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jueves, 29 de abril de 2010

Inter, un finalista al estilo Mourinho (Jornada)



Al final, no se produjo la remontada tan difundida, ni los jugadores del Barcelona tuvieron siquiera la mínima chance de “dejarse la piel”, como publicitaron antes del decisivo partido de anoche en el Camp Nou. Un Inter implacable, y que poco le importó defenderse sin haber rematado una sola vez al arco, pudo aguantar perfectamente los embates, esta vez sin muchas ideas, de los locales, y de la mano del exitoso entrenador portugués José Mourinho, estará en la final de la Champions League europea del 22 de mayo en el Santiago Bernabeu de Madrid ante el Bayern Munich.

Antes de esta serie, las posibilidades de que el Inter llegara a la final ante un Barcelona hegemónico como el actual, parecían nulas, máxime que ya se habían enfrentado en el grupo inicial de este torneo, y los catalanes habían dado dos lecciones de fútbol, tanto en Milán (0-0) como en el Camp Nou (2-0) y pocos creyeron lo que afirmó previamente a la semifinal el propio Mourinho, sobre que su equipo no era el mismo que antes y que había crecido mucho. Pero tuvo razón.

Este Inter se parece demasiado a sus equipos tradicionales como antes el Porto campeón europeo de 2004, o el Chelsea tan ganador en la Premier League y siempre entre los finalitas de Champions entre 2005 y 2008, es decir: un juego utilitario, práctico y vertical, siempre basado en grandes jugadores, a los que suele unir graníticamente hasta conformar excepcionales grupos que se mantienen por años.

Si bien esta es una de las claves, la otra es sin dudas que este Barcelona, aún siendo siempre fiel a su juego, no mantuvo el nivel de la temporada pasada (cosa tampoco nada fácil), cuando lo ganó todo, y notó demasiado la ausencia por lesión de Andrés Iniesta, mientras que Keita, Touré, Pedro y especialmente Lionel Messi, no estuvieron ni cerca de su nivel.

Entonces, la suma de un equipo duro al que le alcanzaba con perder por un gol para clasificarse, y que planteó un partido excesivamente defensivo con dos líneas de cuatro (ni siquiera Sneijder, habitual enganche, cumplió esa función) –y que se profundizó con la expulsión de Motta-, y otro sin muchas ideas, sin abrir mucho el juego, y sin el cambio de ritmo habitual, dio como resultado lo esperado: un partido chato, con uno que quiso y no pudo (Barcelona) y otro que no quiso y aguantó y que se fue motivando con el correr de los minutos.

Lo único realmente fuerte ocurrió en los últimos cinco minutos, cuando Piqué, en evidente posición fuera de juego, pudo poner al Barcelona a un gol de la milagrosa –a esa altura- clasificación a la final, y con el equipo ya jugado por jugado, arremetiendo sin demasiada técnica y cuando ya el público tuvo que exigir a los gritos un mayor compromiso de un Messi llamativamente ausente, como viene ocurriendo desde hace un mes, luego del clásico en el Bernabeu ante el Real Madrid.

¿Es justo que el Inter reclasifique para la final ante el Bayer? Creemos que sí, porque a esta serie ante el Barcelona hay que dividirla en dos partes y en Milán, cuando lo necesitaron, los italianos salieron a jugar y pudieron penetrar tres veces al Barcelona, mientras que cuando les convino, en el Camp Nou, prefirieron esperar y jugarse a defender. No es algo que guste, desde ya, pero es algo válido desde lo reglamentario, lo que nuevamente generará polémica sobre estilos y usos en el fútbol.

Lo claro es que en esta serie, el Inter dejó una imagen de equipo más sólido que este Barcelona con demasiados jugadores por debajo de su nivel y que en la comparación individual con los del Inter, tampoco superarían la prueba en muchos puestos de la cancha.

Otro elemento interesante para el análisis es el del futuro cercano, el próximo Mundial. Por el lado de los argentinos, Walter Samuel jugó un gran partido, y parece en este momento impasable en el juego aéreo, en tanto que Diego Milito resultó clave, aunque más en Milán que en Barcelona, y aunque parece que no estará en Sudáfrica, Esteban Cambiasso se destacó notoriamente en la marca, al igual que un Javier Zanetti muy contenido en ambos cotejos.

Al mismo tiempo, genera inquietud la actuación en los dos partidos de los dos defensores brasileños (Maicon y Lucio) y el arquero Julio César en la retaguardia interista. Fueron puntos altísimos, y todo indica que serán fundamentales en el scratch de Dunga.

Veremos una extraña e impensada final en el Bernabeu, pero así es el fútbol, con todo lo bueno y lo malo de este sensacional deporte.

martes, 27 de abril de 2010

El fútbol europeo, a la espera del miércoles (Jornada)



Hay un nuevo “Día D” en el fútbol europeo. Será el próximo miércoles, cuando en el Camp Nou, que alberga a cerca de ciento veinte mil espectadores, se enfrenten el Barcelona y el Inter, dos estilos diametralmente opuestos pero para la gran mayoría, los que definirán esta edición de la Champions League en lo que es una final anticipada pese a que aún juegan la semifinal.

Este duelo entre catalanes e italianos tiene todo lo que se precisa para los grandes partidos. Por un lado, que el triunfo del Inter por 3-1 en el partido de ida, deja al Barcelona en una situación límite como pocas veces ha tenido. Los memoriosos recordarán aquel gol de Josep Mari Bakero en Alemania a un minuto del final, que le daba el pase a aquel mítico partido de Wembley ante la Sampdoria en 1992, con el repetidísimo tiro libre de Ronald Koeman en lo que fuera la primera Copa de Europa para los azulgranas. Otros, seguramente el zapatazo final de Andrés Iniesta ante el Chelsea en Londres cuando ya expiraba el partido y todo indicaba que los ingleses irían a la final contra el Manchester United en Roma.

¿Podrá este Barcelona sin Iniesta (lesionado) y sin Puyol (suspendido), y que no atraviesa su mejor momento, ante un Inter que no gana una Champions desde 1965, y que por fin podrá conseguirlo inclusive perdiendo por un gol? ¿Podrá el fútbol de toque, estético, horizontal de Josep Guardiola, ante un estilo rocoso, vertical y contragolpeador como el del portugués José Mourinho? Faltan apenas horas para saberlo.

Los dos llegan, además, como líderes de sus respectivas ligas a muy poco del final, y de ser hegemónicos en sus países. Mucho más el Inter, que lleva cuatro ligas consecutivas aunque nunca pudo crecer en Europa, pero también el Barcelona ha ejercido un gran dominio en estos años en España, si bien los catalanes están acosados mucho más de cerca por el Real Madrid (apenas a un punto aunque a dos si se toma en cuenta que en igualdad de puntos, será campeón el Barcelona por los enfrentamientos entre ambos), que los milaneses por una Roma que increíblemente cayó ayer como local ante la Sampdoria, perdiendo la chance de mantener la primera posición, y quedando entonces ahora a dos puntos del Inter, a tres fechas del final.

Pocas veces el Barcelona ha sido tan claramente superado como la semana pasada por el Inter en el estadio San Siro. Si bien la prensa catalana apeló a supuestos fallos arbitrales, no parece que éste haya tenido más que un error flagrante, como el tercer gol, por parte de Diego Milito, en evidente posición adelantada, pero no hubo penal a Daniel Alves como se reclama. Tal vez la propia noción de lo dificultoso que puede ser este partido, hizo que los jugadores del Barcelona se colocaran sobre su propia camiseta, otra negra con vivos blancos y dorados, con la inscripción “el miércoles a las ocho, todos al Camp Nou. Remontada”, cuando finalizó el nervioso cotejo ante el Xerez de Néstor “Pipo” Gorosito, último en la tabla, y al que venció por 3-1 no sin sufrir demasiado primero.

Pero este partido tiene muchos más aditamentos. Uno es que más allá de los estilos de los dos entrenadores (considerados entre los top, al punto tal de que Guardiola definió a Mourinho en la previa como “el mejor del mundo”, algo con lo que coincide Diego Maradona), tuvieron un duro intercambio al finalizar el partido en Milán, cuando Guardiola le recordó un partido en la Catedral de San Mamés, en Bilbao, cuando siendo jugador tuvo que salir a defenderlo ante los ataques verbales del director técnico del Athletic, el francés Luis Fernández, quien lo había increpado. “Mou” era en ese momento ayudante del entrenador inglés del Barcelona, el fallecido Bobby Robson, en los años noventa.

Otro enfrentamiento que será de gran interés para los argentinos, y un caso de los más extraños en el fútbol europeo, es el del enfrentamiento posicional entre los hermanos Milito, Gabriel (que reemplazará a Puyol), como defensor del Barcelona, y Diego, como atacante en el Inter, reeditando aquellos tiempos argentinos cuando uno defendía en Independiente y el otro atacaba en Racing.

En el caso de imponerse el Barcelona, además, esto implicará que los catalanes podrán disputar la gran final del sábado 22 de mayo en el estadio Santiago Bernabeu, en Madrid, lo que agrega más morbo al mucho ya existente. Pero en el caso de que sea el Inter el que lo logre, para Mourinho será acariciar otra hazaña, la de haber sido campeón europeo con el Porto en 2004, y ahora la de estar, tal vez, cerca de conseguir el sueño dorado de tantos interistas, que esperan con ansias recuperar todo el terreno perdido en los últimos 45 años.

