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domingo, 25 de junio de 2017

¿Cuál es el mejor equipo de la Copa Confederaciones?




                                              Desde Moscú


Ni las doce horas en tren que tomamos ayer desde la deslumbrante y extraña Kazán hasta aquí ni el que tomaremos esta madrugada de regreso, tras haber visto el intento Chile-Australiam, nos van a detener en nuestro intento de análisis de la fase de grupos de la Copa Confederaciones de Rusia.

Nuestro agotamiento no nos detendrá  para tratar de ver el bosque y no el árbol y en este sentido, creemos que al menos hubo cierta justicia con los cuatro clasificados a la semifinal y tal vez, un quinto equipo que pudo haber entrado (el local, Rusia) y tres que están bastante por debajo del nivel de los que consiguieron su objetivo.

Adelantemos una primera conclusión clara: los años pasan pero el mundo del fútbol sigue contemplando cómo Europa y Sudamérica se disputan los grandes torneos y algunos más acompañan y es por eso tal vez que por varios medios ya hay intentos de regreso de la Copa Intercontinental, que dirimía quién era el mejor entre el campeón de la Champions League europea y la Copa Libertadores, dejando afuera al resto de los continentes.

La FIFA observa (y este torneo lo corrobora) que el resto de los continentes (tan solo México se ha acercado) sigue muy lejos de los mejores y la pauta está en la actuación de equipos como Nueva Zelanda, Camerún y Australia.

El caso de Camerún es el más alarmante para los deseos de la FIFA porque es una demostración de la involución que han sufrido los equipos africanos desde aquella intención desde principios de este siglo de dominarlos en base a aquel criterio racional de Max Weber acerca de que es Occidente el que tiene el saber “científico” y por  lo tanto, aquel fútbol “desordenado” aunque destilaba talento en jugadores que aterrizaban en los mejores clubes de Europa, dio lugar a un falso ordenamiento que privilegió lo colectivo a la creatividad y hoy no aparecen grandes figuras y las máximas son veteranas y responden al parámetro del Siglo XX.

Hoy la  mayoría de las selecciones europeas cuenta con un director técnico europeo  y así les va y no porque no deban ordenarse sino porque han perdido otras cosas para llegar a este punto. Ya a Camerún le había costado mucho ganar la Copa Africa casi sobre el final a otro equipo estructurado como Egipto, y su papel en la Copa Confederaciones fue apenas testimonial.

Australia dio la nota en su último partido ante Chile en Moscú, que empató y que casi gana y hasta por algunos minutos estuvo cerca de marcar una distancia de dos goles que al menos momentáneamente le habría dado un insólito pase a semifinales, pero ese sueño le duró muy escasos minutos hasta que los sudamericanos despertaron.

Por el lado de Rusia, las críticas que le caen a su entrenador Cherchesov nos parecen desmedidas. Tal como los africanos aunque por una razón diferente, más emparentada con lo generacional, los locales no han sacado en estos años un jugador tan desequilibrante como los Metreveli, Yashin, Dasaev, Blokhin,  Belanov.Dobrovolski, Mikhailichenko,  Karpin, Mostovoi, Salenko, Arshavin o Pavyluchenko. Puede ocurrir eso, pero sí tiene otros jugadores ibnteresantes con los que podría arnar una base interesante pensando en el Mundial de 2018.

Nos ha gustado Denis Gluchakov como cerebro y pasador entrelíneas, y por supuesto Fedor Smolov, su mejor delantero, pero nos parece que su arquero Igor Akinfeev, otrora estrella del CSKA ha sido demasiado irregular y Dmitry Poloz debió entrar más seguido y más temprano en los partidos. Cosas a corregir pero no todo es negativo y al menos, hay una idea de juego. No es poco y no deberían llevarse por el exitismo.

De a poco vamos entrando en la élite. Tendremos en Kazán,  el  miércoles, un gran partido –para nosotros una final anticipada- entre Portugal y Chile, los  campeones de los dos continentes más fuertes.

