domingo, 23 de junio de 2019

Félix Sánchez Bas, el DT que se transformó en ídolo de Catar, lo sacó campeón de Asia y importando las ideas de La Masía del Barcelona




                                                      Desde Brasil





“Es cierto que no nos conocen muy bien en Sudamérica, pero tenemos jugadores súper profesionales y hemos venido a competir, no a sacarnos fotos con Lionel Messi”. La frase, a horas de que la selección que dirige, la de Catar, juegue un partido decisivo ante la argentina de Lionel Scaloni, es, acaso, una muestra del grado de atención y concentración del entrenador catalán Félix Sánchez Bas, que viene realizando una enorme tarea con los juveniles pensando en el Mundial 2022.

Sánchez Bas sabe lo que le espera. “Intentaremos competir contra un gran equipo con el mejor jugador del mundo. Messi puede decidir cualquier partido”, sostiene, y aunque nunca pudo dirigirlo en La Masía, donde se desarrolla el fútbol base y trabajó por diez años, entre 1996 y 2006, siempre afirma que es “el mejor jugador que pasó por el fútbol base del Barcelona al menos mientras yo trabajé allí”.

Sánchez Bas (nacido el 13 de diciembre de 1975) llegó al Fútbol Club Barcelona en 1996 de la mano de Albert Benaigues, coordinador por dos décadas del fútbol base del club, y quien fuera preparador físico tanto de Félix como de su hermano Fran (ex DT del equipo femenino del Barcelona), que comenzaron desde muy pequeños en la escuela Barcelona (nada que ver con el FC Barcelona), y donde conocieron a Sergi Mila (hoy a cargo de la categoría Cadete A del FC Barcelona). “Los tres vivían por y para el fútbol”, recuerda Benaigues.

En el FC Barcelona, Sánchez Bas fue ganando posiciones por su gran trabajo, hasta llegar a dirigir a los Juveniles A. Llegó a dirigir en distintas categorías a jugadores como Martín Montoya, Gerard Deulofeu o Sergi Roberto, hasta que en 2006 lo tentó para trabajar en Doha, en la Academia Aspire, Josep Colomer (director del fútbol base del Barcelona en tiempos del presidente Joan Laporta).

“Los entrenadores, al igual que cada uno de los jugadores, van evolucionando gradualmente. Todos comenzaron desde abajo y fueron consolidando sus aptitudes y su status a base de mucho esfuerzo. Creo que cada partido que se juega, independientemente del torneo o de la categoría, te aporta experiencia. Entrené a futbolistas de todas las edades y he ido adquiriendo experiencias nuevas y variadas en todas las etapas”, reflexionó en una oportunidad.

Marc Muniesa, actual jugador del Girona, recuerda cómo era Sánchez Bas al mando de los juveniles del Barcelona: “A Félix le gustaba mucho el fútbol que impulsamos en el club y lo ponía en acción en cada partido. No importaba el rival o la dificultad del torneo, ya que lo relevante era jugar con la filosofía que nos brindaba en la semana”.
En referencia a su forma de ser, describe que “tenía mucha personalidad. Una medida fue prohibirles a los padres que gritaran en el terreno de juego con la consecuencia de que no podrían volver a ingresare. El fin de esa idea era que nosotros escucháramos a los entrenadores”.

“En esa época teníamos entrenadores con nombre y con mucha fuerza como Félix y Fran –que me dirigieron en mis primeros tres años en el FC Barcelona-, Sergio Lobera (hoy en Goa, India), Rodolfo Borrel (Manchester City), Ignasi Miquel (Getafe) y Cristian Ceballos (Sint Truiden, Bélgica). A Félix le gustaba mucho el fútbol del Barcelona y lo intentaba practicar en cualquier situación”.

Cuando Sánchez Bas llegó a Catar para trabajar en la Academia Aspire, sólo había 800 niños federados y en 2007, sólo 220 de la misma generación trabajando allí con miras al Mundial 2022. El director de Aspire era Roberto Olabe (ex DT de Real Sociedad y Almería) y la metodología de entrenamiento cambió hasta hacerlos entrenar dos veces por día, mañana y tarde, que es mucho más de lo que chicos se entrenan en Europa.

“Sólo La Masía es algo comparable pero con la diferencia es que en Aspire estudian en el mismo centro mientras que los chicos de La Masía deben estudiar en escuelas de fuera de la residencia. Esto nos permite entrenarlos dos veces al día. En La Masía se entrenan una vez porque, además, muchos de los jugadores vienen desde fuera de la ciudad, algo que aquí no ocurre porque la mayoría son de Doha”, explicaba el DT catalán.

Todo se potenció a fines de 2010, cuando en Qatar ya supieron que organizarían seguro el Mundial 2022. Así fue que con el fin de que los jugadores se pudieran foguear y fueran asimilando experiencia, Aspire comenzó a ceder a muchos de ellos a equipos europeos para que fueran constatando cómo es el fútbol europeo. Por eso, antes de dar el salto al profesionalismo, estos jóvenes eran cedidos a equipos como el Villarreal, el Real Madrid, el Auxerre, hasta llegar a cederlos a 17 equipos del continente.

