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domingo, 30 de julio de 2017

Los elocuentes números del Caso Neymar (Yahoo)



El triunfo de 3-2 del Barcelona ante el Real Madrid en un espectacular partido amistoso de verano en Miami se convirtió en pura anécdota cuando debió ser tema de análisis de esta columna y tantas otras, pero el brasileño Neymar da Silva Santos Junior,  más conocido simplemente como Neymar Jr, ha logrado opacarlo todo con su ya decidido pase al Paris Saint Germain (PSG) francés.

Desde ya que el pase no se concreta sólo por cuestiones futbolísticas porque desde este punto de vista (el que hasta último momento sostuvieron los jugadores del Barcelona, sus compañeros) es claro que el brasileño debió haberse quedado y si hubo algún atisbo de duda en él, fue durante la última semana en los Estados Unidos, cuando las estrellas de la plantilla utilizaron ese argumento.

El PSG no sólo está dispuesto a pagar la cláusula de rescisión de Neymar, de 222 millones de euros, sino que ha conseguido armar una ingeniería financiera por la que el propio jugador cobrará 30 millones de euros por temporada, en un contrato de cinco años (es decir, unos 150 millones de euros más), otros 60 millones de euros de prima, y por si fuera poco, su padre, también llamado Neymar, se llevará otros 50 millones por la comisión en su participación en las tratativas representando a su hijo.

Si la familia Neymar se lleva de golpe 260 millones de euros por uno de los traspasos más impactantes de los últimos años, también hay que tener en cuenta que el PSG cederá absolutamente los derechos  de imagen al jugador, que entonces podrá cerrar por su cuenta una importantísima suma con sponsors avalados por el propio club parisino, y más que todo eso y acaso uno de los motivos principales, que será el hecho de ser la cara publicitaria y futbolística del Mundial de Qatar en 2022 porque los petrodólares de este país patrocinan al PSG, que de este modo elude buena parte de la presión que bien podría meterle la UEFA con los cumplimientos del llamado “Fair Play Financiero”.

Sumado a todo esto, aún queda que el padre de Neymar se lleve en estas horas, aunque pueda parecer insólito, 26 millones más de las arcas del Barcelona, como resultado de la renovación de contrato hasta junio de 2021 por lo que más de un lector desprevenido podría preguntarse cómo el delantero brasileño va a cobrar semejante cifra si se irá…pero es lo que legalmente corresponde porque todo esto es previo al depósito de la cláusula, que igualmente se concretará a principios de agosto.

Es que Neymar, que en el Barcelona estaba cobrando 15 millones de euros anuales y ahora oficialmente pasa a percibir el doble en el PSG, parece que se irá con el mismo humo con el que llegó a Cataluña. Se informó en 2013, cuando el pase se concretó desde el Santos de Brasil, que había costado 57,1 millones de euros (hoy sería un chollo, en vista de las cifras obscenas que se manejan en el mercado), pero por la denuncia de un socio del club, se dio a conocer que en verdad, la cifra real fue de 70 millones, aun que luego, el presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu tasó en 86,2 millones y ya en enero de 2015, el juez Pablo Ruz lo acabó definiendo en 96,37.

Es cierto que por más que el vicepresidente económico del Barcelona, Jordi Mestre, llegó a afirmar en lo que parece una gran patinada del verano que Neymar “no se irá del club en un 200 por ciento”, si viene un club poderoso como el PSG con 222 millones hay poco por hacer, pero los catalanes azulgranas deberán hacerse un gran replanteo en lo que gastan y especialmente en cómo gastan su dinero en fichajes desde hace ya bastante tiempo.

Si sólo nos vamos al verano pasado, al finalizar la temporada 2016/17, el Barcelona gastó30 millones de euros en paco Alcácerm 3,25 en la recompra del pase de Denis Suárez, 25 en Samuel Umtiti, 16,5 en Lucas Digné, 35 en André Gomes y 13 en el portero Jesper Cillessen, lo que da un total de 122,75 millones de euros y la mayoría de esos fichajes quedó en deuda futbolística.

¿Qué hará el Barcelona ante esta situación? Ya se habla de apuntar a grandes estrellas que puedan suplir a Neymar, cuando en la temporada pasada, nadie quería venir para ocupar un lugar en el banquillo, en vista de los cracks que taponaban el ascenso desde su titularidad.

La salida de Neymar abre acaso la puerta para Phillippe Coutinho, Paulo Dybala, Antoine Griezmann o Eden Hazard, pero el Barcelona debe ir con mucho cuidado, porque los clubes vendedores saben que los catalanes vienen con mucho dinero y seguramente exagerarán los precios de sus estrellas.

Por otro lado, aparece el tema del enorme poder que van adquiriendo ahora los agentes de los jugadores. Supuestamente vigilados los clubes europeos por la UEFA con el Fair Play Financiero, sin embargo, Manchester City o el PSG gastan fortunas desde sus poderosos dueños usando como excusa a los terceros que merodean a las estrellas que en muchos casos (como Coutinho) acaban de firmar contratos largos, pero esto parece no importar.

Tampoco, normativas claras de la UEFA acerca de que ningún club puede negociar y ni siquiera acercarse para esto a un jugador que tenga contrato con otro club hasta seis meses antes de finalizarlo.

En este sentido, Andrea Traverso, jefe del departamento de Licencias, de la UEFA, dio a entender en estos días a un medio italiano que si el PSG o el Manchester City gastan, poco puede hacer la entidad “si es que tienen el dinero para hacerlo”, una manera de mirar para otro costado a la hora de las tremendas cifras que se manejan.


Así es que los abrumadores números son la mejor explicación para la renuncia a mayor gloria deportiva de Neymar en el Barcelona, para marcharse a los petrodólares qataríes del PSG.

jueves, 27 de julio de 2017

La revancha del fútbol noventista




Otra vez sopa. Desde el 18 de agosto próximo (por ahora, si es que ese día vuelve el torneo oficial para la nueva temporada 2017/18), para ver el fútbol argentino por TV habrá que pagar no menos de 1155 pesos mensuales y hasta podrían ser más si, como aún no se aclaró, se cobrará aparte los partidos de los equipos grandes.

Lo que hasta hace poco tiempo parecía sin retorno, el acceso al fútbol gratuito para algunos y desde la TV cable con abono básico para otros, volvió con todo desde que la AFA dio por ganada la licitación de los derechos de transmisión a las cadenas Fox Sports y Turner, que además, tendrán como producción, en muchos casos (o acaso en todos) a la empresa Torneos, involucrada en el FIFA Gate por el que se pagaron millonarias coimas en dólares para obtener derechos internacionales.

Este cronista recogió en 2012, cuando fue citado al Congreso de la Nación para debatir sobre la violencia en el fútbol, opiniones unánimes de los diputados de todos los partidos políticos acerca de que los tiempos de la TV codificada se habían acabado para siempre, así como sus efectos colaterales, desde la separación del grupo familiar en búsqueda del amigo o el vecino con abono o la estación de servicio o el café donde se pueda abaratar el consumo, o la decidida burla implícita cuando los jugadores iban a sacar desde el medio y la transmisión se cortaba. Algo así como que “si querés ver lo que viene, tendrás que pagar”.

