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miércoles, 26 de mayo de 2010

¿Podrá Mourinho repetir en el Real Madrid la campaña del Inter? (Yahoo)



Por estas horas, seguramente el portugués José Mourinho tal vez esté pensando en que su historia se repite y vaya a saberse cuántas veces más aparecerá en su futuro, tratándose de un entrenador joven. Su segundo título de campeón de Europa, esta vez con el Inter y en el Santiago Bernabeu, que con probabilidad sea el suyo desde la temporada que viene, suena tan a despedida como cuando en 2004 ganó la Champions con el Porto, a sabiendas de que su destino ya estaba prefijado en el Chelsea.
El abrazo que le dio el eufórico presidente del Inter, Massimo Moratti, en medio de los festejos, es evidente que puso en aprietos a Mourinho, que si bien no se despidió aún de los italianos, lo manifestó a las claras a la prensa española, que lo espera como los enamorados a la primavera. “No me siento cómodo en Italia. Año nuevo, vida nueva”.
Los diarios deportivos de Madrid vienen anunciando hasta los detalles del acuerdo entre un Mourinho que cada día se cotiza más, y un Real Madrid desesperado por conseguir algún título que termine con esta sequía increíble para un club que ha gastado más de trescientos millones de euros en contrataciones tan sólo para la temporada que pasó.
No parece muy lejos de aquellos días de 2004 en Gelsenkirchen, cuando el Porto destrozó al Mónaco, pero a las pocas horas, Mourinho ya estaba volando en el avión del magnate ruso Román Abramovich y llegaba a un acuerdo para dirigir a un Chelsea que si bien no llegó a ganar la Champions, marcó una era en el fútbol europeo.
Poco le importó a Mourinho recibir los irónicos gritos de “traductor, traductor” en un Camp Nou que conoce a fondo, de cuando efectivamente llegó como traductor con el equipo técnico de Bobby Robson y muchos sostienen que como colaborador, sus informes sobre los movimientos tácticos rivales eran dignos de ser publicados en enciclopedias. Así, trabajó en el Barcelona y hasta llegó a compartir el banco de suplentes con el entrenador rival de la final del Bernabeu, Louis Van Gaal, quien horas antes, también pareció minimizarlo: “No pensé que llegaría tan lejos”.
Pero Mourinho llegó, con apenas cuarenta y siete años de edad, a la cima del fútbol mundial, tomando la responsabilidad de dirigir a un Inter, que si bien había terminado con los años de perdedor de scudettos (en muchos casos, sufriendo irregularidades arbitrales que mandaron a Segunda a la Juventus), pero que no lograba insertarse como potencia europea, y así terminó con Roberto Mancini y apostó por el portugués, a la espera de dar, por fin, el gran salto.
Y Mourinho aprovechó a la perfección un gran plantel, paradójicamente casi sin italianos (sólo lo son el veterano defensor Marco Materazzi y Matrio Balotelli, ambos suplentes), para hacerlo jugar más a la italiana que nunca, aunque con una verticalidad asombrosa y un pragmatismo digno del entrenador, que sostiene que sólo le interesa “ganar” y para eso, utiliza toda vía que le sea útil para su objetivo.
Mourinho fue sacando lustre del equipo, fortaleciendo el triángulo final, potenciando al brasileño Julio César tal vez como el mejor arquero del mundo, y con una excelente y segura dupla central, con Lucio y Walter Samuel, un mediocampo de gran despliegue físico comandado por Esteban Cambiasso y Thiago Motta, sacó partido de tener uno de los mejores enganches de Europa, como lo es el holandés Wesley Sneijder, y dos atacantes de excepción, como Samuel Eto’o y especialmente Diego Milito.
Si bien fue muy criticado por su juego especulativo en el Camp Nou ante el poderoso y hasta ese momento imbatible Barcelona de Guardiola y Messi, Mourinho comenzó a ser visto con simpatía por la dirigencia del Real Madrid al salir airoso ante los catalanes, y especialmente al generar su inquina, y al haberse quedado los blancos a las puertas de otro título de liga en España, fueron a buscarlo decididamente.
Llama la atención, sin embargo, la sinceridad de un Mourinho que se va dando cuenta de que es tan indiscutible hoy que no tiene nada para perder, y soltó una de las mejores sentencias: “conozco la historia del Real Madrid, pero no conozco su filosofía”. Esta definición es perfecta, porque incluye un enorme signo de pregunta sobre los dirigentes blancos.
¿Está dispuesto, el Real Madrid, a apelar a un planteo tan vertical como el Inter, resignando el fútbol vistoso al que está acostumbrado a ver el Bernabeu, sólo por ganar un título y destronar, o al menos alcanzar, al Barcelona?, ¿tolerará la afición del Real Madrid una sucesión de espectáculos basados en el pragmatismo sólo por terminar la sequía?
La respuesta no parece lejana porque esta situación ya fue vivida en el club, y no hace mucho. Cuando Fabio Capello regresó de Italia para volver a ganar una liga, y lo consiguió, de todos modos fue cesado cuando la temporada se cerró. La explicación que dieron entonces los dirigentes fue que a la afición no sólo le gusta ganar, sino hacerlo con unas maneras que agraden, y fueron a buscar a Bernd Schuster.
Ahora, pareciera que en el Real Madrid las cosas cambiaron y otra vez se resigna el buen juego logrado con el cesado entrenador chileno Manuel Pellegrini, que en apenas un año avanzó en diagonal y se colocó muy cerca del Barcelona, para apelar al pragmatismo.
¿Podrá Mourinho realizar en paz un trabajo como el brillante del Inter, con el que se quedó con la liga, la Copa italiana y la Champions? No parece fácil y la primera duda partió de labios del portugués, que ni en tiempos de euforia deja de pensar con sensatez.

Would Mourinho be able to repeat in the Real Madrid the campaign of the Inter? (Yahoo)



Now surely the Portuguese, José Mourinho perhaps is thinking that his history repeats and one wonders how many times same will appear in his future, being him a young coach. His second title as champion of Europe, this time with the Inter in Santiago Bernabeu, that probable will be his as from the next season, it sounds as farewell as when in 2004 he won the Champions with the Porto, knowing that his destiny has been already pre-fixed with the Chelsea.
The hug of the euphoric Inter’s president, Massimo Moratti, in the middle of the celebration put Mourinho in trouble who, though had not say yet goodbye to the Italians, he stated it clearly to the Spanish press, that waits for him as those in love in spring. “I am not at ease in Italy, New Year, New Life”.
The sport newspapers of Madrid are announcing even the details of the agreement between Mourinho that every day is quoted higher and a Real Madrid despaired to obtain a trophy to end with this incredible bad luck for a club that wasted over three hundred millions Euros in registrations for the last season only.
It does not seem far from those days of 2004 in Gelsenkirchen, when the Porto destroyed Monaco, but few hours later, Mourinho was already flying in the plain of the Russian magnate Roman Abramovich and arrived to an agreement to conduce a Chelsea which though did not won the Champions, marked an era in the European football.
It was not important for Mourinho to receive the ironic shouts of “translator, translator” in a Camp Nou he knows thoroughly, from the time he arrived actually as a translator with the technical team of Bobby Robson and many sustain that as collaborator, his reports on the tactical movements of the rivals were distinguished to be published in encyclopedias. In that way he worked in the Barcelona and he even reached to share bench substitutes with the rival coach of the final of Bernabeu, Louis Van Gaal, who hours before, also seemed to minimize him: “I did not believe he will arrive so far”.
But Mourinho arrived, with scarcely forty seven years to the summit of the World football, taking the responsibility to conduce an Inter which though had ended his years of scudettos loser (in many cases suffering arbitral irregularities that sent Juventus to the Second) but they could not enter as European potency and so it ended with Roberto Mancini and bet for the Portuguese awaiting to give, at last, the great jump.
And Mourinho availed to the perfection a great team, paradoxically almost without Italians (only there are the veteran defender Marco Materazzi and Mario Balotelli, both substitutes), to make it play more in the Italian way than ever, though with amazing versatility and a pragmatism worth of admiration of the coach who maintains that he is interested only “to win” and for that purpose he uses everything that is useful to obtain that objective.
Mourinho was making the team shine, reinforcing the final triangle, empowering the Brazilian Julio César perhaps as the best goalkeeper of the World, and with an excellent and sure central duple with Lucio y Walter Samuel, a midfield of great physical display commanded by Esteban Cambiasso and Thiago Motta, he availed himself of having one of the best midfielders of Europe as it is the Dutch Wesley Sneijder, and two attackers of exception as Samuel Eto’o and particularly Diego Milito.
Though he was critized for his speculative game in the Camp Nou vs the powerful and up to the moment unbeatable Barcelona of Guardiola and Messi, Mourinho started to be watched with sympathy by the directives of the Real Madrid when he won the Catalonians and especially when he generated their grudge and having left the whites at the door of another trophy of the league in Spain, they went to seek for him with decision.
It calls the attention, however, the sincerity of a Mourhinho who knows that he is indisputable today that he has nothing to lose and he told the best of sentence “I know the history of the Real Madrid but I do not know its philosophy”. This definition is perfect because includes an enormous interrogative sign on the whites’ directives.
Is the Real Madrid prepared to appeal to such vertical tactic as the Inter, resigning the dressy football they are accustomed to see in Bernabeu, only to win a trophy and defeat, or at least reach the Barcelona? Will the Real Madrid fan tolerate a succession of spectacles based on the pragmatism only to end the bad luck?
The response does not seem far because this situation has been already lived in the club and not too far away. When Fabio Capello returned from Italy to win again a league and he did it, at any rate he was fired when the season closed. The explanation given then by the directives was that the fans not only want to win but to do it in an elegant manner and went to look for Bernd Schuster.
Now, it seems that things have changed in the Real Madrid and once again the good game obtained with the
Chilean coach Manuel Pellegrini who in less than a year advanced in diagonal an positioned very near Barcelona to appeal for pragmatism.
Will Mourinho be able to perform in peace a job as the brilliant one in the Inter with which he remained with the League, the Italian Cup and the Champions? It does not seem easy and the first doubt came from the lips of the Portuguese, who not even in times of euphoria leaves aside the good sense.

