domingo 27 de diciembre de 2009

Messi sólo es discutido en su país (Yahoo)

Lionel Messi tiene un gran desafío para 2010. Tratar de realizar un gran papel con la selección argentina en el Mundial de Sudáfrica porque será lo único que le reste por terminar de reinar en el planeta futbolístico: ser aceptado definitivamente por los seguidores argentinos, los únicos que osan discutirlo cuando en 2009 ha ganado los mayores premios a los que puede acceder un futbolista.

El FIFA World Player, premio que oficializa al mejor jugador del mundo de cada temporada, obtenido por Messi en los últimos días, arrasando en la votación al portugués Cristiano Ronaldo, del Real Madrid, no deja margen de dudas sobre la categoría del argentino, ganador también, y por una distancia récord, del tradicional Balón de Oro que otorga la revista France Football al mejor jugador europeo.

En el primer caso, el premio consiste en los votos de los entrenadores y capitanes de cada una de las más de doscientos selecciones afiliadas a la FIFA, y en el segundo, se trata de los sufragios de los periodistas especializados, por lo que la coincidencia sobre los valores de Messi es total y absoluta en el mundo del fútbol.

Sin embargo y aunque parezca extraño, el joven jugador del Barcelona, a su vez mejor equipo del mundo al ganar la máxima competencia de clubes recientemente en Abu Dhabi, Emiratos Arabes Unidos, no las tiene todas consigo. Buena parte de sus compatriotas lo discuten y polemizan sobre su actitud cuando viste la camiseta argentina, al creerlo no muy comprometido con el equipo de Diego Maradona.

Según muchos argentinos fanáticos de fútbol, Messi siente mucho más la camiseta del Barcelona que la del seleccionado argentino, y pocos se detienen a pensar que tal vez los sistemas tácticos y las características técnicas de los compañeros que lo rodean varían demasiado como para que los resultados sean los mismos en uno y otro equipo, aunque se trate del mismo jugador.

Messi no se siente cómodo en la selección argentina, aunque tenga muy buena relación, fuera del campo, con jugadores como Juan Sebastián Verón, Javier Mascherano o Sergio Agüero. El hecho de que el sistema utilizado por Maradona sea de 4-4-2, con los cuatro volantes muy alejados de los dos delanteros, hace que Messi se establezca muy adelante apenas acompañado por el otro atacante, ya sea Carlos Tévez, Agüero o Gonzalo Higuaín, pero no encuentra con quiénes descargar el juego y termina bajando a la mitad de la cancha para recuperar balones, recogerlos allí, y entrar entonces a eludir un enjambre de rivales hasta que, en el caso de pasar a todos, poder encontrarse con el arco. Todo esto hace que sea prácticamente imposible concretar el juego del Barcelona, donde tiene dos delanteros en los que descargar, y la pelota le llega servida desde los volantes como Xavi e Iniesta, y hasta del lateral derecho Daniel Alves.

¿Puede ser que Messi sea tan bueno en el Barcelona, pero cambie tanto al cruzar el Océano Atlántico para jugar por Argentina? No parece lógico pero lo que es indudable es que el seleccionado albiceleste sigue sin encontrar la fórmula para utilizar a su favor el tener en sus filas al mejor jugador del mundo y le costó inclusive llegar al Mundial luego de una muy difícil fase clasificatoria.

Si a esto se le suma que en el pasado Mundial de Clubes, Messi definió el torneo con un gol en tiempo extra ante sus compatriotas de Estudiantes, y festejó la conquista (como sería lógico de esperar dada la importancia que tenía este partido), su relación con más hinchas argentinos empeoró en los últimos días.

Desde los medios de comunicación locales (que tampoco manifiestan gran simpatía por su figura) se intentó minimizar que haya habido pintadas con insultos a Messi en las paredes de la ciudad de La Plata, de donde es Estudiantes, en lo que parecía una expresión de unos pocos, nada representativos de la sociedad, pero escasos días después, se entregó en la Argentina el tradicional premio Olimpia de Oro al mejor deportista nacional del año, recayendo en el tenista Juan Martín Del Potro, que si bien tuvo un excelente año, la repercusión de sus acciones es apenas mínima en comparación con el futbolista, que además, fue designado por los especialistas como el mejor en su actividad, algo que no ocurrió con su compatriota del tenis.