Los lusos tienen su basa en un gran Cristiano Ronaldo, pero que tratan de apoyar, a través de su inteligente y tranquilo entrenador Fernando Santos, con un buen juego de balón por detrás de él y de Quaresma, aunque la prensa local critica en demasía que una vez que la potencia ofensiva permite ponerse en ventaja, rápidamente se trabaja el partido sin intentar más que algún contragolpe a mucha distancia.

Portugal también es fuerte en defensa con Pepe, Bruno Alves y José Fonte, y por sus laterales, y por supuesto que la pelota debe pasar siempre por Joao Moutinho.
Chile tiene una gran virtud en esta generación ya acostumbrada a los primeros planos y a contar con un referente en cada línea, cosa poco habitual en cada equipo nacional. Claudio Bravo en el arco, Gary Medel en defensa, Arturo Vidal en el medio y Alexis Sánchez arriba.

Carece de su mejor jugador, de su pensador, de su gran armador, Jorge Valdivia (el mejor jugador de la Copa América 2015), pero también comienza a notarse un desgaste físico que aún no se sabe si es por la intensa temporada arrastrada por la mayoría o por un alto promedio de edad que le va poniendo límites al futuro y cada vez se parece más a aquella Colombia que deslumbrara con Francisco Maturana pero que cuando esos jugadores terminaron, hubo que volver a empezar. Ese es, en todo caso, el desafío de los trasandinos.

Sorprende que su entrenador, el argentino Juan Pizzi, haya dicho tras el empate ante Australia que se vieron superados en lo físico, cuando en el fútbol, la altura y el peso son secundarios y si no, que lo digan Messi, Maradona o Romario.

México parece haber cambiado en un punto sustancial, aunque ante Alemania será la clave para observar si esto termina siendo efectivamente como parece. Tras aquel nefasto 0-7 ante Chile en la pasada Copa América Extra de los Estados Unidos, su entrenador, Jorge Osorio, trabajó mucho en la parte mental, tratando de fortalecer a jugadores que ya tienen una larga y reconocida trayectoria.

De hecho, México ha logrado apartar del torneo a Rusia, el equipo local, algo que no conseguía desde hacía 20 años (en 1997), ha vencido a Estados Unidos como visitante, otra pared infranqueable, y ha logrado cambiar los resultados de los tres partidos de la fase de grupos, lo cual no es poco.

Alemania, que no ha llegado con su equipo de gala, el que ganó el Mundial, también atraviesa un proceso de renovación. Mario Götze con problemas físicos, retirados Lahm, Schweisteigfer y Klose, su muy capaz entrenador Joakim Low optó por varios jóvenes ya muy destacados en las principales ligas y unos pocos campeones del mundo para apuntalarlos.


El resultado es muy bueno porque desde hace rato (1998-2002) Alemania juega a o mismo con quien sea, e intenta crear en la medida de lo posible. Los más exigentes rivales de aquí en más determinarán hasta dónde puede dar este equipo, que vuelve a ser uno de los grandes candidatos a ganar el Mundial de 2018.

México supera el miedo escénico y es semifinalista (El Heraldo de Mexico)



                                                   
                                                         Desde Kazán


Ni la condición de local de los rusos, ni su aceptable estructura, ni tampoco el gol de Alexander Samedov que por unos minutos la dejaba fuera de competencia, pudieron con esta selección mexicana dispuesta a cualquier travesía desde la fortaleza mental.
El equipo mexicano, tal como vino sucediendo en toda esta Copa Confederaciones, volvió a sobreponerse a la adversidad y acabó venciendo 2-1 a Rusia en el Kazán Arena y logró la clasificación para la semifinal.

Las barreras siguen cayendo, y ahora otra: hacía veinte años que una selección mexicana no eliminaba a un conjunto local en Copa Confederaciones, porque la última vez fue a Arabia Saudita en 1997.

El 29 de junio, en el Fisht Stadium de Sochi, esperará como segundo del Grupo A al ganador del B, que saldrá hoy sin dudas entre Alemania y Chile.

