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lunes, 30 de junio de 2014

Plan B: El “factor Lavezzi” y la sombra de Tévez (Kicker)



                                              Desde Belo Horizonte

Se sabe: la selección argentina tiene la carta ganadora en Brasil 2014: nada menos que Lionel Messi, cuatro veces ganador del Balón de Oro FIFA World Player, y considerado mejor jugador del mundo por la mayoría. Incluso, se dice que tiene la mejor delantera: Angel Di María, Sergio Agüero y Gonzalo Higuaín completan la pléyade ofensiva.

Pocos equipos pueden darse no sólo este lujo sino también otro: contar en el banco de suplentes con Rodrigo Palacio, goleador del Inter en la Serie A, y Ezequiel Lavezzi, del PSG.

Sin embargo, las cosas no son como parecen. O al menos, en la fase de grupos de este Mundial, Messi pudo encontrar una versión algo cansada de Di María, Palacio se lesionó en un amistoso previo al Mundial, Higuaín arrastraba una molestia en su espalda, además de una dolencia en su tobillo, y ahora se conoce que Agüero quedará afuera del partido de octavos de final ante Suiza en San Pablo el próximo martes, y acaso pueda ya no volver a jugar, aunque en la concentración de “Cidade do Galo” de Belo Horizonte, el médico Daniel Martínez trata de ser cauto y sólo comenta que “habrá que esperar la evolución”.

Es decir que ya de por sí, aquellos llamados “cuatro fantásticos”, que ya son tres, en verdad tiene a dos en un nivel esperable (Messi y Di María, aunque éste llegó exhausto de los partidos finales con el Real Madrid), mientras que Higuaín no pudo marcar goles hasta ahora, y Palacio recién ahora está en condiciones de jugar.

Ante esta situación es que aparece con fuerza, para lo que queda del torneo, el “factor Lavezzi”, un delantero que no ha sido titular esta temporada en el PSG, aunque es muy peligroso y agresivo, y que había sido ídolo absoluto en el Nápoli antes de su llegada al fútbol francés.

El gran dilema del entrenador Alejandro Sabella por estas horas pasa por decidir qué hacer en el caso de que Higuaín siga sin convertir luego de Suiza. Por más que el delantero del Nápoli (cuyo pase al Barcelona anda dando vueltas, algo que también le pasó a Hernán Crespo cuando se inició el Mundial 2002 y una transferencia lo desconcentraba) insista en que sigue con confianza y que también “es importante jugar para el equipo y fabricar espacios”, puede que la salida de Agüero, que fue un impacto en el plantel, genere ahora un cambio táctico en el sistema.

Si bien nunca se sabe lo que Sabella pueda hacer por lo que viene escondiendo a la prensa, que no se entera de la alineación titular hasta minutos antes de cada partido, si se sigue la lógica hasta ahora en el Mundial, si a Bosnia le jugó con cinco defensores porque ya le había ganado así un amistoso siete meses antes, a Suiza le ganó con tres goles de Messi en 2012 con cuatro volantes (dos externos y dos internos) y dos atacantes, y con alta presión en tres cuartos de campo rival.

Eso generaría a su vez otro dilema, porque si bien la lógica es que siga Higuaín y entre, por ejemplo, Maxi Rodríguez, también Sabella podría optar por probar su segunda dupla, Palacio-Lavezzi, que como en el segundo tiempo con Irán, parece pedir pista, aun que si se siguen los lineamientos del entrenador, el reemplazante natural de Agüero en este equipo es Lavezzi, y Palacio el de Higuaín.

Uno de los obstáculos que podrían aparecer, aunque Sabella es demasiado cauto y medido, es que Lavezzi, de carácter extrovertido, apareció arrojándole agua al técnico en un hecho que en cierta forma minó cierta autoridad de quien dirige a un equipo, y ya cierta prensa se pregunta si realmente el entrenador manda como debe.

No parece, de todos modos, que Sabella vaya a cambiar su decisión por este hecho extradeportivo, y ya ocurrió que muchos le cuestionaban que Messi tenía demasiada injerencia en el sistema, y el técnico lo mandó a hablar con la prensa al día siguiente del debut contra Bosnia, cuando supuestamente en el segundo tiempo, se hizo lo que el crack pedía: 4-3-3.

La gran pregunta es qué sucedería si Messi no estuviera en el equipo. Si se lesionara, o si recibiera una suspensión. La situación parece asemejarse a los hechos de Estados Unidos 1994, cuando a Diego Maradona se le descubriera el doping y tuvo que abandonar el Mundial, y aunque ese equipo contaba con otros muy buenos jugadores (Ortega, Balbo, Batistuta, Caniggia), nunca pudo reponerse en lo anímico, y rápidamente fue eliminado.

Es decir que jugadores para poder armar otro esquema, el equipo argentino sí tiene, pero sin Agüero (tal vez con la chance de no poder regresar más en Brasil), y si fuera sin Messi, sería complicado y la tendencia sería marchar hacia un 4-4-2 definitivo, con Maxi Rodríguez y Di María en las bandas, Gago y Mascherano por el medio, Lavezzi y Palacio (o Higuaín).

El gran problema que comienza a tener Sabella, y que sólo le ayudarán los buenos resultados, es que si se queda con dos delanteros menos, incluso sólo sin Agüero, y el equipo no pudiera sacar ventajas en los dos próximos partidos, desde Argentina comenzará la presión por Carlos Tévez, quien fue apartado en todo el ciclo por razones que no están relacionadas con el juego.

De hecho, cuando a Sabella se lo solía consultar por chances de convocar a algunos jugadores entre 2011 y los días previos al Mundial, siempre daba alguna respuesta desde el juego o el sistema, pero con Tévez siempre dijo “el grupo está cerrado”, que aunque no agregue más, es bastante elocuente.

Hasta hace poco, Tévez era “el jugador del pueblo” y el que más medía entre los jugadores argentinos para los sponsors. Hoy, eso cambió bastante a partir de la recuperación de la imagen de Messi, y mientras el equipo argentino sigue en el Mundial, el jugador de la Juventus participa en un Open de golf, alejado de todo.

De momento, nadie pide por él, pero nunca se sabe.

Plan B: The “ Lavezzi Factor” and the shadow of Tévez (Kicker)



It is known that the Argentinean team has the winning card in Brazil 2014: nothing less but Lionel Messi, four times winner of the Golden Balloon FIFA World Player, and considered by majority the player of the world. Even, it is said that they have the best forwarders: Angel Di María, Sergio Agüero and Gonzalo Higuaín complete the offensive pleyade.