¿Por qué entonces la prensa especializada en deportes de la Argentina no le concedió el premio como el mejor deportista argentino de 2009 a Messi, siendo elegido el mejor del mundo del fútbol y a su vez consagrándose campeón de Europa y mundial con el Barcelona? Es una pregunta que parece muy difícil de responder desde lo técnico y que a todas luces obedece más a los sentimientos y a las simpatías o antipatías que se generan en el imaginario popular.

Y así como Del Potro está señalado como el adalid del deportista esforzado que despliega todo su talento y que “siente los colores” (cada vez que termina un gran torneo de tenis regresa a la Argentina y visita la Bombonera de Boca Juniors, su equipo), Messi es visto como un talento lejano, que emigró de adolescente a Barcelona, y que hoy parece distante de lo que ocurre en la Argentina, donde no tiene un club al que se sienta incondicional, aunque haya comenzado en Newell’s Old Boys de Rosario.

No importa que la periodista Cristina Cubero, del diario “Mundo Deportivo” de Barcelona, sostenga en forma permanente que de todos los jugadores argentinos que pasaron por Cataluña, entre el Barcelona y el Espanyol, “Messi es por lejos el más argentino de todos, el que más sigue las costumbres de su país, el que más identificado está con su origen”.

De nada le vale esto a Messi. Se tendrá que jugar todo en el Mundial, si quiere dejar de ser discutido en su país, en el que la cadena televisiva que tiene los derechos de transmisión de la Champions League, opta por emitir el partido del Inter antes que el del Barcelona, jugándose los dos a la misma hora.

Messi debe luchar contra todos esos prejuicios.


Messi is discussed only in his country (Yahoo)

Lionel Messi has a great Challenger for 2010.He must try to realize a great role with the Argentinean team at the World Championship in South Africa, because this will be the single item he has to end reigning in the footballistic planet: to be definitively accepted by the Argentinean followers, as only they dared to discuss him when he won in 2009 the major trophies that a footballist can reach..

FIFA World Player, prize that make official the best player in the World of each season, obtained by Messi the last days, sweeping in the voting the Portuguese Cristiano Ronaldo of the Real Madrid, does not leave any doubt as to the category of the Argentine, also winner, and by a record distance of the traditional Gold Balloon granted by the magazine France Football to the best European player.

In the first case, the prize consists in the votes of the coaches and captains of every one of the over two hundred teams, members of the FIFA and in the second, it concerns votes of the specialized reporters, so that the coincidence on Messi’s values it total and absolute in the World of football.

However, and though it may seem strange, the young player of Barcelona, the best team of the World, winning the maximum competition of clubs recently in Abu Dhabi, United Arabian Emirates, has not everything pleasant. A good part of his countrymen discuss him and have polemics as to his attitude when he wears the Argentinean vest, believing him not too engaged with the team of Diego Maradona.

According to many Argentinean fans, Messi feels much more the vest of Barcelona than of the Argentinean team and few detain to think that perhaps the tactical systems and technical characteristics of the comrades around him vary too much to obtain same results in one or other team, in spite it concerns the same player.

Messi does not feel at ease in the Argentinean team, though he has a very good relationship outside the field, with players as Juan Sebastián Verón, Javier Mascherano or Sergio Agüero. The fact that the system used by Maradona is of 4-4-2 with the four midfielders very far of the two forwarders makes that Messi puts himself too much forward scarcely accompanied by another attacker, be it Carlos Tevez, Agüero or Gonzalo Higuain, but he does not find with who to discharge the game and ends going back to the mid of field to recover the balls, to collect them there and then to enter to dribble the swarm of rivals until that in the case of passing them all to be able to meet with the goalkeeper. All this makes that it is practically impossible to concrete the game of Barcelona, where he has two forwarders in who to discharge and the ball comes to him served from the midfielders such as Xavi or Iniesta and even from the right lateral Daniel Alves.

Can Messi be so good in Barcelona but changes so much when crossing the Atlantic Ocean to play for Argentina? It does not seem logical but it is without any doubt that the bluewhite team continues without finding the formula to use in their favor the best player of the World and it was very difficult for them to reach the classification for the World Championship

If to this is added that in the past World Championship of clubs Messi defined the contest with a goal in extra time vs his countrymen of Estudiantes and celebrated the triumph (what should be logical to expect due to the importance this match had) his relationship with more Argentinean fans became worse last days.

From the local communications means (that neither they feel sympathy for his figure) there was the intention to minimize the insulting paintings against Messi on the walls in the city of La Plata, the origin place of Estudiantes, what seemed an expression of few, not representative of the society, but a few days later, in Argentine was granted the traditional prize Olimpia de Oro to the best national sportsman of the year, falling it on the tennis player Juan Martin Del Potro, though he had an excellent year, the repercussion of his actions is minimum in comparison with the football player who besides, was designed by the specialists as the best in his activity something that did not happen with his tennis countrymen.