Consciente de que cuanto más se conserve el balón, más difícil es que el rival pueda hacer algo con él, el conjunto mexicano parecía mejor estructurado que el ruso pero pasado el primer cuarto de hora, comenzó a tropezar con la misma piedra: los desacoples defensivos, especialmente entre los dos marcadores centrales.

Si a los 17 minutos ya Rusia pudo haber abierto el marcador por un penal que luego el VAR comprobó que no existió de Araujo a Smolov, siete minutos más tarde ya fue imposible evitar el gol de los locales a través de Samedov, a los pocos segundos de que Smolov estrellara la pelota en el palo.

Con el resultado a favor, parecía que Rusia aseguraría el pase a semifinales pero una vez más, como en todo el torneo, apareció la fuerza interior que ya parece caracterizar a este equipo, y con la ayuda del grave error de cálculo del otrora muy buen arquero Akinfeev, Araujo pudo empatar con otro gol de cabeza, otro asunto que se viene repitiendo en el Tri.

México ni siquiera sintió la lesión de Luis Reyes (también esto se reitera, que los defensores salgan con problemas físicos), ni la tarjeta amarilla a Andrés Guardado, que lo deja fuera de la semifinal por acumulación, y ya a los 7 minutos del segundo tiempo llegó el 2-1 con otro cabezazo de Lozano (el cuarto en el campeonato) aprovechando un rechazo alto de Herrera y otro fallo de Akinfeev.

A partir de allí, el partido se hizo cuesta arriba para los rusos, y más, con la expulsión del lateral izquierdo Zhirkov y con la tardanza de su entrenador Cherchesov para colocar a un delantero complementario de Slomov como Poloz, casi promediando la etapa.

Ya México jugaba más con la desesperación rusa y de hecho, tuvo varios contragolpes para aumentar el marcador pero por lo general Javier Hernández prefirió más pivotear que lanzarse hacia el arco adversario.


Aquellos tiempos de jugar como nunca y perder como siempre parecen lejanos.  Rusia, el local, quedó atrás.  

viernes, 23 de junio de 2017

Consejos para disfrutar el Mundial 2018 (El Heraldo de Mexico)




                                                          Desde Kazán, Rusia


Ya hemos iniciado la cuenta regresiva y queda menos de un año para el próximo Mundial de Rusia. Teniendo en cuenta esta situación, nos permitimos dar algunos consejos a los que quieran viajar a alentar a la selección mexicana.

-         Cambien rublos antes de llegar a Rusia, especialmente si el vuelo arriba durante el fin de semana porque las posibilidades de cambiar en esos días son mínimas y nadie acepta otras monedas en la vía pública.

-         Tomar algún curso, aunque sea mínimo, de idioma ruso o tener a mano y saber usar el traductor de google, con el que se puede mantener largos diálogos con los locales, porque el porcentaje de gente que habla otros idiomas que no sean el ruso es mínimo, y el noventa por ciento de ellos habla inglés. Castellano, casi imposible.

-         Prepararse para una enorme burocracia en cualquier tramitación. Este país es el inventor de la burocracia y no es casual que la gente tarde demasiado para todo, especialmente para temas relacionados con aduana, visas y pasaportes.

-         En los hoteles pueden llegar a pedirles no menos de tres veces el pasaporte y el papel que otorga el Estado al entrar al país, que pasa a ser fundamental. Ni se les ocurra perderlo. Los administradores de los hoteles tienen una multa enorme si no informan hasta cuarenta minutos después de llegados, a Inmigraciones, sobre los nuevos huéspedes.

-         La tarjeta de crédito American Express casi no tiene uso en Rusia. Traigan otra tarjeta por las dudas o saquen pasajes internos y hoteles con la tarjeta antes de viajar para tener todo asegurado. En las operaciones por internet ya en Rusia, ni siquiera hay espacio para el código de seguridad de cuatro cifras de la American Express.

-         Las canillas (grifos) de los baños funcionan al revés, el agua caliente para la derecha y el agua fría para la izquierda.

-         En el metro, los carteles en las estaciones están casi todos solamente en ruso y es un jeroglífico. Traten de llevar un mapa impreso y en colores y con letras latinas antes de salir porque luego se encontrarán todo escrito en cirílico. Sólo dentro del metro hay carteles de cada estación en inglés pero no en cada estación.

