viernes, 27 de junio de 2014

Suárez, fuera del Mundial, y Mujica toma el caso (Jornada)


                             
                                                 Desde Belo Horizonte

A estas horas, Luis Suárez, el máximo anotador histórico de la selección uruguaya, ya se encuentra en su casa en Montevideo. Su Mundial ya terminó, mucho antes de que finalizara, y con un inesperado protagonismo por tres: sus goles a Inglaterra, que ayudaron a la clasificación “celeste” para octavos, el supuesto mordisco al italiano Giorgio Chiellini, y la suspensión de la FIFA, en una durísima medida que remite como antecedente a la salida de Diego Maradona en Estados Unidos 1994.

El caso tomó tal intensidad, que a Suárez lo esperaba una multitud en el aeropuerto internacional de Carrasco y hasta el propio presidente José Mujica, que decidió retirarse al conocer que había demoras en el vuelo, pero que de todos modos, decidió tomar personalmente el caso, en un abierto desafío a la FIFA, que además, no tolera intromisiones estatales, según suele afirmar.

Suárez fue suspendido por la FIFA en la mañana de ayer, por nueve partidos y cuatro meses en los que no podrá desarrollar ninguna actividad deportiva, ni con su selección ni con su equipo, el Liverpool, y ni siquiera podrá asistir a ningún partido, e incluso deberá pagar una multa de cien mil francos suizos (unos 112.000 dólares).

Las autoridades de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), habían desarrollado una febril actividad desde el miércoles para poder presentar a tiempo el alegato, que consistió en videos y hasta una carta del propio Suárez, y hasta se supo que hubo un intenso debate entre los miembros del Comité Disciplinario de la FIFA sobre qué decisión adoptar. Un ala más dura, proponía una sanción ejemplar, y la otra, pasar el tratamiento del tema para cuando el Mundial finalizara.

Hay quien dice también desde el seno de la FIFA que algunos temían que el tema fuera utilizado políticamente por el hecho de que si Uruguay pasa en octavos de final a Colombia, debe enfrentar en cuartos a Brasil, que es local, pero otros argumentaron que dada la característica del caso “hagamos lo que hagamos terminaremos siendo criticados así que seamos libres”.

La FIFA argumenta que Suárez violó los artículos 48 y 57 del Código Disciplinario de la FIFA, que incluso contempla la chance de intentar agredir, no sólo llegar a cometer la agresión, por lo que el video en el que se basa la entidad, de oficio, debido a que el árbitro mexicano Marco Rodríguez no pudo ver la acción, no ofrece dudas, pese a que no está tan claro que la agresión se haya producido.

Avanzado el día, la ministra uruguaya de Turismo y Deporte, Lilian Kechichián, afirmó a un canal de televisión local que el presidente Mujica tomará el caso de Suárez por considerar la sanción de la FIFA como “excesiva” y que la misma “parece más una condena que una pena”.

Mujica había dado el miércoles una entrevista al semanario local “Búsqueda” en la que sostuvo que Suárez “es un buen botija (muchacho), que no tiene malas intenciones” y agregó que “acá hay una línea. Lo que el juez no cobra en la cancha, es de afuera, y los de afuera son de palo, ¿Por qué? Porque si la apreciación que sale de un video es válida, entonces son válidos los penales no cobrados o todas las jugadas dudosas que quedan por el camino”.

“Todos los días vemos cosas que no se cobran –dijo Mujica a “Búsqueda”-. Si sancionan a Suárez hay muchísimos que se quedarían sin jugar por varios partidos. El tema de fondo es que quieren sacarlo del Mundial, y el problema es que lo joroban sus antecedentes” finalizó Mujica, que vio el partido Uruguay-Italia en su casa de Rincón del Cerro, vestido con la camiseta celeste con el número 9 de Suárez.

El tema parece que llegará lejos. El mayor sindicato uruguayo, la PIT-CNT, cuestionó el fallo de la FIFA por considerar que atenta contra la libertad de trabajo de Suárez, y Enzo Francéscoli, el uruguayo manager de River Plate, habitualmente moderado, afirmó que el fallo “es una locura y lo tomó gente que nunca pateó una pelota en su vida”.

Por su parte, el ex delantero de la selección celeste Javier Chevantón, propuso que el equipo “se retire” del Mundial de Brasil y hasta un diario oriental se preguntó “¿Y si jugamos con diez?”.

El caso Suárez parece que continuará por largo tiempo.


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