viernes, 16 de agosto de 2019

Atlético Madrid, la sensación del verano, y el Barcelona de Messi, de De Jong y Griezmann, máximos candidatos a ganar la Liga Española (Interia)




El Atlético Madrid, sensación del receso veraniego y con un importante cambio de jugadores respecto de la temporada pasada, y el Barcelona, que además de contar con el mejor jugador del mundo, Lionel Messi, ahora tendrá en su plantilla a estrellas como el francés Antoine Griezmann y al holandés Frankie De Jong, además de ser el vigente campeón, son los dos máximos aspirantes a ganar la nueva Liga Española, que se inicia este fin de semana y que finalizará en mayo de 2020.

Los clubes españoles se han gastado una cifra récord en fichajes, unos 1300 millones de euros, apenas superados por los ingleses de la Premier League (poco más de 1400 millones) en una muestra más de que la crisis económica española va quedando atrás y que las cuentas de muchas entidades deportivas han ido mejorando, entre los controles que establece ahora el sistema del Fair Play Financiero de la UEFA y una mayor presión de la propia Liga de Fútbol Profesional (LFP).

De todos modos, y de manera irregular porque no debería permitirse, es posible que los clubes españoles continúen haciendo fichajes (y vendiendo jugadores) hasta el próximo 2 de septiembre, por lo que lo harían con la Liga ya comenzada. En este caso, las puertas están abiertas para la posible llegada del brasileño Neymar al Real Madrid o al Barcelona, en lo que sería una notable mejora en la calidad del torneo. Distinto es el caso del francés Paul Pogba, del Manchester United, por el que puja el Real Madrid, pero los ingleses no parecen estar por la labor de dejarlo ir.

Esta vez fue el Atlético Madrid el que, de momento, más dinero gastó en la contratación de un jugador, el joven portugués del Benfica Joao Félix, y por lo que se pudo ver, parece haber acertado con creces. Los rojiblancos de la capital española pagaron 127.200.000 euros pero las apariciones del volante creativo luso mostraron destellos de enorme calidad y con las posibilidades futuras de marcar una época.

Cuando acabó la Liga pasada, a mediados de 2019, todo indicaba que se trataba del final de un ciclo para el Atlético. Su venerado entrenador, el argentino Diego Simeone, lleva ocho años en su cargo y esta vez se le había ido toda la defensa (Juanfran, Diego Godín, Lucas Hernández y Felipe Luis), uno de sus volantes más prometedores, Rodri, al Manchdester City de Josep Guardiola, y nada menos que un campeón del mundo, Griezmann, quien ya había estado a punto en la temporada anterior y al final decidió quedarse un año más, pero ahora prefirió emigrar al Barcelona.

Sin embargo, Simeone reconstruyó el equipo con jugadores como Felipe Monteiro (Porto), el volante Marcos Llorente (Real Madrid), el lateral izquierdo brasileño Renán Lodi (Atlético Paranaense), el volante mexicano Héctor Herrera (Porto), Iván Sapojnic (Benfica), el lateral derecho Kieran Trippier (Tottenham) y el central Mario Hermoso (Español), además de la gran figura, el citado Joao Félix. Y el resultado no pudo ser mejor. El equipo no sólo aumentó su rendimiento, sino que aparece ahora más suelto, menos estructurado, con más sentido del juego y una mayor definición.  La prueba estuvo en el tremendo 7-3 que le propinó al Real Madrid en un amistoso en los Estados Unidos.

Precisamente, el Real Madrid fue el club que más dinero gastó en el total de los fichajes en España, unos 305,5 millones de euros (el Atlético, 267, el Barcelona, 255, el Sevilla, 149 y todos los demás equipos, menos de cien millones, siendo el Betis el quinto con 88.750.000, lo que muestra a las claras que la Liga Española sigue siendo un torneo desigual entre tres equipos que aspiran a salir campeones (los dos grandes de la capital y el Barcelona), una clase “media alta” que aspira a los puestos europeos (Valencia, Sevilla, Betis, a veces el Athletic o el Español, con el agregado de alguna sorpresa), y el resto aspira a mantener la categoría.

Esta vez, pese al gasto en jugadores, el Real Madrid no da muestras de haber mejorado. Ni siquiera el regreso del entrenador francés Zinedine Zidane, en el final de la temporada pasada, logró cambiar una mala dinámica de un equipo cansado, en un ciclo agotado, y que no encontró el recambio justo para la traumática salida de su gran estrella de los últimos cincuenta años, el portugués Cristiano Ronaldo. Nunca más recuperó aquel poder de gol, y el maltrato a otro gran delantero como lo es el galés Gareth Bale, al que le busca permanente salida, al igual que al creativo colombiano James Rodríguez (de probadísima calidad), son una prueba del desconcierto.

Zidane pidió grandes fichajes, pero el único “galáctico” que llegó fue el belga Eden Hazard (100 millones), del Chelsea, y junto con él, el goleador del Eintracht Francfurt Luka Jovic (60 millones), el joven delantero Rodrygo (Santos de Brasil), el central Eder Militao (Porto) y el lateral Ferland Mendy (Olympique de Lyon). También trajo a un talentoso joven japonés de brillante futuro, Takefusa Kubo, que pasó por La Masía, donde se preparan los juveniles del Barcelona, pero la Casa Blanca quiere cederlo una temporada al Valladolid, para que se foguee, o dejarlo, de momento, en su segundo equipo, el Castilla, que milita en Segunda B (Tercera División).

