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jueves, 30 de junio de 2011

El discurso de la soledad ante el poder


Ayer se cumplieron 25 años de la consagración como campeona mundial de la selección argentina en México, y casualidad o no, nos reencontramos con el colega cordobés, recientemente diputado nacional, Arturo Miguel Heredia, recordando aquellos viejos (y gloriosos) tiempos.
Heredia, para quien trabajé en aquella final ante los alemanes en el estadio Azteca, recordaba anécdotas del vestuario tras la final, de los festejos en un ambiente irrespirable, en el que se produjo el desmayo del entonces jefe de deportes del diario “La Nación”, Carlos Muñiz, que tuvo que ser atendido en una camilla, mientras Eduardo Cresmasco, ex goleador de Estudiantes y dueño del restaurante “Mi Viejo” en el pituco barrio de Polanco, controlaba la puerta tratando de que nadie más ingresara a aquél recinto que era un baño turco.
Con los años, Jorge Valdano reveló que en los festejos en la intimidad, una vez regresados los jugadores de levantar la Copa FIFA, la mayoría de ellos cantaba “Argentina ya salió campeón, se lo dedicamo’a todos, la rep..” y lo que sigue, que muchos se lo podrán imaginar. Y el ex director deportivo del Real Madrid, reflexionaba que ese cántico no era precisamente algo que hablara bien de la sociedad argentina, precisamente.
En la Argentina, desde hace ya muchos años, y no casualmente, se instaló, en especial en el deporte, la idea conspirativa de que todo está en nuestra contra, y que siempre hay movimientos pensados para despojarnos de algo que, naturalmente, nos merecemos por ser superiores.
La idea de “dedicarle a todos” un logro, en aquel caso un título mundial, intenta darle un tono heroico, de lucha contra todo tipo de adversidades, entre las que normalmente se incluye el contubernio entre los distintos poderes para derribar lo que de otra forma, ocurriría de manera natural. Es decir, se parte de una base de una natural superioridad, para que en caso de no conseguir el objetivo, se pueda endilgar a otros la responsabilidad, en vez de hacerse cargo de la situación.
Dicho de otra forma, en el éxito, nosotros somos los responsables pero en la derrota, el problema está en el afuera, y son los poderes (de cualquier tipo) los que atentan contra nosotros por saber que somos superiores y por distintas razones, quieren trabar nuestro destino y tenemos que luchar contra todo aquello.
Si hay alguien que personifica como pocos este discurso es Diego Maradona, siempre en búsqueda de un poder al que oponerse, sea la FIFA, la AFA, Duhalde, Blatter, Pelé, Grondona o Havelange (o Bush).
Y Daniel Passarella, así como Maradona, fueron integrantes (con muy distinta influencia, por cierto) del Mundial de México 1986 y son protagonistas, ahora, de esta idea de los poderes que atentan contra nuestros objetivos.
Passarella, a duras penas acepta que pudo haberse equivocado por haber ido a la AFA a decirle a Julio Grondona que tenía que irse, tras el último superclásico, y aún en ese caso, si hubo un error, fue de tipo temporal. Es decir, no en el hecho de ir, sino “cuándo” ir.
Más profundo, aún, Passarella insiste en que el descenso de River tiene más que ver con el afuera, con un contubernio que vendría desde la AFA, para que su club llegara al Nacional B, justificándolo en cómo la institución madre del fútbol argentino hizo la vista gorda ante los desaguisados de su antecesor, José María Aguilar, aunque nada dice de que Erik Lamela haya jugado hasta acumular siete amarillas, por un uso muy particular del artículo 225, en reemplazo del peruano Josepmir Ballón, con una lesión cuya recuperación pareció estar a cargo del general Alais.
Tampoco se refiere Passarella a los minutos de descuento aplicados por los árbitros en partidos en los que River no podía resolver, ojos cerrados para no ver manos y faltas de sus jugadores, o la impericia de sus entrenadores para sacar adelante a sus planteles y la falta de gol de sus equipos, o los errores, lamentables (por ser un gran arquero, en general) de Juan Pablo Carrizo.
Menos que menos reconoce el káiser el vínculo de varios de sus dirigentes con la barra brava, que, está ya comprobado, acudió al vestuario del árbitro Sergio Pezzota, en el entretiempo del partido ante Belgrano, para amenazarlo, cuando ya en la ida de la Promoción, había invadido la cancha sin que sus integrantes fueran a la cárcel y sin que el partido se suspendiera, como correspondía, al igual que el de la vuelta. Por lo mismo, se suspendió en el entretiempo aquel Gimnasia-Boca que dirigió Daniel Giménez.
Passarella pretende ahora ser recibido nada menos que por la presidente Cristina Fernández de Kirchner, sin aceptar las sanciones que puedan provenir de la Muinicipalidad de Buenos Aires en cuanto al estadio, o de la AFA en cuanto a la pérdida de puntos, ni aunque esas sanciones, justamente por ser River, sean inferiores a lo que debieran ser y por ende, injustas y que lo benefician, no lo perjudican.
Los hinchas, en general, creen que el contubernio comienza en el pacto AFA-Clarín para que TyC Sports, que tiene los derechos de TV para el Nacional B, recupere posiciones con el botín de River, y con el supuesto odio que Grondona tendría por el káiser.
Y los periodistas “partidarios”, o “cercanos” (por no decir directamente hinchas que toman posición por el club, pero trabajan en medios y hacen de neutrales) dan a entender que River no tenía peso en la AFA, escondiendo que quieren decir que el club no presionó lo suficiente para que le asignaran “árbitros potables” (amigos), además de adscribir a la teoría conspirativa de AFA, Clarín, el Gobierno o quien sea, según el caso.
Maradona, y Oscar Ruggeri, aprovechan su enemistad con Grondona para colocarse del lado de Passarella y alimentar la idea de contubernio.
Pocos son los que, más humildes, reconocen que River descendió porque, tras seis campeonatos, tres temporadas completas, no pudo sacar mejores resultados, ni armar equipos que valieran la pena, por sus propios problemas institucionales o deportivos.
Algo así como pasar del “se lo dedicamos a todos” al “los responsabilizamos a todos”.