Few teams can enjoy this luxury as well as other: counting on the substitute bench with Rodrigo Palacio, goaler of the Inter in Serie A, and Ezequiel Lavezzi, of PSG.

However, the things are not as they seem. Or at least, in the phase of groups of this World Cup, Messi could find a version somewhat tired of Di Maria, Palacio injured in a friendly match previous to the World Cup, Higuaín was still suffering from a back pain, plus a pain in his ankle, and now it is known that Agüero is out of the round of eights finals vs Switzerland in San Pablo next Tuesday and it is possible he will not be able to play again, though in the concentration of “Cidade do Galo” de Belo Horizonte, the doctor,  Daniel Martínez tries to be precautious and comments only that “it is necessary to wait for the evolution”

Namely, it means that so called “four fantastic”, that now are three, actually  there are two at an expected level (Messi and Di María, though the latter arrived very tired from the final matches with the Real Madrid), meanwhile Higuaín was not able to mark up to now goals and Palacio is recently now in conditions to play.

In front of this situation there appears with force, for what rests from the tournament, the “Lavezzi Factor”, a forwarder who was not the first team player this season in the PSG, though he is very dangerous and aggressive and who was the absolute idol in the Napoli before his arrival to the French football.

The big dilemma of this moment of the coach Alejandro Sabella passes to decide what to do in the case of Higuaín if he continues not converting after Switzerland. Although the forwarder of Napoli (whose transference to the Barcelona is flying in the air, as it happened with Herman Crespo when the World Cup 2002 started and the transference disturbed him) insists with the confidence and that also “it is important to play for the team and produce spaces”, maybe that the exit of Aguero that was an impact for the team now will generate a tactical change in the system.

Though one never  knows what Sabella may perform due to what he hides from the press, that does not know of the alignment until minutes before each match, if the logic to be followed now in the World Cup, if vs Bosnia it was played with five defenders because they have already won so at a friendly match seven months ago, they won Switzerland with three goals by Messi in 2012 with four midfielders (two extern and two interior) and two attackers and with high pressure in three quarters of the rival field

This will generate another dilemma, because though the logic is that Higuain continues and enters for instance, Maxi Rodríguez, also Sabella could opt to try his second duple Palacio-Lavezzi, as in the second half with Iran, seems to ask for  track, though if coach alignments continue, the natural substitute of Agüero in this group is Lavezzi, and Palacio of Higuaín.

One of the obstacles that could appear, though Sabella is too prudent and measured, is that Lavezzi, of extrovert character, appeared throwing water against the technician in a deed that in certain way lessened certain authority of the one who conduces a team, and already a certain press is questioning whether the coach commands as he should.

At any rate, it does not seem that Sabella will change his decision due to this extra sportive fact, and it already occurred that many were asking if Messi had not too much interference in the system, and the coach sent him to talk with the press the day after the debut vs Bosnia, when supposedly in the second half, has been done what the star asked: 4-3-3.

The big question is what would happen if Messi is not in the team. If he injures or receives a suspension. The situation seems similar to the facts in the United States in 1994, when it was discovered that Diego Maradona was doping and had to leave the World Cup, and though that team counted with other very good players (Ortega, Balbo, Batistuta, Caniggia), they could never recover spiritually and were quickly eliminated.

Namely, the Argentinean team has players to be able to form another scheme but without Aguero (perhaps with the chance of not coming back in Brazil) and if it were without Messi, it would be complicated and the tendency would be  going toward a definitive 4-4-2, with Maxi Rodriguez and Di Maria in the bands, Gago and Mascherano in the middle Lavezzi and Palacio (or Higuain).

The big problem that Sabella begins to have and that will help  good results only, is if he remains with two forworders less, even only without Agüero and the team could not have advantages in the next two matches there will be pressure from Argentina for Carlos Tévez, who was separated in the whole cycle for reasons that are not related with the game.

In fact, when Sabella was consulted for the chances to call some players between 2011 and the days previous to the World Cup, he always gave some response from the play or system, but with Tevez he always said “the group is closed”, and though he does not add anything more, it is quite eloquent.

Until not long ago, Tevez< was “people`s player” and who most measured for the sponsors among the Argentinean players. Today, this changed as from the recovery of Messi image and meanwhile the Argentinean team continues in the World Cup, the player from Juventus takes part in an golf Open, far away from everything.

At present nobody asks for him but one never knows.


Una prensa dura contra la FIFA y el equipo (Jornada)



                                               
                                                    Desde Belo Horizonte

Llama la atención no leer ni escuchar más la palabra “Scratch” para aludir a la selección brasileña. En España se suele utilizar mucho la referencia a la “Canarinha”, que suena exagerada. Pero algo parece haber con el complejo de que ya los verdeamarillos no son lo que eran, ni siquiera con una Copa del Mundo en su propia casa.

“Digámoslo: para que nos complique un jugador de medio pelo como (Mauricio) Pinilla, que pasó sin pena ni gloria por nuestro fútbol local, es una muestra de lo que tenemos”, dice José Trajano en ESPN Brasil, un canal que trabaja con mucha seriedad y cuyos periodistas no tienen contemplaciones y se dedican a este oficio, el de informar y opinar, con rotundidad, sin medias tintas, hasta cargar contra su propio equipo nacional, algo no muy usual en la Argentina.

Si algo se observa en la buena prensa brasileña, que abunda en medios orales y escritos, es la distancia que puede tomar de los protagonistas. “Tenemos una generación mediocre de futbolistas, con la excepción de Neymar, y es una selección muy limitada. Lamentablemente coincidió con un Mundial en casa”, dice Paulo Vinicius Coelho en ESPN, en un programa que sorprende por su calidad aunque sólo necesite una mesa redonda: “Linha de Passe”, con reconocidos periodistas como los mencionados, y con la presencia del gran Juca Kfouri, una voz autorizada y una de las más grandes plumas de América, y hasta con un Juan Pablo Sorín perfectamente adaptado, de buen portugués, y de acceso a los jugadores argentinos, ídolo desde sus tiempos del Cruzeiro.

El programa tiene cronistas en cada uno de los equipos del Mundial y hasta quien cubre a Uruguay editorializa desde la misma concentración celeste y dice al aire que no entiende cómo los colegas orientales toman tanto partido a favor de Luis Suárez o uno de ellos pueda salir a defender al delantero en plena conferencia de prensa de jugadores de ese país.