Aquellos tiempos en los que Carlos Bilardo movía fichitas en el pizarrón para explicarnos el partido que se estaba jugando, o las cámaras de la TV de cable básico enfocaban a la gente abrazada en las tribunas en vez del gol, o en los que los hinchas tenían que esperar al domingo por la noche para ver los goles de los viernes, parecían ya idos hasta hace poco tiempo.

Tanto es así que el presidente Mauricio Macri también prometió en campaña que el Fútbol Para Todos no iba a tocarse y que en todo caso lo que iba a modificarse era la tanda de los 15 minutos del entretiempo para quitar la propaganda política y reemplazarla por publicidad privada.

No sólo esto no ocurrió, sino que se especula con que la TV codificada comenzará después del 30 de setiembre, es decir, casualmente luego de las elecciones de medio término. Algo así como que lo que tanto se criticaba forma parte de la actual propuesta, dada en llamar “Cambiemos”.-

Una aclaración necesaria: técnicamente, no es que se acaba el fútbol gratis para todos porque nunca fue, en la realidad, gratis para un inmenso porcentaje de la población porque el zapping para llegar a esos partidos provenía del abono básico de la TV cable y no desde el aparato de TV. Porque pocos futboleros, por ejemplo, estarían dispuestos hoy a perderse de ver jugar al Barcelona de Lionel Messi o a la Premier League o un Barcelona-Real Madrid y la única manera de hacerlo es pagando un abono básico.

Pero sí es cierto que la chance de ver fútbol gratis, de pretenderlo, sí existió hasta ahora y desde 2009, y de hecho, un 10 por ciento de la población sí veía fútbol gratis ya sea por no tener o poder acceder a la TV cable o por las antenitas que repartieron a los jubilados en forma gratuita.

Este sector será el que tendrá mayor perjuicio porque de tener acceso gratis al fútbol argentino, ahora para verlo deberá pagar no menos de 1155 pesos (855 de abono de cable más de 300 de pack para ver por HD el fútbol desde Turner o Fox, dependiendo del caso), es decir, un cambio brutal en sus ya complicada economía. Y aún existe la chance de pagar más para ver a los equipos grandes, que reúnen el gran porcentaje de hinchas en el país.

Pero no todo termina en el costo sino que hay que recalar también en los actores, que es el otro hecho irregular. Salvando a la empresa Turner, por no reunir antecedentes de transmisiones deportivas, es evidente el retorno de los mismos actores de los años 90, con la vuelta a la palestra de Torneos, vinculada, como citamos antes, al FIFA Gate por coimas, pero no sólo eso, sino responsable en buena parte, de la masacre económica de los clubes (que por supuesto que son responsables por haber aceptado firmar semejantes contratos leoninos), que acabaron mucho más endeudados de lo que debieron, por no haber recibido buena parte de las ganancias generadas en 18 años (1991-2009).

En este punto, el presidente de la Liga Rosarina, Mario Giammaría, fue el único que salió a decir, cuando se votó el contrato de la Superliga que se pondrá en marcha con el nuevo torneo desde agosto, que los dirigentes de los clubes no sabían lo que habían firmado, muy parecido a lo que ocurrió en su momento en el vínculo de las mismas entidades con TRISA (Tele Red Imagen, la asociación entre Torneos y Competencias y el Grupo Clarín) para el fútbol codificado.

Remitiéndonos a los hechos, para 2016 hubo una importantísima oferta por casi todos los derechos del fútbol argentino (Copa Argentina, Nacional B, Primera B Metropolitana, amistosos de la selección argentina, etc) de la empresa estadounidense Cárdenas Marketing Network (CMN), que no sólo no fue aceptada sino que los dirigentes de los clubes grandes, que sostenían al débil presidente interino Luis Segura, corrieron a ofrecerle el mismo contrato a Torneos, ya conocida su vinculación con el FIFA- Gate, y la explicación que dieron en aquel momento era que de esta manera se facilitaría que esta empresa renunciaría al juicio contra la AFA por haber roto el contrato en 2009 para asociarse al Estado en el programa Fütbol Para Todos.

También en 2016, Turner parecía cerrar un interesante acuerdo con una gran idea que era la generación del canal AFA TV, dentro de un pacto general más amplio y político, por el que dos pesos pesados del fútbol argentino, Marcelo Tinelli y Hugo Moyano, se repartirían el poder: uno a la Superliga, que manejaría (en aquel momento) la Primera A y el Nacional B, y el otro a la AFA (que manejaría los restantes torneos de ascenso y el caballito de batalla sería la selección nacional).

Sin embargo, todo se vino abajo con un par de llamadas desde la Secretaría General de la Presidencia porque en todo este acuerdo no había participación del gran actor, el Grupo Clarín, que fue tomando cada vez mayor fuerza, a tal punto que en el nuevo proyecto, aparece como el gran ganador en las sombras.

Debería formularse en este punto una pregunta clave para entender los movimientos mediático-deportivos de los últimos años. ¿No resulta sorprendente que el grupo más importante del país no haya participado oficialmente de la licitación como aspirante a los derechos?

¿Sería esperable que por ejemplo O Globo no participara en una licitación de derechos de fútbol televisado en Brasil, o Televisa, en México?

Que el Grupo Clarín no haya participado en la licitación obedece a dos elementos fundamentales: 1) Que aprendió del Fútbol Para Todos que acabó siendo beneficiado al entender que la ganancia era mucho más suculenta cuando no había que gastar en la producción de los partidos y ser sólo la plataforma de emisión, 2) Que bastó una carta, jugada con su socio Torneos, para forzar a la AFA a que otorgara los derechos a sus amigos de Fox (asociados a Turner), con la presión dada al señalar que sólo en caso de que ganara esta fusión, evaluaría perdonar aquel juicio amenazado contra la AFA por aquello de 2009 y el Fútbol Para Todos.

Y aquí tenemos, necesariamente, que formularnos otra pregunta que une dos temas planteados más arriba: si en 2016, la cesión de todos los derechos del fútbol argentino menos la Primera A fue para Torneos y no para la estadounidense CMN con la excusa de que así se aliviaría a la AFA del juicio por lo ocurrido en 2009, ¿por qué, entonces, reaparece en 2017 la misma amenaza sobre lo que supuestamente ya estaba solucionado?

Reiteramos el concepto: este Gobierno de Macri nació con el nombre de “Cambiemos” con la supuesta idea de modificar aquellos métodos espurios de su antecesor como la propaganda política, la intervención estatal, o los negociados, y termina facilitando el acceso a los derechos de una empresa, hace la vista gorda con el regreso de Torneos, que no debería poder participar por razones estrictamente éticas, y hasta es posible que se atrase el inicio del cobro del pack para esperar a que pasen las elecciones parlamentarias. ¿Cambiemos?

Y además, con el regreso de todos los actores de los años 90. Los mismos que no sólo tuvieron el monopolio del discurso, los que nos quisieron enseñar que el fútbol es básicamente un negocio, que lo único que importa es ganar, que los partidos son en verdad un ajedrez entre dos directores técnicos que los preparan en la semana (“Es córner para Ramón, es tiro libre para Bianchi”), y que corren las valijas con dinero para incentivaciones. Los mismos que instalaron reporteros en los campos de juego para contarnos “qué hace ahora el DT” o para preguntar si “ya son campeones” cuando matemáticamente aún no lo son.


