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jueves, 15 de agosto de 2013

Real Madrid modelo 2013: joven y familiar (Clasico, Dinamarca)



Cuando el domingo 18 de agosto de 2013 se haya producido el debut del Real Madrid en la nueva temporada, habrán pasado exactamente 78 jornadas desde la polémica salida de su anterior entrenador, el portugués José Mourinho. Sin embargo, la sensación que reina en el club blanco es que pasó medio siglo.

Hoy se respira otro aire, que podría decirse que es más puro. Su presidente, el poderoso empresario Florentino Pérez, puede viajar tranquilo al Paraguay a asistir a la asunción del primer mandatario Horacio Cartes, hombre ligado al fútbol como ex presidente del club Libertad de ese país, en la misma semana del inicio de la Liga porque no encuentra ninguna dificultad seria que resolver. Parece mentira.

Pérez también fue electo, aunque por segunda vez consecutiva (y tercera en los últimos tiempos –la anterior fue entre 2000 y 2003), sin siquiera elecciones porque nadie osó hacerle la mínima competencia, y atendiendo el pedido (¿o exigencia?) de los capitanes Iker Casillas y Sergio Ramos, en el final de la temporada pasada, prefirió cortar por lo sano, rescindir el contrato de Mourinho de común acuerdo y pasar a un nuevo proyecto: un Real Madrid renovado, joven, con el que se pueda trabajar en proyección por muchos años, pero, en lo posible, en paz. Sin tener que estar apagando incendios.

Para esto, Pérez entendió que la persona ideal no era otra que el italiano Carlo Ancelotti, que de alguna manera, por su manera de ser, de contemporizar, y de crear buen ambiente en los vestuarios (como en el Milan, Chelsea o PSG), era reconocer tácitamente su error que tan caro le costó en 2003, cuando echó al entonces entrenador Vicente del Bosque, aún cuando acababa de ganar la Liga, porque “no se ajustaba” a su proyecto marketinero.

Ancelotti se parece mucho a Del Bosque, pero en versión italiana. Tanto, que la palabra “familia” está presente de manera permanente, y no sólo se pronuncia, sino que en su cuerpo técnico hay dos padres con sus respectivos hijos a los que se pueden sumar como dupla el propio presidente y un ex crack como Zinedine Zidane, segundo ayudante de campo aunque con una misión clara y específica, otorgada por el entrenador.

La preparación física está a cargo de Giovanni Mauri, viejo colaborador de “Carletto” Ancelotti, y junto con él trabaja su hijo Francesco, y también fue fichado el propio hijo del entrenador, Davide Ancelotti, de 24 años, y experto en medición del desgaste energético de los jugadores durante los partidos. A todos ellos se les suma William Vecchi, entrenador de arqueros de 64 años, y que ya tuvo la oportunidad de trabajar con Gianluigi Buffon o Dida.

El principal ayudante de Ancelotti es Paul Clement, íntimo amigo del italiano con el que trabó amistad en el Chelsea. Paul es hijo de Dave Clement, histórico jugador del Queens Park Rangers y de la selección inglesa, y hermano de Neil, ídolo del West Bromwich Albion en la primera década de este siglo. Juntos, ganaron ya una Premier League, una Community Shield, una FA Cup y la Ligue 1 en Francia.

Giovanni Mauri sostiene que los puntos básicos de la filosofía de trabajo del cuerpo técnico de Ancelotti son “el grupo por encima de las individualidades, la sinceridad como hilo conductor, y la sensación de pertenencia al grupo. Tener una idea de familia”.

De hecho, y aunque fue tentado muchas veces por el Real Madrid desde que se retiró del fútbol y siguió viviendo en la ciudad (uno de sus hijos, Enzo, está a punto de llegar al plantel principal), Zidane recién ahora aceptó formar parte del cuerpo técnico y con una tarea asignada: la de dedicarse más a los jóvenes y en especial, un seguimiento a tres jugadores: su compatriota Karim Benzema, el alemán Mezut Özil y el canterano Jesé.

Puede decirse que si Gonzalo Higuaín emigró al Nápoli, es porque Zidane pesó mucho en la decisión del club de mantener a Benzema, quien es considerado de carácter ciclotímico y el informe psicológico que maneja el club es que se trata de un jugador que rinde más sin competencia por el puesto, al contrario de otros que se motivan si tienen un competidor.

Özil no lo pasó bien en el final del ciclo de Mourinho, quedó relegado y en la reciente pretemporada por Inglaterra, Francia, Suecia y Estados Unidos, se lo vio en un excelente nivel, haciendo tándem con una de las incorporaciones, Isco. Zidane trabajó mucho con él.

