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lunes, 9 de agosto de 2010

Un campeonato argentino con demasiados acertijos (Yahoo)



Con la contradicción de estar ubicado entre los mejores cuatro torneos del mundo según la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFHHS), pero que de los ciento ciento cincuenta y seis jugadores fichados, apenas once lo fueron de manera definitiva y ciento treinta fueron contratados a préstamo, comenzó este fin de semana el Torneo Apertura argentino, el primero de los dos que componen la temporada 2010/11.

En plena crisis por el fracaso en el reciente Mundial de Sudáfrica y con la gran mayoría de los cracks en Europa, la liga argentina acentúa la composición de sus jugadores entre los provenientes del resto de Sudamérica (especialmente paraguayos, urugiayops, chilenos y colombianos), o muchos de los que no han tenido éxito en Europa y retornan al año de haber emigrado, o directamente jugadores muy jóvenes procedentes de la cantera o muy veteranos con su carrera ya casi terminada.

El fútbol argentinop ha terminado de definirse en los últimos tiempos como netamente exportador, razón por la cual la mayoría de los jugadores procedentes de países sudamericanos llegan a este mercado con el objetivo de mostrarse opara que sus agentes los coloquen luego en clubes más poderosos, y en lo posible cruzar el Océano Atlántico en busca de las ligas europeas.

Esto se refleja también en la calidad del juego, con equipos que en su gran mayoría renuevan sus planteles con muchos cambios de un semestre al otro, aunque especialmente cuando termina una temporada y se inicia otra y la época de fichajes es más grande y por lo general, termina la vigencia de los contratos.

No es casual entonces que la actual Copa Libertadores de América, en la que Argentina es el país que más títulos posee desde que comenzara a jugarse en 1960, no haya tenido representantes de este país desde las semifinales, una vez que sus únicos sobrevivientes en el torneo, Estudiantes y Vélez, fueran eliminados en cuartos de final. Inter de Porto Alegre (Brasil) –ya clasificado para el Mundial de Clubes de Emiratos Arabes- y Chivas de México serán los finalistas.

Es muy difícil establecer a priori un candidato a ganar el Torneo Apertura. Boca Juniors, que ha contratado como entrenador a Claudio Borghi (último campeón con Argentinos Juniors), ha logrado finalmente retener a su máxima estrella, Juan Román Riquelme, aunque recién podrá reaparecer en la tercera o cuarta fecha por una lesión, y por primera vez en mucho tiempo, cambiará su tradicional esquema defensivo para colocar una línea de tres con todos jugadores nuevos: Juan Insaurralde, Matías Caruzzo y Christian Cellay, de mucho ésito en sus anteriores clubes.

Tanto Borghi como su colega de River Plate, Angel Cappa, defienden una línea estética de juego y posesión de balón, aunque en el caso del segundo, el gran dilema será si podrá superar la presión que por primera vez tendrá el club para evitar el descenso al Nacional B (Segunda División) debido a que arranca con el peor promedio, salvo los tres ascendidos, All Boys, Quilmes y Olimpo.

River ha generado una enorme expectativa en sus hinchas para esta temporada. Su presidente y ex jugador y entrenador, Daniel Passarella (campeón mundial en 1978), logró fichar a ocho nuevos jugadores gracias a sus contactos en Europa y con agentes de jugadores, destacándose los delanteros Leandro Caruso y Mariano Pavone, y parecen recuperados Diego Buonanotte (que a finde año tuvo un accidente de auto que le pudo costar la vida) y Ariel Ortega (con conocidas adicciones a la bebida).

Otro equipo que genera gran expectativa es Racing Club, de la mano de un entrenador como Miguel Russo que se encuentra en carrera para dirigir también a la selección argentina. La mejor contratación de este club que comoienza a alejarse de la zona de la crisis para irse colocando en el lote de los de arriba fue la del colombiano Giovanni Moreno, un fino volante de creación.

Independiente y San Lorenzo renuevan también entrenadores. Por el lado de los Rojos de Avellaneda, Daniel Garnero, un ex volante de muy buen juego en los noventa estará dirigiendo al equipo que trajo muchos refuerzos aunque ha perdido también a otros importantes jugadores como Ignacio Piatti, mientras que los azulgrana cuentan con la expectativa del regreso de Ramón Díaz, con el que ya han salido campeones en 2007.

Estudiantes, Vélez y Lanús, que mantienen a sus entrenadores (Alejandro Seballa., otro candidato a dirigir a la selección argentina, Ricardo Gareca y Luis Zubeldía, respectivamente) conservan la base de sus planteles anteriores y siguen siendo los equipos más regulares del país y por lo tanto siguen siendo candidatos, y habrá que ver qué sucede con otros dos equipos que fueron campeones recientemente, aunque han vendido muchos de sus componentes, Bánfield y Argentinos Juniors mientras que otro que lentamente va generando estabilidad es Colón de Santa Fe, que continúa teniendo como entrenador a Antonio Mohamed, algo parecido a lo que pasa con el trabajo de Roberto Sensini en Newells Old Boys.

Este campeonato no tendrá, luego de veinticinco años, a Rosario Central, que perdió en el repechaje ante All Boys su chance de mantenerse en primera división, en la que estuvo un cuarto de siglo de manera consecutiva.

¿Qué equipo será el campeón? Todo un acertijo, teniendo en cuenta que en los últimos ocho torneos, ningún equipo pudo repetir el éxito (Estudiantes, San Lorenzo, Lanús, River, Boca, Vélez, Bánfield y Argentinos Juniors).

Tal vez en eso, y no tanto en la técnica o en los sistemas de juego, resida lo más atractivo en el fútbol argentino: su paridad.

2 comentarios:

poesiadelinterior dijo...

Sergio. No comparto lo del "reciente fracaso en el mundial de Sudáfrica". Si fracaso es no salir campeón corrieron esa suerte todos menos España. Deploro la costumbre argentina de denostar a los segundos. (Reutemann, Sabattini, etc.)

Anónimo dijo...

Si me leés, verás que jamás me manejo en términos de éxito-fracaso por posiciones finales. Se fracasa cuando no se logra un funcionamiento adecuado con jugadores para hacerlo. No fracasó Paraguay, que terminó abajo de Argentina. Tampoco Japón, ni Portugal. Sí fracasaron Argentina (especialmente) y Brasil. Argentina tenía un gran plantel y al mejor jugador del mundo, y no supo qué hacer y fue arrasada por Alemania. Tampoco jugó bien en los partidos anteriores, aún ganando.
SergioL