sábado, 2 de octubre de 2010

Octubre define el futuro de la selección argentina (Kalerkantho, Bangladesh)



Sin dudas el mes de octubre, que se inicia, será clave para la selección argentina. Durante los primeros días del mes, una comisión de cinco dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) va a decidir cuál será el entrenador que conducirá a la selección hasta el 2014 y las mayores chances son para el actual interino, Sergio Batista, no sólo por haber ganado los dos partidos amistosos post mundiales, ante Irlanda (1-0) y especialmente ante España, los campeones del mundo (4-1), sino por haber conseguido elevar la autoestima del plantel luego del fracaso del Mundial, y por lograr que el mejor jugador del mundo, Lionel Messi, se sienta por fin cómodo en cada convocatoria, dado que el equipo girará (como debía ser ya desde antes) en torno suyo.
Pero las aguas no están nunca tranquilas en la selección argentina porque en este país, el fútbol es muchísimo más que un deporte. Y así es que aunque estuvo recluído por un mes, luego de no aceptar la renovación de contrato que le ofrecieron a él solo, sin sus colaboradores, Diego Maradona apareció en la última semana de setiembre, con una campaña de permanente acceso a los medios, para tratar de revertir la situación y hasta dijo que está “desesperado” por continuar como entrenador nacional, que “daría un brazo” si hiciera falta, y que está dispuesto a conversar hasta el hecho de trabajar con otros colaboradores y su ayudante de campo y amigo,. Alejandro Mancuso, manifestó que para que Maradona pudiera seguir en la selección, aceptaría dar un paso al costado.
Todo muy extraño, teniendo en cuenta que Maradona se mostró inflexible hace un mes, cuando el presidente de la AFA, Julio Grondona (primer vicepresidente de la FIFA) le dijo que si bien él podía continuar, no aceptaba que lo hicieran sus colaboradores, aunque el manager carlos Bilardo era ratificado en su cargo. Maradona dijo en ese momento que Bilardo era “un traidor” por no alejarse de su cargo, tal como lo hacían él y sus colaboradores, y nada dijo de Batista, el designado entrenador interino, porque durante la fase previa al Mundial y en buena parte del Mundial, apenas le dirigió la palabra. Batista concurrió, junto a otro campeón mundial en México 1986 como jugador, José Luis Brown, como entrenadores de los juveniles argentinos para que hicieran de sparrings de la selección mayor, pero no hubo nunca buena comunicación porque Maradona siempre consideró que ellos estaban cerca de Bilardo para el caso en el que tuviera que irse por malos resultados. Entonces siempre miró a los tres de reojo. Y en efecto, cuando terminó el Mundial, siguieron Bilardo y Batista, y Maradona comenzó a criticar a su ex compañero mundialista, pero bajó el tono sobre Grondona y Bilardo, sabiendo que son ellos los que deciden en muy buena parte la elección del entrenador hasta Brasil 2014.
Así es que en los últimos días, llegó a criticar duramente a Batista al enterarse de que la decisión del Comité será la de ratificarlo, aún cuando al menos formalmente, Bilardo sigue diciendo que su función es elevar una serie de nombres de entrenadores a la comisión de la AFA para que ésta determine el sucesor de Maradona, y aunque nadie lo dice de manera clara, es sabido de que el ex genio del fútbol tiene cerrada la puerta para un nuevo ciclo, y lo sabe tan bien, que acudió a su único sostén, el ex presidente argentino Néstor Kirchner, porque sabe que él (muy posiblemente candidato presidencial en 2011) y su esposa, la actual presidente Cristina Fernández de Kirchner, necesitan los votos de la clase baja, que sigue tomando a Maradona como ídolo haga lo que haga y diga lo que diga, pero la misión es muy complicada y ya parece inexorable.
Llamó la atención que el pasado domingo, durante la transmisión del fútbol de la liga local por la televisión estatal, el relator aprovechara para generar una extraña editorial en la que sostenía lo “peligroso” de que los jugadores del seleccionado tomaran el poder por sobre los dirigentes y anticipó que el nuevo “patrón” se llama “Messi” y que Maradona tiene “clausuradas” las puertas de la AFA, dando a entender que llegó el momento en el que el mejor jugador del mundo maneja a voluntad todo lo referente a la selección argentina.
Batista parece consolidado en su función, especialmente luego de golear a España 4-1 con un sistema parecido de juego, buscando más posesión de balón (al estilo de los campeones del mundo), rodeando a Messi de posibles destinos de pase (como le ocurre en el Barcelona) y pobló la mitad de la cancha con jugadores de buen pie, convocando nuevamente a jugadores postergados por Maradona como Esteban Cambiasso y Javier Zanetti (Inter), Ever Banega (Valencia), Fernando Gago (Real Madrid) y Gabriel Milito (Barcelona), algo que cayó muy bien en el público y los dirigentes.
Batista no sólo mantuvo un bajo perfil en este tiempo, sino que insistió en que quisiera que se lo juzgara no sólo por dos partidos amistosos (el próximo 8 jugará un tercer partido en Tokio ante Japón) sino también por todo lo hecho anteriormente con juveniles y con el equipo olímpico, con el que ganó la medalla dorada en los Juegos de Pekín en 2008, en el que consiguió algo muy difícil y es que Messi y Juan Román Riquelme, convivieran sin inconvenientes pese a tratarse de dos estrellas de mucho peso. Pero Maradona prefirió atacar a su ex compañero del Mundial de México al decir que si tiene bajo perfil “es porque él metió tres goles y yo doscientos”, olvidándose de que Batista era un volante de marca y no un goleador.
Por el momento, no hay demasiadas caras nuevas, con Batista, quien prefirió continuar en este inicio de ciclo con los jugadores que participaron en el pasado Mundial, a excepción de los veteranos Juan Sebastián Verón y Martín Palermo, aunque se descuenta que una vez que se recupre de la lesión que lo mantiene alejado de las canchas desde hace medio año, Juan Riquelme volverá a ser convocado, también ha regresado Ezequiel Lavezzi, quien estuvo a punto de jugar el Mundial, y por ahora aparecen como novedad, los laterales Pablo Zabaleta (Manchester City) y Emiliano Insúa (Fiorentina), y el regreso de José Sosa (Nápoli), todos los cuales ya jugaron algún partido en el ciclo anterior pero no fueron tomados en cuenta. A lo sumo, se agrega para el partido ante Japón el delantero Nicolás Gaitán (Benfica), quien puede desempeñarse como extremo derecho o volante por la izquierda y hasta jugando detrás de los delanteros, como hasta la temporada pasada hacía en Boca Juniors.
En cuanto a los demás convocados, aunque siendo jóvenes, todos tienen ya mucha experiencia, como Javier Pastore, quien ha participado de algunos minutos interesantes en el Mundial y hoy es gran figura del Palermo italiano, Mario Bolatti, con pocos minutos en la Fiorentina, o el regreso de un jugador experimentado como Andrés D’alessandro, que a los 29 años parece atravesar su mejor momento en el Inter de Brasil, reciente campeón de la Copa Libertadores de América.
Pero por el momento, son pocas las novedades futbolísticas en cuanto a apariciones. En todo caso, la novedad pasa más por el cambio en el sistema de juego, con más posesión de pelota y más gente en el ataque, para alegría de Messi.
Todo indica entonces que Batista será ratificado, aunque a Maradona le duela, pero tratándose del fútbol argentino, nunca nadie está seguro hasta que no aparezca la fumata blanca que significará el anuncio formal del nuevo entrenador.

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