Todo eso vuelve, cuando parecía que nunca más tendríamos que padecerlo. Pero el fútbol argentino no escarmienta. Toca abrir el paraguas y esperar a que pare. O no quedarnos quietos.

miércoles, 26 de julio de 2017

Neymar-PSG: los ejes París y Qatar y un agente israelí (So-Compas)




Muchos jugadores del Fútbol Club Barcelona están seguros de haberlo convencido de seguir de azulgrana. Pero Neymar Jr no dice nada. No se manifiesta en las redes. Sonríe y hasta levanta un pulgar en fotos con sus compañeros en Nueva York, de pretemporada.

Sabe, o al menos presiente, que lo importante de su futuro no pasa demasiado por allí sino que al mismo tiempo, lejos, en París, se cocina desde hace ya muchos días otra historia que parece difícil de revertir, por lo que hay en juego y por los integrantes de esas reuniones.

Todo había nacido hacía muchos años. Ya en 2010, nada menos que Pinjas Zahavi, ex periodista, agente de futbolistas israelí y el tipo más influyente del mundo a la hora de concretar fichajes, había ya tratado de seducir al padre de Neymar para llevarlo al Chelsea, al mismo que le encontró comprador años antes en el magnate ruso Román Abramovich, muy amigo suyo. Y no parece que haya dado un mal resultado.

En aquel momento, Neymar jugaba en el Santos, era una figura emergente pero aún muy joven y quedaron en seguir en contacto y luego, no sólo su deslumbramiento por el Barça sino un paquete financiero que aún hace temblar jurídicamente al club catalán, desviaron el destino del crack, que además tuvo como rival justamente a su futuro equipo en la final del Mundial de Clubes de 2011 y luego ya ingresó para conformar el maravilloso Tridente sudamericano con Lionel Messi y Luis Suárez.

Pero si hubo un detonante a lo que desde hace rato perseguía Zahavi fue cuando otro de sus amigos, el multimillonario Nasser Al Khelaifi, representante de los intereses de Qatar en Francia, lo contactó para confiarle que ese país, ya con la sede del Mundial 2022 otorgada por la FIFA, había decidido apostar por Neymar como la gran estrella para ese torneo, teniendo en cuenta que ya Messi y Cristiano Ronaldo tendrán una edad avanzada.

Zahavi no es un iniciado. Sabe de los problemas económicos del Barcelona para sostener semejantes jugadores, que el Caso Neymar puede acarrear demasiados problemas jurídicos y de imagen por los sobreprecios pagados y también, que Qatar, a través del PSG, puede superar por mucho lo que los catalanes pueden pagar y afrontar sin problemas la cláusula de rescisión de 222 millones de euros para, a su vez, afrontar un paquete financiero total de otros 300 millones de euros apostando al futuro.

Zahavi no es otro que quien estuvo años asociado al grupo HAZ de representación de futbolistas y que, por ejemplo, intervino en el fichaje de Carlos Tévez al Corinthians, proveniente de Boca Juniors, por el que se pagó 24 millones de dólares aunque nunca fueron claros los papeles.

HAZ significaban las tres iniciales de los apellidos Hidalgo, Arribas y Zahavi. Fernando Hidalgo, a principios del siglo XXI, se había quedado con la representación de muchos de los jugadores que manejó en los años 90 el todopoderoso Gustavo Mascardi, con quien se enfrentó. Arribas no es otro que el actual titular de la AFI (ex SIDE) argentina, íntimo amigo del presidente Mauricio Macri, y que intenta desenredarse de un fabuloso lío por supuestas coimas en el caso Odebrecht.

Para más datos. Zahavi intervino en el pase de David Beckham al Real Madrid y tuvo que ver con el rubio jugador-modelo en su mejor etapa, con un aditamento: a punto de cerrarse la campaña electoral en el Barcelona en 2003, el candidato Joan Laporta era superado en intención de voto por  el reconocido publicista Luis Bassat, a quien se le atacaba por todos lados. En uno de los últimos debates televisados, un candidato sin opciones le requirió que dijera públicamente su segundo apellido, de origen judío. Ni así alcanzaba. Entonces, se apeló a anunciar, el último día hábil antes de la votación, que Beckham había sido fichado por el Barcelona siempre y cuando ganara Laporta.

Eso no fue todo: el Manchester United llegó a anunciar en su web oficial este fichaje, con el que, lógicamente, Laporta acabó imponiéndose, aunque pocos días más tarde…el Real Madrid anunciaba el fichaje del inglés por el que durante todo el verano, el presidente del club blanco, Florentino Pérez, había dicho que “never, never, never” cuando le preguntaban si le interesaba para su equipo.

¿Cómo pudo suceder esto? Hubo una triangulación: a La porta le sirvió este anuncio oficial del Manchester United, al Real Madrid, también por una cuestión de imagen (acabó “quitándole” una estrella al Barcelona) y al club inglés, también porque quería desprenderse del arquero turco Rustu Recber, y éste apareció firmando con el Barcelona.

Zahavi es capaz de esto y de muchísimo más y entonces no fue nada casual que este fin de semana estuviera reunido en París, en un lujoso hotel de la zona 3, tomando champagne y fumando puros de sobremesa, con el director deportivo del PSG, Antelo Henrique y con Neymar padre.

De hecho Antelo Henrique iba a viajar a Nueva York para charlar con el jugador brasileño pero lo detuvieron en París esta reunión y otra en la zona 8, en el hotel Royal Monceau con los representantes del chileno Alexis Sánchez, delantero del Arsenal, para tratar de contratarlo también y seducir aú n más al entorno de Neymar.

¿Cuál es el principal escollo de la operación de Neymar al PSG? Además del intento de convencimiento de sus compañeros y cuerpo técnico en Nueva York, la forma de eludir el club parisino al Fair Play financiero que ya puso en marcha la UEFA y que castiga severamente cuando los clubes se pasan del techo de la suma “entradas-salidas”.

En este sentido, el paquete de 300 millones de euros sería la consecuencia de un entramado en el que el club poco tendría que ver para no exponerse a una dura sanción: la cesión de los derechos del cien por ciento de la imagen a Neymar, y la participación de distintos sponsors, que van desde Nike, siempre ligada al fútbol brasileño (desde los tiempos de Sandro Rosell, quien purga algunos negociados ahora mismo en la cárcel en Cataluña), como la propia organización del Mundial 2022.

Mientras todo esto pasa, Neymar no se pronuncia. O se muestra enigmático y pensativo en las fotos propias en las redes sociales (emoticones incluídos) o sonríe, siempre sonríe, ante sus compañeros.

Pero parece que muchas cosas pasan por otro lado, bastante lejos de Nueva York y de la pelota o la camiseta, sino por lujosos hoteles con gente fumando puros, tomando champagne y con maletines de cuero.

Ellos juegan otro partido.


martes, 25 de julio de 2017

La mano suelta de Centurión




La de Ricardo Centurión y Boca Juniors es una historia exagerada. Es la misma historia que pudo ocurrir en cientos de casos, pero que en muchos de ellos llegó hasta un tope y quedó en la nada, o bien fue tapada, o se fue disipando por los cambios sociales ocurridos en el ambiente del fútbol en los últimos tiempos.

