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sábado, 28 de diciembre de 2013

¿Cuál es el proyecto de Sandro Rosell en el Barça? (Yahoo)



Gerardo “Tata “ Martino está a punto de regresar de sus cortísimas vacaciones de fin de año en su ciudad, Rosario, para iniciar la segunda parte de la temporada como entrenador del plantel profesional del Barcelona, habiéndose mantenido lejos hasta del bar habitual en el que se suele encontrar con sus amigos, pensativo y cerca de su familia.

Lionel Messi, el mejor jugador del mundo, también encara las últimas horas de su etapa de recuperación de la lesión de la que informó el Barcelona a los medios, antes de encarar el segundo semestre de la temporada, crucial para su puesta a punto futbolística con miras al gran objetivo de su trayectoria: el Mundial de Brasil con la selección argentina, más allá de que lo esperan decisivos partidos de Liga en enero y de Champions League en febrero, nada menos que ante el Atlético Madrid en el Vicente Calderón y ante el  Manchester City, por octavos de final de la competencia europea.

Tanto Martino como Messi saben que se encuentran en el umbral de un momento crucial. Un mal paso en cualquiera de las dos competencias (o en las dos) podría generar un cimbronazo y tampoco desconocen que esta no será una temporada cualquiera y que a fines de la misma, en el Barcelona pueden ocurrir movimientos como hace años que no se perciben.

Hay señales que indican que pese a las tibias desmentidas oficiales en el Barcelona, Martino sabe muy bien que el gran proyecto del presidente Sandro Rosell esconde algunas cuestiones como la ilusión por contar con el gran entrenador de la selección brasileña y ex campeón mundial en Japón 2002 Luiz Felipe Scolari, hoy, más que ocupado estudiando junto a su manager Carlos Alberto Parreira hasta el mínimo detalle del Mundial que se avecina, en el que Brasil será local y sus chances de ganar la sexta Copa del Mundo son importantes, por lo que no puede siquiera pensar en su futuro más allá de julio.

En Rosario, como en los circuitos del fútbol argentino y cercanos al entorno de Martino, aumenta la percepción de que el entrenador del Barcelona podría dejarlo cuando finalice la temporada aunque todo se mantiene top secret, pero hasta se especula con que después del verano europeo lo esperaría un desafío tan o más fuerte que el actual, aunque el proceso podría acelerarse de acuerdo con los resultados del equipo.

Tampoco es claro el panorama de Messi en el Barcelona, ni siquiera con la tan mentada renovación de su contrato hasta 2020, como se promociona cerca del club, más como respuesta de Rosell a la extraña declaración del vicepresidente económico del club, Javier Faus, sobre que “ese señor no puede hablar de aumento cuando ya tiene un contrato arreglado hasta 2018”, que a otra razón de orden.

Es más, si como se dice, la cláusula de rescisión del pase de Messi aumentara de 250 millones de euros a 290 por dos años más de contrato, la diferencia no sería significativa en cuanto a que alguna poderosa entidad europea manejada por multimillonarios, que bien podrían hacer el esfuerzo, si lo consideraran, como para llegar a la cifra pretendida o negociarla, si el jugador lo aceptara.

De hecho, el diario “Le Parisien” insistió en estas horas en que el PSG del jeque qatarí Mohamed Al Thani sí se plantea fichar a la superestrella argentina aún cuando algún medio afirmó que el club francés desmentía la información, y la suba de la cláusula en apenas 40 millones no es otra cosa que un indicio de que se busca desdibujar una situación incómoda para las partes.

Pero además de Messi y Martino, en el eje de posibles cambios para un futuro cercano está también un tercer argentino del plantel, Javier Mascherano, quien según los medios italianos habría ya dado un sí a Rafa Benítez para sumarse al proyecto del Nápoli desde la temporada próxima y retornar al trabajo a las órdenes de quien ganó todo con el Liverpool hace poco más de un lustro.

¿Qué hará el Barcelona con su plantel cuando termine la temporada? Algunos ya se animaron a hablar de cambios “dolorosos y necesarios” que podrían involucrar a algunos veteranos, mientras que, salvo que las cosas cambien mucho, se conoce que el arquero Víctor Valdés emigrará a otra liga europea.

¿Por dónde pasa, entonces, el proyecto de Rosell? ¿por un eje brasileño, con Scolari y Neymar como ejes o es sólo una percepción dentro de un enorme abanico de posibilidades? ¿Tiene este nuevo proyecto alguna relación con el reciente pasado del presidente del Barça en la actividad privada como hombre de Nike Brasil?

¿Pasa por mantener el statu quo y este mismo plantel, con Messi como eje, y con Andrés Iniesta a su lado, pase lo que pase con los resultados?

En todo caso, es el tiempo el que se encargará de responderlo.


martes, 24 de diciembre de 2013

Las cosas de Palacio. (Por Fernando Vara de Rey)

 
Lejos, muy lejos del frío bávaro, el Bayern Munich se confirmaba como equipo del año imponiéndose sin demasiada dificultad en el Mundial de Clubes. A unos cuantos miles de kilómetros, la Liga española cernía su interés en las remontadas de sus tres aspirantes: FC Barcelona, Real Madrid, y Atlético de Madrid.
 
Sin embargo, la expectación en el Viejo Continente se cernía sobre dos partidos que a la postre coincidieron en planteamiento y en nudo pero no en desenlace. Inter-Milán y Arsenal-Chelsea partían como derbies de sabrosa tradición, se iban desenvolviendo desde los pizarrones de la táctica, y finalmente se bifurcaban en diverso desenlace.
 
El denominado “derby de la Madonnina”, que enfrenta a Inter y AC Milan, es hoy por hoy el único que enfrenta a dos campeones de Europa en una misma ciudad. Diez títulos europeos exhibían los contendientes, que afrontaban sin embargo el partido en las zonas más tibias de la clasificación. No hace tanto tiempo que el Inter se alzaba con la Champions League, y sólo un poco más atrás era el AC Milan la referencia del fútbol mundial: hoy sin embargo ambos padecen una sensible zozobra económica e institucional –el Inter pasó a manos del consabido magnate exótico, el AC Milan pertenece al denostado Berlusconi- que los aleja de los puestos de cabeza.
 
Ya no nos sabemos sus alineaciones de memoria, ya no encontramos “Matthauses” ni “Gullits” en sus alineaciones. Quedan algunos jugadores notables –el mejor de todos habría de ser definitivo en la resolución del encuentro- y algunos viejos conocidos como Zanetti o Abbiatti que aportan al menos un ingrediente sentimental.
 
Sea como sea, las dos escuadras de Milán coleccionan toneles de estímulo y prestigio, elementos suficientes para ofrecer un buen espectáculo. Como era de esperar los duelos tácticos se impusieron, y los lances al límite del reglamento –terroríficos Muntari y De Jong- subieron la gélida temperatura local. Sea como sea pudo verse un partido a rachas, con dominio casi siempre visitante y buena planta defensiva local. Y a falta de escasos cuatro minutos, un centro al área de un destacado Fredy Guarín penetró en el área y llegó a las cercanías de Rodrigo Palacio; el ex de Boca improvisaba un movimiento tan inverosímil como su coleta, y con un taconazo batía al meta Handanovic.
 
Euforia en el Inter, lágrimas en el AC Milan, y un feliz problema para un Sabella que suma uno más a la colosal nómina de delanteros que aterrizará en Brasil el próximo mes de junio.
 
Más espeso  fue el Arsenal vs Chelsea, tan esperado –se jugó en lunes- durante el fin de semana pero verdaderamente decepcionante. Algo así como cuando la chica a la que aguardamos en un café y que ya llega con retraso aparece sin maquillaje y malhumorada.
 
Lo cierto es que el derby londinense fue poco más que un duelo táctico, y en esa lid pocos son más astutos que un Mourinho al que tras diez enfrentamientos Wenger ha sido incapaz de ganar. Sin demasiada brillantez el Chelsea merodea los puestos de cabeza, así que el equipo “blue” visitó al Emirates con atuendo de estibador portuario. El talento –Mata, Hazard- aguardaba en el banquillo, y el equipo dibujaba un triángulo que garantizaba el esfuerzo con Maikel, Lampard, y Ramires. En punta jugaba Torres, uno de los afectados por una estadística fatal: en todo 2013 y en Premier League, ningún delantero “blue” ha hecho un solo gol en territorio visitante.
 
El Arsenal no renunciaba sin embargo a las notas de calidad que le han llevado al primer puesto: jugaban Ozil, Ramsey, Rosicky. Faltaba Wilshere por sanción, pero Arteta le sustituía con bastante acierto.
 