Más complicado es el caso de Jesé, un extremo de la cantera de 20 años, en el que el club confía mucho para un futuro próximo pero debe manejar la ansiedad, vino de una inesperada derrota de la selección española en los cuartos de final del Mundial Sub-20 de Turquía, y ve que aún hay muchos delanteros en el plantel y hasta podría llegar el inglés Gareth Bale sobre el final del mercado de pases, lo que le obstaculizaría jugar con continuidad.

La gran pretemporada, para muchos considerada como “la mejor de la historia” en cuanto a resultados (seis triunfos y un empate), rendimiento y clima, acentuó la idea del nuevo proyecto del club: si en el 2000 con la llegada de Pérez a la presidencia fueron “los Zidanes y Pavones”, luego “Los Galácticos” y luego, la clase media rápidamente adaptable (los Marcelo, Higuaín, Gago, Albiol), y en la anterior etapa de Mourinho, jugadores más sistémicos (Coentrao, Essien, Khedira, Özil), ahora le toca el turno a la apuesta muy joven, gente con “buen pie”, jugadores que traten bien el balón.

“Creo que es importante explicar un sistema en el que los jugadores se sientan cómodos. Presionar arriba es mejor para el equipo. Una presión con un bloque más bajo te permite hacer más contraataques, pero la idea de este Real Madrid no es hacer contraataques. Nuestra idea es tener buen control del balón y de la posesión. Mi experiencia en el Milan, el Chelsea y el PSG, fue la misma. Quise jugar un fútbol ofensivo porque el club lo pedía. Aquí no cambia mucho. Hay una calidad extraordinaria”. Toda una declaración de principios de Ancelotti, que marca una gruesa línea roja con la anterior etapa de Mourinho.

Y esta línea roja pudo notarse en la convivencia en la pretemporada, con sonrisas, sin polémicas entre los jugadores ni con el cuerpo técnico y permanente apoyo al plantel, como cuando en la semana previa al inicio de Liga le preguntaron a Ancelotti por qué el dorsal número once está libre (se dice que está reservado para Gareth Bale) y la respuesta fue “porque nadie la pidió”, una forma de respaldar a los suyos. Y Bale no lo es hasta que no firme contrato. Es más, durante la gira, cuando le consultaron por el crack del Tottenham, alcanzó a responder: “¿Quién lo necesita, teniendo a Morata y a Jesé?”. Clarito.

Si hay un consenso en el Real Madrid es que llegó el momento de apostar por los jóvenes, entre los canteranos y los jugadores que se fueron a buscar. Calidad contrastada en lo posible, y excelente técnica. “En realidad, hace tiempo que el club apostó por los jóvenes y por bajar la edad del plantel, pero ahora esto se acentuó y el promedio es todavía más bajo”, considera Diego Torres, del diario “El País”, de Madrid, uno de los grandes especialistas en el club blanco.

Así es que llegaron Isco, considerado uno de los relevos en la selección española, proveniente del Málaga, Dani Carvajal, que fue repescado de la Bundesliga porque fue formado en la cantera blanca, Asier Illarramendi, ídolo de la Real Sociedad que dudó hasta el final por el fichaje y lloró cuando se fue, al escuchar el grito de “Illa quédate, Illa quédate”, de la afición vasca, y aquellos que vienen subiendo de la cantera y que ya trabajan con el plantel principal.

De estos, puede rescatarse al brasileño Casemiro (uno de los mirados aún de reojo por los más grandes por ciertos comportamientos “extraños”, dicen que va mucho a la suya, muy individual, “un poco loco”, lo definió alguien del plantel), que ya había debutado con Mourinho, el ruso Denis Cheryshev, lateral izquierdo que viniendo del Castilla (Real Madrid B) ya juega en la selección de su país dirigido por Fabio Capello y de hecho se lesionó en Belfast ante Irlanda del Norte por un pinchazo en los isquiotibiales, Alvaro Morata, un centrodelantero con varios goles en Primera que jugó el Mundial sub-20, y Jesé.

Pero ya había otros jóvenes en el plantel, como el destacado central francés, también en la selección de su país, Raphael Varane, operado el pasado 12 de mayo en Bizers (artroscopia de menisco interno de la rodilla derecha aunque luego también descubrieron que tiene problemas en el externo y tiene para varias semanas de recuperación).

Zidane tiene especial cuidado con los jóvenes y un rapport especial con ellos. “Nos pide que disfrutemos cuando jugamos, que tratemos bien la pelota, y estamos encantados”, cuenta Isco, entusiasmado.

