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sábado, 23 de noviembre de 2013

¿Un Balón de Oro para Cristiano? (Yahoo)


De repente, la FIFA decidió reabrir la votación para el premio Balón de  Oro FIFA World Player cuando ya estaba cerrada y cuando sólo medió la gran actuación del excepcional delantero portugués Cristiano Ronaldoen  los dos partidos de la repesca para el Mundial de Brasil 2014.
Pocas veces en los últimos años, la FIFA fue tan clara para marcar un camino de lo que quiere y es que se diversifique el premio y no lo gane siempre el mismo (Lionel Messi) y aunque desde el punto de vista del marketing y hasta de la diversidad, sería bienvenido, desde la ética y la justicia deportiva, eso entra en una polémica.
Sería bueno aclararlo desde el principio. ¿Sería justo que Cristiano Ronaldo ganara el Balón de Oro como mejor jugador de 2013? seguramente sí, porque si bien Messi tuvo partidos de altísimo nivel, no tuvo la continuidad necesaria y en cambio sí la tuvo el portugués, tanto en su selección como en el Real Madrid, aunque no ganara títulos de importancia.
En todo caso, lo que se planteaba para este año, como novedoso, era la llegada entre los máximos candidatos de Frank Ribéry, por su gran actuación en la pasada Champions League que acabó ganando, y de manera notable, el Bayern Munich. Incluso, pocos protestarían si entre los máximos candidatos entrara el holandés Arje Robben, con cuya exquisita definición ganaron los muniqueses al Borussia Dortmund.
Pero se observa todo un movimiento de prensa que va favoreciendo a Cristiano Ronaldo que comenzó en el momento en que Messi cayó lesionado y no alcanzó la continuidad necesaria en el Barcelona y que lo ausentó en muchos partidos de la selección argentina.
Hasta el propio Messi alentó primero la llegada de Cristiano Ronaldo al Balón de Oro al citar en esta semana que el portugués se encuentra “en un momento excepcional”, aunque tras la extraña respuesta del delantero del Real Madrid, sobre que su gran forma se debe “a que si uno se prepara bien, no se lesiona”., el argentino colocó a Francia entre los favoritos a ganar el Mundial, una forma de apuntalar nuevamente  a Ribéry.
De cualquier modo, no está todo dicho y que se haya reabierto la votación no significa que el duelo del mayor premio individual del fútbol mundial vaya a alterarse y hasta parece responder a un intento por restituir la confianza de la FIFA con el Real Madrid y con el propio Cristiano Ronaldo tras la extraña teatralización del presidente Joseph Blatter con unos jóvenes, cuando imitó al portugués mostrándose como soberbio y afirmando que prefiere a Messi.
No es que Blatter no pueda preferir a Messi sobre Cristiano Ronaldo. Pero siendo el presidente de la FIFA, lo mejor sería no expresarlo en p{ublico y mucho menos en ese contexto y a poco de una votación en la que se ponen tantas cosas en juego.
Caben recordarr no menos de dos hechos en los que la FIFA demostró que cuando quiere, altera, si es necesario, lo que ya estaba instituid por ella misma.
En 1992, y para  sorpresa de muchos, la FIFA obligó al Nápoli a escuchar una oferta del Sevilla por el pase de Diego Maradona, aunque el club español no tenía los fondos para el pago y el italiano no quería trraspasarlo.
La FIFA prefirió apoyar al jugador, que no quería seguir en el Nápoli y que venía de purgar quince meses de suspensión por supuesto doping en la Serie Ai, y de esta forma, aún sin ser claros los avales presentados por el Sevilla, Maradona terminó jugando en el equipo andaluz y luego, cuando regresó a la selección argentina para la repesca contra Ausrtralia en Sydney, para la clasificación al Mundial de Estados Unidos 1994, tampoco hubo control antidoping, aunque el partido fuera de muchísima importancia.
Todo ese apoyo que recibió Maradona para que se vendieran boletos en el Mundial y para que hubiera cierta expectativa en un país que no lo garantizaba, quedó muy pronto en el olvido, y el mismo Maradona fue sancionado con dopíng y luego quince nuevos meses de suspensión por haber ingerido “un cóctel de sustancias”, a decir del doctor belga Michael D’hooge en la recordada conferencia de prensa de Dallas aunque luego se demostrara que no había sido así.
Es decir que la FIFA favoreció excesivamente a Maradona cuando quiso, y lo borró cuando ya no lo necesitó.
Más adelante, la FIFA abrió una votación en internet para determinar al mejor jugador de la historia y Maradona se impuso a Pelé, pero eso significaba un problema de relación con el astro brasileño y entonces decidió dar dos premios a la par, en un cambio inesperado.
Todos estos movimientos, como ahora la reapertura de la votación justo cuando terminó la repesca mundialista y Cristiano Ronaldo fue la gran figura, no ayuda ni al portugués, que bien pudo ganar el premio sin necesidad de estas maniobras.
Tal vez, si Blatter hubiera sabido callar o no hubiera necesitado actuar para imitar a Cristiano Ronaldo, no se habría llegado a todo esto, pero ya es tarde y la polémica ya quedó definitivamente abierta, gane quien gane.


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