Desde el piso, uno de los columnistas directamente afirma que cuando termine el Mundial, la CBF debería contratar a un entrenador extranjero, como hicieron Colombia o Costa Rica, “porque esta selección no es un equipo, no juega a nada y fue superado tácticamente en varios partidos”.

En el diario Folha de Sao Paulo, el columnista político Ruy Castro directamente sostiene que la FIFA “es un Estado invasor” y se refiere a “nuestras eternas incapacidades para cumplir plazos, respetar acuerdos y proveer la seguridad” e cree que no todo pasa por el organismo de fútbol internacional.

“Nosotros, los medios, somos esenciales para el pesimismo, denunciando a la FIFA, o el fracaso de la preparación de la infraestructura exigida para recibir a los visitantes y la diferencia entre el costo estimado y el costo real”, escribe, y remata con que “nuestro “Imagina la Copa” que comenzó como un chiste, terminó en una sentencia para nuestra injustificable vocación para el subdesarrollo”.

Tostao, aquél crack de los años sesenta, campeón mundial en México 1970 y médico, es además un gran analista y escribe en el Folha de Sao Paulo que Chile “colectivamente es más que Brasil, e individualmente, Brasil tiene dos zagueros excepcionales y Neymar. El problema de Brasil no fue emocional. Fue técnico y táctico y habrá más sufrimiento, pero aún así, continua siendo un fuerte candidato al título. Hay muchas selecciones buenas, pero ninguna excepcional”.

En otra página, y con gráficos claros, el diario aconseja qué se debe hacer para evitar ataques cardíacos durante los partidos, con el título de “Aguanta Corazón”. Parece ser la tónica para los locales en la Copa del Mundo, pero al menos tienen algo claro: pocos dirán desde los medios, por anticipado, que son campeones. Saben lo difícil que está y hablan a calzón quitado.


James Rodríguez deja atrás a Falcao (Jornada)


                             
                                          Desde Belo Horizonte

James Rodríguez, con esas iniciales, da para todo. Podría ser llamado “el Bendito JR”, o presentarse como “Rodríguez, James Rodríguez”, por ejemplo. Pero tuvo ya una mejor forma de aparecer en los cuatro partidos que jugó en este Mundial, uno mejor que el otro, hasta ser postulado, por qué no, como el mejor jugador del torneo hasta el momento.

Colombiano y procedente de un pequeño club, el Envigado (donde ganó el torneo de Segunda a los 16 años), James recaló siendo muy jovencito en la Argentina, en Bánfield. De hecho, es el debutante extranjero más joven de la historia del fútbol argentino. Fue campeón en 2009 con Julio César Falcioni, un conocedor del fútbol colombiano por sus tantos años en el América, y sus grandes actuaciones lo proyectaron al Porto y luego al Mónaco del magnate ruso Ryboblev, donde comparte equipo con su compatriota Radamel Falcao García, el gran goleador ausente en este Mundial.

Los números de James en esta Copa son tremendos. No sólo por sus cinco goles, que ya de por sí lo colocan como el máximo anotador, sino por la factura de sus acciones.
James no sólo es un jugador elegante, sino que representa las últimas esperanzas de conservar en el fútbol aquellos cracks que siguen queriendo ponerse la camiseta diez y jugar como organizadores, sin miedo, para adelante, con clase, con estética.

En el primer gol, James la paró de pecho como si hubiese leído un manual de técnica de fútbol, y le dio de lleno justo abajo del travesaño, superando la estirada de Fernando Muslera. Fue tan perfecto el remate, que la pelota tocó la parte interna del caño y se clavó adentro del arco. Un gol perfecto, para usar en publicidades, en referencias al fútbol como gran espectáculo.

El segundo, completamente distinto pero golazo al fin, comenzó con Armero por la izquierda, cambiando la pelota para el otro lado a manera de centro pasado, para que por la derecha, Cuadrado la cabeceara al medio y James, entrando vacío, la empujó a la red. Golazo por donde se lo mire, y gracias a la ayuda de todo el equipo, porque James juega gracias a que todos juegan .

James Rodríguez tiene apenas 22 años y es muy tímido. Tiene la sonrisa y la mirada de un niño, aunque al mismo tiempo sepa tanto con la pelota, y ya es el continuador del juego del recordado “Pibe” Carlos Valderrama, aunque parece tener mejor juego de largo, algo menos de corto.

“Conozco a James desde que era un niño cuando jugaba en la Argentina. Los talentos del fútbol son los que hacen cosas que no caben en su experiencia de vida: Maradona, Messi, Suárez, James. Por lo que vi hasta el momento, es el mejor de la Copa”, dijo Oscar Tabárez, el DT uruguayo que acababa de ser vencido, con la corrección de siempre.

“Es un orgullo saber que él dijo eso de mí. Sólo quiero ayudar a Colombia a llegar lo más lejos posible”, respondió James.

Pocos se acuerdan ahora de Falcao y no porque no valga, sino porque, al contrario, el entrenador argentino José Pekerman encontró un sistema de juego, de posesión del balón, que puede tener muchos ejecutantes de nivel, que este equipo posee y usa bien.
Por eso los James, los Jackson Martínez, Teo Gutiérrez, Adrián Ramos, Armero, Cuadrado, Sánchez y tantos otros.

James puede destacarse en buena forma gracias a eso. Y ahora viene Brasil en cuartos de final, acaso el momento clave de su carrera, con apenas 22 años de edad. Pero su cotización ya se disparó. Hoy ya es una estrella mundial.


domingo, 29 de junio de 2014

Costa Rica no pensó en Grecia y nadie pensó en ella



                                                  Desde Belo Horizonte

Cuando el colombiano Jorge Luis Pinto se enteró del resultado del sorteo del Mundial, y que su equipo costarricense se encontraría participando en el llamado “Grupo de la Muerte” con tres selecciones campeonas del mundo (Italia, Inglaterra y Uruguay), se puso contento.

Pinto (61) no se había ido bien de Colombia. No había logrado el pase al Mundial 2010 y no tenía muy buen concepto de sus compatriotas. Y Costa Rica le ofrecía la chance de redimirse. Sabía que tendría su oportunidad y se preparó con todo, incluso logró la clasificación en el Hexagonal de la Concacaf con cierta facilidad y sin perder un solo partido, muy lejos de la angustiosa llegada de México, un equipo más tradicional.

Costa Rica no jugaba un Mundial desde Italia 1990 pero mantiene ciertas tradiciones. 