martes, 25 de mayo de 2010

Saber de qué se trata II







Como todo, la elección de fotos que ilustran este artículo son antojadizas, subjetivas, porque no podemos tener una mirada objetiva. La objetividad no existe en tanto somos sujetos. Sí existen, en algunos casos, la imparcialidad, la neutralidad. Sólo en algunos casos. Pero cuando escribimos, siempre nos colocamos en un lugar, en una posición.
Estos doscientos años que se cumplen hoy de la Revolución de Mayo, nos encuentran, como siempre, como desde aquel lluvioso día del que se ha escrito tanto, queriendo saber una vez más de qué se trata. Acaso, la gran pregunta de millones de compatriotas a lo largo de dos siglos completos, para tratar de entender por qué la Argentina sigue sin ser lo que, para muchos, fue llamada a ser. Por qué en el mundo se sigue diciendo que hay cuatro clases de países: los desarrollados, los subdesarrollados, Japón y Argentina. Japón, porque con nada lo hizo todo, y Argentina, porque con todo no hizo nada.
Con estas fotos, quisimos contextualizar una Argentina distinta, la menos declamada en las enciclopedias pero acaso la más cercana, la que dio a sus mejores exponentes, en algunos casos por sabiduría, en otros por coherencia, en otros por brillantez, en otros, por trayectoria. Y a través de ellos, representantes de tantos otros, trazamos una línea imaginaria hacia el futuro, preguntándonos si a partir de su ejemplo, si a partir de una ética de base, se podrá construir, por fin, un país mejor.
¿Qué significa un país mejor? es un concepto muy amplio para un desarrollo que requeriría de libros enteros, aunque ya muchísimo se ha escrito. Para nosotros, significa una Argentina que tenga claramente resueltos sus problemas de fondo: el hambre, la miseria, las enfermedades que vergonzosamente aún persisten, la existencia de ciudadanos de primera y de segunda, la enorme distancia entre las clases sociales, la ignorancia de los derechos y acaso de la misma existencia de los nativos, que fueron masacrados en el siglo XIX, el reconocimiento de la principalidad de un Estado ético y superador de las individualidades, para lo cual la clase política debe, por fin, planificar y no buscar conveniencias personales.
Argentina ha pasado por mejores momentos que en la actualidad, desvastada por los sucesivos gobiernos corruptos, aunque sostenidos por el mismo pueblo que luego los vituperó, acaso, otra vez, por no haber entendido de lo que se trata.
A menor conocimiento, a mayor pan y circo, menos chances de saber de qué va la cosa. El tema, entonces, es que se trate de que todos tengan acceso a la información, a las posibilidades de crecimiento, y hay una única manera posible: a través del Estado. Comprender esto es empezar a comprenderlo todo. Ya se ha probado el efecto de la famosa "mano invisible" del mercado. No funciona, genera diferencias sociales difíciles de revertir y siempre opera a favor de los que más tienen.
Para las nuevas generaciones, comprender el rol del Estado es terminar con años y años de intentos de destrucción del mismo, basados en el volátil y antojadizo concepto vacuo de "Nación". Sin Estado no hay herramienta, no hay posibilidades de igualdad de oportunidades. Y allí va Argentina, en esta lucha tremenda, atada a tantos intereses, en busca de dar vuelta su historia y para eso, el pueblo debe saber de lo que se trata, como antes, como siempre.
Pocos países en la tierra tienen tantos recursos, tanta calidez, tanta humanidad, tanto talento para conseguirlo, pero muchos otros rasgos propios equilibran el potencial. Acaso de esa lucha interna entre cualidades y defectos, algún día aparezca la síntesis que la potencie. Pero para que eso ocurra, debrán caer demasiados todavía. Falta mucho para que todos sepan, de verdad, de lo que se trata en la Argentina.

Saber de qué se trata







Como todo, la elección de fotos que ilustran este artículo son antojadizas, subjetivas, porque no podemos tener una mirada objetiva. La objetividad no existe en tanto somos sujetos. Sí existen, en algunos casos, la imparcialidad, la neutralidad. Sólo en algunos casos. Pero cuando escribimos, siempre nos colocamos en un lugar, en una posición.
Estos doscientos años que se cumplen hoy de la Revolución de Mayo, nos encuentran, como siempre, como desde aquel lluvioso día del que se ha escrito tanto, queriendo saber una vez más de qué se trata. Acaso, la gran pregunta de millones de compatriotas a lo largo de dos siglos completos, para tratar de entender por qué la Argentina sigue sin ser lo que, para muchos, fue llamada a ser. Por qué en el mundo se sigue diciendo que hay cuatro clases de países: los desarrollados, los subdesarrollados, Japón y Argentina. Japón, porque con nada lo hizo todo, y Argentina, porque con todo no hizo nada.
Con estas fotos, quisimos contextualizar una Argentina distinta, la menos declamada en las enciclopedias pero acaso la más cercana, la que dio a sus mejores exponentes, en algunos casos por sabiduría, en otros por coherencia, en otros por brillantez, en otros, por trayectoria. Y a través de ellos, representantes de tantos otros, trazamos una línea imaginaria hacia el futuro, preguntándonos si a partir de su ejemplo, si a partir de una ética de base, se podrá construir, por fin, un país mejor.
¿Qué significa un país mejor? es un concepto muy amplio para un desarrollo que requeriría de libros enteros, aunque ya muchísimo se ha escrito. Para nosotros, significa una Argentina que tenga claramente resueltos sus problemas de fondo: el hambre, la miseria, las enfermedades que vergonzosamente aún persisten, la existencia de ciudadanos de primera y de segunda, la enorme distancia entre las clases sociales, la ignorancia de los derechos y acaso de la misma existencia de los nativos, que fueron masacrados en el siglo XIX, el reconocimiento de la principalidad de un Estado ético y superador de las individualidades, para lo cual la clase política debe, por fin, planificar y no buscar conveniencias personales.
Argentina ha pasado por mejores momentos que en la actualidad, desvastada por los sucesivos gobiernos corruptos, aunque sostenidos por el mismo pueblo que luego los vituperó, acaso, otra vez, por no haber entendido de lo que se trata.
A menor conocimiento, a mayor pan y circo, menos chances de saber de qué va la cosa. El tema, entonces, es que se trate de que todos tengan acceso a la información, a las posibilidades de crecimiento, y hay una única manera posible: a través del Estado. Comprender esto es empezar a comprenderlo todo. Ya se ha probado el efecto de la famosa "mano invisible" del mercado. No funciona, genera diferencias sociales difíciles de revertir y siempre opera a favor de los que más tienen.
Para las nuevas generaciones, comprender el rol del Estado es terminar con años y años de intentos de destrucción del mismo, basados en el volátil y antojadizo concepto vacuo de "Nación". Sin Estado no hay herramienta, no hay posibilidades de igualdad de oportunidades. Y allí va Argentina, en esta lucha tremenda, atada a tantos intereses, en busca de dar vuelta su historia y para eso, el pueblo debe savber de lo que se trata, como antes, como siempre.
Pocos países en la tierra tienen tantos recursos, tanta calidez, tanta humanidad, tanto talento para conseguirlo, pero muchos otros rasgos propios equilibran el potencial. Acaso de esa lucha interna entre cualidades y defectos, algún día aparezca la síntesis que la potencie. Pero para que eso ocurra, debrán caer demasiados todavía. Falta mucho para que todos sepan, de verdad, de lo que se trata en la Argentina.

sábado, 22 de mayo de 2010

La lista es lo de menos



Que se entienda bien. La expectativa que se generó por la lista definitiva de los veintitrés jugadores que irán al Mundial de Sudáfrica por parte del director técnico Diego Maradona, obedece mucho más a estos tiempos carentes de idea y más cercanos al marketing y a los negocios en general, que a una necesidad real de definir este aspecto lo antes posible.
Lo que se pretende decir es que lo que debería primar, antes que una lista, es una idea, un concepto básico sobre a qué se quiere jugar. Y nos formulamos directamente esta pregunta: ¿se sabe, desde el cuerpo técnico, desde una coherencia dirigencial del fútbol argentino, qué se persigue, además de la obviedad de ganar un título mundial? ¿hay una coherencia en el paso del tiempo, que determine que los jugadores convocados tengan que ver con esta planificación?
Entendemos que como defensa, muchos de los protagonistas, si realmente se interesaran por nuestro planteo (desconfiamos mucho de que así fuera), nos repreguntarían por el resto de los competidores. Por ejemplo, por este Brasil de Dunga, por la Italia de Marcello Lippi, por esta muy pobre Alemania de Löw, ni qué hablar de la Francia delirante de Doménech. Sin embargo, no nos podían decir lo mismo de la selección española, cuya lista no tuvo casi polémicas, y fue aceptada por la gran mayoría porque no sólo están todos los que son, sino que hay algo mucho más importante, y es que son todos los que están. Y eso ocurre porque su entrenador, Vicente Del Bosque, ha continuado a conciencia el trabajo que ha comenzado su antecesor, Luis Aragonés, con excelentes resultados.
¿Es esto una ciencia imposible de abordar? no lo creemos. Simplemente, el fútbol español, en una de las frases felices de César Menotti manifestadas a quien esto escribe en 2004, en una tarde peruana, dejó de ser toro para ser torero. Dejó de ser aquella "furia" roja para pasar a tener un fútbol identitario, basado en la tenencia de la pelota, en el toque, en la gracia, en la estética. Y los jugadores convocados responden claramente a esa línea, que comenzó a gestarse en esta última década.
En cambio, la lista de jugadores argentinos convocados por Maradona para el Mundial, en muchos casos obedece al patrón cultural de este último tiempo. Una mezcla de gente simpática con otra que llegó por presiones entre marketineras y dirigenciales por distintas causas, así como hay ausencias que responden a antipatías, un penal errado en un momento clave, un jugador que, se dice, trae mala suerte (no vaya a ser que justo en este fin de semana se vaya a dar vuelta la taba).
Los justificativos para cada caso no son claros, porque no parece que haya una idea madre, una suma de conceptos básicos que sean el punto de partida para llegar a un objetivo.
¿Se puede ganar? desde ya. Como suele suceder desde siempre con cualquier manifestación en la que haya compatriotas capaces, se puyede tener el máximo protagonismo, pero con apenas veinte días de trabajo, todo indica que habrá que encomendarse, como siempre, a que todo lo resuelvan las brillantes individualidades, a que los dioses (como en alguna publicidad televisiva previa) estén iluminados, y a que no salte la térmica en el grupo, ni en el cambiante entrenador, ni en su hiperkinético manager.
El seleccionado argentino parece estar en las manos de Dios, o en las del destino. Y no hay lista que alcance si previamente no aparece una idea.
Eso sí, si se gana el título mundial, por favor no repetir luego el seguro discurso de la corporación mediática de que fue gracias al entrenador o al manager.

martes, 18 de mayo de 2010

Borghi y Guardiola demuestran que se puede ganar sin dramatismos (Jornada)



Si bien no se pueden extrapolar dos hechos tan distantes en la geografía y en los presupuestos, como los títulos de campeón obtenidos por Argentinos Juniors y el Barcelona en las ligas argentina y española, respectivamente, el éxito conseguido en los dos casos, por parte de entrenadores que desdramatizan el fútbol, revitaliza a este deporte y termina con una polémica que desde algunos sectores se insistía en continuar: la visión de la competencia como un hecho de vida o muerte, cuando se trata solamente de un juego.