-         Traten de usar mucho el Uber. Los taxis suelen ser conducidos por mucha gente inescrupulosa que quiere hacerse rápidamente de una buena diferencia económica con turistas y suelen cobrar mucho más de la cuenta. Regateen el precio (sea el que sea) por la ventanilla del conductor antes de subir.

-         Para comprar entradas para los partidos, hay que sacar el ID Fan, una acreditación a partir de un registro por internet que permite viajar gratis por todas las sedes en determinados trenes especiales, tras la promesa del mandatario Vladimir Putin de que nadie pagaría por viajar dentro del país.


Entrevista exclusiva a Claudio Borghi: "El mejor gol de Diego fue contra Bélgica" (y Parte 3)



                                                        Desde Kazán, Rusia


-        - Claudio, ayer se cumplieron 31 años de los goles de Diego Maradona a los ingleses. Vos estabas ahí, decime qué se siente…
-        - ¿Sobre cuál de los dos?

-     -    Bueno…de los dos, no sé para vos cuál es el mejor…porque para muchos fue el gol con la mano….ç
-     -    Para mí, ninguno de los dos fueron los mejores que hizo Diego, al que le ví hacer en el Mundial. Para mí, el mejor gol fue contra Bélgica.

-        - ¿Mejor que el de Inglaterra? ¿El que mientras elude parece que se va a caer?
-      -   Sí, sí. El de los ingleses es un gol maravilloso que tiene un antes y después, desde el medio hasta el área me parece un gol común y corriente. Desde el área hacia adelante me parece genial. La pregunta es si se lo hace a Uruguay.

-        - Claro, por lo finos que son los ingleses  marcando, ¡no?
-       -  Te pegan una patada y te dejan en la tribuna. Pero de todas maneras me da pena que hayan pasado 31 años, quiere decir que estamos viejos (risas). Pero el gol de Diego con la gambeta fue extraordinario. El de la mano, reconozco que en aquel momento (hoy sí se ve la mano saltando), cerca del banco de suplentes porque no íbamos todos al banco sino cinco y yo no estuve en ese partido sino al lado, pero del otro lado. Nos dimos cuenta que había sido mano cuando Diego cae y empieza a mirar al árbitro para ver lo que había cobrado.

-        - ¿Después en el vestuario eso se festejó como un título, verdad?
-      -   Sí, nos dio pena también, porque teníamos la sensación de que estábamos vengando una situación que no tenía mucho sentido, porque ni los jugadores ingleses ni nosotros teníamos la culpa de lo que había pasado. Le sirvió al pueblo por un poco de estímulo moral de algo que dio mucha vergüenza y que sigue dando mucha vergüenza. Es el pueblo el que tiene sus sentimientos.

-       -  ¿A partir de ahí ustedes se sintieron campeones o todavía no?
-        - Estábamos divididos en la opinión. Para mí, el rival más difícil era Bélgica en semifinales, no Inglaterra. Bélgica jugaba bien.

-        - En realidad, Bilardo pensaba que en semifinales tocaría España, pero fue justamente eliminada por Bélgica por penales…

-        - Había buenos equipos. Cuando vos estás en el Mundial y empezás a ver a los rivales, decís “aquellos son difíciles, estos no tanto” y por ejemplo Francia o Brasil eran buenos equipos, pero no estaban en la zona nuestra. De nuestro lado, el que veía mejor era Bélgica, y luego los alemanes siempre son los alemanes, lo que charlamos antes

Entrevista exclusiva a Claudio Borghi: "Batistuta se equivocó, estos chicos de la selección no saben quién fue" (Parte 2)





                                            Desde Kazán



-       -  ¿La selección argentina, más allá de la élite de los jugadores que la representan, es un reflejo de lo que pasa en el fútbol argentino?
-        - Yo creo que no, que no es un reflejo de lo que pasa en el fútbol local. Los jugadores chilenos de la selección se visten de chilenos pero no pertenecen al medio. La selección argentina tiene el mismo problema. Hay unos chicos más citados pero hoy el jugar afuera te da como un prestigio diferente. Puede que el fútbol local esté al mismo nivel pero juegan en Europa y entonces tienen que venir, pero bueno, es también el hecho de que estos chicos se van muy jóvenes y de pronto están mucho tiempo afuera y vuelven a la Argentina a jugar nada más. No quiero ser irrespetuoso pero parece que no sienten la idiosincrasia argentina de cómo es el fútbol.