Una de ellas es que el entrenador de arqueros es Gabelo Conejo, de destacada actuación en aquella oportunidad. Y su sucesor es nada menos que Keylor Navas, de gran temporada en el Levante, y tal vez el mejor en su puesto en la fase de grupos.

Pinto, al contrario de lo que se supone, se considera un entrenador italiano. Es fanático del Calcio y mira cada uno de sus movimientos: los bloqueos, los relevos, “el equilibrio que tienen sus equipos”, le gusta decir. Y en silencio, si hay algo que quería era jugar contra Colombia. Era uno de sus deseos más preciados, pero sólo podría ocurrir en una final.

Michael Barrantes, uno de los volantes más creativos y que juega en el Aalesund de Noruega, no se la cree ni habiendo empatado con Inglaterra en la última fecha del Grupo D, cuando los centroamericanos ya estaban clasificados, de manera sorprendente, desde la anterior porque ya le habían ganado a Uruguay (dando vuelta el resultado) y a Italia.

 “Una de las claves del éxito de este equipo es que su sistema es un mix del Calcio y el juego sudamericano cuando tenemos la pelota”, cuenta Barrantes, quien dice que el objetivo del grupo, aunque parezca de cuento “no es quedarse en octavos sino avanzar todo lo que podamos y hacer historia y no tenemos techo, como dice Joel (Campbell)”.

El volante tampoco esconde que ya, pase lo que pase, el fútbol costarricense ha ganado. “Es verdad que ya tenemos beneficios pero eso llegará cuando termine nuestra participación en el Mundial. Se nos van a abrir todas las puertas y muchos de nosotros ya tenemos muy buenas ofertas de clubes importantes”.

Todo esto no es casual y no sólo por Pinto. También hay un asesor “espiritual”, porque a los jugadores no les gusta llamarlo “psicólogo”, Jaime Peloso, quien trabaja con el equipo para manejar los momentos clave, ya sea de ansiedad o de temor, o hasta para manejar el éxito.

“Él ha sido clave para nosotros, porque somos como una familia, y Peloso nos ha logrado llevar de la mejor manera” dice Bryan Ruiz, una de las estrellas del equipo y volante del PSV Eindhoven, quien reconoce que su experiencia en torneos europeos de primer nivel “ayuda mucho”.

“Nuestro sueño es ver a Costa Rica en una final de un Mundial, pero no vamos a tirar las campanas al aire, como se dice vulgarmente”, comenta Ruiz, en bajo volumen, quien ahora propugna por “descansar, ahorrar energías, hablar entre nosotros y prepararnos bien para lo que viene, y aprovechar esta oportunidad que es única, y estamos para enfrentar a cualquiera”.

Costa Rica cuenta además, con la ventaja de la enorme simpatía que despierta en el continente americano. Sin Fuerzas Armadas, con una alfabetización del 96,3% y poco más de 4.700.000 habitantes, el país entero se volcó al fútbol por estas horas.

Su presidente, Miguel Solís, recién asumido (centroizquierda), no quiso sin embargo acompañar al equipo. Considera que no puede utilizar dinero público para eso, mientras que Eduardo Li, el presidente de la Federación, y alineado con la Concacaf, tuvo que salir a enfrentar una extraña situación en medio del torneo.

Tras vencer a Italia y quedar clasificado el equipo para octavos de final, la FIFA realizó por sorpresa un control antidoping para cinco jugadores que restaban para confeccionar el “Pasaporte biológico”. Es cierto que éstos no formaban parte del 91,3% de los examinados de todo el torneo porque no se encontraban en su país cuando llegó el momento de la prueba, pero en la delegación se consideró “inoportuno” el momento elegido “porque da a entender que ganamos por métodos extraños”, dijo Pinto.

La FIFA respondió, en un escueto comunicado, que se trató de un “análisis de rutina”.

Así como Costa Rica es uno de los equipos sorpresa del Mundial, su entrenador Pinto siempre se refirió como rival de octavos a Costa de Marfil o a Japón, como segundos del Grupo C, pero jamás a Grecia, según cuenta el periodista David Goldberg, de La Nación de San José. Y sin embargo, tocó Grecia, aunque no sería de extrañar que Holanda esperara en cuartos. ¿Habrá más?.

sábado, 28 de junio de 2014

Más llegadas, algunos cracks, menos técnica (Yahoo)



                                               
                                                    Desde Belo Horizonte


Algunos aún se sorprendieron, acaso la generación más veterana de periodistas acreditados al Mundial, cuando el entrenador de la selección argentina, Alejandro Sabella, dijo en una conferencia de prensa previa al partido con Irán, que había que presionar muy arriba “para quitarles la pelota”.

Es decir que Sabella partía de la base de que ante un equipo considerado débil, o sin mucha historia en el fútbol como Irán, Argentina no iba a disponer mucho de la posesión del balón, más bien jugaría a bloquear y contraatacar, porque ni siquiera trajo al Mundial un organizador de juego.

Esto no sucede sólo con Argentina, sino  con las otras dos potencias sudamericanas. Ni Brasil ni Uruguay lo usan, aunque uno desistió de convocarlo (Ronaldinho, Robinho, Diego, Kaká) y el otro, apenas si dispuso de él (Lodeiro, e incluso Forlán podría cumplir esa función).

No es casual. Desde hace tiempo, estos tres países son los principales exportadores de jugadores a Europa desde Sudamérica y entonces los sistemas tácticos deben adaptarse al Primer Mundo para poder vender.

Con algunas excepciones como Colombia, Alemania, Holanda y en menor medida Costa Rica, el Mundial transcurre entre equipos con mucha dinámica y velocidad, que tratan de bloquear a los otros para tomarlos de contragolpe, con lo que muchos partidos se rompen en el medio, son de ida y vuelta, generan muchísima expectación e interés, concentran la atención del público, pero eso para nada significa que se esté jugando mejor al fútbol.

Todo lo contrario. Son equipos sin un cerebro, o bien, el cerebro que antes era el clásico “diez”, ahora en muchos casos pasa por uno de los dos volantes centrales de una línea de cuatro mediocampistas, con un ataque de dos puntas o bien, un mediapunta detrás del punta, dándole alas a los dos volantes externos para que lleguen acompañando la jugada.

¿Cuánto resultado está dando esto? Es relativo. Brasil avanzó a cuartos de final, pero pocas veces debió sufrir tanto en octavos ante Chile, al que en esa instancia enfrentó por tercera vez en 16 años.