Ya nos hemos referido muchas veces a ese gran entrenador que es el catalán Josep Guardiola, hacedor del tal vez mejor equipo de la historia del fútbol, que acaba de ganar por segunda vez consecutiva la liga española, consiguiendo la friolera de noventa y nueve puntos, sobre ciento catorce en disputa. Es decir que de ciento catorce puntos, el Barcelona sólo perdió quince, y de ellos, apenas tres en una sola derrota ante el Atlético Madrid en el Vicente Calderón, y el resto, otros seis empates, sumados a treinta y un victorias. Cifras demoledoras que ya quisieran tener todos aquellos entrenadores que hacen shows para las cámaras de TV, o que no duermen o que dicen que si pierden se disfrazarán de árabes o no regresarán más a sus países.

No significa esto que Guardiola no tenga sangre en las venas o no se tome en serio los partidos. Tanto es así, que cuando el Barcelona ya le ganaba 3-0 al Valladolid y todo estaba definido, el entrenador seguía dando algunas indicaciones seguramente porque no quería una despedida de la liga con su equipo durmiendo.
Pero la actitud del joven técnico siempre fue de tranquilidad, de confianza, de sentido común y de reconocimiento a los adversarios, es decir, lo que requiere el concepto del deporte y la competición.
Lo mismo puede decirse de Claudio Borghi, quien por quinta vez en su corta carrera de director técnico sale campeón, cuatro veces con el Colo Colo chileno y ahora con este Argentinos Juniors que siempre se caracterizó por tratar bien a la pelota, y si bien el ex crack de los años ochenta (para este cronista, uno de los mejores cuatro jugadores que han salido en los últimos treinta años en la Argentina) no cuenta con el beneplácito total de la prensa “progresista”, como sí consiguió Angel Cappa, ha llegado a jugar con cuatro atacantes y hasta con cinco jugadores con vocación ofensiva a la vez, y su equipo ha brindado muy buenos espectáculos.

¿Ocurre algo, acaso, si Borghi dice, con la sinceridad que lo caracteriza, que cuando perdía 3-1 con Independiente pensó que hubiera sido mejor continuar su trunca carrera de ingeniería? Por el contrario: eso le da ribetes humanos a sus conceptos. Simplemente, en un glorioso partido que su equipo remontó para ganar 4-3 cuando a dos minutos del final perdía 3-2, el entrenador pensó, por momentos, en que todo se acababa y luego sintió lo contrario. ¿Y cuál sería el drama de que esto le haya ocurrido en su interior? Desde ya que ninguno, y Borghi es tan campeón como aquellos que se pasan la vida diciendo que todo pasa por un enorme sacrificio, que hay que sudar mucho y trabajar, y correr y defender y en lo posible, reventar cada pelota lejos, no importa con qué destino.

Nos preguntamos si acaso esos campeonatos ganados con sufrimiento y tomando tantas precauciones valen el doble que los que ganan los Borghi o los Guardiola. Porque si valen lo mismo, ¿qué sentido tiene todo ese show mediático sin una justificación clara, cuando hay otras vías mejores y más estéticas para conseguirlo?
Aún así, este escriba sospecha que la polémica continuará, aunque no haya ni por dónde sostenerla.

lunes, 17 de mayo de 2010

Periodistas (Jornada)



Estimados amigos, con motivo de cumplirse el séptimo aniversario de la aparición del diario Jornada de Mendoza, del que soy habitual columnista, compartiendo el espacio con colegas de la talla de Víctor Hugo Morales y Rodolfo Braceli, entre otros, escribí este artículo que comparto con ustedes.



Pasaron veintiséis años de aquellos calurosos días de fines de 1984, cuando terminaban las clases en el Círculo de Periodistas Deportivos de Buenos Aires y el profesor, de larga trayectoria en distintos medios, nos recordó, haciendo énfasis con una tiza en el pizarrón, que nosotros somos “periodistas de-por-ti-vos”.
Aquellos jóvenes de entonces, muchos de los cuales peinamos ya algunas canas hoy, u otros van perdiendo su cabellera, nos rebelábamos ante aquella frase que considerábamos una puñalada en el corazón, un desvío absoluto de nuestros ideales, hoy por algunos de ellos hace tiempo olvidados.
En aquella incipiente democracia argentina, después de siete años de dictadura militar, salíamos de una dura y represiva educación del colegio secundario, y la revista “Humor” era infaltable debajo de nuestros brazos, reemplazando a la mítica revista “El Gráfico” que había decidido otros rumbos luego del Mundial de España y ya no volvería a ser la misma que la de nuestra infancia, con aquellas plumas gloriosas.
Es en este contexto en el que no entendíamos eso de que debíamos ser (y lo debíamos recordar para siempre) “periodistas de-por-ti-vos” porque nos creíamos, desde el primer instante en que la vocación se nos manifestó, “periodistas” a secas.
Tanto, que la primera portada de nuestra primeriza experiencia en revistas underground, como alumnos aún, había sido el general Leopoldo Fortunato Galtieri con un vaso de whisky en la mano, y manchado de sangre, y de ninguna manera Carlos Griguol o Carlos Bilardo, entrenadores de moda, o jugador alguno de Independiente, Ferro o Estudiantes.
Fue en ese contexto que un compañero nuestro, militante en aquel tiempo, hoy recluido en aquella burocracia gris que tanto combatía subido a la tarima de la entrada del Teatro General San Martín, lugar de nuestras permanentes asambleas, soltó aquella respuesta inesperada (por nosotros y aún más por él) al profesor de marras: “No es así, no es así. Nosotros somos pe-rio-dis-tas”.
Y ante la mirada atónita del docente, nuestro compañero se explayó: “Si es como dice usted, y se estrenara una película con la vida de Pelé, no deberíamos cubrirla, porque se trata de cine y nosotros somos periodistas deportivos. Y si se trata de una canción sobre fútbol, nosotros no podríamos cubrir su contenido, porque se trata de música y nosotros sólo somos periodistas deportivos. Y si una parte de un estadio se incendiara, se trataría de información general, así que nos podríamos ir a casa, porque sólo somos periodistas deportivos. Pero si incluso quebrara un club (premonitorio, porque ocurrió en esta Argentina), se trataría de un tema de economía, así que no nos incumbiría. Y si algún hincha resultara asesinado, se trataría de un tema policial, así que tampoco tendría que ver con nosotros. ¿Es así?”.
De más está decir que el silencio del profesor dio lugar a un cerrado aplauso de todo el aula y una lección que este cronista aprendió para el resto de sus días. Pero el origen fue la convicción de lo que estábamos sosteniendo, tanto, que el Día del Periodista (7 de junio), que se impartían clases, nosotros faltábamos, y el 7 de noviembre, que se conmemoraba el inexplicable Día del Periodista Deportivo (que es como festejar el día del médico otorrinolaringólogo), y en el que no había clase, nosotros íbamos igualmente hasta encontrar la puerta de entrada cerrada.
Aunque hoy muchos de aquellos incipientes colegas ya olvidaron esos lejanos días, y de las viejas máquinas de escribir con papel y dos copias de carbónico hemos pasado al pen drive y a la netbook, este cronista mantiene esos principios y sigue presentándose como “periodista”.
Para poder mantener estos principios, siempre es bienvenido un diario en donde se los pueda plasmar. Y tenemos la suerte y el orgullo, de que eso es lo que ocurre en Jornada, gratuito, en colores, e independiente. Y también es una inmensa satisfacción poder escribir desde Europa, el gran continente de los diarios gratuitos, y llegar a cada uno de los hogares mendocinos.

La lista de Maradona arroja varias dudas (Yahoo)



La falta de recambio para Javier Mascherano como volante central de marca, la ausencia de laterales, a excepción de Clemente Rodríguez, y un exceso de atacantes si es que la selección argentina sólo atacará con dos de ellos en su esquema, son algunos de los puntos confusos de la lista de treinta jugadores convocados por el entrenador Diego Maradona para la lista de treinta que debió presentar la semana pasada a la FIFA por el Mundial, y que deberá bajar a veintitrés en muy poco tiempo.

En todas las encuestas realizadas en estos días por los medios de comunicación, dos de cada tres argentinos muestran su desacuerdo con la lista de Maradona, en la que, si bien no es sorpresa porque ya se insinuaba, no figuran jugadores como Javier Zanetti, Fernando Gago o Esteban Cambiasso, tres de los más requeridos, así como Lisandro López, Mauro Zárate, Pablo Zavaleta o Emiliano Insúa, todos destacados en el fútbol europeo, mientras que sí está el veterano Martín Palermo, que en los próximos meses cumplirá treinta y siete años.

Otro de los puntos más criticados por la prensa y la afición en general es el hecho de buscar defender con cuatro marcadores centrales (Nicolás Otamendi, Martín Demichelis, Walter Samuel y Gabriel Heinze), lo cual indica que Maradona no utilizará mucho a los laterales como salida, por no tener oficio para eso, y tampoco para llegar al fondo en el ataque. El propio entrenador manifestó en la semana que para la ofensiva “ya cuento con mis dos volantes laterales, Jonás Gutiérrez y Angel Di María”.
Tampoco entre los suplentes hay laterales, con la excepción de Clemente Rodríguez (Estudiantes de La Plata), y en cambio, se suman los marcadores centrales, con la sorpresa de dos convocados de la propia liga argentina, Ariel Garcé (Colón) y Juan Insaurralde (Newells Old Boys), lo cual se parece mucho a lo que siempre pregona el ex defensa central y campeón mundial en México 1986, Oscar Ruggeri, quien estaría asesorando a Maradona aunque no es aceptado oficialmente para el cargo por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Maradona se convenció de que el mejor sistema para jugar en la parte defensiva es con cuatro marcadores centrales luego del triunfo ante Alemania en Munich, en un partido amistoso jugado en marzo pasado (Argentina ganó 1-0 con gol de Gonzalo Higuaín) si bien no genera tranquilidad entre los seguidores. Nicolás Otamendi, quien será titular como lateral derecho, tiene corta experiencia en la liga jugando para Vélez Sársfield y siempre como defensa central.
En cambio, no han tenido posibilidades laterales como Zavaleta (Manchester City), o Insúa (Liverpool) o inclusive Angeleri (Estudiantes), aunque en el caso de éste último, Maradona esperó hasta el final para ver si lograba recuperarse de un año sin jugar por una grave lesión.
En la mitad de la cancha, preocupa que haya muchos jugadores de características parecidas. Apenas Maxi Rodríguez (Liverpool) puede jugar por ambos laterales como suplente, y Jesús Dátolo (Olympiakos) puede hacerlo por el costado izquierdo. Si bien Juan Mercier (Argentinos Juniors) y Mario Bolatti (Fiorentina) pueden sustituir a Mascherano o a Verón, en verdad los dos tienen características más parecidas al veterano volante de Estudiantes que al del Liverpool, porque no se caracterizan tanto por la marca, y en cambio tienen más juego.
En cambio, sorprende positivamente la convocatoria del joven volante de Lanús Sebastián Blanco, muy dúctil con la pelota, si bien tiene complicada su participación entre los veintitrés definitivos, mientras que se confirma la debilidad de Maradona por José Sosa (Bayern Munich, a préstamo en Estudiantes) y Javier Pastore (Palermo).