Por eso, toda Europa futbolística espera este gran partido del miércoles, el Día D, que otorgará un segundo finalista de la Champions ante el ganador de la otra serie, entre el Bayern Munich y el Olympique de Lyon.

lunes, 26 de abril de 2010

¿Podrá el Inter de Mourinho destronar al Barcelona? (Yahoo)



“Acuérdate de San Mamés”, le dijo mirándolo a los ojos Josep Guardiola, el entrenador del Barcelona, a su colega del Inter, José Mourinho, cuando había terminado el partido de ida de semifinales en el estadio de San Siro, olvidando que pocos días antes, el catalán había catalogado al portugués como “el mejor del mundo” en su profesión.

Todos los halagos previos a la serie semifinal habían quedado en el camino cuando Guardiola pudo estudiar el panorama para el partido del próximo miércoles en el Camp Nou, que sin dudas marcará a fuego a su equipo: o pasa a la final esperada en el Santiago Bernabeu, y eso lo empuja anímicamente para ganar la liga también, o queda hundido para ambas cosas y puede que no aguante la presión que ya comienza a ejercer el Real Madrid, situado a un punto en el campeonato español cuando pocos imaginaban un escenario semejante.

Guardiola conoce demasiado a sus dirigidos y a la mentalidad del mundo del Barcelona y por eso, prefiere no ocultar sus sentimientos, al manifestar que “esta semana se define todo” y hasta le da al partido contra el último, el Xerez, por la liga española, la importancia que se merece: sabe que en otro momento, no sería un rival a considerar, pero entiende que su equipo saldrá a la cancha pensando en el Inter. Y eso puede atraer algunos fantasmas de ligas pasadas como la que increíblemente su club perdió contra el Real Madrid de Favio Capello.

Cuando al final del partido de San Siro Guardiola le gritó a un sorprendido Mourinho, quien calificó que esa actitud (y otros reclamos del Barcelona a los fallos arbítrales como el dudoso penal no cobrado al brasileño Daniel Alves, o la evidente posición adelantada de Diego Milito en el tercer gol de los italianos) como “poco cercanos al comportamiento habitual del Barcelona”, el catalán le recordaba lo ocurrido el 24 de noviembre de 1996, cuando el Athletic de Bilbao, dirigido por el francés Luis Fernández, recibía al Barcelona en un clima pesado armado contra los catalanes.

Fue entonces cuando Guardiola, aún jugador, se acercó al banco de suplentes local para reclamarle a Fernández que no se burlara del cuerpo técnico del Barcelona, compuesto por el fallecido Bobby Robson y su entonces ayudante, José Mourinho. “Mister, esas cosas no se hacen”, le dijo Guardiola a Fernández. Cuando finalizó aquel partido, que los vascos ganaron 2-1, Mourinho dijo en el vestuario: ““Luis Fernández ha hecho del partido una guerra de perros. Yo hablo de hombres, no de niños maleducados”.

Para aquellos que gustan de los partidos calientes, pocas veces encontrarán tantos motivos. Por primera vez en mucho tiempo, el Barcelona se encuentra en real peligro de quedar eliminado, lo que además enterraría el sueño dorado de levantar la cuarta Copa de Europa en el terreno enemigo del Bernabeu, mientras que se ha instalado definitivamente el duelo de entrenadores Guardiola-Mourinho.

A su vez, el Inter se presenta en el Camp Nou ante su gran oportunidad histórica porque no sólo no gana una Champions desde los tiempos del férreo argentino Helenio Herrera (1964-65) con aquel mítico equipo de Sarti, Facchetti, Jair, Mazzola o Luis Suárez, sino que ha vivido de frustración en frustración. Por eso, aún con tantos títulos de liga consecutivos, tuvo que marcharse Roberto Mancini, porque no alcanza con los scudettos, y por eso, Mourinho no tenía mucho más crédito si en esta temporada no conseguía llegar lo más lejos posible en la gran competición europea.

Pero el portugués ha dado en la talla una vez más, como ocurriera con el Porto en 2004, cuando nadie imaginaba un desenlace de este tipo, y los aficionados del Inter, y sus jugadores, saben demasiado bien que se encuentran a noventa minutos de la posible gloria y es una ocasión única para no derrocharla por lo preciado: incluso con una derrota por un gol, los italianos se verán en la final y contra un rival que parece accesible, tanto si es el Bayern Munich (con mayor tradición) como el Olympique de Lyon.

Mientras esto ocurre, y la prensa mundial juega también con el extraño y posible enfrentamiento de Champions entre los hermanos Milito (Diego, delantero, del Inter, tal vez deba ser marcado en su sector por Gabriel, defensor del Barcelona, ante la ausencia de Carles Puyol por acumulación de tarjetas amarillas de éste), el Barcelona se llena de dudas: descartado también Andrés Iniesta por otra recurrente lesión, algo que lo viene atormentando, tampoco Lionel Messi parece estar en su mejor momento. Luego de distintas exhibiciones con sucesivos hat-tricks, ha experimentado un pronunciado bajón en su juego, al punto de desaparecer prácticamente en los dos últimos partidos, ante el Espanyol por la liga (algo entendible si era pensando en darlo todo en Champions) como especialmente ante el Inter en Milán.

¿Puede el Inter soportar el asedio al que seguramente se verá sometido en el Camp Nou el próximo miércoles? Experiencia y jugadores para eso, desde ya que posee, sumado a que es evidente que Mourinho no mentía cuando en la previa de la primera semifinal afirmaba que este equipo italiano “es mucho más que cuando jugamos en la primera fase”, cuando el Barcelona se impuso con claridad por 2-0, luego de empatar 0-0 en Milán.

Desde la seguridad de Julio César y de sus dos centrales, Lucio y Samuel, la potencia de Maicon y la ductilidad de Zanetti en los laterales, la excelente marca de Cambiasso y Motta en el medio, acompañados de Pandev y un fino enganche de gran remate como Snaijder, y los temibles Milito y Etoo, que podrán atrasarse y contragolpear como les gusta, el Inter parece tener una buena fórmula para obligar al Barcelona el máximo esfuerzo, si quiere regresar a una gran final, como en Roma en 2009.

La mesa está servida.

Will Mourinho´s Inter be able to dethrone Barcelona? (Yahoo)



“Remember San Mamés”, said Josep Guardiola, Barcelona´s coach to his colleague of Inter, José Mourinho, looking into his eyes, when the first match of the semifinals in the Stadium of San Siro ended, forgetting that some days ago the Catalonian put the Portuguese as “the best in the World” in his profession.

All the previous flattery of the series of semifinal remained in the way when Guardiola could study the panorama for the match on next Wednesday in the Camp Nou, that without doubt will mark in fire his team should it pass to the expected final in the Santiago Bernabeu, and this push him spiritually to win the league as well, or he will be destroyed for both and it may happen that he will not support the pressure that already started to put the Real Madrid, situated one point behind in the Spanish championship when few imagined similar scenery.

Guardiola knows too well the group he conduces and the mentality of the world of Barcelona and that is why he prefers to hide his feelings declaring that “this week defines everything” and he even gives the match against the last, the Xerez, for the Spanish League the importance it deserves: he knows that in another moment it would not be a rival of consideration. But he understands that his team will go out to the stadium thinking in the Inter. This could bring some nightmares of passed leagues as the one his club lost incredibly against the Real Madrid of Favio Capello.

When at the final of the match in San Siro Guardiola shouted to a surprised Mourinho, who qualified that this move (and other claims of Barcelona to the arbitral sentences such as the doubtful penalty to the Brazilian Daniel Alves not marked, or the evident forwarded position of Diego Milito in the third goal of the Italians) as “ few concerning the behavior of Barcelona”, the Catalonian recalled what happened on November 24, 1996, when the Athletic of Bilbao, conduced by the French Luis Fernández, received Barcelona in a heavy climate formed against the Catalonian.

It was then when Guardiola, still player, came near the bench of the substitutes to claim Fernandez not to make fun of the technical body of the Barcelona composed by the already dead Bobby Robson and his assistant in that time, José Mourinho. “Mister, these things should not be done”, Guardiola told Fernández. When that match ended winning the Vasques 2-1, Mourinho said in the lockers-room: ”Luis Fernandez made of this match a war of dogs. I talk about men, not bad mannered kids”.

For those who like hot matches, seldom will find so many reasons. For the first time in a long period, the Barcelona is in a real danger to be eliminated, what besides, would burry the Golden dream to raise the fourth European Cup in the enemy ground of Bernabeu meanwhile there was definitively installed the duel of coaches Guardiola-Mourinho.

In its turn, the Inter comes to the Camp Nou with their historical opportunity because not only they did not win a Champions since the times of the hard Argentine Helenio Herrera (1964-65) with that mythical team of Sarti, Facchetti, Jair, Mazzola or Luis Suárez, but they lived from defeat to defeat. That is why though with so many titles of consecutive leagues Roberto Mancini had to leave because it is not sufficient with the scudettos and for that reason, Mourinho had not much credit if in this season he does not obtain to go as far as possible in the great European competition.

But he Portuguese showed his value again, as it occurred with the Porto in 2004, when nobody imagined such development and the fans of Inter, and their players know very well that they are ninety minutes from the glory and it is an occasion not to be wasted. Even with a defeat by one goal, the Italians will be at the final and against a rival that seems easy, be it the Bayern Munich (with more tradition) as the Olympique de Lyon.