Uruguay, es cierto que acusando el durísimo golpe de la expulsión del torneo por sanción de su mejor delantero, Luis Suárez, pero tampoco pudo seguir, siendo nítidamente superado por Colombia, que tiene en sus filas al mejor jugador del torneo, por técnica, regularidad, continuidad y brillo, James Rodríguez, un “diez” clásico de los pocos que quedan en el planeta porque su función parece extinguirse aunque algunos se siguen rebelando.

Una de las gratas sorpresas, en cambio, es Costa Rica, un equipo extraño que su propio entrenador, el colombiano José Luis Pinto, define como “un mix entre el sistema de ordenamiento en bloques y relevos italiano, y la libertad de sus jugadores cuando tienen la pelota”. No sería extraó que Costa Rica avanzara a cuartos de final, donde se encontraría con un equipo potente uy con cracks del medio para arriba como Holanda, que también cuenta con un ordenador de juego, Wesley Sneijder.

El Mundial ha dejado distintos tipos de cracks, los que sobresalen a todos, como Neymar y Lionel Messi, pero que aparecen en momentos decisivos, con cuentagotas, y otros más regulares y que desde hace tiempo que vienen en un gran nivel, como Arje Robben, Tomas Müller y hasta el arquero Keylor Navas.

Lo que no se ve demasiado son equipos con ideas ofensivas claras, que paren el balón para pensar. El resto pasa por la enjundia, la fuerza, la garra, el sistema dinámico colectivo, el estado físico, la mentalidad, cosas por el estilo, pero si hay algo en común es que muy pocos quieren tener la pelota para usarla en su beneficio, algo que puede marcar tendencia tras el Mundial, debido a la eliminación temprana del adalid de esta línea filosófica, España, o el que buscaba ser su sucesor en el futuro, Italia, con la renuncia ya asegurada de su entrenador Césare Prandelli.

Italia y España jugaron hace dos años la final de la Eurocopa, y ahora se fueron muy pronto, lo mismo que Uruguay, campeón de América y el otro finalista del torneo jugado en 2011 en Argentina, Paraguay, ni siquiera se clasificó para Brasil 2014.

Esto tal vez muestre la violencia del cambio en apenas poco tiempo, y que hoy estamos ante los cracks que inciden demasiado en el rendimiento a favor o en contra de sus equipos (Agüero, Suárez, Cristiano Ronaldo, Benzema, Fred, Van Persie, Müller, Robben), y se pretende un fútbol recto sin demasiados lujos.

Lo que vale es la producción, ya no hay tiempo para el ocio, para el disfrute, para transitar por el campo pensando en alguna jugada que deleite, salvo, como siempre, algunas excepciones.

Es, finalmente, un Mundial americano, con ocho equipos del continente sobre diez posibles, que pasaron a los octavos de final con las solas excepciones de Ecuador y Honduras, y que ya tendrá un semifinalista como resultante del partido de cuartos de final en Fortaleza entre Brasil y Uruguay.

Apenas dos equipos de Africa (Nigeria y Argelia) pudieron clasificarse, mientras que ninguno de Asia lo pudo conseguir. Europa colocó a seis representantes. ¿Podrá ganar, por fin, un europeo en América? En las siete ocasiones anteriores, no fue posible.

A la fiesta del Mundial le queda mucho balón por recorrer.

Cultura Messi (Perfil)



Al menos catorce libros, dos películas y veintidós canciones ya mereció el supercrack del Barcelona y de la selección argentina, Lionel Messi, el mejor jugador del planeta, algo que a los 26 años (cumplió 27 el 24 de junio, en pleno Mundial de Brasil) parece muy difícil de conseguir.

Desde tangos hasta cumbias, rock o pop, se ha buscado  una referencia a Messi por todo lo que representa el fútbol para los distintos sectores sociales y porque se trata, sin dudas, y aunque justamente no busca ser mediático, de un fenómeno absolutamente particular, que va rompiendo todos los récords con sus actuaciones en los campos de juego, que es donde le gusta hablar.

Desde que el italiano Luca Caioli viajara hasta Rosario para recabar información para volcarla en un libro con cierta polémica y que trajo desagrado en su entorno, muchos otros se animaron a escribir sobre Messi con miradas desde distintos ángulos, desde biografías más institucionales como las de los diarios deportivos catalanes “Sport” y “Mundo Deportivo”,  otros, preguntándose aún con todo lo conseguido.

 Algunos, si podrá algún día “ser Diego Maradona” , y otros, tratando de descifrar misterios sobre la parte desconocida de su personalidad, o los hay quienes reconocen su esfuerzo por haber intentado jugar siempre en la selección argentina, aunque haya tenido que lidiar con prensa en contra y celos de algunos de sus compañeros más célebres en el pasado.

Una perlita es el libro “Querido Messi” (“Estimat Messi”, en catalán), de Arnau Galdeano, autor desconocido,  del que algunos creen que esconde otro nombre de alguien que fue muy cercano a Messi  en sus primeros tiempos en el Barcelona, y que en un libro escrito en catalán parece conocer muy bien qué le ocurría al astro en sus primeros pasos en Europa.

También hay libros dedicados al mundo infantil, como el reciente “Gaturro y Messi”, de Nik y hasta uno en japonés, de la periodista Chizuru de Martino, corresponsal de medios nipones en la Argentina, sobre los pasos de Messi en la reciente clasificación al Mundial en la zona sudamericana.

Para los días previos al Mundial de Brasil, coincidirán el estreno del documental sobre Messi del laureado cineasta español Alex De la Iglesia ( con guión de Jorge Valdano y el libro “Messi” del reconocido periodista catalán Guillem Balagué, corresponsal en Londres del diario deportivo “As” de Madrid y comentarista de la cadena televisiva inglesa “Sky”.

“Messi”, que llega a la Argentina y a toda América en los próximos días y es la única biografía autorizada por la familia, ya lleva vendidas decenas de miles de copias en España  y Gran Bretaña, y multitudinarias presentaciones del mismo autor del excelente libro “Guardiola, la otra forma de ganar”, que apareciera en 2013 en todo el mundo (ver recuadro).

El documental sobre Messi está producido por Mediapro, empresa que tiene los derechos de la Liga Española, y el guión estuvo a cargo de Jorge Valdano, en otra de sus facetas, además de haber sido jugador, director técnico, director deportivo, periodista y escritor, siempre ligado al fútbol.

De la Iglesia se encargó de desvelar que este documental no tiene parecido al que realizara en su momento Emir Kusturica sobre Diego Maradona, sino que consiste en una especie de cena de homenaje de distintas personalidades, y un racconto de  la trayectoria futbolística de Messi.