Sin embargo los “gunners” estrellaban su talento en el centro del campo rival. El Arsenal guarda muchas virtudes pero –tal vez pos su larga racha sin títulos- parece un equipo poco seguro de sí mismo. Los empapados espectadores del Emirates vieron cómo su equipo se iba doblegando a la propuesta del rival, e incluso como una volea de Lampard pudo suponer un mal mayor.
 
Y pudieron ver además cómo, a consecuencia de los últimos resultados, el Arsenal ha cedido la primera posición de la tabla al Liverpool. Ambos en un puño en el que además caben Manchester City, Chelsea, incluso Everton. Sólo parece faltar el Manchester United sin Sir en una pelea apasionante que continuará durante las fechas navideñas: gracias, Premier League, por traernos el oro y el incienso y la mirra de estas fiestas también futboleras.

sábado, 21 de diciembre de 2013

La ola de los entrenadores argentinos en la Liga (Yahoo)



San Lorenzo fue campeón del Torneo Inicial en el fútbol argentino hace apenas unos días, y como se trata del club por el que simpatiza el Papa Francisco, sus principales dirigentes, director deportivo y algunos jugadores viajaron inmediatamente al Vaticano a ofrendarle un trofeo, los guantes del portero y elementos varios del club. Sólo faltó alguien importante, llamativamente. Nada menos que Juan Antonio Pizzi, el entrenador.

Pocas horas después, Pizzi salía sorpresivamente de escena y rescindía su contrato, identificado como parecía que estaba con la entidad, que ahora se proyecta para tratar de conseguir por primera vez la ansiada Copa Libertadores de América en 2014, para viajar a Valencia y ser presentado en el club “Che” donde jugó una temporada en los años noventa, como nuevo entrenador.

En efecto, Pizzi fue convencido de a poco por el nuevo director deportivo del Valencia, el también argentino Roberto Fabián Ayala, ex jugador del equipo, que anteriormente se había desempeñado en el mismo cargo, aunque sin mucho éxito, en el Racing Club de Avellaneda.

Con la llegada de Pizzi al Valencia, comienza a aparecer un hecho muy poco habitual y es que de los cuatro clubes más fuertes de la Liga Española, tres de ellos tienen ahora entrenadores argentinos, contando a Gerardo “Tata” Martino en el Barcelona y a Diego Pablo Simeone en el Atlético Madrid. Sólo el Real Madrid no cuenta con un argentino, aunque apenas un año atrás, su director deportivo general era también argentino, Jorge Valdano.

Salvo el caso de Simeone, tan identificado con el Atlético Madrid que hasta aparece mencionado en su himno moderno cantado por el popular Joaquín Sabina, en el resto de los casos, los entrenadores llegados desde los confines del sur de América son mirados con reojo por una competencia que descree demasiado de los que no tienen la suficiente experiencia del otro lado del Océano y suelen pensar que no hay tiempo que perder hasta que se logren adaptar a las nuevas circunstancias.

Estos pruritos no sólo aplican a los entrenadores sino también a los fichajes de jugadores. Es común escuchar o leer que un determinado club importante no tiene en la mira a cracks sudamericanos “porque nunca jugaron en Europa, que es lo que vale”.

¿Qué fue, entonces, lo que cambió? Muy posiblemente las muy buenas campañas no sólo de Martino y Simeone durante la presente temporada que los mantiene peleando palmo a palmo el liderato en la Liga, logrando el pasaje holgado a octavos de final en la Champions League y con sólidos rendimientos, sino también el nivel de conocimientos, manejo de los planteles y experiencia en un torneo durísimo y de tremenda presión como lo es sin dudas el argentino.

También el ingeniero Manuel Pellegrini, chileno pero con mucha experiencia en el fútbol argentino, y ahora con éxito en el Manchester City, como antes en el Villarreal o en el Málaga, y con ayudante de campo argentino (Rubén Cousillas) ha contribuido a que la mira esté puesta en los entrenadores albicelestes y por esa misma razón, Ayala llegó a ser designado manager del Valencia, y éste recurrió a Pizzi como entrenador.

Puede que en el medio español muchos se pregunten cómo Pizzi aceptó este ofrecimiento cuando venía de las mieles de ganar un campeonato con un equipo grande en la Argentina como San Lorenzo, siendo que tomará las riendas de un club tan endeudado y en crisis como el Valencia, si bien le han prometido que la entidad está a punto de venderse a un nuevo grupo empresario.

Lo que hay que entender, en el caso de Pizzi como en el de Martino o Simeone o Ayala mismo, es que son entrenadores que vienen de un torneo caótico, con quince muertes sólo en 2013 por violencia, en el que no se acepta que los hinchas del equipo visitante entren a los estadios para evitar enfrentamientos, en el que los contratos firmados son apenas papeles al viento y en el que las amenazas aparecen por cualquier factor, ante la primera derrota.

Estos factores, sumados a que la Liga Española es considerada una de las mejores del mundo, y que todos ellos la han jugado en el pasado y la conocen y han desarrollado una historia en ellas, les da respaldo como para plantearse una vida mejor, más normal y en equipos de repercusión internacional.

Pero no se debe descuidar su conocimiento de los distintos sistemas tácticos, sus colaboradores atentos permanentemente a los continuos cambios técnicos y su muy agudo sentido de la disciplina, que los ha convertido en entrenadores top, sin la necesidad de tener una experiencia anterior en la Liga para trabajar en ella y encaramarse a los primeros lugares.

La Liga Española ya conocía de la calidad de los futbolistas argentinos. Ahora comienza a poblarse de sus entrenadores, más allá de experiencias aisladas anteriores. Ahora comienza a ser sistemática la llegada de los argentinos a los banquillos. Y eso no tiene nada de casual.


jueves, 19 de diciembre de 2013

Jugué con un genio



En estos tiempos en los que Lionel Messi acapara Balones de Oro en sus vitrinas, o se lo compara con Diego Maradona o al propio Pelé, me pareció interesante contarles que tuve la suerte de jugar, con un genio que en mis tiempos de adolescente, bien puede compararse con ellos.

Ocurrió en el viejo “Muni”, el actual Club Ciudad de Buenos Aires, en un período que si mi memoria no falla, abarcó entre 1976 y 1982, en plena etapa de la dictadura cívico-militar que asoló la Argentina, y que nos sorprendió en una edad demasiado corta como para poder inmiscuirnos en asuntos más serios y acaso el fútbol haya obrado como buen disparador como para acaparar buena parte de nuestra atención.

Paradójicamente, eran otros tiempos para el fútbol argentino. Leíamos la revista “El Gráfico” que tenía decenas de posibilidades para sus tapas repletas de ídolos (futboleros o no aunque la mayoría de los primeros) y debatíamos a favor de César Luis Menotti o Juan Carlos Lorenzo, los dos DT de moda, mientras escuchábamos, a solas o en pequeños grupos, las canciones de Sui Generis o más tarde de Serú Girán, de a poco a León Gieco y a Queen, Electric Light Orchestra, Yes, Génesis o lo que quedaba de los recién separados Beatles.

La posibilidad de pasar todo el día en el club, especialmente en los veranos, nos permitía integrar un grupo base que se dedicaba a buscar terrenos donde jugar al fútbol, actividad que estaba prohibida en Muni, al punto de que las batallas contra los cuidadores de las bicicletas, con los que nos conocíamos de memoria, se hicieron tan clásicas como algunos partidos memorables.

Así fue que teníamos ya un sexto sentido para encontrar resquicios en canchas que correspondían a otros deportes. Por lo general, utilizábamos una de hockey sobre césped que daba a la Avenida Del Libertador, aunque a veces rumbeábamos hacia una más pequeña que se encontraba al lado de la de hockey sobre patines y hasta llegamos a emigrar a una de rugby, más alejada.

No hay demasiado rescatable en la mayoría de nosotros en cuanto a lo futbolístico, aunque sí en lo contextual. La amistad se profundizó y se extendió hacia fuera de los límites del club, desde los patys de “Rojo y Negro” (en alusión a los colores de Defensores de Belgrano), hasta las salidas a cines y en especial, a las distintas canchas de Buenos Aires.

Mis recuerdos llegan a tres canchas básicas, las de Ferrocarril Oeste (donde Vélez hizo de local porque su estadio se estaba remodelando para el Mundial 1978), el Viejo Gasómetro de San Lorenzo de Almagro, y la de Huracán, aunque también entramos a las de Argentinos Juniors, River Plate o Racing Club.

Ese grupo que tenía una base fija que integraba aunque como esforzado volante, a veces colaborando en la defensa o sumándome al ataque, si era necesario, contaba con un jugador especial, único, diferente a todos por su talento, reconocido hasta por el último de los ocasionales rivales: Jorge Goldberg.