En el ataque, todo siempre fue más claro, y el entrenador se viene manejando desde hace tiempo con siete delanteros para seis lugares, peleando por la única plaza disponible Ezequiel Lavezzi (Nápoli) y Martín Palermo (Boca Juniors), aunque ya la balanza parece haberse inclinado por el veterano del equipo argentino.
Lo que no queda claro para muchos es la cantidad de delanteros convocados cuando Maradona insiste (al menos en sus declaraciones, luego habrá que ver en la práctica) en que jugará con el sistema 4-4-2 y hasta llegó a insinuar que podría jugar con un 4-4-1-1, con Messi por detrás de Higuaín, lo cual daría un tinte aún más defensivo a un equipo de por sí demasiado especulativo para el nivel de atacantes que posee.
También es llamativo que Palermo, a sus casi treinta y siete años, tenga tanto protagonismo en la selección argentina habiendo delanteros que se destacan en Europa de la talla de Lisandro López (elegido como mejor jugador de la temporada en Francia), Mauro Zárate (Lazio), Gonzalo Bergessio (Saint Etienne) o Fernando Cavenaghi (Bordeaux), por citar sólo algunos.

Todo indica que Maradona ha sido fiel a quien convirtió el trascendente gol ante Perú en las eliminatorias, cuando el partido expiraba y Argentina se quedaba prácticamente fuera del Mundial, y que también Bolatti ganó puntos cuando su gol ante Uruguay en el estadio Centenario de Montevideo, generó la clasificación automática. Demasiado premio (especialmente con el primero) para todo un ciclo de trabajo.
Por contrario, también son confusas las ausencias de Zanetti (Inter) y Cambiasso (Inter). En el primero, porque no hay muchos laterales y su oficio y experiencia en el máximo nivel pudieron aportar riqueza en distintas posiciones y como salida desde el arco propio, y en el segundo, aunque nunca fue de la preferencia del entrenador, porque fue clave en estos años del Inter y tampoco hay muchos volantes de marca para sustituir a Mascherano.
En el caso de Fernando Gago (Real Madrid) todo indica que ha pagado por no haber tenido continuidad en su equipo, sumado a algunos hechos ocurridos durante las eliminatorias,pero sin dudas es la gran sorpresa porque formó parte del ciclo como titular, al lado de Mascherano, y parecía una dupla indestructible.
Como arqueros, la única duda estaba en la convocatoria del tercero, entre Diego Pozo (Colón), que ya venía teniendo participación, o Adrián Gabbarini (Independiente) de muy destacada actuación en el torneo Clausura argentino que ya está finalizando. Maradona se decantó por el primero, y aunque el segundo parece estar en mejor forma, la diferencia no es sustancial.
Más allá de nombres, parece que Maradona no puede librarse de polémicas ni siquiera con la lista de treinta jugadores para el Mundial. Esto no es nada: en unos días deberá quitar a siete de ellos para la lista definitiva.
La polémica continuará.

Maradona’s list shows several doubts (Yahoo)



The lack of change for Javier Mascherano as central midfielder, the absence of laterals with the exception of Clemente Rodríguez, and an excess of attackers if the Argentinean team will attack with only two of them in the scheme, these are some of the confusing points of the list of thirty players convoked by the coach Diego Maradona, that he had to present last week to the FIFA for the World Championship and that he will have to reduce to twenty three in a very short time.
In all the polls performed these days by communication media, two of three Argentineans show their disagreement with Maradona’s list, in which, though it is no surprise because it was already insinuated, there are not included players as Javier Zanetti, Fernando Gago or Esteban Cambiasso, three of the most requested, as well as Lisandro López, Mauro Zárate, Pablo Zavaleta or Emiliano Insúa, all outstanding in the European football, meanwhile there is the veteran Martín Palermo, who within a few month will be thirty seven years of age.
Another of the most criticized points by the press and the fans in general is the intent to defend with four central defenders (Nicolás Otamendi, Martín Demichelis, Walter Samuel and Gabriel Heinze), what indicates that Maradona will not use much the laterals as exit for not having experience for it, neither to arrive to the rival area in the attack. The coach himself declared last week that for the offensive “he already counts with his two lateral midfielders, Jonás Gutiérrez and Angel Di María”.
Neither among the substitutes are laterals, with the exception of Clemente Rodríguez (Estudiantes de La Plata), and in change, there are added central defenders, with the surprise of two convoked of the Argentinean leaguer itself, Ariel Garcé (Colón) and Juan Insaurralde (Newells Old Boys), what is very similar to what proclaims the ex central defender and World champion 1986, Oscar Ruggieri, who is advising Maradona though is not officially accepted for the position by the Argentinean Football Association (AFA).
Maradona convinced himself that the best system to play in the defense is with two central defenders after the triumph vs Germany in a friendly match in March in Munich (Argentina won1-0 with the goal of Gonzalo Higuaín) though it does not generate tranquility among the followers. Nicolás Otamendi, who will be the right lateral defender, has short experience in the league playing for Velez Sarsfield and always a central defender.




In change, there had no possibilities laterals as Zavaleta (Manchester City), or Insúa (Liverpool) or even Angeleri (Estudiantes), though in the case of the latter, Maradona waited until the final to see whether he recuperated of a year without playing due to a serious injury.
In the middle of the field, it is worrying that there are many players with similar characteristics. Scarcely Maxi Rodríguez (Liverpool) is able to play for both laterals as substitute, and Jesús Dátolo (Olympiakos) can do it at the left side. Although Juan Mercier (Argentinos Juniors) and Mario Bolatti (Fiorentina) can substitute Mascherano or Verón, in truth both have characteristics more similar to the veteran midfielder of Estudiantes than to that of the Liverpool because they do not characterize so much for the mark but in change, have more display.
In change, it surprises positively the convocation of the young midfielder of Lanus Sebastián Blanco, very ductile with the ball, though he it`s not easy his participation among the twenty three definitive, meanwhile is being confirmed the preference of Maradona by José Sosa (Bayern Munich, in loan with Estudiantes) and Javier Pastore (Palermo).
In the attack, everything was always clearer and the coach is working since a long time with seven forwarders for six places, fighting for the one single available place Ezequiel Lavezzi (Nápoli) and Martín Palermo (Boca Juniors), though the balance is already inclined for the veteran of the Argentinean team.
What is not clear for many is the quantity of forwarders convoked when Maradona insists (at least in his declarations, afterwards it should be seen in the trainings) that he will play with the system 4-4-2 and he even insinuated that he could play with a 4-4-1-1, with Messi behind Higuaín, what would give even more defensive stress for a team already too speculative for the level of attackers it possesses.
It also calls attention that Palermo at his thirty seven years has so much of protagonist in the Argentinean team having forwarders that outstand in Europe such as Lisandro López (elected as best player of the season in France), Mauro Zárate (Lazio), Gonzalo Bergessio (Saint Etienne) or Fernando Cavenaghi (Bordeaux), to mention only some.
Everything indicates that Maradona was faithful to the one who converted the transcendent goal vs Peru in the eliminatories, when the match was expiring and Argentina was practically out of the World Championship and that also Bolatti won points when his goal vs Uruguay in the stadium Centenario of Montevideo generated the automatic classification. Too much prize (specially with the first one) for the whole cycle of work.
On the contrary, also are confused the absences of Zanetti (Inter) and Cambiasso (Inter). In the first because there are not many laterals and his experience in the maximum level could contribute richness in different positions and as an exit from the own goalkeeper, and in the second, though he never was of the coach’s preference, because he was very important in these years in Inter and neither there are many midfielders of importance to substitute Mascherano.
In the case of Fernando Gago (Real Madrid) everything indicates that he paid for not having continuity in his team, added to some actions occurred during the eliminatoies, but undoubtedly it is a great surprise because he was part of the cycle as the first team player at Mascherano’s side and it seemed an indestructible duple.
As goalkeepers, the only doubt was in the convokatory of the third, between Diego Pozo (Colón), who had already participated, or Adrián Gabbarini (Independiente) of an outstanding performance in the Closure contest that is being finishing. Maradona choose the first one and although the second seems in better form, the difference is not substantial.
Moreover the names, it seems that Maradona cannot free himself from polemics not even with the list of thirty players for the World Championship. That is nothing: within a few days he will have to eliminate seven of them for the definitive list. The polemic will continue.

viernes, 14 de mayo de 2010

Le “relazioni pericolose” nel castello di Maradona



Amigos, gracias a la inestimable ayuda del brillante lingüista amigo Andrea Pari, tendremos la posibilidad de publicar muchos de nuestros artículos en italiano, para que muchos de los lectores que hablen y leen ese idioma puedan acercarse a nuestro blog.

L’affaire “Inversiones Dalport”, con l’apparizione del controverso personaggio di Víctor Vicente Bravo in qualità di ipotetico organizzatore di partite internazionali per portare la nazionale argentina a giocare un’ultima amichevole in preparazione mondiale negli Emirati Arabi -tra l’altro, ancora senza darne conferma o smentita- è solo un nuovo elemento che si aggiunge a un tema sul quale veniamo insistendo ormai da tempo.

Non è solo la situazione specifica ad essere poco seria, il problema è che da troppo tempo tutto ciò che circonda la nazionale argentina, ivi incluso la AFA, non è serio.

A questo punto, a così pochi giorni da un nuovo Mondiale, è chiaro che esistono poche eccezioni all’interno del panorama del calcio argentino -e sarebbe arduo trovarle nell’ambito della nazionale- a partire da chi detiene il potere assoluto per fare il bello e il cattivo gioco come trent’anni fa, il presidente Julio Grondona; il praticamente inesistente manager Carlos Bilardo (come dimenticare quando, nell’ultima partita della qualificazione a Montevideo, tutto incappucciato dava indicazioni ai giocatori mentre l’allenatore diceva a loro il contrario, raccomandandosi di non ascoltare il “nasone”), che ciononostante conserva l’incarico in attesa di chissà che cosa; o l’allenatore Diego Maradona, senza i requisiti per il ruolo o precedenti del caso, scelto come asso nella manica per tappare la falla del rifiuto all’ultimo momento di Carlos Bianchi, il candidato numero uno.

