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domingo, 27 de septiembre de 2015

Huérfanos de Messi por dos meses (Yahoo)



El parte médico, pocos minutos después de ser examinado emn el sanatorio Creu Blanca de Barcelona, dice “rotura de ligamento colateral interno de la rodilla izquierda” y la noticia acaparó más portales y centímetros de los diarios que el propio resultado de su equipo en la Liga Española, aunque haya ganado 2-1 a Las Palmas.

Lionel Messi, que no se lesionaba con seriedad desde 2013, chocó su rodilla con la del defensor de Las Palmas Pedro Bigas a los 8 minutos del primer tiempo, en el Camp Nou, por la sexta jornada de la Liga, y un silencio expectante acompañó la revisación del médico del Barcelona, Ricard Pruna, hasta que se supo que debía salir reemplazado y rápidamente examinado en la clínica.

Esta lesión de Messi deja huérfanos del mejor fútbol tanto a su equipo como la selección argentina en momentos muy importantes. Los azulgrana no contarán con él por dos meses en los que deberán afrontar casi toda la fase de grupos de la Champions League (esta misma semana espera al Bayer Leverkusen, al que alguna vez el crack llegó a marcar cinco goles en un mismo partido) y también el clásico ante Real Madrid de la Liga, que contará con el aditamento de que quizá sea uno de los dos últimos si es que Cataluña, como parece, se independiza de España.

En la selección argentina, la situación parece todavía más difícil, porque justo Messi queda fuera de los primeros cuatro partidos de la clasificación sudamericana para el Mundial 2018. En octubre, los albicelestes deben enfrentar como locales a Ecuador y a los pocos días, a Paraguay como visitantes, y en noviembre, finalizarán 2015 con dos exigentes partidos, ante Brasil como locales y ante Colombia fuera de casa.

Se supone que una selección como la argentina, subcampeona mundial y al mismo tiempo subcampeona de la Copa América, no debería tener problemas para afrontar estos cuatro partidos por la calidad del plantel, pero se sabe que como suele ocurrir en tantos equipos, la dependencia de Messi es lógica y hay un plus que siempre aparece cuando participa el mejor jugador del mundo.

De cualquier modo, Messi pudo no haber jugado en la selección argentina pero por otras razones. Cuando terminó la Copa América de Chile y el equipo albiceleste perdió la final por penales ante los locales, que agrandó los años de frustración por falta de títulos a 22 (el último fue en la Copa América de Ecuador 1993), un sector de la prensa y muchos aficionados descargaron su bronca contra la gran estrella del Barcelona y se llegó a rumorear que podía dejar de integrar la selección por un tiempo, cosa que finalmente no ocurrió.

Su ausencia, entonces, puede ser útil en el sentido de que esos aficionados y prensa que tanto lo criticaron, pueden notar ahora qué ocurre en este caso, y cuánto es lo que baja la calidad del juego aún cuando tranquilamente en el ataque del equipo de Gerardo “Tata” Martino pueden llegar a jugar Ezequiel Lavezzi, Carlos Tévez o Angel Correa en su lugar, junto a Sergio Agüero y a Angel Di María, habituales titulares.

Es decir que Martino cuenta, sin demasiados problemas, con el recambio necesario. Lo que aporta Messi es un salto aún mayor de calidad, no es que no se pueda jugar sin él.
Es distinto el caso de este Barcelona. Puede ser engañoso si se piensa que este equipo viene de ganar cuatro de las cinco últimas competencias en las que jugó: Liga Española, Copa del Rey, Champions League y Supercopa de Europa.

Es que el Barcelona cometió muchos errores como club y aunque era razonable desde su situación personal, por ser suplente durante demasiados meses, dejó ir a Pedro al Chelsea, a Gerard Deulofeu al Everton, a Martín Montoya al Inter, y no pudo fichar por el problema jurídico que tiene con la FIFA por más que esperen hasta enero a Aleix Vidal y a Arda Turán, por quien pujan adelantar su debut por la grave lesión de Rafinha.

El Barcelona no hizo un buen cálculo de su plantel para esta temporada y ya comienza a pagarlo muy caro porque para lo que es su tradición y para los torneos que debe enfrentar, se trata de un equipo muy corto en jugadores, casi sin delanteros de peso para el recambio. Sólo Sandro y Munir aparecen como opciones.

Si además se tiene en cuenta que el entrenador Luis Enrique no cuenta demasiado con algunos de los escasos jugadores que tiene como Douglas o  Adriano, son demasiado pocos los jugadores que están en condiciones de participar con regularidad en las competencias: Liga, Copa del Rey, Champions, y en diciembre se agregará una nueva edición del Mundial de Clubes de Japón, en el que seguramente Messi podrá estar, aunque con un solo mes de preparación.

“Es el momento en el que la plantilla debe mostrar todo su carácter”, dijo uno de los principales dirigentes del Barcelona. Es cierto, como también lo es que el cálculo de la dirección deportiva sobre el número y calidad de los jugadores, no fue el mejor.


Al margen del Barcelona y el Real Madrid, todos seremos un poco huérfanos del fútbol de Messi por dos meses. De sus regates, sus goles, su magia. Sólo nos queda esperar su pronta recuperación para volver a disfrutarlo.

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