-        - Habrás leído lo que le pasó a Gabriel Batistuta que quiso entrar al vestuario de la selección argentina y no lo dejaron ni sabían quién era él…
-        - Se equivocó Batistuta.  Porque estos pibes no tienen ni idea de quiénes somos ni qué hacemos, ni quiénes fuimos.

-         -¿Pero está bien que pase esto? Te lo pregunto porque sé que en Uruguay, Godín y Lugano se encuentran para hablar de temas de la selección, y los jugadores saben qué pasó en 1930, en 1950…
-        - Bueno pero eso es una cuestión de educación, de historia. Nunca lo vi jugar a Mario Boyé pero tenía una pizzería en Belgrano llamada “La Guitarrita” y entraba y me decía “Hola pibe, hola pibe” hasta que un día me pidió una foto para poner en la pared y fue uno de los días de más orgullo. Al otro día a las 8 de la mañana ya estaba allí. Yo no vi jugar a Boyé pero sé perfectamente quién fue Boyé. Ese es un problema nuestro, y mirá que nosotros somos bastante respetuosos con nuestros ídolos en la Argentina. En otros lugares también pasa. En Chile, Elías Figueroa no podía pasar a los partidos de la selección. Es cierto que el portero no tiene la obligación de saber quién fue, pero tiene que haber alguna credencial, alguna forma para que un jugador pueda entrar a una cancha donde lo dio todo. Pero yo digo en chiste que Batistuta se equivocó porque sabe perfectamente que estos pibes juegan más a la play station de lo que leen revistas o saben de historia.

-         -Hace un par de años hablaba de esto con Carlos Bilardo y él me decía que estos pibes tienen mucho dinero en el banco y demasiado pronto. ¿Hay algo de falta de hambre, no tal vez en lo deportivo pero sí en lo personal?
-        - Es una cuestión de educación y acá fallamos varios. Yo de estos chicos de la selección chilena tuve a muchos como DT, y desde chiquitos y fallé en muchas cosas. Tienen dinero, sí, pero no tienen quizá la ética, la humildad. Se han olvidado de donde vienen y el que se olvida de dónde viene no sabe a dónde va. Y estos chicos tienen mucho dinero. (Sergio) Batista me dice siempre “estos chicos pueden tener el dinero del mundo pero nosotros tenemos una boludez así que dice “campeones del mundo” que ellos no tienen”.  Entonces nada, la plata pasa a ser algo muy importante, pero bueno, yo no estoy para juzgarlos. Yo creo que ellos están mal formados y es responsabilidad de todos nosotros.

-       -  ¿Hacia dónde va la selección argentina con Sampaolo? Yo sé que sos muy crítico.
-        - Tengo una crítica deportiva y una crítica humana. En cuanto a la crítica deportiva, no hay dudas de que el tipo sabe, ha sacado muy buenos resultados, pero en la parte humana tengo muchas quejas, dudas pero acá no es importante el tipo sino si gana o pierde. La forma de llegar no es la correcta. Me pasó a mí, pasó en España, pasó en la Argentina. Yo no sé si es él el que ve la forma de llegar por lugares oscuros pero alguien lo hace, y no me gusta tanto. Ahora deportivamente, el tipo tiene que sacar y va a sacar buenos resultados. El ganar, repito, no es lo más importante.

-       -  Quedan cuatro partidos para la selección en el camino al Mundial y tiene una mochila bastante pesada, especialmente el primer partido, ante Uruguay en Montevideo.
-        - Sí, ese es el partido clave, ¿no? Argentina jugó con Brasil, pero no pude verlo por estar ya en Rusia y luego tuvo un picnic contra Singapur. Uruguay también llega necesitado, así que va a ser un partido duro. En otro momento los del Río de la Plata nos ayudamos pero esta vez no va a haber chances.  Lo que preocupa a varios países son estos famosos 3 puntos de Chile ante Bolivia donde se entra en un litigio nuevo y no se sabe a dónde irá a parar.

