le dio cinco partidos de suspensión al Monumental, pero en la fecha siguiente, River se rebeló y no salió a jugar ante Huracán en Ferro y en cambio sí salió en el Monumental. Eso trajo la renuncia de todo el Tribunal y asumió uno nuevo que le dio a River por cumplida la pena.  En protesta por lo ocurrido en Vélez, en la fecha siguiente se jugó sin policías, sin que se conociera ningún incidente.

A Colombo se lo señaló como un presidente de la AFA que dejó actuar a los clubes grandes, como la instauración de multas económicas por parte del Tribunal de Penas, con lo que todo delito se consumaba pagando. Si bien cuando terminó su mandato en 1965, manifestó su satisfacción “por no haber permitido la política en el fútbol” y su deseo “de volver a la política y al comité”, permanecería cerca de la pelota como presidente de la Confederación Sudamericana entre 1961 y 1966.

También a Alberto J. Armando, ex presidente de Boca, le llegaron a ofrecer una banca como diputado extrapartidario del partido Frondizi, aunque se declaraba peronista antes de 1955.

Frondizi sólo manifestaba que era hincha de Boca, pero nunca ventiló su etapa de futbolista y tampoco se supo mucho de su amor por los xeneizes - en buena parte, por la influencia de su amigo Julio Oyhanarte-, aunque esto recién apareció luego de que los militares le dieran el golpe de Estado el 29 de marzo de 1962.

 “Él nunca dejó de interesarse por las cuestiones futbolísticas. Lo que sucedió es que con el tiempo hubo temas que fueron más interesantes que otros y el fútbol no era una preocupación central. Además, no son los mismos intereses que uno tiene a los 20 años que los que tiene a los 40 ó 50”, le dijo a la revista “Un Caño” José Giménez Rébora, casado con una sobrina del ex presidente. “Además, estableció un límite entre su ámbito político y su vida privada, por lo que los aspectos como su cariño por Almagro, o su pasado como futbolista, quedaban escondidos”.

Se dice que en su fugaz reunión con el “Che” Ernesto Guevara en la Residencia de Olivos, en 1961, uno de los temas fue la actualidad de Rosario Central, entre tantos temas acuciantes. Su ministro de Asistencia Social y Salud Pública durante una parte de su gobierno fue el ex presidente de la AFA (1934-35), médico y docente ,Tiburcio Padilla, y su secretario privado era el doctor Alberto Julio Taddei, hijo de Atilio Taddei, recordado kinesiólogo de Boca y la selección argentina.

Consultado por Julio Lagos sobre lo que para él era un hincha de fútbol, dijo en una entrevista que se trata “de una persona que canaliza sus entusiasmos, sus lealtades y sus pasiones hacia una causa noble en lugar de hacerlo hacia cualquier forma de odio sectario”.

Así como futbolistas de la talla de Osvaldo “Chiche Sosa”, Beto Yaqué, Omar Catalán, Delio Onnis, Humberto Recanatini (gran defensor de la selección argentina del Sudamericano de Perú en 1927), Raimundo Orsi, (le hizo goles a Boca en 1938) o directores técnicos como René Pontoni o Elmer Banki, Frondizi forma parte de los que vistieron la camiseta tricolor y los que tantas veces ingresaron a la sede de la calle Medrano escuchando “Almagro, Almagro de mi vida, tú fuiste el alma de mis sueños. Cuántas noches de luna y de fe, a tu amparo yo supe querer. Almagro, gloria de los guapos, lugar de idilios y poesía, mi cabeza la nieve cubrió”, tango de Iván Diez y Vicente San Lorenzo, compuesto en 1930, y que cantaba Carlos Gardel.