Si vive una guerra, il tutti contro tutti (e con molti round) in una specie di selva all’insegna del si salvi chi può. Grondona e Bilardo non si sopportavano fino al 2008 e di punto in bianco il tecnico spunta con un incarico importante, sebbene ora solo “burocratico”. Grondona e Maradona erano stati anni senza rivolgersi la parola (remember la frase del “Dieci” sui bulloni e la ferramenta di Sarandí) finché un bel giorno, come se niente fosse, (e a meno di due anni dall’ultimo ricovero in una clinica psichiatrica) il miglior giocatore di tutti i tempi viene designato per condurre la Selección nella fase decisiva delle qualificazioni. Salvo poi tornare a litigare i tre per Oscar Ruggeri, campione mondiale nel 1986, respinto da Grondona e dalla dirigenza, attratto e reclamato da un Maradona con il quale aveva avuto un brutto rapporto per un decennio e anche lui in cattivi rapporti con Bilardo, per non aver ottenuto dal suo ex allenatore l’appoggio necessario nei giorni di gloria del 1986 e del 1990.

In questo clima di reciproche recriminazioni vicine al “nonsense”, come se credessero per giunta che tutto deve passare obbligatoriamente attraverso i mezzi di comunicazione, si aggiunge un personaggio difficilmente catalogabile come Humberto Grondona, uno dei due figli del presidente del AFA, senza alcun precedente di spicco nonostante la tanto lunga quanto bizzarra carriera in America Latina (in Brasile durante la sua esperienza al Corinthias è stato definito “lobbista di arbitri”). Linguacciuto, impertinente e con un potere fuori dal comune -che va ben oltre l’incarico di responsabile del settore giovanile della nazionale che gli è stato affidato- in questo scontro all’arma bianca è rimasto escluso dallo staff della prima squadra poiché Maradona (suo ex amico) ha deciso di utilizzarlo come moneta di scambio per avere Ruggeri, nonostante il figlio del presidente del AFA sia convinto che il “Dieci” gli debba l’enorme favore di essere stato scelto in extremis, proprio quando l’opzione Bianchi era più in voga al momento delle dimissioni di Alfio Basile nel 2008.

Se questo è ciò che succede nella cupola che gestisce la Selección argentina, da lì in giù tutto è possibile. Per esempio, che in quattro giorni in qualsiasi città europea nessun giocatore osi scendere nella hall dell’hotel per il semplice fatto che non hanno firmato nulla, non c’è nessuna clausola che li obblighi a farlo e non sono tenuti a comprendere il ruolo dei media considerando la risonanza che ha il football in questo pianeta; oppure che non si possa esigere l’intervento dei dirigenti, più interessati ad andare in giro nelle varie città a comprar regali che a fare il loro lavoro. Certo, se poi molti di questi dirigenti vanno al Mondiale lautamente stipendiati, è difficile aspettarsi che la critica più audace venga proprio da loro.

La stampa che si è scandalizzata tanto in questi giorni per via del cosiddetto affaire (interminabile) della partita (forse annullata) del 29 maggio negli Emirati Arabi, non dice nulla sulle cifre che l’AFA sborsa prima di ogni viaggio all’azienda Rotamund, oppure sul fatto che Maradona e i giocatori ricevano solo i loro “amichetti” nelle stanze a piani superiori degli hotel, dove la TV allestisce i propri studi escludendo il resto del giornalismo, o che ci siano “colleghi” che nelle conferenze stampa fanno domande concordate con il potere o con i propri protagonisti. Questo di solito non si dice.

Non si dice molto nemmeno sul rapporto commerciale tra Maradona e Gabriel Heinze, ora risaputo, ma solo perché la fonte altro non è che il giornale “El País” di Madrid. E ancora non si dice che, pur avendo a disposizione attaccanti di mostruosa capacità realizzativa in Europa, presumibilmente non si potrà prescindere dal veterano Martín Palermo (già pubblicizzato dalle multinazionali) nella lista definitiva del Mondiale. Che sia per riconquistarsi le simpatie di una tifoseria, quella del Boca, che non tollererebbe un’altra rinuncia dopo quella di Juan Román Riquelme?

Insomma, sono così tante le prolissità che non basterebbero venti pagine Word per descrivere tutto ciò che non funziona nella nazionale argentina. Perché quel che non funziona è l’istituzione, la stessa AFA, perché come succede all’interno del paese, non c’è una dirigenza capace di portare avanti un altro progetto, o al meno non si intravede.

E allora la Selección andrà, come sempre, in mezzo all’assoluto disordine, poi forse Lionel Messi riuscirà a dribblare le avversità che si presentano sul suo cammino, con la sua genialità risolverà tutto, offrirà venti assist ai suoi compagni, i quali forse ne trasformeranno in gol due o tre, o magari di più (a seconda del rivale di turno), si potrà vincere la Coppa del Mondo perché i giocatori non mancano, e questa volta sono molto buoni (nonostante l’apparente schema conservatore sul quale insisterà l’allenatore) e tornando in patria, con il trofeo, i media di “plastica” ci diranno che si è vinto grazie a Maradona, a Bilardo che coordinava tutto e alla “irreprensibile” gestione di Grondona a capo dell’AFA.

E noi continueremo a dire le stesse cose di adesso, di prima, di sempre.

(trad. Andrea Pari)

martes, 11 de mayo de 2010

Pellegrini y Mourinho, las dos caras del Real Madrid (Jornada)




Por estas horas, en Madrid comienzan a darse cuenta de que efectivamente, esta temporada es muy posible que termine en blanco, pero no por el color de la camiseta que sabe a glorias pasadas, sino por el vacío de títulos nuevos en las vitrinas, pese a que el gasto en fichajes fue mayor a los trescientos millones de euros en el primer año del retorno de Florentino Pérez al glamour y a la presidencia del club.
El finalmente trabajoso aunque en gran parte del partido espléndido triunfo del Barcelona ante el duro Sevilla en el estadio Sánchez Pizjuán andaluz, dio por tierra con los pocos sueños que quedaban entre los hinchas del Real Madrid de que afectados por la derrota por la Champions League ante el Inter, los catalanes se quebrarían anímicamente y cederían puntos para poder ser alcanzados en el liderazgo de la liga española, pero a una sola fecha del final, la del próximo domingo, es claro que la historia no ha sido así. Y lo peor es que ahora el Real Madrid depende de un equipo que pugnará por salvarse del descenso en el Camp Nou, como el Valladolid, y más aún, de su más que polémico director técnico Javier Clemente, el mismo que tuviera una guerra verbal (que se tradujo en física entre los jugadores) con César Luis Menotti por los principios de los ochenta, cuando éste dirigía al Barcelona de Diego Maradona, y aquél al Athletic de Bilbao. Cual Carlos Bilardo español, Clemente, que también dirigiera a la selección española y tuviera un grandísimo enfrentamiento con buena parte de la prensa local, disputó palmo a palmo su filosofía de juego “pragmática” contra Menotti en una recordada (por lo violenta) final de la Copa del Rey de 1984 en el Santiago Bernabeu de Madrid, que terminó con una trifulca de todos contra todos. También enfrentado a Jorge Valdano, hoy director deportivo del Real Madrid, este mismo Clemente es quien puede ayudar a los blancos a ganar la liga si su esquema en el Camp Nou logra similitudes con el Inter de la semifinal de la Champions. Algo así como si pudiera colocar en la cancha al “Valladolinter”. Pero en este equipo pucelano no juegan ni Julio César al arco, ni Walter Samuel ni Lucio como centrales, ni Maicon o Zanetti en los laterales. Será difícil que este Real Madrid salve el año.
Pero todo no termina allí. Pareciera ser que en Madrid gustan de vanagloriarse cuando ganan, como hundirse hasta la coronilla si pierden y en vez de repensar la temporada y al menos valorar lo bueno como para partir de una base, ahora ya nada sirve. El director del más influyente diario deportivo madrileño, Marca, Enrique Inda, explica en la web, dando la cara, que el entrenador chileno Manuel Pellegrini “no es el indicado para dirigir al Madrid” aunque en su primera temporada en el cargo, y con un equipo conformado en tres meses, haya logrado una marca de 101 goles en 37 partidos, haber peleado palmo a palmo el título con un Barcelona ya muy armado, y lo que es mejor, un consenso unánime acerca de que después de muchos años, el equipo “juega a algo”.Pero no alcanza, como tampoco la pausa magistral de un jugador tan talentoso como intermitente, José María Gutiérrez, Guti, uno de los pocos capaces de enlazar las líneas y dibujar juego con un par de movimientos. Entonces, afuera Pellegrini, chau Guti, y acaso adiós Gonzalo Higuaín, que con sus 27 goles a cuestas en la liga es requerido por los grandes de Inglaterra y parece que el Real Madrid está dispuesto a traspasarlo con el rumor constante de que no aparece en los partidos principales o que no es del todo solidario en algunas jugadas mano a mano con los arqueros. A cambio, quieren ahora a Wayne Rooney, del Manchester United, al que le costará adaptarse a otro sistema de juego y sin garantías cuando ya las tiene en casa. Lo mismo que Pellegrini. ¿A qué quiere jugar el Real Madrid cuando tienta al portugués José Mourinho por una fortuna, para que abandone el Inter tres temporadas antes del vencimiento de su contrato? A la garantía de un título, que parece ofrecer “the special one”. Pero nadie puede asegurar nada, ni títulos, ni juego. En todo caso, Mourinho asegura que no habrá demasiado espectáculo. Para que ya desde ahora sepan en el Bernabeu que habrá que abandonar toda esperanza estética si se quiere ganar. Una especie de Capello bis, algo que ya conocen en Madrid. Todo sea por un triunfo, por un resultado.
Lo único que se pide es que no nos hablen más de jogo bonito cuando realmente no les interesa. Por favor.

domingo, 9 de mayo de 2010

Sólo los jugadores pueden salvar a la selección argentina (Yahoo)



A poco más de un mes de su debut en la Copa del Mundo, la sensación que transmite el entorno de la selección argentina es que solamente sus jugadores, muchos de ellos considerados entre los mejores del planeta, pueden salvarla del tremendo caos organizativo que vive, especialmente desde que Diego Maradona se hizo cargo de la dirección técnica a fines de 2008.

Resulta extraño que al preguntar a cualquier dirigente de la Federación Argentina (AFA) sobre los pasos finales del equipo en el camino hacia Sudáfrica, la respuesta sea un interrogante mayúsculo y que a esta altura, una potencia mundial del fútbol como la Argentina, salga a buscar algún rival para un partido amistoso, que supla el que acaba de caerse, según parece, que debía jugarse en Emiratos Arabes Unidos ante un combinado local.

