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viernes, 8 de abril de 2016

Rompé los contratos, Pepe




Escribimos que el tiempo se encargaría de determinar qué es lo que hablaron en la promocionada pero nunca aclarada reunión en la Casa Rosada de días pasados entre Mauricio Macri y Marcelo Tinelli. Y así es. Ahora vamos conociendo mucho más de aquello.

Porque no es para nada casual que desde la AFA, pero especialmente del lado tinellista, y desde el Gobierno, y menos en días como éstos en los que cualquier cosa que tape el asunto de los “Panamá Papers” viene bien (hasta que la tapa del diario más vendido tenga la foto de un operativo en la Villa 31), se argumente exactamente lo mismo y al mismo tiempo.

Y el argumento parece sacado de la galera de aquella reunión en la Casa Rosada: el fútbol no parece interesarle al Gobierno de Macri, porque genera demasiada erogación, y de buenas a primeras, luego de casi siete años de recibir fondos del Estado para el “Fútbol Para Todos”, un día en la AFA, justo cuando cambiaron las autoridades nacionales, se les ocurrió a los dirigentes que no puede ser que no encuentren otra manera, y más cara, de solventar la situación de las transmisiones por TV.

Lo llamativo es que en tren de licitar, entre los oferentes posibles aparezca nada menos que el Grupo Clarín, socio de Torneos en TRISA y con la que la AFA rompió el contrato en 2009 para irse hacia el lado del Estado, que pagaba más del triple, y con la que estuvieron en juicio. En siete años, la memoria fue frágil y ahora se acepta incluso a aquellos que en su momento eran el enemigo y le mentían las cifras al fútbol argentino.

Y no sólo el Grupo Clarín. También por estos días hemos sido testigos del regreso de Torneos, aún cuando su ex CEO, Alejandro Burzaco, permanece en los Estados Unidos luego de haber pagado 20 millones de dólares de fianza por estar involucrado en el escándalo del FIFA-Gate y haber sido amo y señor del fútbol argentino (y del sudamericano) durante muchos años, y luego haber sido el socio de Julio Grondona en los negocios de todo tipo (remember escuchas telefónicas de 2015).

Nada de esto le importa a este fútbol al que cada vez le importa menos todo. Si ayer deshizo un contrato para irse de la asociación con Clarín-Torneos hacia los brazos de papá-Estado, siete años después puede deshacer ese contrato para ir en brazos de Clarín (si ganara la licitación y si es que esa licitación se lleva a cabo, porque quién sabe si Turner o Fox no padecerán en algunos meses lo que Prisa hace pocos años).

En verdad, Torneos nunca se fue. En todo caso, se había ido por muy poco tiempo en 2009, escondido detrás de un árbol hasta que Grondona le cantara el “piedra libre” cuando ya acabara el impacto del FPT, y de a poco, esos camiones de exteriores que disimulaban con pintura de Canal 7 aunque por detrás seguían diciendo “TyC” volvieron a aparecer alrededor de las transmisiones porque el problema, como un día le dijo Grondona a su amigo Burzaco, el hermano del actual secretario de seguridad de la Nación, no era con ellos.

Pero si ya estaban volviendo, la situación comenzó a definirse cuando asumió Macri el 10 de diciembre y Fernando Marín se hizo cargo del FPT con la idea de irlo despedazando de a poco, o no tan de a poco. Y así fue que con el mismo argumento de estos días, y a punto de comenzar el campeonato actual, el Estado bobo del que siempre vivieron los neoliberales “se sacó de encima” a los equipos grandes para que los emitieran América, Telefé y El Trece por menos del diez por ciento de lo que el Estado pagó por el fútbol. Y Canal 7 se quedó con el resto, con los equipos que menos venden, acaso en un sinceramiento político tardío: algo así como “este Estado que con el gobierno anterior generó un torneo de 30 equipos sólo por razones electorales, ahora se tiene que hacer cargo de la mochila de esa herencia y cede la parte del león a los privados, lo cual no va a resultar, y acabaremos privatizando todo y ya no tendremos que pagar nada”.