El futuro de River es un acertijo (Jornada)


Exactamente un 26 de junio, pero quince años atrás, y en el mismo estadio Monumental, River Plate vivía su última gran fiesta, con la obtención de la Copa Libertadores por segunda vez en su historia, de la mano del uruguayo Enzo Francéscoli.
Hace apenas un mes, en Barcelona, tuvimos la oportunidad de dialogar con él, asistente al Forum Global del Deporte, como exitoso directivo del Canal “Gol TV”, asociado a su ex compañero Nelson Gutiérrez y al controvertido Francisco “Paco” Casal, y nos sorprendió la dureza con la que se refirió a este momento de su amado River. No notamos, en aquel diálogo, ningún atisbo de esperanza y en cambio, sí, mucha preocupación.
Francéscoli sabe de los problemas que se generaron cuando el actual presidente de River, Daniel Passarella, dirigía técnicamente a la selección uruguaya en 2001 y por problemas extrafutbolísticos se alejó del cargo, generando gran incertidumbre, y tal vez por esta mala experiencia es que decidió apoyar al candidato más fuerte de la oposición en las elecciones de diciembre de 2009, Rodolfo D’Onofrio, que terminó perdiendo por apenas seis votos.
Pese a sus grandes éxitos deportivos como jugador y entrenador, Passarella termina siendo, para la historia, el presidente con el que River descendió por primera vez en sus ciento diez años de historia, sin haber presentado la prometida auditoría sobre la gestión de su cuestionado antecesor, José María Aguilar, y aunque dice que va ganando por goleada el “campeonato económico”, el último balance arrojó un pasivo de 216.827.799 pesos, es decir, 50 millones de dólares.
Aún así, el káiser dice que de River lo sacarán “con los pies para adelante”, y los periodistas que siguen diariamente la actividad del club cuentan que en las reuniones de dirigentes, nadie osa cuestionarlo, aunque antes de la Promoción ante Belgrano de Córdoba, muchos amenazaban con presionarlo para que renunciara.
Pero no. El káiser cree que hay que dar un golpe de autoridad y confirma inmediatamente como director técnico para el Nacional B a Matías Almeyda, quien rápidamente debe ponerse los pantalones largos y el buzo (o el saco), quitarse los cortos, y emprender la misma senda que el propio Passarella, o luego Ramón Díaz o Leonardo Astrada, es decir, dejar de jugar para convertirse súbitamente en entrenador de sus recientes compañeros.
Hay, sin embargo, dos diferencias fundamentales con sus antecesores, presidente Passarella incluído. Y es que todos ellos heredaban una base sólida de planteles bien plantados, y que River sólo se pensaba como posible campeón, único objetivo posible. Hoy, en cambio, el equipo debe ascender inmediatamente porque permanecer otro año en el Nacional B sería fatal.
Passarella no tuvo tiempo, en el ímpetu en el que vive, para pensar en que antes de ofrecerle el cargo a Almeyda, había no menos de dos entrenadores que le ofrecían participar en el ascenso: Ricardo Caruso Lombardi, cuyo estilo no tiene nada que ver con el de los ex Millonarios pero amplio conocedor de la división y quien sostuvo que Belgrano sería el peor rival posible en la Promoción, y Ramón Díaz, múltiple campeón como entrenador en el pasado, pero con diálogo cortado con el káiser.
Hay, sin embargo, un hecho contradictorio pero por fin, favorable y que también daría un golpe de timón a un fútbol argentino que perdió el rumbo desde hace rato: parece muy saludable el ofrecimiento de muchos ex jugadores, como Alejandro “Chori” Domínguez, Fernando Cavenaghi, Germán Lux (pese a que se fue del club enfrentado a Passarella), Ariel Garcé y Federico Domínguez, para ser parte del plantel que saque a River de esta situación, renunciando muchos de ellos a mejores sueldos y condiciones para retornar al club de sus amores.
Sería una especie de neoamateurismo, o un “profesionalismo amateur”, por el cual muchos jugadores de cartel juegan antes por la camiseta, por el amor a un club, que por el dinero. Suficiente como para agregar un plus a la motivación por el inmediato retorno a la categoría de privilegio.
Queda también para la reflexión el informe presentado ante la AFA por Sergio Pezzota, acerca del partido ante Belgrano en el Monumental, al sostener que una docena de barrabravas intentó entrar a su vestuario y lo amenazaron en el entretiempo, para lo cual tuvieron que atravesar el pasillo y el vestuario visitante, lo que no se consigue, con un dispositivo de seguridad de dos mil doscientos efectivos y fuerzas particulares, sin cierta connivencia dirigencial, lo que justamente contribuye a que en los próximos días, el estadio sea clausurado por varias fechas.
¿Es el mismo Passarella, éste de ahora, que aquél de la cara tajeada por enfrentarse cara a cara con los barras bravas en una pretemporada en La Posada de los Pájaros en Tandil, cuando era director técnico? Parece que la diferencia es demasiado grande, y que no por nada el tiempo pasó.
¿Da garantías un presidente que convoca a Juan José López como director técnico de un equipo que se debate por evitar el descenso, cuando ya tenía tres fracasos anteriores con Instituto, Unión y Talleres de Córdoba, o cuando acepta, recién ahora, que tal vez se equivocó en el momento en el que acudió a la AFA a decirle a su eterno mandamás, que tiene que irse, porque considera que lo perjudicaron en el superclásico?
¿Aparece firme la comisión directiva de River, para encarar una temporada con mucho menos dinero de la televisión, con menos días de entrenamientos porque habrá que viajar 19.042 kilómetros, muchos de ellos en micro, contra equipos que juegan muy distinto a la A, motivados por ganarle, y con un entrenador sin experiencia, que tendrá que partir casi de cero en el armado de un sistema táctico?
Demasiadas preguntas sin respuesta. Demasiados problemas para resolver en muy poco tiempo.
Todo indica que River sigue sin tomar conciencia de lo que vendrá.