Este partido, que tenía fecha para el 29 de mayo, y que iba a ser el último paso antes de viajar a Pretoria, para ya instalarse allí, estuvo siempre rodeado de misterio y de confusión, tanto que todo comenzó cuando un tal Víctor Vicente Bravo, en nombre de la extraña compañía Dalport Inversiones, se le acercó a Maradona durante los días en que la selección argentina estuvo alojada en Madrid para jugar un partido amistoso ante españa (que perdió 2-1 en el estadio Vicente Calderón) y le ofreció organizar este partido del 29 de mayo.

Algunas versiones indican que Maradona se interesó por este partido y que hasta iba a sacar parte del cachet para sí mismo, aunque otros lo desmienten rotundamente, pero la confusión fue tal que el propio presidente de la AFA y vicepresidente primero de la FIFA, Julio Grondona, llegó a convocar a la ex esposa del astro, que a su vez es su representante, Claudia Villafañe, para recriminarle este contacto, dado que vencido el plazo para depositar un anticipo cercano a los 500.000 dólares, éstos no habían aparecido.

Ante la negativa de la representante, demostrando no conocer el tema, y ante la falta de otras respuestas, la AFA comenzó a evaluar la necesidad de buscar otros rivales posibles para la selección argentina, con el agravante de que restan demasiados pocos días para el Mundial, y que el partido en Emiratos Arabes significaba el ahorro de mucho dinero que la FIFA paga a los seleccionados participantes del Mundial, por traslado.

Sin embargo, el caos que rodea a la selección argentina es muchísimo mayor. Por un lado, se intenta disfrazar de gran fiesta de despedida un mediocre partido amistoso ante la débil Canadá en el estadio Monumental de Núñez en Buenos Aires para el 24 de mayo, al que Maradona accedió a jugar con su mejor equipo debido a un expreso pedido del gobierno porque se enmarca en los festejos del Bicentenario del país, que se cumple exactamente al día siguiente.

Y no sólo eso: las duras declaraciones de Maradona en el contexto de otro extraño partido jugado en la ciudad obrera de Cutral Có, en la provincia de Neuquén (al oeste del país, en la Patagonia), con un estadio no del todo lleno, y con supuesto beneficio para los damnificados de Haití y para jugar con el muy débil equipo de este país y con el equipo conformado por jugadores de la liga local (la mayoría de ellos no estará en el Mundial), enojaron mucho a Grondona, enfrentado al entrenador desde los primeros días en los que éste se hizo cargo del equipo argentino.

Maradona criticó duramente a Grondona por la caída del partido en Emiratos Arabes, y agregó que “por única vez” había aceptado que en el charter del equipo viajaran unos cuarenta hinchas caracterizados, a sugerencia dfel presidente de la AFA.

No pasaron muchas horas y ya el hijo mayor de Grondona, Humberto, a cargo del departamento de juveniles de la AFA, y por lo general duro declarante, apareció para defender a su padre y polemizar con Maradona, tal como lo viene haciendo desde que éste no lo aceptara como parte del cuerpo técnico para el Mundial, debido a que su padre también vetó al ex defensor campeón mundial en 1986, Oscar Ruggeri, para que trabajara como ayudante de campo.

Humberto Grondona, quien tuvo grises desempeños en clubes peruanos, mexicanos y brasileños, considera que Maradona le debe el hecho de haber sido designado como entrenador de la selección argentina dado que cuando renunciara Alfio Basile, a fines de 2008, el presidente de la AFA había decidido ofrecerle el cargo al entrenador preferido por el público, Carlos Bianchi, pero tanto Humberto como su hermano Julio (presidente de Arsenal) convencieron a su padre que retrocediera con la idea y convocara a Maradona. Este, con el correr de los días, advirtió que si Ruggeri no era aceptado como ayudante, entonces tampoco Humberto Grondona podía ingresar al cuerpo técnico.

En este estado de guerra de todos contra todos, aún falta el manager Carlos Bilardo, enfrentado hasta hace un año y medio con Grondona porque pretendía sucederlo en el cargo de presidente de la AFA y no obtuvo el apoyo imaginado, y luego, enfrentado a Maradona, una vez amigado con el dirigente, al no apoyar a su ex dirigido Ruggeri para que se incorporara como ayudante.

El colmo de la situación ocurrió en el último partido de las eliminatorias, cuando el equipo argentino defendía desesperadamente el triunfo por 0-1 ante Uruguay en Montevideo, y Bilardo, encapuchado y casi de incógnito, daba indicaciones a los jugadores desde la línea que bordea el campo de juego, y Maradona daba indicaciones opuestas y gritaba a sus jugadores que no aceptaran lo que Bilardo les decía.

A menos de cuarenta días del Mundial, no se sabe si la selección argentina jugará un amistoso más, contra quién, dónde, y cuándo.

La sensación es que sólo los grandes jugadores que tiene, pueden salvar a esta caótica selección argentina, que parece tehner más enemigos en sí misma que en los eventuales rivales.

Only the players can save the Argentinean team (Yahoo)




Scarcely a month from its debut in the World’s Cup the feeling that the Argentinean team transmits is that only its players, many of them considered among the best of the planet, can save it from the terrible chaos in the organization they are going through, specially from the moment that Diego Maradona took the position of coach at the final of 2008.

It is strange that asking any directive of the Argentinean Federation (AFA) on the final steps of the team on the way to South Africa, the response is a capital interrogative and that until now, a world potency as Argentina goes looking for some rival for a friendly match to replace the one that fall, as it seems, that should be played in the United Arabian Emirates vs a team from this country.

That match that was fixed for May 29, and was the last step before the trip to Pretoria, to install themselves there, has been always surrounded by mystery and confusion, so much so that everything started when Víctor Vicente Bravo, in the name of a strange company Dalport Investments, came to Maradona during the days in which the Argentinean team was lodged in Madrid to play a friendly match vs Spain (that lost 2-1 in the stadium Vicente Calderón) and offered him to organize this match of May 29.

Some versions indicate that Maradona was interested for that match and that he even would take off a part of the cachet for himself, though others completely deny it, but the confusion was such that the president of AFA and first vice-president of FIFA, Julio Grondona, convoked the ex wife of the star, that on the other hand is his representative, Claudia Villafañe, to reproach her for this contact because the term has expired for the deposit of a down payment near 500.000 Dollars, they did no appear.

In front of the representative’s deny, showing not to know the matter and in view of the lack of other replies, the AFA started to valuate the need of looking for other possible rivals for the Argentinean team, specially that there are left very few days for the World Championship and the match in Arabian Emirates meant a save of much money that the FIFA pays the teams that participate in the World Championships for the removal.

However, the chaos that surrounds the Argentinean team is much higher. On one side, it is intended to disguise with a party of farewell a mediocre friendly match vs the weak Canada in the stadium Monumental of Núñez in Buenos Aires for May 24, to which Maradona acceded to play with his best team due to an expressed request of the government because it falls within the festivities of the Bicentennial of the country being its exact date on the next day.

And not only this: the hard declarations of Maradona in the context of another strange match played in the workers city of Cutral Có, in Neuquén Province (west of the country, in Patagonia), on a stadium not too full and with a supposed benefit for the harmed of Haití and to play with the very weak team of that country and with the team conformed by players of the local league (most of them will not be at the World Championship), angered much Grondona confronting him with the coach since the first days in which the latter took charge of the Argentinean team.

Maradona criticize Grondona strongly for the fall of the match in Arabian Emirates and added that “for once” he accepted that in a charter of the team traveled some forty fans characterized on the suggestion of the AFA’s president.

There have not passed many hours and the oldest son of Grondona, Humberto, in charge of the youth department of the AFA, and generally a hard declaratory, appeared to defend his father and started polemics with Maradona, as he is doing since the latter did not accept him to form part of the technical crew for the World Championship because his father also vetoed the ex defender world champions of 1986, Oscar Ruggeri, to work with him as an assistant.

Humberto Grondona, who had carried had a gray duty in Peruvian, Mexican and Brazilian clubs considers that Maradona owes him to be designed as coach of the Argentinean team as when Alfio Basile renounced end of 2008, the AFA’s president decided to offer this position to the coach preferred by people Carlos Bianchi, but Humberto as well as his brother Julio (president of Arsenal) convinced their father to go back with his idea and convoke Maradona. The latter, with the pass of the days, noted that if Ruggeri was not accepted as assistant, then neither Humberto Grondona could enter in the technical group.

In such state of war against everybody, still fails the manager Carlos Bilardo, confronted since one year and a half with Grondona because he pretended to replace him for the president position of the AFA and he did not obtain the imagined backing and then confronted with Maradona, once befriended with the directive, not backing his ex conducted Ruggeri to be incorporated as assistant.

The summit of this situation happened in the last match of eliminatories when the Argentinean team was despaired defending the triumph by 0-1 vs Uruguay in Montevideo and Bilardo, hooded and almost in incognito gave indications to the players from the line along the game field and Maradona was giving opposed indications and shouted to his players not to accept what Bilardo was saying.

Less to forty days to the World Championship it is not known whether the Argentinean team will play another friendly match against which one, where and when.

The feeling is that only the big players that it has will be able to save this chaotic team of Argentina that seems to have more enemies within themselves than in the eventual rivals.

Solo i giocatori possono salvare la nazionale argentina



A poco più di un mese dal suo debutto nella Coppa del Mondo, la sensazione che trasmette l’entourage della nazionale argentina è che solamente i suoi giocatori, molti dei quali considerati tra i migliori al mondo, possano salvarla dal tremendo caos organizzativo in cui sta vivendo, specialmente da quando la guida tecnica è stata affidata a Diego Maradona, alla fine del 2008.

Appare strano che chiedendo delucidazioni a qualsiasi dirigente dell’AFA riguardo agli ultimi preparativi in vista del Sudafrica la risposta sia un maiuscolo punto interrogativo e che, a questo punto, una potenza mondiale del calcio come l’Argentina si metta a cercare un avversario per un’amichevole per rimpiazzare, a quanto pare, quella appena saltata contro una selezione locale negli Emirati Arabi.

Attorno a questa partita, fissata per il 29 maggio come ultima tappa prima del trasferimento a Pretoria, è calato da subito un alone di mistero e confusione. Tutto ha avuto inizio a Madrid durante la permanenza della Selección argentina per l’amichevole contro la Spagna (persa 2 a 1 al Vicente Calderón), quando un tale Víctor Vicente Bravo, a nome della strana compagnia “Dalport Inversiones”, si era avvicinato a Maradona e gli aveva offerto di organizzare questa partita del 29 maggio.