Jorge fue un supercrack del fútbol, con un talento tan descomunal para colocar la pelota de un lado a otro de la cancha, o para gambetear casi sin esfuerzo a los rivales para definir cuando quisiera, pero me quedo corto en la definición, porque además era el compañero perfecto, la síntesis justa entre el juego deslumbrante, la solidaridad y la honestidad en un campo de juego, valores muy difíciles de reunir hasta por los más encumbrados futbolistas de todos los tiempos (tal vez Messi lo consiga, aunque creo que Jorge tenía mejor remate de media y larga distancia que el crack del Barcelona, créanme).

Era tal la superioridad de cualquier equipo que tuviera a Jorge en sus filas, como por suerte era nuestro caso, que en más de una oportunidad, nuestros rivales se quejaban y pedían o exigían jugar con un hombre más, y pese a nuestra adolescencia e inmadurez, aceptábamos resignados o, quién sabe, tal vez convencidos de que con el genio de nuestro lado, ganaríamos igual, y normalmente así sucedía.

Jorge nos mejoraba a todos. Todos jugábamos un poco mejor con él en el equipo porque te devolvía las paredes con la pelota redonda, la ponía al lado de tu pie para que remataras, y muchas veces, silenciosamente cansado de nuestros yerros, definía los partidos en soledad, en el final, para festejar con nosotros como si esa proeza hubiese sido colectiva.

Siempre de buen humor, jamás reclamando una sola pelota mal devuelta o pifiada o con destino equivocado, Jorge dejó muchas enseñanzas éticas, además de haber compartido con nosotros exquisitos momentos de charlas, cantos, viajes en grupo, debates futboleros o de jugadores de moda.

Sanlorencista que debe estar disfrutando hoy de las mieles de un nuevo título con sus hijos, Jorge terminó siendo mucho más que un proyecto de supercrack que pudo ganar fortunas y ser muy famoso, porque prefirió estudiar, seguir una carrera, cultivarse, instruirse.

Tuvimos la inmensa suerte de reencontrarlo, luego de que los oscuros días de la Guerra de las Malvinas y el maldito Servicio Militar, devastaran nuestros románticos partidos y en buena medida, nuestra adolescencia. Y sigue siendo tan puro como en aquel tiempo de cuando pasábamos horas con la pelota en la “clandestinidad”, o con las raquetas de metal de moda, y hasta la naranja de basquetbol, si fuera necesario.

El tiempo jugó su propio partido y alejó a algunos de los componentes de aquél equipo y con otros, la amistad siguió más allá del club y recorrió otros caminos pero les aseguro que jamás olvidaré tantos momentos compartidos con Roberto Ziger (una especie de Luis Galván, pero en versión académica), Sergio Wolf (Barú), Guido Levy (Cápsula, para nosotros), Vinchita (un Pedro González joven y con más movilidad), Daniel Zorzoli (cualquier riverplatense con empuje podría representarlo), Javier Abolsky, Mariano Furman y una larga lista que formaba parte de la planta permanente de futbolistas por “el pancho y la coca”.

También tuvimos rivales, hoy “famosos”, como los hermanos Vigil (hoy, “Cachito” es un reconocido hombre del deporte) o los también hermanos Korol, uno de los cuales, Diego, el hoy humorista, era el encargado de poner (y a veces, de llevarse) la pelota. También se hicieron clásicos los partidos contra los hermanos Lavalle.

Más de una vez, cuando salíamos a jugar fuera del club, al terminar los partidos se acercaba algún ojeador para preguntarle a Jorge si estaría interesado en jugar en su club, pero la respuesta era la misma, que prefería estudiar, para volver rápidamente con nosotros, los amigos, para festejar mucho más que haber ganado o perdido, el hecho de compartir un grato momento juntos.

Fue un privilegio haber jugado al fútbol con Jorge y más aún, continuar con su amistad.




miércoles, 18 de diciembre de 2013

¿Se queda Messi en el Barça? (Jornada)

Por estas horas, no sólo el médico del Barcelona, Ricard Pruna y el preparador físico argentino del plantel, Elvio Paolorroso, llegan a Buenos Aires para acompañar a Lionel Messi en lo que llamaron como segunda etapa de su recuperación, sino que se espera también el arribo del director deportivo del club, el ex arquero Andoni Zubizarreta.
¿El motivo? Tranquilizar al supercrack tras extrañas declaraciones del vicepresidente económico Javier Faus, que consultado sobre un posible aumento en la paga del contrato de Messi, respondió que “no hay nada que cambiar porque ese señor ya tiene un acuerdo vigente”.
Apenas horas más tarde, el presidente Sandro Rosell, pareció salir a poner paños fríos a lo manifestado por Faus y dijo que durante su mandato “es dificilísimo que Messi sea transferido”. “Dificilísimo” no es lo mismo que “imposible”.
¿Qué es lo que ocurre con Messi y el Barcelona? Por primera vez hay indicios de una relación resquebrajada, con algunas cuestiones que molestaron mucho al entorno del jugador y una sensación de que el club se plantea un cambio de ciclo, en buena parte porque el presidente Rosell quiere terminar con cualquier vestigio de los tiempos de su antecesor Joan Laporta, con el que está duramente enfrentado, y el crack argentino logró todo en la etapa anterior y ahora Neymar podría ser el símbolo de los nuevos tiempos.
Es más: Neymar cobra algo más que Messi, en buena parte porque acordó su contrato posteriormente al acuerdo de renovación del argentino, que dejó un detalle bastante sugerente, cuando se negó a aumentar la cláusula de rescisión que le ofrecía el Barcelona y prefirió dejar su valor en los 250 millones de euros. ¿Acaso para que por fin haya alguna entidad europea que lo tenga a tiro si quiere ficharlo en el futuro cercano?
Un dato no menor es que Rosell trabajó como ejecutivo de Nike en Brasil, antes de llegar a la dirigencia del Barcelona, y hasta tiene algunas dificultades porque se lo involucra en negocios de partidos amistosos de la selección brasileña junto al ex presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Texeira.
Hay otro hecho sugestivo: el Barcelona se está planteando construir un nuevo estadio, a tono con los tiempos globales que corren, o bien reconstruir el Camp Nou, para lo cual necesita una fortuna. Muchos recordaron entonces que en 1961, cuando se construyó el Camp Nou, el club transfirió a una de sus estrellas, el español Luis Suárez, al Inter para poder hacer frente a este gasto enorme. ¿Casualidad o repetición?
Al mismo tiempo, aparecen las voces dirigenciales que dicen que al final de esta temporada, el club deberá tomar “decisiones profundas y dolorosas”. ¿De a poco se va terminando el tiempo del gran equipo azulgrana para pasar a una transición manejable? Todo es posible, como que este Barcelona de Gerardo Martino gane la Liga o acaso la pierda contra este gran Atlético Madrid de Diego Simeone, y que gane la Champions League o que bien pueda quedar eliminado en octavos de final, al no haber tenido suerte en el sorteo de ayer y tener al Manchester City como rival entre febrero y marzo.
Lo cierto es que hay una buena parte de la dirigencia que se encuentra intranquila por las continuas lesiones de Messi, los dos meses de inactividad, sumadas a los constantes viajes en el verano para partidos a beneficio en vez de aprovechar un período sin cotejos oficiales para descansar el físico a la espera de una temporada que desemboca en el Mundial.
Algunos creen que con estos cinco meses de inactividad (tres en el verano, dos ahora), Messi llegará fresco al Mundial y podría darse en Brasil el “efecto Ronaldo” en Japón 2002, cuando el brasileño llegó a pleno mientras el resto de la élite pagaba por el trajín de la temporada.
“Olvídense de Messi”, escribió el colega argentino Rodolfo Chisleanschi en un sonado y polémico artículo en el influyente diario “El país” de Madrid. Apuntaba a los fanáticos culés, que siguen soñando con Liga y Champions pero según el compatriota, al astro sólo le importa el Mundial, al menos hasta mediados de año.
¿Después? Difícil suponerlo, aunque ya circulan demasiados indicios.

domingo, 15 de diciembre de 2013

¿Se puede ir Messi del Barça? (Yahoo)



Si bien ya los indicios venían desde principios de 2013, esta semana hubo demasiados detalles que parecen irse agregando en el creciente rumor de que Lionel Messi, el mejor jugador del mundo y símbolo del Barcelona, podría dejar la institución cuando acabe la presente temporada, aunque todo se mantenga en estricto silencio.

Ya cuando terminó la pasada temporada, en el último verano europeo, el Barcelona rechazó ofertas por el astro argentino, tanto del PSG como de otros grandes europeos, y ni siquiera escuchó una indirecta que a través del Real Madrid llegaba solventada en una importante marca publicitaria.