lunes, 27 de junio de 2011

River es el caso testigo del desastre del fútbol argentino


Ya está. Se acaba de consumar lo impensado. El mundo al revés del fútbol argentino. River Plate, los Millonarios, el club rico por excelencia del fútbol argentino, el que por momentos hizo alarde de la opulencia en supercracks. El que alimentó con mayoría de jugadores a los seleccionados nacionales. El del estadio sede de la final del Mundial 1978 y escenario de escenas brillantes y de las mejores del mundo, descendió por primera vez en 110 años.
Nadie puede decir que River empezó a descender ayer. Es un largo proceso, iniciado hace años, que termina ahora, como consecuencia lógica de tantos hechos aberrantes ocurridos dentro del club, pero con la anuencia del contexto de una mezcla de incapacidad y deshonestidad de los dirigentes políticos y deportivos.
River descendió ayer, con todo el escándalo posterior, con algún muerto, heridos y detenidos por doquier (algo que se intuía que pasaría porque esta sociedad argentina no tiene un alto grado de tolerancia a la frustración), porque en la Argentina, el fútbol está siendo saqueado desde los cuatro costados, como por tantos momentos lo estuvo (y en cierta manera lo sigue estando) el país y somos pocos los que lo alertamos desde los medios de comunicación, mientras la gran mayoría de la prensa hace negocios empresariales o se dedica a comentar si el equipo jugará con un 4-4-2 o un 4-5-1 o un 4-6-0, o persiguiendo jugadores para que digan obviedades.
El que se sorprende hoy, en la Argentina, por el descenso de River, estuvo fuera de este mundo en los últimos años, cuando proliferaron los agentes de jugadores metidos en el club para todo tipo de maniobras, con una gestión más que sospechada como la de José María Aguilar, que da la sensación de haberse pasado de la raya de lo “normal” hasta para ese mundillo, con triangulaciones con el Lucarno de Suiza, jugadores transferidos al exterior sin haberse puesto nunca o casi nunca la camiseta oficialmente (Menseguez, Musacchio), y otros importados sin nombre, ni antecedente, y que suena a que llegaron por ser amigos de tal o de cual.
Siempre nos llamó la atención, como a un pequeño grupo de colegas que desde hace años que batallamos en lo mismo, cómo en tiempos de grandes negocios, y de supuestos grandes conocedores de la gestión de clubes, en tiempos de tantos ingresos (marketing, publicidad estática y en la camiseta, derechos de TV crecientes, nacionales e internacionales, torneos internacionales, invitaciones desde el exterior, abonos de palcos y plateas, cuota societaria, y vista gorda del Estado en sus economías), las cuentas den negativo y se llegue a una situación tal que hasta un campeón mundial con Italia, hincha de River, como Camoranesi, tenga que terminar fichando para Lanús, un club que no hace milagros. Lo que no hace es desfalcos, que es diferente.
Cualquier industria argentina a la que se le proponga exportar en millones de euros y vivir en pesos, navegaría en la más absoluta abundancia. La del fútbol es, tal vez, la industria soñada: se pueden generar en las divisiones inferiores los mejores cracks del mundo (como Mascherano, Carrizo, Falcao, Saviola, Crespo, Higuaín) y luego venderlos en millones de euros y encima, abajo ya aparece otro que los reemplace, sin haber ocasionado gastos grandes en su mantenimiento, en su ascenso de división en división hasta llegar a la primera.
Entonces, si se alimentó desde la novena a un jugador de la casa, que se supone que es bueno, que tiene condiciones, ¿para qué recurrir a fichar a uno de mediana edad, que viene de afuera, que no siente los colores, que no conoce sus instalaciones? Por una sencilla razón: en la mayoría de los casos, porque es la manera de que el dinero circule y los dirigentes pueden morder, y sus agentes amigos, o representantes, también.
Entendiendo esto, puede terminar de entenderse esta industria que vive del fútbol y no para el fútbol, y que se fue tomando la leche de los clubes desde los grandes negociados, entre los que hay que contar la tragedia de que River tenga que regresar ahora, muy posiblemente, a las garras del Grupo Clarín, que asociado a TyC, por décadas amos del “Fútbol de Primera”, nunca dio a conocer los ingresos totales por la cantidad de abonados al cable, y el recién cuando las transmisiones pasaron al Estado, pudo recuperarse parte de lo perdido, irrecuperable.