Meanwhile this happens, and the world press also plays with the strange and possible confronting of Champions between the brothers Milito (Diego, forwarder of the Inter who maybe should be marked in his sector by Gabriel, defender of the Barcelona in the absence of Carles Puyol due to the accumulation of yellow cards), the Barcelona full of doubts discarded also Andrés Iniesta due to another injury, something that angered him a lot, neither Lionel Messi seems to be in his best moment. After different exhibitions with successive hat-tricks, he experience a pronounced drop in his play to the point that almost he disappeared in the last matches vs the Espanyol for the league (something understandable if it was thought to give all to the Champions) as specially vs the Inter in Milan

Can the Inter support the blockade that he will surely undergo in the Camp Nou on next Wednesday? Experience and players they surely have for this, added as it is evident that Mourinho did not lie when in the previous to the first semifinal he said that this Italian team “is much more than the one that played in the first phase”, when the Barcelona imposed clearly by 2-0, after the tie 0-0 in Milan

From the security of Julio César and his two centrals Lucio and Samuel, the potency of Maicon and the ductility of Zanetti in the laterals, the excellent mark of Cambiasso and Motta in the middle, accompanied by Pandev and a delicate midfielder with the great shot as Snaijder, and the fearness Milito and Etoo, that would be able to go back and counter attack as they please, the Inter seems to have a good formula to oblige the Barcelona for the maximum effort if they want to return to a great final, as in Roma in 2009.

The table is laid.

sábado, 24 de abril de 2010

La misteriosa llama de Samaranch



"La Coca Cola venció al Partenón". La afirmación de la actriz y ex ministra de Cultura griega, Melina Mercouri, dejaba en claro lo que estaba ocurriendo con el movimiento olímpico por esos años, en los que curiosamente la ciudad estadounidense de Atlanta superaba en votos a la clásica Atenas, postulantes ambas para organizar los Juegos Olímpicos de verano de 1996, justo los del Centenario de los primeros Juegos, llevados a cabo en Atenas. Era acaso el corolario de lo que venían insinuando los continuos cambios introducidos en el deporte olímpico por el dirigente fallecido esta semana, el catalán Juan Samaranch, quien fue recordado y homenajeado casi como un héroe cuando su vida fue demasiado larga y llena de matices de distinto tenor como para dejarla pasar así nomás, y rendirse ante tanta letra oficial.
Lo cierto es que Samaranch combinó el arte de la más fina diplomacia -presidió la diputación provincial de Barcelona, y la entidad bancaria La Caixa, y fue embajador español ante la extinguida URSS en una época complicada, la de la dictadura franquista cuyos crímenes ahora se quieren ocultar y se enjuicia por eso al mismo juez Baltasar Garzón que intenta investigarlos- con un ideario falangista (que luego sus adláteres se dedicaron a sepultar en el olvido) y con otro que sería interesante debatir sobre su real contribución al deporte, visto desde el ángulo de quien reintrodujo los Juegos, Pierre Fredi, el barón de Coubertin.
Es que aquello de "Citius, altius, fortius" parecía poco al lado de lo que fue la introducción del marketing al deporte, dando ganancias impensadas, siempre con Adidas de fondo, la marca que nunca dejó de acompañar (y de influir) en el movimiento olímpico,y con ella, la introducción de los deportes profesionales, con los que se profundizó en la carrera de la locura de los records, las competencias nacionalistas, y la gran mentira de vencer al otro, en muchos csos de la manera que sea, antes que superarse a uno mismo. Todo valió, desde entonces. Si el dinero podía formar parte del circo del deporte, ya costaría mucho descifrar dónde quedaba el romanticismo, y no sólo en los atletas, sino también en la misma dirigencia, cuestionada éticamente por ejemplo como citamos con el caso de Mercouri, ante cada elección de una sede, como el escándalo que estallara cuando se supo que la elegida para los Juegos de Invierno de 2002, la ciudad de Sant Lake City, se valió de sobornos a los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI).
El presidente no era entonces otro que Samaranch, ya veterano (dejaría el cargo en 2001 a manos del actual mandatario, Jacqies Rogge), y tal vez haya sido la mancha más difícil de quitarse de encima desde que asumiera en 1980, y aunque para mucha prensa quedara en la historia por aquella frase con la que anunció en 1986, que los Juegos de verano de 1992 se le otorgaban "a la ville de Barcelona".
También es cierto que Samaranch aprovechó como pocos cada uno de sus pasos anteriores para volcarlos en el olimpismo y pocos influyeron como él. Su paso como embajador en la URSS le permitió negociar hasta conseguir unos Juegos despojados de Guerra Fría, y el hecho de haber sido jugador y entrenador de equipos de hockey sobre patines, y hasta periodista deportivo, o el haber practicado boxeo, hipismo, vela o esquí, le permitieron ir anudando relaciones que luego serían vitales para su crecimiento como dirigente, hasta presidir la delegación española en los Juegos de Invierno de Cortina D'Ampezzo en 1956.
Si Umberto Eco pudo escribir "La misteriosa llama de la reina Loana", acaso la referencia de Samaranch y sus llamas olímpicas pase por otros libros, "El señor de los anillos" y "El nuevo señor de los anillos" del periodista Andrew Jennings, quien investigó los extraños movimientos de Samaranch, y el golpe de timón que significó el paso de los últimos vestigios del romanticismo en el deporte, al negocio puro y duro, al que muchos intentan resistirse en vano en tiempos complicados como estos.
Samaranch se va con sus misterios, sus contradicciones y como un pope del deporte de los últimos años, con homenajes de todo tipo y la pompa que rodea estos casos. Pero su vida tiene demasiada tela para cortar como para adherir así nomás a un hecho semejante. Hasta nos atreveríamos a decir que surgirán muchos más elementos con el paso del tiempo. No todo puede llevarse a la tumba, apenas algunos secretos valiosos.

martes, 20 de abril de 2010

El fútbol argentino que encontrará Cappa (Jornada)



Cuánta pasión por el fútbol debe tener Angel Cappa. Cuánto amor por la pelota debe haber mamado este veterano entrenador y filósofo argentino, residente en Madrid, para pegar la vuelta por segunda vez en poco tiempo, y seguramente desechando varias ofertas, para hacerse cargo de la dirección técnica de un River Plate en bancarrota, y que corre serio peligro de descender por primera vez en su historia, en la próxima temporada. Cuántas veces Cappa habrá cerrado los ojos para no ver todo aquello que rodea a este tenebroso mundo del fútbol argentino, y que seguramente ha conocido en muy buena parte cuando le tocó dirigir a Huracán y estuvo a minutos de salir campeón de no ser por aquel polémico gol de Maxi Moralez en el decisivo partido ante Vélez Sársfield.
Es muy probable que Cappa, si no peca de demasiado ingenuo, sepa muchas de las cosas con las que se enfrentará apenas al dar los primeros pasos. ¿Será capaz de mantener la ética y reflejarlo en los medios, hacerlo público para que los seguidores del fútbol argentino conozcan los entresijos de esta dura realidad?
¿Soportará Cappa, por ejemplo, que River siga transfiriendo al exterior, a un club pequeño de Suiza como el Locarno, a los jóvenes con más futuro, para que luego aparezcan vistiendo los colores de los principales clubes europeos que habrán pagado al mismo Locarno muchísimo más dinero que lo que recibieron los ex millonarios?
¿Aguantará Cappa, por ejemplo, que tras perder tres partidos seguidos –con estos jugadores sería más que probable- se aparezcan por los entrenamientos “Los Borrachos del Tablón” y que con armas de fuego lo amenacen con que si no gana el partido siguiente “será boleta” y que luego, cuando haga (si la hace) la denuncia en la comisaría de la zona, la misma se esfume o que se pierda en los Tribunales sin que haya una causa que termine encarcelando a los violentos?
¿Dirá que no, Cappa, cuando su presidente Daniel Passarella o algunos de sus dirigentes recusen árbitros en la AFA por creer que fueron perjudiciales para el equipo en alguna oportunidad?
¿Aceptará Cappa que su plantel entregue dinero a los barras bravas o participe de actividades de ésta para financiar sus acciones?
¿Estará de acuerdo Cappa con que en el próximo receso tal vez el presidente de la AFA, Julio Grondona, decida eliminar los promedios del descenso para facilitar que el club en el que trabaja se quede en Primera?
¿Soportará Cappa las transmisiones de partidos por televisión en el que un “relator del pueblo” pedirá a grito pelado que los defensores “la revienten” en vez de salir jugando, o que en los medios se repita constantemente que su compatriota Lionel Messi no siente la camiseta de la selección argentina y que sigue sin aportar nada y que no es el mismo del Barcelona?
¿Permanecerá Cappa trabajando en River si por ejemplo varios partidos en los que juegue su equipo no terminan por hechos violentos?
¿Estará a gusto Cappa con que nunca los partidos comiencen a la hora prevista o que los descansos entretiempos sean de cerca de media hora?
¿Dirá algo, Don Angel, a sus dirigidos que durante los partidos reclamen a los árbitros que saquen la tarjeta amarilla o roja a los rivales?
¿Estará contento, Cappa, con que sus jugadores se cuelguen de los alambrados gritando a viva voz un penal?
¿Podrá Cappa tomar distancia de las estériles polémicas sobre si es más importante “jugar bien” o “ganar”?
¿Traerá Cappa aire fresco a este fútbol argentino en derrumbe ético?
¿Podrá sobrevivir Cappa en esta selva?
En todo caso, su apuesta parece arriesgada. Máxime, cuando estaba tan cómodo en Madrid, opinando en los principales medios, muy bien conceptuado, tranquilo, en una sociedad que lo respeta y lo valora.
Cuánto optimismo tiene que albergar Cappa en su interior para creer que puede cambiar algo en este fútbol argentino…

lunes, 19 de abril de 2010

El pánico al 22 de mayo del Real Madrid (Yahoo)



En la medida que avanza el año y se acerca el final de la temporada futbolística, y en vista de los resultados obtenidos en los tres frentes por el Real Madrid, aumenta el pánico a que la pesadilla sea completa, y el próximo 22 de mayo por la noche, el Barcelona pueda coronarse como campeón de la preciada Champions League, si en dos semanas logra pasar al Inter y llegar a la finalísima en el estadio Santiago Bernabeu.