Sin embargo, muchos se sorprendieron por un dato no menor cuando Messi renovó el contrato con el club hasta 2018, en febrero pasado. El argentino no quiso aumentar la cláusula de rescisión, tasada en 250 millones de euros, algo extraño porque es lo que en la generalidad de los casos ocurre tras un acuerdo con una figura. ¿Cuál habría sido la razón para la negativa? ¿No permitía, el rechazo a su aumento, una cercanía de clubes importantes, a la paga de su pase? ¿No mantenía al club en alerta a futuro por si llegaba alguna oferta importante?

Cuando llegó al Barcelona el brasileño Neymar, el tema volvió a instalarse. No por celos, porque el argentino, con cuatro Balones de Oro (que bien podrían ser cinco en unos días más) no tiene nada que envidiar a nadie y hasta aceptó la llegada de su compañero sudamericano con quien lo une una muy buena relación, sino porque el recién llegado acabó cobrando más, seguramente porque su contrato se firmó más tarde.

Lo cierto es que la llegada de Neymar disparó una primera frase hostil, que fue la del siempre escuchado y respetado Johan Cruyff, tan ligado al Barcelona, aunque en este momento fuerte opositor a Sandro Rosell y más cerca de su antecesor, Joan Laporta: “yo vendería a Messi. No pueden estar los dos juntos”.

Esta frase de Cruyff se puede entroncar con la del ex entrenador del club y ahora con suceso en el Bayern Munich, Josep Guardiola, que tuvo un revelador diálogo en una oportunidad en el final de su trabajo en el Barcelona, cuando llamó a sir Alex Fergusson para pedirle un consejo (según el brillante libro de Guillem Balagué “Guardiola, la otra forma de ganar”, 2012) sobre qué hacer cuando un jugador está muy por encima del equipo, y el escocés le recomendó “vender a ese jugador”.

En el pasado verano, se sumó lo de Neymar a la incomodidad del problema fiscal de Messi en España, que se solucionó demostrando rápidamente voluntad de pago, cuando ya la prensa de Madrid se le echaba encima. Sin embargo, el absoluto silencio del Barcelona dejó un cierto aire extraño.

Luego vino la llegada de Gerardo Martino como entrenador, de quien muchos dijeron que fue elegido por el guiño de la familia Messi, aunque fue ídolo de Jorge, su padre, en tiempos de jugador de Newell’s Old Boys de Rosario en los años ochenta y principios de los noventa, lo que no significa que tuviera diálogo con el astro previo a encontrarse en Cataluña.

Sin embargo, con Martino Messi comenzó a ser reemplazado en varios partidos, y a descansar en otros, algo nada habitual en el argentino, que con Guardiola atravesó situaciones tensas por lo mismo.

Su situación personal, sumado a ciertos cambios en el esquema, un juego que tuvo momentos de menos preciosismo y algo menos de apuesta a la tenencia del balón, agregaron más condimento al caldo que empezaba a cocinarse en el club, hasta que llegó el último parón que lo mantiene alejado de las canchas y en un proceso de recuperación en la Argentina, lejos de Barcelona.

“Olvídense de Messi”, escribió el periodista argentino Rodolfo Chisleanschi en un polémico artículo en el influyente diario madrileño “El País” acerca de que en esta temporada, lo que verdaderamente le importa al supercrack es el Mundial de Brasil y llegar lo mejor posible a esa instancia, para la que queda medio año.

No parece que a Messi no le vaya a importar ganar su cuarta Champions League porque es, tal vez, el más competitivo de todos los jugadores del planeta al punto de llorar desconsoladamente tras la final de 2006 en París, por no haber estado presente, aún ganando la Copa.

Lo que se quiere plantear, y es entendible, es que en un año mundialista no hay ningún objetivo que lo supere y máxime, con la edad perfecta de Messi para conseguirlo y porque es lo único que le falta para una carrera inigualable y que acaso lo terminaría de convertir en el mejor jugador de la historia.

En este contexto, sorprendió esta semana el vicepresidente económico del Barcelona, Javier Faus, afirmando que el club no se plantea mejorar el contrato de Messi “porque este señor ya firmó y arregló antes con el club”, en tanto que para enfriar la situación, el propio presidente Rosell dijo que durante su gestión “es dificilísimo que vendamos a Messi”.

Si Rosell quiso arreglarlo, no pareció muy completo. “Dificilísimo” no significa “imposible” y ya hay una diferencia sustancial.

Es que ya comenzaron algunas comparaciones con otros tiempos por parte de la alertada prensa catalana, que por primera vez observa un desgaste: en 1961, y para paliar el gasto de la construcción del Camp Nou, el Barcelona vendió a su astro Luis Suárez al Inter, y ahora el club se plantea agrandar el estadio o directamente construir otro. ¿De dónde sacaría el dinero? Y si además, llegó Neymar, aunque no se le quiera dar la razón a Cruyff..

Casualmente, uno de los clubes interesados en Messi siempre fue el Inter, que anduvo danzando alrededor del argentino en los últimos meses, desde que recibió la inyección de nuevos capitales desde que Massimo Moratti vendió sus acciones. También el PSG y el Manchester City se anotan en la carrera.

¿Se irá Messi del Barcelona tras el Mundial o sólo se trata de indicios que aportan a la confusión? ¿Estamos a pocos meses de una noticia de altísimo impacto en el mundo del fútbol?


lunes, 9 de diciembre de 2013

Cine y Atleti, pasiones y delirios (Por Fernando Vara de Rey)



Cine y Atlético de Madrid, dos pasiones o dos delirios, dos aludes empreñados de entusiasmo. Dos tentaciones de belleza, dos ejercicios de épica, dos maneras de empaparse de mundo desde el sosiego impostor de una butaca. Dos pócimas que nos procuran el trago intermitente y suculento de la emoción.

Y sin embargo el cordel que las anuda no resulta evidente más allá del doble fervor de tantos espectadores.  Aunque el Atlético jugó en El Molinón en un parpadeo de Garci, aunque Caminero burló a Nadal en un ensueño de Almodóvar. Aunque el camino del Vicente Calderón a las salas de cine que resisten al embate de los tiempos -como extremos que apuran la banda, como guardametas que despejan de puños- puede ser breve y ligero.

En realidad el cine raramente ha sido capaz de recrear la epopeya y la lírica del fútbol. Nos reímos en “El fenómeno”, nos conmovimos en “Evasión o Victoria”, nos alegramos en “Fiebre en las gradas”. Y de alguna manera disfrutamos con “Once pares de botas”, “Días de fútbol”, “Quiero ser como Beckham”, o “El penalty más largo del mundo”. Pero ninguna consiguió devolvernos el regusto a pólvora y a lumbre que nos invade cuando juega nuestro Equipo.

De entre el amplio inventario de los deportes, solamente el boxeo parece tener una muy digna prolongación en los recodos de la pantalla. Jóvenes menesterosos en pos de una oportunidad, damas maléficas o angelicales, empresarios sin remilgos, dibujan los planos memorables de “Más dura será la caída”, “Rocco y sus hermanos”, “Toro salvaje”, o “Million Dollar Baby”. Títulos, estos sí, de antología.

Y nosotros, que desde tantos domingos vivimos en sesión continua las proezas y los infortunios de nuestro Atleti, anhelamos revivir nuestro ardor en la atmósfera nebulosa de un cine. Se nos ocurren decenas de argumentos: Arteche improvisa dos goles de mil pares de paraguas, Hasselbaink llora por todos nosotros con pena máxima, Gabi hinca la bandera rojiblanca en la médula del eterno rival.

O el Atlético vence –gol a gol, fotograma a fotograma- la final de la Copa de Europa. Y yo gozo imaginando –el cine es una máquina de sueños- que de mi bota nace el gol de la victoria.

 


sábado, 7 de diciembre de 2013

¿Tan perfecto es el producto del azar? (Jornada)


Desde Costa do Sauipe


Un grupo perfecto, el soñado por el entrenador Alejandro Sabella y por todos los aficionados que siguen a la selección argentina, desde los rivales hasta el recorrido por las  distintas ciudades y hasta los tiempos entre uno y otro partido, y por si fuera poco, contra equipos a los que ya se enfrentó en amistosos en dos años de ciclo tanto en fase de grupos como posiblemente en octavos de final. ¿Sólo suerte?

El diario “La Nación” de Buenos Aires, en su web “Canchallena”, dijo que al menos dos periodistas recibieron versiones de la posibilidad del uso de las llamadas “bolas frías” en el sorteo, es decir, lo que se conoce en el ambiente del fútbol como que de cada copón, una bola se coloca muchas horas antes en una heladera como para favorecer su extracción mediante el tacto, con la intención de favorecer a tal o cual.

Es más, ayer, distintas personas comentaban a Jornada el desbarajuste que habría producido un cocinero en los instantes previos al sorteo de la Copa de las Confederaciones, al alterar el rumbo de alguna bola que estaba bajo su control, pero es imposible determinarlo.

