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lunes, 24 de marzo de 2014

El Barcelona reaviva la Liga tras su paso por el Bernabeu (Yahoo)



Pocos pudieron acertar con el resultado, y menos, con la cantidad de goles en el último clásico, ganado sorpresivamente 3-4 por el Barcelona en el mismísimo Santiago Bernabeu a un Real Madrid que llevaba 31 partidos sin perder, y a partir del triunfo del Atlético Madrid al Betis, en Sevilla, la Liga Española pasó a tomar ahora otro color y nada está dicho, a sólo nueve jornadas de un apasionante final.

Era muy difícil pensar en un triunfo de un Barcelona que debió vencer demasiados obstáculos en la temporada, a los que nos hemos referido largamente en nuestras columnas, desde los institucionales hasta los deportivos.

Sin embargo, el mismo Gerardo “Tata” Martino que fue cuestionado por los medios catalanes, acertó de pleno en el Bernabeu. Primero con la estrategia de colocar muchos jugadores con buen pie que poblaran el medio para quitarle el balón al Real Madrid, y luego con la administración de los cambios, con la entrada de Pedro y Alexis Sánchez por Neymar y Cesc cuando hubo que apretar el acelerador para ir por el clásico, y con el diseño de los últimos minutos con superioridad numérica tras la expulsión de Sergio Ramos.

Al contrario, luego de muchos partidos en los que parecía que había logrado estabilizar al equipo y a la plantilla, Carlo Ancelotti volvió a equivocarse en el clásico, y así como en la ida ubicó erróneamente a Ramos como mediocentro, ahora falló estrepitosamente con la salida de Karim Benzema, cuando tuvo seis claras situaciones de gol, de las que había convertido dos, en una noche que parecía hecha para el delantero francés.

El cambio era claramente por Gareth Bale, de cuya calidad técnica no se duda, pero que por ahora no ha logrado demostrar que su fichaje valiera lo que terminó pagando el club blanco. Nada distinto puede decirse de Neymar, que en la temporada fue yendo de más a menos y que sigue sin reencontrar el nivel de los primeros meses.

Es claro que tanto Pedro Rodríguez como Alexis están pasando (especialmente el primero) por un momento muy superior al de la estrella brasileña, pero esta clase de partidos requerían de un sistema que pasara por la tenencia del balón y no de un intercambio vertical, que netamente iba a favorecer a los locales.

Sin dudas, fue uno de los mejores clásicos de los últimos años, ya liberado el Real Madrid de las quejas de José Mourinho y dedicado exclusivamente a jugar, aunque tanto uno como otro equipo han tenido demasiadas fallas defensivas. En el caso del Barcelona, cada vez es más claro que aunque tenga una muy buena salida, Javier Mascherano es de baja estatura para el puesto, y los blancos aprovecharon esta circunstancia con los milimétricos centros de Di María a Benzema.

Pero también el genio de Lionel Messi estuvo siempre concentrado y más que nunca en los últimos tiempos, no sólo marcó diferencias con su hat trick sino con sus pases sensacionales a sus compañeros para la definición.

Al finalizar el partido, el Real Madrid reclamó por supuestos errores arbitrales de Undiano Mallenco, aunque si hubo uno claro, fue favorable a los locales porque en el penal que transformó en gol Cristiano Ronaldo, la falta había sido fuera del área.

La gran pregunta ahora es si el Barcelona podrá mantener el nivel del Bernabeu, porque esta temporada no ha tenido la regularidad de otras pasadas, y cuánto incidirá psicológicamente para el Real Madrid, esta inesperada caída en un momento clave de la temporada.

Al acecho se encuentra, más que nunca, el Atlético Madrid, que al vencer 0-2 en el campo del Betis, alcanza a su tradicional rival de la ciudad y ambos tienen al Barcelona a un solo punto de distancia, lo que nunca ocurrió con la Liga en esta década y ya es mucho decir.

¿Podrá el Atlético Madrid, con una plantilla mucho más corta, aguantar el tirón del Barcelona y el Real Madrid hasta el final?  Muchos dijeron que se caería mucho antes, pero también muchísimos más han dicho que este Barcelona no tendría chances en el Bernabeu, y ya sabemos lo que ocurrió.

Por suerte, el fútbol sigue siendo un hermoso e impredecible deporte, que se basa en demasiados factores como para tener la seguridad de que uno de ellos incidirá más que otros. Sí hay tendencias, caminos, momentos, rendimientos que nos pueden ayudar a entender mejor el fenómeno, pero predecirlo es una tarea muy compleja, casi inútil.

Lo mismo aplica para describir a un genio como Messi, ya convertido en el segundo máximo goleador de la historia de la Liga Española, superando nada menos que al mexicano Hugo Sánchez, y en el máximo goleador histórico de los clásicos, con apenas 26 años de edad, en camino a batir todos los récords existentes en este deporte.


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