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martes, 25 de noviembre de 2008

Mascherano: “La gente nos exige ganar todo, no sólo la Premier” (Tipsbladet)


Repentinamente, hace mucho frío en Madrid. Es el primer día frío de la temporada, y con una lluvia persistente y molesta. Todo eso se acentúa en la zona en la que se encuentra el hotel donde se concentra el Liverpool con miras al partido frente al Atlético Madrid en el estadio Vicente Calderón. Mauricio Pellegrino, ex jugador del Barcelona y Valencia, y actual ayudante de campo del entrenador Rafa Benítez, nos guiña un ojo al pasar, con sus casi dos metros de estatura, y nos dice “con este clima, será como jugar en Londres”, mientras a unos pocos metros, el holandés Kuyt se parte de risa con cuatro amigos y Arbeloa va sacando distintos juegos de camisetas de los “reds” para sus familiares. Javier Mascherano, el gran volante de la selección argentina, acaba de bajar al lobby y nos pide unos minutos, porque, nos cuenta, tienen que salir a caminar. ¿Con un día así? Sí, porque, nos dice “es algo que siempre se hace los días de partido” y no hay por qué cambiar, con 23 partidos invictos.

- Este Liverpool parece aceitado en su funcionamiento.
- Sí, hemos encontrado un sistema de juego favorable a cada uno de nosotros, y que en base a los buenos resultados nos ha dado cada vez mayor confianza y estamos bien, con mucho ánimo, arriba en el grupo de la Champions League y líderes en la Premier League.

- Más allá de que el Liverpool es un club copero, parece que la cuenta pendiente es la Premier League…
- Si y no, porque si bien es cierto que hace mucho que no ganamos una Premier League, la gente acá exige todo, y si ven que descuidamos un torneo para dedicarnos al otro, se nos va a caer el mundo encima. Nosotros somos conscientes de que tenemos que ganar un torneo local pero también del equipo en el que jugamos y su historia.

- Con esta crisis, ¿los jugadores del Liverpool sienten inquietud por lo que pueda pasar en cuanto a lo económico, o se mantienen al margen?
- No, al menos yo, sí que tengo inquietud. Temo que en los próximos años se caigan algunos sponsors y habrá que ver si este sistema estará en condiciones de mantenerse. No por nada hay tantos capitales distintos a los anteriores que van entrando a la Premier League, habrá que estar atentos, aunque creo que eso pasará en todo el mundo, no sólo aquí.

- Usted lleva tiempo compartiendo equipo con el danés Daniel Agger. ¿Cuál es su opinión sobre su juego?
- Creo que será uno de los mejores jugadores del mundo en su posición, uno de los mejores defensores centrales, porque tiene una enorme categoría. Lamentablemente para nosotros pero más que todo para él, se lesionó por mucho tiempo en la temporada pasada y ahora tiene que readaptarse, pero ya va tomando ritmo otra vez.

- ¿Cómo lo definiría técnicamente?

- Yo creo que tiene una salida con el balón que no es normal, porque vi pocos defensores centrales con tantas opciones de salida desde el arco. Puede dar pases a ambos costados o para adelante, o rechazar fuerte, lo tiene todo, es muy completo.

- ¿Recuerda algún partido suyo en especial, en el que se haya destacado?
- Podría citar los dos partidos que jugamos contra el Chelsea por la semifinal de la Champions League de la temporada anterior, cuando los eliminamos por penales, porque hizo dos grandísimos partidos y porque marcó ese gol en Liverpool. En aquella serie anuló a un temible delantero como Didier Drogba, que no es nada fácil, y porque me parece que el tipo de rival amerita citar como mejor ejemplo estos partidos.

- ¿Ustedes son amigos?
- No, no somos amigos, tenemos una relación muy cordial, pero somos distintos. Es muy difícil tener amigos en un plantel tan heterogéneo, apenas con jugadores de tu mismo país, quizá, pero tenemos buena relacón, prácticamente tenemos la misma edad, y noto que es un chico trabajador, serio y muy maduro para su edad. Tenemos, sí, costumbres distintas, que es lógico, pero hasta llegamos a vivir en el mismo edificio cuando yo llegué al Liverpool y llegamos a coincidir a veces y hablamos y nos saludamos.

- ¿Lo ve consolidado en la estructura del Liverpool?
- Sí, completamente, hay que pensar que él ya lleva tres años aquí y ya conoce bien todo. Lo veo absolutamente consolidado, y además tiene una gran personalidad. No le veo ningún problema.

- ¿Y en la cancha, cómo se llevan?
- Bien, desde ya que si hay que gritar nos gritamos o nos damos indicaciones, pero eso es normal, los códigos del fútbol entre los jugadores son los mismos en todos lados.

- Volviendo a usted, ¿cómo ve ahora a la selección argentina, que se quedó sin entrenador? ¿tiene inquietud por no volver a ser convocado?
- Y….a los jugadores nos pasa eso. Aunque creamos que estamos bien, cada entrenador tiene su gusto, y vaya a saber quién viene a dirigir al seleccionado argentino en vez de Alfio Basile. Lo que espero es que podamos estar en el Mundial 2010.

- Sabe que Diego Maradona, que es uno de los candidatos a dirigir el seleccionado, dijo que el equipo argentino “es Mascherano y diez más”.
- Lo sé y es un gran orgullo. Que Maradona diga eso de mí es de lo mejor que me pudo haber pasado en mi carrera de futbolista y me hace sentir muy bien con lo que hice hasta ahora en la selección argentina.

El tiempo, factor clave para Maradona en la selección argentina (Yahoo)

Cuando finalizó el partido ante el seleccionado escocés en el Hampden Park, con la victoria por 1-0 con gol de Maxi Rodríguez, fue acaso el único momento en el que Diego Maradona pareció explotar agitando su puño con fuerza y al rato, abrazándose con cada uno de sus jugadores camino de los vestuarios, especialmente con Gabriel Heinze, Fernando Gago (el mejor de la cancha) y con Carlos Tévez.

Pero excepto en escasos momentos, como cuando pareció quebrarse en la conferencia de prensa posterior al partido, cuando dedicó el triunfo a su hija Giannina, con algún problema en su embarazo, en Madrid (lo que motivó que su yerno Sergio Agüero abandonara la concentración para volver inmediatamente a España), hemos visto un Maradona extrañamente concentrado en su trabajo, como teniendo por seguro que se trata de un enorme desafío para su vida, el más importante desde que dejó de jugar.

En los cuatro días que Maradona visitó Glasgow, en su primera experiencia como entrenador del seleccionado argentino, pudo verse la mejor cara del mejor jugador de todos los tiempos. Ha llegado puntual a ambas conferencias de prensa, y ha evitado todo tipo de polémicas con el poder. Dijo, con propiedad, que la selección argentina amerita que no haya ninguna clase de debate con dirigentes como Joseph Blatter (presidente de la FIFA) o su ex colega Michel Platini (mandatario de la UEFA).

Un Maradona serio, sereno, concentrado y, como acertadamente dijo el tradicional diario inglés “The Times”, con una mirada que nos hizo acordar al momento de los himnos nacionales minutos antes del partido ante Inglaterra en el Mundialo de México 1986, cuando el gol de “La mano de Dios” y el magistral segundo tanto, considerado el mejor de la historia de los mundiales.