Alcune versioni indicano che Maradona aveva interessi personali per questa partita e persino che si sarebbe intascato parte del cachet, sebbene altri smentiscano questa ipotesi categoricamente, tuttavia la confusione è stata tale che lo stesso presidente del AFA e vicepresidente della FIFA, Julio Grondona, è arrivato a convocare l’ex moglie del Pibe de Oro, Claudia Villafañe, ora sua rappresentante, per rimproverarle questo contatto, visto che una volta scaduto il termine per depositare un anticipo vicino ai 500.000 dollari, della somma pattuita ancora non vi era traccia.
Dinnanzi alla smentita della rappresentante dimostratasi ignara della questione e di fronte alla mancanza di risposte l’AFA ha iniziato a valutare la necessità di cercare altri rivali possibili per la nazionale argentina, con l’inconveniente che di trovarsi alle porte del Mondiale e che la partita contro gli Emirati avrebbe voluto dire risparmiare molto di quel denaro che la FIFA paga alle nazionali partecipanti per i trasferimenti.

Ma il caos che circonda la Selección argentina non si ferma a questo. Da una parte, le istituzioni cercano di mascherare la mediocre amichevole del 24 maggio contro il debole Canada allo stadio Monumental di Núñez a Buenos Aires, come se fosse una grande festa di partenza e per la quale Maradona, nonostante ciò, dovrà proporre la miglior squadra possibile per un’espressa richiesta del governo, il quale ha incluso la partita nei festeggiamenti per il Bicentenario del Paese che si compie esattamente il giorno successivo.

Dall’altro, le dure dichiarazioni di Maradona nel contesto di un’altra strana partita giocata presso la città operaia di Cutral Có, nella provincia di Neuquén in Patagonia, utilizzando unicamente giocatori del campionato locale (e la maggior parte di essi non andrà al Mondiale) contro la debole selezione di Haití a beneficio (presunto) delle vittime di questo Paese e con uno stadio non del tutto pieno, hanno fatto molto infuriare Grondona, il quale si scontra con Maradona sin dai primi giorni in cui gli ha affidato l’incarico.

Maradona da par suo ha criticato molto Grondona per l’annullamento della partita negli Emirati Arabi e ha aggiunto che sarebbe stata “l’unica volta” in cui avrebbe accettato che viaggiassero quaranta ultras sul charter della squadra, su suggerimento del presidente del AFA.

Non molte ore dopo, il primogenito di Grondona, Humberto, responsabile del settore giovanile del AFA e “lingua lunga” mica da ridere, era già saltato su a difendere il padre e a polemizzare con Maradona, così come sta facendo puntualmente da quando è stato escluso dallo staff tecnico della nazionale per il Mondiale come ripicca per il veto posto sull’ex difensore campione del mondo nel 1986, Oscar Ruggeri, per il ruolo di collaboratore tecnico.

Humberto Grondona, che ha avuto grigi esperienze in club peruviani, messicani e brasiliani, è convinto che Maradona debba a lui il fatto di essere stato designato, visto che al momento della rinuncia di Alfio Basile alla fine del 2008 il presidente del AFA aveva deciso di offrire l’incarico all’allenatore preferito dal pubblico, Carlos Bianchi, mentre sia Humberto che suo fratello Julio (presidente dell’Arsenal di Buenos Aires) si erano spesi a favore di Maradona spingendo il padre a fare un passo indietro e a convocare il “Dieci”. Ciononostante, quest’ultimo con il passare dei giorni ha fatto sapere che se Ruggeri non fosse stato accettato come aiutante, allora nemmeno Humberto Grondona avrebbe potuto far parte dello staff tecnico.

In questo stato di guerra, in questo gioco del tutti contro tutti non si è ancora menzionato il manager, Carlos Bilardo, in conflitto da un anno e mezzo con Grondona perché voleva succedergli alla guida del AFA senza però ricevere l’appoggio auspicato e poi, una volta riconciliatosi col presidente, con Maradona per non aver sostenuto la candidatura del suo ex giocatore Ruggeri.

Al colmo dei colmi si è giunti nell’ultima partita delle qualificazioni, quando la squadra argentina stava difendendo disperatamente il trionfo per 0-1 di fronte all’Uruguay a Montevideo e Bilardo, incappucciato e quasi in incognito, dava indicazioni ai giocatori dalla linea che separa il campo di gioco mentre Maradona gridava ai suoi giocatori di non ascoltare quello che diceva Bilardo.

A meno di quaranta giorni dal Mondiale, non si sa ancora se la Selección giocherà un amichevole in più, contro chi, dove e quando.

La sensazione è che solo i grandi giocatori che possiede possano salvare questa caotica nazionale, la quale sembra avere più nemici al suo interno che eventuali avversari.

sábado, 8 de mayo de 2010

Hace mucho que la selección argentina no es seria



El affaire de "Inversiones Dalport", con la aparición del extraño personaje Víctor Vicente Bravo como supuesto organizador de partidos internacionales para llevar al seleccionado argentino a jugar un último amistoso de preparación mundialista en Emiratos Arabes Unidos, aún sin confirmar ni suspender del todo, sólo agrega un nuevo elemento a un tema del que venimos insistiendo desde hace rato.

No es que lo que pasó con esto es poco serio, sino que hace ya demasiado tiempo que todo lo que rodea al seleccionado argentino, y agregamos que también a la AFA, no es serio.

A esta altura de los acontecimientos, a tan pocos días de un nuevo Mundial, es claro que hay pocas excepciones dentro de todo el panorama del fútbol argentino, y costaría mucho encontrarlas en el ámbito del seleccionado nacional, desde quien tiene el poder absoluto para subir o bajar el pulgar como hace treinta años, el presidente Julio Grondona, el practicamente inexistente manager, Carlos Bilardo (recordar cuando en el último partido de la clasificacíón, en Montevideo, encapuchado daba indicaciones a los jugadores para que el entrenador les dijera lo contrario y les recomendara no escuchar al narigón), que de todos modos permanece en el cargo a la espera de vaya a saberse qué, o el entrenador Diego Maradona, sin estudios para el cargo, ni antecedentes gravitantes y a quien Grondona no parece respetar en su actual trabajo, y sólo fue convocado como as de la manga para tapar el bache de la baja a última hora de Carlos Bianchi, el candidato de todos.

Lo que se vive es una guerra de todos contra todos (y en muchas rondas) en una especie de selva y del sálvese quien pueda. Grondona y Bilardo estaban enojados hasta 2008, y de buenas a primeras, el técnico aparece en un cargo importante, aunque ahora burocrático. Grondona y Maradona habían estado años sin hablarse (remember la frase del diez sobre los bulones y la ferretería de Sarandí) y un buen día, casi de la nada misma, y a menos de dos años de haber estado internado en un psiquiátrico, el mejor jugador de todos los tiempos aparece designado para llevar al equipo nacional en las instancias decisivas de una eliminatoria, y vuelta a pelearse los tres por Oscar Ruggeri, campeón mundial en 1986 pero resistido por Grondona y la dirigencia, atraído y buscado por un Maradona con quien tuvo por una década una mala relación, y enojado con Bilardo por no haber conseguido el respaldo de su ex entrenador en los días de gloria en 1986 y 1990.

Estos permanentes intercambios cercanos al dislate, como si creyeran que todo se dirime en los medios de comunicación suman a un personaje difícilmente catalogable como Humberto Grondona, uno de los dos hijos del presidente de la AFA, sin ningún antecedente de valía pese a su dilatada como extraña carrera por Latinoamérica (en Brasil definieron su paso por el Corinthians como "lobbista de árbitros"), lenguaraz y con un poder fuera de lo común, a cargo del departamento de Juveniles del seleccionado, quien quedó afuera del plantel superior porque en esta reyerta fue utilizado por Maradona (su ex amigo) como moneda de cambio por Ruggeri, cuando el hijo del presidente de la AFA sigue creyendo que el diez le debe el enorme favor de haber sido colocado in extremis, cuando ya Bianchi pagaba dos pesos en el momento de la renuncia de Alfio Basile en 2008.

Si esto ocurre en la cúpula del manejo del seleccionado argentino, de ahí para abajo todo es posible. Desde que en cuatro días en cualquier ciudad europea, ningún jugador ose bajar al lobby del hotel debido a que no tiene ningún compromiso firmado, ninguna cláusula que lo obligue, ni un mínimo decoro para entender el rol de los medios por lo que el fútbol representa en este mundo, sin siquiera tener una mínima exigencia de los dirigentes, más interesados en recorrer preciosas ciudades y comprar sus regalos que en lo que debería ser su trabajo. Claro, si muchos de estos dirigentes luego viajan al Mundial con todo pago, difícilmente puedan esbozar una mínima crítica audaz.

La prensa que se escandalizó por estos días con el affaire (interminable) del partido posiblemente suspendido del 29 de mayo en Emiratos Arabes, nada dice sobre los precios que la AFA paga ante cada viaje con la empresa Rotamund, o que Maradona o los jugadores atiendan sólo a sus amiguitos en los pisos superiores de los hoteles, donde la TV instala sus estudios lejos del resto del periodismo, o que haya "colegas" que en las conferencias de prensa hagan preguntas pactadas con el poder o con los propios protagonistas. Eso no se suele decir.

Tampoco mucho sobre la relación comercial entre Maradona y Gabriel Heinze, ahora sabida, pero la fuente no fue otra que el diario "El País" de Madrid. Tampoco mucho sobre que habiendo delanteros con un tremendo poder de gol en Europa, temidos por cualquier adversario, todo indica que se tirará del veterano Martín Palermo (ya publicitado por multinacionales) para la lista definitiva del Mundial. ¿Acaso para ganarse una hinchada que miraba con desconfianza tras otro affaire como el de la renuncia de Juan Román Riquelme?

Son tantas las desprolijidades que no alcanzarían ni veinte páginas word para describir todo lo que no funciona en el seleccionado argentino. Porque lo que no funciona es la institución, la propia AFA, porque como sucede en el país, no hay una dirigencia capaz de llevar adelante otro proyecto, o al menos no se vislumbra.

Y entonces, el seleccionado argentino irá, como siempre, en medio de un absoluto desorden, luego Lionel Messi eludirá a cuanto contrario le salga en su camino, con su genialidad resolverá cualquier dificultad, brindará veinte pases-gol a sus compañeros, que aprovecharán uno, o dos, o tal vez tres o más veces (de acuerdo al rival de turno), se podrá ganar la Copa del Mundo, porque jugadores siempre hay y esta vez, muy buenos (pese al aparente esquema conservador que insistirá en utilizar el entrenador) y al regresar, con el trofeo, los medios "gomías" y los que disfrutan con un buen rechazo a la platea, nos dirán que se ganó gracias a Maradona, a que Bilardo estaba atrás, a la "indudable" gestión de Grondona al frente de la AFA.

