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lunes, 11 de mayo de 2015

Los riesgos del Real Madrid (Yahoo)



Con el empate ante el Valencia 2-2 en el estadio Santiago Bernabeu, el Real Madrid casi tiene perdida la Liga en manos del Barcelona, por lo que al haber quedado eliminado de la Copa del Rey, el próximo miércoles se juega todo lo que le queda de la temporada ante la Juventus por la Champions League.

El Real Madrid deberá revertir el 2-1 en contra del martes pasado en Turín y con el 1-0 como local accederá a la segunda final consecutiva de la Champions League de Berlín, pero se enfrentará con un durísimo equipo italiano que recupera a Paul Pogba, tiene al argentino Carlos Tévez en excelente forma, una sólida defensa, un gran portero como Gianluiggi Buffon y en especial, gran experiencia para partidos de esta clase, siendo el tetracampeón consecutivo de la Serie A italiana.

Los equipos italianos son especialistas en mantener el empate cuando lo necesitan, desde aquellos tiempos de los años sesenta con el “Catenaccio” (candado) y siempre fueron complicados en estas instancias. Tanto, que ya cuando Tévez marcó el 2-1 de penal en la ida, el entrenador Massimiliano Allegri comenzó a practicar el nuevo sistema de aguantar en el fondo ante Real Madrid, con buenos resultados.

La Juventus no llega a una final de Champions League desde 2003, y en todo el siglo 21, apenas cinco veces un equipo italiano pudo acceder a la máxima definición, siendo el último caso el Inter de José Mourinho en 2010, justamente en el Santiago Bernabeu, ante el Bayern Munich. Demasiado tiempo pasó desde entonces.

¿Por qué Real Madrid no parece ser el de la temporada pasada, siendo que la base de su plantilla es muy parecida a la anterior? Porque si bien no se desprendió de tantos jugadores, sí lo hizo de dos claves como Angel Di María, que fue fundamental en la final de Oporto ante Atlético Madrid, y Xabi Alonso, muy importante en el equilibrio táctico del equipo, y en la precisión en los pases cortos y largos;  y porque tuvo algunos contratiempos con algunos lesionados en momentos clave, como Luka Modric en el último semestre, y Karim Benzema en este tramo final, aunque bien reemplazado por el mexicano Javier “Chicharito” Hernández. En otro momento también fue importante la baja de Pepe, en la zaga, aunque fue bien reemplazado por el francés Raphael Varane.

Si hay otro elemento importante en el Real Madrid es que también hubo jugadores que pasaron etapas muy negativas, como el galés Gareth Bale, que se recuperó hace pocas semanas y en un partido de su selección nacional ante Israel por la clasificación para la Eurocopa 2016, y hasta el propio Cristiano Ronaldo, que rindió muy por debajo de su nivel en el primer trimestre de 2015, aunque su performance en el total haya sido espléndida.

Contrariamente al claro sistema táctico de la temporada pasada, con un 4-3-3 marcado, con Di María y Modric además de los tres delanteros, estas irregularidades entre lesiones y bajones de rendimientos generaron que el entrenador italiano Carlo Ancelotti oscilara entre el 4-3-3 de siempre, aunque con el colombiano James Rodríguez por Di María y el alemán Toni Kroos por Xabi Alonso, y el 4-4-2, cuando alguno de los tres delanteros no jugaba (especialmente Benzema o a veces Bale) para colocar en su lugar al muy reconocido Isco, de gran talento, y que ha cumplido en la mayoría de los casos.

Parece increíble que alguna parte de la afición madridista pueda querer culpar al portero Iker Casillas de algún fallo, como en algún gol del Valencia el pasado sábado por la Liga.

Al comenzar la temporada, Ancelotti optó (como antes tantos entrenadores) por mantener a Casillas, uno de los mejores porteros del mundo y dueño de todos los títulos posibles, dándole vía libre a Diego López para que se buscara otro destino (finalmente el Milan) y como segundo portero llegó el costarricense Keylor Navas, de gran actuación en el Mundial de Brasil, por lo que tampoco hay polémica en este sentido.

¿Jugó menos el Real Madrid en esta temporada que en la anterior? Creemos que no, y que entonces, el tema no pasa por sus actuaciones sino por las del Barcelona, que sin jugar tampoco un gran fútbol, porque nunca pudo repetir aquellos años de esplendor de Pep Guardiola y Tito Vilanova, sí consiguió un enorme poder de gol con su tridente sudamericano con Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar, respaldado por un buen mediocampo con la llegada de Iván Rakitic, y de una defensa sólida, con la dupla Javier Mascherano-Gerard Piqué y la alternancia de Jérémy Mathieu y un buen portero como el chileno Claudio Bravo.

Es decir, la gran diferencia entre la pasada temporada y ésta no pasó tanto por los cambios en la plantilla blanca, ni cierto relajamiento luego de la Champions ganada en Oporto, sino en ciertas irregularidades en algunos rendimientos, lesiones, y especialmente, en que su rival fue el que ha mejorado mucho en comparación a la misma situación.

De todos modos, si Real Madrid pasara a la final el próximo miércoles, habrá conseguido algo muy difícil como repetir en forma consecutiva  una final de Champions, algo que sólo dos veces se ha podido en el último tiempo: Valencia (2000-2001) y Bayern Munich (2012-2013), y ninguno de los dos equipos mencionados pudo vencer en ambas ocasiones.
¿Podrá terminar la temporada el Real Madrid en seco? Parece extraño, con semejante plantilla, pero puede ocurrir también que se clasifique para la final de Berlín y esto puede acabar con cualquier polémica.

El miércoles a la noche, lo sabremos.



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