domingo, 2 de mayo de 2010

El Inter de Mourinho reabre un debate ético (Yahoo)



Indudablemente, la clasificación del Inter para jugar la final de la Champions League ante el Bayern Munich en Madrid, es uno de los hechos más conmovedores del fútbol mundial de los últimos tiempos, no sólo por haber eliminado al considerado mejor equipo del planeta, el Barcelona, sino porque no obtiene este preciado trofeo desde 1965.

Sin embargo, la particular forma de haber perdido sólo por un gol en el Camp Nou, luego de haber ganado 3-1 en el partido de ida, en Milán, atinando sólo a defenderse, sin siquiera osar rematar al arco rival, por el sólo hecho de conseguir el objetivo buscado, reabre un debate ético sobre si es legítimo ganar de esta manera.

Es claro que el Inter se ajusta al reglamento del fútbol y por lo tanto, si su entrenador, el portugués José Mourinho, decide colocar a todo su equipo en posición defensiva, lo puede hacer. Si obtiene el objetivo deseado será legal, y de hecho, nadie discute si el Inter debe o no presentarse el próximo 22 de mayo en el estadio Santiago Bernabeu a jugar la final ante el Bayer.

El tema pasa por la concepción de lo que originalmente es el fútbol como deporte. ¿Es un juego?, ¿Una ciencia? ¿Un arte? Es posible que cada uno tenga una opinión al respecto, lo que transforma a esta actividad, no casualmente, en una de las más ricas de las que existen para el uso colectivo. Y muchos dirán que puede tener aspectos de cada cosa, pero que “deporte” es algo distinto a todo lo demás y que lo que importa allí es simplemente imponerse.

Todo es respetable, pero el deporte tiene que tener un costado moral. Y la única manera de mantenerlo, es respetando la esencia del juego. La esencia nos indica siempre que al fútbol se juega originalmente para tratar de marcar goles en el arco adversario, y desde el momento en que se cobra una entrada, o que se venden derechos para televisión, y se percibe dinero por el espectáculo, hay un compromiso a priori por brindar lo mejor que se pueda, y no sólo un argumento como para ganar de cualquier modo.

Cuando uno de los dos equipos renuncia al juego, y se dedica sólo a defenderse, si bien en algún punto se sincera con el espectador al reconocer la inferioridad respecto de su rival, también nos está dando un claro mensaje reñido con la ética del juego original, aunque no esté enfrentado al reglamento, y es que nos dice que abandonemos toda esperanza de ver un espectáculo, al menos de su parte. Si en todo caso, el rival consigue superar el vallado defensivo (y únicamente defensivo) que colocará, entonces únicamente así, se podrá disfrutar de algo que valga la pena de ver.

Aún así, el Inter tiene una enorme solidez defensiva, demostrada ante el Barcelona en el Camp Nou, con grandes cracks en todos los puestos que son tremendamente difíciles de superar, volantes con mucho oficio, un gran arquero, que atraviesa un excepcional momento, como el brasileño Julio César, pero también una notable dupla de ataque, compuesta por el camerunés Samuel Eto’o y especialmente el argentino Diego Milito.

¿El Inter se clasificó sólo por sí mismo? No lo creemos, como tampoco por la indudable orientación del gran táctico que es Mourinho, que no es casual que consiga este objetivo luego de 45 años de sequía para los italianos. También en esto tiene que ver el bajo momento de algunos jugadores del Barcelona (Touré, Ibrahimovic, Keita), una ausencia fundamental en el corte final de las jugadas, como Andrés Iniesta, y muy especialmente, un sorprendente Lionel Messi, lejos del altísimo nivel de hace poco menos de un mes, en lo que parece padecer algo personal, no futbolístico.

Con todos esos problemas, y con un rendimiento fuerte pero no al nivel de la temporada pasada (que ahora le hace peligrar también una liga que ya parecía ganada luego de vencer con claridad en el Bernabeu al Real Madrid), este Barcelona no podía llegar a la altura necesaria para atravesar un rudísimo equipo como el Inter, así como un obstáculo semejante, y acaso más duro, sí lo pudo resolver en aquella otra semifinal ante el Chelsea en Londres, aunque el glorioso remate de Iniesta fuera en la última jugada.