Más allá de las diplomáticas frases del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, acerca de que le gustaría que el Barcelona sea campeón de Europa, y que se hará todo para que los catalanes se sientan como en su casa en el caso de llegar a la final en la capital española, es claro que un segundo título europeo consecutivo de los azulgranas sería lo peor que le podría ocurrir en una temporada para el olvido, comparable en mucho a la de 2003/04, que obligó al presidente blanco a renunciar e irse antes de terminar su mandato.

La prensa deportiva madrileña lo tiene claro: la única manera de disimular algo el fracaso del proyecto del Real Madrid en esta temporada, es apelar a anunciar fichajes rimbombantes, como el que aparece como muy dificultoso aunque preparan los blancos, apostando por el gran goleador inglés del Manchester United, Wayne Rooney (se habla de un desembolso de 102 millones de euros, sumados a otros 70 para el jugador), o adelantar todo lo referente al Mundial para referirse a la exitosa selección española.

De todos modos, los éxitos del Barcelona son la peor pesadilla para el Real Madrid por todo lo que representa su rival en España: gana todo con mayoría de jugadores de su propia cantera, tres de los cuales se encuentran entre los cinco mejores jugadores del mundo para la FIFA (y podrían incrementarse si, como se rumorea, vuelve Cesc desde el Arsenal), contrariando el proyecto de gastar fortunas en fichajes de superestrellas, y de obtener esta Copa de Europa, sería la tercera en cinco temporadas, lo que lo entroniza como hegemónico para la época.

Es evidente que la cúpula dirigencial del Real Madrid, especialmente su director deportivo, Jorge Valdano, deberá pensar muy seriamente como relocalizar su proyecto iniciado hace apenas un año, aunque parezca que haya pasado un siglo.

Por primera vez, algunos jugadores que han sido emblema por más de una década abandonarán el club (Guti, ya anunciado, Raúl González casi seguro) y esto abre la puerta para pensar en un nuevo vestuario, manejado por Iker Casillas, el remanente que quedará de épocas gloriosas, pero en el resto de los casos, se trata de jugadores extranjeros de no tanto arraigo en el equipo debido a que no hay tantos que conozcan a fondo la institución y tengan peso específico en el plantel.

Ni siquiera es claro el futuro de su entrenador, el ingeniero chileno Manuel Pellegrini, quien tiene sus detractores, pero quien goza al mismo tiempo de importante simpatía en la afición, debido a que ésta parece comprender mejor que mucha prensa y no pocos dirigentes, que tras años de turbulencias y sin encontrar jamás una línea de juego, al menos ahora es claro que el Real Madrid es un equipo, pero que necesita afinarse, amalgamar a sus jugadores, y que no puede, en un solo año de trabajo, alcanzar el listón de un Barcelona espectacular, y que lo dejó en evidencia el pasado fin de semana en el decisivo partido de liga en el Bernabeu.

Ese clásico tocó profundamente al madridismo. Porque mostró crudamente, en apenas noventa minutos, la sideral distancia que existe mucho más entre los dos proyectos, que entre los dos equipos. No se trata de comparar solamente figura por figura, sino lo que hay detrás de cada uno de los dos.

El Barcelona parte siempre de una idea, de una filosofía, que se baja desde la dirigencia, a través del gran entrenador que es Josep Guardiola, y llega a sus excelsos jugadores, que pudieron tomar estos conceptos desde muy pequeños en la gran escuela de formación que es La Masía.

El Real Madrid es un proyecto de apuro, basado en el marketing, en el concepto de que un conjunto formado por las mejores estrellas del momento genera una enorme rentabilidad desde lo económico, y garantiza éxitos por el propio peso de sus figuras. Esto lo cree a pie juntillas Florentino Pérez porque le Salió bien en su experiencia pasada con Zinedine Zidane, Ronaldo o Roberto Carlos.

Lo que tal vez no haya tenido en cuenta Pérez, es que aquel Real Madrid contaba con la base de un sólido vestuario, manejado por gente de mucha experiencia como Fernando Hierro, Raúl, Guti, Michel Salgado, Fernando Morientes y un Roberto Carlos con muchos años vestido de blanco, sumado a un joven Casllas con mucha experiencia.

Esa base permitió un vestuario unido permitió que las estrellas llegadas desde afuera se sumaran a un gran proyecto, pero aquel Real Madrid tampoco tenía la contratara de este tremendo Barcelona de los primeros años del siglo XXI, cuyo reinado parece continuar.

Por eso, lo peor que le puede pasar al Real Madrid, en una temporada en la que el humilde Alcorcón lo sacó de la Copa del Rey con una goleada, en la que un equipo sin tantas luces como el Lyon lo apartó de la Champions en octavos de final, y en la que está cerca de perder la liga ante su máximo rival, es que todo termine con los festejos del Barcelona en su propio estadio.

Real Madrid panic with regard to May 22 (Yahoo)



As the year advances to the final of the footballistic season, and in view of the results obtained in the three fronts by the Real Madrid, there increases the panic that the nightmare will be complete and the next May 22 night, the Barcelona may crown champion of the precious Champions League if in two weeks they are able defeat the Inter to arrive to the final of the stadium Santiago Bernabeu.

Furthermore to the diplomatic sentences of the president of Real Madrid Florentino Pérez, regarding that he would like the Barcelona get the championship and that he will make every effort to make Barcelona feel at home in case they arrive to the final in the Spanish city, it is clear that a second consecutive trophy by the red blue it will be the worst that can occur in a season to be forget, comparable a lot to that of 2003/04, that obliged the white president to renounce and leave without finishing his mandate.

The Madrilenian sport press has it clear: the only way to dissimulate something of the failure of the project of the Real Madrid in this season, is to appeal or announce great registrations, as that appears as very difficult though the whites prepare, betting for the great English goaler of the Manchester United Wayne Rooney (a reimbursement of 102 millions of Euros is being under discussion added to other 70 for the player) or to advance everything referred to the World Championship to speak about the successful Spanish team.

At any rate, Barcelona´s success is the worst nightmare for the Real Madrid for all that it represents their level in Spain, win everything with the majority of players of their own quarry, three of which are among the five best players in the World for FIFA (and could increase if, according to the murmurs, Cesc returns from the Arsenal), to the contrary of the project to waste fortunes in registering super stars and if they obtain this European Cup, it would be the third in the five seasons, what will crown them as the heterogenic for the era.

Evidently, the Real Madrid directives, specially the sport director, Jorge Valdano, should think seriously indeed how to put his project again that started scarcely a year before, though it may seem that a century has passed.

For the first time, some players that were emblems for more than a decade, abandoned the club (Guti already announced, Raúl González almost certain) and this opens a door to think in a new lockers-room, managed by Iker Casillas, the rest that will stay from the glorious periods but in the rest of the cases, it concerns foreign players of not much fame in the team due that there are not many who really know the institution and have specific weigh in the team.

Neither there is clear the future of the Chilean coach the engineer Manuel Pellegrini, who has his detractors, but who at the same time has important sympathies of the fans, because it seems they understand better than the press and not few directives, that after years of turbulence never finding a game line at least it is clear that the Real Madrid is a team, who need to adjust to amalgamate its players and that he cannot in one year only reach the same as the spectacular Barcelona and left in evidence last week end in the decisive match of the league in Bernabeu.

This classic touched deeply the Madrilenian. Because it showed indeed, in scarcely ninety minutes, the sidereal distance that exists much more between the two projects, than between two teams. It does not concern to compare only figure by figure, but what there is behind of each of both.

The Barcelona starts always from an idea, from a philosophy, what begins by the directives, through the great coach that is Josep Guardiola, and he reaches his sublime players who were able to take these concepts from very young in the great school of formation in the La Masía.

The Real Madrid is a project in hurry, based on the marketing, in the concept that of a big group formed by the best stars of the moment generates a great rent from the economic and guarantees successes by the own weigh of their figures. This believes without any doubt Florentino Pérez because it was right for his past experience with Zinedine Zidane, Ronaldo or Roberto Carlos.

What perhaps Perez did not have in mind is that Real Madrid of that time counted with the base of a solid lockers-room, managed by people of much experience as Fernando Hierro, Raúl, Guti, Michel Salgado, Fernando Morientes and Roberto Carlos with many years dressed in white, added to a young Casillas with much experience.