Otras tendencias que aparecieron en los días de Glasgow son las de un Carlos Bilardo, manager del seleccionado argentino, pero que se mantiene a varios metros de distancia del plantel, a veces con buzo deportivo pero otras, muchas, con traje, marcando la diferencia y la cercanía mayor con la dirigencia que con los deportistas, con los que tampoco comparte la comida. “El equipo lo hace él, no yo”, suele decir cuando se le pregunta acerca de su trabajo.

En cuanto al juego, sólo puede verse algunos pocos cambios tácticos respecto del ciclo anterior con Alfio Basile. Maradona insiste mucho (especialmente en la conferencia de prensa ante la pregunta de Sportsnavi) en que con los meses podrá verse un cambio de sistema y también de jugadores, pero el equipo que venció 1-0 a Escocia fue muy parecido al de los últimos dos años, con un esquema de 4-4-2, pero con Heinze jugando de marcador central (su verdadero puesto), si bien en el Real Madrid sigue como lateral, dejando el margen izquierdo para el debut de Emiliano Papa (Vélez Sarsfield), que es uno de los preferidos del nuevo entrenador, aunque también ha viajado Villagra (River Plate) con lo que se evidencia la necesidad d colocar especialistas en ambos laterales (Zanetti jugó por la derecha).

En el medio del campo, Maradona optó por la línea tradicional argentina de los últimos tiempos, con Maxi Rodríguez por la derecha y Jonás Gutiérrez por la izquierda, y con dos mediocentros (algo que se le criticó mucho a Basile), con la dupla Javier Mascherano (nuevo capitán) y Fernando Gago.

En tanto que en el ataque, si bien jugó con dos puntas, por momentos Carlos Tévez se colocó como lanzador por detrás de Ezequiel Lavezzi, pero hay que tener en cuenta la atenuante de que tres de las principales estrellas argentinas, como Lionel Messi, Sergio Agüero y Juan Román Riquel,e no estuvieron presentes. El primero, por el pacto que la AFA tiene con el Barcelona al ceder el club al jugador para los pasados Juegos Olímpicos de Pekín, el segundo por el citado problema en el embarazo de su novia, y el tercero, por estar disputando la liga argentina con Boca Juniors.

El cuarto jugador que tiene amplias posibilidades en el seleccionado argentino es el veterano volante de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, quien tampoco estuvo en Escocia porque su equipo disputa las finales de la Copa Sudamericana ante el Inter de Brasil, aunue de jugar, la gran incógnita es cómo cambiaría Maradona su esquema.

Todo indica que pese a haber sido autor del gol en el partido debut, Maxi Rodríguez sería quien resignaría uno de los lugares y el otro,.estaría entre Gutiérrez o Gago, si es que Maradona quiere colocar a Verón al lado de Mascherano. En ese caso, podría jugar Riquelme entre los volantes y los delanteros, y tres atacantes, con Messi, Agüero y Tévez, pero todo indica que continuará utilizando dos delanteros, uno o dos creativos (Riquelme y Verón), y dos volantes de contención (Mascherano y Gago).

De todos modos, la situación de Maradona como entrenador podría cambiar desde la semana próxima, en Buenos Aires, cuando vuelva el debate postergado con el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona, quien no acepta bajo ningún punto de vista al ayudante que el ex astro propuso, su ex compañero y también campeón mundial en 1986, Oscar Ruggeri.

En Escocia, los ayudantes provisorios fueron Alejandro Mancuso (amigo de Maradona y compañero suyo en el showbol) y Miguel Angel Lemme (ex volante de los años ochenta, que trabajaba con Bilardo como funcionario provincial hasta que renunció a ese puesto para ir al seleccionado argentino). Ambos hicieron lo que pudieron, pero se busca a un entrenador alternativo de más experiencia y de peso en el vestuario. Si Grondona veta a Ruggeri una vez más, todo puede pasar aunque cuesta creer que Maradona vaya a renunciar a su puesto más preciado, ahora que ha sentido el gusto a sentarse en el banco de los suplentes con el buzo argentino.

El discurso de Maradona parece haber impactado en los jugadores (WSD)

Más allá de lo importante que siempre es ganar en el debut como entrenador, y más en el caso de Diego Maradona, tan observado como está por la lupa del fútbol mundial, lo más rescatable de la victoria del seleccionado nacional ante el escocés pasa por la mentalización de los jugadores y lo que transmitieron hacia fuera en cuanto a unidad y esfuerzo para sacar adelante una “minicrisis”, como tituló el nuevo entrenador, quien fue duro con el ciclo anterior al citar que “parecían defender otros colores”.

Un Maradona siempre equilibrado, propenso a la concentración en pos de su nuevo desafío, y a alejarse de todo lo que no tenga relación con lo específico de su tarea, resaltó la condición de “hombres” de sus jugadores, a los que abrazó uno a uno al terminar el partido, con especial énfasis en Ganriel Heinze, Fernando Gago y Carlos Tévez, en una nueva demostración de la importancia de la comunicación entre el ex astro y sus dirigidos, una clave para entender lo que vendrá en este ciclo corto que llegará, si todo marcha por los carriles normales y no aparecen desacuerdos graves con la dirigencia de la AFA al regreso a Buenos Aires, hasta el Mundial 2010.

En este sentido y en cuanto a los movimientos internos, puede decirse que Maradona dio varios pasos hacia su consolidación en el cargo si es por su trabajo y por su entorno. El entrenador aparece seguro de lo que quiere y se reflejó muy bien en cuanto a lo que destacó de su equipo en el partido, cuando habló siempre de los primeros veinticinco minutos, en los que el seleccionado argentino tuvo siempre la pelota en su poder. Si bien exageró al utilizar la palabra “brillante” para definir el juego, no hay que olvidar su estado de ánimo, mezcla de euforia y dura preocupación por su hija Giannina –con problemas en su embarazo- a quien le dedicó el triunfo y hasta casi se quiebra cuando la mencionó.

También si hay algo que va quedando en claro es que este seleccionado es manejado por Maradona, que Carlos Bilardo se mantiene a bastante distancia, aunque vaticinó con que si se juega la mayor parte del partido como en estos primeros veinticinco en Glasgow “somos campeones del mundo” y que Julio Grondona va comenzando a mover los hilos para lo que habrá que discutir sobre la conformación del cuerpo técnico y la incógnita sobre si van a seguir los dos ayudantes ocasionales y nada parecidos entre sí, Alejandro Mancuso y Miguel Lemme.

Desde lo táctico, hay una evidencia: este equipo que jugó en Glasgow fue armado de urgencia, no contó con tres de sus figuras principales (Agüero, Riquelme y nada menos que Messi) y hasta podría decirse, conociendo a Maradona, que también falta Juan Sebastián Verón. Claro que estos jugadores, como titulares (Agüero seguramente podría pelear un lugar con Tévez, o no), obligarían a un cambio de esquema y a la obligada pregunta de quiénes saldrían del once inicial.