Lo que sí es claro, es que oh casualidad, en un Mundial en Sudamérica, por ejemplo, los seis seleccionados más fuertes de Europa se enfrentan entre sí en pares en tres grupos (España y Holanda en el B, Inglaterra e Italia en el D, Alemania y Portugal en el G) y por si quedara alguna duda, Suiza y Francia en el E. Es decir que podrían quedar en el camino muy temprano, sumado a que dos de los que podrían pasar a octavos como por ejemplo España o Francia, luego deberían verse las caras con Brasil y Argentina respectivamente.

No sería extraño, entonces, que tengamos en 2014 un Mundial con pocos protagonistas europeos de peso en las finales, dejando el camino expedito para Argentina y Brasil, los que sólo podrían encontrarse en la final si terminan primeros en sus grupos.

Volviendo a la situación de la selección argentina y su suerte como pocas veces ha tenido en los sorteos de mundiales, llaman la atención varios puntos coincidentes.

Uno de ellos es que, teniendo como universo a todas las federaciones del mundo para organizar amistosos, los dos últimos hayan sido armados, en Estados Unidos, ante Bosnia y Ecuador, el primero, ahora rival en el grupo, y el segundo, posible rival en octavos de final. Eficacia absoluta y una suerte insólita.

La AFA ya tiene contratado el predio de Cidade do Galo, del Atlético Mineiro en Belo Horizonte, cuando oficialmente no se sabía la sede antes del sorteo (por eso, aquella declaración de Sabella sobre que “La H es muda” cuando le preguntaron si prefería ese grupo) y terminó siendo perfecto porque no sólo jugará allí el segundo partido ante Irán, sino que los desplazamientos a Río de Janeiro o a Porto Alegre, incluso a San Pablo en octavos de final, demuestra una gran eficacia en la decisión.

La determinación de la elección de la sede, y el apuro del manager Carlos Bilardo por contratarla no habría sido de casualidad y hasta habría generado malestar en el cuerpo técnico por una primera etapa sin consultas y de modo expeditivo, que ahora podría vincularse a este sorteo tan beneficioso.

¿La delegación argentina en Costa do Sauipe ya manejaba información sensible previa al sorteo?

Normalmente, se dice que si un animal se desplaza como gato, maúlla como gato, llora como gato, y trepa como un gato, suele ser un gato.


viernes, 6 de diciembre de 2013

Un sorteo a pedir de Argentina y Brasil (Yahoo)


Desde Costa do Sauipe



Fue un sorteo a pedir de Argentina y Brasil. Las dos máximas potencias sudamericanas podrían verse en una apasionante final del 13 de julio en el Maracaná, si como indica la lógica atraviesan sus distintos obstáculos pero el sorteo ha sido bastante benévolo con ambas, de acuerdo con los grupos que les han tocado.

Por el lado de Brasil, el problema principal que se le presenta no pasa por su grupo inicial, el A, junto a Croacia, México y Camerún, sino los octavos de final, en el que no podría evitar a España, Holanda o en el mejor de los casos, Chile, provenientes del mucho más complicado Grupo B.

En cambio, el siempre equilibrado entrenador de la selección argentina, Alejandro Sabella, admitió que es “moderadamente optimista” luego del sorteo en el que su equipo no sólo deberá tener como rivales a Nigeria, Bosnia e Irán, todos accesibles, sino que se moverá geográficamente en una zona más que aceptable porque estará concentrada en Belo Horizonte y sus desplazamientos, al menos hasta cuartos de final, serán a ciudades grandes como Río de Janeiro y Porto Alegre, y a San pablo en el caso de ganar el grupo.

Tampoco en octavos de final parece tener problemas Argentina porque debería enfrentar al primero o segundo del  Grupo E, compuesto por Suiza, Ecuador, Francia y Honduras, y en cambio ya en cuartos de final, en una ciudad más seca y cálida como Brasilia, podrían ersperar Bélgica, Rusia, tal vez Portugal o con mucha mala fortuna, Alemania.

Este sorteo deparó dos “Grupos de la muerte” aunque el principal es el D, compuesto por tres campeones del mundo, Uruguay, Inglaterra e Italia, y en el que Costa Rica aparece como el árbitro y tal vez la diferencia de gol que todos establezcan con los centroamericanos determine los clasificados a los octavos de fina

El otro grupo muy duro es sin dudas el G, no sólo porque los cuatro equipos son potrencialmente fuertes (Alemania, Portugal, Ghana y Estados Unidos) sino que contiene al seleccionado de Cristiano Ronaldo, a la potencia que es Alemania y al hecho de que ésta deberá jugar ante los norteamericanos, lo que im´plicará del morbo del enfrentamiento entre dos ex compañeros como entrenadores en el conjunto germano en el pasado, Joakim Low (que sigue en Alemania) y Jurgen Klinsmann (Estados Unidos).

Japón tendr´pa un grupo como el C en el que cuenta con buenas posibilidades de avanzar a los octavos de final, aunque asoma como neta favorita Colombia, de una gran fase de clasificación de la mano del entrenador argentino José Pekerman, y Costa de Marfil depende de sus principales figuras, mientras que Grecia mantiene un orden táctico que le ha permitido llegar lejos en los últimos tiempos, pero Japón, con la conducción de Alberto Zaccheroni, tiene motivos como para pensar en un salto de calidad en este Mundial.

El mayor problema en el recorrido japonés parece estarb ya en octavos de final, porque tendría que enfrentar a uno de los dos primeros de un grupo de tres campeones del mundo, el de Italia, Inglaterra y Uruguay, y eso aparece como una enorme limitación a la hora de aspirar a continuar en la competencia.

Completa el panorama de grupos el H con Bélgica, Argelia, Rusia y Corea del Sur, en el que los dos europeos aparecen como nítidos candidatos a clasificarse a la segunda fase, aunque aquí el orden de primero y segundo resulta fundamental.

En cuanto a España, el  campeón del mundo, el hecho de tener que reeditar un partido con Holanda después de la dura final de Sudáfrica 2010 no parece ser una buena noticia, en especial, por el buen momento del equipo naranja sumado a que ambos deberán jugar en zonas de muchísimo calor como Salvador, en el norte brasileño, o en Río de Janeiro, donde “La Roja” ya experimentó una goleada en contra ante los locales en la final de la Copa Confederaciones.

Si Holanda fue un rival que lo tuvo en una situación difícil en la pasada final de 2010 (muchos recuerdan las dos monumentales paradas de Iker Casillas ante un Arje Robben que llegaba solo para definir), tampoco aparenta ser fácil otro rival de ese Mundial y también de la fase de grupos, Chile, que dirigido por el argentino Jorge Sampaoli sacó resonantes resultados tanto en la clasificación como en los últimos partidos amistosos.

España jugó un complicado partido ante Chile en Sudáfrica 2010, cuando se definía el grupo y recién se abrió cuando el portero Bravo cometió un error, dejó el arco vacío y esto fue aprovechado por el goleador David Villa para abrir el marcador, pero el entrenador Vicente Del Bosque admitió luego que su equipo jugó “un partido muy nervioso” ante la chance de quedar eliminado en primera fase.

¿Tendremos una final sudamericana? ¿Tendremos alguna sorpresa en las fases finales? el Mundial copmenzó a rodar, ahora que sabemos los partidos, grupos y recorridos de cada uno de los equipos, por fin.

 

 

 


El grupo de la muerte le tocó a Uruguay (Jornada)


Desde Costa do Sauipe


Si otras veces lo sufrió Argentina, esta vez el llamado “Grupo de la muerte” le tocó a Uruguay, que deberá enfrentar a otros dos campeones del mundo, Italia e Inglaterra, en el Grupo D en el que ahora Costa Rica aparece como claro árbitro y seguramente la diferencia de gol ante ella marcará buena parte de las chances de los tres ex campeones mundiales para pasar a octavos de final.

Sin embargo, no es el único grupo complicado y hay otros dos que concitan el interés y que generaron murmullos de asombro cuando se dieron a conocer: uno de ellos es el B con los dos finalistas del pasado Mundial, España y Holanda, que volverán a verse las caras luego de aquel partido definitorio de 2010, aunque los campeones del mundop también se volbverán a encontrar con “la otra Roja”, el equipo de Chile que dirige el argentino Jorge Sampaoli. Australia y la inc{ognita de su evolución completa el grupo.

El tercero que presenta una gran complejidad es el G con Alemania, Portugal, Ghjana y Estados Unidos, en el que no aparece ningún rival flojo y en el que Cristiano Ronaldo deberá tener que enfrentarse a la poderosa maquinaria alemana pero también a la difícil y evolucionada Estados Unidos.