So why the press in Argentina specialized in Sports did not grant Messi the prize as the best Argentinean sportsman of 2009 having been chosen the best of the world of football and at the same time consecrated as champion of Europe and world champion with the Barcelona? It is a question that seems very difficult to answer from the technique and it obeys more the feelings and sympathy or antipathy that generate in the popular imagination.

And so as Del Potro is signed as Champion of enforced sportsman who shows his talent and “feels his colors” (every time he ends a great contest he returns to Argentina and visits the Bombonera of Boca Juniors, his team), Messi is seen as a far talent, emigrating as adolescent to Barcelona and today seems distant of what occurs in Argentina where he has not a club to which he feel unconditional, though he started in Newell’s Old Boys of Rosario.

It does not matter that the reporter, Cristina Cubero, of the newspaper “Mundo Deportivo” of Barcelona sustains permanently that of all the Argentinean players who passed through Catalonia, between the Barcelona and Espanyol, “Messi is far the best Argentine of all, who follows the customs of his country, who is the most identified with his origin”.

It is of no value for Messi. He will have to play everything in the World Championship if he wants not to be discussed in his country, in which the television channels that have the rights to transmit the Champions League, opt to emit the match of Inter instead of Barcelona, playing both at the same hour.

Messi will have to fight against all these prejudices.

jueves 24 de diciembre de 2009

Messi debe luchar contra la decadencia (Jornada)


No debe ser fácil de comprender, para un muchacho de veintidós años, tan joven, que siendo alabado por todo el planeta, se lo discuta tanto en su propio país, continuando con la tradicional frase, bastante discutible, acerca de que “nadie es profeta en su tierra”.
Resulta que Lionel Messi, consagrado en la FIFA esta semana como mejor jugador del mundo gracias a los votos de los entrenadores y los capitanes de las selecciones nacionales afiliadas (con excepción de los siempre simpáticos competidores brasileños), y por la revista France Football como el mejor jugador de Europa, recibe pintadas en las paredes de la ciudad de La Plata, en su contra, por haber osado marcarle el gol decisivo del Mundial de Clubes a Estudiantes con la camiseta del Barcelona. Tamaño desatino, es decir, gritar un gol que vale un Mundial de clubes, o marcárselo a sus compatriotas (en otras palabras, hacerles sufrir una derrota deportiva) aumenta la antipatía popular. Podría argumentarse que aquellas pintadas con insultos obedece a un sector minoritario que no responde a la generalidad de la sociedad y podría llegar a ser, incluso, atendible. Pero resulta que la cadena internacional de TV que tiene los derechos de la Champions League, opta por emitir al divertido Inter de José Mourinho antes que al Barcelona campeón europeo y mundial (que vapuleó en esta temporada a ese tan interesante equipo italiano), y el martes, el Círculo de Periodistas deportivos entrega su tradicional premio Olimpia de Oro al mejor deportista argentino del año al muy buen tenista Juan Martín Del Potro, que sin dudas ha tenido un muy buen año. Es cierto que el tenis no es comparable al fútbol porque se trata de un deporte individual contra otro colectivo y eso suele complicar los parámetros para juzgar a dos deportistas tan disímiles, pero si tuviéramos que señalar cuál es el deportista que más trasciende hoy en el mundo, de nacionalidad argentina, no caben dudas de que Messi supera ampliamente