El fútbol, venimos insistiendo desde hace tiempo en nuestras columnas, se fue transformando en un fenómeno de clase media, al menos entre los protagonistas, llámense jugadores, directores técnicos o hinchas. Y no por voluntad de las clases más sumergidas sino que el negocio fue empujando hacia esto.

Se acabaron aquellos tiempos del fútbol como fenómeno de masas de todas las clases sociales porque los costos, el tipo de espectáculo, el formato y hasta la forma de selección de los chicos para las divisiones inferiores obedecieron más a la pretensión de negocio que al purismo de elegir efectivamente a los mejores.

Aquella idea del ascenso social de la nada a tenerlo todo parece de excepciones y hoy, desde muy jóvenes, muchos chicos ya tienen sponsors, ganan buen dinero, y esencialmente se trata de mayoría de blanquitos, rubios y de ojos claros, apellidos difíciles y obedientes a los DT al provenir de las escuelitas de fútbol que detectan algunos talentos pero más que todo, sirven en bandeja a este fútbol “moderno” a las próximas “figuras en serie” que están para cumplir en la cancha con lo que se les va a ordenar.

Aquello que sostenía en aquellas gloriosas páginas de la revista “El Gráfico” Ricardo Lorenzo Rodríguez, “Borocotó”, sobre que el mejor fútbol es aquel que proviene de la pobreza, hoy parece un asunto terminado, pero claro, necesita también del periodismo que hable fácilmente de “romperla”, “descoserla”, a la buena jugada hecha dos o tres veces en un partido, que cree que todo comenzó cuando el cronista nació, y se excede en elogios que no deja nada para un posible deslumbrante futuro.

Este fútbol lleva años acostumbrándonos a la medianía, a la carencia de grandes cracks, y la falta de oportunidades para el pobre tipo que es hábil en serio y tiene ese don que los otros (con más oportunidades económicas) no consiguen, y entonces allí aparece un Ricardo Centurión, una aguja en un pajar, con esa riqueza de juego que viene acompañada de una vida complicada, como parte de una generación que como otras ya, no ha tenido la ayuda necesaria del sistema para salir adelante y que anda en “malas” compañías.

A Centurión no sólo le soltó la mano Boca Juniors, que a último momento le impidió firmar un contrato con el Genoa en Italia para ofrecerle venir a seguir jugando en la Argentina, y que no pensó en darle contención, por ejemplo, dentro de un plantel de jugadores experimentados, o con su departamento de psicología, sino que ya el sistema le vino soltando la mano acaso desde que nació.

Centurión pudo llamarse Gatica, Pascual Pérez, Rojitas, Houseman u Ortega, como tantos otros apellidos que tuvieron que enfrentarse a innumerables problemas, aunque en otro tiempo fueron más acompañados por actores que se identificaban y que hoy se van borroneando del paisaje porque no tienen acceso a nada, también ellos sin manos que los sostengan, ni para pagar una entrada ni para que la mirada de quienes les cuentan las cosas sea, por lo general, de una clase media criada en el negocio y en el prejuicio.

Y este Boca de Daniel Angelici es la expresión más cabal de la mirada “fashion”, de la “mano suelta” de este tiempo en el que sólo vale el negocio sin importar demasiado el jugador y en base a la “imagen” del club, el mismo que permitió que en un Superclásico se tirara gas pimienta a los rivales, o que su propio presidente no pasara el test de idoneidad (ya no el de integridad) en la Conmebol para ser vicepresidente de la AFA.

Es decir, una vez más, lo que daña “la imagen” de Boca es que un jugador criado como pudo, sin que nunca nadie le dijera cómo se usan los cubiertos en una comida, que al menos puede ofrecer un gran espectáculo con su habilidad en el césped, tenga un comportamiento que no gusta en su vida privada (aún con actos que merecen el repudio), pero no lo del gas pimienta, o los actos de su propio presidente.

Se juzga con la vara del establishment, con el uso del rasero de la doble moral y todo sigue como si nada.


Mientras tanto, Centurión queda colgado otra vez.  Con la mano suelta. Sin oportunidades.

lunes, 24 de julio de 2017

La locura de los fichajes de agosto (Yahoo)




La imagen de un Neymar pensativo, emoticón incluído, colocada por él mismo en las redes sociales, es el mejor ejemplo de la locura que vive el fútbol europeo con los fichajes que en muchos casos van camino a definirse en agosto, muy cerca del inicio de la mayoría de las temporadas de las grandes ligas.

Cada día es más claro que el negocio va tapando a lo futbolístico y cuando nos quieren hablar de planificación, stages o cronogramas, en realidad nos esconden que todo queda suspeditado a las contrataciones y ventas y el resto es absolutamente secundario.

Lo dijo claramente, días pasados, nada menos que el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, con una sinceridad que años atrás (tal vez menos calmo a falta de sucesión de títulos que ahora tiene) no podía sostener: “más de un gran fichaje llega en agosto, no sería la primera vez”, en referencia a la posible llegada de la perla europea, el delantero del Mónaco Kyllian Mbappé, ahora que los blancos han juntado tanto dinero por las ventas de los pases de James Rodríguez al Bayern Munich, de Alvaro Morata al Chelsea y muy posiblemente de Danilo al Manchester City.

Es el mismo Pérez que hace poco más de diez años sostuvo en aquellos veranos el “never, never, never” para referirse al posible fichaje del inglés David Beckham, y todos saben cómo acabó aquel cuento.

Ahora, tanta preparación, tanto cronograma, quedan suspeditados a la llegada de un refuerzo que puede cambiar mucho de toda la preparación porque altera la táctica del equipo, pero todo vale para reforzarse y ser más poderoso que en la temporada anterior.

Por ejemplo, la llegada de Neymar al PSG cambia mucho todos los esquemas. El del club francés, porque como bien sostuvo su entrenador Unai Emery, pasaría a tener dos top-5 como el ahora delantero del Barcelona y su compatriota Daniel Alves como lateral derecho, y con esos 222 millones de euros que le podrían ingresar al Barcelona, acaso podrían usarse en los fichajes del tan anhelado Marco Verratti, del mismo PSG, como el argentino Paulo Dybala de la Juventus, tan elogiado por Lionel Messi, que lo tiene como compañero en la selección argentina.

Claro que Dybala no es Neymar, ni juega de lo mismo que el brasileño y acaso podría obligar al Barcelona a cambiar su tradicional último esquema ofensivo del Tridente sudamericano por un sistema con más gente en la creación y no tanta en la línea de la definición o acaso acabe apostando por otro delantero más y que Messi y Dybala se retrasen, algo que tiene pensado Jorge Sampaoli en la selección argentina.

El caso de Neymar también agrega otros condimentos, que pasan por cuánto juega hoy lo colectivo y cuánto lo individual en los jugadores estrella. Porque Neymar está muy cómodo en el Barcelona desde lo humano y desde lo táctico, y su rendimiento ha sido muy bueno, más allá de algunos baches que haya podido tener.

Sin embargo, Neymar no alcanza la satisfacción total porque se sabe con chances de ser en el futuro el mejor jugador del mundo, y ya ha estado en la terna para el Balón de Oro, pero sabe que a la sombra de Messi siempre quedará atrás del argentino y tampoco los logros del Barcelona ampliarán sus chances, por lo que la única forma de intentar conseguir ese máximo palmarés individual es cambiando de camiseta y qué mejor que hacerlo al PSG, con tantos compañeros brasileños y en especial su amigo Alves, ganando el doble de dinero, y encabezando un proyecto que lo puede lanzar al máximo estrellato.