Todo indica que si juegan las estrellas citadas, se podría pasar a un dibujo de 4-2-2-1-1 (con Mascherano-Gago en la contención, una línea con Verón y Riquelme, Messi más adelantado y adelante Agüero o Tévez, o bien que Verón o Gago se disputen un lugar y se pueda atacar con dos puntas.
Atrás, con algunos pocos errores, parece acertada la decisión de que Gabriel, Heinze regrese a su puesto original, el de marcador central, y Papa se ofrece como una alternativa por el lateral izquierdo, y lo más flojo pasó por el ataque, con pocas variantes pese al esfuerzo de Lavezzi y un Tévez algo más atrás que llegó a jugar de pasador, aunque sin un enganche, comenzaron a quedar aislados del resto, muy voluntarioso, muy ordenado, pero con poco fútbol y dejando el trabajo duro para los escoceses, que se lanzaron con más garra que ideas hacia un empate muy poco probable.

Queda el desafío del amistoso ante Francia en Marsella el próximo 11 de febrero, pero a día de hoy, aquello parece muy lejano, con todo lo que hay que resolver primero. Pero al menos, Maradona pudo pasar, indemne, la primera prueba difícil de esta nueva etapa, fundamental en su vida.


La devaluación de las copas nacionales (Yahoo)

Acaso uno de los grandes desafíos en los próximos meses, para el presidente de la Unión Europea de Fútbol (UEFA) Michel Platini, sea reconsiderar la actual situación de las copas nacionales de cada federación integrante, porque es evidente que esta caída viene generando un creciente desinterés por un torneo que va perdiendo sentido con el paso de los años.

Días pasados, un informe difundido por un periódico deportivo de Madrid, daba cuenta de que a la Copa del Rey, asiste, en promedio por partido, un tercio de los espectadores que a la Liga, y esto tiene un lógico correlato con lo que ocurre en cuando a la oferta de calidad que proviene del césped a las tribunas.

Si bien los dirigentes, entrenadores y jugadores de los equipos con mayor tradición insisten con el latiguillo de que “para nosotros todas son prioridades”, lo cierto es que en los países centrales del fútbol europeo, las copas nacionales apenas si son torneos para probar equipos alternativos y poder utilizar a todo el plantel, cada vez más numeroso y sin chances de muchos minutos en la cancha para muchos jugadores de alta cotización, o bien para que los lesionados puedan probar su mejora física, o para algunos clubes. Redimirse allí como último consuelo ante una mala temporada en Liga o en Champions League.

Demasiado poco para lo que fuera un torneo interesantísimo y de gran tradición y de una rica historia, pero que parece tener un antes y un después en la temporada 1998/99, cuando se jugara por última vez y el anterior presidente de la UEFA, el sueco Stefan Johansson, determinara (presionado por los clubes poderosos que manejan el gran capital) el final de la disputa de la Recopa Europea, a la cual se clasificaban los campeones de estas copas nacionales.

La Recopa, o Copa de Ganadores de Copa, llegó a jugarse entre 1960 y 1998/99 y el club que más trofeos ha conseguido es el Barcelona, en cuatro ocasiones sobre treinta y dos temporadas (1979, 1982, 1989 y 1997), mientras que la última final se jugó en Birmingham en la temporada 1998/99 y el ganador fue el Lazio de Sven Goran Ericsson ante el Mallorca de Héctor Cúper (2-1).

Ningún equipo, paradójicamente, pudo repetir el título en la temporada siguiente aunque varias veces el campeón llegó a la segunda final y allí siempre fue derrotado.

La Recopa fue lo que le dio sentido mayor a las copas nacionales. La posibilidad no sólo de acceder a un torneo europeo sino incluso tener una plaza para la final de la Supercopa europea ante el ganador de la Champions League (hoy reemplazado por el campeón de la Copa UEFA), le ha quitado demasiada fuerza a las copas nacionales y salvo que haya alguna posibilidad de renovar estos estudios y darle un lugar distinto, todo indica de que la devaluación de estos campeonatos irá a más.

En España, la impactante derrota del Real Madrid ante el Real Unión de Irán, un equipo de Segunda B (Tercera división) en dieciseisavos de final, habiendo recibido de su adversario seis goles en dos partidos (perdió 3-2 y ganó 4-3), es una prueba de que la motivación no es la misma en un caso que en el otro, mientras que ya hay rumores con cierto grado de lógica por los cuales aún cuando los equipos grandes pasan de ronda ante otros pequeños, en el partido de ida (siempre como visitantes) tratan de ganar por una leve diferencia, a veces incluso no les viene mal un empate, para que al menos en la revancha haya más público en el estadio, se vendan más boletos, y haya algún interés por parte de la televisión para no perder otra fuente de ingresos.

No sólo el Real Madrid quedó eliminado (lleva diecisiete años sin ganar este torneo y un veterano como Raúl, nunca pudo levantarla), sino que las pobres performances del Barcelona, Atlético Madrid y ni hablar del Villarreal (derrotado por un sorprendente 5-0 ante el Poli Ejido, de Segunda B, en el partido de ida), que apenas empató 1-1 en la revancha como local y también quedó eliminado, cuando tanto en Liga como en Champions League se encontraba invicto en toda la temporada y en ningún momento sus dirigentes o cuerpo técnico hablaron de “remontar” el resultado ante un equipo visiblemente inferior en lo técnico. Es que la Copa del Rey “molesta” a los equipos más competitivos y los descentra para jugar lo que consideran más importante.

En Inglaterra, las cosas no parecen muy distintas en la Carling Cup, y por ejemplo, el Liverpool ya fue eliminado por el Tottenham, que marchaba último hasta que fue despedido el entrenador español Juande Ramos, pero mayor ridículo hizo el poderoso Chelsea, que perdió la clasificación por penales y en Stanford Bridge ante el modesto Burnley.

Todo indica que la UEFA deberá buscar una alternativa a la disputa de las copas nacionales para que éstas no pierdan el interés que tuvieron por años. Todo un desafío.

Instituto Cervantes: los desafíos del español para el siglo XXI (La Jornada)