Es que bajando al Nacional B, River deberá ser transmitido por TyC Sports, es decir, volver, como destino trágico, a depender de uno de sus máximos verdugos.
Desde ya que hay una pata deportiva, futbolera, en todo eso. Porque al margen de todo el saqueo que vivió, tampoco las decisiones tomadas para dentro de la cancha fueron acertadas, ni con la mayoría de los entrenadores, ni con muchos de los jugadores contratados en los últimos tiempos, cuando paradójicamente, ayer mismo se cumplieron quince años de la obtención de la segunda (y última) Copa Libertadores, con jugadores que hoy parecen, casi, de la prehistoria.
Pero que se entienda bien: si River en estos años no pudo tener cracks, es por su economía, por el saqueo que vivió. Sólo por eso, no pudo mantener a los Belluschi, Lucho González, Higuaín, Falcao, Alexis Sánchez. Puede ser que año a año pudiera haber transferido de a uno a Europa, por la propia necesidad de los jugadores de participar de ligas con tanto dinero en juego y tanto glamour.
Y tenemos que volver a los tiempos del monopolio, cuando el fútbol fue saqueado. ¿Por qué Vélez, Lanús, Estudiantes, Godoy Cruz, no están como River, como Boca, como San Lorenzo o Independiente? Porque se puede tener un club funcionando sin dificultades grandes si se los administra con honestidad y conocimiento, si sucede como el presidente de Vélez, Fernando Raffaini, que quiere regresar urgentemente a su estudio de abogado porque necesita recuperar el tiempo perdido para mejorar su economía, dado que en el club no gana dinero.
¿Cuántos dirigentes del fútbol argentino conocen de coaching, de gestión deportiva? ¿Cuántos de ellos hicieron algún curso para entender de qué se trata, en vez de pensar en acomodar amigos en cargos, o de traerse sus propios agentes al club? ¿Cuántas veces escuchamos a los directores técnicos que no necesitan psicólogos en los planteles, sin saber específicamente, para qué están o cuál es la diferencia entre psicología social y psicología aplicada al deporte?
Ni hablar de las barras bravas y la complicidad dirigencial. En River se llegó ya a la situación de estar tomado efectivamente por las distintas facciones, y el clímax llegó en aquella “Batalla de los Quinchos”, a principios de 2007, con los socios comiendo un asado en medio del tiroteo, para disputarse el botín de los millones de euros que ingresaron por el pase de Higuaín al Real Madrid.
¿Cómo puede un club, en este caso River, salvarse de todo eso, sin descender? Sería un milagro, o casi. Y no creemos en milagros. No es casual que Vélez, Estudiantes, Lanús, Godoy Cruz, estén donde estén. Y tampoco, que River, como Boca, San Lorenzo, Independiente, Gimnasia y Huracán, también.
Por eso el título, lo de River como caso testigo, o en menor medida, Huracán. Pero atención porque en la próxima temporada, Boca, Racing y San Lorenzo están separados por dos puntos, y todos bordeando la Promoción. Porque las causas de fondo son las mismas, y lo que le sucede a River es aplicable a ellos. Hoy es River, mañana Boca, Racing, San Lorenzo, Independiente.
Porque si Boca no está en la misma no es por Mauricio Macri, precisamente, sino porque entre tantos entrenadores, en la lotería de las concentraciones, llegó Carlos Bianchi. Pero no siempre se tiene esa suerte.
Y porque ni en la AFA (coto cerrado que no admite intromisiones y da pie a todos los negocios imaginables, entre ellos el saqueo anterior, la llegada del Estado y los saqueos que pudieran venir), ni en el Estado (sin controles serios, con muchos dirigentes ineptos aún si probaran buenas intenciones), hay ningún cobijo.
Por todo esto es que River desciende a lo desconocido, abriendo una nueva etapa en el fútbol argentino.

sábado, 25 de junio de 2011

Caso River: Cuando el discurso no coincide con las acciones (Por Liliana Grabín)


Muchos ya saben del inmenso respeto y afecto que siento por la licenciada Liliana Grabín. Por su generosidad, sus conocimientos y su ética intachable.
Tengo el gusto y el honor de que Liliana, la más importante psicóloga aplicada al deporte de la Argentina, escriba para el blog con una mirada sobre lo que está ocurriendo con River Plate desde una mirada que enriquece mucho el debate.