También lo que ocurre con Neymar y esta indefinición del propio brasileño sobre qué hacer con su vida está relacionado con una larga falta de previsión del Barcelona como club, que no se ha dado una política de protección a sus figuras y por ejemplo, Neymar se fue quedando sin el respaldo de compatriotas en la plantilla, un detalle que parece menor pero no lo es.

En el caso del Real Madrid, la posibilidad de traer a Mbappé también puede alterar la competencia de la línea del ataque, aunque la BBC (Bale, Benzema, Cristiano Ronaldo) parezca fija.

Mbappé generaría una competencia en los primeros planos del ataque que salvo Marco Asensio en el final de la temporada pasada, ningún otro jugador consiguió y a futuro, parece una excelente apuesta por su corta edad (18) y francés como el entrenador, Zinedine Zidane.

Desde ya que nos referimos al mercado de la Liga Española, pero esto podría extenderse a los otros de las grandes ligas si tomamos el caso de equipos que han invertido fortunas, como el Manchester City, el Chelsea o el propio PSG, sin reparar tampoco en que los jugadores llegarán en agosto y a poco de comenzar los torneos.


Es decir que cada vez es más claro que el negocio comienza a evidenciarse (no sólo a estar) por encima de lo futbolístico y que aquello de la declamada “planificación” queda absolutamente de lado cuando puede llegar una estrella, sea el momento que sea.

jueves, 20 de julio de 2017

Lo que unen los dirigentes los separa el Estado de derecho



Sí, claramente Julio Humberto Grondona y Angel María Villar son lo mismo. Mellizos de la dirigencia del fútbol a uno y otro lado del Océano Atlántico. Lo que uno decía desde Argentina, el otro lo adaptaba para España y lo repetía, adaptando sus palabras a la otra forma de decirlo en el mismo idioma aunque con algunas palabras distintas.

Ambos ejercieron el poder total en sus federaciones. Grondona duró 35 años en la AFA y sólo dejó el cargo cuando falleció, hace casi exactamente tres años. Villar llevaba 29 pero a diferencia del ferretero de Sarandí, se encuentra preso junto a su hijo Gorka, abogado de 44 años, por corrupción, algo difícil de imaginar para su colega, y acaso la gran diferencia entre los dos casos.

¿Cómo es que pudo suceder esto? Simplemente porque en España hay límites que en Argentina no existen y uno de ellos es el Estado de Derecho.

¿Se imagina el lector que Grondona pudo ir preso alguna vez, en serio, en la Argentina pese a todos los desaguisados cometidos? Sólo se recuerda una Secretaría de Deportes que quiso desplazarlo de su cargo con toda la fuerza y no precisamente por muchas de sus fechorías sino meramente por una cuestión futbolística, y fue la del primer gobierno de la democracia recuperada, la de Raúl Alfonsín, cuando a Rodolfo “Michingo” O’Reilly no le gustaba como jugaba la selección de Carlos Bilardo y aprovechando un viaje del mandamás de la AFA a Suiza, intentó una especie de golpe de Estado, abortado por el resto de la dirigencia futbolera.

Después, Grondona atravesó demasiado tranquilo cada una de las etapas políticas, en parte porque a pocos les interesó sacarlo del poder y en otra parte, acaso por el temor a las relaciones y el sistema que fue armando a través del tiempo.

En cambio, Villar siempre se las tuvo que ver con los distintos gobiernos españoles. Ya tuvo problemas con José Luis Zapatero cuando en 2008 éste, a través del director del Consejo Superior de Deportes (CSD), Jaime Lissavetsky, se opuso a un adelantamiento en la fecha de elecciones de la RFEF y fue Joseph Blatter. El entonces presidente de la FIFA y amigo de Villar, quien amenazó con sanciones para que la selección española no pudiera participar en la Eurocopa de ese año, que acabaría ganando. El gobierno de ZP tuvo que recular.

Después, las discusiones siguieron con los directores de la CSD de los gobiernos de Mariano Rajoy, Miguel Cardenal y el actual, José Ramón Lete, pero también con la Liga Española de Fútbol (LFP) de Javier Tebas Medrano, alguien que llegó a la Argentina en 2016, de la mano de Marcelo Tinelli, para vender las bondades de la Superliga aunque con elementos que en el propio fútbol español no se usaban como vender los derechos de TV en paquete, como sí hace la Premier League.

Si Tebas Medrano pudo dialogar con los dirigentes de los clubes argentinos fue sólo porque Grondona ya había fallecido. De lo contrario, su enemistad con Don Julio provenía de la enemistad con Villar por aquello de que “los enemigos de mis amigos son mis enemigos”.

Por estos mismos enfrentamientos es que tras señalar Tebas que en la última elección de Villar en mayo pasado “hubo fraude” y el dirigente Miguel Galán, apoyado por la gente de “Pro-Liga” (clubes de Segunda y Tercera) presentó una moción de censura contra Villar, Letes llegó a indicar hace horas que en España “rige el Estado de Derecho” y que por esa misma razón, su organismo redirigió las denuncias a la Fiscalía correspondiente.

¿Podría pensarse una situación similar en la Argentina con los gobiernos de turno y contra Julio Grondona o ahora mismo ante una eventual situación contra el actual presidente Claudio Tapia, como por ejemplo, alguna denuncia que se radicó contra él por los manejos en el CEAMSE o por el hecho de haber querido imponer en la Asamblea general del 29 de marzo pasado en Ezeiza que los test de idoneidad los hiciera el Colegio de Abogados de Buenos Aires y no la Conmebol? La respuesta es clara y contundente: imposible.

Las relaciones que teje el fútbol con cada gobierno de turno son al más alto nivel, y en buena parte esto es así desde tiempos inmemoriales porque la dirigencia argentina prefiere acomodarse en los cargos en vez de oponerse fervientemente a las mafias.


Por eso, si Villar y Grondona fueron tan parecidos, si el final de cada uno puede ser distinto, no será por el fútbol sino porque en un país, los dirigentes están dispuestos a que rija el Estado de derecho, y en el otro, simplemente no.

miércoles, 19 de julio de 2017

El ascenso de Boca en 1913, un lío de cuatro grandes…y Alumni



Todo comenzó, como suele suceder, con un hecho particular. Fue en 1908, en la final de la Copa Competencia de Tercera entre Independiente y Ferrocarril Oeste, cuando el árbitro Víctor Morazzini bombeó a los Rojos, que ya molestaban políticamente.

Los dirigentes de Independiente solían asistir a las reuniones de la Asamblea y el Consejo Superior de la Argentine Football Association con la misma ropa con la que trabajaban en las fábricas de la zona de Avellaneda y eso no gustaba nada a los dirigentes de la élite como Juan Gil (San Isidro), Mariano Reyna (Alumni) y especialmente Luis Carbone (Racing Club).

En 1911, Independiente peleaba por el ascenso a Primera desde la llamada División Extra, pese a tener jugadores suspendidos  como Hospital o Balbino Ochoa (se decía que el primero por no haber quedido jugar en River y el segundo, en Bánfield) pero cayó en la última fecha ante Estudiantes de La Plata. Ëste, entonces, se quedó con el único ascenso del año.