Lo dice bien la simpática directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel: no se trata sólo de difundir el idioma español por el mundo, sino de algo aún más importante, que ella califica como “fundacional”, y es “transmitir la cultura en español” a los cinco continentes. Eso es lo que viene realizando la entidad desde hace diecisiete años, por ahora en cuatro de los cinco continentes, con setenta centros en cuarenta y un países, y cuando para 2009 se inaugurará otra sede en Sydney, Australia, para cerrar completamente el círculo continental.
Caffarel, gran conocedora del rol de los medios de comunicación por haber sido anteriormente directora de Radio Televisión Española (RTVE), dice que “nunca” pasó por momentos difíciles en el cargo, por el placer que siente al trabajar para el Cervantes y que en todo caso, esos pequeños malos momentos “tienen que ver con cuestiones del día a día, pero lo paso muy bien”.
Y no es para menos: el próximo martes, asistirá con los reyes a la inauguración de la sede de Tokio, en Japón (donde Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia han estado en varias oportunidades, y la primera de ellas de luna de miel). Todo un desafío para el Cervantes. “Es que debemos reconocer que para Japón, lo español aún no refleja que nuestro país es la octava potencia mundial, y hay algunos clichés que aún tienen de nosotros en su cultura, como el flamenco y los toros, pero le agregaremos elementos importantes, como la cocina, la cultura en general, porque los japoneses vienen mucho para ver obras como las de Gaudí, Miró, Dalí”. ¿El fútbol, como el Barcelona o el Real Madrid? “sabemos que hay fanáticos, pero no está especialmente contemplado”, nos dice Caffarel, ante nuestra pregunta, infaltable como argentinos.
Pero no sólo se inaugurarán estas dos sedes en los próximos meses. La apuesta del Cervantes es tan ambiciosa, que asombra, en tiempos de crisis (la funcionaria, que recalca que el Cervantes depende del Ministerio de Relaciones Exteriores y que tiene relación también con ministerios como los de Cultura y Educación) ampliará sus influencias hasta el 2010 con nuevas sedes previstas para ciudades como Nueva Delhi, Cracovia, Florianópolis, Seúl, Dakar y sorprende cuando cita que el gran objetivo es Brasil, el país con más sedes en el mundo, nueve. “Tenemos que agradecer los esfuerzos del presidente Lula da Silva para difundir el español, pero tengo que aclarar que no es que nosotros hemos aprovechado eso sino que ya estaba hacerlo en nuestros planes y los dos procesos marcharon paralelos”. Caffarel se refiere a que en Brasil, ahora es obligatorio el estudio del español en la enseñanza primaria, razón por la que editoriales importantes españolas han accedido a la enseñanza pública vendiendo millones de ejemplares, algo que, por cierto, bien pudo aprovechar la Argentina.
Tampoco se dejó de lado la elección presidencial en los Estados Unidos, “el segundo país en hispanohablantes en el mundo, detrás de México, aunque se calcula que entre 2040 y 2050 pasará a ser el primero, y donde desde hace algunos días hemos introducido una enciclopedia del español. Queremos que la gente en los Estados Unidos hable un español competente, y está comprobado que quienes hablan el español correctamente, tienen mejores ingresos económicos”, recuerda, y aclara ante la evidente pregunta de la supuesta amenaza del “spanglish”, la mezcla del español y el inglés de muchos latinos, que “es apenas una transición pero no tiene futuro, y justamente con nuestros profesores y el buen español, creemos que se tenderá a hablarlo correctamente”. Caffarel es optimista con el triunfo de Barack Obama como candidato a presidente de los Estados Unidos. “Creemos que eso ayudará no en la penetración del español pero sí en los aspectos jurídicos o sociales porque las relaciones entre países, por ahora, son complejas”.
Caffarel también cree que para los próximos dos años hay acontecimientos para aprovechar para difundir aún mejor el idioma. El 6 de marzo de 2010, en Valparaíso, se realizará el quinto Congreso Internacional de la Lengua, y que en ese mismo año, España presidirá la Unión Europea, por la rotación entre los países miembros, “y es el momento para colocar al español en el segundo lugar detrás del inglés, aunque también tenemos que luchar para que la UE lo acepte como oficial, ya que por ahora no figura como tal, mientras que sí están el inglés, el francés y el alemán”.
Caffarel, que en su despacho tiene un mapamundi con las banderitas colocadas en los países en los que el Cervantes está presente, cual Alejandro Magno en femenino y en el siglo XXI, subraya que en cada una de las sedes en el mundo, el Cervantes ofrece cursar también los otros idiomas oficiales del país, como el catalán, el gallego y el euzkera, “y contamos para ello con la ayuda de las autonomías” y trata de explicar más ampliamente algunas funciones del Instituto. “Se cuida la enseñanza de un idioma que sabemos que no es el materno, y para ello, aplicamos distintas estrategias, como métodos pedagógicos, competencias en especializaciones como negocios, Internet, ciencia, y otorgamos diplomas de español como lengua extranjera desde el Ministerio de Relaciones Exteriores”. También es interesante el manejo interno. “Si alguien necesita un libro, y sabemos que está en otro centro en otro país, se puede pedirlo, porque hay una biblioteca única, y apostamos también por las nuevas tecnologías, y hasta proyectamos una radio propia en un futuro cercano, con muchas sorpresas”.
En este sentido, Caffarel explica que como llueven pedidos de aperturas de más sedes en el mundo, desde las embajadas en España, y no es posible abrir en todos lados, “una buena página web, con cien páginas interiores, puede ir ayudando en la difusión y en la comunicación”. Aún así, y en plena crisis económica, se prevé que para 2010, el Cervantes tenga setenta y siete sedes en cuarenta y cuatro países, siendo el instituto más joven en comparación a la Alianza Francesa, la Dante Alighieri o el Instituto Goethe.
“Por estudios que hemos hecho, hemos notado que el español tiene un noventa y cinco por ciento de comunicabilidad entre hispanoparlantes, y apenas el cinco por ciento restante pertenece a giros idiomáticos”.
Caffarel sonríe cuando en forma unánime, es alabado el nuevo logotipo, diseñado por el francés Henrik Satué. “La eñe como sombrero, representa la cultura española, los brazos abiertos, al mismo tiempo podrían ser posalibros separados y unidos al mismo tiempo por el océano, y la idea central fue tomada al observar la ventana de una Iglesia”, nos cuenta, antes de irse corriendo por el ascensor de servicio del palacio, a pocos metros de las Cibeles, y cerca de museos como el Prado o Reina Sofía, o la Casa de América. “Es que son más rápidos y han quitado la escalera”, se justifica al partir.

Carlos Tévez: “Estoy viviendo un sueño con Maradona de DT” (Kicker)

- Se dicen muchas cosas de su futuro, como por ejemplo que estaría fuera de la Premier League y del Manchester United. ¿Qué nos puede decir usted?
- Yo estoy cómodo ya en Inglaterra y en Manchester. Ya son tres temporadas desde que llegué y ya estoy completamente adaptado, sin problemas, tranquilo y esperando mis chances por más minutos en el equipo así que no sé qué puede pasar. Hay muchos rumores pero yo estoy muy bien, en un gran club, y a la espera de seguir mejorando y ganando experiencia.

- ¿Pero cómo es su situación contractual?
- Tengo entendido que el Manchester United tiene un tiempo más de plazo para pagar la opción definitiva de mi ficha, y que si no lo hace, ya hay otros clubes en condiciones de entrar a negociar con mi representante. A mí me dicen que el Manchester comprará mi pase, pero es algo que yo no sé.

- Últimamente no viene jugando, porque desde que llegó Berbatov, se ha quedado con uno de los puestos en el ataque, y para muchos, esta es una señal de que usted podría fichar en el verano próximo por el Real Madrid. ¿Qué le sugiere esta idea?
- ¿A quién no le gustaría jugar en el Real Madrid? Como el Manchester United, es uno de los mejores clubes del mundo y también allí hay grandes jugadores y jugadores argentinos que conozco mucho, así que también sería un placer, pero como le digo, eso no depende de mí sino de lo que decida hacer el Manchester United con mi ficha.

- Tendría que enfrentarse a Lionel Messi cuando juegue contra el Barcelona.
- Sí, Lionel es un amigo y ya lo he enfrentado en la pasada Champions League. Para mí, en unos meses será el mejor jugador del mundo.

- ¿Aunque ahora su compañero Cristiano Ronaldo haya ganado el Balón de Oro?
- Bueno, eso es porque se tomó la pasada temporada y en ella, él no sólo tuvo un año tremendo, sino que ha hecho doblete entre la Premier League y la Champions League, pero creo que ya en unos meses, Messi se quedará con todo, no tengo ninguna duda.