-        - Sos un tipo reflexivo y entonces parece que es bueno preguntarte hacia dónde va el fútbol con el uso de la tecnología. Esto de que pasan 3 minutos y gritás un gol después….
-       -  No, es una locura (se ríe irónicamente). Es una locura. Yo celebro algunos cambios en el fútbol y me parece extraordinario, como que el arquero no pueda recibir un pase atrás con las manos, lo del lateral lo veo extraordinario, pero esto no. Mi hijo juega al rugby y estamos acostumbrados a que cuando hay una duda, el tipo pida la pantalla pero es rugby. Se puede perder mucho  y es muy peligroso. Si esto pasa en un River-Boca, hay 200 mil muertos, porque es mucho el espacio que hay entre lo que corresponde y lo que no corresponde. Me decían que en el primer partido estuvo mal porque es al revés, es el árbitro el que tiene que pedir si tiene dudas. Culturalmente, no estamos preparados para este cambio, al menos Sudamérica, no.

-      -   Infantino está hablando ahora de partidos de 60 minutos y no de 90…
-       -  Yo creo que Infantino quiere quedar en la historia por algunos cambios pero no lo veo. Las modificaciones en el fútbol son muy pocas en todos estos años de juego y estamos acostumbrados a eso. Es cortar un poco la esencia de lo que es el fútbol.

-        - Me imagino que seguís el fútbol argentino, el torneo local.
-        - Lo que puedo. No me pasan todo lo que deberían. Leo, con todo el respeto del mundo porque sos periodista, cada vez menos. Trato de ceñirme a dos medios, La Nación y Clarín. Si voy a Olé, no hay cosas que me gusten mucho.

-        - ¿Qué te pareció el campeonato de Boca?
-        -  Me parece que el que mejor jugaba era River. A veces el que mejor juega no necesariamente es el campeón. Pero le viene bien a Boca. Me alegro mucho por el “Melli”, que es un buen pibe, con unos kilombos tremendos con Centurión, que es más de la parte de la farándula que del fútbol pero tenés que lidiar con eso.

-        - Siendo vos técnico, ¿cómo se puede lidiar con el Facebook, el Twitter?

-        - Yo me animé a decir en una conferencia de prensa que Boca es como hacer el amor con la ventana abierta. No hay intimidad. El teléfono es un invento extraordinario. Yo estoy sorprendido y ando por Rusia con un teléfono pero el Twitter, el Facebook, el Instagram, el chat es una contaminación que tienen hoy los seres humanos.

jueves, 22 de junio de 2017

Entrevista exclusiva a Claudio Borghi: "El fútbol argentino es un desastre" (Primera parte)




                                                     Desde Kazán, Rusia


Es un enorme placer hablar de fútbol con Claudio Borghi. Fue un jugador excelso, y ahora comenta para la TV estadounidense.

-         -¿Qué te pareció hasta ahora el nivel de esta Copa Confederaciones?
-         -Vi un partido inaugural no muy bueno. Yo creo ya que con Alemania empezó a mejorar un poco, con Chile un poco más.  En el último partido, México luchó mucho y batalló mucho para ganar. Creo que no está el mejor juego, un Alemania que viene con un equipo joven y da envidia la calidad de jugadores que tienen. Chile que viene con un plantel desgastado por tantos años. Portugal que no es tenido en cuenta pero es complejo. Vamos a ver.,..el partido más esperado por mí era Alemania-Chile. Los alemanes son siempre alemanes (risas)

-        - Esa famosa frase de Gary Lineker, ¿no?
-         -Así es, que siempre ganan los alemanes…pero vamos a ver como reaccionan ante un Chile que ya está en decadencia con algunos de sus jugadores.