La otra película , “Baghdad Messi”, sorprendió a todos en el Festival Internacional de Leuven, en 2009, y trata de un chico iraquí que admira al Barcelona y a Messi, y que juega de arquero, en potreros en la zona rural, aún con una sola pierna y utilizando las muletas como postes.

Hamaudi, el personaje de la película, dirigida por Sahim Omar Kalifa, tiene que atravesar todo tipo de dificultades en la golpeada Irak de este tiempo, y se las tiene que rebuscar para terminar viendo la final de la Champions League entre el Barcelona y el Manchester United.

Messi tiene también esculturas que lo homenajean, como la que se encuentra en el estadio de Wembley, diseñada por Jim Kempton, y en la que aparece con los colores del Barcelona y festejando un gol, y que está pronto a ser trasladada al Museo de Cera “Madame Tussauds”.
El manager del museo, Nicole Ferner, afirmó que la estatua fue requerida a Wembley porque los visitantes preguntaban masivamente cuándo harían una, y compartirá espacio con las de David Beckham, Pelé y su archirrival Cristiano Ronaldo.

En Cataluña, un coleccionista de objetos del Barcelona,  Daniel Crespo, contrató a un escultor para tener una estatua de Messi de tamaño real, mientras que en el Mundial de Brasil

Un pie del crack argentino, esculpido con 25 kilos de oro por el artista japonés Ginza Tanaka, vale 5,25 millones de dólares y el fin de su venta es ayudar a los daminificados por el tsunami que afectó al noroeste del país hace un par de años.

Tanaka, entonces, tuvo la idea de basarse en el molde del propio pie del crack, quien al conocer el propósito, aceptó ayudar y ahora se puede conseguir la escultura también en miniaturas.


¿A cuántos más inspirará Messi en el próximo Mundial, con miles de millones de espectadores en todo el mundo?

viernes, 27 de junio de 2014

¿Un paso adelante en el fútbol? (Jornada)



                                                     Desde Belo Horizonte

Por fin, hoy no tendremos fútbol. Y lo más extraño del caso es que lo afirma un futbolero de ley, con ocho mundiales en la espalda y nueve, si se toma el de 1978 como espectador adolescente. Es que es tal la catarata  de partidos que se vieron en la primera fase, que acaba de finalizar, que es hora de balance, aunque ya sea inminente la llegada de los octavos de final y en buena manera, el inicio del “verdadero Mundial”, con equipos con mayor posibilidad de ganar el título.

¿Qué fútbol hemos visto hasta el momento en Brasil? Una primera idea podría ser la de mejores espectáculos, con mayoría de partidos abiertos, muchos goles y emociones a granel. Esto no lo habíamos vivido con la misma intensidad en torneos anteriores y es para celebrarlo. Pero, necesariamente, ¿esto significa que se esté jugando mejor al fútbol?

Creemos que no. Que es posible ver mejores espectáculos, incluso mayor riqueza táctica por los distintos esquemas que se presentan, con mayoría 4-4-2 y en algunos casos 4-4-1-1 o 4-2-3-1, y unos pocos (entre ellos Argentina en algunos momentos) con 4-3-3, pero no significa eso que técnicamente se haya avanzado demasiado.

Lo que sucede es que la mayoría de los equipos, con esos esquemas señalados, salen a buscar el resultado  y al abrirse, generan una especie de “toma y daca”, o “ida y vuelta” muy emocionante, pero se observan dos ideas-fuerza: el torbellino, es decir, un fútbol sin pausa, sin tiempo para pensar, y esquemas con mayoría de volantes y defensores, y menos atacantes.

Alguien de tantos con los que uno conversa durante el torneo hasta quedar afónico, llegó a sostener que “se marcan muchos goles, los partido emocionan, pero de fondo, la mayoría se defiende como puede”.

Tácticamente, este Mundial comienza a mostrar el ocaso de los llamados “números diez” o conductores. Equipos tradicionales como Argentina, Brasil o Uruguay no los usan (Argentina directamente no trajo ninguno), aunque los que sí los tienen, se destacan mucho (con sus distintas características individuales, podríamos citar a James Rodríguez, a Eden Hazard, a Mesut Ozil, a Wesley Sneijder) pero desde hace tiempo que en Europa, y luego, copiado, en América, se utiliza una segunda línea de volantes por delante de la defensa, con dos externos y dos internos (en Argentina, el tan cacareado “doble cinco”), y con unop de ellos más atrasado y cercano a la defensa y otro más adelantado, y cumpliendo desde lejos del área rival la función del reggista (Gago o Pirlo) y arriba, una pareja de atacantes, con un extremo y un delantero centro, o dos nueves, y son muy pocos los que juegan con tres arriba, ocupando las dos puntas dela cancha.

Otro punto interesante de este Mundial pasa por la falta de autenticidad de acuerdo a las tradiciones más preciadas. Asistimos a cierto ocaso del fútbol africano, sin grandes equipos que se destaquen, y con demasiada disciplina táctica por copiar modelos foráneos que atentan contra su creatividad.

En este Mundial no aparecieron los Etoo, Miller, Drogba, Nkono y tantos otros cracks que nos deleitaron. Demasiados entrenadores europeos ocupan sus bancos. Tal vez sea hora de volver a las fuentes, pero no parece fácil: todo se concentra en Europa, donde se paga mejor, pero los clubes europeos han uniformado el fútbol con cierta lógica: si se quiere vender hacia allí, hay que adaptar la táctica hacia eso. No hay chances: los agentes que abren mercados buscan esos puestos en la cancha.

Así es que Brasil no tiene mucho manejo, o Argentina habla directamente de “presionar para recuperar la pelota” antes de enfrentar a Irán, aún teniendo al mejor jugador del mundo en sus filas.

Parece un Mundial americano, por los ocho clasificados para octavos contra seis de Europa y dos africanos. En Sudamérica les cuesta mucho a los europeos. Lo decía Javier Mascherano, que hace años que juega en ese continente, en la zona mixta: “a ellos les cuesta Sudamérica por el calor, la humedad, las canchas con césped más seco, y la cultura de la imprevisibilidad”.

Acaso eso, la imprevisibilidad dentro de la cancha, es lo que se va perdiendo. Cada vez menos ideas, menos lujos, menos brillo, más velocidad, más dinámica y más deseos de llegar al arco contrario, aunque no se sepa bien cómo y se llegue como se pueda.
Chile, Colombia y Costa Rica aparecen como las revelaciones como equipos, con distintos sistemas, todos válidos. Portugal y Cristiano Ronaldo, y la España campeona en 2010, aparecen como las grandes decepciones.


