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jueves, 5 de diciembre de 2013

El noveno europeo puede generar desequilibrio en el sorteo (Jornada)


Desde Costa do Sauipe



Habrá que prender velas, o bien, esperar, para los mal pensados, que el tacto funcione bien (o mal) para el que le toque sacar las bolillas de los copones de los que saldrán los tres rivales de la selección argentina en el sorteo que se realizará mañana aquí y que va a determinar buena parte del camino que deberá recorrer el equipo de Alejandro Sabella en el Mundial.

La gran clave, esta vez, pasará por el grupo al que vaya a parar la novena selección europea, a la que la FIFA, no sin sorpresa, decidió mantener junto a las otras ocho que no son cabezas de serie, en el mismo copón, aunque cada uno de los cuatro contendrá ocho equipos, al tratarse de un torneo de treinta y dos (aunque por poco tiempo más, porque Michel Platini, titular de la UEFA y aspirante a suceder a Joseph Blatter, ya anticipó que propendrá a los cuarenta en el futuro).

El desequilibrio en los copones del  sorteo se generó primero en la extraña decisión de la FIFA de nombrar a los siete cabezas de serie (Brasil lo es por ser local) debido al ranking mundial de octubre, al considerar que el de noviembre no sería justo porque ya incluiría resultados de repechajes entre las selecciones rezagadas en la fase clasificatoria.

Esto originó que finalmente terminaran siendo cabezas de serie algunos equipos que ni lo hubieran soñado en un pasado cercano, Como Suiza (casualmente o no, el país sede de la FIFA y de la nacionalidad de su presidente Blatter), Bélgica o Colombia.

Como de los ocho cabezas de serie, cuatro terminaron siendo sudamericanos (Argentina, Brasil, Colombia y Uruguay, érste último, pese a haber pasado en el repechaje ante Jordania), a los que hay que sumarles a España, Suiza, Alemania y Bélgica, quedaron demasiados equipos europeos para el copón dos, exactamente nueve, por lo que muchos especularon con que la FIFA sacaría uno, el sobrante, para colocarlo en el copón dos, que incluye por el momento siete equipos, los cinco africanos (Argelia, Camerún, Costa de Marfil, Ghana y Nigeria) y los dos sudamericanos restantes (Chile y Ecuador) pero no fue así.

Es más, hasta el final se especuló con que ese “noveno europeo” sería Francia, por ser la selección clasificada última al Mundial entre los europeos, por ser la que pasó más estrechamente el repechaje, pero claro, eso era condenar a una potencia, y con muchos encumbrados dirigentes en la FIFA, a una situación muy complicada, porque se aseguraba tener en su grupo a una potencia sudamericana, del copón de los cabezas de serie, y otro europeo, del copón cuatro, que incluye a todos los  equipos del viejo continente.

Tal vez por todo eso, la FIFA esta vez dejó correr la pelota, en otra muestra de su juego discrecional, y así como para establecer los cabezas de serie sí se basó en el ranking, no lo hizo para definir al “europeo nueve ”del copón europeo, y de esta forma, todo indica que quedará librado al azar.

¿Qué significa esto? que a uno o más de un sudamericano, entre los que podría estar Argentina, le podría tocar en su grupo dos europeos y no sólo eso, sino que hasta podrían ser, en un caso aleatorio, tres campeones del mundo en una fase inicial de grupos, en lo que ya sería el “Recontragrupo de la muerte”.

Por ejemplo, si se diera el caso que comentamos más arriba, es decir, que Francia fuera la “novena” europea y pasara al copón de los africanos y sudamericanos, a Argentina (o a Uruguay o a Brasil) podría tocarle un grupo con Francia (del copón dos), Inglaterra (del Copón 4) y hasta México o Estados Unidos (del  copón tres, integrado por los  equipos de la Concacaf y los asiáticos).

En otras palabras, en el caso de que el “noveno” europeo sean Francia, Inglaterra o Italia, tres ex campeones del mundo, podría ocurrir lo de conformarse un grupo con tres campeones del mundo y lo que seguro habrá ya, es un grupo con dos  europeos.

Es tal la confusión con este sistema, que el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, llegó a decir que “sé que no es fácil de entender este sistema en una primera aproximación”, aunque Blatter lo defendió a capa y espada: “Como todo evento de sorteos, también creemos que lo mejor es sortear al noveno europeo para determinar cuál va al copón dos”.

Pero la FIFA tiene demasiadas cosas por resolver. Por ejemplo, sus miembros ya están resignados y saben que los estadios de San Pablo (el del accidente que causó dos muertos de obreros), Curitiba y Cuiabá no llegarán a estar terminados en el plazo previsto del 31 de diciembre, y siguen las dudas con la eficacia del transporte público, las mejoras en los aeropuertos o las conexiones a las redes para telefonía e internet.

Muchos  se preguntan si daba para realizar un sorteo que concita a tanto periodismo, tantos dirigentes y que será seguido por todo el planeta, en un lugar tan exclusivo, cerrado y complicado de llegar (a 76 kilómetros de Salvador) como la hermosa Costa de Sauipe, y muchos otros se preguntan cómo hará la gente para movilizarse por todo un continente, como es geográficamente Brasil, con distancias tan enormes y cuando aún no está claro si habrá o no paquetes de boletos, como hicieron Italia, Alemania y Francia para cubrir sus países en tren en mundiales pasados.

En medio de esta confusión llegó hoy buena parte de la delegación argentina, con Alejandro Sabella a la cabeza, quien luego del sorteo se desplazará a la Cidade do Galo, el lugar de concentración del Atlético Mineiro en Belo Horizonte, donde los albicelestes estarán concentrados durante el Mundial, como para estudiar las instalaciones, así como recorrerá las ciudades en las que Argentina deberá jugar en la fase de grupos, de acuerdo a lo que determine el sorteo.

Referíamos al inicio de este artículo que había que prender velas o esperar el “buen tacto” de los que metan la mano en los copones, basados en hechos nunca aclarados en el pasado, como cuando en Roma 1989 Diego Maradona desató un escándalo al mencionar las “bolillas frías” que supuestamente en la noche anterior se dejarían en la heladera para que fueran distintas al resto en el momento de extraerlas.

Lottar Matthaeus participó de otra situación confusa para Sudáfrica 2010, cuando un canal de TV europeo mostró en cámara lenta cómo tomaba una bolilla dentro del copón pero la largaba inmediatamente para extraer otra. El ex capitán alemán acabó teniendo que pedir disculpas públicas.
Sorteo o no, mañana será el Día D que marcará, para todos, parte de un
 

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