a todos y en todos los órdenes, además de ser oficialmente galardonado como el mejor del mundo en su actividad. ¿Y entonces? ¿Cuál fue el criterio establecido para colocar a Del Potro por encima de Messi? ¿Será que el Círculo tuvo temor de caerle antipático a la sociedad, que, sabe, no quiere demasiado al jugador del Barcelona y lo considera más catalán que argentino? ¿Será que sus componentes votaron todos con absoluta convicción? Vaya uno a saber, pero suena un poco raro que en el mismo día, la agencia de noticias Prensa Latina colocara a Messi en el tercer lugar en la votación para elegir al mejor deportista latinoamericano de 2009, sólo superado por el jamaiquino Usain Bolt, y la cubana Yargelis Savigne. Es decir que en el criterio de la prensa no argentina, Messi es el mejor deportista de su país entre todas las disciplinas, algo que parece lógico aplicando el sentido común.¿Qué le ocurre entonces a la sociedad argentina con Messi? Las hipótesis son muchas pero la suma de frustraciones y la escasa posibilidad de vincular al pasado de Messi con algún equipo nacional, al haber emigrado cuando era adolescente, alejan al jugador del sentimiento del hincha, sumado a que por el momento no ha tenido suerte en la selección de Diego Maradona, cuando de él se espera que concrete lo mismo (o más) que en el Barcelona. La pregunta que debemos hacernos es si es posible que Messi, en ese esquema y con esos compañeros, pueda concretar eso que se espera de él, y al mismo tiempo, si siendo el fútbol un deporte colectivo, es posible que Lionel sea un “messías” que salve a todos, como se le pide a los presidentes de gobierno o a los directores técnicos. ¿Por qué el periodismo catalán debe defender a un argentino como Messi de los propios argentinos y sus críticas desmesuradas? Porque el nivel de simplismo de una sociedad mediocrizada que sigue a pie juntillas al periodismo del discurso único dominante que se basa en los resultados, no puede detenerse a analizar mínimamente las características del juego de Messi, basado en que dos cerebros como Xavi e Iniesta lo asistan, en un contexto de un equipo como el Barcelona que tiene como filosofía divertirse y jugar, y que del medio para adelante, utiliza una táctica de 1-2-3, con triángulo cuyo vértice es el volante central y su base, los tres atacantes. A esa concepción de fútbol, Messi la aprendió en la cantera del Barcelona, en La Masía, la misma que, instalada como sucursal en los alrededores de Buenos Aires, hizo traer a su propia gente de Cataluña para formar a los chicos argentinos seleccionados para su campus por no creer en el concepto ético de la formación de jóvenes desde los equipos argentinos. Cada vez que Messi debe cruzar el océano Atlántico, se da de bruces con la exigencia de los mismos resultados del Barcelona, pero en un equipo en el que los cuatro volantes corren pero no juegan, y en el que sólo lo acompaña otro delantero, tan desesperado de soledad como él. Luego, no rinde como en el Barcelona, y el periodismo dominante y resultadista que prefiere al Inter, nos confirma que este Messi no es el de allí. Y claro que no lo es. Pero bueno sería poder analizar sus causas. Nos preguntamos, entonces, cuánto de preparada está esta sociedad argentina para profundizar y para entender que así como antes César Milstein, Ernesto Guevara o Astor Piazzolla, para poner tres ejemplos, no son antiargentinos por haber descollado fuera de su país, sino que han tenido que vivir distintas circunstancias que los llevaron a eso. Pero no son el enemigo ni la antipatria y es más, hicieron que la Argentina se conozca en el mundo. ¿Se podrá entender esto algún día?.