Cuando el discurso no coincide con las acciones
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La Filosofía es la ciencia que formula sólo preguntas y exige que las demás ciencias respondan a través de los conocimientos científicos.
Una pregunta pertinente conlleva en sí misma la respuesta.
Es decir que el conocimiento se basa más en la pregunta sobre lo desconocido que en la respuesta a lo ya conocido.
Es así como se desarrolla el avance de una ciencia, entre ellas, la Psicología y, por extensión, la Psicología del Deporte.
El estudio de la Psicodeportología abarca, entre otros, la evaluación del motivo, la motivación y la meta, como camino conducente al logro de la meta final deseada. Con ello, se describe el punto de partida, el camino a recorrer y el punto de llegada.
Las preguntas "¿Qué quieres conseguir?" y "¿Cómo lo vas a lograr?" constituyen el punto de partida para el inicio de un asesoramiento psicodeportológico a fin de establecer cada una de las variables mencionadas anteriormente (motivo, motivación y meta).
Cuanto más se aleja el punto de partida del punto de llegada, habrá mayor probabilidad de fracasar en el intento de conseguir la performance. El ejercicio del rol profesional en la Psicología del Deporte, se basará en la evaluación de la realidad y el ideal deportivo con relación a las habilidades, entorno y contextos que cada cual posee para lograr los objetivos.
El estudio psicodeportológico de los modelos comunicacionales -verbales y gestuales- permiten diagnosticar y pronosticar la coherencia interna entre lo que se expresa y se ejecuta. Cuando ambas variables no coinciden estamos ante una confusión comunicacional o bien frente a la falta de información entre las partes comprometidas.
En ambos casos, se requiere un diagnóstico individual (deportista, entrenador, dirigente, etc.) y situacional (institucional, entorno, contexto, etc.).
Cuando se evalúa el grado de confusión, aunque sea mínimo, se sugiere abrir el diálogo como medio para reducir el margen de inestabilidad que genera un mal entendido e incluso un rumor.
Es diferente la evaluación que se realiza cuando se observa discrepancia entre lo que se comunica y se ejecuta. En este caso, se sugiere realizar una nueva lectura sobre el punto de partida y el punto de llegada, pues en general, invirtiéndolos, se genera el diagnóstico de los sucesos.
A modo de ejemplo, y con el respeto que nos merece la institución, se ejemplifica lo expuesto con la situación que está vivenciando el Club River Plate, en el área del Fútbol Profesional quien mantuvo la categoría de Primera División por décadas y, en el presente torneo, está compitiendo por la Promoción a fin de evitar el descenso al Nacional B.
El punto de partida es mantener la categoría (deseable) y el punto de llegada es no descender (esperable). Ante la pregunta "¿Qué quieres conseguir?" y "¿cómo lo vas a lograr?" existe una distancia considerable, lo cual conlleva a reformular si aquello que se plantea es similar a la ejecución.
Evidentemente, frente a los resultados, en algunos casos, impensables dada su propia performance, se sugiere, desde la Psicología del Deporte, la inversión de los puntos (partida y llegada) a fin de reformular el contexto real en desmedro del contexto ideal.
De acuerdo a lo observable e inferible en cada partido, se evidencia un deterioro continuo de la performance. Cabe preguntarse inversamente a lo expresado por los representantes institucionales:
¿Por qué se eligen las estrategias actuales si no se quiere descender? (punto de partida). ¿Qué se ganará, en realidad, en el caso de descender? (punto de llegada).
En caso de descender, ¿Se alejarán hinchas del club? Es muy posible. Pero ¿Quienes continuarán luciendo los colores de su camiseta? Sólo y únicamente los verdaderos hinchas del Club River Plate.
La filosofía oriental considera a la “Crisis" como "Oportunidad”. Por lo tanto ¿cuál es la oportunidad que se instituiría en el club en caso de descender? Las ciencias podrán responder a este planteo filosófico.
Cuántas veces hemos escuchado el presente diálogo: ”Me acuerdo cuando íbamos al club con toda la familia, pero ahora...”.
Fracasar no significa perder, como tener éxito no siempre es ganar.


Lic Liliana Grabin
Directora Docente Posgrado “Psicología aplicada al Deporte” (200 hs)
Facultad de Psicología- Universidad de Buenos Aires

miércoles, 22 de junio de 2011

Yo estuve en el Azteca


Escuchaba hoy a Víctor Hugo Morales, dueño del más extraordinario relato de gol jamás hecho en el mundo, decir que se trata de un acto tan trascendente que todos recuerdan qué hacían y dónde estaban en ese momento, y es una gran verdad.

Yo estuve justamente allí, en el estadio Azteca, sin saber, en ese momento, que era testigo de una jornada mítica, única, de la que hoy se cumplen (parece mentira) 25 años.

Lo cuento en mi libro “Maradona, rebelde con causa” pero trataré de resumir aquí, en estas líneas, todo lo que se vivía en aquellas horas, en el contexto de un Mundial como el de México y apenas a cuatro años de la Guerra de Malvinas.

martes, 21 de junio de 2011

Selección argentina, dudas y certezas (Jornada)


A diez días de su debut en la Copa América, obligada como está a ganar el torneo luego de dieciocho años de sequía y como local, la selección argentina sigue generando dudas, y también ya alberga certezas, pero el público sigue mirándola de reojo, como ocurrió anoche en un desolado estadio Monumental, en un partido de poca trascendencia ante Albania.

No parece casualidad que en la conferencia de prensa posterior a un 4-0 ante Albania que no será demasiado recordado, se le haya consultado al director técnico, Sergio Batista, por los silbidos del público cuando fue mencionado por los altavoces, y por la exigencia para que pusiera en la cancha a Carlos Tévez, sentado, en el inicio, en el banco de suplentes.

lunes, 20 de junio de 2011

La gran oportunidad de la selección argentina (Yahoo)


“Desde ya que ganar la Copa América sería importante, pero nuestro objetivo es el próximo Mundial 2014”, suele decir por estos días Sergio Batista, el entrenador de la selección argentina.

