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jueves, 22 de julio de 2010

La posible renovación a Maradona se entiende desde la política (Sakal Bela, India)



Muchos en la Argentina se preguntan qué pasaría con la renovación del contrato si el entrenador de la selección, en el reciente Mundial de Sudáfrica, hubiera sido cualquier otro y no Diego Maradona. La respuesta sería clara y rotunda: no hubiera tenido la menor chance de continuar. Quizá una de las pocas frases ciertas del presidente de la AFA, la Federación Argentina, Julio Grondona, dicha a este periodista en un café de la rica zona de Sandton, en Johanesburgo, grafica como nunca la realidad. “Él es muy especial, es un caso distinto a los demás”, sostiene el dirigente y lo es en muchos sentidos.
Lo cierto es que la renovación del contrato de Maradona sólo se entiende desde la política. Desde que en 2009 el Gobierno decidió retirarle los derechos de la TV del fútbol argentino a la empresa Torneos y Competencias (TyC) para dárselos al Canal 7 estatal, y Maradona acompañó a la presidente Cristina Fernández de Kirchner en el acto de presentación del programa “Fútbol para todos”, que inauguraba una nueva era de la televisación de partidos de la liga argentina en forma gratuita por la TV abierta, el gobierno tomó al ex jugador como aliado político y decidió sostenerlo en el tiempo, cosa que amplió por estos días, colocando a su propia gente en el aeropuerto internacional de Ezeiza, para vitotear al equipo que venía de perder nada menos que por 4-0 ante Alemania en cuartos de final, siendo netamente superado.
Mientras en cualquier encuesta por su continuidad o no, gana la negativa por un 72 por ciento de los votos, especialmente cuando opinan quienes gustan del fútbol, Maradona gana terreno en sus posibilidades de seguir siendo el entrenador nacional por otros cuatro años, inclusive sin que se cuestione, al menos oficialmente, ni siquiera a sus colaboradores como Alejandro Mancuso y Héctor Enrique, aún cuando éstos no reunieron ninguna experiencia anterior en el puesto.
¿Cómo se entiende que un entrenador que casi se queda afuera del Mundial en una fácil eliminatoria, en la que perdió 6-1 contra Bolivia en la altura de La Paz, que fue netamente superado por Alemania en el Mundial, que osó desafiar a Grondona invitando al ex defensor Oscar Ruggeri a la concentración cuando éste no es aceptado por el dirigente, o que no le dio el mínimo lugar a un manager nada menos que como Carlos Bilardo, pueda no sòlo seguir en el cargo sino que pueda imponer sus criterios como si viniera de ganar la Copa del Mundo? Sólo puede entenderse desde la política.
Grondona es un reconocido hábil dirigente. No casualmente lleva 31 años como presidente de la AFA y ya hace mucho tiempo es también el vicepresidente senior de la FIFA, el segundo hombre detrás de Joseph Blatter. Y si no hace nada para que Maradona se vaya de la selección es porque si bien admite en privado que el entrenador no tiene los conocimientos necesarios para seguir, al mismo tiempo sabe que nunca la AFA ni los clubes recibirán tanto dinero desde la TV como ahora desde el Estado, que quintuplicó los ingresos provenientes de la empresa privada TyC, que tenía los derechos desde 1991. Y eso no es todo: la AFA aspira a que con la nueva Ley de Medios, ya votada por el Parlamento, habrá un 33 por ciento de canales digitales para las ONG, entre las que se inscribe la institución futbolística. Atado como está a que el Gobierno le ceda el canal, y sabiendo que Maradona goza de la protección gubernamental, prefiere no hacer ningún movimiento en contra jugando con dos factores fundamentales para ayudarlo para que las cosas cambien: que en 2011 se juega la Copa América en Argentina (que no organiza el certamen desde 1987 y que no gana ningún título desde 1993) y que en ese mismo año hay elecciones presidenciales. Un cambio de gobierno dejaría a Maradona sin respaldo institucional, y una Copa América perdida como local, dejaría sin plafond al entrenador. Grondona sabe entonces que un contrato por cuatro años, hasta que finalice la participación argentina en el Mundial de Brasil 2014, es sólo un papel firmado sin demasiado valor hasta pasar por el tamiz de 2011 e incluso, de los seis partidos amistosos que por contrato deberá jugar la selección argentina en el segundo semestre de 2010, el primero de los cuales ya será el 11 de agosto en Dublín ante Irlanda (que en conversaciones informales Maradona intenta bajar). Pero habrá algunos que entrañan mucho riesgo, como uno ante los nuevos campeones mundiales, España, en Los Angeles, en setiembre, y otro ante Brasil en Qatar, en noviembre.
El pasado 3 de julio, cuando la selección argentina fue arrasada por la alemana en el Mundial, se vio en la posterior conferencia de prensa en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo a un Maradona muy caido anímicamente, al borde de la renuncia. Apenas si pasó una quincena y ya este Maradona que estuvo recluído en su casa de Ezeiza, cerca del aeropuerto, junto a su novia, Verónica Ojeda, era otro e imponía condiciones como no aceptar ninguna salida de sus colaboradores y hasta se permitió una típica movida de su sello: en vez de reunirse con Grondona en la semana para cerrar su renovación, prefirió viajar a Venezuela, invitado por su presidente Hugo Chávez, para distintas clínicas de fútbol en ese país, postergando para el lunes el esperado (y para muchos ya resignado) encuentro entre el entrenador y el anciano dirigente. Algunos pocos albergan la chance de que Grondona haga lo que ya hizo en otro tiempo con César Luis Menotti en 1982: ofrecer mucho menos de lo que el entrenador quisiera ganar como salario para forzar su salida. La mayoría cree que el motivo de la renovación pasa por los claros intereses políticos de Grondona, y no tanto su deseo de que Maradona continúe. Grondona sabe que el tiempo es su mejor aliado y juega sus cartas. Maradona, en cambio, apuesta todo lo que tiene y sabe que su único capital es ganar la Copa América en casa dentro de un año. Demasiado riesgoso.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La nota no me gusta pero tampoco esta del todo mal. Sin embargo debo decir q es malisima la parte en q dice q la gente q fue a recibir al equipo en Ezeiza era gente del Gobierno. Eso es una mentira contada con total mala leche!!!! Si estas en contra del Gobierno estas en tu derecho, pero no inventes cosas para desfigurar la realidad...

