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domingo, 5 de octubre de 2014

El fenomenal inicio de temporada de Cristiano Ronaldo (Yahoo)



Parece que al espíritu insaciable del delantero portugués Cristiano Ronaldo, no le alcanza con haber ganado, en enero pasado, su segundo Balón de Oro FIFA World Player. Los 17 goles convertidos en poco más de un mes, desde que se inició la temporada 2014/15, en el Real Madrid, son la prueba más cabal de que apunta a superarse y a que no tiene límites en su empeño para conseguirlo.

Cristiano Ronaldo está más que asentado en el Real Madrid, club en el que se ha convertido en ídolo total, y en el jugador más emblemático e importante desde los tiempos de gloria del club blanco con las cinco Copas de Europa consecutivas entre 1956 y 1960 con el argentino Alfredo Di Stéfano, recientemente fallecido.

El portugués captó la atención de la afición blanca desde el mismo día de su llegada, con una impresionante multitud que colmó el estadio Santiago Bernabeu aún cuando el entrenador era el ingeniero Manuel Pellegrini (ahora en el Manchester City) aunque eso parece haber ocurrido hace un siglo, y mucho tiempo ha transcurrido y mucho ha tenido que luchar Cristiano para arribar a la actualidad.

Cristiano no pudo ganar el título con Pellegrini porque le tocó coincidir con el gran Barcelona de Josep Guardiola y el reinado de Lionel Messi, con quien mantiene un duelo futbolístico espectacular y hasta un promedio de gol parecido entre ambas carreras, debió lidiar con ideas de ataque con las que no siempre coincidió, en tiempos como entrenador de su compatriota José Mourinho, hasta terminar muy enfrentados, y aunque siempre tuvo excepcionales marcas con la camiseta blanca, sus mejores años, los de mayor aplomo y tranquilidad, parecen ser los actuales, bajo la conducción técnica del experimentado italiano Carlo Ancelotti.

Aquél Cristiano de los tiempos de Mourinho, aceptaba en muchos casos jugar a recibir balones largos, desde muy lejos, apostando al contrataataque y apostar al error de los rivales, aunque con Ancelotti, el equipo se fue adelantando en el terreno de juego, y de a poco fue comenzando a aumentar su posesión del balón, y a llegar con mucha más continuidad y soltura hacia el arco rival, hasta conformar la actual temible delantera BBC (Bale, Benzema y Cristiano) que acaba de vapulear al Athletic de Bilbao (5-0) y, como tantas otras veces, con un hat-trick del portugués, ya acostumbrado a que esto sea absolutamente normal cuando dista mucho de serlo.

Se dijo en su momento que a Cristiano le favorecía el juego a balón largo. En verdad, no era tan cierto porque más de una vez, se vio en problemas cuando los rivales le achicaron el campo o cuando le quitaron el balón a su equipo sin dejarlo jugar. Fue en aquellos tiempos cuando aparecieron en los primeros planos de la TV los gestos del portugués con los brazos en forma de aspaviento, quejándose de la falta de oportunidades para convertir, y más para un delantero insaciable como él.

Hoy, esto no ocurre. Cristiano recibe muchos más balones por partido. Ante el Athletic, se pudo observar cómo en uno de los goles, el galés Gareth Bale, en su carrera por la punta derecha, en la segunda parte, pudo levantar la cabeza y observarlo dos veces, para saber a dónde colocar con precisión su asistencia que, obviamente, concluyó en gol.

Más allá de que el Real Madrid perdió jugadores muy importantes en la creatividad como Mesut Özil primero, y Ángel Di María después, no es menos cierto que James Rodríguez e Isco, también pueden cumplir una función importante de enlace con los delanteros.

Pero si hay un hecho fundamental en el rendimiento de Cristiano, es la obtención de la ansiada Décima Champions League, a finales de la temporada pasada, por el Real Madrid, en una durísima final ante el Atlético, que estuvo a punto de perder.
Este título serenó al equipo y le dio amplias posibilidades de crecer, sin la presión que significa buscar un título tan importante. Cristiano, además, tiene en diciembre la posibilidad de una nueva vidriera, el Mundial de Clubes de Marruecos.

El próximo 18 de noviembre, además, se avecina un partido de campanillas. Un amistoso entre las selecciones de Argentina y Portugal y nada menos que en un escenario que dará que hablar: Old Trafford, el Teatro de los Sueños de Manchester, que enfrentará a Cristiano y su gran rival en los goles, Lionel Messi, y en el estadio del club que lo tuvo como gran estrella, el Manchester United, que busca su retorno para la temporada que viene.

Cristiano ha debutado antes que Messi en el fútbol profesional, pero en goles tienen carreras casi similares. El portugués lleva 442 goles en 694 partidos (un promedio de 0,63), mientras que el argentino lleva 403 en 527 (0,76).

En esta temporada, Cristiano lleva 17 goles, una cifra que muchos jugadores ansían para una temporada completa, mientras que Messi lleva 6, y junto con el brasileño Neymar (7), han totalizado en Liga Española la misma cantidad que el portugués.
Todo indica que, más allá de lo que pueda ocurrir, el inicio de temporada de Cristiano Ronaldo es espectacular y una muestra cabal de su poder de su fuerza y sus deseos de superación.



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