- Esta temporada no han comenzado en la mejor forma con el Manchester United.
- Es posible, pero si lo ve, siempre comenzamos así, el tema es ver lo que pasa cuando la temporada termina. Hay una puesta a punto hasta que entramos en el funcionamiento que queremos, pero vamos a terminar arriba.

- ¿Por qué piensa que usted es tan idolatrado vaya donde vaya? Le pasó en Boca Juniors, donde lo ha ganado todo, luego en el Corinthians, algo mucho más difícil siendo argentino y en Brasil, ganando el Brasilerao, y siendo la estrella y el capitán, luego en el West Ham, al que salvó del descenso, y ahora en el Manchester United.
- Pienso que puede ser porque no me guardo nada nunca. Lo doy todo, y la gente lo ve y lo entiende así. Yo pienso lo que la gente piensa, me puedo poner en su lugar porque estuve del otro lado y lo doy todo por la camiseta que me pongo, no especulo porque no es mi forma de ser. La gente sabe que lo hago de corazón. En el West Ham no hemos ganado títulos pero nos hemos salvado de manera impresionante de una situación muy fea y la gente lo valoró mucho al final. Costó mucho meterme en ese equipo porque cuando llegué, ya la temporada estaba por la mitad y no era tenido en cuenta por el técnico.

- Tuvo en su carrera entrenadores de la talla de Alex Fergusson y Carlos Bianchi. ¿En qué se parecen? ¿Por qué son tan exitosos?
- Porque le llegan al jugador y por su carácter ganador.

- Ha comenzado un nuevo ciclo con la selección argentina. ¿Qué significa para usted ser dirigido por Diego Maradona?
- Creo que estoy viviendo un sueño, por todo lo que Diego significa, por toda la experiencia que tiene con la camiseta albiceleste, por todo lo que le tocó vivir.

- Cuando finalizó el partido amistoso en Glasgow ante Escocia el pasado 19 de noviembre, usted fue uno a los que más abrazó Maradona cuando terminó el partido. ¿Fue por algo en especial?
- Tenemos desde siempre un gran afecto y además, tuvimos una larga conversación a solas que él y yo sabemos bien lo que hemos hablado. Así que estoy muy feliz por esta etapa que se inicia. Esperemos que tengamos muy buenos resultados.

- ¿Qué le estaba pasando a la selección argentina en el ciclo anterior?
- No lo sé explicar bien. Estábamos todos mal en el final, y yo mismo fui expulsado un par de veces en las eliminatorias. Esperemos que eso cambie ahora. Tenemos excelentes jugadores para eso.

- Justamente en este punto, tiene competencia dura: Denis, Lavezzi, Zárate, Diego Milito, Higuaín, Saviola, Agüero, Di María, Sand, Cruz, Lisandro López ¿No teme perder su lugar?
- Yo siempre digo que en la selección argentina juego donde me pongan, y si no me toca jugar, aporto desde afuera y lo tomo con total naturalidad. El tema es poder estar, que ya es todo un privilegio.


jueves, 13 de noviembre de 2008

River, de Aruba a Islas Caimán

Escuchar hablar a José María Aguilar puede llegar a ser un buen ejercicio para intentar profundizar el idioma castellano por sus vericuetos más intrincados. Es capaz de estar hablando horas sin decir nada concreto o, inclusive, pintar el mejor de los mundos. "River es Aruba", dijo una vez, en referencia a la placidez con la que supuestamente se vive en el club "ex millonario", al que describe como ni el mejor fanático podría hacerlo, "el mejor club de la Argentina, lejos".
Si el lema de la desencantada mayoría argentina en aquellos días de cacerolazos de 2001 fue el "que se vayan todos", en River es lo que más se ha cantado en los últimos años, cansados como están sus hinchas de soportar esta etapa de dislates y de lograr el milagro (como el de la Argentina) de terminar con lo que anteriormente era una máquina de generar títulos deportivos y dinero.
No parece difícil dirigir a River. Al menos, no lo parecía cuando el club llegó a tener en sus filas a los jugadores más deseados, a los más talentosos, a la gran "Máquina" de los años cuarenta, en la que hasta el gran Alfredo Di Stéfano llegó a ser suplente y cedido a Huracán en 1946 porque no había lugar, ocupado como estaba por Adolfo Pedernera. En los años cincuenta, el club se dio el lujo de cerrar la herradura con el pase de Enrique Omar Sívori, y siempre contó con los mejores cracks y pese a dieciocho increíbles años de sequía, volvió a colocarse en la cima del fútbol argentino desde 1975 con la llegada como DT de una gloria del club, Angel Labruna.
Pero River no fue sólo eso: también se lo destacaba porque formaba parte del modelo del "club con fútbol" y no "de fútbol", con magníficas instalaciones en el barrio porteño de Núñez.
Si bien ya desde hacía años que River era un polvorín, jamás había llegado a la situación en la que está. Y no sólo por pasar de ser un mediocre campeón del Torneo Clausura 2008 tras cuatro años de nueva sequía (aunque esta vez no atribuible a la mala suerte), al lugar del pobre colista del Apertura ahora, o quedar casi en el quinto lugar en los promedios del descenso, cuando nunca había bajado de tercero y casi siempre fue segundo, o que Boca Juniors, su eterno rival, le saque un campeonato de distancia en los últimos seis.
Este River de "Aruba", en el que todo está en orden, cual casa alfonsiniana de Pascuas (cuando Aguilar y sus dirigentes saben bien que la barra brava se está matando entre sus agrupaciones internas dentro de las instalaciones pero fue necesario que un hincha lo grabara desde su teléfono celular para que se difundiera en los medios), ha perdido desde muchas de sus actividades, hasta su patrimonio en jugadores. Muchos fueron entregados en paquete, siendo juveniles o siquiera debutantes, a los socios del capital con sede en Islas Caimán, o en negociados extraños con el Locarno de Suiza. Se las saben todas, estos tipos. Uno los escucha hablar y en el país en el que Friendrich (quien robó una fortuna de un banco en Santa Fe pero nunca cantó) es un ídolo para algunos, ¿cuánto más es Aguilar?, el mismo que llegó jovencito y flaco, y terminó muy gordo y con un inmenso poder, y al lado de Grondona, haciendo carrera.
El mismo que justo estaba veraneando en Punta del Este cuando las distintas facciones de "Los Borrachos del Tablón" se mataron en medio de los quinchos en los que la gente comía asados, y los violentos se disputaban el botín de parte del pase de Gonzalo Higuaín al Real Madrid. O tampoco recuerda haber vosto o conocido a nadie cuando el asesinato de Gonzalo Acro, mientras insiste, con la misma cara, que River "es el club más seguro de la Argentina". Hoy es así, una generación que sabe que miente, pero que no se propone decir la verdad, sino disfrazar la no-verdad (por decirlo con términos cletísticos) de la mejor manera posible, cosa de que todos sabemos que no es verdad, pero queda tacitamente claro que no la escucharemos y que el juego será ver cómo se las arregla Aguilar para mentirnos armoniosamente y zafar otro día más, entre Aruba e Islas Caimán, yendo y viniendo Ortega, cambiando o no de DT, negando que el club esté manejado por violentos con los que negocia, arregla y encubre.
Mientras tanto, los hinchas se desangran, saben bien que este equipo no es el que están acostumbrados a ver y lentamente se van resignando a la espera de que el desgaste sea tan grande cuando lleguen las elecciones, que al menos por una vez el rechoncho dirigente que llegó flaquito, al menos pretenda irse a Zurich cerca de Don Julio, pero abandone la cháchara de la nada, de los Aruba de la teoría, las Islas Caimán de la práctica oscura, y al menos deje que en la desvastada Buenos Aires que queda, alguno pueda intentar recomponer alguna pieza de aquella grandeza, y se acabe la desvergüenza. Y River vuelva a ser lo que antes era.