Sin embargo, por lo bajo y para no contradecir a Batista, los veintiséis jugadores que se preparan desde hace una semana en el predio de Ezeiza, a escasos kilómetros del aeropuerto más importante del país (de los cuales deberán quedar veintitrés), repiten a los medios que no ganar el torneo, jugándolo como local “será un fracaso” y no es para menos.

La próxima Copa América que comienza el próximo viernes 1 de julio representa la gran oportunidad de conseguir un título para la selección argentina después de un extraño ciclo de dieciocho años de sequía, en el que fue perdiendo proyección internacional.

The great opportunity of the Argentinean team (Yahoo)


“Of course, to win the Copa América would be important, but our aim is the next World Championship 2014”, Sergio Batista, the Argentinean coach, is saying these days.

However, in a low voice as not to contradict Batista, the twenty six players that are preparing since a week in Ezeiza fields, scarcely a couple of kilometres from the most important airport in the country (of whom should remain twenty three) repeat to the media that if they do not win the contest playing at home “it would be of course a defeat” .

The next Copa América that starts the next Friday July 1st represents the great opportunity to obtain a trophy for the Argentinean team after a strange cycle of eighteen years of drought, in which they were losing the International projection.

domingo, 19 de junio de 2011

River y la paradoja argentina


No puede sorprender demasiado este presente de River Plate, pero no deja de impactar el sólo hecho de pensar que un club que por tanto tiempo fue considerado sinónimo de riqueza, de opulencia futbolera, pueda estar tan sólo a una semana de jugar el Torneo Nacional B, lo que representaría el primer descenso de sus 110 años de historia.

River no llega a esta situación por un mal presente. Ni siquiera por una mala campaña. Son demasiados años de pésimas gestiones, de politiquería entre agrupaciones que pactaron y se pelearon, de dirigentes que primero abrieron la puerta de los barras bravas, y éstos se transformaron en la bestia incontrolable que son hoy y que responden a diferentes intereses, y que se han llegado a llevar botines de millones de euros, en batallas en medio de quinchos, asados y reuniones familiares.

Como sucede con la Argentina, también River tuvo un comienzo romántico. Una lucha difícil en sus primeros años en el barrio de la Boca, al comprobar sus dirigentes que nada se podía hacer allí, porque los vecinos se habían inclinado por los primos, aunque estaban en una etapa más joven, y tomaron la sabia decisión de mudarse a Núñez, donde terminaron de construir un gran club.

sábado, 18 de junio de 2011

El fútbol argentino no entiende de instituciones


Hoy River Plate se juega una buena parte de su historia contemporánea.

Existe una chance, dependiendo de otros resultados (los de Olimpo-Quilmes y Argentinos Juniors-Tigre), de que pueda jugar la Promoción para evitar el descenso al Nacional B, que sería el primero en sus 110 años de historia.
La situación cobra un dramatismo deportivo extraordinario y mantiene en vilo al mundo futbolero, incluso allende las fronteras argentinas.

Sin embargo, apenas horas antes de la definición, y sin demasiada presión mediática, el presidente de la AFA, Julio Grondona, también vicepresidente primero de FIFA, dice que cree que River cuenta con las mayores chances de salvarse, y que ha hecho méritos suficientes (no comprobados en la cancha) para evitar el retroceso divisional.

martes, 14 de junio de 2011

Palermo y las bases de la pasión xeneize (Jornada)


Pocas veces, la despedida de un jugador de fútbol generó tanta pasión y emoción como la de Martín Palermo. De hecho, la Bombonera vivió el domingo algo que solamente en los últimos cuarenta años había sentido en aquel homenaje de hace una década con el mismo Diego Maradona que fue absolutamente ignorado ahora, en su palco, como un hincha más.

¿Por qué Palermo reúne tanta pasión? ¿Por qué termina retirándose como uno de los más grandes ídolos de la historia de Boca Juniors y no sólo eso, sino que se ha convertido en un referente futbolero nacional, desde que participara en la selección argentina en los últimos tiempos previos al Mundial y en el torneo de Sudáfrica?

lunes, 13 de junio de 2011

Vélez Sársfield, un campeón a contracorriente


En el mundo al revés, que desde hace ya muchos años es cada día el fútbol argentino, el nuevo campeonato ganado por Vélez Sársfield es un soplo de aire fresco para tanto sinsentido, para tanto desastre organizado, como volverían a decir Miguel Cantilo y Jorge Durietz si tuvieran la posibilidad de crear una nueva Marcha de la Bronca del balompié argentino.

Parece mentira pero el campeón, Vélez, sólo había ganado un título oficial en el Profesionalismo hasta 1993, el de 1968, de aquél joven delantero Carlos Bianchi, al joven entrenador Carlos Bianchi, sin dudas, el símbolo más importante del fútbol velezano.

River Plate fights to stay in First Division (Yahoo)


When the anti-last round of the Closure Contests is in progress in the Argentinean football, River Plate, the second team with more trophies in the country, is still not definitively safe to descend to the Second Division, and in accordance with the different possible results, maybe has to play one hundred ten years of history in a dramatic confrontation with Lanus, that in its turn could play the chance to be Champion..