Este Barcelona no tuvo aquel destello necesario para quebrar dos líneas férreas y un gran arquero como ocurrió frente al Inter, incluso con un jugador menos por muchos minutos, porque los catalanes necesitan demasiado de Messi, Xavi e Iniesta para ese toque final, y tampoco han conseguido, con Ibrahimovic, un goleador implacable como el que tenían con el Eto’o que jugó para el equipo de enfrente.

Todo indica que la clave de la serie estuvo mucho más en Milán que en Barcelona. El Inter sacó su ventaja allí, jugando en gran nivel, y luego la defendió, con métodos cuestionables o no, como pudo en el Camp Nou, aprovechando sus fortalezas y profundizando las debilidades rivales. Quedará para pensar si tiene sentido un Inter como el del Camp Nou, siendo posible otro, como el de San Siro.

Seguramente, volviendo al debate ético, hoy minimizado por muchos a partir de que parece que todo vale con tal de conseguir el pasajero éxito deportivo, a los simpatizantes del Inter poco les interese debatir. Y los del Barcelona estarán tristes y esperando revertir este panorama ganando la liga al Real Madrid.

Pero creemos que a la hora del sueño, el Barcelona de estos años duerme más tranquilo, con su almohada, que el Inter.

Mourinho’s Inter re-opens an ethical debate (Yahoo)



Undoubtedly Inter’s classification to play the final of the Champions League vs Bayern Munich in Madrid, is one of the most moving facts of the World football in the last times, not only because they eliminated the team considered the best of the planet, the Barcelona, but because they do not get the precious trophy since 1965.

However, the particular way of having lost only by one goal in the Camp Nou, after having won 3-1 in the starting match, in Milan, only trying to defend themselves, not even daring to shot the rival goal, due to the only wish to obtain the looked for objective, reopens an ethical debate on whether it is legitimate to win in that way.

It is clear that the Inter adjusts to the football rule and therefore, if their coach, the Portuguese José Mourinho, decides to put all his team in defensive position, he may do it. If he gets the desired objective it will be legal, and in fact, nobody discusses whether the Inter ought or not to present the next May 22 in the stadium Santiago Bernabeu to play the final vs Bayern.

The matter comes through the conception of what originally the football is as a sport. It is a game? A science? An art? It is possible that everyone has an opinion in this respect, what transforms this activity, not by chance, in one of the richest that exists for the collective use. Many will say that it may have an aspect of each thing but that “sport is something different from all the rest and that what imports there is simply to impose.

Everything is respectable but the sport has to have a moral side. And the only manner to maintain it is to respect the essence of the game. The essence indicates always that the football is played originally to try to mark goals to the adversary and from the moment that a ticket is collected or that television rights are sold and money is received for the spectacle, there is a commitment a priori to offer the best possible and not only an argument as to win in any manner.

When one of the team renounces to play and dedicates only to defend itself, though in a certain point they are sincere with the spectator recognizing the inferiority regarding the rival, it also gives us a clear message against the original game ethic even it does not confront the rule and says us to abandon all the expectative to see a spectacle, at least on their behalf. If in any case the rival gets to over pass the defensive fencing (and defensive only) that will be used, then only in that way it will be possible to enjoy something worth while.

Even so, the Inter has enormous defensive solidity shown in front of Barcelona in the Camp Nou, with big cracks in all the positions that are terribly difficult to overpass, midfielders with much experience, a great goalkeeper that is going through an exceptional moment, as the Brazilian Julio Cesar, but also a remarkable duple of attack, composed by the Cameroonian Samuel Eto’o and especially the Argentine Diego Milito.

Did the Inter classify only by itself? We do not believe it, neither due to the undoubted orientation of the great tactic of the coach, Mourinho, that is not casual that he obtains this objective after 45 years of drought of the Italians.. Also this obeys the low moment of some players of the Barcelona (Touré, Ibrahimovic, Keita), a fundamental absence at the final of the plays, as Andrés Iniesta, and specially an amazing Lionel Messi, far from his very high level not very long ago, less than a month, he seems to suffer due to a personal reason, not footballistic.

With all these problems, and with a strong rendering but not a the level of the last season, ( that now makes dangerous also a league that seemed won after having won clearly in the Bernabeu over the Real Madrid), this Barcelona could not reach the level necessary to dare a brave team as the Inter, as well as a similar obstacle, and perhaps even harder they could resolve it in that semi final vs the Chelsea in London, though the glorious shot by Iniesta was in the last play.

