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lunes, 27 de septiembre de 2010

¿Es lícito jugar con suplentes como el Gijón ante el Barcelona? (Yahoo)



Parece que el fútbol siempree tiene algo nuevo que aportar. Se ha convertido en una industria tan rica de hechos y matices, que ahora ha aparecido un nuevo elemento que puede llegar a cambiar la dinámica no sólo de la liga española, sino de otras en las que el protagonismo de los poderosos sobre los débiles sea de la misma distancia.

Se trata de la decisión del entrenador del Sporting de Gijón, Manolo Preciado, de salir a jugar ante el poderoso Barcelona de Josep Guardiona, por la cuarta fecha de la liga y en el Camp Nou catalán, con un equipo compuesto por varios suplentes, teniendo a disposición a los titulares, solamente porque al descontar la derrota por la enorme diferencia entre ambos equipos, prefirió centrarse en su partido siguiente, nada menos que el Valencia (otrop de los considerados grandes, aunque claro, menos que los azulgrana) en el estadio asturiano de El Molinón.

Es decir, Preciado no hizo nada ilegal, pero lo que entra en disputa es si su decisión fue legítima, porque de esta forma genera varios hechos al mismo tiempo. El primero, es un absoluto sinceramiento, en los hechos, de que en la misma liga de treinta y ocho jornadas, se disputan dos campeonatos al mismo tiempo (y hasta podría decirse que tres). Uno, entre los que se disputan el título de campeón (que hoy por hoy, casi estaría reducido, por estrellas y presupuestos, al Real Madrid y al Barcelona, quedando algunos pocos más para pelear por llegar a las copas europeas) y otro, por evitar el descenso.

Entonces, es posible que en su análisis del transcurso de la liga, Preciado, haya concluído en que era inútil salir a buscar un punto en un estadio casi imposible como el Camp Nou, y entonces era mejor guardar a los titulares para partidos más accesibles, lo que dio lugar a un verdadero terremoto, más allá de que se encontró finalmente con un Barcelona sin su principal estrella, el argentino Lionel Messi, que tuvo más inconvenientes que lo esperado para vencerlo por la mínima diferencia.

Y el terremoto, como no podía ser de otra manera, llegó como respuesta del multimediático entrenador portugués del Real Madrid, José Mourinho, quien afirmó desde la capital española que al Barcelona “le regalan los partidos” y que de esta manera “vamos a tener quie sacar demasiados puntos para poder ganar la liga porque nuestro rival directo cuenta con más ayudas”.

Pese a estas declaraciones y a las quejas de los medios de Madrid, duramente enfrentados a los medios catalanes en lo que ya es un clásico de la liga española (y mucho más que eso, un hecho claramente sociológico), el denate parece seguir y casi se podría decir que apenas ha comenzado.

Por ejemplo, sorprendió el entrenador del Atlético Madrid, Quique Sánchez Flores, que manejando a uno de los equipos que aparecen como posible alternativa a pelear la liga, manifestó sobre lo hechoi por el Sporting Gijón ante el Barcelona que “hay jugadores que inteligentemente no son colocados en el equipo cuando se va a enfrentar al Barcelona porque el siguiente partido es vital, por ejemplo, en equipos que luchan por evitar el descenso. Lo que hizo el otro día Manolo Preciado es muy inteligente”.

Claro que el gran veredicto sobre lo realizado por Preciado podrá conocerse el próximo 14 de noviembre, cuando Gijón enfrente al otro rival de fuste de la liga, el Real Madrid. El colocar a los titulares en vez de los suplentes ante los blancos podría derivar en otro escándalo, si bien el partido que más comparaciones acepta es el que, en todo caso, los asturianos jugarán en 2011, en la segunda rueda, en el estadio Santiago Bernabeu.

A todo esto, de manera sana para el contexto de la liga, y como suele ser su postura desde que es entrenador de Primera División desde hace dos temporadas, Josep Guardiola ha respondido que no piensa hablar sobre José Mourinho en toda la liga, al igual que no concede entrevistas personales y sólo habla en conferencias de prensa.

Aún así, los medios catalanes han comenzado a recordar a los madrileños que por ejemplo en la misma cuarta fecha pasada, en el partido Real Madrid-Espanyol, en el estadio Santiago Bernabeu, el árbitro Clos Gómez, el mismo del que en la pasada tamporada Guardiola se quejó en un acta (algo muy poco habitual en un entrenador), volvió a beneficiar a los locales con expulsiones injustas y fallos controvertidos.

Pero más allá de estos dardos entre Madrid y Barcelona, y más aún entre el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona, que parece que será una constante en esta liga, queda el en interrogante sobre si el proceder de Manolo Preciado y el Sporting Gijón será copiado por otros equipos, y no sólo en España sino en otros países en los que la diferencia entre los clubes grandes y los pequeños es tan fuerte.

También es para seguir analizando si el reparto en concepto de derechos televisivos no debe equipararse para no generar este tipo de situaciones, mientras tanto el Real Madrid como el Barcelona deben fortunas. Según Sandro Rosell, nuevo presidente del club catalán, ha heredado una deuda de 438 millones de euros, mientras que el Real Madrid, que ha logrado bajar 82 millones su déficit, aún continúa debiendo 245 millones.

Entonces, ante esta realidad, tal vez la decisión de Preciado de salir con suplentes en el Camp Nou tiene mucho más de denuncia de lo que tal vez él mismo crea.

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