lunes, 10 de noviembre de 2008

La diplomacia de la violencia II (Atlético Madrid-Olympique Marsella) (La Jornada, Mendoza)

Finalmente, la Unión Europea de Fútbol (UEFA) sigue dando vueltas con el Atlético Madrid, sobre la sanción definitiva luego de los extraños hechos ocurridos ante el Olympique de Marsella en el estadio Vicente Calderón por la Champions League, cuando la policía madrileña arrebató una bandera de los ultras que incitaba a la violencia y se produjo una gresca y la detención de un seguidor del equipo francés.

Por el momento, el Atlético tuvo que pagar 150.000 euros de multa y jugará a puertas cerradas el próximo partido de local ante el PSV holandés, cuando los españoles ya están con un pie y medio en octavos de final y luego de que en Liverpool le cobraran en el último minuto un escandaloso penal con el que los locales le arrebataron dos puntos de oro.


Pero el Atlético Madrid pudo pagarlo mucho más caro, porque en principio la UEFA había decidido hacerlo jugar de local los dos siguientes partidos (es decir, también el de octavos de final, que está en suspenso) a más de 300 kilómetros de su ciudad, pero fue tal el movimiento de sus dirigentes, de la prensa y hasta del poder político español, que el organismo europeo de fútbol tuvo que cambiar en parte su decisión y patear la pelota para adelante.

Más allá de esto, es interesante observar lo ocurrido en el partido Atlético Madrid-Olympique de Marsella, para determinar las responsabilidades en un espectáculo deportivo de esta magnitud porque hay demasiadas cosas en juego. Por un lado, el poder que va acumulando el ex jugador francés Michel Platini, hoy presidente de la UEFA y mano derecha del mandamás de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, en un extraño movimiento de pinzas junto a sus aliados ingleses para oscurecer la chance de España de organizar el Mundial 2018, contra la que pelea nada menos que Inglaterra, y por otro, la forma en que se falla un hecho violento que marca cómo se están organizando los espectáculos futbolísticos en Europa.

Todo comenzó el pasado 1 de octubre, cuando por la segunda fecha del Grupo D de la Champions League, el Atlético Madrid venció 2-1 al Olympique de Marsella en su estadio Vicente Calderón. En un momento del partido, la Policía local cargó contra los ultras franceses porque la normativa UEFA contra la violencia impide el uso de banderas con símbolos fascistas, como se consideró que lo era un estandarte con el dibujo de una calavera.

Lo que siguió a ello fue una batalla en la tribuna, con escaramuzas al mejor estilo argentino (al punto tal que el partido estuvo a punto de suspenderse) y con el saldo de un policía con la frente sangrante, y la detención del supuesto agresor, que le arrojó una silla por la cabeza.. Lo que era difícil de imaginar era que el ultra detenido, llamado Santos Mirasierra, de origen español, y detenido en la cárcel de Soto del Real, iba a transformarse en poco menos que un héroe y presa de negociaciones y todo tipo de bravatas por parte de dirigentes del Marsella, del Atlético Madrid, la Policía y la UEFA.

Durante la presente semana, mientras el juez en lo penal 33, Tomás Martín, ratificaba la prisión de Mirasierra, su familia aparecía por todos los medios pidiendo su libertad y recordando que apenas “es un buen muchacho, que vive para el Olympique, que trabaja y que no es violento” y esgrimía un video en el que supuestamente se ve que no tiene que ver con el hecho directo de la agresión al policía, mientras que el presidente del club, el ex periodista y agente de jugadores senegalés Pape Diouf, no sólo defendió al ultra sino que llegó a sostener que para la revancha en Francia, del día 9 de diciembre, en el Stade de Velodrome, “no sé lo que puede ocurrir” y lanzó una advertencia al Atlético Madrid: “hay mala fe en los españoles y en el Atlético. Ya pueden decir los dirigentes lo que quieran, o la Policía, manipular, pero…¿cómo le decimos a la gente que sólo un aficionado del Olympique pudo provocar ese lío? Tendría que ser Tarzán”.

Diouf no se quedó con esa frase y aprovechó para criticar a los ultras del Atlético Madrid, que en el clásico de la ciudad por la liga española, ostentaron un trapo que decía “Long Haider, descanse en paz”, como homenaje al dirigente nazi austríaco, fallecido en un accidente días pasados. Y si Diouf llegó a enviar una carta al secretario de Deportes francés, Bertrand Laporte, pidiéndole ayuda en este caso, recurriendo al presidente Nicolás Sarkozy, lo propio llegó a hacer el presidente del Atlético Madrid, Enrique Cerezo, para que José Luis Rodríguez Zapatero interviniera para que no fuera sancionado el club.

Desde el Atlético se cree que nada tiene que ver el club con los hechos violentos en el Vicente Calderón. “Nosotros pagamos un operativo y el informe de la UEFA sobre la organización fue perfecto y sólo coloca como error el haber ido a buscar la bandera pero eso lo hizo la Policía”, sostienen los dirigentes, mientras que las autoridades policiales agregan que fue la UEFA la que la envió a buscar la bandera de acuerdo a la normativa.

Y mientras tanto, el pasado domingo, y por segundo partido consecutivo, los jugadores del Olympique de Marsella salieron a la cancha, esta vez para jugar nada menos que el clásico ante el Paris Saint Germain, con unos buzos que decían “Liberté pour Santos”, mientras que la Asociación de Ultras, que representa a unos cinco mil violentos de toda Francia, presentó en el periódico local La Provence (que informa cada día de la situación de Mirasierra en prisión como si fuera un mártir) un video del Canal Plus de España, asi como fotos y testimonios de dos agentes de la Brigada Urbana de Marsella, que acompañó a los fanáticos hasta Madrid (viajaron unos 1200) en el que aparentemente se demostraría la inocencia de Santos, quien, según la dirigencia del Olympique, justamente habría sido demorado porque siendo de origen español es más fácil castigarlo de acuerdo a la legislación.

Si el fallo inicial de la UEFA de suspender el estadio del Atlético por tres fechas y 150.000 euros de multa fue corregido, se debe justamente a los oficios de Rodríguez Zapatero, aunque ya Platini fue claro: “yo no tomo la medida, pero desde ya que si la considero injusta, apelaré”. Lo importante es lo que algunos creen ver por debajo del agua.