Además, este grupo presenta el morbo especial de enfrentar a dos entrenadores alemanes que trabajaron juntos, como Jürgen Klinsmann (Estados Unidos) y Joakim Low (Alemania).

Más parejos, en cambio, aparecen el Grupo H con Bélgica y Rusia, muy por encima de Argelia y Corea en teoría, o el C de Colombia, Grecia, Japón y Costa de Marfil, que parece favorecer a los sudamericanos dirigidos por el argentino José Pekerman.

Argentina deberá estar atenta al Grupo E, compuesto por Suiza, Ecuador, Francia y Honduras, porque de allí saldrán sus rivales, sea primera o segunda, en los octavos de final.

Por último, Brasil, el local, tampoco lo ha tenido mal en el sorteo, y enfrentará a Croacia, que no es de los equipos más duros de Sudamérica, México, contra el que ya jugó en la pasada Copa de las Confederaciones, y Camerún, aunque su mayor problema no está en la fase de grupos sino que de pasarla, en octavos de final esperarían España, Holanda o en el caso más accesible, Chile.


Un sorteo a pedir de Argentina, libre hasta cuartos (Jornada)


Desde Costa do Sauipe



Fue un sorteo a pedir de Argentina. En verdad, es un estricto acto de justicia por todos los sorteos en los que no hubo la misma suerte, como aquel recordado con Inglaterra, Suecia y Nigeria (siempre Nigeria) para el Mundial 2002 que terminó dejando en primera ronda al equipo de Marcelo Bielsa.

Ahora, como bromeó Alejandro Sabella con Jornada, “La F me hace acordar a algo que no voy a decir” en referencia a que horas antes del sorteo había manifestado que “La H es muda”, cuando le preguntaron si le gustaría jugar en ese grupo.

Finalmente, el F parece querer decir “fácil” aunque no parece políticamente correcto utilizar esta palabra. La selección argentina debutará en el Mundial el domingo 15 de junio en el Maracaná de Río de Janeiro ante Bosnia, el sábado 21 enfrentará a Irán en el Mineirao de Belo Horizonte, y terminará su participación el miércoles 25 ante Nigeria y si pasa como primero a los octavos de final, recién jugaría el 1 de julio, en San Pablo, ante el segundo del grupo E, compuesto por Suiza, Ecuador, Francia y Honduras, es decir que tendría también allí un rival accesible y más aún, en cuartos de final, el 5 de julio en Brasilia, podría enfrentar al ganador del primero del grupo H (en los papeles, Bélgica o Rusia) y el segundo del grupo G (Portugal o Estados Unidos, y con menos chances, Alemania).

En cuanto a los rivales de turno, Nigeria ya aparece como un vecino de barrio o un compañero de curso al que vemos con frecuencia, porque hay ya demasiadas coincidencias y partidos, desde el que casualmente también jugaron un 25 de junio, cuando con Diego Maradona y Claudio Caniggia Argentina se impuso 2-1, pasando por la derrota en la final de los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 (2-3), las victorias en los Mundiales 2002 y 2010, o en la final olímpica de Pekín 2008 o la del Mundial sub-20 de 2005 en Holanda con Lionel  Messi y Sergio Agüero, o la del último amistoso jugado en el inicio del ciclo de Sabella en 2012.

Con Bosnia también hay una goleada 5-0 como antecedente, en un amistoso de 1998 en Córdoba, y uno más reciente, la de menos de un mes atrás, cuando Argentina vendió 2-0 en Saint Louis y Sabella aprovechó para utilizar distintas variantes tácticas.

En cambio, no hay antecedentes de peso con Irán, si bien parece la cenicienta del grupo y viene a acumular experiencia, aunque cuenta con dos jugadores que militaron en la Liga Española, en el Osasuna, Javad Nekounam y Massoud Shojaei, y en el Rubin Kazan de Rusia el delantero Sardar Azmoun. Muy conopcido es también su delantero Ali Daei, quien llegó a marcar 109 tantos.

Por el lado geográfico, que también le interesaba mucho a Sabella, la situaci{on se presenta inmejorable. Así como se hablaba del Grupo H, que facilitaba los desplazamientos, el F reune las mismas condiciones, y la selección argentina podrá concentrarse tranquilamente en Belo Horizonte para poder viajar primero a Río de Janeiro para el debut, luego ya jugará en el lugar de hospedaje, en Belo Horizonte, en el segundo partido, y terminará aún más de local en Porto Alegre, en tanto que de ganar el grupo jugaría en San Pablo en octavos y recién en cuartos debería viajar a Brasilia.

 


Bosnia, Irán y Nigeria, los rivales de Argentina (Jornada)


Desde Costa do Sauipe


Esta vez, la selección tuvo la suerte que le faltó en otros sorteos mundialistas y deberá enfrentar en su grupo F a los eqwuipos de Bosnia, Irán y Nigeria en la fase inicial de Brasil 2014, de acuerdo con el sorteo que acaba de finalizar, y que generó una enorme expectativa.

El equipo de Sabella debutará el domingo 15 de junio en Rio de Janeiro ante Bosnia, rival al que  acaba de enfrentar en un a mistoso en Saint Louis y en el que venció por 2-0, luego seguirá el sábado 21 ante Irán en Belo Horizonte, y finalizará su participación el miércoles 25 ante Nigeria en Porto Alegre.

El partido inaugural lo jugarán en San Pablo, el 12 de junio, Brasil y Croacia, mientras que México y Camerún completan ese grupo A, que parece más que accesible para los locales, que además ya enfrentaron a México en la pasada Copa de las Confederaciones.

En cambio, el sorteo depar{o dos “grupos de la muerte”, el D, con Uruguay, Costa Rica, Italia e Inglaterra, que concentrará a tres campeones mundiales de ediciones pasadas, mientras que los celestes ahora jugarán ante Costa Rica en la fase final cuando antes lo hicieron por la repesca, en mundiales pasados.

El otro “grupo de la muierte” es el G, con el Portugal de Cristiano Ronaldo que deberá enfrentar a Alemania, Ghana y Estados Unidos.

El campeón mundial, España, volverá a tener como rival de la primera fase a Chile,m por el grupo B, igual que en Sudáfrica 2010, y nada menos que a su rival de la pasada final, Holanda, mientras que Australia completa el grupo.

En el C, Colombia jugará junto a Grecia, Costa de Marfil y Japón, en el E, Suiza, Ecuador, Francia y Honduras, y en el H, Bélgica, Argelia, Rusia y Corea del Sur.


jueves, 5 de diciembre de 2013

El noveno europeo puede generar desequilibrio en el sorteo (Jornada)


Desde Costa do Sauipe



Habrá que prender velas, o bien, esperar, para los mal pensados, que el tacto funcione bien (o mal) para el que le toque sacar las bolillas de los copones de los que saldrán los tres rivales de la selección argentina en el sorteo que se realizará mañana aquí y que va a determinar buena parte del camino que deberá recorrer el equipo de Alejandro Sabella en el Mundial.

La gran clave, esta vez, pasará por el grupo al que vaya a parar la novena selección europea, a la que la FIFA, no sin sorpresa, decidió mantener junto a las otras ocho que no son cabezas de serie, en el mismo copón, aunque cada uno de los cuatro contendrá ocho equipos, al tratarse de un torneo de treinta y dos (aunque por poco tiempo más, porque Michel Platini, titular de la UEFA y aspirante a suceder a Joseph Blatter, ya anticipó que propendrá a los cuarenta en el futuro).

El desequilibrio en los copones del  sorteo se generó primero en la extraña decisión de la FIFA de nombrar a los siete cabezas de serie (Brasil lo es por ser local) debido al ranking mundial de octubre, al considerar que el de noviembre no sería justo porque ya incluiría resultados de repechajes entre las selecciones rezagadas en la fase clasificatoria.

Esto originó que finalmente terminaran siendo cabezas de serie algunos equipos que ni lo hubieran soñado en un pasado cercano, Como Suiza (casualmente o no, el país sede de la FIFA y de la nacionalidad de su presidente Blatter), Bélgica o Colombia.

Como de los ocho cabezas de serie, cuatro terminaron siendo sudamericanos (Argentina, Brasil, Colombia y Uruguay, érste último, pese a haber pasado en el repechaje ante Jordania), a los que hay que sumarles a España, Suiza, Alemania y Bélgica, quedaron demasiados equipos europeos para el copón dos, exactamente nueve, por lo que muchos especularon con que la FIFA sacaría uno, el sobrante, para colocarlo en el copón dos, que incluye por el momento siete equipos, los cinco africanos (Argelia, Camerún, Costa de Marfil, Ghana y Nigeria) y los dos sudamericanos restantes (Chile y Ecuador) pero no fue así.