If we observe the present table of positions of the Closure Contest, it could call to confusion as the River, in this table, does not suffer from serious problems, but for the descends to the National Contest B (Second Division), it is taken into account the average of the six last short contests, namely, the three last complete seasons, that each of them includes the Aperture and Closure Contests.

domingo, 12 de junio de 2011

River Plate lucha por mantenerse en Primera (Yahoo)


Cuando promedia la anteúltima jornada del Torneo Clausura y de la temporada, en el fútbol argentino, River Plate, el segundo equipo con más títulos de campeón ganados en el país, aún no está salvado definitivamente de irse a Segunda división, y de acuerdo a los distintos resultados posibles, tal vez deba jugarse ciento diez años de historia en un dramático enfrentamiento con Lanús, que a su vez podría jugarse la chance de ser campeón.

Si se observa la actual tabla de posiciones del Torneo Clausura, podrá llamar a confusión dado que River, en ella, no padece de problemas serios, pero para los descensos al Torneo Nacional B (Segunda), se toma en cuenta el promedio de los seis últimos torneos cortos, es decir, las tres últimas temporadas completas, que abarcan, cada una de ellas, los torneos Apertura y Clausura.

jueves, 9 de junio de 2011

En la Argentina, nadie puede con Grondona


“Con vos no hablo. Vos pateás en contra, así que todo lo que digo es lo que dije antes en el Congreso. Ustedes no valoran lo que yo hago acá. Pocos llegaron tan lejos. Soy el número dos del mundo, argentino, y no hablo inglés”. Esta diatriba no pertenece a otro que no sea al veterano Julio Grondona, ante este cronista, a minutos de finalizar el 61 Congreso de la FIFA que determinó, por mayoría absoluta (186 votos sobre 203 posibles) la tercera reelección del suizo Joseph Blatter como presidente de la entidad mundial del fútbol.

La situación es clara. Grondona, junto a un reducido grupo de dirigentes sudamericanos, el estadounidense Chuck Blazer y el español Angel María Villar, sumado a unos pocos europeos que más que nada quieren que en 2015 el sucesor en el cargo sea el ex jugador francés Michel Platini, hoy titular de la UEFA, fueron el basamento de Blatter para volver a imponerse en la FIFA cuando apenas horas antes tenía un duro contrincante en el catarí Mohamed Bin Hammam, y la imagen de la entidad era cuestionada por el público, los sponsors y especialmente, por una embroncada Federación Inglesa (FA), junto a su prensa aliada, por haber perdido, en diciembre pasado, la organización del Mundial 2018 a manos de Rusia.

miércoles, 8 de junio de 2011

Blatter, reelecto por tercera vez en la FIFA (Don Balón)


El suizo Joseph Blatter, con 186 votos sobre los 206 en condiciones de sufragar, logró ser reelecto el pasado miércoles como presidente de la FIFA hasta 2015, en lo que será su último período de cuatro años, según él mismo anunció, y de esta forma logró sofocar la fuerte disidencia interna de los dirigentes británicos, que no digieren la dura derrota de la candidatura de Inglaterra, en diciembre pasado, para organizar el Mundial 2018.

En el 61er Congreso de la FIFA estuvieron presentes los miembros de las 208 federaciones afiliadas, aunque dos de ellas no podían votar (Brunei y Santo Tomé) y otras tres (que se desconocen porque el voto fue secreto) no sufragaron, por lo que Blatter se impuso por el 93 por ciento de los votos, una cifra inesperada por los problemas internos ocurridos en los últimos días antes de la votación, con acusaciones cruzadas de corrupción.

martes, 7 de junio de 2011

El fútbol argentino y las sospechas inglesas (Jornada)


Llama poderosamente la atención la coincidencia de los medios británicos en hablar de “sospechas” alrededor del fútbol argentino, justo en los días siguientes a la diatriba del presidente de la AFA, Julio Grondona, contra los dirigentes de la Federación Inglesa (FA) durante el desarrollo del 61 Congreso de la FIFA en Zurich, en el que fue reelecto por tercera vez el suizo Joseph Blatter.

Por un lado, el Daily Telegraph sostiene que hubo un notable incremento en la ganancia de varias casas de apuestas clandestinas, cuando el árbitro Ibrahim Chalibou terminó otorgando un extraño penal para la selección argentina, que convirtió Mauro Boselli, y que determinó el 4-1 final para Nigeria en el amistoso jugado en Abuja, y para no ser menos, el juez descontó ocho minutos aunque había anunciado cinco.

domingo, 5 de junio de 2011

En FIFA sigue Blatter, pero aumentan las dudas (Yahoo)



“Hay 206 federaciones representadas y 203 votos posibles. Se requieren 102 votos para obtener la presidencia y el señor Joseph Blatter obtuvo 186 votos. Por lo tanto, es presidente de la FIFA Joseph Blatter”. La voz del vicepresidente senior, el argentino Julio Grondona, anunciaba, con exasperante lentitud, lo que ya todo el mundo sabía desde varios días atrás, cuando el otro candidato, el catarí Mohamed Bin Hammam, se vio obligado a retirarse de la contienda al ser acusado de corrupción (intento de compra de sufragios para su candidatura).