Zidane pretende a toda costa a su compatriota Paul Pogba, del Manchester United, que no está dispuesto a dejarlo ir, y el presidente del club, Florentino Pérez, no ve con malos ojos si el PSG le ofrece a Neymar a bajo coste o cedido por una temporada, si bien no es, claramente, un objetivo de los blancos y en cambio sí lo es del Barcelona. Pero el brasileño (hoy más una “celebrity” que una estrella del fútbol) operaría como revulsivo en un ataque que amaga y no concreta, y que sufrió, además, por la grave lesión de Marco Asensio, que lo alejará varios meses de las canchas. Otroi que podría llegar es el volante Donny Van de Beek, del Ajax, importante para motorizar un mediocampo lento, con poca motivación y jugadores muy gastados, como Luka Modric y Toni Kroos, de enorme calidad técnica.

El Barcelona, que es el tercer equipo en gastos de fichajes, con 255 millones de euros, ha esperado a que llegara julio para anunciar la contratación de Griezmann por el “chollo” de 120 millones cuando antes de ese mes debía pagar 200, por una cláusula que tenía el jugador con su ex club, el Atlético. Y los azulgranas también invirtieron, muy bien, otros 75 millones en uno de los mejores jugadores del mundo de la pasada temporada, el holandés del Ajax Frenkie De Jong, aunque siguen tratando de ubicar al brasileño Philippe Coutinho, ya sea en el Bayern Munich o como parte de pago del ansiado Neymar, quien de regresar desde el PSG tras su traumática ida de hace dos años, generaría un enorme revuelo.

Tanto el Real Madrid, como el Barcelona y el Atlético Madrid deberán afrontar también la Champions League y, en menor medida, la Copa del Rey. A ellos se les sumará este año un Valencia con muchos problemas institucionales y económicos y que todavía no tiene certeza de que podrá seguir contando con su goleador Rodrigo (también de la selección española).

De todos modos, el Valencia se las arregló para renovar su plantilla, al traer al segundo portero del Barcelona, Jasper Cillessen (de gran nivel), al delantero uruguayo del Celta, Maxi Gómez, al central Mangalá (Manchester City) y a Jaume Costa (Villarreal) aunque también se le fueron el goleador italiano Simone Zaza, el portero Neto, el central colombiano Jeison Murillo y el delantero Santi Mina.

De todos modos, el Valencia no se encuentra ni entre los primeros cinco equipos entre los que más han gastado. El Sevilla (149 millones) y el Betis (88.750.000), ambos de Andalucía, han hecho mucho más inversiones en fichajes, aunque también lo pudieron hacer porque se encuentran en las mismas posiciones entre los que más recaudaron (Atlético Madrid, 311 millones, Barcelona,146.400.000, Real Madrid, 115, Sevilla, 101,700.000 y Betis, 69.500.000), y hay clubes que no recaudaron nada, como Osasuna, Mallorca y Alavés, mientras que el Athletic de Bilbao no gastó ni recibió nada).

Tanto Sevilla (Julen Lopetegui) como Betis (Rubí) estrenan entrenadores.  La diferencia es que el Sevilla deberá jugar la Europa League, al igual que el Getafe, que hizo historia la temporada pasada con José Bordalás como entrenador, mientras que el Espanyol (que también estrena entrenador con David Gallego, quien a su vez reemplaza a Rubí) se encuentra a un paso, aunque debe atravesar la clasificación antes de llegar a la fase de grupos.

Esta nueva Liga Española seguirá con veinte equipos participantes, con los cuatro ascensos desde Segunda de Osasuna, Grabada, Málaga y Mallorca (descendieron a Segunda Girona, Huesca, Rayo Vallecano y el Deportivo La Coruña),  y el reparto geográfico parece bastante equitativo: 4 de Madrid (Real Madrid, Atlético Madrid, Getafe y Leganés), 4 de País Vasco (Athletic de Bilbao, Real Sociedad, Eibar y Alavés), 3 de Andalucía (Sevilla, Betis y Granada), 3 de la Comunidad Valenciana (Valencia, Villarreal y Levante), 2 de Cataluña (Barcelona y Espanyol), 1 de Castilla y León (Valladolid), 1 de Galicioa (Celta), 1 de Islas Baleares (Mallorca) y 1 de Navarra (Osasuna).

Nuevamente con el VAR y con la disputa cada vez mayor entre la Real Federación Española (RFEF) y la Liga de Fútbol Profesional (LFP) por cada uno de los estamentos de poder (la última fue sobre si se debe o no jugar los lunes, y tuvieron que llegar a la Justicia, que determinó que sólo puede jugarse viernes, sábado y domingo), la Liga Española sigue siendo una de las más atractivas del mundo, aunque también siga habiendo enormes desigualdades entre sus equipos.


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