Todavía queda mucho por descubrir y entre otras cosas, el genio mayor, Messi, tiene varios conejos en la galera para sacar. Este descanso de un día viene bien para renovar las esperanzas antes de que tengamos que lamentar que todo pasó y que hay que esperar cuatro años más para reencontrarnos con la fiesta mayor.

Suárez, fuera del Mundial, y Mujica toma el caso (Jornada)


                             
                                                 Desde Belo Horizonte

A estas horas, Luis Suárez, el máximo anotador histórico de la selección uruguaya, ya se encuentra en su casa en Montevideo. Su Mundial ya terminó, mucho antes de que finalizara, y con un inesperado protagonismo por tres: sus goles a Inglaterra, que ayudaron a la clasificación “celeste” para octavos, el supuesto mordisco al italiano Giorgio Chiellini, y la suspensión de la FIFA, en una durísima medida que remite como antecedente a la salida de Diego Maradona en Estados Unidos 1994.

El caso tomó tal intensidad, que a Suárez lo esperaba una multitud en el aeropuerto internacional de Carrasco y hasta el propio presidente José Mujica, que decidió retirarse al conocer que había demoras en el vuelo, pero que de todos modos, decidió tomar personalmente el caso, en un abierto desafío a la FIFA, que además, no tolera intromisiones estatales, según suele afirmar.

Suárez fue suspendido por la FIFA en la mañana de ayer, por nueve partidos y cuatro meses en los que no podrá desarrollar ninguna actividad deportiva, ni con su selección ni con su equipo, el Liverpool, y ni siquiera podrá asistir a ningún partido, e incluso deberá pagar una multa de cien mil francos suizos (unos 112.000 dólares).

Las autoridades de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), habían desarrollado una febril actividad desde el miércoles para poder presentar a tiempo el alegato, que consistió en videos y hasta una carta del propio Suárez, y hasta se supo que hubo un intenso debate entre los miembros del Comité Disciplinario de la FIFA sobre qué decisión adoptar. Un ala más dura, proponía una sanción ejemplar, y la otra, pasar el tratamiento del tema para cuando el Mundial finalizara.

Hay quien dice también desde el seno de la FIFA que algunos temían que el tema fuera utilizado políticamente por el hecho de que si Uruguay pasa en octavos de final a Colombia, debe enfrentar en cuartos a Brasil, que es local, pero otros argumentaron que dada la característica del caso “hagamos lo que hagamos terminaremos siendo criticados así que seamos libres”.

La FIFA argumenta que Suárez violó los artículos 48 y 57 del Código Disciplinario de la FIFA, que incluso contempla la chance de intentar agredir, no sólo llegar a cometer la agresión, por lo que el video en el que se basa la entidad, de oficio, debido a que el árbitro mexicano Marco Rodríguez no pudo ver la acción, no ofrece dudas, pese a que no está tan claro que la agresión se haya producido.

Avanzado el día, la ministra uruguaya de Turismo y Deporte, Lilian Kechichián, afirmó a un canal de televisión local que el presidente Mujica tomará el caso de Suárez por considerar la sanción de la FIFA como “excesiva” y que la misma “parece más una condena que una pena”.

Mujica había dado el miércoles una entrevista al semanario local “Búsqueda” en la que sostuvo que Suárez “es un buen botija (muchacho), que no tiene malas intenciones” y agregó que “acá hay una línea. Lo que el juez no cobra en la cancha, es de afuera, y los de afuera son de palo, ¿Por qué? Porque si la apreciación que sale de un video es válida, entonces son válidos los penales no cobrados o todas las jugadas dudosas que quedan por el camino”.

“Todos los días vemos cosas que no se cobran –dijo Mujica a “Búsqueda”-. Si sancionan a Suárez hay muchísimos que se quedarían sin jugar por varios partidos. El tema de fondo es que quieren sacarlo del Mundial, y el problema es que lo joroban sus antecedentes” finalizó Mujica, que vio el partido Uruguay-Italia en su casa de Rincón del Cerro, vestido con la camiseta celeste con el número 9 de Suárez.

El tema parece que llegará lejos. El mayor sindicato uruguayo, la PIT-CNT, cuestionó el fallo de la FIFA por considerar que atenta contra la libertad de trabajo de Suárez, y Enzo Francéscoli, el uruguayo manager de River Plate, habitualmente moderado, afirmó que el fallo “es una locura y lo tomó gente que nunca pateó una pelota en su vida”.

Por su parte, el ex delantero de la selección celeste Javier Chevantón, propuso que el equipo “se retire” del Mundial de Brasil y hasta un diario oriental se preguntó “¿Y si jugamos con diez?”.

El caso Suárez parece que continuará por largo tiempo.


La lesión de Agüero acapara la atención (Jornada)


                         
                                             Desde Belo Horizonte

Las dudas sobre el alcance de la lesión de Sergio Agüero, descartado para los octavos de final del martes en San Pablo ante Suiza, pero tal vez con chances de tener una nueva oportunidad mundialista, acapararon la atención de la prensa nacional e internacional ayer en el regreso de la selección argentina a la concentración de la “Cidade do Galo”, de regreso del partido jugado en Portio Alegre ante Nigeria.

Tras la conferencia de prensa de rigor de Fernando Gago y Ricardo Alvarez, el médico de la selección argentina, Daniel Martínez, leyó un comunicado, que evitó las preguntas, y que apoyado en imágenes de las distintas instalaciones del predio, se limitó a señalar que Agüero tiene una lesión de grado 1 del tercio distal del bíceps femoral, la cara posterior del muslo, y que, según el facultativo, “representa el grado menor en lesiones musculares”.

Martínez sólo descartó a Agüero para el partido de octavos de final ante Suiza, pero no hizo lo propio con el resto del torneo, y añadió que eso dependerá “de la evolución de la lesión”.

El médico mostró en imágenes el ecógrafo portátil que posee el centro del Atlético Mineiro, sumado a un ecógrafo de pie y un equipo de resonancia magnética, “por lo que no necesitamos de estudios complementarios y por lo tanto, no tenemos que salir del predio para nada”.

Durante el día de ayer circularon versiones sobre que incluso Agüero se había quedado fuera del Mundial, y comenzaron las opiniones sobre el factor psicológico que podría estar afectándolo por sus problemas familiares con su suegro, Diego Maradona, y su entorno.