SergioL dijo...

Me parece maniqueo que por algo tan evidente como que la gente que fue a recibir a la selección en ezeiza estaba paga, me digas que estoy en contra del Gobierno. Revisá mis artículos anteriores sobre la Ley de Medios, por ejemplo. Me hubiera gustado que firmaras y no te escudaras en el anonimato.

Anónimo dijo...

Soy Gonzalo Gutierrez d Quilmes, no creo q me conozcas jaja...no tengo pag d internet ni nada pero bue, ya q lo pediste... Puse anonimo xq me pedia cosas q yo q se q eran (URL, OpenID y yo q se q mas)
D ultima, para q esta la opción anonimo? para q cuando alguien opine criticamente se lo critique d escudarse detras del anonimato? pero bue...
Por otra parte, estar a favor o no d la Ley d Medios no significa estar a favor o en contra del Gobierno. Podes opinar a favor de la ley y estar en contra d CFK. Hay q tener en cuenta q esa ley fue apoyada por un campo político mas amplio q "el Gobierno"...mucha gente q jamas apoyo al Gobierno estubo frente al Congreso en las calles festejando q se haya aprobado.ni hablar d los q votaron a favor, el PS x ejemplo.
Y con lo de la gente supuestamente paga q fue a ver a la Selección.Parece "mas evidente" q no fue asi como decis vos q fue,pèro bueno, hay periodistas q dicen q esa gente no sabe nada d futbol y por eso fueron. Otros q dicen q fueron pagas. Otros q yo q se q cosa.
Capaz haya habido militantes kirchneristas, no digo q no haya habido ninguno, pero q 15000 personas hayan ido hasta alla "pagas" me parece errado...y encima generalizarlo d esa forma como diciendo "t estoy tirando la posta" me suena a querer forzar la realidad, especialmente si tenemos en cuenta el cariño q le tiene mucha gente a Diego, no es una locura pensar q hayan ido a aguantar al equipo...
y d última, si son todos militantes kirchneristas, hubiesen ido como un acto d militancia y no por plata...