Sin embargo, el glorioso Alumni atravesaba ya épocas complicadas para mantenerse y tomó la decisión de no jugar el torneo en 1912, abriéndose entonces un cupo para el otro finalista de la categoría Extra, Independiente. De hecho, Alumni no se presentó en las primeras tres fechas. Lo raro fue que decidió rever la situación, regresó a la competencia y de esta manera. Independiente no pudo subir. Estas maniobras para que Alumni siguiera y no se retirara se las atribuyeron a  Reyna y Carbone, que jamás hacían prosperar las protestas de Independiente y en el caso del dirigente de Racing, por los estrechos vínculos que tenía con el entonces caudillo de Avellaneda, Alberto Barceló.

En ese contexto, en el que Racing no quería por nada del mundo que su vecino ascendiera a Primera, se produjo el mayor detonante. Fue el 2 de junio de 1912 en la división Internedia. Independiente debía enfrentar a Boca y otra vez apareció el árbitro Morazzini, el mismo de 1908. Expulsó al volante Ernesto Sande, al centrodelantero Enrique Colla (que lo terminó agrediendo) y luego, el director técnico y a la vez presidente del club (algo que se estilaba), Juan Ricardo Mogaburu, protestó los fallos y otra vez rebotó, como de costumbre. No sólo eso: Colla fue descalificado por todo el torneo y se sumaba al ya suspendido arquero Buruca Laforia y a los jugadores de campo Garay e Idiarte y el estadio de los Rojos fue clausurado hasta fin de año.

Ahí fue cuando Independiente, harto ya de estar harto con aquella AFA, decidió escindirse y lo acompañaron GEBA, Porteño (de Palermo) y Estudiantes de La Plata (todos de Primera), junto con Kímberley de Nuñez, Argentino de Quilmes, Atlanta y la Sociedad Sportia Argentina –que no participaba desde 1910 y que luego renunciaría a seguir participando-, todos equipos de la división Extra, para conformar desde entonces la Federación Argentina de Football.

Claro que esta salida dejó a la original AFA con apenas seis clubes de Primera y por esa razón no hubo descensos justo cuando River Plate ocuparía el último lugar, y en cambio se determinaron ascensos de los equipos de la categoría siguiente como Platense, Boca Juniors, Estudiantil Porteño, Olivos, Comercio. Riachuelo y Ferro (campeón de la divisional), y hasta se sumó a Bánfield, que era el campeón de Segunda (Tercera real), que entonces escaló dos categorías para sumar más equipos en la máxima, al punto que también se cursó una invitación especial a Ferrocarril Sud, para llegar a los quince equipos.

Es decir que el ascenso de Boca a Primera en 1913 tiene el mismo origen que el hecho de que River haya evitado un primer descenso en su historia, y ambos hechos están ligados a un tironeo político entre Racing, Independiente y Alumni.


Mientras tanto, 1912 marcaría el inicio del dominio de Racing en la antigua AFA, en tiempos aún amateurs.

martes, 18 de julio de 2017

Las derivaciones de la detención del Grondona español



Corría diciembre de 2015 y los principales dirigentes de uno y otro lado del Océano Atlántico se reunieron en Zurich, la sede mayor del fútbol mundial,  para determinar qué hacer para las elecciones de febrero siguiente para decidir quién sería el nuevo presidente de la FIFA.

Del otro lado aparecía como amenaza el jeque de Bahrein Salman Bin Ibrahim Al Khalifa, con los votos de los continentes africano y asiático y ahodando en el descontento del Tercer Mundo futbolístico por cómo se venían encadenando los hechos hasta entonces y la posibilidad de que la “racionalidad occidental” se quedara sin el poder, determinó la urgencia para encontrar un candidato potable entre europeos y sudamericanos.

“De acá no nos vamos hoy sin un candidato”, dijeron las partes. No pintaba nada fácil la situación: por el lado de la Conmebol, sus principales dirigentes venían de vaciar la Copa América de Chile, a la que casi no acudieron para no dar la cara, luego de que la mayoría cayera en mayo en la redada del FIFA-Gate, mientras que el candidato natural de la UEFA, Michel Platini, había quedado suspendido tras el episodio de los millones de dólares “por asesoramiento” recibidos desde el defenestrado Joseph Blatter.

La voz cantante de la reunión la llevó, como no podía ser de otra manera, el presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) y uno de los dirigentes más influyentes del último cuarto de siglo, Angel María Villar, encumbrado en la FIFA pero con tanto poder en Sudamérica que había logrado meter a su hijo, el abogado Gorka Villar,  como director general de la Conmebol entre 2014 y 2016,  gracias a la gran relación tejida durante tantos años con quien fue casi su hermano mellizo en el fútbol, don Julio Grondona, el fallecido hombre fuerte del fútbol argentino, número 2 de la FIFA como vicepresidente senior, y “co-conspirador número 1” para la investigación del FIFA Gate encabezada por la fiscal de Nueva York, Loretta Lynch.

“Lo que Grondona decía en Buenos Aires hoy, Villar lo repetía mañana casi con las mismas palabras pero adaptado a la realidad de España”, nos dijo en su momento un afamado colega radial de la península Ibérica que conoce como pocos los entresijos del poder futbolero, y es que así fue.

Grondona aprendió muchos de los negocios grandes cuando conoció más de cerca a Villar, cuando por fin accedió a expandirse como dirigente desde el sorteo del Mundial de México 1986 en diciembre de 1985, pero especialmente desde que el abogado vasco de 67 años (21/1/1950) tomó la presidencia de la RFEF el 29 de julio de 1988, sucediendo a José Luis Roca.

Desde ese momento, la relación Grondona-Villar fue de una simbiosis casi total. Grondona importó los negocios a la usanza del abogado vasco que de todos modos tiene dificultades para hilar frases y que llegara a jugar 22 partidos en la selección española con 3 goles convertidos, aunque uno de los mayores recuerdos que dejara fue la trompada que le pegó al holandés Johan Cruyff en un Athletic de Bilbao-Barcelona, que lo hizo abandonar el campo antes incluso de ser expulsado.

Si Grondona trajo varios negocios al mejor estilo del vasco, Villar fue aprendiendo de Don Julio el lenguaje de los gestos, el uso directo de la familia y muy pocos amigos cercanos e involucrar a todas las partes posibles para que todos quedaran pegados ante cualquier requisitoria y así consiguió perpetuarse en el poder igual que el ferretero de Sarandí: 29 años en el sillón de la RFEF y rodeado de su mano derecha, Juan Padrón, como vicepresidente económico, para manejarle los números, apenas su tuvo tres rivales en las siete votaciones en las que se impuso: en 1988 le ganó a Eduardo Herrera, y en 2004 a su ex secretario general, Gerardo González Otero y al ex futbolista Sebastián Losada (que no tuvo ningún sufragio). En el resto de los casos, algo que seguramente resultará conocido a los lectores, no tuvo rivales.