That Barcelona had not the sparkle necessary to break two strong lines and a great goalkeeper as it occurred in front of the Inter, even with one player less for many minutes, because the Catalonians need too much Messi, Xavi and Iniesta for this final touch, and they neither obtained with Ibrahimovic, an implacable goaler as they had with Eto’o who played for the confronting team.

Everything indicates that the clue of the series was more in Milan than in Barcelona. Inter had an advantage playing at great level and then they defended it in their way, questionable or not, as they could in the Camp Nou, availing their fortitude and deepening he rivals weakness. It will remain to think whether it is or not reasonable an Inter as that of Camp Nou being possible another, as that of San Siro.

Surely, returning to the ethical debate, today minimized by many as it seems that everything is valid just to obtain the temporary sport success the Inter fans are not interested in the debate. Those of Barcelona will be sad trusting to revert this panorama winning the league vs Real Madrid.

But we believe that at dream’s time, the Barcelona of these years sleeps calmer with their pillow than the Inter.

jueves, 29 de abril de 2010

Inter, un finalista al estilo Mourinho (Jornada)



Al final, no se produjo la remontada tan difundida, ni los jugadores del Barcelona tuvieron siquiera la mínima chance de “dejarse la piel”, como publicitaron antes del decisivo partido de anoche en el Camp Nou. Un Inter implacable, y que poco le importó defenderse sin haber rematado una sola vez al arco, pudo aguantar perfectamente los embates, esta vez sin muchas ideas, de los locales, y de la mano del exitoso entrenador portugués José Mourinho, estará en la final de la Champions League europea del 22 de mayo en el Santiago Bernabeu de Madrid ante el Bayern Munich.

Antes de esta serie, las posibilidades de que el Inter llegara a la final ante un Barcelona hegemónico como el actual, parecían nulas, máxime que ya se habían enfrentado en el grupo inicial de este torneo, y los catalanes habían dado dos lecciones de fútbol, tanto en Milán (0-0) como en el Camp Nou (2-0) y pocos creyeron lo que afirmó previamente a la semifinal el propio Mourinho, sobre que su equipo no era el mismo que antes y que había crecido mucho. Pero tuvo razón.

Este Inter se parece demasiado a sus equipos tradicionales como antes el Porto campeón europeo de 2004, o el Chelsea tan ganador en la Premier League y siempre entre los finalitas de Champions entre 2005 y 2008, es decir: un juego utilitario, práctico y vertical, siempre basado en grandes jugadores, a los que suele unir graníticamente hasta conformar excepcionales grupos que se mantienen por años.

Si bien esta es una de las claves, la otra es sin dudas que este Barcelona, aún siendo siempre fiel a su juego, no mantuvo el nivel de la temporada pasada (cosa tampoco nada fácil), cuando lo ganó todo, y notó demasiado la ausencia por lesión de Andrés Iniesta, mientras que Keita, Touré, Pedro y especialmente Lionel Messi, no estuvieron ni cerca de su nivel.

Entonces, la suma de un equipo duro al que le alcanzaba con perder por un gol para clasificarse, y que planteó un partido excesivamente defensivo con dos líneas de cuatro (ni siquiera Sneijder, habitual enganche, cumplió esa función) –y que se profundizó con la expulsión de Motta-, y otro sin muchas ideas, sin abrir mucho el juego, y sin el cambio de ritmo habitual, dio como resultado lo esperado: un partido chato, con uno que quiso y no pudo (Barcelona) y otro que no quiso y aguantó y que se fue motivando con el correr de los minutos.

Lo único realmente fuerte ocurrió en los últimos cinco minutos, cuando Piqué, en evidente posición fuera de juego, pudo poner al Barcelona a un gol de la milagrosa –a esa altura- clasificación a la final, y con el equipo ya jugado por jugado, arremetiendo sin demasiada técnica y cuando ya el público tuvo que exigir a los gritos un mayor compromiso de un Messi llamativamente ausente, como viene ocurriendo desde hace un mes, luego del clásico en el Bernabeu ante el Real Madrid.

¿Es justo que el Inter reclasifique para la final ante el Bayer? Creemos que sí, porque a esta serie ante el Barcelona hay que dividirla en dos partes y en Milán, cuando lo necesitaron, los italianos salieron a jugar y pudieron penetrar tres veces al Barcelona, mientras que cuando les convino, en el Camp Nou, prefirieron esperar y jugarse a defender. No es algo que guste, desde ya, pero es algo válido desde lo reglamentario, lo que nuevamente generará polémica sobre estilos y usos en el fútbol.