-         -Se le critica mucho eso a Chile, ¿no? Que no tuvo renovación para una generación dorada pero que no tiene recambio…
-         -Va a tardar mucho. La naturaleza hizo que coincidieran una cantidad de jugadores ahora pero hay que ver cuándo se decide otra vez la naturaleza, digo…y no hay un trabajo de recambio, que esa es la mayor crítica al momento que está viviendo Chile y por eso lo que te decía de la envidia a Alemania por poder venir a jugar este torneo con jugadores jóvenes, de 21 a 24 años en promedio general. Y esta gente (Chile) viene a buscar la gloria acá, porque ya ganaron dos Copas América y ya es inédito lo que hicieron pero ganar acá sería algo extraordinario.

-        - ¿Este Chile qué es? ¿Es el Chile de Bielsa, el de Sampaoli, el de Pizzi, el tuyo? ¿Es una mezcla de todos o no es nada de eso?
-         -Mirá, ayer Vidal lo dijo hablando con la prensa chilena. Es una mezcla de todos. Los inventos siempre se los atribuyen a alguien pero los que los pensaron fueron muchos, entonces acá hay un trabajo general muy bueno. Lo que sí hizo Bielsa fue darle un empuje importante, como mejor entrenador del mundo, reconocido mundialmente, pero vino sabiendo que había muy buenos jugadores. Bielsa no llega a cualquier lado porque tiene que llegar y cambiar todo. Y el hecho de ganar algo importante le ha dado protagonismo a la Selección. Ahora ¿qué es Chile? Es un producto de la casualidad en muchos jugadores, la mayoría de origen humilde muy muy grande y les ha costado la vida y a veces hasta es un milagro lo que han hecho.

-        - ¿Y Portugal? Porque en estos días en las conferencias de prensa se han visto críticas durísimas de la prensa portuguesa a Fernando Santos y se vio en el último partido que hace un gol y trabaja los partidos.
-         -Sí, me llamó la atención que el técnico haya dicho “acá lo importante es ganar y tiene muy buenos jugadores. Danny es un jugador que a mí me encanta, quizá no del nivel de Ronaldo, pero es muy bueno. Quaresma es un muy buen jugador. En general son muy buenos jugadores pero juegan al resultado y hoy ganar es mejor que jugar bien, la estadística así lo dice.

-        - Pero es realmente más importante que jugar bien?
-         -Bueno, yo tengo mi teoría pero jugar bien te trae muchos mejores resultados que ganar de casualidad pero hoy la gente quiere ganar.

-        - Bueno, en la Argentina se piensa así, acaso por la desesperación por no ganar por tantos años pero uno piensa en Alemania, que estuvo sin ganar desde Italia 90 hasta Brasil 2014, mucho tiempo…
-        - Sí, lo que pasa es que ven el fútbol de diferente forma. Yo tengo afortunadamente varios años de fútbol internacional y ellos pierden un partido, no deshonran la bandera, ni traicionan a la patria ni insultan el himno ni tiran la escarapela. Pierden un partido de fútbol y nosotros perdemos la guerra cada vez que perdemos un partido, y así lo siente la gente y por eso los resultados. Vos tenés mi edad. Yo no había visto dos cambios de entrenadores en un proceso y de la forma en que se fue el Patón, que más allá de que me gusta o no me gusta como juegan sus equipos es un tipo educado, muy querido. Pero irse de la forma en que se fue, no encontré que haya sido un buen mensaje, pero son las situaciones que está viviendo el fútbol argentino. Después de Julio Grondona mucha gente agarró el poder que tenía uno solo, no sé si bien o mal pero uno solo y hoy es un desastre, hoy estamos con campeonatos que no arrancan, jugadores que mueren en la cancha. El fútbol argentino ahora sí es un producto típicamente argentino.

-        - Como el dulce de leche, pero de mala calidad…

-         -Sí, pero estamos acosrtumbrados y eso es lo que tendremos que ver en los próximos años.