¿Y la gente? Parece estar del otro lado de la raya roja y a pocos importa, al menos a los funcionarios y a los dirigentes de la AFA. A la gente, como dijo Eduardo Spinoza, el presidente de Bánfield, se le dice que ahora deberá pagar y chau. Y tampoco es casualidad, porque Spinoza es del ala tinellista y es justamente uno de sus principales voceros, y no sólo dice lo mismo que el Gobierno y en el mismo momento, sino que en la misma nota confirma que Tinelli se presentará como candidato a la presidencia de la AFA el próximo 30 de junio en el segundo intento tras el fallido y vergonzozo 38-38 de diciembre pasado. Es decir que lo que antes estaba en silencio, hoy ya se expresa y casualmente, tras la reunión M-T de la Rosada, la de “aval para la candidatura a cambio de bajar los decibeles de Gran Cuñado y chau tweets opositores”.

En verdad, el FPT fue gratis para muy pocos, técnicamente. Porque más del 80 por ciento de la población que mira fútbol lo hace desde el cable, por lo que apenas puede decirse que hubo un 20 por ciento que veía fútbol gratis. Pero sí es cierto que la categoría era única y que ahora, entre las opciones, se plantea que puede haber una re-categorización, con quienes sigan viendo fútbol por cable “común” y quienes tengan que pagar un sistema de HD Full o con más ángulos o cámaras y mayor sofisticación, algo que en cierta forma, vuelve a los 90: los que tenían TyC Max y lo que no, y se conformaban con ver los abrazos del público mientras Carlos Bilardo movía las fichitas en el pizarrón, o los domingos podían ver los dos minutos de goles de su equipo en el “Fútbol Deprimente”.

Los dirigentes de la AFA tienen demasiadas cosas por explicar en este entuerto, desde por qué se deben hacer cargo de que el Estado se desprenda de las transmisiones de fútbol y no lo hace el propio Gobierno (a no ser que haya sido por el pacto M-T de la Rosada) y le hacen el juego político, como por qué sí 3 mil millones de pesos sí les puede alcanzar para paliar sus interminables déficit por no saberse manejar y por qué no le exigen (como antes) más dinero al propio Estado, aunque les diga que no. ¿Acaso porque si el dinero que reciben viene de los privados, no deben rendir cuentas a nadie y nadie tiene derecho a exigirlas?

También sería bueno que los dirigentes explicaran por qué, con el triple de dinero que el estado comenzó pagándoles en 2009, tampoco pudieron pailar esos déficit y por qué, Torneos y Clarín siguen ligados al fútbol como si en la Argentina nada hubiera pasado, cuando buena parte de los fondos, al menos de los clubes más chicos,  fueron turbios a la hora de los repartos entre 1991 y 2009.

También la AFA, en el mismo sentido, debería aclarar por qué le entrega a Torneos el manejo de los derechos de TV de la selección argentina cuando fue tan perjudicada (AFA dixit) en tiempos anteriores, no muy lejanos, y cuando además de todos los antecedentes, Burzaco vuelve a aparecer en otro escándalo, en el de los “Panamá Papers”.

Pero la gran pregunta, para la AFA y también para el Gobierno, es cómo puede ser que Turner, Clarín, Fox, IMG y ahora parece que Mediapro estén interesados en un negocio tan deficitario, tan perjudicial, y también cómo es que se llegó a un torneo de Primera División con treinta equipos, todo lo contrario a lo que se recomienda en cualquier organización futbolera mundial para generar un campeonato equitativo y de buen nivel.

Y llegaremos a la conclusión de que los dirigentes de la AFA, como la mayoría de los legisladores, son capaces de darse vuelta como una media al ritmo del que manda.

Porque la AFA queda en la Argentina, y forma parte de ella,  y sus dirigentes no nacen de un repollo.




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