This base allowed a lockers-room united that the stars arrived from abroad have added to the project, but that Real Madrid neither had the counter-face of the tremendous Barcelona of the first years of the century XXI, kingdom of which seem to continue ruling.

This is why, the worst that can happen to the Real Madrid in a season in which the humble Alcorcon took them away from the Kings Cup with a goaling, in which a team without so many lights as Lyon moved them away from the Champions in eighth of final, and in which they are near to lose the league in front of their maximum rival, everything will end with the celebration of Barcelona in their own stadium.

martes, 13 de abril de 2010

Godoy Cruz construye su ilusión con una goleada histórica (Jornada)



Lo confiesa el joven director técnico Omar Asad y está muy bien que lo haga. Admite que nadie, ni tampoco él, creía en la posibilidad de ganar el Clausura, pero ahora, a sólo cinco fechas del final, es más que posible.
Y vaya comienzo de carrera el de Asad, seguidor nada menos que de la escuela de Carlos Bianchi, uno de los más ganadores de la historia del fútbol argentino,y ex jugador suyo en aquel Vélez Sarsfield múltiple campeón de los ’90.
Pero Asad sostiene lo que dice con sensatez,desde los hechos, como la estrepitosa
goleada ante un siempre difícil Tigre en tiempos en los que no es fácil convertir
seis goles en un mismo partido.
Pero ni siquiera comienza o termina en estos noventa minutos. La realidad de Godoy
Cruz ya viene desde el gran trabajo anterior de Diego Cocca, continuada ahora por Asad, aun cuando el equipo perdiera a tres jugadores fundamentales como Caruso,
Leiva y Figueroa.
Más allá del excelente trabajo de César Carranza, Federico Higuaín y Rodrigo Salinas
(autor de tres goles), entre tantos otros, la gran campaña del Tomba se basa en no perder nunca el orden, en un juego prolijo, en la seguridad en sí mismo, en el
alto nivel de muchos de sus jugadores, y en una defensa difícil de superar, y que de
hecho, es una de las tres menos vencidas, con apenas diez goles en contra en catorce
partidos, halago que comparte con Independiente y Banfield.
Sin embargo, hay otro hecho de vital importancia a la hora de establecer los méritos
de este equipo: el hecho de que de los veintiún goles a favor, hayan participado
nueve jugadores en sus conquistas (Higuaín 5, Salinas 4, Carranza 3, Castillo,
Sánchez y Sigali 2, Dutari, Ramírez y Vega 1), algo poco frecuente en estos tiempos
y que demuestra, por sí mismo, un muy buen aspecto de su funcionamiento.
Superado ya el problema del promedio por evitar el descenso, la pregunta que cabe
es si puede el Tomba llegar a ser campeón, algo que sería histórico para Mendoza
y también para el fútbol argentino, porque jamás llegó al título ningún equipo
que no sea de Buenos Aires, La Plata o Rosario.
Si es por los tres rivales que tiene en la disputa por el Clausura, todo indica que
junto a Estudiantes, tiene el calendario más accesible. De hecho, comparten cuatro
de los cinco contrincantes (River Plate, Chacarita, Rosario Central y Colón),pero los platenses deben jugar al mismo tiempo la Copa Libertadores, mientras que el hoy también puntero, Argentinos Juniors, aún debe medirse con Independiente, en un partido en el que no podrá contar con su goleador Sosa, por una cláusula que impide que el jugador que proviene de los rojos de Avellaneda pueda jugar contra su propio equipo original.
Todo indica que el examen crucial será el próximo fin de semana en el estadio Monumental ante un River que será una incógnita, seguramente ya con Angel Cappa
sentado en el banco de suplentes, aunque no parece que con estos jugadores, los ex
Millonarios puedan generar algún milagro.
¿Tiene entonces derecho a soñar el Tomba con ganar el título? Desde ya que sí,
porque tiene en qué basarse. Sólo le queda mentalizarse con que puede, tomar
conciencia de lo cerca que está y de la oportunidad histórica que se les presenta
al club, a los jugadores y al joven Asad, ya proyectado como un muy interesante entrenador para el futuro.

domingo, 11 de abril de 2010

Las enseñanzas que deja el Barcelona (Jornada)



Mucho se ha escrito ya del superclásico español y no es para menos. Hoy por hoy, se trata del partido de fútbol más importante del mundo y como pocas veces, los antecedentes los igualaba por completo a sólo siete jornadas de terminar la liga.
Los dos llegaban con los mismos puntos y casi con la misma diferencia de gol, y demasiado lejos del resto, lo que le agregaba un tono dramático al partido. Más de medio campeonato se jugaba en noventa minutos, sumado a lo que volvía a significar un enfrentamiento entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, y por si fuera poco, el significado de que las dos grandes marcas de indumentaria deportiva estuvieran frente a frente en las pantallas de todos los países del mundo.
Y pese a todo esto, hubo poco partido porque, reconocido por los propios derrotados del Real Madrid, desde su director deportivo, Jorge Valdano, hasta su entrenador, el chileno Manuel Pellegrini, y muchos de sus jugadores, hoy la diferencia de juego, del fútbol concreto que se plasma en un campo de juego en noventa minutos, es demasiado grande.
Este clásico ganado 0-2 por el Barcelona, con goles de Messi (con el que llega a cuarenta en la temporada) y Pedro, siempre por pases surgidos de la magia de Xavi Hernández, deja muchas enseñanzas para que el fútbol argentino entienda ciertos fundamentos, que ha ido perdiendo en el tiempo, selección nacional incluída.
Aún cuando se habla de la brillantez y de la solidez del triunfo en el Santiago Bernabeu, el Barcelona concretó un planteo defensivo. La maestría de Josep Guardiola, el joven entrenador azulgrana, que entendió que la falta del sueco Ibrahimovic, y que Iniesta no estaba para todo el partido, le hizo entender dos cosas: que debía retrasar las líneas, y que, esencialmente y pese a haber gastado más de trescientos millones de euros en fichajes, su rival del Real Madrid no es sino un equipo armado para el contragolpe, con la excepción de aquellos momentos en los que cuenta con el talento de Guti, quien no iba a ser titular. Es decir que retrasando las líneas y con un equipo corto y que no dejara espacios para los dos goleadores blancos, Cristiano Ronaldo e Higuaín, el Real Madrid se ahogaría, sumado a que se sabe de antemano que en posesión de pelota, nadie puede ganarle mucho porcentaje al Barcelona.
De esta forma, Guardiola planteó un partido con una defensa de cuatro jugadores con Puyol, Piqué, Gabriel Milito y Maxwell, y una línea de volantes con Alves, Keita, Busquets y un poco más adelantado Xavi, conectando con Messi y Pedro, pero todos muy juntos, lo que logró maniatar a los blancos, desesperados ante la falta de llegadas, algo habitual en ellos, especialmente en los contragolpes, que en este caso no encontraban oportunidad.
Para el segundo tiempo, Guardiola esperaba al Real Madrid con un cambio impensado: Alves pasó a su lugar habitual, como marcador de punta derecho, y Maxwell pasó a la mitad de la cancha y hasta Pedro se retrasó para volantear, quedando Messi como única punta, y tampoco muy adelantado.
Sin embargo, el Barcelona se impuso con autoridad y si la diferencia no fue mayor, es porque Iker Casillas es, acaso, el mejor arquero del mundo en este momento y privó a Messi de un nuevo hat trick, como suele ser su saludable costumbre.
¿Qué enseñanzas nos deja este Barcelona? Una de ellas, es que hay una forma estética de defenderse, que hace décadas que se perdió en la Argentina, con alguna excepción como cada tanto Estudiantes de La Plata: con la pelota en los pies. Con la posesión plena del balón se logra lo elemental: que no lo tenga el rival. Es decir, en fútbol el tema no es si retrasarse o no. Eso depende de qué jugadores se tengan, qué tenga el rival, y en qué contexto se juega. Pero si se parte de una idea estética, táctica, futbolística, es válido retrasarse si ello no impide pensar en concretar en el arco rival cada vez que se pueda. Dentro de esta filosofía, hasta los esquemas pueden variar en el mismo partido, y sin necesidad, por ello, de andar cambiando jugadores, sino simplemente con movimientos de piezas en distintos espacios, de acuerdo a lo que se pretenda.
Y finalmente, sobre Messi, algunas pinceladas que podrían ayudar mucho a Diego Maradona si éste se aviniera a abrir su mente en los meses que le quedan hasta el Mundial. ¿En qué posición, entonces, debería jugar Messi? El supercrack argentino ya probó que rinde tanto flotando detrás de los delanteros, como de punta, solo, como sucedió el sábado en el Santiago Bernabeu. ¿Dónde está la clave, entonces? En que Messi necesita a su lado gente de buen pie. Alguien como Xavi, capaz de cortar el pase justo tras una serie de toques, o con la mente despierta para encontrar el panorama justo para el juego, que bien podría ser Verón. Lo que es claro es que lo que más ayudaría a Messi es una idea madre de la que partir, una filosofía como la que tiene el Barcelona, o cualquier otra, estética y futbolística, que permita brillar como corresponde al mejor jugador del mundo en su mejor momento.
Volviendo al clásico, a sólo seis fechas del final, parece difícil que al Barcelona se le escape esta liga no sólo porque la distancia de tres puntos al Real Madrid ahora vale oro y porque en verdad hay un cuarto punto de diferencia que es que en el caso de empate, el Barcelona será campeón por haber ganado los dos enfrentamientos entre sí. Al mismo tiempo, esto genera una grave crisis en la entidad blanca, que luego de invertir una millonada de euros, parece que se quedará sin nada al terminar la temporada, duramente eliminado por el humilde Alcorcón en la Copa del Rey, extrañamente afuera de la Champions League en los ya malditos octavos de final (sexto año consecutivo eliminado en esa fase) por el Olympique de Lyon, y ahora esta afrenta, perder por segundo año consecutivo como local ante el Barcelona en un partido decisivo. Pero este año queda una pesadilla más, acaso la peor: el próximo sábado 22 de mayo, la final de la Champions se juega en el Bernabeu, y el Barcelona acecha desde su próxima semifinal ante el Inter. No va a ser que los catalanes regresen a Madrid y den la vuelta olímpica con la cuarta copa europea en sus manos. Sería ya el peor escenario posible, aunque posiblemente, un acto de estricta justicia con el fútbol.