Y nosotros seguiremos diciendo lo mismo que ahora, que antes, que siempre.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Entre el Barcelona y el Real Madrid, emerge el Atlético (Jonada)



Parece increíble, pero en una temporada que llega a su fin apenas unos pocos días y en la que el Barcelona y el Real Madrid, con presupuestos infinitamente mayores, se disputan palmo a palmo la liga tras haber sido eliminados de la Champions League, el único equipo español que subsiste en competiciones europeas es el defenestrado Atlético Madrid, que emerge de sus ruinas de tantos años para colocarse tanto en la final de la Copa del Rey ante el Sevilla, como en la Europa League ante el modesto Fulham inglés.

No hay manera de comparar planteles. Nos hemos extendido en muchas oportunidades para referirnos a las estrellas de los dos grandes equipos de España y no hay manera de hacer frente a dos equipos que han cosechado una cantidad de puntos que directamente desechan cualquier acercamiento del resto. El Barcelona, que goleó (aunque con esfuerzo impensado) al Tenerife por 4-1 en el Camp Nou con otros dos goles de Lionel Messi, que lleva 31 en la liga y 42 en la temporada), lleva nada menos que 93 puntos, seguido a cuatro por el Real Madrid, que tiene un partido menos que es el más riesgoso, a priori, de los tres que debe jugar, al tener que visitar al cuarto del torneo, el Mallorca, hoy por hoy también clasificado a la próxima Champions.

Y no sólo en puntos está la diferencia con el Valencia, tercero, con 68 puntos, a años luz de los primeros, o con el propio Mallorca, con 59, o con el primer clasificado a la Europa League próxima, el Sevilla, con 57. También en goles se establece una diferencia notable que marca la enorme distancia de los dos grandes con los demás. El Barcelona suma 91 tantos y apenas 22 en contra, mientras que el Real Madrid suma 92 y recibió 32. No parece posible luchar contra estos monstruos.

Y aún así, el Atlético Madrid consigue aparecer como el gran exitoso de la temporada en España, más que todo por lo poco que se esperaba de él, tanto en los seguidores como en los propios analistas., llegando a dos finales al mismo tiempo cuando a mitad de temporada tuvo que cambiar de entrenador por una de las tantas crisis que atravesó el club en los últimos años, y el ex arquero Abel Resinos, que pasó de un interinato a ocupar un cargo estable, dejó su cargo para que fuese tomado por el ex entrenador del Valencia y del Benfica, Quique Sánchez Flores.

Quique Sánchez, un esmirriado ex lateral, entre otros, del Real Madrid, se encontró con un panorama que imaginaba. Jugadores que ya habían cumplido un ciclo, como el argentino Maxi Rodríguez, sus dos delanteros estrella hartos de los manoseos y los continuos cambios de rumbo sin mayor crecimiento (Diego Forlán y Sergio Agüero), un proyecto de gran arquero (para muchos, el sucesor en España de Iker Casillas), Sergio Asenjo, vituperado por sus propios hinchas, y una defensa que no terminaba de hacer pie, con un mediocampo con el problema de siempre de los últimos tiempos: la falta de un enganche que conecte esta línea con el ataque.

Pero más allá de todos esos inconvenientes, el “Aleti” arrastra un sino fatal en España, lo que se da en llamar “mal fario”, como si la mala fortuna estuviera asociada a la historia moderna de un equipo llamado a colocarse como el tercero del país, pero que debió sufrir por dos años el “infierno” de la Segunda división, estuvo quebrado económicamente en tiempos del fallecido presidente Jesús Gil y Gil, y en 1974 perdió de manera insólita una Copa de Europa cuando la tenía asegurada ante el Bayern Munich de Franz Beckenbauer y en la última jugada el arquero Reina (padre del actual guardameta del Liverpool) abandonó un segundo su arco para firmar un autógrafo a un alcanza pelotas y fue aprovechado por Schwartzenbeck para colocar el empate con la valla vacía e ir a un desempate que ya ganaron los alemanes con facilidad.

“Papá, ¿por qué somos del Aleti?” le pregunta un niño a su padre en una muy comentada publicidad institucional que por mucho tiempo apareció en la TV española, demostrando que costará mucho a las viejas generaciones convencer a las nuevas de seguir con la tradición colchonera, a falta de buenos resultados y con un equipo navegando siempre en la irregularidad de los mayores triunfos (es el único que le ha ganado al Barcelona en treinta y seis jornadas de liga) y las peores derrotas.

Pero como pocos, Sánchez Flores parece haber hecho un curso acelerado de “aletismo”, cambió fichas de veteranos por gente hecha en la propia cantera (tal vez pensando en el secreto del éxito del Barcelona) y confió a muerte en ellos, en los Valera, De Gea (arquero), Domínguez, o Ignacio Camacho, dándole fuerza a las dos estrellas del ataque, y el crecimiento anímico y futbolístico fue notable.

Hoy, el Atlético sigue en Europa, algo que no han podido lograr ni el Real Madrid, ni el Barcelona, ni el Valencia ni el Sevilla. Y tiene la chance de alzar dos títulos en mayo.

Como para que en el futuro, los niños no tengan que preguntar más a sus padres por qué son del Atlético.

domingo, 2 de mayo de 2010

El Inter de Mourinho reabre un debate ético (Yahoo)



Indudablemente, la clasificación del Inter para jugar la final de la Champions League ante el Bayern Munich en Madrid, es uno de los hechos más conmovedores del fútbol mundial de los últimos tiempos, no sólo por haber eliminado al considerado mejor equipo del planeta, el Barcelona, sino porque no obtiene este preciado trofeo desde 1965.

Sin embargo, la particular forma de haber perdido sólo por un gol en el Camp Nou, luego de haber ganado 3-1 en el partido de ida, en Milán, atinando sólo a defenderse, sin siquiera osar rematar al arco rival, por el sólo hecho de conseguir el objetivo buscado, reabre un debate ético sobre si es legítimo ganar de esta manera.

Es claro que el Inter se ajusta al reglamento del fútbol y por lo tanto, si su entrenador, el portugués José Mourinho, decide colocar a todo su equipo en posición defensiva, lo puede hacer. Si obtiene el objetivo deseado será legal, y de hecho, nadie discute si el Inter debe o no presentarse el próximo 22 de mayo en el estadio Santiago Bernabeu a jugar la final ante el Bayer.

El tema pasa por la concepción de lo que originalmente es el fútbol como deporte. ¿Es un juego?, ¿Una ciencia? ¿Un arte? Es posible que cada uno tenga una opinión al respecto, lo que transforma a esta actividad, no casualmente, en una de las más ricas de las que existen para el uso colectivo. Y muchos dirán que puede tener aspectos de cada cosa, pero que “deporte” es algo distinto a todo lo demás y que lo que importa allí es simplemente imponerse.

Todo es respetable, pero el deporte tiene que tener un costado moral. Y la única manera de mantenerlo, es respetando la esencia del juego. La esencia nos indica siempre que al fútbol se juega originalmente para tratar de marcar goles en el arco adversario, y desde el momento en que se cobra una entrada, o que se venden derechos para televisión, y se percibe dinero por el espectáculo, hay un compromiso a priori por brindar lo mejor que se pueda, y no sólo un argumento como para ganar de cualquier modo.

Cuando uno de los dos equipos renuncia al juego, y se dedica sólo a defenderse, si bien en algún punto se sincera con el espectador al reconocer la inferioridad respecto de su rival, también nos está dando un claro mensaje reñido con la ética del juego original, aunque no esté enfrentado al reglamento, y es que nos dice que abandonemos toda esperanza de ver un espectáculo, al menos de su parte. Si en todo caso, el rival consigue superar el vallado defensivo (y únicamente defensivo) que colocará, entonces únicamente así, se podrá disfrutar de algo que valga la pena de ver.

Aún así, el Inter tiene una enorme solidez defensiva, demostrada ante el Barcelona en el Camp Nou, con grandes cracks en todos los puestos que son tremendamente difíciles de superar, volantes con mucho oficio, un gran arquero, que atraviesa un excepcional momento, como el brasileño Julio César, pero también una notable dupla de ataque, compuesta por el camerunés Samuel Eto’o y especialmente el argentino Diego Milito.

¿El Inter se clasificó sólo por sí mismo? No lo creemos, como tampoco por la indudable orientación del gran táctico que es Mourinho, que no es casual que consiga este objetivo luego de 45 años de sequía para los italianos. También en esto tiene que ver el bajo momento de algunos jugadores del Barcelona (Touré, Ibrahimovic, Keita), una ausencia fundamental en el corte final de las jugadas, como Andrés Iniesta, y muy especialmente, un sorprendente Lionel Messi, lejos del altísimo nivel de hace poco menos de un mes, en lo que parece padecer algo personal, no futbolístico.

Con todos esos problemas, y con un rendimiento fuerte pero no al nivel de la temporada pasada (que ahora le hace peligrar también una liga que ya parecía ganada luego de vencer con claridad en el Bernabeu al Real Madrid), este Barcelona no podía llegar a la altura necesaria para atravesar un rudísimo equipo como el Inter, así como un obstáculo semejante, y acaso más duro, sí lo pudo resolver en aquella otra semifinal ante el Chelsea en Londres, aunque el glorioso remate de Iniesta fuera en la última jugada.

Este Barcelona no tuvo aquel destello necesario para quebrar dos líneas férreas y un gran arquero como ocurrió frente al Inter, incluso con un jugador menos por muchos minutos, porque los catalanes necesitan demasiado de Messi, Xavi e Iniesta para ese toque final, y tampoco han conseguido, con Ibrahimovic, un goleador implacable como el que tenían con el Eto’o que jugó para el equipo de enfrente.

Todo indica que la clave de la serie estuvo mucho más en Milán que en Barcelona. El Inter sacó su ventaja allí, jugando en gran nivel, y luego la defendió, con métodos cuestionables o no, como pudo en el Camp Nou, aprovechando sus fortalezas y profundizando las debilidades rivales. Quedará para pensar si tiene sentido un Inter como el del Camp Nou, siendo posible otro, como el de San Siro.

Seguramente, volviendo al debate ético, hoy minimizado por muchos a partir de que parece que todo vale con tal de conseguir el pasajero éxito deportivo, a los simpatizantes del Inter poco les interese debatir. Y los del Barcelona estarán tristes y esperando revertir este panorama ganando la liga al Real Madrid.

Pero creemos que a la hora del sueño, el Barcelona de estos años duerme más tranquilo, con su almohada, que el Inter.