Lo claro es que en esta serie, el Inter dejó una imagen de equipo más sólido que este Barcelona con demasiados jugadores por debajo de su nivel y que en la comparación individual con los del Inter, tampoco superarían la prueba en muchos puestos de la cancha.

Otro elemento interesante para el análisis es el del futuro cercano, el próximo Mundial. Por el lado de los argentinos, Walter Samuel jugó un gran partido, y parece en este momento impasable en el juego aéreo, en tanto que Diego Milito resultó clave, aunque más en Milán que en Barcelona, y aunque parece que no estará en Sudáfrica, Esteban Cambiasso se destacó notoriamente en la marca, al igual que un Javier Zanetti muy contenido en ambos cotejos.

Al mismo tiempo, genera inquietud la actuación en los dos partidos de los dos defensores brasileños (Maicon y Lucio) y el arquero Julio César en la retaguardia interista. Fueron puntos altísimos, y todo indica que serán fundamentales en el scratch de Dunga.

Veremos una extraña e impensada final en el Bernabeu, pero así es el fútbol, con todo lo bueno y lo malo de este sensacional deporte.

martes, 27 de abril de 2010

El fútbol europeo, a la espera del miércoles (Jornada)



Hay un nuevo “Día D” en el fútbol europeo. Será el próximo miércoles, cuando en el Camp Nou, que alberga a cerca de ciento veinte mil espectadores, se enfrenten el Barcelona y el Inter, dos estilos diametralmente opuestos pero para la gran mayoría, los que definirán esta edición de la Champions League en lo que es una final anticipada pese a que aún juegan la semifinal.

Este duelo entre catalanes e italianos tiene todo lo que se precisa para los grandes partidos. Por un lado, que el triunfo del Inter por 3-1 en el partido de ida, deja al Barcelona en una situación límite como pocas veces ha tenido. Los memoriosos recordarán aquel gol de Josep Mari Bakero en Alemania a un minuto del final, que le daba el pase a aquel mítico partido de Wembley ante la Sampdoria en 1992, con el repetidísimo tiro libre de Ronald Koeman en lo que fuera la primera Copa de Europa para los azulgranas. Otros, seguramente el zapatazo final de Andrés Iniesta ante el Chelsea en Londres cuando ya expiraba el partido y todo indicaba que los ingleses irían a la final contra el Manchester United en Roma.

¿Podrá este Barcelona sin Iniesta (lesionado) y sin Puyol (suspendido), y que no atraviesa su mejor momento, ante un Inter que no gana una Champions desde 1965, y que por fin podrá conseguirlo inclusive perdiendo por un gol? ¿Podrá el fútbol de toque, estético, horizontal de Josep Guardiola, ante un estilo rocoso, vertical y contragolpeador como el del portugués José Mourinho? Faltan apenas horas para saberlo.

Los dos llegan, además, como líderes de sus respectivas ligas a muy poco del final, y de ser hegemónicos en sus países. Mucho más el Inter, que lleva cuatro ligas consecutivas aunque nunca pudo crecer en Europa, pero también el Barcelona ha ejercido un gran dominio en estos años en España, si bien los catalanes están acosados mucho más de cerca por el Real Madrid (apenas a un punto aunque a dos si se toma en cuenta que en igualdad de puntos, será campeón el Barcelona por los enfrentamientos entre ambos), que los milaneses por una Roma que increíblemente cayó ayer como local ante la Sampdoria, perdiendo la chance de mantener la primera posición, y quedando entonces ahora a dos puntos del Inter, a tres fechas del final.

Pocas veces el Barcelona ha sido tan claramente superado como la semana pasada por el Inter en el estadio San Siro. Si bien la prensa catalana apeló a supuestos fallos arbitrales, no parece que éste haya tenido más que un error flagrante, como el tercer gol, por parte de Diego Milito, en evidente posición adelantada, pero no hubo penal a Daniel Alves como se reclama. Tal vez la propia noción de lo dificultoso que puede ser este partido, hizo que los jugadores del Barcelona se colocaran sobre su propia camiseta, otra negra con vivos blancos y dorados, con la inscripción “el miércoles a las ocho, todos al Camp Nou. Remontada”, cuando finalizó el nervioso cotejo ante el Xerez de Néstor “Pipo” Gorosito, último en la tabla, y al que venció por 3-1 no sin sufrir demasiado primero.