Claro que para asentarse en el plantel principal del Real Madrid no todo pasa por la calidad técnica. Se necesitan otras cualidades también, como la psicológica, el soportar presiones de todo tipo, la necesidad de triunfar. Lo puede decir Illarramendi, que padece problemas musculares que, se descubrió, son producto de la tensión, y lo dice hasta el informe médico: “fatiga por stress”. Hay gran atención puesta en estos problemas porque está fresco aún lo que le ocurrió al turco-alemán Nuri Sahín, fichado al Borussia Dortmund como gran promesa, y terminó casi sin jugar, y de regreso a su anterior equipo. Estuvo casi todo el año lesionado.

Pero si hay algo bueno para estos jóvenes emergentes, distinto a lo que sucedía hasta hace tres meses, es el respaldo de un buen clima y un plantel que parece más unido. Desde una clara mejoría en el estado de ánimo de Iker Casillas, marginado por Mourinho y ahora compitiendo palmo a palmo por la titularidad con Diego López, el platinado y de pelo corto de Sergio Ramos, que denota un cambio de época luego de las permanentes rispideces con el entrenador anterior y hasta un pletórico Cristiano Ronaldo, que pasó de afirmar que se quería ir del club a decir que “no hay apuro” en firmar el nuevo contrato y que se siente “feliz aquí”.

Tan bien anda Cristiano Ronaldo, que apareció un día con una tarjeta para que todos los integrantes del cuerpo auxiliar del Real Madrid (masajistas, utileros, etc) se compraran Ipads y PCs portátiles en una tienda, como regalo.

Si hubo un cambio rotundo en estos meses, fue la aceptación de CR7 por el plantel. Selo creía más engreído. “Los lazos con los compañeros se estrecharon desde que lo respetan más. Se dieron cuenta de que no era tan egoísta como parecía, tiene huevos y aparece en los partidos importantes, y defiende su dignidad”,  relata el periodista Torres.

Si había un partido esperado por todos, y que dio lugar al morbo mayor, ése fue el que el Real Madrid jugó ante el Chelsea de Mourinho el pasado 7 de agosto en Miami. Salvo Diego López, a quien trajo el portugués cuando se lesionara Casillas, Alvaro Arbeloa y Xabi Alonso, nadie más saludó al ex entrenador, y hasta fue claro que Marcelo, autor de un gol, y Cristiano Ronaldo, de dos, le dedicaron sus conquistas con distintos gestos.

De hecho, Cristiano Ronaldo respondió que “yo no escupo la mano que me da de comer”, al comentario de su compatriota acerca de que él había entrenado a “los mejores jugadores”, entre ellos “Ronaldo, el verdadero, el de Brasil”.

Los jugadores del Real Madrid destacan que Cristiano Ronaldo se haya ido adaptando pese a ser representado por el poderoso Jorge Méndez, el mismo que Mourinho y que en la etapa anterior, trajo a otros jugadores de su agenda como Angel Di María, Fabio Coentrao, Pepe o Michael Essien.

Pepe y CR7 terminaron adaptándose al resto del plantel (todo lo contrario sucedió con Coentrao, que pidió salir, al igual que Essien) y terminaron alejados de Mourinho, y aunque el entrenador sí se saludó con Ancelotti, el clima de guerra era evidente, en una gira tan buena interiormente como extraña hacia el exterior.

Pese a pagar diez mil euros para acceder a la cobertura de la gira, los grandes medios españoles no pudieron realizar una sola entrevista con jugadores, acrecentándose el aislamiento que viene generando el club entre el plantel y la prensa, ya desde los tiempos en los que Capello era el entrenador, siete años atrás. Ni siquiera Ancelotti fue presentado a los periodistas que acompañaron al equipo, como para un conocimiento mayor, desde que todos los movimientos pasan por el Departamento de Comunicación del Real Madrid.

Volviendo al juego, José Javier Santos, experimentado periodista del diario deportivo “As” de Madrid y de Telecinco, sostiene que Ancelotti “dispondrá de un sistema de cuatro defensas (Carvajal, Pepe, Ramos y Marcelo), un rombo en el medio con un vértice en un volante defensivo (Xabi Alonso, cuando se encuentre recuperado físicamente) y otro en el ofensivo (Özil), y dos por los costados, Modric e Isco, para aumentar la posesión de balón. Y el ataque, con Cristiano Ronaldo y Benzema, aunque la posible llegada de Bale podría alterar parte de la ofensiva”.

Con todo este mundo, los constantes cambios de estado de ánimo, y la necesidad de éxitos inmediatos, con la exigencia de buen fútbol del legendario Santiago Bernabeu y la prensa acechando, y con la urgencia de no seguir cediendo el timón al Barcelona, los jóvenes del Real Madrid inician un nuevo proyecto ilusionante y diferente.


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