miércoles, 7 de abril de 2010

Messi y un concierto que el Arsenal no olvidará (Jornada)







Lionel Messi sigue deleitando y generando asombro al mundo futbolístico. Sus cuatro goles, todos de diferente factura, y en un partido en el que paradójicamente no se exigió demasiado, dejó sin ilusión a un muy buen equipo como el Arsenal inglés, que hizo todo lo posible por llevarse un buen resultado de un exultante Camp Nou, pero que tuvo que rendirse ante el indiscutible genio argentino que ya no admite ninguna duda entre los que gustan de este hermoso deporte.

Los hinchas del Barcelona atronaron el Camp Nou al grito de “Messi, Messi” y se fueron con la clara idea de que será imposible perder el sábado en el gran choque ante el Real Madrid, en el Santiago Bernabeu, donde los dos grandes equipos de España se jugarán más de media liga, igualados como están en puntos y en diferencia de gol, aunque la sombra del 2-6 de la temporada pasada azota al madridismo.


La enorme diferencia del resultado de 4-1 para el Barcelona tuvo un solo nombre y apellido: Lionel Messi. Porque si bien la idea del equipo catalán jamás se abandona, se encontró con un Arsenal tan duro con algunas faltas, como firme y con un juego profundo, si bien la baja de su mejor jugador (y amigo de la infancia y de la cantera del Barcelona) Cesc Fábregas, por lesión, se notó demasiado y el reemplazo por Tomás Rosicky no fue lo mismo.

Aún así, el Camp Nou navegó más de una vez en la incertidumbre, especialmente cuando el muy buen goleador danés del prolijo equipo del francés Arsène Wenger, colocó el 0-1 en el primer tiempo. Arsenal no pudo sostener más de dos minutos este resultado, porque una vez más, apareció Messi para definir magistralmente y darle el empate con el que el Barcelona se clasificaba para la semifinal de la Champions League.

Desde ese momento, si bien el partido siguió siendo de ida y vuelta, siempre pareció que el Barcelona tenía más variantes, más resto y al mejor jugador del mundo en sus filas, capaz de destrozar a los ingleses aún cuando fue claro que con el 3-1 del final del primer tiempo, ya en el segundo desapareció del juego por muchos minutos para cuidar sus piernas pensando en el clásico de Madrid del fin de semana, pero bastaron dos toques para dejar su sello con el cuarto gol, que pudo aumentar las cifras a cinco o seis si no fuera por dos tapadas del muy buen arquero español Manuel Almunia, y un par de erráticas definiciones de Pedro tras pases del genio.

Seguramente un gran técnico como Wenger, de probada calidad, habrá tenido dificultades para dormir anoche pensando lo cerca que pudo haber estado su equipo de acceder a la semifinal de la Champions, pero hoy por hoy, la lucha contra un equipo en el que juega Messi da pocas posibilidades para ilusionarse porque la diferencia que establece con cualquier rival es atroz, casi inalcanzable, requiere de muchas estrellas y todas conectadas al mismo tiempo en su máximo esplendor (como podría ser, acaso, el Real Madrid) y ni aún así hay garantías de éxito.

Pero no hay que olvidar que Messi tiene un respaldo en un equipo como el Barcelona que se sostiene desde una idea madre, juegue quien juegue, contra el rival que sea, algo que no estaría mal que Diego Maradona pudiera terminar de entender para aplicarlo a la selección argentina, porque es claro que tiene el as de espadas del fútbol mundial.

Ahora toca el Inter en semifinales, que viene de eliminar al Chelsea y al CSKA Moscú, a los que venció en ambos partidos, y al que el Barcelona conoce del grupo inicial. Lo enfrentó dos veces, empatando en Milán 0-0 y dándole una lección de fútbol en el Camp Nou, más allá del 2-0 a favor.

Sin embargo, este Inter representa como pocos el estilo de dirección del portugués José Mourinho, campeón de Europa con el Porto, y de grandes campañas con el Chelsea y que ya supo formar parte, de muy joven, del banco de suplentes del Barcelona como parte del cuerpo técnico del fallecido Bobby Robson.

Pero el Barcelona se encuentra en un momento histórico. A punto de dirimir otra Liga ante el Real Madrid, y a dos partidos de visitar el Santiago Bernabeu como finalista de la Champions por segundo año consecutivo, y con el mejor jugador del mundo en su mejor momento, convirtiendo de a tres a cuatro goles, y llevándose en cada partido la pelota a su casa, por la costumbre europea de entregarle el balón a cada jugador que convierte un hat-trick, pero también, en buen modo, como reconocimiento futbolero a quien de verdad, es el dueño indiscutible de la pelota, Lionel Messi, un supercrack que ya es el máximo goleador de la Champions y que ya igualó, a sus veintidós años, al anotador histórico de su equipo en el torneo europeo, Rivaldo.

Por eso, por todo lo que va generando Messi, nos va desafiando semana a semana a encontrar nuevos adjetivos, y nos va generando esa dulce sensación de que el Mundial se acerca, y vestirá la camiseta albiceleste. Todo pasa por saberlo utilizar.

lunes, 5 de abril de 2010

Estado, progresismo y futbol





Esta semana que pasó dejó futbolísticamente varias noticias interesantes en la Argentina. Una de ellas pasa por las nuevas derrotas de Boca Juniors y River Plate. La otra, por la quiebra decretada a la empresa Blanquiceleste S.A., que llegó a manejar por muchos años los destinos de Racing Club, hasta que los socios dijeron basta y forzaron el regreso a lo institucional.
Muchos sostienen que Boca debe ser refundado, o que ha tocado techo con la insólita derrota ante un Rosario Central que pelea por no descender dse categoría y que apenas una semana antes, había sido despedido con amenazas por sus hinchas luego de perder de forma muy triste y en su cancha de Arroyito por 0-2 ante un híbrido Huracán. Este Rosario Central, compuesto por jóvenes que no tienen gran experiencia en primera división, y en el que debutaba como entrenador Leonardo Madelón en reempplazo del renunciante Ariel Cuffaro Russo, se contentaba con un empate en la Bombonera cuando la suma de un fallo extrañamente erróneo del árbitro Rafael Furchi, y una mala salida del muy buen arquero Javier García, sobre el final, facilitaron un fortuito segundo tanto ante un pésimo Boca, incapaz de enhebrar jugadas de gol, con muchos jugadores desganados, otros nerviosos y hasta su goleador Martín Palermo, sin tocar casi la pelota en todo el partido.
Aún así, con este Boca en una posición alarmante y con el plantel dividido, con jugadores desganados y en un evidente final de un gran ciclo exitoso, está lejos de quedar en la situación que atraviesa River, último para los promedios de la próxima temporada, sin rumbo y sin posibilidades económicas aparentes para revertirlo. Es decir, si no hay cambios rotundos, si no hay grandes fichajes, si no se toman medidas concretas para ayudar a Ariel Ortega y para cambiar radicalmente gran parte del plantel, y si al presidente de la AFA, Julio Grondona, no se le ocurre quitar los promedios para salvarlo, River estará jugando, casi seguro, en el torneo Nacional B en la temporada 2011/12.
¿Cuál es la diferencia entre Boca y River? podría decirse que pasa por distintos estadios de la misma crisis. Boca sí tuvo un plan, guste o no, desde que el actual alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, dejó de perder el tiempo y el dinero del club en contratar a los Bilardos y a escuchar los sermones resultadistas, y convocó a alguien que sí sabe de esto como Carlos Bianchi, y al mismo tiempo, a Jorge Griffa para las inferiores. Aquella promesa del entonces muy joven dirigente sobre nueve jugadores de la cantera sobre los once titulares para una década, que parecía broma, terminaba siendo cierto y entonces el futuro del equipo parecía promisoria, con veinte jugadores de primer nivel preparados para suplir a las grandes estrellas que irían dejando el plantel por retiro, o venta al exterior o ciclo cumplido. Pero en el medio ocurrieron cosas. Macri terminó su mandato y pasó a cumplir su objetivo real por el que llegó a Boca en 1995: la política y en lo posible, ser presidente argentino. Dejó en su lugar a un delfín, Pedro Pompilio, que siguió sus lineamientos casi como un soldado, incluso manejando mejor la relación con la AFA, conflictiva en tiempos de Macri, por no entenderse con Grondona al provenir de círculos diferentes. pero el fallecimiento prematuro de Pompilio dejó en su lugar a quien no estaba preparado para lo que es Boca, como Jorge Amor Ameal, que jamás pudo recupoerar la línea. En pocos meses, y especialmente desde la llegada de Alfio Basile, Boca había tapado a esa brillante generación juvenil con veteranos de poca monta, que no estaban en el nivel esperado, algo que veían casi todos pero que los dirigentes prefirieron obviar. Las consecuencias son claras y el equipo no encuentra su rumbo, la salida de Bianchi, cuya función de manager pocos entendieron y a quien muchos medios intentaron voltear por intereses particulares, generó una mayor división dirigencial, y el desconcierto es total. Sin embargo, Boca sigue teniendo recursos, y tomando decisiones finas y contratando tres a cuatro refuerzos de nivel, y un entrenador que entienda el juego, todo puede cambiar.
No es el caso de River, saqueado durante la gestión de José María Aguilar, con demasiada politiquería y sin plantel ni recursos aparentes para afrontar la durísima temporada que viene, en la que deberá reforzarse mucho si no quiere perder la categoría, algo increíble de pensar apenas hace una década y que hoy es una realidad.
¿Qué tienen en común Boca, River y la quiebra de Blanquiceleste S.A.? Mucho más de lo que se cree. Porque la quiebra de una empresa que dijo que venía a solucionar todos los males de Racing es una clara muestra de que el fútbol limpio y honesto debe ser manejado por sus socios. Bajo ese esquema el fútbol argentino brilló por décadas y los nuevos experimentos no son más que intereses económicos de empresas privadas para quedarse con los negocios del fútbol mucho más que para favorecerlo y la eficiencia de estas empresas queda a las claras en este caso, o bien cuando los socios de San Lorenzo evitaron en 2001 que ISL se hiciera cargo de su gestión. Al poco tiempo, ISL quebraba y San Lorenzo se salvaba del desastre, si bien siguen sin conocerse los efectos de la participación de Marcelo Tinelli en estos años.
Para columnas anteriores sobre el progresismo y la propuesta que creemos fue hecha con ironía (de otra forma, no cabe) por parte del intelectual josé Pablo Feinmann sobre el Estado y el fútbol, se nos ocurre que podría rumbear por este lado para encontrar una fórmula para que por fin los argentinos puedan ver a sus cracks: que el Estado controle a los clubes, que se deberían debwr a sus socios aunque les den la espalda, que el Estado no deje de controlar los manejos de los Aguilar, Amor Ameal o Blanquicelestes, que no deje de controlar a las mafias de barras bravas que operan en su derredor, y entonces no habría lugar para ridiculeces como que el pobre Messi tenga que joderse quedándose en el país. Seguramente con otros controles y un Estado participativo, los futuros Messis encontrarían ayuda para tratarse en el propio país, y el público los vería cada fin de semana en los estadios o en sus casas. ¿No sería acaso eso más progresista?