Pero este partido tiene muchos más aditamentos. Uno es que más allá de los estilos de los dos entrenadores (considerados entre los top, al punto tal de que Guardiola definió a Mourinho en la previa como “el mejor del mundo”, algo con lo que coincide Diego Maradona), tuvieron un duro intercambio al finalizar el partido en Milán, cuando Guardiola le recordó un partido en la Catedral de San Mamés, en Bilbao, cuando siendo jugador tuvo que salir a defenderlo ante los ataques verbales del director técnico del Athletic, el francés Luis Fernández, quien lo había increpado. “Mou” era en ese momento ayudante del entrenador inglés del Barcelona, el fallecido Bobby Robson, en los años noventa.

Otro enfrentamiento que será de gran interés para los argentinos, y un caso de los más extraños en el fútbol europeo, es el del enfrentamiento posicional entre los hermanos Milito, Gabriel (que reemplazará a Puyol), como defensor del Barcelona, y Diego, como atacante en el Inter, reeditando aquellos tiempos argentinos cuando uno defendía en Independiente y el otro atacaba en Racing.

En el caso de imponerse el Barcelona, además, esto implicará que los catalanes podrán disputar la gran final del sábado 22 de mayo en el estadio Santiago Bernabeu, en Madrid, lo que agrega más morbo al mucho ya existente. Pero en el caso de que sea el Inter el que lo logre, para Mourinho será acariciar otra hazaña, la de haber sido campeón europeo con el Porto en 2004, y ahora la de estar, tal vez, cerca de conseguir el sueño dorado de tantos interistas, que esperan con ansias recuperar todo el terreno perdido en los últimos 45 años.

Por eso, toda Europa futbolística espera este gran partido del miércoles, el Día D, que otorgará un segundo finalista de la Champions ante el ganador de la otra serie, entre el Bayern Munich y el Olympique de Lyon.

lunes, 26 de abril de 2010

¿Podrá el Inter de Mourinho destronar al Barcelona? (Yahoo)



“Acuérdate de San Mamés”, le dijo mirándolo a los ojos Josep Guardiola, el entrenador del Barcelona, a su colega del Inter, José Mourinho, cuando había terminado el partido de ida de semifinales en el estadio de San Siro, olvidando que pocos días antes, el catalán había catalogado al portugués como “el mejor del mundo” en su profesión.

Todos los halagos previos a la serie semifinal habían quedado en el camino cuando Guardiola pudo estudiar el panorama para el partido del próximo miércoles en el Camp Nou, que sin dudas marcará a fuego a su equipo: o pasa a la final esperada en el Santiago Bernabeu, y eso lo empuja anímicamente para ganar la liga también, o queda hundido para ambas cosas y puede que no aguante la presión que ya comienza a ejercer el Real Madrid, situado a un punto en el campeonato español cuando pocos imaginaban un escenario semejante.

Guardiola conoce demasiado a sus dirigidos y a la mentalidad del mundo del Barcelona y por eso, prefiere no ocultar sus sentimientos, al manifestar que “esta semana se define todo” y hasta le da al partido contra el último, el Xerez, por la liga española, la importancia que se merece: sabe que en otro momento, no sería un rival a considerar, pero entiende que su equipo saldrá a la cancha pensando en el Inter. Y eso puede atraer algunos fantasmas de ligas pasadas como la que increíblemente su club perdió contra el Real Madrid de Favio Capello.

Cuando al final del partido de San Siro Guardiola le gritó a un sorprendido Mourinho, quien calificó que esa actitud (y otros reclamos del Barcelona a los fallos arbítrales como el dudoso penal no cobrado al brasileño Daniel Alves, o la evidente posición adelantada de Diego Milito en el tercer gol de los italianos) como “poco cercanos al comportamiento habitual del Barcelona”, el catalán le recordaba lo ocurrido el 24 de noviembre de 1996, cuando el Athletic de Bilbao, dirigido por el francés Luis Fernández, recibía al Barcelona en un clima pesado armado contra los catalanes.

