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lunes, 9 de febrero de 2015

Hay Liga otra vez (Yahoo)



Cuando el pasado miércoles, aunque con mal rendimiento y resistiendo en el final, el Real Madrid pudo sortear el partido pendiente ante el Sevilla en el estadio Santiago Bernabeu, la sensación era que aunque quedaba mucho por jugarse, la Liga parecía casi definida.

Los siete puntos de diferencia hacia el tercero, el Atlético Madrid, y la confirmación de los cuatro hacia su inmediato perseguidor, un Barcelona que atravesaba una buena racha pero sin dar nunca garantías de solidez, hacían prever que sólo una derrota en el pasado fin de semana, en el Vicente Calderón y ante su bestia negra de los últimos tiempos, el equipo de Diego Simeone, podía dar cierto aire al torneo español.

Sin embargo, ocurrió algo más profundo. Porque no sólo el Real Madrid cayó ante el Atlético, sino que terminó siendo una paliza, una diferencia mucho mayor que el ya de por sí sorprendente 4-0 padecido por los actuales campeones del mundo, al punto tal de que su entrenador, el italiano Carlo Ancelotti, llegó a reconocer que fue el peor partido que jugó su equipo desde su inicio con esta plantilla hace una temporada y media.

De esta forma, el Real Madrid confirmó lo que días antes se había visto (aunque no en el resultado final) ante el Sevilla. Ese día en el Bernabeu, los andaluces, especialmente en el cuarto de hora final, tuvieron a los blancos como aquel boxeador que sabe que su rival está groggy pero no consigue el remate de los noqueadores como para definirlo y no le dan los rounds para ganarlo por puntos en el jurado.

Eso mismo volvió a ocurrir en el Calderón aunque ahí sí su rival no lo perdonó, además de tenerle tomada la medida hace ya bastante tiempo. El Atlético ganó el balón en todos los sectores de la cancha, dominó por completo el partido, y acabó goleando con justicia.

Es cierto que al Real Madrid le faltaron tres de los cuatro defensores titulares (Sergio Ramos, Pepe y Marcelo), que no es poca cosa, así como desde hace tiempo no cuenta con Luka Modric, pero con el nivel que tiene su plantilla, tampoco puede ser una excusa. Hay jugadores que no están en su nivel, entre ellos Cristiano Ronaldo y Gareth Bale, y se está notando cierto desgaste que el equipo deberá corregir en los próximos días, para no pagarlo en la Champions League, a punto de regresar en su fase de octavos de final.

El Barcelona, en cambio, parece atravesar un momento opuesto y lleva nueve partidos consecutivos ganando, desde que Lionel Messi cerrara, en una entrevista con Barcelona TV, el tema de su problema con el entrenador Luis Enrique, que aunque fue negado por las cercanías a la plantilla, el defensor francés Jérémy Mathieu lo confirmó ante un medio de su país.

Cuando ya no se habló más del conflicto y el Barcelona se dedicó a retomar su ambición por el juego y los goles, ni el Atlético Madrid (en Liga y en la Copa del Rey) pudo resistir, cuando había quedado invicto en seis partidos de la temporada anterior.

El Barcelona ha mejorado a partir de los buenos resultados, de haberse acallado el conflicto, del rebote también de un Real Madrid que ya no pisa tan firme, de un gran momento (una vez más) de Messi, que no sólo marca sino que hace jugar a todos, sino también gracias al muy buen nivel que viene demostrando el brasileño Neymar como compañía de ataque, aunque Luis Suárez viene remontando desde mucho más atrás y todavía no es el explosivo atacante del Liverpool.

El Barcelona parece llegar en el punto óptimo para los dos durísimos partidos de octavos de Champìons ante el Manchester City, que aguarda ansioso el regreso triunfal de Yaya Touré, ganador de la Copa Africa con Costa de Marfil, pero todavía tiene mucho que corregir.

Por ejemplo, le llegan mucho al corazón del área, Dani Alves acaba muchas proyecciones al ataque con centros aéreos a la cabeza de nadie, Suárez no rinde igual cuando los rivales se cierran y el Barcelona no consigue ir en ventaja, y en el medio falta esa creatividad y el corte justo para avanzar como en los tiempos brillantes de Pep Guardiola o Tito Vilanova.

Aún así, cuenta con un pilar como Sergio Busquets, dos atacantes como Messi y Neymar, y buenos momentos de varios de sus cracks.

¿Y el Atlético Madrid? ¿Puede dejarse de lado al equipo de Simeone, ahora a cuatro puntos del líder, cuando quedan tantos partidos y hasta podría sacar ventaja del Barcelona-Real Madrid de mediados de marzo? Los últimos años no permiten dar por perdida la Liga al actual campeón y a un equipo que tira de semejante casta en los partidos importantes.

El soberbio partido ante el Real Madrid, el buen momento de sus atacantes, especialmente Griezmann, la solidez de su mediocampo, el talento de Arda Turan y una gran defensa, parecen generar un alerta y señalar que este equipo aún está para disputar palmo a palmo lo que quede en juego, incluso, como en la temporada pasada, la Champions.


Por todo esto, la Liga no parece ahora terminada y al contrario, queda mucho, y muy apasionante, por jugarse.

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