domingo, 4 de abril de 2010

¿Puede descender River Plate a Segunda división? (Yahoo)



Si cualquier lector analizara una alineación de un equipo que tuviera a jugadores como Carrizo, Mascherano, Cambiasso, Aimar, Saviola, D’alessandro, Cruz, Crespo, Ayala, Cavenaghi, Demichelis o Higuaín y que apenas cinco o diez años después estuviera seriamente amenazado en descender a Segunda división por primera vez en su centenaria historia, es probable que pensara que el columnista está loco.

Sin embargo, esto (y podría decirse que muchísimo peor) ocurre nada menos que en River Plate, el club argentino que acaso haya generado al fútbol argentino más jugadores-estrella para su selección en toda la historia, y en cuyo estadio Monumental se jugó nada menos que la final del Mundial de 1978.

El presente de River es sencillamente dramático porque corre serio riesgo de descender al Torneo Nacional B (Segunda división) en la próxima temporada si no logra armar un gran equipo en el descanso de junio a agosto, de la mano de su nuevo presidente, Daniel Alberto Passarella, ex jugador y entrenador del club, y elegido en diciembre pasado en tan reñidos comicios que se impuso por apenas dos votos.

Muchos descreen de la capacidad dirigencial de Passarella, acostumbrado a otras ludes pero no tanto a las dirigenciales, y el hecho está en que los cuatro fichajes posibles de media temporada, ya con su mandato corriente, no fueron positivas y aunque hizo bien en darle continuidad y respaldar al entrenador del equipo, Leonardo Astrada (símbolo como capitán de cuando fuera entrenador en los años noventa), los resultados continuaron sin llegar.

Los descensos en la Liga argentina (dos por temporada) se deciden por un sistema de promedios que ocurre en muy pocos países del mundo, y que toman en cuenta las últimas tres temporadas completas, es decir, seis torneos cortos (a dos torneos jugados por año, el Apertura y el Clausura). Lo que se calcula es la cantidad de puntos que sumaron los equipos divididos por la cantidad de partidos que han jugado, porque algunos equipos no han participado en las tres temporadas por haber jugado antes en Segunda, y hay quienes dividen por dos temporadas y por una sola temporada.

El presidente de la Federación Argentina (AFA), Julio Grondona (también vicepresidente senior de la FIFA), suele afirmar siempre que con este sistema, desciende mucho más el club que el equipo. Es decir que no puede atribuirse demasiado a la mala suerte, o a una mala temporada, un descenso de categoría, sino que estos descensos por lo general son productos de malas políticas o de no saber cambiar a tiempo una situación negativa o no tener la suficiente previsión.

Si es como sostiene Grondona, el caso de River es elocuente. Porque la crisis que atraviesa este club comenzó hace una década (al menos, la crisis más profunda) cuando el anterior presidente, el joven abogado José María Aguilar, llegó al cargo y comenzaron muchas operaciones económicas confusas, como triangulaciones de venta de jugadores a clubes uruguayos (donde nunca terminaban jugando) para pasar directamente desde allí a clubes europeos, y en otras oportunidades, los jugadores de River pasaban por el extraño club suizo Locarno (de poca incidencia en su país) para de allí pasar a los grandes de Europa.

Otro elemento extraño es que en estos años, como se escribió en las primeras líneas de este artículo, River no sólo exportó a los que hoy son grandes estrellas del fútbol europeo sino que también desperdició inexplicablemente a jugadores que son hoy ídolos en el mundo y que no han podido siquiera jugar en su equipo, como Darío Conca (Brasil), o Juan Carlos Menseguez (hoy en San Lorenzo, pero pasó por el fútbol inglés y el fútbol alemán) o Matías Mussachio (en el Villarreal Español), cuyos partidos con la camiseta blanca con la banda roja cruzada pueden contarse con los dedos de una mano.

¿Qué sucedió para que con tanto dinero que supuestamente había llegado a sus arcas, y con pases de jugadores con los que bien podrían armarse tres seleccionados argentinos completos, River esté con un pie en Segunda y sin dinero para reforzar su equipo, apelando a sus estrellas pasadas para que regresen sin pretensiones económicas para darle una mano a la entidad?

Sin dudas, una enorme corrupción, que incluye a los violentos “barras bravas”, que llegaron a mantener combates entre ellos, y en medio de los socios del club, para quedarse con parte del botín de la transferencia de Gonzalo Higuaín al Real Madird en diciembre de 2006.

La falta de jugadores gravitantes, y de dinero en la entidad, sumado a otros problemas como la actual suspensión por dopaje de su volante Rodrigo Archubi, los reiterados problemas de alcoholismo de su acaso mejor jugador, Ariel Ortega (36 años), y la baja cada vez más pronunciada del veterano volante creativo Marcelo Gallardo, por problemas físicos, lo dejan a su entrenador Astrada sin muchas variantes.

Ni hablar, ahora, de participar en las copas internacionales, a los que hasta hace muy poco era un animador frecuente (aunque con escasos buenos resultados). Hasta su actuación en la Copa Sudamericana, a la que accedía por invitación, fue cancelada porque la Confederación Sudamericana determinó que ahora todos los equipos deben llegar por mérito deportivo desde 2009.

Si la temporada 2010/11 comenzara hoy, River sería el último de los dieciocho equipos que jugarían en la primera división, con 74 puntos, a cinco de Rosario Central (79), a siete de Gimnasia y Esgrima La Plata (81), y a ocho puntos de Racing Club (82), y se podrían sumar a esta lucha los os equipos que ascenderían desde la Segunda división a la Primera.

River, junto a Boca Juniors y a Independiente, es uno de los tres clubes argentinos que nunca bajaron a Segunda, además de ser el equipo con más títulos argentinos. ¿Podrá evitar la catástrofe y cambiar a tiempo?

Can River Plate descend to the Second Division? (Yahoo)



If any reader analyzes a team with players such as Carrizo, Mascherano, Cambiasso, Aimar, Saviola, D’alessandro, Cruz, Crespo, Ayala, Cavenaghi, Demichelis or Higuaín and that only five or ten years after they were seriously threatened to descend to the Second Division for the first time in they history of one hundred years, it is probable he would think that the reporter is crazy.

However, this happens (and could be said much worse) nothing less but in the River Plate. The Argentinean club which maybe has generated to the Argentinean football more star players in their team of all the history and owner of the Monumental stadium where was played the World championship final in 1978.