La imagen de Blatter, retornando al escenario del Hallestadion, entre los aplausos de los demás dirigentes, con flores en una mano y dándole la otra a una niña, sin haber habido aclamación como en otras oportunidades, se contrastaba con mucho de lo que había ocurrido en las últimas tres semanas y en lo que seguramente podrá ser la FIFA en estos últimos cuatro años de mandato que le quedan hasta su retiro, como él mismo lo viene anunciando, en 2015.

In FIFA Blatter continues, but the doubts increase (Yahoo)


“There are 206 federations represented and 203 possible votes. The requested votes are 102 thus to obtain the presidency and Mister Joseph Blatter obtained 186 votes. Therefore, the president of the FIFA is Joseph Blatter”. The voice of the senior vice-president is the Argentine Julio Grondona, announced with an irritating slowness what the whole world knew several days before, when the other candidate, the Qatari Mohamed Bin Hammam, was obliged to withdraw from the fight having been accused of corruption (trying to buy suffrages for his candidature).

Blatter’s image, returning to the scenery of the Hallestadion, with the applauses of the other directives, with flowers in hand and giving one to a little girl, without the ovations of other opportunities, contrasted a lot to what occurred within the last three weeks and what certainly may be the FIFA in the last four years of mandate left until his retirement that he himself announced, in 2015.

sábado, 4 de junio de 2011

No es “por qué perdimos” sino “a qué jugamos”


Por estas horas, el director técnico del seleccionado argentino, Sergio Batista, trata de minimizar la goleada en contra ante Nigeria (4-1) con el llamado “equipo dorado” de supuesto recambio y con mayoría de jugadores en el fútbol europeo, mientras el presidente de la AFA, el perenne Julio Grondona, carga (más allá de las motivaciones internas) contra el entrenador por “desprestigiar la imagen” del balompié nacional, al sostener que se está equivocando el proyecto al jugar contra rivales fuertes.

Se puede ganar, empatar o perder, como diría Perogrullo, pero también como dice el propio Batista, siempre en puntas de pie y evitando el conflicto, si es por lo mismo, las anteriores victorias en otros amistosos ante España, Brasil o Portugal, deberían colocar al fútbol argentino en lo más alto.

viernes, 3 de junio de 2011

Un nuevo Calciópoli azota al Calcio (Jornada)


Desde Roma

Parece que Roma nos recibió con noticias fuertes en torno del Calcio. En dos días, el fútbol italiano se conmovió ante dos hechos muy fuertes, que se enlazan decididamente con lo ocurrido en 2006, cuando la Juventus, con la base de varios campeones mundiales en Alemania, tuvo que jugar en la Serie B por comprobársele hechos de corrupción.

Por un lado, la Justicia condenó al ex manager de la Juventus y principal protagonista del Calciópoli, Luciano Moggi (de quien se comprobaron maniobras para arreglos de partidos para favorecer a su equipo en distintas conversaciones telefónicas con dirigentes y árbitros), con cinco años y ocho meses de cárcel, así como el ex referí Pierluiggi Pairetto (conocido por los argentinos porque tuvo a su cargo el partido ante Rumania que significó la eliminación de la selección de Alfio Basile del Mundial 1994) le corresponderán cuatro años y seis meses.

jueves, 2 de junio de 2011

Blatter, reelecto en la FIFA hasta 2015 (Jornada)


En el que sería su último ciclo, el suizo Joseph Blatter fue reelecto como presidente de la FIFA por el cuarto período desde que en 1998 se hiciera cargo de la entidad, al sumar 186 votos sobre 203 posibles y cuando se requerían 102 sufragios (el cincuenta por ciento más uno, según el estatuto).

El anuncio fue hecho con mucha lentitud por el argentino Julio Grondona, luego de que paradójicamente se votara en secreto y con una papeleta, contrariamente a lo que ocurre ante cada elección presidencial de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Blatter se había retirado del recinto del Hallestadion para no influir en el voto, y ante el anuncio de Grondona retornó, con flores en una mano y otra, enlazando la de una niña, y brevemente, agradeció la confianza, y afirmó que se siente “muy honrado y conmovido”, y prometió “salir adelante, aunque no será de la noche a la mañana, porque esta pirámide tiene una base sólida, que es el juego”.

miércoles, 1 de junio de 2011

Poderosos caballeros de la FIFA (Jornada)


Desde Zurich, en el 61 Congreso dee la FIFA

Misteriosamente, se hizo la luz y esta tarde, el suizo Joseph Blatter será reelecto (y hasta con posibilidades de que sea por aclamación) como presidente de la FIFA por cuarto mandato consecutivo (es decir que llegará a dieciséis años en el cargo) en medio de escándalos y rumores de todo tipo que mancharon el 61 Congreso de la entidad madre del fútbol mundial y que cuenta con Jornada como único medio argentino en la cobertura del acontecimiento futbolístico internacional.

Nuevamente se impone el núcleo duro de la FIFA, la Confederación Sudamericana, con Julio Grondona a la cabeza como el dirigente que sostiene con más peso a Blatter, y la Unión Europea de Fútbol (UEFA), que cerró filas ante el intento del fútbol inglés de hacer una impasse en la elección hasta tanto se investigue profundamente lo ocurrido con las acusaciones cruzadas entre los distintos miembros, a partir de la sugerencia de compra de votos, ya sea para esta votación (en el caso del presidente) o para conseguir la sede del Mundial 2022 para Qatar (en el caso de su renunciante contrincante, Mohamed Bin Hammam).