Agüero ya había tenido otras dos lesiones en el final de la temporada con el Manchester City, de las que parecía recuperado, aunque en las dos últimas fechas de la Premier League, que ganó su equipo, seguía sin dar garantías de recuperación total y generaba ciertas dudas sobre si llegaba en su mejor forma al Mundial.

Por su parte, tanto Gago como Alvarez afirmaron que “en este momento hay que apoyarlo y es cuando se ve el grupo”.

Gago dijo también que el equipo argentino “está yendo de menor a mayor en el torneo” y definió a Suiza como “un rival complicado, porque en el Mundial, ningún partido es fácil” y reconoció que al principio, “el nivel de ansiedad nos hizo apresurarnos y ahora tuvimos más movilidad porque Nigeria fue el primer rival que tuvimos que se abrió un poco”.

Gago también justificó los problemas defensivos que está teniendo la selección en que “ es difícil no cometer errores en una Copa del Mundo y nosotros con Mascherano estamos para dar equilibrio a equipo pero es lógico que quedemos descompensados cuando atacamos con cuatro jugadores. Sabemos que corremos ese riesgo”.

También comenzó a aparecer el tema del sistema que el equipo argentino debería utilizar ante Suiza. Consultado Gago sobre si no hay que aprovechar la ausencia de Agüero para pasar a un esquema con cuatro volantes, el volante apenas respondió que “es una cuestión del técnico”.

Por su parte, Alvarez afirmó que enfrentó a varios jugadores suizos en la Serie A italiana, y que “son de muy buena calidad y peligrosidad, pero cuando juegan contra nosotros, se suelen meter todos atrás”.

Gago relativizó que la llave del lado argentino sea más accesible que del otro, “porque un buen ejemplo es Costa Rica. Creo que el peor error que podríamos cometer es pensar en el futuro cuando está el presente”.

El volante de Boca quiso restarle presión a Lionel Messi, al afirmar que “a leo hay que disfrutarlo, es el mejor jugador del mundo. No creo que tenerlo genere dependencia de él”, mientras que Alvarez justificó la actitud de Ezequiel Lavezzi, que le tiró agua al entrenador Alejandro Sabella, un hecho que recorrió las redes sociales. “Tener una persona alegre, contenta, le hace bien al grupo”.

Gago recordó que la selección argentina ya jugó y le ganó a Suiza en 2012, “aunque ahora algunas cosas tal vez cambiaron y ellos tienen dos delanteros muy rápidos”, pero no quiso abundar en la forma en la que habría que jugarles a los helvéticos.


Poca autocrítica y demasiados silencios y confusión en la concentración argentina. Por lo que se ve, es el equipo más escondedor de todos los que participan en el Mundial. ¿Cambiará eso algún día?

jueves, 26 de junio de 2014

Cumpleaños feliz….sólo con el título mundial (Volkskrant)



                                         Desde Belo Horizonte

El 24 de junio de 2006, había clima de jolgorio en la concentración argentina de Herzogenaurach, cerca de Nüremberg, en el predio que Adidas cedió a la selección argentina de José Pekerman para el Mundial de Alemania.

Todos se prepararon para saludar al gran crack de entonces. Juan Román Riquelme se sentía líder de aquel equipo, secundado por uno de sus amigos, Juan Pablo Sorín, proveniente del mismo club en el que Pekerman había jugado muchos años antes, Argentinos Juniors.

Pekerman le había quitado la cinta de capitán a Roberto Ayala para dársela a Sorín, Javier Mascherano jugaba su primer Mundial y no tenía ni la misma voz ni el mismo voto, y un Lionel Messi muy joven, llegaba al plantel casi a último momento y se dedicaba a jugar a la playstation, en solitario, con su amigo, el también juvenil Oscar Ustari, con el que un año antes había sido campeón mundial sub-20 en Holanda.

Los jugadores más grandes de aquella selección argentina, como el propio Ayala, Gabriel Heinze o el arquero Roberto Abbondanzieri llegaron a comentar a este periodista cierta preocupación por la “distancia generacional” con aquella de Messi y Ustari que andaban siempre solos, lejos de las decisiones grupales.

Es más: un día, Messi se enteró de que varios jugadores estaban tomando mate (una típica actividad con el pretexto de compartir un rato) en una de las habitaciones de la concentración, vio la puerta entreabierta y se sumó, sigilosamente, pero encontró una mala respuesta del líder: “Pibe, para entrar hay que golear la puerta, ¿entendido?”. El jovencito agachó la cabeza y se fue, tan en silencio como cuando entró.

En ese contexto es que aquél 24 de junio de 2006, Messi apenas si balbuceó que también él cumplía los años ese día. Alguien, de apuro, corrió a buscar alguna torta o algo dulce, para que también el chico apagara las velitas. Pero era demasiado poco en comparación con el gran crack del momento.

Pasaron ocho años y Messi cumple, otra vez en pleno Mundial, 27 años y ahora es todo un acontecimiento. Desde hace días que los medios argentinos vienen preguntando a los compañeros, a su familia, que viajó a Brasil para estar cerca del genio, a su novia Antonella, que llegó con su hijo Thiago, qué prepararán de especial para agasajar al mejor jugador del mundo.

“Si el 30 de octubre para muchos argentinos es Navidad, acaso el 24 de junio sea Pascua o algo así”, me comenta un periodista compatriota en el Centro de Prensa del estadio Mineirao, de Belo Horizonte. La primera fecha es el cumpleaños de Diego Maradona (53).

Messi aún no tiene una Iglesia propia como sí Maradona, con miles y miles de fieles que hasta inventaron un rezo o bendicen a muchas parejas que se casan bajo ese juramento, aunque parezca una locura.

Pero acaso Messi no tenga devotos todavía porque el umbral pasa por el Mundial. Y el propio jugador lo sabe. Por eso, y por el perfil bajo que adoptó desde hace mucho tiempo, es que la familia, aunque presente en Brasil, no quiera molestar.

A lo sumo, sus padres, Jorge y Celia, su hermano mayor, Rodrigo, o su novia Antonella y su hijo Thiago lo visitaron el pasado domingo, el día libre para todos los jugadores luego del magro 1-0 ante Irán con gol de…Messi, sobre el final, con un tiro esquinado.


Para la familia, con esa visita y llamados telefónicos o mensajes de texto, o emails, o whatsapps, ya alcanza. No quieren molestar, pero saben que no hay mejor regalo para el crack, que el título mundial. Es su momento, y ese es, hoy, el motivo de su felicidad.