Y es que en diciembre, la FIFA dará a conocer el organizador del Mundial 2018 y éste se lo disputan Inglaterra y España. Y en la misma semana que ocurrieron estos hechos extraños en el Vicente Calderón, la Federación Inglesa emitió un comunicado por el que sostiene que el partido amistoso que jugarán ambos seleccionados, “no debería llevarse a cabo en el estadio Santiago Bernabeu” alegando que cuatro años antes, en otro amistoso, hubo gritos racistas contra el lateral izquierdo del Chelsea, Ashley Cole.

Si bien la Federación Española (RFEF) no se ha expedido, es claro que esta declaración de la dirigencia inglesa en la misma semana que se cuestiona al estadio del Atlético Madrid, genera muchas suspicacias con vistas a la decisión que la FIFA debe tomar en diciembre.

Y en cuanto al apoyo del presidente del Marsella a sus ultras, las bravatas contra sus pares del Atlético Madrid, y los apoyos a los clubes de Sarkozy y Rodríguez Zapatero, cualquier semejanza con el fútbol argentino queda bajo la exclusiva imaginación de nuestros lectores.

domingo, 9 de noviembre de 2008

El peligro de las fortunas en el fútbol (Yahoo)

La aparición del jeque Suleiman al-Fahim, dueño del Manchester City, contratando a Robinho, del Real Madrid, en 60 millones de euros, y adelantando que en el mercado de invierno podrá llegar a gastar otros 420 millones para fichar a Kaká y a Gianluiggi Bufón, y el impacto mediático de la aparición de un libro que denuncia resultados arreglados en partidos internacionales por apuestas clandestinas, vuelve a poner en el ojo de la tormenta la relación entre el fútbol y los capitales.

Desde ya hace una década que la FIFA viene advirtiendo los riesgos de la aparición de capitales poco claros en el fútbol mundial, y ahora hasta el propio presidente Joseph Blatter afirma no tener conocimiento de las tremendas afirmaciones del periodista canadiense Daclan Hill, quien en su reciente libro “The Fix, fútbol y crimen organizado”, se refiere concretamente a la corrupción en la Premier League y en partidos de los Mundiales de 1990, 1998 y 2006.

Hill entabla un diálogo con el agente de apuestas chino Lee Chen (nombre falso para proteger a su fuente), quien informa que durante el pasado Mundial 2006 se le pagaron 30.000 dólares per cápita a cada jugador de la selección de Ghana, y a dos dirigentes de la delegación, para que el equipo perdiera ante Brasil por más de dos goles de diferencia en los octavos de final (el partido finalizó 3-0 para los pentacampeones del mundo), y que el encargado de entregar el dinero fue el ex arquero del mismo país, Abukari Damba, quien si bien lo niega, está acusado de corromper en 2007 a un seleccionado sub-23 que se dejó vencer por su par iraní en un partido amistoso.

Asimismo, el muy buen jugador ghanés Stephen Appiah aceptó haber recibido 20.000 dólares de apostadores asiáticos “porque eran para que ganara mi partido” durante el Mundial sub-20 de Malasia en 1997 y volvió a recibir dinero durante los Juegos Olímpicos de 2004 en Atenas.

La falta de claridad sobre los capitales, y el creciente negocio de las apuestas en el fútbol, tornan cada vez más difícil el control sobre cada detalle en juego y sobre el origen del dinero, así como los fines de su uso.

No es casual que la Premier League inglesa, la principal liga del mundo, también esté rodeada de capitales privados en sus principales clubes animadores. Desde el Chelsea con los aportes del ruso Román Abramovich (que además controla directa e indirectamente varias entidades de Europa), que fue el que comenzó a quebrar el mercado, hasta la resistida llegada del magnate norteamericano Malcom Glazer (584 en el ranking de Forbes) al Manchester United, el fútbol británico se inundó de libras esterlinas y fue acercando a las principales estrellas, aunque un halo de desconfianza aparece en el entorno del espectáculo futbolístico.

También Liverpool tuvo que ceñirse a esta nueva etapa de capitales privados, con la compra de las acciones mayoritarias por parte de George Gillet y Tom Hicks, que significó, por ejemplo, un cambio en la continuidad institucional que llevó a ganar la quinta Champions League de la mano del español Rafa Benítez, que repentinamente vio cuestionado y hasta amenazado su cargo, cuando los nuevos magnates (ahora distanciados y con mutuas denuncias de amenazas) entablaron diálogos con Jürgen Klinsmann para reemplazar al entrenador, que estuvo a punto de hacer las maletas y marcharse.

No muy distinta es la historia del Arsenal, al que llegó el extraño magnate uzbeco Alsiher Usmanov, quien adquirió el 23 por ciento de las acciones. Acusado de asesino y violador (se lo relaciona con la muerte del periodista ruso Iván Safronov), los hinchas llegaron a recibirlo con carteles en el estadio que decían “Amo al Arsenal, pero odio a Usmanov”.

Si todos estos capitales de dudoso origen o de extraños movimientos, pueden a su vez relacionarse con aquel otro llegado de distintas clases de apuestas, el fútbol del más alto nivel entra en serio riesgo de credibilidad. ¿Cómo controlar a partir de ahora si un partido sin interés aparente, de dos equipos en posiciones no trascendentes en la tabla, no está arreglado para favorecer a apostadores? Todo parece muy complicado, si la FIFA no toma estrictas medidas de control.

Ya a finales de 2006, Blatter afirmó que la FIFA estudiaría la composición societaria de los principales clubes europeos y la llegada de capitales no reconocidos, pero por el momento no se han conocidos los resultados y libros como el de Hill agravan la situación.

En su momento, hemos escrito también sobre los cuestionados capitales rusos provenientes de los tiempos del presidente Boris Yeltsin, que dieron lugar a la aparición de multimillonarios que llevaron parte de sus fondos al fútbol y existen serias investigaciones de definiciones de torneos entre clubes cuyos propietarios se encuentran entroncados en operaciones económicas de dudoso origen.

Por ejemplo, cuando el Porto ganó la Champions League de 2004 ante el Mónaco, se comentó que el entrenador portugués José Mourinho rápidamente festejó la obtención del preciado torneo europeo en el yate de Román Abramovich y enseguida se conoció su contratación para dirigir al Chelsea, derrotado demasiado fácilmente por el Mónaco en semifinales. Por ese tiempo, se supo que el grupo de Abramovich negociaba quedarse con parte de las acciones del Mónaco.