lunes 21 de diciembre de 2009

La coronación de Messi desnuda una sociedad argentina mediocre.

Ya es oficial. Lionel Messi es el mejor jugador del mundo, producto de la votación de los capitanes y los entrenadores de todas las selecciones nacionales afiliadas a la FIFA, y a cantarle a Gardel, Lepera y todos los guitarristas juntos. Basta de dudas, medias tintas, verdades a medias y frases críticas deslizadas desde la mayoría de los medios de comunicación argentinos, tendientes a minimizar los excepcionales logros de quien es ya uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, camino a ser comparable con monstruos como Diego Maradona, Pelé, Franz Beckenbauer, Johan Cruyff o Alfredo Di Stéfano. Pero Messi tiene una contra: nació en la Argentina pero desarrolla su carrera en Barcelona, en el exterior, y ya nos hemos referido en este blog a lo que suscita, para una sociedad argentina en creciente crisis moral, el hecho de ser un triunfador en un contexto tan complicado, en el que juegan los mejores del planeta y ser aún así, superior a los demás. Messi no tuvo una camiseta con la que se identificara profundamente en su país, aunque levemente tenga preferencia por Newells Old Boys por haber participado en su primera etapa adolescente, pero su identificación como club es con el Barcelona, actual campeón mundial y ganador de los seis títulos de la temporada, un récord absoluto dificilmente igualable en el futuro, y de ese equipo de estrellas, es el mejor. Lo es para todo el mundo, menos para muchos de sus compatriotas, dispuestos a ver siempre el pelo en la leche. Si Messi le marca el gol decisivo a Estudiantes, pasa a ser discutido por muchos hinchas platenses (que osan insultarlo en las paredes de la ciudad), mientras que buena parte del periodismo que supimos conseguir sostiene que en la final de Abu Dhabi tuvo poco contacto con la pelota y apenas si apareció cuando el rival ya estaba cansado, pero que no participó mucho del juego. Los medios argentinos apenas si dieron espacio para la entrega del premio al mejor jugador del mundo en la sede de la FIFA, compartiendo cartel con la posibilidad de que Mariano Pavone juegue en Racing Club, Jesús Méndez pase a Boca Juniors o dónde se concentrará River Plate para la próxima pretemporada veraniega. Sé todo gual, como diría Minguito Tinguitella, un adelantado a estos tiempos cada día más mediocres en los que es posible que se proclame con saco y corbata, sueltos de cuerpo, con micrófono en mano, que Estudiantes "le pegó un susto al Barcelona" como si "pegar un susto" fuera una justificación paradójicamente para aquellos que sostioenen que "ganar es lo único importante". Si ganar es lo único que vale, no importa que el gol del Barcelona haya llegado en el minuto 89 o si Messi convirtió el suyo (tiene más de un centenar en su carrera con 22 años de edad y en semejante nivel de competición) con el pecho o con el corazón. Esta sociedad, en la que mucha gente frustrada por su mala semana puede gritarle "fracasado" en una cancha a algún jugador que regresa pronto del exterior por no haber conseguido los mejores resultados, también osa criticar a Messi por "antiargentino" cuando no hay jugador más argentino en el mundo, por sentimiento y ni hablar por las características de su juego. Messi jamás se queja, es buen compañero, es fuerte, tiene un carácter ganador y ama la selección argentina, pero le pasa lo que a tantos otros en el pasado. Lo que hacía Astor Piazzolla, aún genial, no era tango del verdadero. César Milstein estaba cómodo en Inglaterra y por eso no quería regresar al país, aún cuando para llegar a ser premio Nobel tuvo que salir echado a patadas por el gobierno de Onganía en la Noche de los Bastones Largos, mientras que Jorge Luis Borges sintió que resultaba más cómodo irse a morir a Suiza, Julio Cortázar no fue recibido en su país por el "demócrata" Raúl Alfonsín y el propio José de San Martín optó por el regreso al exilio harto de las peleas de sus compatriotas. Ni hablar de la opinión de la sociedad por la figura de Ernesto "Che" Guevara. Todo se reduce con mucha facilidad y Friendrich, el mismo que se fugó con una fortuna robada a un banco santafecino, firma autógrafos, al igual que Rafa Di Zeo, jefe de la barra brava de Boca, al que visitaban en la cárcel los jugadores xeneizes. Es el país del todo vale, y en el que Ricardo Fort es el nuevo ídolo de las multitudes tinellizadas. Esta es la sociedad que juzga que Messi "es bueno, pero...." mientras el mundo se rinde a sus pies y arrastra multitudes a donde va. Pero ya lo sabemos: la Argentina es diferente. El prisma es completamente otro y hasta José Pekerman sigue sin explicar, a tres años y medio, por qué no lo incluyó en aquel partido ante Alemania en Berlín en el pasado Mundial. Prefirió a Julio Cruz antes que a Messi. Sólo en Argentina podría pasar algo así. Por eso Ricardo Bochini, uno de los más grandes genios que dio el fútbol, participó escasos minutos de un Mundial habiendo jugado veinte años profesionalmente, o Norberto Alonso también, o Diego Maradona no estuvo en 1978. Porque siempre para los argentinos no hubo peor enemigo que los mismos argentinos. Ya lo decía Martín Fierro con aquello de "los hermanos sean unidos", pero la lección no sólo no se aprende, sino que cada día lo racional está más lejos.
Se acerca el Mundial y Maradona y sus ayudantes ratifican el esquema de 4-4-2 para la selección argentina como táctica final pensando en Sudáfrica. Y Alejandro Mancuso y Héctor Enrique lo expresan justito en el día en el que Messi, el gran perjudicado por un sistema que lo excluye de su gran aporte (una vez más) es consagrado como el mejor del mundo. Vaya paradoja y vaya sociedad. Messi no sólo desnuda defensas rivales. También se encarga de demostrar que a esta sociedad argentina se le cayeron los pantalones y que a todo nivel va quedando con el culo al aire, en plena decadencia, con escasas chances de retorno al sentido común.-

domingo 20 de diciembre de 2009

Un año inolvidable para el Barcelona (Yahoo)

Lo dijo su entrenador, Pep Guardiola, a pocas horas de la final que terminó ganando de manera angustiosa y en tiempo extra ante los argentinos de Estudiantes. “El futuro del Barcelona es negro si nos vamos a poner a comparar con lo ocurrido en 2009” y tiene razón. Desde ahora ya no es sólo considerado el mejor del mundo por opinión sino por derecho propio al ganar el Mundial de Clubes de Emiratos Arabes Unidos, completando un año sensacional.