Fue entonces cuando Guardiola, aún jugador, se acercó al banco de suplentes local para reclamarle a Fernández que no se burlara del cuerpo técnico del Barcelona, compuesto por el fallecido Bobby Robson y su entonces ayudante, José Mourinho. “Mister, esas cosas no se hacen”, le dijo Guardiola a Fernández. Cuando finalizó aquel partido, que los vascos ganaron 2-1, Mourinho dijo en el vestuario: ““Luis Fernández ha hecho del partido una guerra de perros. Yo hablo de hombres, no de niños maleducados”.

Para aquellos que gustan de los partidos calientes, pocas veces encontrarán tantos motivos. Por primera vez en mucho tiempo, el Barcelona se encuentra en real peligro de quedar eliminado, lo que además enterraría el sueño dorado de levantar la cuarta Copa de Europa en el terreno enemigo del Bernabeu, mientras que se ha instalado definitivamente el duelo de entrenadores Guardiola-Mourinho.

A su vez, el Inter se presenta en el Camp Nou ante su gran oportunidad histórica porque no sólo no gana una Champions desde los tiempos del férreo argentino Helenio Herrera (1964-65) con aquel mítico equipo de Sarti, Facchetti, Jair, Mazzola o Luis Suárez, sino que ha vivido de frustración en frustración. Por eso, aún con tantos títulos de liga consecutivos, tuvo que marcharse Roberto Mancini, porque no alcanza con los scudettos, y por eso, Mourinho no tenía mucho más crédito si en esta temporada no conseguía llegar lo más lejos posible en la gran competición europea.

Pero el portugués ha dado en la talla una vez más, como ocurriera con el Porto en 2004, cuando nadie imaginaba un desenlace de este tipo, y los aficionados del Inter, y sus jugadores, saben demasiado bien que se encuentran a noventa minutos de la posible gloria y es una ocasión única para no derrocharla por lo preciado: incluso con una derrota por un gol, los italianos se verán en la final y contra un rival que parece accesible, tanto si es el Bayern Munich (con mayor tradición) como el Olympique de Lyon.

Mientras esto ocurre, y la prensa mundial juega también con el extraño y posible enfrentamiento de Champions entre los hermanos Milito (Diego, delantero, del Inter, tal vez deba ser marcado en su sector por Gabriel, defensor del Barcelona, ante la ausencia de Carles Puyol por acumulación de tarjetas amarillas de éste), el Barcelona se llena de dudas: descartado también Andrés Iniesta por otra recurrente lesión, algo que lo viene atormentando, tampoco Lionel Messi parece estar en su mejor momento. Luego de distintas exhibiciones con sucesivos hat-tricks, ha experimentado un pronunciado bajón en su juego, al punto de desaparecer prácticamente en los dos últimos partidos, ante el Espanyol por la liga (algo entendible si era pensando en darlo todo en Champions) como especialmente ante el Inter en Milán.

¿Puede el Inter soportar el asedio al que seguramente se verá sometido en el Camp Nou el próximo miércoles? Experiencia y jugadores para eso, desde ya que posee, sumado a que es evidente que Mourinho no mentía cuando en la previa de la primera semifinal afirmaba que este equipo italiano “es mucho más que cuando jugamos en la primera fase”, cuando el Barcelona se impuso con claridad por 2-0, luego de empatar 0-0 en Milán.

Desde la seguridad de Julio César y de sus dos centrales, Lucio y Samuel, la potencia de Maicon y la ductilidad de Zanetti en los laterales, la excelente marca de Cambiasso y Motta en el medio, acompañados de Pandev y un fino enganche de gran remate como Snaijder, y los temibles Milito y Etoo, que podrán atrasarse y contragolpear como les gusta, el Inter parece tener una buena fórmula para obligar al Barcelona el máximo esfuerzo, si quiere regresar a una gran final, como en Roma en 2009.

La mesa está servida.

Will Mourinho´s Inter be able to dethrone Barcelona? (Yahoo)



“Remember San Mamés”, said Josep Guardiola, Barcelona´s coach to his colleague of Inter, José Mourinho, looking into his eyes, when the first match of the semifinals in the Stadium of San Siro ended, forgetting that some days ago the Catalonian put the Portuguese as “the best in the World” in his profession.