Es más, hasta el final se especuló con que ese “noveno europeo” sería Francia, por ser la selección clasificada última al Mundial entre los europeos, por ser la que pasó más estrechamente el repechaje, pero claro, eso era condenar a una potencia, y con muchos encumbrados dirigentes en la FIFA, a una situación muy complicada, porque se aseguraba tener en su grupo a una potencia sudamericana, del copón de los cabezas de serie, y otro europeo, del copón cuatro, que incluye a todos los  equipos del viejo continente.

Tal vez por todo eso, la FIFA esta vez dejó correr la pelota, en otra muestra de su juego discrecional, y así como para establecer los cabezas de serie sí se basó en el ranking, no lo hizo para definir al “europeo nueve ”del copón europeo, y de esta forma, todo indica que quedará librado al azar.

¿Qué significa esto? que a uno o más de un sudamericano, entre los que podría estar Argentina, le podría tocar en su grupo dos europeos y no sólo eso, sino que hasta podrían ser, en un caso aleatorio, tres campeones del mundo en una fase inicial de grupos, en lo que ya sería el “Recontragrupo de la muerte”.

Por ejemplo, si se diera el caso que comentamos más arriba, es decir, que Francia fuera la “novena” europea y pasara al copón de los africanos y sudamericanos, a Argentina (o a Uruguay o a Brasil) podría tocarle un grupo con Francia (del copón dos), Inglaterra (del Copón 4) y hasta México o Estados Unidos (del  copón tres, integrado por los  equipos de la Concacaf y los asiáticos).

En otras palabras, en el caso de que el “noveno” europeo sean Francia, Inglaterra o Italia, tres ex campeones del mundo, podría ocurrir lo de conformarse un grupo con tres campeones del mundo y lo que seguro habrá ya, es un grupo con dos  europeos.

Es tal la confusión con este sistema, que el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, llegó a decir que “sé que no es fácil de entender este sistema en una primera aproximación”, aunque Blatter lo defendió a capa y espada: “Como todo evento de sorteos, también creemos que lo mejor es sortear al noveno europeo para determinar cuál va al copón dos”.

Pero la FIFA tiene demasiadas cosas por resolver. Por ejemplo, sus miembros ya están resignados y saben que los estadios de San Pablo (el del accidente que causó dos muertos de obreros), Curitiba y Cuiabá no llegarán a estar terminados en el plazo previsto del 31 de diciembre, y siguen las dudas con la eficacia del transporte público, las mejoras en los aeropuertos o las conexiones a las redes para telefonía e internet.

Muchos  se preguntan si daba para realizar un sorteo que concita a tanto periodismo, tantos dirigentes y que será seguido por todo el planeta, en un lugar tan exclusivo, cerrado y complicado de llegar (a 76 kilómetros de Salvador) como la hermosa Costa de Sauipe, y muchos otros se preguntan cómo hará la gente para movilizarse por todo un continente, como es geográficamente Brasil, con distancias tan enormes y cuando aún no está claro si habrá o no paquetes de boletos, como hicieron Italia, Alemania y Francia para cubrir sus países en tren en mundiales pasados.

En medio de esta confusión llegó hoy buena parte de la delegación argentina, con Alejandro Sabella a la cabeza, quien luego del sorteo se desplazará a la Cidade do Galo, el lugar de concentración del Atlético Mineiro en Belo Horizonte, donde los albicelestes estarán concentrados durante el Mundial, como para estudiar las instalaciones, así como recorrerá las ciudades en las que Argentina deberá jugar en la fase de grupos, de acuerdo a lo que determine el sorteo.

Referíamos al inicio de este artículo que había que prender velas o esperar el “buen tacto” de los que metan la mano en los copones, basados en hechos nunca aclarados en el pasado, como cuando en Roma 1989 Diego Maradona desató un escándalo al mencionar las “bolillas frías” que supuestamente en la noche anterior se dejarían en la heladera para que fueran distintas al resto en el momento de extraerlas.

Lottar Matthaeus participó de otra situación confusa para Sudáfrica 2010, cuando un canal de TV europeo mostró en cámara lenta cómo tomaba una bolilla dentro del copón pero la largaba inmediatamente para extraer otra. El ex capitán alemán acabó teniendo que pedir disculpas públicas.
Sorteo o no, mañana será el Día D que marcará, para todos, parte de un
 

martes, 3 de diciembre de 2013

Para Simeone hay una sola palabra posible: ganar (Clasico, Dinamarca)



El 23 de diciembre de 2011, cuando Diego Simeone llegó como entrenador del Atlético Madrid, comenzó a escribirse una historia que toda la afición soñaba y en algún rincón depositaba en este ídolo del club que aparece nada menos que en el himno moderno, compuesto por el magnífico poeta Joaquín Sabina.

Hasta ese día, el “Aleti” era “el pupas”, como se conoce en Madrid al equipo que parecía portar mala fortuna, desde que perdió insólitamente la final de la Champions League de 1975 ante el Bayern Munich, cuando Miguel Reina, también arquero y padre de Pepe, actualmente en el Nápoli, dejó el arco para firmar un autógrafo a segundos del cierre y los alemanes le empataron y obligaron a un nuevo partido, 0-4.

Los “colchoneros” no pudieron recuperarse nunca del todo de aquel día, y su problema se profundizó en los ochenta con la constitución en sociedad anónima y la llegada del fallecido empresario Jesús Gil y Gil a la presidencia. Hoy mismo se dice que sigue en la conducción la familia Gil aunque con el empresario cinematográfico Enrique Cerezo en la presidencia.

Al Atlético le pasó de todo en este tiempo. No consigue un título desde la temporada desde “el doblete” (Liga y Copa del Rey) de la temporada 1995/96 (con Simeone líder de ese equipo), descendió a Segunda División (“El Infierno”, según el propio club) a principios del siglo XXI y permaneció dos temporadas, estuvo a punto de fundirse y arrastra una deuda enorme con el fisco, y desaprovechó cracks que vistieron su camiseta, como Fernando Torres, Christian Vieri, David de Gea, Diego Forlán, Sergio Agüero, Maxi Rodríguez, Simao y tantos otros.

También arrastraba más de una década sin ganarle a su rival de la ciudad, el Real Madrid, y casi sin siquiera sacarle puntos ni de local ni fuera de casa. Estar realizando una mala campaña ya era lo habitual, jugara quien jugara y pocos entendían cómo por momentos ni siquiera compartían el once titular sus dos mejores hombres, el “Kun” Agüero y el uruguayo Diego Forlán.

Aún ganando, por fin, una Europa League, había sido despedido  Quique Sánchez Flores, y el psicólogo Gregorio Manzano manejaba un equipo insípido, en una mediocre campaña en la que no se veía la luz y es así que el presidente Cerezo y el director deportivo, el ex jugador José Luis Pérez Caminero, entendieron que era el momento justo de cambiar y llamar al que para todos era el único capacitado para cambiar un eje de tantos años de derrotas o situaciones sin salida: Simeone.

“No me duele confesar que no estuve entre aquellos devotos del Atlético de Madrid que celebraron sonoramente la contratación de  Simeone como entrenador de la primera plantilla. El catastrófico comienzo del curso 2011-2012 desorientaba a los futbolistas y soliviantaba a los aficionados, cada vez más críticos con el despotismo nada ilustrado de la Directiva. A algunos, nos pareció un resorte vano y populista, una forma de acallar a los hinchas más inconformes con un jugador que hizo historia por su coraje pero también por su brusquedad.

Por fortuna los errores en el fútbol son mucho más subsanables que por ejemplo en el matrimonio. Y por fortuna la capacidad de sorpresa de nuestro deporte favorito desnuda los pronósticos y revienta las expectativas. El futbolista que transitaba de bronca en bronca se tornó en un entrenador calmado, respetuoso, astuto. Del desmán de sus arengas nació un discurso ponderado en las formas pero capaz de transmitir las cualidades de fe y de coraje que le distinguieron en el añorado doblete del 96”, nos cuenta con claridad Fernando Vara de Rey, intelectual y miembro de la Asociación “Los 50”, un grupo de caracterizados hinchas y socios del club, conformado por periodistas, historiadores e intelectuales, opuestos a las conducción.

Coincide con estas apreciaciones el periodista Aritz Gabilondo, encargado de seguir al Atlético Madrid para uno de los dos diarios deportivos fuertes de Madrid, el “As”: “Simeone cambió al Atlético. Con el técnico argentino, volvió el espíritu ganador que parecía perdido y que llevó incluso al equipo a Segunda. No era un problema de jugadores, era un problema de mentalidad. El Cholo ha construido un equipo de ganadores, que no se acobarda ante nadie y en ningún escenario. Eso, y la intensidad que ha puesto al estilo de juego, han sido la mezcla perfecta. Su sentimiento al escudo ha calado en el vestuario. Los jugadores son en el campo lo mismo que era Simeone como jugador: impetuoso, guerrero, inteligente, entregado”.