El Barcelona consiguió quedarse con la Liga Española, con la Copa del Rey, con la Champions League en una gran final ante el Manchester United, las Supercopas de España y de Europa, y el Mundial de Clubes, que estuvo a tan solo un minuto de perder cuando empató el partido 1-1 ante Estudiantes con un providencial gol de una de sus nuevas figuras de su cantera, Pedro.

Guardiola demostró en la final del Mundial de Clubes que no sólo es un joven entrenador que administra un plantel de grandes estrellas, sino que se trata de un gran orientador y un muy buen observador de los partidos. Los cambios, especialmente los de Pedro y el inesperado del joven Jeffren, también surgido de sus divisiones juveniles, dieron vuelta un resultado que parecía incómodo porque Estudiantes planteó muy bien el partido a través de su también muy buen entrenador, Alejandro Sabellla.

El Barcelona no jugó a su nivel los dos partidos del Mundial de Clubes. Ante el débil Atlante mexicano, tuvo que luchar más de la cuenta porque se encontró perdiendo en los primeros minutos a través del gol de Rojas, y tardó casi todo el primer tiempo para empatar, en cierta forma porque su gran figura Lionel Messi no llegaba de la mejor forma física y atrás mostró ciertos desacoples.

Y Estudiantes aprovechó esos errores que vio en el Barcelona en semifinales para plantearle un partido final lejos de su propio arco, y no dejando espacios para el ataque de los catalanes, planteado apenas con Ibrahimovic, acompañado de más atrás con los cerebros Iniesta y Xavi, sumados a un Messi que sorprendió en un nuevo rol de volante, algo más cercano a sus primeros años juveniles, antes de que comenzara a colocarse como extremo derecho, y tal vez un anticipo de un trabajo con miras a su participación en el Mundial con la camiseta albiceleste de Argentina.

Por eso, el Barcelona sufrió mucho cuando Mauro Boselli, el delantero de Estudiantes, aprovechó otro error como el cometido ante el Atlante, marcó de cabeza el 1-0 para los argentinos, porque ya no se trataba de un equipo tan vulnerable como el mexicano y poco faltó para que el trofeo se le escapara de las manos, si no fuera por la aparición de Pedro y porque, fiel a la tradición sudamericana, los liderados por Juan Sebastián Verón optaron por retrasarse y ceder la pelota, que era lo peor que podían hacer, y tuvieron suerte de que Ibrahimovic tuvo una noche errática y mucho de lo que él mismo fabricó, no pudo resolverlo en la red.

Para el Barcelona no es, de ninguna manera, un título más. Por un lado, porque necesitaba este título como ratificación de su poderío futbolístico, ahora fuera de dudas desde lo formal, y por otro, porque en las dos oportunidades anteriores que ganó la Champions League (1992 y 2006) se le había escapado en Japón el título mundial ante el San Pablo y ante el Inter., ambos de Brasil.

Seguramente por eso las lágrimas de Guardiola, que siendo tan joven ha logrado tanto para el Barcelona y para su propia carrera, ratificando el buen rumbo que tomó al elegir la mejor forma de expresar un hermoso juego como es el fútbol, apostando siempre por la estética, por el buen trato de la pelota, y sacando lo mejor de cada uno de sus brillantes jugadores.

Pero esas lágrimas de emoción de Guardiola también reflejan el grado de sufrimiento, de complejidad para llegar a la cima del mundo, porque desde lo que indicaban las propias apuestas previas a la final (7 a 1 para los catalanes) hasta las consideraciones de una prensa española y catalana demasiado confiadas, nadie imaginaba que Estudiantes podía generarle tantos inconvenientes.

También este Mundial de Clubes ratificó que la Copa Libertadores de América sigue siendo un torneo de jerarquía, al menos para los que ocupan los primeros lugares, porque Estudiantes logró dificultar más al Barcelona que el mismísimo Real Madrid, lo cual ya dice mucho por sí solo.

También este Mundial de Clubes reiteró un concepto con respecto a las temporadas pasadas, y es que el resto de los continentes se haya aún demasiado lejos de los dos que han dominado el fútbol desde principios del siglo XX: Sudamérica y Europa.