All the previous flattery of the series of semifinal remained in the way when Guardiola could study the panorama for the match on next Wednesday in the Camp Nou, that without doubt will mark in fire his team should it pass to the expected final in the Santiago Bernabeu, and this push him spiritually to win the league as well, or he will be destroyed for both and it may happen that he will not support the pressure that already started to put the Real Madrid, situated one point behind in the Spanish championship when few imagined similar scenery.

Guardiola knows too well the group he conduces and the mentality of the world of Barcelona and that is why he prefers to hide his feelings declaring that “this week defines everything” and he even gives the match against the last, the Xerez, for the Spanish League the importance it deserves: he knows that in another moment it would not be a rival of consideration. But he understands that his team will go out to the stadium thinking in the Inter. This could bring some nightmares of passed leagues as the one his club lost incredibly against the Real Madrid of Favio Capello.

When at the final of the match in San Siro Guardiola shouted to a surprised Mourinho, who qualified that this move (and other claims of Barcelona to the arbitral sentences such as the doubtful penalty to the Brazilian Daniel Alves not marked, or the evident forwarded position of Diego Milito in the third goal of the Italians) as “ few concerning the behavior of Barcelona”, the Catalonian recalled what happened on November 24, 1996, when the Athletic of Bilbao, conduced by the French Luis Fernández, received Barcelona in a heavy climate formed against the Catalonian.

It was then when Guardiola, still player, came near the bench of the substitutes to claim Fernandez not to make fun of the technical body of the Barcelona composed by the already dead Bobby Robson and his assistant in that time, José Mourinho. “Mister, these things should not be done”, Guardiola told Fernández. When that match ended winning the Vasques 2-1, Mourinho said in the lockers-room: ”Luis Fernandez made of this match a war of dogs. I talk about men, not bad mannered kids”.

For those who like hot matches, seldom will find so many reasons. For the first time in a long period, the Barcelona is in a real danger to be eliminated, what besides, would burry the Golden dream to raise the fourth European Cup in the enemy ground of Bernabeu meanwhile there was definitively installed the duel of coaches Guardiola-Mourinho.

In its turn, the Inter comes to the Camp Nou with their historical opportunity because not only they did not win a Champions since the times of the hard Argentine Helenio Herrera (1964-65) with that mythical team of Sarti, Facchetti, Jair, Mazzola or Luis Suárez, but they lived from defeat to defeat. That is why though with so many titles of consecutive leagues Roberto Mancini had to leave because it is not sufficient with the scudettos and for that reason, Mourinho had not much credit if in this season he does not obtain to go as far as possible in the great European competition.

But he Portuguese showed his value again, as it occurred with the Porto in 2004, when nobody imagined such development and the fans of Inter, and their players know very well that they are ninety minutes from the glory and it is an occasion not to be wasted. Even with a defeat by one goal, the Italians will be at the final and against a rival that seems easy, be it the Bayern Munich (with more tradition) as the Olympique de Lyon.

Meanwhile this happens, and the world press also plays with the strange and possible confronting of Champions between the brothers Milito (Diego, forwarder of the Inter who maybe should be marked in his sector by Gabriel, defender of the Barcelona in the absence of Carles Puyol due to the accumulation of yellow cards), the Barcelona full of doubts discarded also Andrés Iniesta due to another injury, something that angered him a lot, neither Lionel Messi seems to be in his best moment. After different exhibitions with successive hat-tricks, he experience a pronounced drop in his play to the point that almost he disappeared in the last matches vs the Espanyol for the league (something understandable if it was thought to give all to the Champions) as specially vs the Inter in Milan

Can the Inter support the blockade that he will surely undergo in the Camp Nou on next Wednesday? Experience and players they surely have for this, added as it is evident that Mourinho did not lie when in the previous to the first semifinal he said that this Italian team “is much more than the one that played in the first phase”, when the Barcelona imposed clearly by 2-0, after the tie 0-0 in Milan

From the security of Julio César and his two centrals Lucio and Samuel, the potency of Maicon and the ductility of Zanetti in the laterals, the excellent mark of Cambiasso and Motta in the middle, accompanied by Pandev and a delicate midfielder with the great shot as Snaijder, and the fearness Milito and Etoo, that would be able to go back and counter attack as they please, the Inter seems to have a good formula to oblige the Barcelona for the maximum effort if they want to return to a great final, as in Roma in 2009.