En la última oportunidad en mayo pasado, Villar volvió a presentarse solo y obtuvo 112 de los 129 votos de los asambleístas presentes sobre 139 totales, con 6 nulos y 11 en blanco. Un Villar con más arrugas y enemigos, salió sostenido por el ex dirigente del Barcelona Joan Gaspart, vicepresidente de otro detenido por corrupción en su momento, José Luis Nuñez…

Como tantas otras veces, Villar había tenido que lidiar contra ex secretarios generales suyos en la RFEF, contra los que irremediablemente acababa enfrentado. Esta vez le había tocado a Jorge Pérez, a quien Juan Padrón (81 años y en la REFE desde 1984) había colocado en ese lugar para desplazar a Gerardo González, quien se hizo opositor, pero que también en su momento ingresó por Agustín Domínguez, en un procedimiento similar.

Lo concreto es que Pérez, ahora opositor, impugnó las elecciones por las que Villar fue elegido como presidente de la RFEF hasta 2020, y por lo tanto no se presentó, y ahora queda la duda, con las detenciones también de Padrón y Gorka, sobre cómo quedarán las cosas en la federación cuando el miércoles 19 de julio se realizaría una reunión de Junta Directiva y el jueves iban a llevarse a cabo los sorteos de la Liga, la Segunda división y la Segunda B.

Es el aniversario del Centenario de la FIFA y se genera la gran fiesta en la casa mayor del fútbol en la calle Fifastrasse, en Zurich. La música resuena, muchos abandonan sus mesas y salen a bailar, entre ellos, el entrenador argentino Carlos Bilardo. Villar, que comparte la primera mesa cerca del escenario con Grondona y sus mujeres, tironea del brazo del argentino, que se resiste a acudir al escenario.

“No, no voy a hablar. Si hay algo que nunca hago es hablar con ustedes, la prensa. ¿Usted es argentino? Entonces es compatriota del mejor dirigente que conocí en mi vida, Julio Grondona”, nos dice un Villar que acaba de levantarse de una larga siesta en el sillón del vacío lobby del Hotel Hyatt en Santiago de Chile. El español se había quedado dormido tras un largo viaje para hacerse cargo de la situación de que al día siguiente, en la final de la Copa América entre Chile y Argentina, parecía que ningún dirigente sudamericano podría entregar el trofeo al ganador.

“¿Yo? No….a mí solo me invitaron, estoy ocasionalmente aquí, pero si hay alguien que se me ocurre que podría entregar esta Copa es Villar por ser el más encumbrado de la FIFA de todos los que están aquí”, nos dice un informal Gianni Infantino, quien acaba de llegar con un amigo a Santiago y que esperaba, de pie, a que Villar se despertara de la siesta.

Para ese tiempo, ya con Grondona muy grave (moriría a fines de julio de 2014) es que Gorka, el hijo de Angel Villar, ingresaría en la Conmebol como insólito director general.

En ese tiempo, distintas denuncias sostenían que eran tantos los negocios del abogado vasco que por año, sus bolsillos se llevaban más dinero que muchos clubes, especialmente los uruguayos. Uno de los temas más polémicos eran los derechos de TV a la baja que la Conmebol vendía y que generaba cada vez más airados reclamos hasta que ocho entidades orientales (entre ellas Peñarol) lo acusaron de extorsión y de hecho, cuando apareció el informe de la fiscal Lynch por el FIFA Gate, cuando se habló del cobro de coimas desde Torneos, Traffic y Full Play para obtener más fácilmente los derechos de TV se mencionaba a 10 dirigentes que todos pensaron que eran los mandamases de las 10 federaciones del continente pero no era así: había uno que no era precisamente de ese palo…

Gorka Villar cobraba 40.000 dólares mensuales más 5000 por vivienda, coche con chofer y protección. “Gorka es el cerebro de una mafia corrupta. Es el mayor sinvergüenza de todo esto, el cerebro, un participante más, un cómplice en todos los casos de corrupción que ha habido en estos años, de todos esos dineros sucios que han agarrado. No en vano, por todo eso, todos esos dirigentes están presos”, denunció el ex arquero paraguayo José Luis Chilavert, un conocedor de estos temas, a Radio Marca.

Las causas de la detención son muchas, aunque todas se resumen en la corrupción. Desde el supuesto favoritismo al Recreativo de Huelva y al Marino de Tenerife para que conservaran sus plazas en la Segunda B, o el supuesto fraude para quedarse con los fondos de una promesa de construcción de escuelas de fútbol en Haití, cuando Padrón (también presidente de la Federación Tinerfeña) colocó a su hija María como empleada de la RFEF para cobrar 14.285 euros en tres meses, según denunció “La Voz de Galicia” en marzo pasado, o el extraño final de relación asociativa con la empresa Santa Mónica de los hermanos Samper (que explotaba los derechos de imagen, igual que en la AFA, pero relacionados directamente con Gorka, dueño de “Sport and Advisers” y miembro de la RFEF relacionado con la materia, es decir que era una ingeniería parecida a la de la entidad argentina), que derivó en una importante deuda impagable, o hasta el archivo de una causa en 2010 que contra Villar y Padrón promovió el presidente de la Liga (LFP), Javier Tebas Medrano, por apropiación indebida, administración desleal y falsedad documental.

En medio de tantos actos sospechables, hay algunos que involucran directamente a la AFA, como aquel partido jugado en setiembre de 2010 en el Monumental, que Argentina le ganó a España 4-1 cuando “La Roja” era reciente campeona mundial en Sudáfrica y su cachet orillaba los 2,5 millones de dólares. En esa gira, España también enfrentó en agosto a México y también está en la mira otro partido en Doha ante Qatar en febrero de 2013. Es que Villar, como su media naranja futbolera Grondona, votó por la candidatura qatarí para el Mundial 2022 en otro episodio que investiga la justicia suiza. Y no es casual que también se incluyan entre las sospechas los amistosos de España de junio de 2011 ante Venezuela en Puerto La Cruz o en noviembre de ese mismo año ante Costa Rica en San José. No casualmente los presidentes de ambas federaciones, Rafael Esquivel y Eduardo Li, fueron apresados en Estados Unidos por estar relacionados al FIFA Gate.

Los delitos concretos que se le imputan al grupo de los Villar, Padrón o el secretario general de la Federación Tinerfeña, Ramón Hernández Baussou se refieren concretamente, de acuerdo con lo publicado por el juez Santiago Pedraz, de la Audiencia Nacional, y coordinado por la Fiscalía Contra la Corrupción y Criminalidad Organizada, , a “corrupción entre particulares, falsedad, administración desleal, apropiación indebida, alzamiento de bienes, compra de dirigentes regionales y manejo irregular de fondos”, basados entre otros elementos, en escuchas telefónicas ordenadas por el propio magistrado.

Esta investigación sostiene que a principios de 2016 Villar impulsó la celebración de partidos de la selección española y otros “consiguiendo contraprestaciones para la contratación de servicios y otras relaciones comerciales en beneficio de su hijo Gorka”.
Este caso se lo denominó “Soule”, un antiguo juego de pelota en la Francia de la Edad Media, que se practicaba en prados y bosques y el objetivo era devolver la pelota en un lugar indicado con la participación de dos pueblos que competían. No terminaba hasta que la pelota no llegaba a destino, podía durar varios días y generaba mucha violencia por lo que Carlos V decidió prohibirlo en 1365, y para muchos es considerado en Francia un antecesor del fútbol y el rugby.