Sánchez sostenía que un condicionante siempre fue en Catar “la escasez de población” y lo explica al ejemplificar que “esto no es como España, que si falla una generación, atrás viene otra. Acá no hay más que esto y hay que ver cómo arreglarse”.

Su trabajo en la Academia Aspire lo proyectó en 2013 al cargo de gerente de la selección catarí que ganó el torneo asiático sub-19 en Birmania. Un año más tarde, estuvo a punto de lograr la clasificación para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Y tras buenas actuaciones  con las selecciones sub-20 y sub-23, lo nombraron director técnico de la selección absoluta, reemplazando al uruguayo Jorge Fosatti, el 3 de julio de 2017 –el uruguayo tenía diferencias con la dirigencia porque creía que había que ir más lento y seguir importando jugadores-, en plena clasificación para el Mundial 2018, y ya a principios de 2019 fue campeón de Asia en Emiratos Árabes Unidos al dar la sorpresa y vencer a Japón por 3-1 en la final.

Catar jugó la Copa Asia en un territorio tan hostil, que los diarios locales ni siquiera mencionaron al equipo campeón sino que titularon con que “Japón perdió el partido decisivo y es subcampeón”, pero aún así, el equipo de Sánchez Bas ganó todos los partidos, con una diferencia de gol de 19-1.

La Copa Asia fue una enorme proyección para Catar, no sólo por el  impensado título continental sino también por la riqueza táctica del equipo, capaz de pasar de un 4-3-3 clásico para eliminar en cuartos de final a la Corea del Sur del portugués Paulo Bento con un 3-5-2, con tres marcadores centrales y dos laterales. En semifinales superó a los locales de Emiratos Árabes Unidos, dirigidos por el italiano Alberto Zaccheroni, por un rotundo 4-0 con el 70 por ciento de posesión de pelota, y antes había despachado a Irak  (dirigido por Carlos Queiroz, actualmente en Colombia), y a la Arabia Saudita de Juan Antonio Pizzi (ahora en San Lorenzo).

“Ganarle a Japón en la final fue un trabajo arduo porque empleamos una técnica meticulosa con el fin de poder sacar provecho de sus debilidades. Aquella noche hicimos un partido perfecto. Vencimos a la selección más importante del fútbol asiático y no nos conformamos sólo con llegar a la final”, declaró Sánchez Bas.

Cuenta en sus filas con jugadores como Ali A,oez (22), goleador del torneo local, y su gran figura, Akram Afif (22), asistidor. El primero jugó en la Cultural Leonesa y el segundo, en el Sporting Gijón y Villarreal. La pareja de centrales, Tarek Salman (21) y Bassam Al Rawi (21), viene trabajando desde hace bastante tiempo. Así como Aspire tiene capitales en la Cultural Leonesa, también los tiene en el Eupen de Bélgica, a donde también envía jugadores.

Su ayudante es Sergio Alegre, también proveniente del fútbol base del Barcelona, y ahora cuentan con el apoyo de Xavi Hernández, recién retirado del fútbol en el Al Sadd, así como antes contaron con el ex madridista Raúl González Blanco, durante su estadía en Catar. “Xavi es de gran ayuda. Es futbolero las 24 horas del día. Viene con nosotros siempre que puede y más ahora que ya no juega. Para nosotros es un privilegio- Imagínese para estos jugadores tener a alguien como Xavi dándoles un consejo”, comenta Sánchez Bas.

“Para nosotros, el objetivo principal es afrontar un hito histórico: organizar la Copa Mundial 2022. Por eso nuestra participación en la Copa América es el paso más importante dentro de los proyectos que tenemos para este año. Aquí nos mediremos con selecciones que están en otra dimensión, diferente a lo que estamos acostumbrados”, indicó.

Tras la derrota con Colombia, luego de remontar un 0-2 ante Paraguay en el debut copero, Sánchez Bas reconoció que “no nos hemos sentido cómodos pero el trabajo defensivo ha sido muy serio hasta el final. Nos ha faltado tener el balón, que es lo que hemos echado en falta, y hemos estado mucho tiempo en campo propio defendiendo acciones del rival”.

Sin embargo, el entrenador ibérico felicitó a sus dirigidos “por el esfuerzo realizado ante un gran equipo que ha jugado un gran partido. Al final, es una experiencia para nosotros, para seguir creciendo, para seguir jugando con equipos de este nivel que te exigen y te presionan de esta manera”, señaló.

Ahora viene el momento de la definición nada menos que ante Argentina en Porto Alegre. “Va a ser muy duro, como el de Colombia que para mí, es uno de los mejores equipos del mundo. Pero no se nos puede olvidar que llegamos con opciones de pasar de fase. Sabemos que va a ser tremendamente difícil porque el potencial de Argentina, todo el mundo lo sabe”.

Una de las pocas veces que Sánchez Bas, ya ídolo absoluto para el público futbolero de Catar, se queda sin respuesta, es cuando le consultal si sabe cómo hacer para parar a Messi. “Hay cientos de entrenadores que lo vienen estudiando. Intenté averiguarlo pero no hay una fórmula mágica que garantice que puedas detenerlo, todo depende de sus pies. A pesar de todos los planes que estoy haciendo, es muy difícil pararlo. Trataremos de minimizar sus toques en el último tercio”, aventuró.












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