En media temporada que quedaba, el “Cholo” consiguió parar un equipo sólido, que comenzó a funcionar en ataque haciendo explotar al goleador Radamel Falcao, se consolidó en las posiciones de arriba en la Liga, y ganó de manera brillante la Europa League en una recordada final ante el Athletic de Bilbao de su compatriota Marcelo Bielsa por 3-0, para vapulear nada menos que al Chelsea, en la final de la Supercopa de Europa en Mónaco por 4-1, con una exhibición del colombiano Falcao.

¿Por qué Simeone? “Nosotros siempre pensamos en él, pero era muy joven, había regresado a terminar su carrera en la Argentina y seguimos siempre su muy buena carrera de entrenador, pero es un hombre del club, identificado con su gente, y campeón en sus tiempos de jugador, ¿qué más podíamos pretender?”, comenta Cerezo.

Simeone fue, desde pequeño, un protagonista especial del fútbol, alguien que desbordó con su pasión el hecho de haber sido jugador. Él mismo se definió una vez como alguien que jugaba “con el cuchillo entre los dientes” y su vehemencia muchas veces le jugó en contra, como aquella imagen de la marca de sus botines que dejaron sangrando la pierna de Julen Guerrero, del Athletic, uno de los sex-symbols de los noventa, o cuando en el Mundial de Francia, una actuación haciéndose el lesionado, motivó la expulsión de David Beckham en un Argentina-Inglaterra de octavos de final, que tardó cuatro años en cicatrizar y que dio lugar a ríos de tinta.

“Yo siento el fútbol así y siempre digo que el sacrificio no se negocia. Muchas otras cosas las puedo llegar a hablar con mis jugadores, pero no el hecho de que deben matarse en la cancha, ese es mi piso. De allí en más, podemos conversar”, sostiene el propio Simeone quien todo parecía indicar que se había encontrado dirigiendo a su amado Racing Club porque aún era jugador en 2006 cuando los dirigentes le pidieron que cambiara de status. Pero no era así. El “Cholo” siempre había sido DT, desde muy joven, desde cuando con la camiseta de Vélez, o la juvenil de la selección argentina, ya gritaba desde la mitad de la cancha a compañeros más veteranos para ordenarlos o para que lo ayudaran a marcar.

Lo fue con entrenadores de distintas filosofías y personalidades y por eso tampoco se enojó cuando Carlos Bilardo lo marginó del Mundial de Italia 1990, para quedar ya definitivamente instalado en el equipo titular desde el año siguiente y son conocidas sus escapadas en el Sevilla, junto a Diego Maradona, entre 1992 y 1993 para cruzar el Oceáno Atlántico y ponerse la camiseta celeste y blanca aunque no tuviera autorización del club.

De todos modos, son pocos los jugadores que logran tanta identificación en los clubes en los que jugaron. Simeone lo consiguió primero en Vélez Sársfield, luego en el Atlético Madrid, donde integró aquel equipo, excepcional para esos años, que ganó el “doblete”, como en la Lazio italiana, y luego en Racing Club, o en la selección argentina, aún sin ganar en tantos años más títulos que dos Copas América (1991 y 1993).

“Tal vez todo eso suceda porque de jugador siempre antepuse a mi juego el hecho de sacrificarme, de ponerlo todo, de vivir profesionalmente al máximo, así entiendo yo las cosas y se las transmito ahora a mis hijos”, en referencia a Giovanni y Gianluca, que están en River Plate, el primero hasta ya ha jugado una decana de partidos, mientras su padre dirige en España.

La epopeya de Simeone como entrenador comenzó cuando tras un paso breve por Racing, fue a dirigir a Estudiantes de La Plata, justo cuando había regresado al equipo uno de sus máximos ídolos, Juan Sebastián Verón, desde el fútbol europeo, en 2006 y con quien no es amigo pese a años de compartir equipos italianos y la selección. “Nos tenemos un gran respeto, aunque somos muy distintos”, aclara.

Estudiantes siguió de cerca a Boca Juniors, que iba por su tricampeonato consecutivo, hasta el final. A tres jornadas estaba a seis puntos de distancia, a dos jornadas, a cuatro, a una jornada, a tres, y finalizaron iguales y tuvieron que jugar a los tres días un partido de desempate, que ganaba Boca 1-0 y terminó ganando Estudiantes 2-1 para volver a la gloria luego de 24 años sin títulos. Tal vez sea el mejor resumen de Simeone: la eterna lucha contra la adversidad, la necesidad de revertir situaciones.

Poco tiempo después pudo dirigir a River Plate, donde en 2008 ganó el último campeonato de este importante club, aunque en el torneo siguiente estaba último cuando a poco del final, tuvo que irse y River acabó descendiendo a Segunda dos años después y como para descender se toman las últimas 3 temporadas completas y se hace un promedio, algunos lo colocan como parte del problema. Pero Simeone sufrió mucho más que eso. Distanciado de su esposa, la modelo Carolina Baldini, las revistas del corazón la mostraron en sus portadas de vacaciones con un bañero, por lo que en el siguiente clásico ante Boca, en la Bombonera, los hinchas locales, cruelmente, lo recibieron arrojándole botes salvavidas.

Pero “El Cholo” (apodo que le pusieron de pequeño al tener el mismo apellido de un jugador de Boca de los años sesenta al que lo apodaban igual aunque de nombre Carmelo, lateral derecho) sabe cómo son los medios y de hecho, fue armando todo un clan. Su hermana, que lo representa, está casada con el preparador físico Carlos Dibos, que integró el plantel de la selección argentina con Alfio Basile, y tiene representante de Prensa, algo poco común en el mundo del fútbol.

Luego de un paso sin mucha fortuna por San Lorenzo, decidió (con acierto) que era el momento de buscar fortuna en Europa, más aún con sus antecedentes. Primero salvó del descenso al Catania en el Calcio, y fue allí cuando en 2011 apareció la oferta del Atlético, sumando como ayudante al ex arquero de la selección argentina y del mismo Atlético, Germán Burgos, antes extravagante, rockero, melenudo y gracioso, hoy regordete y serio, y que en un derby ante Real Madrid, en plena discusión por una jugada desde un banquillo al otro, llegó a decirle a José Mourinho “Mira que yo no soy Tito (por Vilanova), yo te arranco la cabeza”.

“Yo siempre supe que esto es lo que quiere la afición del Atlético, y coincide con mi manera de ser. Vivo el fútbol con una enorme intensidad”, dice Simeone, quien desecha los cargos de “tribunero” (hacer cosas para que la gente las vea).

Mourinho supo tras ese derby (ganado por el Real Madrid, por la Liga), que con Simeone del otro lado no la tendría fácil y cuando se conoció que la final de la Copa del Rey de la pasada temporada los volvería a enfrentar, como último partido del año, se preocupó. El partido se iba a jugar en el Santiago Bernabeu y qué mejor motivación para sus rivales de ciudad que erradicar años de derrotas en una sola noche y en el escenario más preciado, y terminó ocurriendo.

No sólo eso: el Atlético lograba la clasificación directa para la Champions League, algo que no conseguía desde el “doblete” de 1995/96, aunque muchos creyeron que todo se terminaría con la inevitable venta de Falcao, que aterrizó en el Mónaco del magnate ruso Dmitri Rybolovlev.

Se equivocaron una vez más. Simeone pidió que dejaran en el plantel al talentoso turco Arda Turan, fichó a David Villa del Barcelona, pero más que todo, potenció al brasileño Diego Costa, que hoy es el centro de la atención porque se lo disputan para el Mundial las selecciones de su país y la española, que lo quiere nacionalizar.

Para que no quedaran dudas y nadie se durmiera en los laureles, el Atlético comenzó la nueva Liga ganando los primeros ocho partidos consecutivos, siguiéndole el ritmo al Barcelona, volvió a ganar (y con absoluta autoridad) al Real Madrid en el Bernabeu, lleva ganados sus tres partidos de Champions League y mantiene la misma solidez, mientras crece como equipo.

Todo esto consiguió Simeone, porque no entiende otra cosa que no sea ganar. Da lo mismo que sea con una defensa de cuatro jugadores o de tres, que use cuatro volantes, tres y un mediapunta, un delantero o dos. Se adaptará siempre a las necesidades. Difícil calificarlo como defensivo u ofensivo. Es un pragmático a todas luces, llamado para las grandes cosas, y ya en carrera, junto a Gerardo Martino, del Barcelona, para suceder a Alejandro Sabella en la selección argentina.

“Sé que algún día dirigiré a la selección”, nos dice. ¿Y quién puede dudar de que así será si se le metió eso en la cabeza?.