Pero hay una gran diferencia entre la RFEF de Villar y la AFA de Grondona, y es el contexto de la política general en ambos países, España y Argentina. Mientras Don Julio siempre encontró ignorancia e impunidad en el contexto de los funcionarios estatales, Villar siempre tuvo mayores problemas para moverse en ese ámbito.
De hecho, la denuncia sobre estas irregularidades provino nada menos que del Consejo Superior de Deportes (CSD), la secretaría de Deportes española, que sostuvo en un comunicado que España “es un Estado de derecho y entonces la CD dio traslado de las denuncias e irregularidades recibidas al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) y a la Fiscalía correspondiente”.

Si esto sucedió con las autoridades deportivas del gobierno del Partido Popular de Mariano Rajoy, mucho peor lo pasó Villar con el CSD del gobierno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de José Luis Zapatero.

En 2008, la RFEF quiso adelantar sus elecciones presidenciales pero el CSD se opuso, en lo que parecía una guerra sin cuartel. Zapatero llegó a decir que nadie estaba por encima del gobierno español pero bastó un acto de homenaje a Alfredo Di Stéfano en Madrid para que el entonces presidente de la FIFA y estrecho aliado a Villar, Joseph Blatter, amenazara con que si el Estado intervenía, la RFEF sería sancionada y la selección española se quedaría fuera de la Eurocopa de ese año en Austria y Suiza.
Zapatero tuvo que recular, y “La Roja” acabó jugando (y ganando) la Eurocopa.

Ya para ese entonces, Villar se había convertido en el Grondona español.

¿Podrá sortear esta nueva batalla?




domingo, 16 de julio de 2017

El Barça ante el desafío de contrarrestar el “efecto Madrid” (Yahoo)




“Tres de las últimas cuatro Champions Leagues fueron del Real Madrid y la que no llegó, fue por causa de un madridista”. Suelen sostener, entre bromas, los fanáticos del equipo blanco en este receso veraniego a punto de terminar, cuando los equipos de la Liga Española regresen de sus vacaciones para encarar el proceso de stage o pretemporada.

No deja de ser cierto, más allá del chascarrillo. El autor del gol con el que Real Madrid fue eliminado en semifinales de la Champions League 2014-15 fue Alvaro Morata, en ese momento en la Juventus, que luego sería derrotado en la final por el Barcelona.
Pero salvo en ese caso, el Real Madrid acaparó todo en Europa y la más clara de todas las copas fue la última,. La que ganó de manera más holgada, con un lapidario 4-1 a la Juventus en Cardiff.

El gran desafío, entonces, para el gran rival de los blancos en España y uno de los más fuertes también en Europa, el Barcelona, es cómo contrarrestar este tiempo tan ganador del Real Madrid proviniendo de una época gloriosa hace no tanto tiempo atrás, teniendo en cuenta que para 2006 sólo había ganado una Copa de Europa (1992) y para 2015 ya contaba con cinco en su palmarés.

Lo cierto es que para Real Madrid parecía ser, el XXI, un siglo de inicio complicado. Si la distancia con el Barcelona en un momento fue de 9-4 (2011). Ahora vuelve a ser muy amplia, 12-5, mayor aún a la que existía en 1966 (6-0) ó en 1998 (7-1) y teniendo en cuenta que en estos años, el Barcelona no sólo contó en sus filas con Lionel Messi, quien ha batido prácticamente todas las marcas individuales de la historia del club, sino que se ha dado el lujo de tener en la terna para el Balón de Oro a tres jugadores de su equipo (Xavi, Iniesta y Messi).

¿Qué fue lo que ocurrió para que el Barcelona haya llegado a esta situación de tener que revertir una relación de poder que estaba en sus manos y se evaporó para pasar a la de su eterno rival?

Es una suma de razones pero lo fundamental pasó por lo institucional. El Barcelona no tuvo proyecto claro una vez que aquel equipo que logró formar de a poco con Frank Rikjaard primero y especialmente con Josep Guardiola después, desde 2008, comenzó a desinflarse por obra y gracia del mero paso del tiempo y el final de un ciclo para algunos jugadores.

Un Barcelona envuelto en las mieles del éxito comenzó a dormir en esos laureles y se fue equivocando casi sistemáticamente en los fichajes, en la imprevisión con miras a temporadas siguientes, y en decisiones institucionales, sumado al inesperado fallecimiento del llamado a ser el sucesor de Guardiola, Tito Vilanova.

Un buen ejemplo es lo ocurrido institucionalmente con el Caso Neymar, o con el conflicto con la FIFA por el uso de juveniles extranjeros menores de edad, o con la negativa a aceptar un cambio de ciclo en la contratación del argentino Gerardo Martino, para que alguien “de afuera” se hiciera cargo de bajarle la cortina a muchos jugadores a los que nadie se animaba a quitar de la plantilla.

Ese Barcelona no sólo tardó demasiado en cambiar sino que cuando lo hizo, fue apuntando a una tremenda delantera goleadora como es el Tridente sudamericano pero eso implicó, al mismo tiempo, una renuncia a su juego tradicional de posesión y de gestación desde la mitad de la cancha para pasar a ser un equipo mucho más efectivo en la red adversaria que vistoso a la hora de los espectáculos.

Mientras esto sucede aún hoy, la salida de Xavi primero y ahora la evidente cercanía del final de la carrera de Andrés Iniesta vuelven a colocar el acertijo sobre quiénes serán, en la gestación, los próximos socios de Messi para las próximas temporadas, y al mismo tiempo, muy de a poco, la pregunta sobre cómo afrontará el Barcelona al Messi mayor de treinta años que se avecina, acaso un genio más retrasado, más asistente, más alejado de la zona de definición y acaso, al revés (parece más difícil pero no imposible) estacionado cerca del área rival.

Mientras todo esto sucede en Can Barça, el Real Madrid supo revertir una situación futbolísticamente muy compleja apelando a tres elementos fundamentales: 1) Seguir apostando a los galácticos, 2) rejuvenecer paulatinamente la plantilla, 3) apostar a Zinedine Zidane como proyecto.

Más allá del fracaso de Rafa Benítez para principios de 2016, Zidane ya ocupaba el lugar de su ayudante porque era la idea a futuro, que simplemente se adelantó unos meses, acaso un año o dos, pero el francés era la cara del futuro blanco para su presidente Florentino Pérez.

Zidane fue entendiendo que manejar una plantilla llena de estrellas como la del Real Madrid es mucho de mano izquierda, simpleza y aceptación de un discreto segundo plano, que medidas drásticas o explosiones mediáticas.

Con sentido del humor, ironía y una alta dosis de sentido común de alguien que jugó a la pelota como pocos, Zidane hizo del Real Madrid un equipo indestructible, que siempre marca y que resulta un hueso duro de roer en cada partido, incluso cuando las cosas no parecen venir bien.

El Barcelona, en cambio, se quitó de encima jugadores que hoy podrían ser muy importantes, desde Martín Montoya cuando no abundan laterales derechos, hasta Thiago Alcántara, el claro sucesor de Xavi que emigró al Bayern Munich.


Habrá que ver si ahora con Ernesto Valverde en el banquillo, el Barcelona es capaz de reverdecer viejos laureles y retomar la iniciativa ante un Real Madrid ganador como pocos imaginaron a esta altura de las circunstancias.