Boca es el que más puntos sacó




Nadie puede objetar el campeonato ganado por Boca Juniors desde las matemáticas y desde ser el equipo que más tiempo animó la lucha por el título. Pero todo pasa por la voluntad y por los números. Si hablamos del juego propiamente dicho, es ya otra c osa.
Boca (y lo saben desde sus entrenadores, los mellizos Barros Schelotto, hasta la mayoría de sus jugadores) no es el mejor equipo argentino.

En todo caso, es el que tiene mucho más poder ofensivo si los tres de arriba están en una buena tarde o noche, puede tener un volante de andar lujoso y estético como Fernando Gago y también (contra lo que el cuerpo técnico deseaba) un volante tapón como el colombiano Wilmar Barrios, quien sólo entró, y fue figura, por lesión de su compatriota Sebastián Pérez (que no cumple la misma función) o porque quedó una vacante por la salida del inclasificable uruguayo Rodrigo Bentancur.

Boca es la suma de mil elementos. De un arquero que se lesionó (Guillermo Sara), otro que se equivocó muy feo en el verano y ya se va (Werner) y otro que llegó y rápidamente se quedó con la titularidad, aunque no ha demostrado demasiado por ahora aunque sí ha conseguido una cierta regularidad (Rossi).

También es una defensa que fue cambiando de acuerdo con el estado de ánimo imperante, pero que nunca dio seguridad en sus marcadores centrales (tema clave que deberá atacar para 2018 si quiere tener protagonismo en la Copa Libertadores), con marcadores laterales dispares como Fabra, mejor atacando, o Silva, superior defendiendo, y con un Peruzzi que comenzó peleando por meterse en la selección argentina y acabó quedando rezagado en la consideración popular.

Pero Boca es básicamente un equipo cambiante, sin un orden táctico, sin una idea clara de juego, y con algunos jugadores que marcan diferencia por sí mismos como su gran goleador Darío Benedetto (el más sólido y contundente desde Martín Palermo), Pavón en un día feliz, o Ricardo Centurión, envuelto en problemas personales que fueron minando su confianza, o el propio Fabra, o Barrios cuando entró.

Es más, Boca era un equipo feliz y en ascenso cuando terminaba la primera parte del torneo, en diciembre, y además de la terna atacante, se sumaba Caros Tévez y con Gago en sus espaldas. Demasiado para cualquier equipo.

Pero como el fútbol es un estado de ánimo, excelente definición de Jorge Valdano, bastó que Tévez se fuera, que Pavón se fuera metiendo un balde en la cabeza, que los mellizos insistieran con un insípido Bentancur que nunca demostró lo que parece que vale de acuerdo con la cotización del mercado, y que Pablo Pérez se fuera convirtiendo en un picapiedras que hace recordar a la transformación de aquel Jorge Daniel Ribolzi de 1976, cuando provenía de Atlanta, para que todo se desmoronara.

Boca, que contó con la inmensa ayuda de unos rivales que miraron para otro lado durante meses por estar pendientes de las distintas copas sudamericanas, ahora se desmoronaba, dando espacio a que se ilusionaran incluso aquellos que ya habían renunciado a todo. Y de hecho, River Plate nunca se miró al espejo y se convenció de que se podía, y a la primera que tuvo todo en sus manos, cuando ya se clasificó para los octavos de final de la Libertadores y ganó con enorme claridad el Superclásico en la Bombonera, no pudo sostenerlo.

Menos que menos San Lorenzo, envuelto en sus propios problemas de un plantel veterano que tiene que pensar en algunos cambios para la temporada que viene, o un Racing Club envuelto en cambios de técnico y de orientaciones, y con algunas lesiones claves, y con Independiente remontando la cuesta, entre la modernidad y la apuesta a un estilo.

Cómo será todo que emergió Bánfield al final, de la mano de Julio Falcioni, para dar una mínima pelea en un torneo anual que parece que fuera de una década por tanto que incluyó y que algunas de las cosas que le ocurrieron parecen haber pasado en el siglo XX por lo cambiante que es.

Nos resulta difícil llamarlo “campeón” a Boca. Más fácil es decir, sin temor a equivocarnos, que es el que más puntos sacó en un torneo muy irregular, y que entonces, es el que se lleva finalmente el título. No es poco, pero tampoco es demasiado.