The state of the River Plate of now is simply dramatic because they risk descending to the National Contest B (Second division) in the next season if they are not able to form a great team during the pause in June to August. Conducted by the new president, Daniel Alberto Passarella, ex player and coach of the club and elected last December in a very battled election in which he imposed by two votes only.

Many do not believe in the directing capacity of Pasarella, accustomed to other positions but not to that of direction and the fact is that the four registrations possible, of medium season, already under his current mandate, have not been positive and though it was right to give them continuity and to back the coach of the team, Leonardo Astrada (symbol as captain when Passarella was coach in the nineties), the results continue without arriving.

The descend in the Argentinean League (two per season) are decided by a system of average that occurs in not many countries of the World, and take into account the last three complete seasons, namely, six short contests ( two contests played per annum the Apertura (Aperture) and the Clausura (Closure). What is calculated is the quantity of points obtained by the teams divided by the quantity of matches that have been played, because some teams did not participate in the three seasons because formerly they played in the Second and there are some who divide by two seasons and others only by one.

The president of the Federación Argentina (AFA), Julio Grondona (also Senior vice-president of the FIFA), uses to confirm that with this system the club descends more than the team. Namely, it cannot be attributed too much to the bad luck, or to a bad season, a descend of category, but that these descend are generally produced by bad policies or to not knowing to change in time a negative situation or not having a sufficient prevision.

If things are as Grondona says, the River case is eloquent. Because the crisis they are going through began a decade ago (at least the deepest crisis) when the previous president, the young lawyer José María Aguilar, arrived to his position and there started many confused economic operations, such as triangulations of players sale to Uruguayan clubs (where they never ended to play) to pass directly from there to the European clubs, and in other opportunities, River players passed through the strange Swiss club Locarno (not very important in that country) to pass from there to the big clubs in Europe.

Other strange element is that in those days, as it was written in the first lines of this article, River not only exported their big star players of football, but inexplicably wasted players that now are idols in the world and who could not even play in their team, such as Darío Conca (Brazil), or Juan Carlos Menseguez (now in San Lorenzo, but he passed to the English football and the German) or Matías Mussachio (in the Spanish Villarreal), being very few their games with the vests white with a red band crossed.

What happened that with so much money that supposedly entered in their cash and the transfer of players with whom they could form three complete Argentinean teams River is with one foot at the Second and without money to reinforce its team, appealing to their former stars to return without economic pretensions to give a hand to the entity

Without doubt, an enormous corruption that includes he violent “barras bravas”, (hooligans) that arrive to maintain fights among themselves and in the middle of the associates of the club to keep part of the money of the transference of Gonzalo Higuaín to the Real Madrid in December 2006.

The lack of important players and money in the entity plus other problems, as the present suspension due to drugs of their midfielder Rodrigo Archubi, the reiterated problems of alcohol of their best player Ariel Ortega (36 years), and the descend, every time more pronounced of the veteran creative midfielder Marcelo Gallardo, due to physical problems, leave their coach Astrada without many varieties.

Not to speak now, to participate in the International Cups, in which up not so far away they were frequent animators (though with scarce good results). Even their activities in the Copa Sudamericana (South American Cup) to which they acceded by invitation was cancelled because the Confederación Sudamericana (South American Confederation) determined that now all the teams should arrive by sport merit since 2009.

If the season 2010/11 started now, River would be the last of the eighteen teams that will play in the first division, with 74 points, five from Rosario Central (79), seven from Gimnasia y Esgrima La Plata (81) and eight points from Racing Club (82) and there could be added to this fight the teams that will ascend from the Second division to the First.

River, together with Boca Juniors and Independiente, is one of the three Argentinean clubs that have never descended to the Second, besides being the team with more Argentinean trophies. Will they be able to avoid the catastrophe and change in time?

jueves, 1 de abril de 2010

Messi y los dislates de la intelectualidad argentina



Pobre Messi....Pobre chico. Con apenas 22 años, las cosas que se tiene que bancar, y las que tendrá que tragar, que aguantarse. A sugerencia de muy buenos amigos, hemos podido leer en el actual número de la revista "Veintitrés", la columna del intelectual de izquierda peronista (¿es posible ser de izquierda y peronista?) José Pablo Feinmann llamada "Un patrimonio nacional", y que creemos, querríamos creer, que con agudo sentido del humor, el analista sostiene que Messi, con la selección argentina "juega horriblemente mal" y que eso sucede, sostiene, porque lo que para otro jugador argentino sería tocar el cielo con las manos para él se transforma en un "grave problema", porque necesita cuidarse las piernas en esos partidos por consejo de sus "amos del Barcelona, y que entonces, Messi "no juega" para la selección, "le da bronca estar aquí perdiendo el tiempo y no en Europa frotándose los bolsillos" y que por eso, "no arriesga sus piernas". Feinmann, suponemos que con ironía, porque lo contrario sería un dislate, propone "quebrar las reglas del mercado" con el argumento de que si Messi nació en la Argentina debe "joderse", y que el Estado debe prohibir la venta al exterior de sus principales jugadores para que pasen a ser patrimonio nacional, y pone su propio ejemplo, como que él pudo ser millonario si los mismos guiones hechos en el país, los vendía en Estados Unidos, o Norma Aleandro hubiera sido Meryl Streep o Alfredo Alcón, Laurence Olivier, pero no lo fueron por el mero hecho de ser argentinos, de no emigrar.
Sea ironía o no, el argumento que utiliza Feinmann nos resulta burdo, facilista y por sobre todas las cosas, tiene un tufillo a ese infantilismo pseudoizquierdista de trazar una lìnea roja para clasificar a los habitantes del universo en buenos y malos, como si la vida no tuviera seres humanos con aciertos y errores, o como si en la gama de colores no existieran los grises y sólo hubiera que elegir entre blanco y negro.
En esa misma línea infantil (que parece que no reconoce edades ni capacidades intelectuales indudables), Feinmann no acepta que por una vez, hay un tema por el que aún siendo invitado a opinar por otros falsos progres con mucho menos capacidad que él mismo, debería ser honesto y declinar de escribir, por reconocer que no sabe del tema. Y no pasa nada. Le aseguro, Feinmann, que no pasa nada.
Pero no: Feinmann vuelve a dividir, desde su clarísimo desconocimiento futbolero, tanto como sí conoce de la historia del Peronismo o de cine y lo seguimos con admiración en esos rubros, en buenos y malos, basado en simpatías políticas, a Maradona y a Messi. Porque si el primero estuvo en la presentación de "Fútbol para Todos", eso automáticamente parece que lo convirtió en oficialista, y por tanto, si la división mediática lo enfrenta a Messi, éste pasa a ser alguien que no ama a la selección, que piensa más en el bolsillo que en la pelota, aún cuando manifieste su amor a la celeste y blanca a cada instante, en cada entrevista, en cada hecho (como cuando no aceptó un partido organizado en el sub-17 para jugar por España y ya quedar para siempre como jugador español), o, como dice la experimentada periodista Cristina Cubero, de "El Mundo Deportivo" de Barcelona, se trata "del jugador más argentino que haya visto en mi ciudad en 25 años de profesión".
Una simple pregunta para Feinmann sería para qué querría entonces Messi arriesgar de jugar en la selección partidos eliminatorios de Mundial, entre semana, si ya tiene la vida resuelta en el Barcelona, donde gana casi 40 millones de euros anuales.
Aún así, el problema de Messi pasa mucho más por muchos de los que opinan en los medios desde el resentimiento, o desde el desconocimiento, como en este caso Feinmann y tantos otros intelectuales que la única pelota que vieron en su vida fue por televisión y no saben lo que es él offside.
Así es que Messi y tantos otros, tienen que bancarse a todo el circo mediático que sale a opinar, a izquierdas y a derechas como en este caso, o como sociólogos "Pitman", blablablarces capaces de vertir cualquier opinión con tal de aparecer, para que las ciencias sociales terminen desvalorizándose o vinculándose a la mediocridad existente y la opiniòn válida pierda espacio en forma creciente.
Ni hablar sobre la propia idea, que queremos creer que mantiene la ironía, sobre lo de prohibir la salida a clubes del exterior de los jugadores nacionales, que ya habían emigrado en los treinta, cuarente, cincuenta, sesenta, setenta, ochenta, noventa o en esta década. Y no pasó nada y el público siempre pudo seguir viendo cracks. El tema es otro, es todo un proceso que bien sabe Feinmann que como en cualquier otra manifestación, existe y debe analizarse, y que no hay una causa de una crisis, sino muchas causas, como buen analista político que es.
Es tan fácil sentarse a escribir y decir que a la familia Messi hubo que prohibirle la salida y que el pibe se joda. Primero que todo: Feinmann no puede pensar, por un instante, que no podría estarescribiendo ahora sobre Messi si éste no hubiera emigrado, porque en la Argentina nadie quiso pagarle el tratamiento para crecer, que se lo pagaron "sus amos" del Barcelona, y hoy es quien es, en mucho, gracias a eso. También es fácil decir que hubo que prohibir su salida cuando sus padres estaban mal económicamente y el Barcelona les consiguió trabajo. Como dice en una canción Silvio Rodríguez, "qué facil es agitar un pañuelo a la tropa solar"...
Pobre Messi, lo que le falta todavía, si es un pibe....habrá que tener paciencia, mucha paciencia.