Esto no significa que para que haya aún mayor justicia para el título mundial, los seis campeones continentales deban ingresar en la misma fase, pero ya se ganó cierto terreno con respecto a la anterior Copa Intercontinental, cuando los otros continentes directamente eran excluidos por la FIFA.

Unforgettable year for Barcelona (Yahoo)

Their coach, Pep Guardiola, said so, a few hours before the final that ended winning in a distressing manner and in extra time vs the Argentines of Estudiantes.”The future of Barcelona is black if we compare with what happened in 2009” and he is right. From now on they are not only considered the best in the world by opinion but by their own right winning the World Championship of Clubs in the United Arabian Emirates. Completing a sensational year.

Barcelona remained with the Spanish League, with the Kings Cup, with the Champions League in a great final vs the Manchester United, the Supercup of Spain and Europe and the World Championship of Clubs, being only a minute from losing when they even the match vs Estudiantes 1-1 with a providential goal by one of their new figures from their own quarry , Pedro.

Guardiola showed in the final of the World Championship of Clubs that he is not only a young coach that manages the group of big stars, but that he is a great director and a very good observer of the matches. The substitutions, specially those of Pedro and the unexpected young Jeffren, also coming out from the junior divisions they turned out a result that seemed uneasy because Estudiantes had well organized the match by their also a very good coach Alejandro Sabellla.

Barcelona did not play at their level the two matches of the World Championship of Clubs. Versus the weak Mexican Atlante they had to fight very much because they were losing the first minutes by the goal of Rojas, and delayed almost the whole first period to tie, in certain way because their great figure, Lionel Messi did not come in the best physical state and behind showed some mistakes.

Estudiantes availed themselves of the errors they saw in the Barcelona in semifinals to organize the final match far from their own goal line and not leaving spaces for the Catalonian attacks, introduced slightly by Ibrahimovic, accompanied behind by the brains of Iniesta and Xavi, added to Messi who surprised by his new role as midfielder somewhat nearer to his first juvenile years before he started to put himself as right extreme and perhaps an advance of his job looking forward to participate in the World Championship with the vest blue-white of Argentina.

That is why, the Barcelona suffered much when Mauro Boselli, Estudiantes forwarder availed himself of another error as that occurred vs Atlante, he marked with his head 1-0 for the Argentineans, because it did not conceded any more a vulnerable team such as that of the Mexicans and they almost lost the trophy if it have not been thanks to the appearance of Pedro and as loyal to the Southamerican tradition, the directed by Juan Sebastián Verón opted to go backwards and ceded the ball what was the worst they could make and were lucky that Ibrahimovic had an erratic night and much of what he himself produced he could not resolve on the net.

For the Barcelona is by no means one trophy more. On one side, because they needed it as to ratify their footballistic potency, now without doubt as from the formal, and on the other, because in both former opportunities that they won the Champions League (1992 y 2006) they lost in Japan the world title vs San Pablo and the Inter, both Brazilian.

Surely that is that the tears of Guardiola, who being so young obtained so much for Barcelona and for his own campaign, ratifying the right route when he took the best manner to express a beautiful game as the football is, betting always on the esthetic, well treatment of the ball and extracting the best from every one of his brilliant players.

But other emotional tears of Guardiola shows also the grade of suffering, of the complex to reach the world summit because what indicated their own previous bets to the final (7 to 1 for the Catalonians) even the considerations of a Spanish and Catalonian press too reliable, nobody imagined that Estudiantes could generate for them so many problems..

Also this World Championship of Clubs ratified that the Copa Libertadores de América continues being an important contest, at least for those who stand in the first places, because Estudiantes put Barcelona in difficulties more than the Real Madrid, what can`t be ignored.

Also this World Championship of Clubs reiterate a concept with regard to the last seasons and it is that the rest of the continents are still too far from the two that dominated the football as from the early XX century: Southamerica and Europe.