The table is laid.

sábado, 24 de abril de 2010

La misteriosa llama de Samaranch



"La Coca Cola venció al Partenón". La afirmación de la actriz y ex ministra de Cultura griega, Melina Mercouri, dejaba en claro lo que estaba ocurriendo con el movimiento olímpico por esos años, en los que curiosamente la ciudad estadounidense de Atlanta superaba en votos a la clásica Atenas, postulantes ambas para organizar los Juegos Olímpicos de verano de 1996, justo los del Centenario de los primeros Juegos, llevados a cabo en Atenas. Era acaso el corolario de lo que venían insinuando los continuos cambios introducidos en el deporte olímpico por el dirigente fallecido esta semana, el catalán Juan Samaranch, quien fue recordado y homenajeado casi como un héroe cuando su vida fue demasiado larga y llena de matices de distinto tenor como para dejarla pasar así nomás, y rendirse ante tanta letra oficial.
Lo cierto es que Samaranch combinó el arte de la más fina diplomacia -presidió la diputación provincial de Barcelona, y la entidad bancaria La Caixa, y fue embajador español ante la extinguida URSS en una época complicada, la de la dictadura franquista cuyos crímenes ahora se quieren ocultar y se enjuicia por eso al mismo juez Baltasar Garzón que intenta investigarlos- con un ideario falangista (que luego sus adláteres se dedicaron a sepultar en el olvido) y con otro que sería interesante debatir sobre su real contribución al deporte, visto desde el ángulo de quien reintrodujo los Juegos, Pierre Fredi, el barón de Coubertin.
Es que aquello de "Citius, altius, fortius" parecía poco al lado de lo que fue la introducción del marketing al deporte, dando ganancias impensadas, siempre con Adidas de fondo, la marca que nunca dejó de acompañar (y de influir) en el movimiento olímpico,y con ella, la introducción de los deportes profesionales, con los que se profundizó en la carrera de la locura de los records, las competencias nacionalistas, y la gran mentira de vencer al otro, en muchos csos de la manera que sea, antes que superarse a uno mismo. Todo valió, desde entonces. Si el dinero podía formar parte del circo del deporte, ya costaría mucho descifrar dónde quedaba el romanticismo, y no sólo en los atletas, sino también en la misma dirigencia, cuestionada éticamente por ejemplo como citamos con el caso de Mercouri, ante cada elección de una sede, como el escándalo que estallara cuando se supo que la elegida para los Juegos de Invierno de 2002, la ciudad de Sant Lake City, se valió de sobornos a los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI).
El presidente no era entonces otro que Samaranch, ya veterano (dejaría el cargo en 2001 a manos del actual mandatario, Jacqies Rogge), y tal vez haya sido la mancha más difícil de quitarse de encima desde que asumiera en 1980, y aunque para mucha prensa quedara en la historia por aquella frase con la que anunció en 1986, que los Juegos de verano de 1992 se le otorgaban "a la ville de Barcelona".
También es cierto que Samaranch aprovechó como pocos cada uno de sus pasos anteriores para volcarlos en el olimpismo y pocos influyeron como él. Su paso como embajador en la URSS le permitió negociar hasta conseguir unos Juegos despojados de Guerra Fría, y el hecho de haber sido jugador y entrenador de equipos de hockey sobre patines, y hasta periodista deportivo, o el haber practicado boxeo, hipismo, vela o esquí, le permitieron ir anudando relaciones que luego serían vitales para su crecimiento como dirigente, hasta presidir la delegación española en los Juegos de Invierno de Cortina D'Ampezzo en 1956.
Si Umberto Eco pudo escribir "La misteriosa llama de la reina Loana", acaso la referencia de Samaranch y sus llamas olímpicas pase por otros libros, "El señor de los anillos" y "El nuevo señor de los anillos" del periodista Andrew Jennings, quien investigó los extraños movimientos de Samaranch, y el golpe de timón que significó el paso de los últimos vestigios del romanticismo en el deporte, al negocio puro y duro, al que muchos intentan resistirse en vano en tiempos complicados como estos.
Samaranch se va con sus misterios, sus contradicciones y como un pope del deporte de los últimos años, con homenajes de todo tipo y la pompa que rodea estos casos. Pero su vida tiene demasiada tela para cortar como para adherir así nomás a un hecho semejante. Hasta nos atreveríamos a decir que surgirán muchos más elementos con el paso del tiempo. No todo puede llevarse a la tumba, apenas algunos secretos valiosos.