El fútbol clama por la mayor claridad posible en sus cuentas.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Lo primero es la familia


Es la eterna paradoja de la Argentina y hay que buscarlo en la causa primera de todo: la ausencia del Estado en todos los órdenes también se manifiesta en la elección de director técnico por parta de una AFA cada vez más impune y familiar. Como no hay control estatal en el fútbol (aunque el secretario de Deportes de la Nación, Claudio Morresi, haga alguna pantomima de amague de pretender saber los futuros planes de la entidad de Viamonte para no quedar tan mal parado), Don Julio Grondona, quien a esta altura, a pocos meses de cumplir tres décadas al frente de la AFA y cuando vio pasar ya a militares, radicales y peronistas por el poder político, hace lo que se le da la real gana. Bueno, o no tanto: ahora, ya mayorcito, escucha a los dos hijos. Al fin y al cabo, monarquía futbolera al fin, ellos continuarán con el poder cuando se jubile y pase sus próximas décadas más contemplando el paisaje en el lujoso hotel Barolac, en Zurich, que en la locura del tránsito y las manifestaciones de Buenos Aires. ¿Para qué, si Humbertito y Julito Ricardo, me solucionan todo y con una llamada, se arregla?.
A Don Julio, quien considera la AFA como un coto cerrado (y con un Estado argentino que no quiere problemas con el fútbol y no sólo eso, sino que el hijo presidencial, Máximo Kirchner, tiene contactos cercanos con el poder racinguista y necesita quedar bien con quien manda sobre el balompié nacional), se le había ocurrido contratar a Carlos Bianchi, al fin y al cabo, el elegido por la gente, por resultados, profesionalidad, capacidad de trabajo y coherencia y porque no es fácil, ante el mundo, aparecer como que la AFA no contrató nunca para su selección a quien fue cuatro veces a Japón con distintos equipos y es considerado uno de los mejores del mundo en su trabajo. Le costaba mucho esta decisión a Don Julio, porque sabe que es denostado por el "Virrey", que repite siempre que no le gusta cómo se maneja la AFA. Sin embargo, convencido por un amigo que le aconsejó que lo tomara como premio a su carrera, Bianchi iba a sentarse a dialogar y dio todas las señales de que esta vez sí aceptaría. Pero algo pasó a partir de allí, cuando Don Julio regresó de los placeres suizos, en ese fin de semana: sus dos hijos, Humberto (director técnico de Talleres de Córdoba, club manejado por Carlos Ahumada, buscado por la Interpol, y quien está involucrado en turbios negocios de los que ya muchos medios han hecho mención) y Julio Ricardo (presidente del club Arsenal, fundado por los Grondona en los cincuenta), corrieron a encerrarse con él para presionarlo para que cambiara de opinión y fichara nada menos que a Diego Armando Maradona. Y como si se tratara de un reino, en el que el monarca debate con el príncipe sabíendolo, de todos modos, rey del futuro, Grondona cedió.
¿Grondona aceptó fichar a Maradona pese a todo lo que el diez dijo de él en estos años, desde "mafioso" para abajo? sí, porque sus hijos le transmitieron un hecho real y concreto. En este negocio, que hoy más que nunca es el fútbol, la empresa rusa que detenta los derechos de organización de partidos del seleccionado argentino (Renova), y por los que pagó 18 millones de dólares (muy poco, para el cachet de la selección de acuerdo a los jugadores que tiene, si se trata de 24 partidos amistosos), exigió un revulsivo porque con Alfio Basile, la recaudación venía de capa caída ante los magros resultados, y el nulo juego de un equipo que llegó a jugar con triple "cinco", a falta de doble.
Y así surgió el extraño y veloz acuerdo entre Don Julio, Maradona y el inefable Carlos Bilardo, que (una vez más, ¿dónde está el Estado?) renunció como si nada a su cargo como funcionario en la provincia de Buenos Aires, para correr a sumarse al cuerpo técnico como director nacional de selecciones, lo que muestra lo patético de la situación. No necesitamos hablar de los vaivenes emocionales del diez, en estos años, ni de sus escasos (por no decir nulos) antecedentes como entrenador, ni tampoco, de los desequilibrios de un técnico que habrá sido campeón del mundo, pero quien sostiene que "primero está la selección y luego mi familia", ya demuestra que encontrar algo de salud mental en toda esta etapa (aún con lo poco que pueda durar) será complicado.
Y no sólo eso: es muy posible que se reafirme el "sidieguismo", ante quien fuera acaso el mejor jugador de todos los tiempos pero que no amerita eso ser un buen entrenador (Enzo Francéscoli está por cumplir una década sin jugar y aún no se siente capacitado para dirigir, por ejemplo), y tampoco Maradona parece tener en claro a qué quiere jugar pero eso es lo de menos, según parece. Tampoco está claro cómo se revirtió la muy mala relación reciente entre Don Julio y Bilardo, salvo que se haya allanado el camino para que el técnico llegue, por fin, a la presidencia de la AFA cuando Don Julio se "jubile" en la FIFA, y rodeado de los Grondona's boys.
Los primeros movimientos ya denotan lo que vendrá: el ridículo episodio con Sergio Batista y José Luis Brown es un botón de muestra de lo que podemos esperar. Maradona los quiere en su cuerpo técnico pero obedeciendo sus órdenes. Y Batista-Brown han ganado ya, como dupla técnica, una medalla dorada en Pekín, por lo que sólo pedían seguir con los juveniles y desde ya, formar parte así del cuerpo técnico. Pero el diez y Blardo se empeñaron en que esto "es una familia" y que tiene que aceptar que obedecerán órdenes de quien ganó menos que ellos y cuya capacidad no está demostrada aún. Algo así como "el que sabe, sabe, y el que no sabe, es jefe". ¿Les suena?. Y no sólo Batista y Brown se sienten descolocados, sino que ahora son acusados de "desleales".
Al otro día de la presentación en Ezeiza, en la que la mayoría de los periodistas vernáculos gritó por Maradona cual hinchada en los tablones, y no hubo una sola pregunta que molestara a nadie (algo recurrente en tiempos vacuos en los que se destaca algún columnista -tuerto en tierra de ciegos- que desde diarios conservadores se dedica a refritar cables de agencias con lo que pasa a miles de kilómetros y se olvida de los gomías de la secretaría de deportes, que están a pocos metros), siguió el ridículo: los dos nuevos "responsables" de la selección argentina, una de las potencias mundiales de fútbol, pidieron palcos en el estadio Santiago Bernabeu para poder observar el Real Madrid-Juventus, a quince minutos de comenzar el partido, y cuando no había ubicaciones disponibles, lo cual hizo que hubiera que modificar los asientos para que estas dos "personalidades" ocuparan sus lugares. ¿Por qué la AFA no hizo gestiones durante el día con el Real Madrid? ¿Por qué esta llamada, de un allegado a Maradona, no se hizo horas antes? ¿será acaso para seguir midiendo su idolatría y confirmar que también en Madrid, Maradona sólo necesita descolgar un teléfono para ser venerado?
Y queda una última: la versión de que desde 2009, Humberto Grondona se sumará al cuerpo técnico de la selección. Eramos pocos y llegó Humbertito. Dios nos libre. ¿Será casualidad?
Cuando el Corinthians de Brasil fue administrado por otro personaje de turbios antecedentes, Kía Joorbachián, que poseía cinco pasaportes distintos, en tiempos de Tévez, Mascherano, y la influencia de Boris Berezovsky, el manager fue nada menos que Humbertito. Cuando se le preguntó a los periodistas de San Pablo cuál era el específico rol de Grondona hijo, la respuesta siempre fue "lobbista". El final de la historia es que Corinthians descendió a Segunda división, vaciado. Y Humbertito volvió al país. Y ahora, como premio, a la selección, a la "gran familia del 86", o a la gran familia de los Grondona. ¿O ambas?
Como diría Minguito, "sé gual", todo siempre "sé gual" en la Argentina que supimos conseguir: mafias, raros acuerdos nuevos, periodismo de claque y supuestos analistas falsos progres que miran para el costado. ¿Y el Estado? bien, gracias.
Lo primero es la familia. La del fútbol, claro, ¿qué se pensaba usted, lector?.