That does not mean that for a major justice to the World title. the six Continental champions should enter in the same phase , but a certain ground has been already won with respect to the former Intercontinental Cup, when the other Continents have been directly excluded by the FIFA.

viernes 18 de diciembre de 2009

Nadie habla de Estudiantes

Si cualquiera de nosotros accede a alguno de los sitios de apuestas deportivas, notará sin sorpresas que para la final del Mundial de Clubes de Abu Dhabi, Barcelona paga demasiado poco y Estudiantes, demasiado. Sin dudas, Barcelona es en este momento el mejor equipo del mundo y el gran candidato a ganar este torneo. Sería justicia por todo lo ocurrido en 2009. Pero sorprende, sí, lo poco que la prensa española habla de Estudiantes. No por ser menos candidato, puede ignorarse a un equipo que, aún habiendo transferido a varios de sus jugadores (Andújar, Piatti, Pavone, Sosa), retitado otro (José Luis Calderón), y con otros lesionados (Angelleri, Alayes, incluso en mal estado el uruguayo Salgueiro), es uno de los mejores de su continente, uno de los dos con mayor tradición en fútbol), ha producido excelentes espectáculos durante la temporada, y tiene en sus filas al mejor jugador argentino de los torneos locales y uno de los grandes referentes de la propia selección nacional, Juan Sebastián Verón.
Si se recorren los sitios webs y las páginas de los periódicos españoles o catalanes, se podrá notar que no hay casi ninguna referencia al rival del Barcelona en la final del sábado. Diarios como "El País", "As", "Marca" o "Sport", ni siquiera hacen mención del equipo argentino a horas de la definición, mientras que algo dice "Mundo deportivo" de Barcelona, por tener un acuerdo con el diario deportivo argentino "Olé" y "El Mundo", apenas si menciona al equipo argentino con una magra nota sobre Verón-
No es nuevo lo que estamos refiriendo y apenas puede citrarse como una de las escasas excepciones al comentarista de "Canal Plus", Luis Miguel Hinojal, habitual seguidor del fútbol sudamericano y amplio conocedor de la temática.
El resto parece continuar con el egocentrismo que podría ser pertinente en cuanto a la enorme capacidad del Barcelona, que tanto hemos elogiado en nuestro blog, pero que es recurrente en la prensa española, que luego termina dándose algunos golpes por hechos que parecían impensados, desde el punto de vista de que el rival no existe.
Una regla no escrita del periodismo deportivo es que los que trabajan en él no tienen banderas en el momento del comentario profesional, ni aún en casos de equipos de la misma nacionalidad. En este caso, se trata formalmente de una final (nada menos) de un Mundial de Clubes, que determinará el mejor equipo del mundo del año. ¿Es para despreciar lo que pueda rendir el rival del Barcelona, en este caso Estudiantes? creémos que no, que rotundamente no, aunque en las apuestas pague 7 a 1.
¿Puede traerle problemas este Estudiantes al Barcelona? creemos que sí, que dependerá mucho de cómo el inteligente entrenador Alejandro Sabella plantee el partido. Estudiantes no llega en su mejor momento futbolístico, con demasiadas bajas en ofensiva, y se supone que el equipo argentino colocará cinco defensores con salida clara por sus dos laterales, y dependerá mucho de lo que puedan hacer Verón (en la creación) y Braña (en la marca) en la mitad de la cancha. Por lo general, en los partidos contra el Barcelona, la posesión de balón suele ser baja. La clave, entonces, pasa también por lo que se haga con la pelota en los escasos momentos de tenerla, porque el margen de error es demasiado escaso. Pero no hay que olvidar que Estudiantes, aún siendo menos que el Barcelona, es capaz de jugar muy bien al fútbol, tiene mística, posee muy buenos jugadores, y es argentino. No es poco, y no da como para ningunearlo como está ocurriendo en estas horas. Ya pasó en el Mundial 2006 cuando se pidió la jubilación de Zinedine Zidane, en un ambiente festivo a horas de los octavios de final contra Francia....tal vez hoy la base es más lógica y el Barcelona sí puede apelar con mayor fuerza a coronarse como mejor equipo del mundo, con su juego y su plantel. Pero no juega solo. Enfrente hay un equipo que lo puede complicar, aunque la prensa española no parece preocupada. Llama la atención que los seguidores españoles del fútbol. aún más preocupados por el Barcelona (incluso, siendo hoy primera plana los emparejamientos de los octavos de final de la Champions que el propio Mundial de Clubes), no quieran saber contra quién juega, o qué hay del otro lado del círculo central. Cuestión de culturas y de inquietudes.
Paradójicamente, terminábamos de leer por estas horas el libro "Cómo se escribe un periódico", del especialista en Política Internacional del diario "El País", Miguel Angel Bastenier, editado por la Fundación Nuevo Periodismo (FNPI) de Gabriel García Márquez. En él, se sostiene que salvo este diario español y algunos otros europeos, en Latinoamérica no aparecen medios con un punto de vista internacionalista, que todos tienen una mirada muy localista. Si tomamos este pequeño caso de la final del Mundial de Clubes, no parece, sino todo lo contrario.